—Las autoridades han confirmado la muerte de dos personas en el enfrentamiento de unas bandas yakuza rivales. Sabemos que uno de estos era el líder de la Tokyo Stone Ishigami Senku y se presume…
Kohaku dejó de escuchar a la reportera desde allí ¿Ishigami Senku? ¿El Ishigami Senku que ella conocía había muerto?
La rubia mordió sus labios y su mente viajo a sus tiempos en la preparatoria, recordaba a la Tokyo Stone y sobre todo recordaba al líder nada agradable de esta. Oh, claro que recordaba a su ex novio Ishigami Senku.
Un ególatra, molesto, vil y desgraciado, así como también un tipo demasiado inteligente para su propio bien, el chico con quién en realidad fue demasiado feliz, hasta que se convirtió en ese cascarón sin sentimientos.
—¡Yamaha! ¡Al ring, ahora!
—¡Voy!
No tenía tiempo de pensar en Senku ahora, lamentaba su muerte, en serio lo hacía, pero no podía dejarse llevar por ese vago recuerdo.
Ishigami Senku ya estaba muerto para ella desde hace bastante tiempo.
Quizás exageraba al pensar que su vida fue mala después de la preparatoria, su vida no era mala, definitivamente no lo era. Estaba camino a ser una nueva estrella de las artes marciales mixtas y tenía varios patrocinadores.
No, su vida no era mala.
El anuncio de la muerte de Senku realmente le hizo revivir los recuerdos de su época de estudiante. Normal, demasiado normal hasta conocer al Ishigami que la llevó a una montaña rusa de emociones.
Ahora en la estación de metro pensaba en lo que pudo haber pasado de no haber aceptado tan mal terminó de relación. Según ella, el vació que sentía al escuchar de la muerte de Senku era nada más porque su cerebro se había empeñado en recodarle sus días junto al idiota ese.
—Favor a todos, quedarse detrás de la línea amarilla.
La típica advertencia en las estaciones, una advertencia que ella realmente no escuchaba la advertencia.
Quizás de haber estado atenta a su alrededor y no tan metida recordando su pasado, hubiera visto quien fue el que la empujo directo a las vías del metro.
Kohaku gruño, antes de abrir los ojos dándose cuenta de varias cosas a su alrededor.
La primera, llevaba puesto su antiguo uniforme de preparatoria, sujetaba su antiguo celular y estaba completamente segura de que este marcaba el inicio del desastre.
—¿8 de agosto del 2007? .-su cumpleaños, exactamente el cumpleaños en que todo se fue al carajo.
La segunda cosa de la que se dio cuenta era que, si la hora de esa cosa estaba bien, llegaría tarde a clases.
—¡Kohaku-chan!
—¡¿Quién demoni-… .-Kohaku logró mantenerse en pie cuando sintió como alguien se tiraba sobre ella para abrazarla
Y vaya sorpresa se llevó al reconocer a aquella persona, no era otro que Asagiri Gen, segundo al mando de la Tokyo Stone, la mano derecha de…
—Mentalista, suéltala en este instante.
Senku.
Ishigami Senku, con su extraño cabello, la cara de seriedad y en uniforme de preparatoria. Era ese Ishigami Senku que se presumía muerto, él chico que le rompería el corazón.
—Lo lamento Senku-chan~ Pero ya gané .-el de cabellos bicolor sonrió mientras depositaba un beso en la mejilla de Kohaku viendo burlón a su líder-. ¡Feliz cumpleaños, Kohaku-chan! ~ .-Gen extendió una cajita hacia ella mientras le sonreía burlón a su jefe.
Ella sabía bien lo que había dentro, una cajita musical con la melodía que el mismo mentalista compuso para ella, aunque el regalo había sido fabricado por Senku, Gen había rogado porque darle un buen regalo a su actual mejor amiga.
—Eres un… .-Senku gruñó y se acercó a Kohaku, tomándole la mano con algo de brusquedad-. Nos vemos en la reunión de la tarde mentalista. Iré a dejar a la Leona a su escuela.
—¡Ten un buen día, Kohaku-san!
Cierto, la mayoría de esos pandilleros la llamaban Kohaku-san por ser novia de Senku
—Estúpido mentalista. Ya verá el hijo de puta .-gruño presionando la mano de la rubia mientras subía las escaleras para salir de la estación de metro-. Perdón por demorar, me encontré a Gen en el camino y insistió en venir a dejarte esa cosa.
Ella no dijo nada, era tan raro volver a escuchar la voz de Senku, era tan raro volver a verlo tan…
—Vivo.
—¿Disculpa?
—¿Estoy soñando? ¿De verdad estás aquí? .-antes de subir el último peldaño se detuvo y por alguna razón tomó con fuerzas la mano de esa aparición que seguramente era de un sueño-. ¿Estás vivo?
—¿Eh? .-Senku alzó la ceja mientras acercaba la mano a la frente de la rubia-. ¿Dormiste bien, Leona? ¿O es por lo que te dije ayer?
—¡No soy una Leona! .-años sin escuchar ese odioso apodo, pero dentro de ella se sentía feliz de volver a oírlo nombrarla así-. ¿Ayer? .-¿Qué era lo que le había dicho?
—¿Ya lo olvidaste? Bueno, no importa .-jalo de ella para que al fin pudiera subir el escalón, lo estaba irritando tenerla así-. Te dije, que si realmente tenías algo importante en clases hoy.
Claro, todo empezó después de que Senku, en contra de toda su política de buen estudiante le pidió por medio de una llamada faltar a clases y pasar el día de su cumpleaños junto a él, haciendo quién sabe qué cosa.
Bueno, si esto era un sueño quizás podría descubrir que era lo que había planeado el Ishigami Senku de su subconsciente ese día.
—No, hoy no había nada importante.
La sonrisa que Senku le dio, le recordó lo estúpidamente atractivo que era el maldito.
—Perfecto.
Y entrelazando sus dedos, Senku la jalo hacia una dirección completamente opuesta a la de su escuela ¿Qué tan malo podía ser dejarse llevar por ese sueño? ¿Qué importaba que todas esas sensaciones se instalarán nuevamente en su corazón?
Si en el pasado ella se hubiera dejado guiar por Senku ¿Hubiera cambiado en algo el final de ese día? Seguramente no. Jamás obtuvo una respuesta lógica al terminó tan abrupto de su relación.
—¡Hemos llegado! Prepárate para probar el mejor plato de ramen de tu vida, Leona.
La mayoría hubiera pensado en una cita mucho más romántica para el día de su cumpleaños, pero claramente Senku no era una persona cursi y la llevó a un nuevo restaurante de ramen, ya varias veces el chico la había hecho recorrer todo Tokyo con esa misma excusa.
—¡Ja! Contando esta, sería la vigésima vez que me lo dices.
—Error, es la vigesimosexta vez que te lo digo. Si me hubieras pedido ayuda en matemáticas antes, lo sabrías .-rio un poco mientras se sentaba en una mesa del lugar junto a la ventana.
Ella solo rodó los ojos, en realidad si le hubiera pedido ayuda en otras materias, como física hubiera pasado ese año invicta, pero la vida no lo quiso así.
Senku pidió dos órdenes del ramen especial del lugar y luego se disculpó con ella caminando para poder ir al baño, llevándose con él el bolso que cargaba.
Mientras estaba sola en esa mesa, se puso a pensar si eso era el cielo. Recordaba perfectamente haber sido empujada a las vías del metro, pero no recordaba si este paso sobre ella, quizás al morir no sentía nada realmente y solo eran cuentos, pero el hecho de que este fuera un sueño o su representación del cielo ¿Por qué tenía que ser ese día? Odiaba ese cumpleaños, odiaba el hecho de que seguramente fue culpa de esa maldita pandilla que Senku rompió con ella o eso era lo que pensaba.
Que importaba. Si esto era su cielo, su infierno o simplemente un sueño lo iba disfrutar, disfrutaría el último día en que Senku Ishigami fue la persona que más amo.
Pero si el desgraciado salía con el maldito uniforme de la Tokyo Stone era difícil no enojarse con él.
—¿En serio tenías que ponerte esa cosa? .-ella infló las mejillas de manera infantil mientras se recargaba en la mesa-. Odio tu chaqueta.
Senku si encogió de hombros mientras hurgaba en su oído. La rubia admitía que el uniforme de la Tokyo Stone era lindo, aún con ese extraño símbolo que Senku dijo era "La Medusa" Un artefacto de las antiguas leyendas japonesas que tenía el poder de convertir a las personas en piedra, y según la filosofía de eso pandilleros.
"El que vea a un miembro de la Tokyo Stone terminará hecho piedra"
Ajá, solo eran un grupo de mocosos que gustaba lucirse, o eso era lo que pensaba antes de conocer al chico frente a ella.
En realidad, Senku quería crear una nueva era de pandilleros en donde no los tildaran de "delincuentes sin futuro", para él, esto significaba mucho desde que descubrió que Byakuya, su padre adoptivo, perteneció a una pandilla liderada por él mismo.
—No lo haces .-bufó mientras hurgaba en su bolsillo para sacar una pequeña cajita de color perla-. Ten, feliz cumpleaños
No. Definitivamente no era así como recordaba que Senku le entregó esa cosa…
Con la mano tiritando, tomó entre sus manos la pequeña caja y la abrió lentamente; tal como pensó, allí estaba el collar que conservaba aún en su presente vida, allí estaba el collar en forma de Medusa, el collar que era lo único que conservaba del amor de Senku.
De pronto, al momento de tocar el collar todo se volvió oscuro.
Kohaku abrió los ojos lentamente, sentía que la cabeza le daba vueltas.
—¿En dónde estoy? .-ese definitivamente no era el cuarto de su apartamento.
—¡Kohaku-chan!
¿Qué demo-…
—¡¿Suika?!
Ishigami Suika, la hija menor de Byakuya Ishigami y Lillian Weinberg. La niña que quería a su familia sobre todas las cosas, la niña de la que fuera niñera una y mil veces en el pasado, y sobre todo…
La hermana menor de Ishigami Senku.
—Kohaku-nee, es bueno verte de nuevo .-la niña… No, la adulta le sonrió nostálgica mientras se acercaba hasta ella-. Me alegro de que estés bien.
—Oh, Suika ¡Mírate! Ya no eres la pequeña que recuerdo.
Y claro que recordaba a la tierna niña que adoraba comer sandías y usaba un par de anteojos redondos, demasiado adorable desde su punto de vista.
—Si, ha pasado mucho tiempo.
Aunque estuviera feliz de ver a Suika, ahora tenía muchas preguntas en su mente. ¿No estaba muerta? Entonces ¿Realmente había sido solo un sueño el hecho de volver a ver a Senku? Acaso él seguía…
—Suika, lamento lo de tu hermano… .-si su mente estaba bien, y si el calendario que había en ese lugar también estaba en lo correcto, hoy era exactamente el mismo día en que ella cayó a las vías del tren-. Lo siento mucho.
De pronto, el semblante de la joven adulta cambio a uno mucho más serio y caminó directamente hacia la rubia mayor para ver detenidamente su rostro. A Kohaku eso la puso nerviosa ¿Qué estaba pasando?
—O-oye, lamento preguntar, pero ¿Dónde estoy?
—Oh, lo siento. Estás en mi casa, y de no ser por mi no sobrevives a la caída en las vías.
—¡¿Entonces realmente pasó?! .-Kohaku llevó su mano a tocar todas las partes de su cuerpo ¡Verdaderamente estuvo al borde de la muerte!
—Si, por un pelo y no la cuentas, Kohaku-nee .-y nuevamente la mirada seria estaba puesta en sobre la mayor, analizando todas sus reacciones-. Dime, Kohaku-nee… ¿Tuviste un sueño extraño?
—¿Eh? .-¿Acaso Suika sabía algo? Si todo fue un sueño, uno realmente vivido, no había nada de malo en contarle-. Yo… Soñé con tu hermano.
—¡Lo sabía! ¡Lo sabía!
Suika corrió hasta la pizarra del lugar y la arrastró hasta donde se encontraba Kohaku, en esta había dibujado una especie de diagrama junto unas ondas un poco extrañas y fórmulas que Kohaku realmente no entendía, pero lo que sí llamó su atención fueron las fotografías que había en la pared que se dejó ver después de que Suika moviera la pizarra.
Reconocía a varios, Shishio Tsukasa, por ejemplo, el responsable de la cuarta división de la Tokyo Stone y junto a él, Senku con el cabello mucho más largo amarrado en una coleta baja. El alfiler en la fotografía se unía con un hilo roja hasta otra foto en dónde a la única que pudo reconocer fue a Momiji Homura, responsable de la sexta división de la Tokyo Stone, pero al peliblanco junto a ella no tenía idea de quién era.
—Suika, ¿Quién es él?
—El responsable de la muerte de mi hermano .-Suika habló sin siquiera despegar la vista de pizarra-. Igarashi Hyoga, el segundo al mando de la Tokyo Stone.
—¿Eh? .-si antes no entendía nada, ahora estaba mucho peor. Senku jamás le había mencionado a tal persona.
—Kohaku Yamaha, estoy diez mil millones por ciento segura que viajaste al pasado en el momento en que te salve .-Suika frunció el ceño y por un instante Kohaku pudo notar el tiritar de sus labios-. Kohaku-nee, te pido ruego que por favor salves a mi hermano.
—¡¿EH?!
Luego de que Suika le explicará la situación de su supuesto viaje en el tiempo, Kohaku terminó por entender seis de diez palabras que pronunciaba la detective. La pequeña niña que fue hace algún tiempo ya no estaba y ahora frente a ella había una joven adulta, una detective que soñaba con salvar a su hermano de las garras del bajo mundo de Tokyo.
—Entonces… ¿Quieres decir que cambie algo?
—No sé qué habrás hecho, pero el hecho de que solo muriera mi hermano y no el conductor del automóvil en el que iba me dice que hiciste algo que cambió la continuación del tiempo
—Definitivamente eres igual de inteligente que el cebollín.
—Hace tiempo no escuchaba el apodo que le diste a mi hermano .-poco duró la sonrisa que se había instalado en su rostro, Suika camino directamente hacia la pared del lugar-. Estoy segura, que el hecho de que mi hermano se haya convertido en un Yakuza temido tiene que ver con su encuentro con Igarashi Hyoga. Recuerdo que Senku quería pasar el mando de la Tokyo Stone a una nueva generación cuando se graduará de la preparatoria, tenía todo para irse a Estados Unidos para ser pasante de la NASA con mi tío Xeno.
—¿Xeno? ¿Hablas del Doctor Xeno?
—Si .-nuevamente, el temblar en los labios de Suika fue visible para Kohaku-. Cuando papá murió, Senku me mandó a Estados Unidos con mi tío, dijo que sería lo mejor para mi y desde ese entonces no tuve noticias de él .-la mirada de Suika reflejaba tristeza, un gran pesar era lo que cargaba esa niña en cuerpo de adulto-. Sé que no te enteraste de eso, pero papá murió una semana después de tu terminó con Senku.
Si se enteró, pero también fue el día que se enteró que Senku había dejado la preparatoria para dedicarse únicamente a quien sabe qué. No tenía idea que Suika hubiera estado viviendo todo ese tiempo fuera de Japón.
—Lo siento mucho.
Suika simplemente asintió y volvió hacia su pared llena de conexiones.
—Hyoga apareció, exactamente dos días después de tu terminó con Senku, sumándole a eso la enfermedad de papá empeoró y mi hermano no estaba listo para hacerse cargo de una niña. Lo entiendo .-suspiró antes de seguramente colocarse a llorar y giró el rostro para mirar con decisión a Kohaku-. Kohaku, te ruego que salves a mi hermano. Eres a la única que Senku escuchará.
¿La escucharía? No sabía bien qué estaba pasando, pero según lo que dijo Suika al momento de que se tocasen ella volvería al pasado, justamente al mismo día que todo se había arruinado ¿Estaba dispuesta a pasar por eso nuevamente? ¿Valdría la pena todo eso?
Si.
Porque, aunque no lo entendiera bien, el sentimiento de felicidad de compartir momentos con Senku había vuelto a ella.
—Cuenta conmigo
Al parecer, los nervios que Suika tenía en ese momento abandonaron su cuerpo porque sonrió de una manera tan sincera que a Kohaku se le dieron ganas de correr a abrazarla como lo había hecho en el pasado.
—Gracias .-extendió la mano hacia Kohaku, si su teoría era cierta salvaría a su hermano como a otras personas en el camino-. Y suerte.
Kohaku asintió, acercando su mano para estrechar la de Suika y nuevamente todo era negro a su alrededor.
De todos los lugares a los que volvió, tenía que ser en ese parque junto a Senku.
Ella tenía la cabeza recostada en el abdomen del Ishigami mientras este estaba recostado en el pasto. Kohaku recordaba bien que no eran empalagosos y Senku siempre fue de repeler los gestos cursis, así que esto era algo demasiado asqueroso para ambos y de alguna manera, ella sabía que era para decirle adiós.
—Leona.
No, ahora sería ella quien hablará.
Kohaku se levantó de un saltó y observó a Senku a los ojos, los ojos aguamarina demostraban decisión, mientras los ojos carmín del contrario reflejaban una pena, un vació que ella no estaba dispuesta a ver de nuevo.
—Kohaku, yo necesi-…
—Voy a unirme a la Tokyo Stone.
Senku abrió lo más que pudo los ojos al escuchar esas palabras y Kohaku supo que este sería el comienzo de un futuro en donde tanto ella como Senku fueran realmente felices.
Porque ella iba a evitar a como dé lugar la muerte de ese cebollín testarudo.
Día 3: Viaje en el tiempo.
¡SI ME BASE EN TOKYO REVENGERS PORQUE AMO!
Es totalmente diferente a lo que tenía pensado, pero la verdad me gusto como quedó y seguramente me anime a hacerle una continuación.
No hay mucho SenHaku, pero se entiende que Kohaku aún conserva sentimientos por Senku y cómo a mí me gusta dejar a la gente con la duda, cuando me anime a hacer la continuación las responderé -w-
¡Muchas gracias por leer! ¡Perdón por la mala redacción y mis faltas de ortografía!
¡XOXO!
