Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso darle vida a mis historias.
Historia para Angelicacuario
Autoría: Alexmoon13
*-*-*- El Dios Tengu Primera Parte*-*-*
Una joven rubia se encontraba detrás del mostrador de una peculiar tienda ojeando una revista de modas, era día de semana y había iniciado su turno hace poco. El establecimiento Paradise no abría temprano, sus puertas eran abiertas por su dueño desde medio día por si algún valiente se atrevía a entrar plena luz del día, y continuaba su atención en la tarde y parte de la noche por sus dos perfectos y bellos empleados.
Historia no se había incorporado hace mucho a la tienda, no tenía más de cinco meses asistiendo al establecimiento como empleada, pero necesitaba seguir pagando sus caros estudios de Diseño de modas y esta era la mejor forma. Tenía un horario flexible, sin uso obligatorio de uniforme más que tener ropa blanca en la parte superior, el resto tanto ella como su "compañero" de trabajo, podían hacer lo que deseaban.
Levi llegó media hora más tarde de lo normal, no era irresponsable, había avisado que no estaría a la hora estipulada por lo que la jovencita no podía reprocharle nada, es más llegó en el momento exacto que el reloj marco las 4:30 de la tarde.
Cuando las miradas de ambos empleados se encontraron, Historia no pudo evitar lanzar un bufido, no era un cliente así que no debía de interesarle. Levi solo chasqueó la lengua al verla tan fría y seria como siempre. Maldita niña perfecta que lo sacaba de quicio en más de un aspecto. Caminó hasta el mostrador y se sacó su chaqueta de cuero para quedar con su camisa blanca de estilo casual.
Cuando Levi se sentó en su lugar tras el mostrador fue que pudo ver una caja en el piso y luego miró a Historia revisando una revista de lo más relajada.
—¿Y esto? — Preguntó sutilmente.
Lo que realmente quería preguntar era ¿por qué no había ordenado los nuevos productos en las estanterías correspondientes y llevado la caja al contenedor de basura?
Cuando la chica alzó su mirada y se encontró con esos ojos reprochadores, simplemente cruzó sus brazos bajo su pecho haciéndolos más grandes y apetecibles a la vista del hombre frente suyo, ¿ya estaba buscando otra excusa para molestarla?
—No me mires así, Zackly dijo que era un nuevo juguete y que debías verlo tú primero antes de ponerlo a la venta.
El ceño de Levi dejó de estar fruncido. Él estaba trabajando ya por dos años tras las puertas de Paradise, Zackly estaba encantado con el desempeño de Levi, un hombre tan atractivo que incitaba a los tímidos compradores a probar más cosas, contando anécdotas de lo que podía pasar con la pareja, de lo que podían disfrutar dos cuerpos juntos retozando uno al lado del otro con uno de esos pequeños juguetitos, usando sus experiencias personales para encantar el odio del cliente. Una de las manías de su loco jefe era que nada saliera al mercado sin que sus compradores lo conocieran, si lo podían probar incluso mejor, pero se conformaba con que leyeran todo sobre el objeto que estaba en la caja y el pequeño instructor.
Con calma alzó la caja y la puso sobre el vidrio que cubría la parte superior del mostrador. Abriéndola con una cuchilla se encontró con otras pequeñas cajas adentro, sacó una curioso, viendo el empaque, negro. Cuando finalmente le dio la vuelta para ver el nombre del objeto se encontró con la imagen impresa de lo más explícita.
—Es otro Onahole* — Dijo Levi causándole gracia por lo que sacaba. — No es que esto tenga mucha magia o necesite ser estudiado para ponerlo en los estantes.
—¿Un qué? — Preguntó Historia un poco intrigada, dejando su revista de lado.
Realmente, desde que Levi había llegado no había puesto atención a esa revista.
— Ya sabes— dijo Levi abriendo uno de los empaques — Una vagina en tubo, un masturbador eléctrico para los hombres.
—Ahh... — Historia finalmente había entendido. — Eso.
— Me olvidaba que solo conoces nombres técnicos — Dijo Levi, resaltando que todo lo que Historia decía siempre era leído de algún manual.
Las mejillas de la rubia se encendieron mientras miraba a Levi con mala cara, Paradise era una tienda de juguetes sexuales y odiaba que Levi tuviera razón en algo. No es que ella probara mucha de esas cosas, pero al menos su vida no era tan promiscua como la de su compañero.
Cada vez que ingresaba un nuevo producto, Zackly regalaba siempre uno a sus trabajadores diciendo que así podían disfrutar de su juventud y aprovechaban para aprender a como usarlo. La primera vez Zackly le regaló uno de los productos, siendo estas un par de bolas chinas*, Historia recuerda el fuerte sonrojo que apareció en su rostro, aunque las aceptó con un asentimiento no podía mantenerlas con ella.
Sus padres eran demasiado conservadores y si descubrían donde trabajaba y esos objetos en su habitación, estaba muerta. Ella no se había llevado ninguno de todos los juguetes que Zacklye le había dado para que se los lleve, todos terminaban en el contenedor de basura del edificio, o era así hasta que finalmente un bonito dildo morado terminó en su cartera hace un par de semanas.
—Vete a la mierda, Levi.
Historia, frunció el ceño y volteó nuevamente a prestarle atención a su revista. Levi no pudo evitar reír al verla refunfuñar, la chica era tan condenadamente linda, pero seria a la vez, que solo sacaba el peor carácter de Levi, buscando siempre hacerla refunfuñar con cosas tan tontas y simples.
Levi sacó el pequeño manual y el silencio reinó por unos cuantos minutos en el establecimiento mientras ambos leían cada uno cosas diferentes. Después de un tiempo el chasquido de Levi fue escuchado y tiró el manual al mostrador y finalmente saca el objeto de su envase y le quita esas burbujas de protección.
—No le veo lo diferente a este — Murmuró para sí, llamando nuevamente la atención de la chica — Dice que tiene una vagina realista, pero se ve muy falsa a mi parecer.
Historia miró el objeto, hace tiempo que había ido olvidando el pudor, al menos para hablar sobre ese tipo de cosas en voz alta, su trabajo constaba de explicar el funcionamiento de cada uno a todas las chicas que ingresaran por la puerta, si no hubiera podido dejar el pudor, hubiera tenido que dejar el trabajo a la semana.
—Es jebe y plástico Levi, no creo que puedas esperar algo más realista. — La muchachita le dio la vuelta a otra de sus páginas pero nuevamente la revista estaba siendo un poco ignorada — ¿Qué rayos esperas que tenga para complacer tus expectativas?
—Bueno, no sé — Dijo Levi dándole vueltas al aparato sin verle lo extraordinario — A las chicas en Japón les gusta llevar vello púbico, ¿no?
— No a todas Levi — Historia frunció el ceño, en Japón ciertamente estaba esa tendencia presente.
Levi la miró con interés y dejó de meter el dedo por el hueco del aparato, se supone que su interior era diferente y él solo lo estaba comprobando, pero al escuchar a Historia, no pudo evitar que su interés dejara de estar en el nuevo juguete que Zackly había conseguido y fijarlo en la despampanante muchacha.
— Ohh — Una de sus cejas se arqueó. — ¿Me estás diciendo que estás depilada ahí abajo? — Vio nuevamente ese bonito puchero y el color inundar las mejillas de la chica.
— No estoy hablando de mí, sino del grupo femenino de Japón en general, Idiota.
Levi asintió aún con esa mirada juguetona, le encantaba molestar a la rubia, ya que las acciones con buena intención no funcionaban, al menos tenía la atención de la chica si la molestaba, un truco antiguo y un tanto infantil, pero nadie iba a negar que seguía funcionando.
Sin darse cuenta, las horas pasaron rápidamente para ambos chicos, vinieron unos cuantos clientes, desde tímidas chicas que preferían hablar con Historia, hasta parejas juntas que preguntaban a cualquiera de los dos trabajadores que les recomendarían para pasar una divertida noche, en la mayoría de esos casos era Levi el que hablaba con ellos, Historia solo escuchaba las historias de su mujeriego compañero para saber que decir en la siguiente ocasión.
Cuando la noche estaba en su apogeo. Historia miró con insistencia el reloj. Hoy cerraban a las diez de la noche, Levi trabajaba a tiempo completo pero ella solo a medio tiempo, ese día había venido antes porque Zackly le pidió de favor que atendiera hasta que Levi finalmente llegara. Aunque le quitó un par de horas de estudio, Zackly siempre pagaba doble las horas extra así que no se quejó y aceptó la petición.
Guardando sus cosas de forma animada al ver que ya solo faltaban poco más de cinco minutos, la campanilla de la entrada sonó. Historia maldijo internamente pero puso la mejor cara que podía, esperaba que sea un chico para que Levi lo atendiera y ella pudiera continuar alistándose, pero era una mujer de cabello castaño, voluptuosa y despampanante.
Lanzando un suspiro, Historia finalmente caminó con una sonrisa en su rostro hasta la chica, aunque quisiera decirle que ya estaban cerrando era mejor atenderla y luego cerrar, así podía asegurar una compra más en el día.
— Buenas noches, señorita. — Lo decía más por cortesía ya que veía a la mujer a mediados de los cuarenta— ¿En qué la puedo ayudar?
La desconocida miró a Historia de arriba a abajo y sin hacerle caso o responder a su pregunta, caminó directamente al muchacho que estaba haciendo lo mismo que Historia hasta hace solo unos segundos, guardar sus cosas.
— Hola, guapo.
La mujer apoyó su considerable busto en el mostrador y cuando Levi alzó la mirada se encontró con tal panorama.
— Buenas noches. —Dijo Levi con una sonrisa de lado, era más que obvio que la mujer le estaba coqueteando. — ¿En qué le puedo servir?
— En mucho querido — La mujer puso su ostentosa billetera en la superficie y dejó de apoyar sus senos en el lugar. — Estoy buscando algo con que divertirme.
Historia miró la escena primero un poco estupefacta. Parpadeó un par de veces hasta que finalmente asimiló lo que estaba pasando ante sus ojos mientras veía como la señora coqueteaba con descaro y frases sumamente directas, o de doble sentido nada oculto hacia Levi. Era una total descarada.
Cuando vio que ambas personas caminaban hasta las estanterías llenas de juguetes, Historia caminó casi echando chispas hasta donde estaba su cartera y siguió guardando sus cosas, un par de cuadernos con los bocetos de nuevos conjuntos de ropas que estaba haciendo para la universidad cuando no habían clientes, un par de revistas para ver las tendencias y sus pequeños implementos de dibujo, todo a una velocidad sumamente lenta, esperando que Levi terminara lo más rápido posible con esa descarada cliente.
Pero eso no pasó.
Los minutos pasaban y la mujer era cada vez más obvia, tocándole el brazo mientras reía de tonterías que Levi decía sobre los juguetes que describía, pegándose a él o moviendo sus caderas y para llamar su atención, todo eso solo hacía que la rubia se impacientara cada vez más.
Historia había caminado nuevamente hacia la puerta, golpeaba con su pie el piso detonando su impaciencia, mirando el reloj constantemente y esperando que la compra finalmente se realizara y pudieran irse cada uno a su casa. Si dejaba a Levi solo, el chico era malditamente capaz de follar a la mujer en el mismo mostrador donde ella se apoyaba, y no, ella no lo iba a permitir.
La mujer le dio un par de vistazos a la rubia con el ceño fruncido, viéndola como si se interpusiera en su meta, casi gritándole con la mirada que se largara y la dejara sola con el apuesto chico, pero Historia la ignoraba, como hizo la señora unos minutos antes cuando la recibía cordialmente a la tienda, mirando la hora en su celular o volteando su rostro a mirar algunos afiches pegados en la pared. Haría de todo, menos irse de ahí.
La mujer se rindió finalmente cuando había pasado más de media hora del turno de salida, luego caminó hasta la salida mirando despectivamente a Historia con una bolsa en mano y mandándole una mirada coqueta a Levi antes de finalmente salir del local. El silencio nuevamente reinó en el establecimiento.
Levi trotó hasta el mostrador para terminar de guardar sus cosas, sabiendo que ya el tiempo de cierre había pasado hace rato.
—Apúrate de una maldita vez. — Decía Historia aún con los nervios a tope, caminando hasta donde el chico estaba—Estoy muy atrasada por tu culpa.
Levi sacó el casco de debajo del mostrador y luego miró el reloj a sus espaldas, eran casi las 10:40 de la noche; sabiendo que la chica frente suyo tenía un horario un tanto estricto, la miró un poco preocupado.
— Te puedo llevar si deseas —Dijo tendiéndole el casco sobre el mostrador.
Historia lo miró de arriba a abajo, como si el chico estuviera contaminado y lanzó un bufido de burla.
— Ja — Cruzó sus brazos acomodando su cartera. — Ni de coña me subo contigo Levi.
El chico la miró con el ceño fruncido por su mal comportamiento.
—Estoy tratando de ser amable contigo, Historia. — Dijo dándole la vuelta al mostrador y encarando a la muchachita. —¿Por qué tienes que ser tan osca y grosera?
—Porque es tu maldita culpa que esté llegando tarde. —Dijo la rubia alzando la voz — ¡Paras coqueteando con medio mundo o con cualquiera que tenga falda y ahora voy demasiado tarde a casa!
— Entonces ¡¿Por qué mierda no te fuiste?! —Gritó exasperado — Yo puedo cerrar la tienda por mi cuenta, no te hubieras quedado de perrito guardián en la puerta mirándome como si me quisieras matar.
—¿Qué? ¿Y dejar que folles con esa tipa sobre el mostrador?— Historia golpeó con su índice el duro pecho del chico.— Eso hubieras querido ¿No?
Levi la miró asombrado por sus palabras.
—Estás celosa — No fue una pregunta e Historia también lo notó.
—¿Estás Loco? — Dijo alejándose un poco del chico.—Solo no quiero apoyarme en el lugar donde otra tipa hubiera puesto su culo. —Su mirada esquivaba la sonriente cara del muchacho.
—Oh, estás condenadamente celosa.
—En tus sueños, Levi— Dijo Historia alzando los ojos, pero se encontró con que el chico había acortado casi toda distancia y ella estaba acorralada pegada al mostrador.
—Admítelo, mierda —Apoyó sus manos — Y dime entonces ¿por qué carajos nunca me hiciste caso cuando te mandaba tantas indirectas?
La chica lo empujó, recuperando un poco su compostura con el ceño fruncido. Era cierto, Levi le había estado coqueteando por más de un mes de forma muy obvia, pero ella hacía todo por ignorarlo.
—¿Y salir con un mujeriego libertino como tú? — La chica lo miró de tal forma que lo hizo sentir un poco mal.
—¿Cuándo...?
—Oh por favor Levi — Historia ni lo dejó continuar —Sales con una chica nueva cada semana. Las mujeres para ti son un simple adorno.
—Disfrutar de mi vida sexual no es ser un maldito mujeriego.
—¿No? Que yo sepa, el salir con tantas mujeres es la exactamente la definición de mujeriego.
—Pero me gustas. — El ceño de Levi estaba totalmente fruncido.
—¿Y eso qué cambia? — Las mejillas de Historia se sonrojaron al escucharlo tan abiertamente por primera vez. —A la semana me estarías engañando con una chica diferente.
—No soy así, no si alguien me gusta. —Levi la empujo hasta acorralarla de nuevo contra el mostrador — Dime Historia, ¿con cuántas chicas me has visto salir en estos dos últimos meses? ¿Eh?
Historia lo miró sorprendida, escuchando la voz un tanto dolida del hombre frente suyo.
—¿Con cuántas me he acostado o ido del brazo desde que te empecé a coquetear "descaradamente" como tu lo llamas?
Historia trató de hacer memoria, pero no podía, no en esos meses, justo como Levi había dicho, el chico siempre terminaba su turno solo sin nadie esperándolo en la puerta. Pero siempre habían chicas que le coqueteaban a lo largo del día, y eso no iba a cambiar.
—A... aún continuas coqueteando en el trabajo.
—Porque este trabajo trata de eso — Alza los brazos mostrando su entorno, pero sin despegarse de la chica —Trabajamos en una maldita tienda de juguetes sexuales, tienes que ser coqueto, atrevido y tú lo sabes.
Levi la miró de nuevo, cansado de la situación y decidió jugar sus cartas por última vez. No se lo había mencionado a Historia, pero esta era la última semana que iba a trabajar en el establecimiento, estaba planeando retomar su trabajo de fotógrafo profesional y por eso había llegado tarde ese mismo día. Había tenido una reunión con su antiguo jefe, pidiéndole este que retomara su puesto como fotógrafo principal de la revista.
—Me gustas, Historia. —Se volvió a acercar al bonito y sonrojado rostro de la chica —Pero esta va a ser la última vez que te lo diga.
Levi esperó, pacientemente pegado a ese hermoso cuerpo curvilíneo de la muchachita, pero los minutos pasaban y ella no respondía.
Suspirando Levi baja los ojos y decide que finalmente tiene que alejarse, si la chica no lo quería, pues bien, él ya había dicho todo y no la iba a obligar, terminaría el trabajo en unos cuantos días y se dejarían de ver; pero cuando se estaba despegando por completo del cuerpo ajeno, sintió un pequeño jalón en su camisa deteniendo sus movimientos.
Levi volteó a verla y lo que menos se esperó es que la hermosa rubia se lanzara a atrapar sus labios de un momento a otro. El mayor no se demoró en responder más que un par de segundos y así poder disfrutar de esos labios color durazno y dulce sabor que tanto había anhelado.
Levi bajó sus brazos a la bonita cintura de la chica y la cargó hasta ponerla sobre el mostrador, sus labios se separaron por un momento mostrando sus respiraciones agitadas, pero rápidamente volvieron a atacar los labios del otro inquietos, impacientes.
Las inquietas manos de Levi bajaron apretando los hermosos muslos que tenía al rededor de su cintura, mientras que las manos de Historia paseaban por su pecho hasta llegar a los primeros botones bajo el cuello de Levi.
Las manos de ambos jugueteaban en el cuerpo contrario impacientes de poder saborearse de una vez por todas, de por fin dar rienda suelta a todo lo que habían imaginado con el contrario.
La blusa de Historia estaba casi por completo abierta, su hermosa falda negra se había subido hasta dejar sus piernas expuestas y Levi se tenía los pantalón desacomodados trataba de bajarlos con una sola mano mientras que con la otra sujetaba una de esas hermosas piernas, mostrando ese hermoso elástico de una media tan sexy de encaje que le llegaba a Historia hasta la mitad de sus muslos.
Levi bajó por ese esbelto cuello que pedía a gritos ser adorado, mientras escuchaba su pantalón finalmente caer hasta el suelo e Historia apoyaba una de sus manos en el mostrador al sentirse empujada, sus bocas se unieron nuevamente en un demandante beso.
Continuará...
Agradecimientos enteramente especiales a:
Angelicacuario
Por tenerme paciencia en mis tardanzas y en esta ocasión incluso en la edición de este fic. XD Mil gracias peque.
Agradecimientos:
- Lisseth Jaramillo - Yuukie Michaelis - Xochilt Oda - Natta Cb - Elizabeth -
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