A moment of Silence
Shoto se encontraba aun somnoliento cuando giró para acomodarse, pero el mero toque de su almohada con el lado izquierdo de su cara hizo que despertara del dolor. Se incorporó haciendo un puchero, sus manos apretaron las sábanas con tal fuerza que sus nudillos se tornaron blancos.
Se levantó de la cama, su debió haber sido llamado ya que no había sido levantado y mucho menos puesto a entrenar, el rostro de su padre entre sus pensamientos le formó un nudo en la garganta, se había llevado a su mamá.
Todo esto era culpa de él, su mamá le había visto con disgusto, pero eso era debido a ese lado que era el de su padre, seguía igual o más enojado que no notó que alguien había entrado a su habitación.
Fuyumi.
Su hermana se acercó sin decir nada, entendió que había entrado para ayudarle a hacer lacama, le ayudó quitando las almohadas.
—¿Dormiste bien, Shoto?
Shoto asintió de manera breve, mientras tomaba uno de los extremos de la sabana y comenzaba a doblarla siguiendo los movimientos de Fuyumi.
Un doblez.
Silencio.
Otro y un tiró a la sábana para eliminar arrugas.
Silencio.
Entonces quedaba acercarse ya que la sábana sólo quedaría hecha un cuadrado, fue su hermana que lo hizo. Le miraba fijamente, más especifico a la herida que seguía vendada.
Movía sus labios y abrazaba la sábana.
—Te… tenemos el mismo cabello.
Shoto no entendió lo que su hermana quiso decir, el tono con el que había salido incluyo fue dificultoso, Fuyumi Todoroki respiró hondo.
—Nuestro cabello es lacio, cubre gran parte de nuestra cara no como el de Natsuo o papá.
Fuyumi dejó la sábana sobre la cama y se fue, tenía los ojos llorosos.
Shoto pasó sus manos por su cabello, ya comenzaba a cubrir su frente.
