Capítulo 1

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.

La siguiente historia es de un universo alterno

Advertencia: Contenido apto solo para mayores de edad


SANTUARIO

Capítulo 1

.

No sabía en lo que estaba pensando cuando accedí a venir a este sitio.

Los clubes no son lo mío. Yo soy un artista marcial, no un fantoche de esos que creen que se es más hombre si alardeas de tus aventuras con desconocidas.

Sin embargo, hoy no estoy con una desconocida, vine con mi novia. La misma que me insistió por meses en probar cosas nuevas como experimento para salvar nuestra agonizante relación.

Sé perfectamente que lo único que me mantiene "atado" a ella es lo buena que es en la cama. De ahí en más, no queda nada.

¿Amor?

Quizás nunca lo sentí, me deslumbré con su exótica belleza, su sensual andar, sus encantos femeninos, su cuerpo y su sumisión. Me rendí ante lo que creí sería un tórrido romance, sin embargo, con el pasar de los años, aquella por la que alguna vez soñé se está convirtiendo en una verdadera molestia.

La persecución a la que constantemente me somete ya me tiene cansado. Ni siquiera puedo ir libremente con mis amigos sin que se aparezca ofreciéndome alimento, o simplemente su irritante compañía. Me asalta constantemente, incluso en el baño y se comporta demasiado agresiva con cualquier mujer que ose hablarme o siquiera mirarme.

Prácticamente debo "cuidar" mis pasos de ella, porque las discusiones son cada vez más frecuentes y los motivos cada vez más estúpidos. ¿Qué hubo de malo en ayudar a una alumna del dojo que ejecutó mal un movimiento y terminó con el tobillo torcido? Fueron solo unos minutos que me llevó tomar a la chica en brazos y conducirla hacia la enfermería. Crucé las palabras necesarias con ella y la enfermera por el infortunado acontecimiento y salí del sitio sin haber hecho nada más. Al volver, Shampoo se encontraba frente a mí en actitud amenazante, estaba enfurruñada y me reclamó lo que sus ojos captaron ¿Cómo demonios se dio cuenta si ni siquiera estaba presente? Ahí fue cuando entendí que estaba siendo vigilado por ella de alguna forma sin que me diera cuenta.

Recuerdo perfectamente que la discusión duró mucho tiempo y que la resolución que exigió fue que dejara mi trabajo como maestro de artes marciales. Está loca si piensa que voy a hacer a un lado mi pasión, el arte en el combate libre es lo más importante para mí y no por ella voy a renunciar. Esa fue la primera vez que no busqué resarcir mi error, porque sencillamente no había cometido ninguno. Dejé que por sí misma se tragara y digiriera sus infundados celos, no la busqué ni la llamé y tampoco iba a verla, sabía que no era necesario, al cabo de una semana ella sola volvió a mí como si nada hubiera ocurrido.

¿Cuándo cambió tanto que no me di cuenta? ¿Siempre fue así? ¿El placer que me ofrecía me cegaba de su verdadera personalidad? No sé cuándo ocurrió, lo único en lo que sí soy consciente es que ya no siento esa electricidad al verla, mi corazón ya no late con solo pensar en su cuerpo, mi piel ya no se eriza con su tacto, sus besos ya no saben a nada y mi mente ya no la retiene.

Quizás soy un tonto por seguir con esta relación que pende de un hilo, pero por alguna extraña razón no puedo dejarla.

¿Cómo hacerlo, si es la mujer más sensual de la ciudad? No hay otra más hermosa que ella, ninguna tan apabullante y ninguna con una maestría dominada en el arte de la seducción. ¿Valdría la pena dejarla ir y permanecer solo? Y cuando mis necesidades me agobien, ¿quién me complacerá?

Por eso en un fútil intento por rescatar este agónico noviazgo accedí a sus deseos, una vez más. Pero su última petición fue la más descabellada de todas, nunca imaginé venir de practicante a este sitio. Había escuchado sobre él, pero no tenía intenciones ni deseos de conocerlo y sin embargo aquí me encuentro, al pie de la entrada, es un lugar apartado de la civilización donde se puede hacer lo que uno quiera y nadie tiene por qué saberlo.

Un club nocturno…

Pero no cualquier club, un centro nocturno de sexo.

"SANTUARIO"

Las reglas son claras: mantener la privacidad, no dar nombres reales ni información personal, portar antifaz al ingresar, no meter equipos móviles, respetar a todos los asistentes y la más importante, todo lo que se lleve a cabo en el sitio deberá ser estrictamente consensuado por los interesados.

-Bienvenidos- saluda el robusto hombre de la entrada.

-Gracias- responde Shampoo aferrada a mi brazo mientras me conduce hasta el interior.

Un largo pasillo nos recibe. Este lugar es una elegante y enorme mansión, sé que este tipo de clubes son tan exclusivos que solo la gente adinerada tiene admisión ¿Cómo consiguió ella el acceso? Tenía entendido que solo los miembros pueden reunirse en este tipo de veladas y yo no formo parte de esos grupos.

-¡Aiya! Shampoo feliz de que airen al fin aceptar.

-Shampoo, no creo que haya sido buena idea. Esto no es mi estilo- intento negociar, pero ella me silencia con un jugoso beso del cual solo disfrutan mis terminaciones nerviosas más no mi corazón.

-Ranma prometer venir sin quejas.

-No me estoy quejando, simplemente veo difícil que algo me guste de aquí.

Caminamos hacia el bar mientras observo a los presentes, todos portan antifaces y visten sus mejores prendas, no es posible reconocer a nadie. Las mujeres me devoran con la vista y los hombres se recrean con mi sexy novia, tampoco me agrada cómo la miran por lo que la sujeto bien de la mano para demostrar que no vino sola. Me siento incomodo, de seguir así terminaré golpeando a muchos idiotas o quizás Shampoo me haga alguna escena de celos si se percata de las miradas que me echan las mujeres.

Pero extrañamente no hace nada, no la veo molesta, ni con ganas de iniciar ninguna disputa. Sé que es liberal con su sexualidad y quizás este lugar sea especial para ella.

-Shampoo ¿qué sigue ahora? ¿dónde está?

- ¿Ranma querer ya?

-Pues se supone que para eso este lugar ¿no?

Se acerca nuevamente y me besa para comenzar a entrar en ambiente. Siento la succión en mis labios y nuestras salivas mezclarse.

-Mi amor, relajar. Tener toda la noche para hacerlo. Primero encontrar a la persona ideal y después Ranma decidir lo que querer.

Suspiro, quizás no sea tan malo después de todo.

Nos acercamos a la barra y pedimos unas bebidas, no soy un consumidor constante, pero sí he aprendido a diferenciar muchos licores. Miro con reticencia cómo el barman agrega unas sustancias extrañas a nuestras copas y estoy a punto de reclamarle cuando me explica que son elementos estimulantes que no afectan el organismo y que solo nos harán sentir bien. Me niego a beberlo, veo que Shampoo toma su copa e ingiere todo el contenido. No quiero terminar drogado en este lugar. Tanto el barman como ella intentan convencerme para que confíe, el tipo me señala a varias personas que, según él, tienen horas consumiendo lo mismo y no parecen estar bajo efectos narcóticos o estupefacientes.

Shampoo me presiona y me repite mil veces que no va a pasar nada malo, es parte del protocolo del club. Suspiro no muy convencido y al fin bebo de la copa, solo espero no terminar teniendo alucinaciones, despertar tirado a media carretera o en la cárcel.

Un poco más relajado observo el lugar, todo el ambiente grita sexo por donde lo mires. Al centro del bar, hay un pequeño escenario circular donde bailan hombres y mujeres prácticamente desnudos, al parecer es parte del entretenimiento de la reunión, las luces semioscuras agregan un toque sensual y la música te transporta a un estado de ardoroso erotismo.

De pronto veo que Shampoo se acerca a mí y se sienta en mis piernas, pega su espalda a mi pecho y yo automáticamente llevo mis manos a su cintura. Comienza a restregar su trasero sobre mi parte anatómica más sensible, despertando inevitablemente mis instintos. Me encanta cuando hace eso, me excita sentir su roce, sin embargo, soy consciente que ahora nos hemos vuelto el espectáculo de muchos y eso me pone nervioso y tenso.

-Shampoo, no hagas eso, todos están mirando.

- ¡Aiya! airen no preocupar, aquí todos mirar y no pasar nada, nadie reconocernos- gira su rostro y me besa mientras sus sensuales movimientos no cesan. Me dejo llevar un instante y me concentro en disfrutar.

Después de varias bebidas, siento que el afrodisiaco comienza a hacer efecto. Mi cuerpo se encuentra en un estado de relajación y comienza a pedir el tacto de otra piel. Me levanto con Shampoo y la llevo hasta unos sofás que se encuentran en otro extremo del salón para mirar el espectáculo de los eróticos danzantes. Ella nuevamente se sienta sobre mis piernas y comienza a provocarme como sabe hacerlo.

No podemos contenernos más y nos envolvemos en un festín de besos y caricias. Sentirla hacer maravillas con su cuerpo sobre mí es la única razón por la que la soporto, siempre logra dominarme así. En algún momento, me fijo que junto a nosotros hay otra pareja ensimismada en lo suyo, solo que van más allá y se masturban mutuamente sin importarles que los miren. La imagen sobrepasa mi autocontrol, necesito terminar con mi hoguera interna.

Deshago el beso y la acaricio llevando mi mano a su intimidad, incitándola a pasar a lo importante.

- ¿A qué hora? – pregunto ansioso.

- ¿Ranma desear hacerlo ya?

- ¿Por qué no mejor nos vamos a mi apartamento?

-Airen prometer, ahora cumplir.

Justo ahora no estoy seguro de querer continuar con lo acordado, solo necesito desfogar mi potente erección. Lo pienso un poco, debo cumplir mi palabra, soy un artista marcial con honor y cuando prometo algo lo cumplo. Tal vez y descubra que la experiencia sea gratamente satisfactoria, al fin y al cabo, es la fantasía de cualquier hombre, aunque no la mía.

-De acuerdo, pero te recuerdo que si no me gusta, jamás volveré a un sitio como este.

Ella asiente con la cabeza y la veo levantarse, me da un beso y la miro dirigirse segura a un sitio en específico. En lo que espero, me enfoco en las chicas que bailan al centro del bar, hay una que no deja de mirarme, una castaña de voluptuoso cuerpo que gira en mi dirección y me dedica cada minuto de su acto. Lentamente se saca la ropa sin despegar sus ojos de los míos y me coquetea con sugestivos movimientos. Estoy tan concentrado contemplándola que no me doy cuenta cuando Shampoo regresa de nuevo. Tira de mi mano y me conduce por una enorme estancia directo a las escaleras donde están las habitaciones.

Recorremos varios pasillos y puedo ver a algunas parejas teniendo sexo por doquier, algunas sobre los muebles, otras dentro de los cuartos y las más osadas en el piso del lugar. Los estridentes gemidos de las mujeres son la sinfonía que reina en el lugar. Todo es sorpresivamente nuevo para mí, no estoy acostumbrado a mirar extraños teniendo relaciones como si nada a la vista de cualquiera, siempre preferiré la privacidad.

.


.

La habitación es bastante elegante, las luces tenues ambientan de manera sensual todo el espacio. Apenas entramos, Shampoo me hizo sentar en la orilla de la enorme cama y se subió a ahorcadas sobre mí, sin esperar más comenzamos a devorarnos los labios, los alientos y las ansias. No quiero esperar, necesito urgentemente liberar toda la tensión acumulada, pero debo aguantar. Los movimientos de ella sobre mi entrepierna no me están ayudando, estoy a punto de mandar a la mierda el trato, cuando de pronto escucho que la puerta se abre.

Detenemos los besos y observo al que osó entrar sin tocar e interrumpió nuestro momento.

Mis ojos se abren sorprendidos.

Definitivamente Shampoo hizo una excelente elección.

La única condición que le puse para aceptar esta locura fue que la tercera persona debía ser una mujer. Sé perfectamente que no iba a soportar que otro hombre la tocara porque a pesar de la resquebrajada relación, mi instinto posesivo no puede abandonarme, pero con otra chica no supondría problema alguno porque no voy a competir con ella por "dominar" el territorio.

La visión es magnífica…

De pie se encuentra una mujer por demás preciosa, un ser de rostro divino que atrae mi atención inmediatamente. A través del antifaz puedo ver perfectamente unos preciosos ojos marrones y las finas facciones que posee. De corto cabello, sexy figura y blanca piel.

Afirmar que Shampoo es la más hermosa de la ciudad es lo más estúpido que he pensado y ahora me doy cuenta.

-Perdón por interrumpir- dice la recién llegada fingiendo una vergüenza que está lejos de sentir, o al menos eso pienso, no se ve ni apenada, ni sorprendida.

Sonríe y ese es el detonante para que mi cuerpo se erice de anticipación. La miro de arriba a abajo y me deleito de su físico, el entallado vestido y sugerente escote son una pecaminosa invitación, me provoca arrancárselo para ver lo que tiene debajo. Intento descifrarla observando sus gestos, es la poseedora de la sonrisa más bella que hubiera visto jamás, incluso más que la de mi propia novia ¿alguna vez consideré que Shampoo tiene una linda sonrisa? Creo que nunca lo había pensado. El rostro cálido de la desconocida, o lo que alcanzo a ver de él, refleja un aire de inocencia que solo me infla el deseo de corromper.

Shampoo se levanta de mis piernas y se acerca a la chica, observándola también de arriba a abajo, aunque seguramente con otras intenciones diferentes a las mías.

-Airen, chica desconocida ayudar hoy. Ella no gustar de las mujeres, pero estar dispuesta a todo.

-No, no a todo. Yo no beso ni acaricio mujeres, ni practico masoquismo o cualquier cosa que infrinja dolor, ya te lo había dicho.

No soy capaz de decir nada, o siquiera de pensar, estoy intentando digerir la escena. O las bebidas están teniendo un efecto demasiado potente o esta mujer ha despertado mis deseos más salvajes con solo mirarla. Mi corazón comienza a latir sin control y mi sangre se concentra inminentemente en mi zona pélvica.

-Ya saber, nosotros tampoco gustar de eso ¿verdad amor?- asiento con la cabeza en un movimiento bastante robotizado para mi gusto. No puedo despegar la vista de la fémina de sonrisa arrebatadora, me siento demasiado excitado y ya comienzo a imaginar su cuerpo divino haciendo maravillas sobre el mío. Y es que, en los años que llevo con Shampoo no he estado con ninguna otra mujer, no lo veía necesario, ella me absorbe el tiempo y los deseos. Es verdaderamente complaciente por lo que nunca he buscado lo que, hasta hace unos momentos, creía que solo ella podía darme. Sin embargo, ver a esta chica y saber lo que ocurrirá me llena de ansiedad, quiero tocarla ya y es que como hombre no puedo negar que deseo probar otro cuerpo.

- ¿Alguna condición o restricción de su parte? – mientras más escucho su voz, más me predispone, no puedo evitar imaginar cómo serán sus gemidos. Mis ojos no paran de recorrerla.

-Chica desconocida tener prohibido besar a airen en los labios, eso solo hacer yo.

- ¿Algo más?

-Airen decidir todo lo que hacer.

-De acuerdo.

La mujer se acerca a mí y me tiende la mano para hacer que me levante de la cama. La tengo tan cerca que puedo sentir su delicioso aroma, nos miramos fijamente, pestañea y veo un ligero rubor en lo poco de sus mejillas que quedan al descubierto. Me vuelve a sonreír de manera coqueta y yo estoy a nada de lanzarme sobre ella.

- ¿Qué quieres hacer? – pregunta en un susurro.

-Verte desnuda- es lo que sale de mi boca de forma automática, sin medir mis palabras y sin pensar en nada. La recorro de nuevo de pies a cabeza, saboreando la visión con el deseo vibrando en cada fibra de mi ser.

- ¡Primero airen! – Shampoo se interpone entre ella y yo y comienza a desabotonarme la camisa. Mis ojos no se despegan de la desconocida y ella tampoco deja de mirarme. Las caricias de mi novia son rudas y a cada botón desprendido me jala la barbilla para que la mire. No es tonta, ya se dio cuenta que esta chica me gusta y mucho.

Me quedo solo con mis ajustados boxers puestos, Shampoo me ha sacado casi toda la ropa. Se aleja un poco y me mira de una forma seductora, ella es experta en atraerme con su cuerpo.

Con una sensualidad inigualable, veo cómo comienza a hacer un improvisado baile. Poco a poco va despojándose de sus ropas, es hermosa no hay duda. Se deshace de su corto vestido y danza para mí mientras me muestra sus pechos sin ningún recato. Gira a mi alrededor al mismo tiempo que me va acariciando. Estoy hipnotizado con ella, se posiciona detrás de mí y después de unos segundos estira un brazo mostrándome sus bragas en una mano, ahora va totalmente desnuda. Siento sus senos aplastados en mi espalda, me acaricia desde el pecho hasta mi abdomen y sin más ceremonias toca mi incipiente erección sobre la ropa.

De pronto ambos nos enfocamos en la mujer de preciosos ojos avellanas. Ella solo nos mira, no se nota incómoda ni nada, solo nos observa, quizá con curiosidad.

- ¿Chica desconocida quedarse ahí parada sin hacer nada? -reclama Shampoo al tiempo que sigue tocándome.

La chica se acerca lentamente a nosotros, no puedo ignorar su andar, el sensual movimiento de sus caderas me encanta, ¡rayos! tiene las mejores caderas de Japón que haya visto jamás, su diminuta cintura es perfecta y le da un aspecto curvilíneo a su figura. Se posiciona frente a mí y me lanza una lasciva mirada.

- ¿Me ayudas? – pregunta y se da la vuelta para mostrarme su espalda, invitándome a bajarle la cremallera de su vestido. Mi miembro da un respingo dentro de mi ropa interior, estoy por reventar. Gustoso me acerco y le bajo el cierre de su entallada ropa, la ayudo y en el camino veo el broche de su sujetador de encaje. No lo pienso demasiado y lo abro haciendo que caiga al suelo, quedando en igual condición que yo. Aspiro profundo y siento de nuevo su aroma, es demasiado estimulante.

Sin resistirlo más la atraigo a mí, la cálida piel de su espalda se pega a mi torso. La olfateo despacio de su cabello hasta su cuello, ella gira la cabeza para darme más acceso. Mis manos se pasean de su plano abdomen hasta sus piernas. Me dejo llevar y comienzo a besarla primero en sus suaves hombros hasta llegar a su exquisito cuello. El que tenga cabello corto es un gran acierto para un momento como este. Como respuesta ella comienza a frotar su increíble trasero en mi miembro sin importar que Shampoo siga con sus manos ahí.

Estoy por meter una mano en las bragas de mi chica misteriosa para acariciarla directamente, cuando siento que Shampoo me jala y me obliga a dar la vuelta para que la mire de frente, rompiendo así mi contacto con la invitada. Su mirada es de advertencia, el ceño fruncido la delata. Sin decir nada vuelve a acariciarme y a repartir besos por todo mi torso. Mi piel se estremece cuando sin esperarlo, comienzo a sentir otros besos, pero ahora en mi espalda. Un gruñido descarado sale de mis labios al saber que la otra mujer está detrás de mí acariciándome y besándome también.

¡Demonios!

Ahora entiendo por qué esta es la fantasía más común entre la población masculina, me siento poderoso al ser el objeto de placer de dos hermosas mujeres. Creo que hasta estoy siendo usado, pero es excitante saber que ellas dependen de mí para alcanzar el éxtasis.

Shampoo baja con sus labios de mi cuello a mi vientre y se detiene cuando la barrera de mi ajustado bóxer le impide ir más allá, pero ella no se conforma. Toma con sus dientes el elástico de mi ropa interior y con toda maestría lo baja usando solo su boca. Esto me calienta demasiado, es una maestra en el sexo.

Una idea viene a mi mente. Camino completamente desnudo hacia la cama y me recuesto, estiro mis manos hacia las chicas, invitándolas a acercarse. Ellas captan al instante y caminan hacia mí. Cada una se sienta a un costado mío y como si hubieran ensayado el número antes, ambas toman mi miembro con una mano. Comienzan a masturbarme despacio y yo solo opto por cerrar los ojos siendo presa de una delirante excitación. Shampoo me presiona más e intenta acapararme, seguro que no quiere la chica de cortos cabellos me toque. Eso debió pensarlo antes, porque yo sí quiero que ella me acaricie, me bese y haga conmigo lo que se le antoje.

Mi desesperante novia vuelve a emprender un camino de besos de mi vientre hasta mi rostro donde besa mis labios de forma ardiente como una manera de marcar su territorio, se siente amenazada. Yo me dejo llevar y devoro su boca sin compasión, pero un sonoro jadeo me hace romper el contacto.

Lo sentí

Es verdaderamente delicioso…

La chica misteriosa, mi chica misteriosa, sin previo aviso, ha engullido mi hombría al completo.

Siento mi virilidad ser tragada por esta increíble mujer y no puedo evitar cerrar los ojos y echar la cabeza para atrás. Su cálida y húmeda boca me alberga de manera excitante. Estoy a punto de derramarme.

-Uy sí, no pares… no pares- suplico jadeante y desesperado, necesito más, más de esto, más de ella.

Acelera sus movimientos y yo comienzo a liberar un poco la tensión, ella lo degusta y también la escucho gemir.

- ¡Ser suficiente! Airen no terminar así- reclama Shampoo enojada exigiendo detener cualquier maniobra. Para mi pesar, la chica se detiene y me saca de su exquisita boca.

-Eres delicioso- dice mientras se limpia los labios, ¡maldita sea! quiero besarla y probar mi sabor directamente de su boca. Nos miramos por un instante, sus palabras me excitan y sus bellos ojos me atrapan. Ninguno le presta atención a Shampoo que dice algo que no logro entender.

-Ahora es mi turno- digo mientras me levanto de la cama. Las aviento con cuidado y las obligo a recostarse una junto a la otra. La vista es increíble, ojalá pudiera fotografiar el momento para poder recordarlo después, son hermosas. No puedo decir quién es mejor, tengo la mente demasiado nublada como para ponerme a reflexionar y comparar, lo único que quiero es disfrutar de sus cuerpos.

Noto que mi chica de cabello corto todavía tiene puesta una diminuta braga, por lo que valiéndome del ejemplo de la maestra repito su técnica. Muerdo el fino borde de la prenda y lo deslizo con cuidado hasta despojarla completamente. Ahora sí, todos estamos en las mismas condiciones. Mirarlas incrementa mi libido a niveles exponenciales.

Mis manos actúan por sí solas y comienzan a acariciarlas en sus finos cuellos, bajo por sus pechos donde me dedico a estrujárselos y pellizcar sus sensibles pezones. Me concentro ahí mientras las observo retorcerse sensualmente, aquí sí puedo notar una diferencia, los senos de la chica de ojos avellanas son ligeramente más suaves que los de Shampoo o ¿será porque estoy tan acostumbrado a mi novia que creo que lo son? No me importa mucho y continúo mi recorrido palpando sus vientres, sus caderas y sus piernas.

Es momento de gozar. Las incito a separar las piernas y cuando lo hacen, me siento desfallecer con la visión. Toco a Shampoo sintiendo sus tiernas carnes y jugueteando con mis dedos su húmedo borde.

-Airen…- gime cuando introduzco dos dedos en su mojado interior.

En lo que Shampoo disfruta de mis manos, me concentro en lo que realmente deseo. Con cuidado abro las piernas de la segunda fémina y observo el panorama. Lo que mis ojos captan es exquisito, me muero por comerla entera. Dirijo mis labios a su intimidad y mi lengua hace el resto. Me dedico a probarla lentamente percibiendo su peculiar y suave aroma. Ella responde arqueándose y soltando gemidos que me ponen a mil.

Esto es la gloria.

Nunca me había sentido más hombre como ahora, ni siquiera en mis combates. Tengo a mi entera disposición a dos mujeres que debo complacer.

El sabor de la chica es increíble. Casi no suelo hacer esto, a Shampoo no le gusta mucho, prefiere ser ella quien lo haga, pero yo sí quisiera practicarlo más seguido y no iba a perder la oportunidad esta noche, además, quiero devolverle el favor a la sensual desconocida que casi me lleva al orgasmo con su técnica. Estoy tan abstraído en mi tarea que no me doy cuenta de cuándo dejo de estimular a mi novia. Solo soy consciente de eso cuando ella me jala de un brazo para que me detenga en mi labor, nuevamente quiere tener toda mi atención.

Caricias vienen y van y yo ya no puedo contenerme más, necesito desfogarme.

-No… no aguantaré más- digo suplicante, agitado y con una dolorosa y punzante erección.

-¡Aiyaa! Airen esperar- Shampoo se levanta y se dirige a la mesa donde dejó su bolso. Mientras rebusca entre sus cosas, miro a la mujer de cabello corto, está sentada junto a mí a la espera. No puedo evitar acariciar sus piernas en un movimiento rápido. Ella me sonríe cómplice, creo que entiende que deseo tocarla, pero que mi novia no lo permitirá aunque quisiera.

Shampoo se acerca de manera cadenciosa a nosotros con una mueca seductora. En una mano trae los indispensables preservativos y en la otra algo más.

En cuestión de segundos algo dentro de mí se enciende y no es pasión, sino furia.

- ¿Qué es esto?- mi tono es brusco y mi rostro se deforma.

-Ya saber qué es, amor.

Me llevan los mil demonios ¿Por qué rayos trajo algo así, si sabe de antemano lo que opino de ellos? Los juguetes sexuales no son de mi agrado porque solo los usan las mujeres cuyos hombres no son capaces de proveerles plena satisfacción. Quizás es estúpido de mi parte pensar eso, pero no puedo evitarlo, esos "instrumentos" degradan a mi género y a veces hasta usurpan nuestros lugares. Yo no necesito de ninguna ayuda, soy perfectamente capaz de complacer a cualquier mujer y ahora mismo se lo demostraré.

Shampoo avienta cerca de mí los preservativos, se mantiene de pie y restriega el vibrador con forma fálica por su cuerpo en un inútil intento de provocarme, pero yo me siento demasiado ofendido con ella, si no cree en mí y necesita tanto de ese aparatejo, que se quede con él.

- ¿Quieres que te lo ponga? – la pregunta me distrae, o más bien la dulce voz de mi dama oculta. La miro y veo que tiene uno de los pequeños sobres plateados en su mano, asiento con la cabeza y me acomodo para permitirle que me coloque la barrera.

-¡Yo ponérselo a airen!- ruge Shampoo arrebatándole de mala manera el paquetito a la chica. Alcanzo a ver que ella pone los ojos en blanco y lanza un suspiro cansino, seguro está harta de los arrebatos de mi novia y yo también.

-Deja, yo me lo pongo- digo mientras le quito el preservativo y me lo coloco yo mismo.

Shampoo continúa acariciándose con su aparato y yo solo quiero darle una lección por menospreciarme de esa forma. Le indico que se recueste junto a mí y ella como siempre obedece sin chistar.

-Cierra los ojos- ordenó tajantemente.

-Pero, airen ¿cómo hacer…

-¡Dijiste que se haría lo que yo quisiera, ¿no?!

-Sí, pero querer…

-¡Entonces hazlo! Eso quiero, cierra los ojos- exclamo sin suavizar mi tono. Por primera vez estoy cabreado con ella en un momento como este.

-¿Airen jugar por fin?

-Solo haz lo que te digo y no preguntes.

-¡Aiya! Ser feliz- cierra los ojos con una sonrisa. Mirarla tan contenta me irrita.

-No los abras hasta que te indique ¿de acuerdo?

-Sí, amor.

Tomo el maldito aparato y comienzo a restregárselo en todo el cuerpo justo como lo estaba haciendo ella antes. Gime y mi cuerpo no es inmune a eso, nuevamente me siento excitado y no creo que sea buena combinación si también estoy enojado.

Ahora sí que no quiero interrupciones, necesito desfogarme ya.

Miro a la mujer de gloriosas caderas y le hago señas para que se monte sobre mí. Ella duda un poco, pasea su vista entre Shampoo y yo sin saber qué hacer. Le indico con la cabeza que no habrá ningún problema, no quiero que piense nada, solo que actúe. Con un poco de reticencia se acerca a mí, no deja de voltear a ver a mi novia que no para de gemir, está asegurándose de que no se entrometa de nuevo.

Me recuesto en la cama a la espera mientras una de mis manos continúa estimulando a Shampoo. Mi bella desconocida se sube a ahorcadas sobre mí y miro extasiado cómo toma mi hombría y lo acomoda para que la penetre de una vez. Su rostro, o lo que veo de él, se deforma cuando mi virilidad se abre paso por su estrecho interior. Gime cuando entro por completo en ella y eso me excita como una bestia

Lentamente comienza a moverse deslizándose por el largo de mi miembro. Esta chica es deliciosa, su apretado interior me hace desear poseerla como un loco. Aumenta el ritmo poco a poco y se apoya en mis pectorales para darse soporte. Cierra los ojos y gime gozando de las sensaciones. Me provoca demasiado.

-Mírame, no dejes de mirarme- ordeno, quiero verla llegar al punto sin retorno. Ella se concentra en mis ojos y yo comienzo a embestirla mientras me cabalga. Sin querer encontramos un ritmo sincronizado que nos permite sentir la fricción de nuestros cuerpos de manera intensa. Sus pechos rebotan sin control debido al salvaje movimiento y yo solo quiero sentirlos en mi boca.

Shampoo se remueve y apenas noto que ya no gime como antes.

-Airen, ¿ya… ya poder…?

-¡No! -ordeno firmemente, necesito que se calle y no interrumpa. Introduzco su juguete en su intimidad y logro que grite, no sé utilizarlo, pero creo que oprimí algún botón de velocidad porque ella se retuerce gimiendo sonoramente.

La dejo con su aparato y yo tomo a mi jinete de las caderas para seguir. El ritmo que alcanzamos es demasiado acelerado, de pronto siento su intimidad contraerse y palpitar y ya no logro contenerme más, me derramo en el interior del preservativo en una culminación sumamente explosiva como hace mucho no sentía.

Ella también llega al éxtasis, su interior oprime sin control mi miembro y sus sonoros gemidos me lo confirman.

La cordura me abandona y no pienso en lo que hago. Me siento y abrazo a la chica mientras me lanzo a sus labios. La beso como un loco, ella no me corresponde al instante y eso me estimula más. La devoro salvajemente hasta que consigo que siga mi ritmo. Los espasmos de mi orgasmo todavía me invaden y yo me deleito con sus labios, son demasiado suaves.

-¡AIREN!

El grito rompe toda la magia y es lo último que escucho antes de darme cuenta que toda la noche se fue a la mierda.

.


.

Los molestos rayos del sol me sacan del relajante estado de sueño en el que me encontraba. Abro los ojos despacio y miro mi habitación iluminada por la luz de la mañana.

Poco a poco voy recobrando consciencia de la realidad. Doy algunas respiraciones y parpadeo varias veces intentando alejar la pesadez de mis ojos.

Siento el cuerpo magreado y cansado. Miro el techo cavilando si levantarme ya o quedarme echado un rato más. Opto por lo segundo.

Mi mente viaja en los acontecimientos recientes, los recuerdos de la noche anterior me golpean y no puedo evitar estremecerme.

Las sensaciones, el ambiente, la experiencia, el lugar y a la misteriosa mujer de cabello corto, hermosa sonrisa y sensual cuerpo, inundan mis pensamientos.

Sin duda fue la noche más salvaje que he tenido en los últimos años.

Mi chica misteriosa…

Algo pasó en mí al mirarla, una rarísima atracción se hizo presente entre los dos e hizo descontrolarme por completo ¿o solo fue efecto de las bebidas?

No es la primera mujer hermosa que veo en mi vida, al contrario, siempre estoy rodeado de muchas, pero inexplicablemente ella tenía algo diferente, algo que me gustó y que aún no sé qué es.

¿Realmente esa chica me sorprendió de verdad o fue lo que íbamos a realizar lo que me llamó la atención? ¿Fue la novedad de mi primer y último trío lo que me impulsó a actuar como un libidinoso, o fue su presencia, su porte y su esencia lo que me atrajo?

Ni sé por qué demonios hago estas reflexiones tan temprano es casi seguro que jamás volveré a verla, así que no debo preocuparme por lo que pasó, lo vivido a partir de hoy solo formará parte de mis profundos recuerdos.

Doy un largo suspiro, mi memoria táctil aún está activa.

Esa mujer me llevó a un nivel de excitación que hacía mucho no sentía. Cierro los ojos y recreo la utópica imagen: yo follándomela como si no hubiera un mañana mientras que mi novia yacía a un costado mío. Ni en mis más pervertidas fantasías había imaginado algo así, y ahora creo estar completamente loco por haber aceptado ir a ese lugar.

Hago un recuento de los hechos y soy capaz de revivir todo, desde nuestra llegada al club, los strippers, las bebidas, la hermosa chica de ojos avellanas, su cuerpo, sus caricias, sus besos, su desnudez, sus labios en mi miembro, su apretado interior…

¡Maldición! Mi cuerpo reacciona a mis eróticos pensamientos y no puedo evitar ponerme duro.

Me estiro sintiendo la suavidad de mis sábanas y percatándome de mi ansiada soledad. Ella no está aquí, al fin me dio un respiro y aunque no fue de la manera como me hubiera gustado, de verdad estoy disfrutando de mi privacidad. Recordarla hace que inmediatamente mi mejilla comience a doler y rememoro los motivos que me llevaron a despertar solo esta mañana.

Pequeños flashes comienzan a aparecer en mi mente…

[

-¡Cálmate! – grité tomándole ambas manos para evitar que me siguiera golpeando.

-¡Shampoo matarla! Y a Ranma también.

-¡Ella no tuvo nada que ver!

-Yo prohibir besar a airen y lo primero que hacer fue…

-¡Yo fui quien la besó!

[

Esa es otra duda, ¿Qué me impulsó a besarla? ¿El lugar? ¿El éxtasis de mi desfogue? ¿El coraje que tenía contra Shampoo? ¿La novedad de su cuerpo? Simplemente me dejé llevar y actué sin pensar, es claro que tenía ganas de besarla y quizás la prohibición para hacerlo despertó más mi deseo.

Basta de tonterías, debo olvidar lo que pasó.

Me levanto y voy directo al baño, para mi mala suerte aún puedo sentir su olor en mi piel. Mi cuerpo está impregnado de su aroma y eso me provoca un escalofrío placentero. No quiero echar mano recordándola, pero si sigo pensando en ella no me quedará de otra.

Me miro en el espejo y me quedo pasmado con lo que veo.

Mi rostro está enmarcado por rasguños y pequeñas heridas sanguinolentas. Lo que me faltaba, Shampoo no solo se encargó de joderme la noche, sino también el resto del día. ¿Cómo voy a hacer para ocultarlas? Esos imbéciles se burlarán de mí y tampoco puedo faltar al dojo, mis alumnos me esperan.

Comienzo a recordar cómo fue que me dañó sin darme cuenta…

[

- ¿Ya ves? Todo esto es tu culpa Shampoo, tú me obligaste a venir a este lugar. Yo te dije que no quería y tú insististe.

-Shampoo hacerlo por relación.

- ¿Y qué ganaste? Te lo dije, esto era una mala idea, si nos hubiéramos ido a mi apartamento cuando te lo pedí nada de esto estaría pasando.

-Shampoo querer sexo con Ranma y otro hombre, no dos mujeres.

-Y yo te dije que jamás aceptaría tal locura, pero insististe, me presionaste.

-¡Ranma soltar! – el forcejeo era cada vez más intenso.

-¡TRANQUILÍZATE YA!- grité cabreado, ella logró zafarse de mi agarre y arremetió contra mí golpeándome y pateándome como una loca.

-¡Odiar a Ranma! ¡Shampoo matar a mujerzuela y después a airen!

-¡BASTA! ¿te das cuenta de lo que dices? Tú misma escogiste a esa chica sin conocerla, ella no tiene nada que ver aquí.

- Zorra incumplir el trato, ella no debió besar a Ranma.

-Yo fui quien la besó, ella no tuvo la culpa- de repente un dolor muy intenso en la mejilla me hizo callar. Shampoo me giró la cara de una fuerte bofetada que me hizo arder en furia. Todo esto lo provocó ella y sus estúpidos intentos por mejorar esta maldita relación, no tiene cara para ofenderse cuando la idea fue completamente suya.

-Esto no quedar así, Shampoo hacer pagar a Ranma por preferir a desconocida en lugar de Shampoo.- amenazó mientras se dirigía con paso seguro a la puerta de salida.

-Haz lo que quieras oíste, no me interesa. ¿Sabes qué? Ni te molestes en buscarme porque esto se acaba aquí.

Ella se detuvo en la puerta y me miró de manera soberbia y presuntuosa.

-Ranma no poder dejar a Shampoo, ya saber por qué… - y con la misma salió dejándome cabreado, y dolorido del cuerpo.

[

Escucho que suena mi móvil y es cuando me concentro mejor en alistarme, seguro es el imbécil de Taro con su mensaje de todos los días para despertarme. A veces me dan ganas de apagar ese aparato, pero luego recuerdo que yo mismo le pedí que me despertara y no me queda más que resignarme. Siempre he tenido el sueño demasiado pesado y requiero que alguien me ayude porque podría derrumbarse el edificio y yo no me daría cuenta. Antes lo hacía Shampoo, pero desde que discutimos y me exigió renunciar al dojo, dejó de despertarme para que incumpliera y tuvieran un motivo para echarme, según ella. Por eso le pedí a Taro que me apoyara, porque ni en situaciones cotidianas como esta puedo contar con la que se supone es mi novia.

Bufo molesto de solo recordarla, será mejor que me dé prisa porque quiero saber de qué trató la reunión de anoche a la que no asistí por ir a ese estúpido club.

.


.

-Vaya Saotome yo sabía que Shampoo era una amazona, pero nunca creí que fueras vencido por ella a arañazos, mira nada más cómo te dejó la cara- la estruendosa carcajada no se hizo esperar. Ya sabía que me convertiría en el objeto de diversión de estos imbéciles.

-Mejor te callas Kumon si no quieres que te rompa la cara aquí mismo y te deje peor.

-Uy, amanecimos sensibles. Deberías controlar a tu novia si no quieres que un día de estos te envenene, te hechice o te mate- vuelve a reírse haciendo mofa de mi cabreo, maldito idiota si sigue fastidiándome lo usaré como saco de boxeo.

-Ranma ¿de verdad esos golpes te los hizo Shampoo?- pregunta Taro mirándome fijamente y eso me enfurece más. No soy ningún ratón de laboratorio o animal de zoológico para que me analicen de esta forma, le doy un golpe en la frente para que se aleje, y me dirijo a los vestidores para prepararme. El que sea el encargado del dojo no le da derecho a criticar mi vida privada.

-Algo muy malo debiste hacer como para que tu dulce novia te deje así, o es que acaso ¿Mousse te volvió a retar? Ese cegatón será lo que sea, pero no pelearía como una gata en celo de esas que arañan- me hubiera encantado mentir y decir que efectivamente tuve una pelea con Mousse, eso sería menos vergonzoso, pero las pruebas no dejaban lugar a dudas de que me había enfrentado a una mujer y tal como lo dijo el idiota de Ryu, una gata en celo.

-Lo que me pase no es asunto tuyo, imbécil.

-Ya déjalo Ryu, Ranma debe estar concentrado este día y lo que menos necesita es que lo molestes- intenta Taro terminar con la pequeña disputa.

-Qué aburridos, ya está bien, prometo no burlarme más… por un rato- dice y se aleja riendo a carcajadas mientras se dirige al salón que le corresponde.

-Tampoco necesito que me defiendas pantimedias- espeto fastidiado, este día ha comenzado muy mal y solo tengo ganas de descargarme a golpes con algo o con alguien.

-Cielos afeminado, estás de un humor…

-Si ya lo sabes, déjame en paz- me encamino nuevamente hacia los vestidores, pero la voz de Taro me detiene.

-Espera, necesito hablar contigo- dice parándose frente a mí bloqueando mi camino, seguramente algo me va a pedir y yo ya no estoy dispuesto a ser su payaso.

-No voy a disfrazarme otra vez de mujer para tus estúpidos comerciales- Lo escucho soltar una carcajada, claro para el muy estúpido es divertido, pero para mí no lo fue.

Hace ocho meses intentó darle promoción al dojo y se le ocurrió grabar un comercial, pero necesitaba a una modelo. Para ese entonces Shampoo se había ido una temporada a China por lo que no pudimos contar con ella y contratar a una modelo profesional nos iba a salir demasiado caro. Entonces la "brillante" idea que se le ocurrió fue presionarme para interpretar a una fémina para su estúpido anuncio. De solo recordar que me tuve que poner una peluca para convertir a este hombre entre hombres en una sensual pelirroja, hace que mi piel se erice por lo bajo que caí y cómo rebajé mi masculinidad haciendo eso. Aunque grabar la secuencia de katas mostrando que la "pelirroja" podría darle una paliza a cualquier hombre no fue tan malo, el solo hecho de fingir ser mujer fue lo que mancilló mi honor de guerrero. Como era de esperarse el comercial fue un rotundo fracaso y solo nos acarreó muchas burlas, menos mal que la gente ignora que la sexy pelirroja del anuncio es el campeón vigente de artes marciales en Japón, si no, creo que hubiera dejado el país para siempre.

-Tranquilo, eso no se repetirá. Tu actuación fue tan mala que ni de loco te dejaría promocionar el dojo otra vez- dice Taro mientras se ríe a costa mía.

-Tarado.

-No es de eso de lo que tengo que decirte.

-¡Habla de una vez que me estás haciendo perder el tiempo!- un minuto más y le parto la cara por estúpido.

-Qué carácter… pero adivina que… ¡Ya tenemos nueva sensei!

-¿Seguiste con esa estúpida idea de contratar a alguien más?

-No es "alguien más" mi querido Saotome, necesitamos a una mujer que pueda enseñarles a otras mujeres, Ryu es demasiado agresivo con ellas y yo, pues, tampoco les tengo mucha paciencia que digamos. Entre chicas se entienden mejor.

-Entonces tendremos que organizarnos nuevamente.

-Todo está organizado Ranma, si no estuvieras en las nubes con tu hostigante novia, te hubieras enterado desde ayer- no puedo evitar poner los ojos en blanco, si hubiera sabido que asistir a esa reunión iba a ahorrarme tantos problemas, hubiera cancelado la salida con Shampoo.

-Ella empieza hoy con nosotros, ya está enterada de todo. Date prisa hombre que no tarda en llegar y necesito que se pongan de acuerdo con los horarios- dice mientras me empuja ligeramente.

-Espera ¿los horarios? Dijiste que no perjudicarías ni mis clases ni mis entrenamientos- si hay algo que no soporto es que se metan en mi trabajo o me perjudiquen de alguna forma. ¿Compartir el salón con una desconocida? Debe estar loco.

-Será temporal, en unos días estará lista la sala para mujeres, acondicionada para que puedan estar cómodas. Además, si vieras a la chica, estoy seguro que no pondrías objeción- me guiña el ojo poniendo esa maldita cara de pervertido que usa con sus conquistas.

-Sí claro- ignoro su última frase y me adentro al vestidor, después de mi fallida noche de diversión, lo que menos quiero saber es de mujeres. Solo dan problemas y distraen.

Me tomo mi tiempo para colocarme el gi y mi preciado cinturón negro. No puedo evitar mirarme de nuevo en el espejo y observar esos malditos rasguños. Son demasiado evidentes, si al menos los tuviera en los brazos o cualquier otra parte de mi cuerpo podría inventar alguna mentira para que nadie sospeche, pero al tenerlos en la cara, son como un foco de neón que avisa a todo el mundo que fui víctima de violencia de género por culpa de una amazona loca que lo único que le falta es ponerme una correa y amarrarme a un árbol.

Estoy inspeccionando mi apuesto rostro cuando escucho un alboroto afuera. Aún falta una hora para el ingreso de los alumnos, ¿Qué demonios está pasando? Salgo decidido a averiguar.

En la entrada veo a Taro hablando con alguien, solo alcanzo a ver su espalda, no puedo identificar a su interlocutor porque lo cubre completamente. Con cautela me voy acercando, la curiosidad es muy grande.

De pronto me paralizo en mi sitio.

Esto debe ser una broma…

Sin poder controlarlo, mi corazón comienza a latir demasiado rápido. Comienzo a ponerme nervioso.

Mi último encuentro con ella fue demasiado peculiar.

-Ranma, creo que no necesito explicarte nada ¿verdad? - dice Taro y yo no tengo palabras para expresar nada. La miro y aún no puedo creer que la tengo enfrente.

Sus sorprendidos ojos son lo último que veo antes de darme cuenta que estoy metido en un gran lío.

.

Continuará...

.


Notas de la autora:

¡Hola queridos lectores! Sean bienvenidos a esta nueva historia.

Si llegaste hasta aquí, te agradezco tu valioso tiempo invertido en la lectura de este nuevo proyecto.

Como les había anticipado (a los que me hicieron el favor de leer mi último fic) quería apostar por una historia de más de un capítulo y para serles sincera, ésta no era la que originalmente vería la luz primero jajaja. Ya estaba escribiendo la que publicaría cuando la idea de ésta se metió en mi cabeza y me bloqueó la inspiración. Hasta que no la escribí no estuve tranquila; es un primer intento, prefiero los one shots :). No será larga y la trama quizás raye en el cliché, pero la voy a desarrollar así sea sencilla.

Sobre la historia ¿qué les puedo decir? Sé que muchos me querrán lanzar piedras por ennoviar a Ranma con Shampoo, en mi defensa les digo que los que me conocen ya saben cuál es mi pareja favorita, así que no tienen nada que temer jejeje. Creo que ya pueden imaginarse cómo pintará la "relación" de éstos dos.

Si tuve la suerte de que les haya gustado o al menos llamado la atención, se los agradezco. Si no les gustó, igual les agradezco el tiempo invertido. Pueden dejarme sus impresiones si así lo desean, me gusta leer lo que opinan.

No les prometo actualizaciones constantes o rápidas, porque me gusta tomarme mi tiempo para hacer algo a la altura (este capítulo lo escribí desde enero jajajaja, pero por situaciones personales ya no lo retomé hasta hace unas semanas). Para su alivio, les aviso que el segundo capítulo ya está escrito, solo falta corregirlo y darle las mil leídas que acostumbro jajaja.

No les fastidio más, si desean interactuar conmigo pueden seguirme en mis redes sociales (me aparezco más por facebook, el instagram lo tengo un poco abandonado y acabo de abrir mi cuenta de twitter).

Los espero en el siguiente capítulo (a los que así lo deseen). Cuídense mucho.

Nos leemos pronto :3