¡Gracias por seguir leyendo! Espero que lo disfruten.

XXIV. Harry.

Para que Snape la dejara en paz con la misión y con lo de ayudarle, Dziban decidió contarle de la cita que había hecho para la fiesta de Navidad del club Slug. No fue nada fácil enfrentarse a la mirada de su profesor, pero había aprendido de su tía Bellatrix el arte de la oclumancia, así que muy concentrada, respondió sus preguntas sin permitirle ver más allá en su mente y obtuvo finalmente su permiso.

-Gracias, juro que solo será una noche. Y después cumpliré mi misión.

-No deja de ser llamativa tu elección de pareja.

-Más llamativo es que el asunto le importe, profesor—Snape levantó las cejas, la voz de la joven no había sido ni sarcástica ni irónica, no pretendía faltarle al respeto, le quedaba claro.

-Cuídate, Dziban. Estaré cerca si tienes cualquier problema.

-Gracias, profesor.

-D&G-

En su siguiente clase de Defensa contra las artes oscuras, Gawain recibió una detención del profesor Snape "de la nada".

Y en Gawain, que no había estudiado oclumancia ni tenía idea alguna de la legidimancia, Severus Snape descubrió un enamoramiento genuino por su protegida y que el pelirrojo existía con ese sentimiento y sin saber si era o no correspondido, pero nada acerca de los planes de Dziban para su misión.

El profesor de Defensa tenía mucho de lo que ocuparse en su calidad de espía triple como para inmiscuirse en esa situación, pero no dejaba de parecerle delicado el que Dziban aceptara la invitación. No sabía si ella lo había aceptado por el capricho que tenía de ir a la fiesta, porque tenía algún plan oculto en que utilizar a Weasley o si, de alguna loca manera, el chico cuya mente estaba leyendo como un pergamino, era correspondido. En ese remoto caso, los dos corrían el peligro de que El Señor Oscuro los descubriera y pretendiera utilizarlos para terminar de destruir a los Malfoy.

-Ten mucho cuidado, Weasley—murmuró soltando su mente y poniéndose de pie-. Ya puedes retirarte.

Gawain no era ajeno a la sensación de posesión dentro de su mente, trató de cerrarla, pero sin el entrenamiento pertinente, su resistencia duro muy poco.

Mareado, se puso a recoger sus libros asimilando poco a poco lo que Snape sabría de él ahora que, de alguna forma, había entrado en su mente.

-Podríamos protegerla—repuso nervioso, seguro de que el profesor sabía de lo que hablaba-. Si ella me acepta, podríamos protegerla… la orden y nosotros ¿no es así?

-Ten mucho cuidado—zanjó Snape y salió del aula.

Todavía mareado y sintiendo un sudor frío recorrerlo, Gawain sacó un trozo de pergamino. Con las manos temblorosas, tomó su pluma y escribió "dígame como ayudarlo a ayudarla. Y lo haré." Y todavía recuperando el aliento, lo dejó en el escritorio del profesor.

Si Snape había recurrido a aquello de inmiscuirse en su mente a buscar específicamente a Dziban, era que él sabía en lo que estaba metida, lo que la había cambiado tanto y le había conducido a vivir con toda esa tristeza y miedo.

Y, Gawain estaba casi seguro, era algo relacionado con Voldemort y sin duda era peligroso. Pero el pelirrojo, que recordaba el miedo, la posesión y la sangre en las manos que el poder del diario había puesto en su vida, no podía permitir que Dziban pasara por lo mismo.

-D&G-

Harry Potter, una de las personas con las que menos tenía ganas de encontrarse lo vio salir del aula de defensa y prácticamente lo arrastró a la enfermería. Como si reconociera la debilidad y todas las molestias que tenía.

-¿Así que Snape entró en tu mente también? –le preguntó dubitativo una vez que la enfermera los atendió y los dejó un momento.

-¿Cómo lo sabes?

-Lleva todo el año "entrenándome".

-¿Se entrena para esto?

-Se entrena para protegerte, pero si no es por eso ¿no sabes por qué lo hizo?

-Tal vez sólo estaba aburrido -Gawain decidió no levantar más la cara hacía Harry como si tuviera miedo de que haría lo mismo que Snape-, ¿es normal que sintiera tanto dolor?

-Es normal.

-No imaginé que estuvieras pasando por esto… diablos que eres resistente.

-Y Hermione se encarga del resto.

-Sí… ¿me harías el favor de llamar a Luna?

-¿A Luna? –Harry apretó su gesto.

-No te confundas, Harry. Sé que la invitaste a la fiesta Slug… y no voy por ahí con ella.

-Tienes la fama –Harry amagó una sonrisa.

-Es mi mejor amiga ¿puedes avisarle donde estoy? ¿por favor?

-Ya. Cuídate, Gawi.

-La gente no para de decirme eso hoy ¿saben algo que yo no?

-No en realidad, pero es muy llamativo que Snape buscara en tu mente y que no sepamos su intención.

-No todos somos tan interesantes como tú, Harry ¡ya lo sé! Algunos solo estamos en el sitio equivocado a la hora equivocada y nos pasan cosas desagradables sin misiones heroicas o lo que sea que estes haciendo habitualmente. Así que gracias por traerme aquí y perdón por quitarte el tiempo a ti que todo haces por entrenar y con una misión.

Obviamente ninguno se fijó que la poción de madam Pomfrey había hecho efecto permitiendo que, ya libre de mareo, Gawain se diera el lujo de enojarse y ponerse a hablar todo eso.

¿Cómo iba Gawain a enfrentar a Harry de otra forma? ¿Qué iba a decirle si el tipo no paraba de ayudarlo? Claro que el pelirrojo sabía por qué le habían revisado la mente, pero una cosa era saberlo él y no querer renunciar a Dziban a pesar de ello. Y a una distancia abismal, estaba el podérselo contar a su familia y amigos. A Harry, que había perdido tanto en los últimos años y no había renunciado a ninguno de sus ideales, si, a él en especial, costaba enfrentarlo.

-D&G-

-D&G-

¡Espero que les haya gustado! Muchas gracias por su tiempo para leer y comentar.

Han sido tiempos difíciles y casi no puedo esperar a que mejoren, lo siento si por aquí me he ido hacía el drama. No es mi intención que se vuelva todo oscuro, pero si que haya contexto para el romance novelesco. Dentro de todo, el Drinny sigue haciéndome feliz y espero que sigamos haciendo historias por aquí. ¡muchas gracias si aún dedican tiempo a esta pareja o a su mundo al revés!