Boku no hero No me pertenece
SuperHero
Kirishima Eiko odia su don desde el momento que se manifiesta, no solo porque le ha dejado una cicatriz en su ojo izquierdo, sino porque no es nada lindo. Endurecer su cuerpo parece pequeño comparado al don de sus amigas u compañeras de clases, quienes se burlan por su habilidad, haciéndola sentir avergonzada. Todo eso continua hasta que conoce a Crimson Riot, un héroe famoso que tiene una particularidad similar a la suya, que es muy masculino y genial, que rescata a los demás y se convierte rápidamente en su ídolo. Las niñas a su alrededor se burlan de sus gustos, pero ella permanece con una sonrisa con artículos de su héroe favorito.
Quiere ser un héroe como él.
Sus padres le apoyan, incluso algo preocupados por su elección de vocación, Eiko señala que va ser un gran héroe para los demás. Entonces comienza a buscar sobre héroes, sobre sus particularidades y fantasear cuando sea una niña mayor para ayudar a los demás.
Eiko es tímida y algo pesimista respecto a ella misma, la mayoría de sus compañeras son mucho más lindas y sociables que ella, lo cual la hace etiquetar como alguien sin importancia. Los chicos de la escuela se burlan de lo poco femenina que es, sobre que su actitud y don no la convertirán en un héroe, desplazándola en cualquier oportunidad. La pequeña Eiko intenta convencerse que no importa, que ella quiere ser un héroe y no tiene que ser femenina para eso, solo quiere ayudar a los demás, ser alguien necesaria para los demás.
Aun así, la escuela no es fácil.
Es categorizada rápidamente como otro chico más, a pesar que es niña, pero se resigna ya que al final prefiere jugar con niños que con las niñas. Incluso cuando los niños a veces son groseros con ella, no les molestan cuando los patea o golpea, además juegan al balón con ella, así que no es tan malo.
Entonces pasa el incidente, como ella lo recuerda, cuando su cuerpo es paralizado al ver a unas compañeras de clase ser hostigadas por una extraña silueta. Eiko quien sueña con ser un héroe, siente que debió saltar al frente y ayudarles, pero su cuerpo se queda completamente paralizado del terror. Es Mina, una de su clase que es bastante divertida y amigable con todos, quien resulta el héroe del día.
Eiko queda de lado.
Como siempre, no es necesaria.
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Eiko decide hacer un cambio luego de pasar el examen de la UA, decidida a no seguir siendo alguien que se arrepiente del día a día, quiere ser alguien, como Crimson Riot, alguien que no se arrepienta del camino a seguir. Así que, con un pequeño cambio de imagen, tiñendo su larga cabellera negra a un rojo brillante, inicia lo que va ser su nueva vida, sorprendiendo a Mina el día de ingreso. La chica rosada parece feliz de ver el cambio y su nueva actitud positiva, lo que le hace sonrojarse algo apenada, antes de que ambas inicien su primer día de clase.
Es ahí donde lo conoce.
Bakugou Katsuki no es un chico que inicialmente piense, sea alguien masculino y honorable. Tiene mal humor, siempre parece gritar y alejar a todos, además de tratar como una basura a Midoriya. La imagen de héroe no aparece al conocerlo, en realidad no aparece hasta mucho después, pero si bien no le agrada, tiene algo que le intriga.
Quiere ser el número 1.
Eiko no quiere ser el número 1, claro que quiere destacar, ser necesaria, ayudar a otros, convertirse en héroe. Pero, aunque dentro de ella quisiera ser el número 1, siente que no puede llegar ahí, aun siente muchas inseguridades respecto a su don y tiene mucho que aprender. La forma en como ese mal humorado chico parece no tener miedo de correr esta carrera por la vida, de querer alcanzar ese puesto que otros toman años en lograr y fallar, le hace sentir algo de respecto a este.
Entonces comienza a conocerlo, no por voluntad propia, el destino termina uniéndolos en algunos eventos. Como cuando atacaron el centro de rescate, compitiendo en el festival de la UA o viendo como el chico arrogante, se transforma cada vez más en alguien que ella pueda considerar un héroe. Como un líder natural, incluso cuando no parece amigable con otros, Katsuki se rodea de un grupo de amigos, donde ella también sobresale.
Katsuki trata mal a todos, pero nunca le trata por menos, no se burla porque a veces sea algo masculina o su deseo de ser alguien tan genial como Crimson Riot. Para su sorpresa nadie lo hace, todos en la clase parecen darle los brazos abiertos, Mina como siempre también le toma de la mano para que sean amigas. Chicos como Midoriya o Todoroki incluso aplauden su elección de héroe, algunos como Mineta y Kaminari, incluso piensan en ella como chica, cuando nadie más lo hizo.
Es raro.
Pero raro bueno.
Le gusta su nueva vida, lo cual hace que sus sonrisas sean más reales, que el tiempo a su alrededor sea mejor, que sienta que ella puede ser un héroe.
Entonces…
¿Cómo termino así?
.
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Golpea con fuerza su cabeza en medio del campo de entrenamiento, que ha solicitado a Aizawa-sensei, quien algo preocupado por su rostro de consternación se lo ha prestado sin dudarlo. El día anterior las chicas (quienes siempre la incluyen a pesar de no ser tan femenina) se han sentado para charlar un poco entre ellas, molestando un poco a Uraraka sobre que está interesada en Midoriya. No quiere admitir que incluso alguien como ella, densa en estos aspectos ha notado algo raro, ya que su amiga parece demasiado mortificada para incluso salir flotando. Eiko no había pensado mucho sobre la idea del amor, hasta que Mina suelta la locura de que ella haría linda pareja con Bakugou.
Todos le ven como si hubiera dicho una locura, ya que la palabra Bakugou y salir con alguien, no debería ser dicha por nadie.
Mina ofendida por la mirada de todas, señala que la única persona con la que Bakugou no es mala es con Kirishima. También señala que cuando fueron a rescatarlo, el plan se basó en que Eiko tomara la mano del chico y que de alguna forma eran como mejores amigos ya que siempre están juntos. Eiko quiere decirle que, si bien son amigos, cree que Bakugou no le importa nadie, al menos de esa forma y solamente ha aprendido a tolerarla a su alrededor. Pero luego Tsuyu y Yaoyorozu han comentado sobre que, si alguna vez Bakugou tuviera novia, debería ser alguien como Eiko.
Eiko piensa que es una locura y el tema se corta ahí, aun así, el resto de la noche no puede evitar pensar en lo que las chicas han dicho, para su consternación. Todos los momentos con su amigo llegan a su cabeza, desde como al principio este le trata como una molestia, pero incluso después han hablado como personas normales. Antes del viaje escolar, incluso este le ayudo a estudiar y le dejo ir a su casa, donde la madre de este le había abrazado feliz de que por primera vez una chica soportara a su hijo. Cuando hay actividades no duda en asociarse con este, quien parece resignado a su lado, pero al menos no le evita.
Bakugou no tiene amigos cercanos, de alguna forma ella ha hecho clic con este para ser amigos.
No debe ser nada raro.
¿Verdad?
Pero, aun así, no deja de pensar en eso toda la noche.
¿A ella le gusta?
Claro, como amigos, solamente como amigos. O al menos eso pensó hasta que su rostro termino tan rojo como su cabellera, sin poder evitar asociar a su amigo, como un chico varonil y viril, que sin duda se ha convertido en un objetivo a seguir y alcanzar. Nunca pensó en tener novio, pero de niña admitía a sus padres que si alguna vez se casaba quería que fuera alguien tan fuerte y masculino como Crimson Riot, lo cual, por algún motivo, su mente le juega una mala pasada de asociar a Bakugou con este hombre.
Ahora viven en el mismo conjunto de habitaciones, con el resto de su clase, pensar en el chico cerca de ella le hace enloquecer y girar en su cama frustrada.
No es justo, ella nunca fue femenina, pero ahora se comporta como una idiota enamorada. No se supone que sería así, ella quiere concentrarse en ser un héroe, el amor no es necesario, nunca lo fue. Aun así, no duerme en toda la noche y a primera hora le pide a su profesor permiso para una sección de entrenamiento.
Con el cuerpo lleno de sudor y cansada, esta sobre su espalda viendo el techo del completo con el rostro levemente sonrojado. No sabe si es por el arduo entrenamiento o solamente por la revelación de que, sorpresa, está enamorado del que probablemente es su mejor amigo.
Tal vez debería rendirse en tener una vida fácil.
No va con ella.
¿Qué quiere hacer ahora?
Nada.
No quiere que nada cambie, bueno si, quiere que cambie, quiere volver el tiempo donde solo ve a Bakugou como un amigo y los sentimientos no importan. Su madre probablemente estaría feliz de saber, que su hija se ha enamorado por primera vez en su vida, que tiene sentimientos, pero Eiko no lo es, porque para ella estos sentimientos no deben existir.
Ser un héroe, pensar en los otros, no en ella, esa debe ser su mentalidad.
Aun así, su corazón, no deja de latir apresurado ante el recuerdo de su amigo.
Es un desastre.
Detiene sus pensamientos cuando una silueta aparece a su lado, gimotea mentalmente al identificar quien es y gira levemente el rostro para ver a Bakugou Katsuki a su lado con ropas de entrenamiento. Se medió incorpora en el suelo para quedar sentada, notando de reojo por su reloj que ya son alrededor de las 11 de la mañana. Ese día ha sido libre para los estudiantes para prepararse para la licencia provisional, pero Eiko esta despierta toda la noche y ha estado aquí desde las cinco de la mañana.
—Eres una idiota, si hubieras venido a entrenar pudiste pedirme que te diera una paliza—dice Bakugou con una sonrisa fanfarrona.
¿Siempre suena tan profunda?
Agradece el exceso de entrenamiento para que su sonrojo no se confunda con alguna otra cosa.
Esta tan jodida, ahora entiende un poco a Uraraka, enamorarse de tu amigo cercano, no son buenas noticias. Tal vez debería seguir la idea de esta, de no prestarle atención al amor, ya que tienen otras metas y sueños que seguir. Desde pequeña siempre quiso ser un héroe, no debe dejar que algo tan pequeño como los sentimientos, les afecten a estas alturas.
Aun así, era difícil, sobre todo porque a pesar de su mal carácter, Bakugou y ella son amigos muy cercanos.
Se sorprende cuando una mano es extendida frente a ella, pestañea sorprendida de ver el rostro inusualmente calmado del chico, fuera de algún rostro fanfarrón o enojado que es más común. Esta mirada calmada es la que hace que todo su interior tenga burbujas, que quiera gritar sobre sus sentimientos desde lo alto de un edificio y que de alguna extraña forma, se pregunte que se sentirá abrazarlo.
Sonríe algo resignada aceptando la ayuda de este para ponerse de pie. Sorprendida por el sentimiento de electricidad cuando sus manos se unen, en este inusual gesto amable.
Debe apagar estos sentimientos antes que se hagan problemáticos. Aunque una parte de ella, por ahora, le gusta la idea de seguir al lado del chico, sentir estas sensaciones que en realidad son bastante vividas, estar al lado de la persona que te gusta y ser una adolecente algo normal. Probablemente sus compañeros de escuela no podrían reconocerla, actuando como una idiota enamorada, es divertido pensar en eso.
Se ríe levemente y Bakugou levanta una ceja en su dirección, preguntándole sin palabras sobre que sucede.
—Me gustas mucho Bakugou, eres un chico muy varonil—habla con sinceridad, sabe que el chico no comprenderá la profundidad de lo que dice.
Muchas veces a usado la palabra "gustar" para referirse a otros, en especial a Mina, Yaoyorozu e incluso Bakugou en el pasado. Cuando todos le han preguntado por qué usa esta clase de palabras, su explicación de que lo dice en forma de admiración, ha provocado que todos piensen que sus palabras no significan nada más que eso. Incluso ahora, cuando realmente sabe que significan algo más, no piensa aclararlo, porque no serviría de nada.
No ahora por lo menos.
Bakugou le ve como si fuera un idiota, antes de sonreír de forma autosuficiente, que le hace sentir un revoltijo en su vientre.
—Soy genial y voy a ser el número 1 algún día—declara un poco menos apasionado que el primer día, pero con una mayor confianza en sus palabras.
Si.
Lo será.
Eiko lo sabe, espera que cuando eso ocurra ella pueda estar a su lado y verlo alcanzar la cima que tantos desean. Espera que en ese momento sigan siendo tan buenos amigos como ahora, que siga confiando en ella, porque ella siempre ha confiado en él.
—Bueno aun eres alguien bastante orgulloso para ser el número 1—dice sin anestesia, riendo cuando este parece algo afectado por sus palabras y le da una mala mirada—pero en lo que mí respecta, eres ya un gran héroe y te prometo estar a tu lado apoyándote cuando estés en la cima—añade un poco más amable y riendo divertida, lo que hace que el mal humor de su amigo se evapore viéndola con duda.
La forma es que este parece verla con intensidad, hace que sus mejillas adquieran un poco de color, que se obliga a ignorar para no perder su sonrisa.
Son amigos antes que cualquier cosa que no va pasar.
Eso es lo importante, para Eiko la amistad de Bakugou es más importante que cualquier cosa, incluso sus estúpidos sentimientos.
Se sorprende cuando este coloca una mano sobre su cabeza (por un momento se siente como un perro) y le ve con cierto grado de duda. La estatura entre ambos siempre ha sido un poco más amplia de lo que a ella le gustaría admitir, pero deja de pensar cuando ve la sonrisa divertida de este, ya que lo hace ver mucho más guapo de lo que ya es.
Joder.
—No es como si te dejara quedar atrás idiota, tu vienes conmigo—dice este restregando su cabeza de forma algo violenta contra su cabeza, pero a la vez juguetona, que le hace reír divertida.
Si.
Eso le gusta a ella.
Esta normalidad, esta felicidad, esta sensación de estar a su lado, le gusta.
—Vamos a un entrenamiento varonil—grita la chica de larga cabellera roja con los puños en alto, pero se detiene antes de escuchar a su estómago gruñir, Bakugou le ve fijamente y ella se ríe—luego de una comida—admite antes de tomar la muñeca de este y comenzar a caminar rápidamente hacia el comedor que estaba cerca.
Se alegra que el chico no aparte su mano, porque le gusta la sensación de su mano contra la piel de este. Incluso en un sentimiento no correspondido, le gusta estar a su lado, eso le va dar fuerzas en el futuro, o al menos eso espera. No es como si sus sentimientos vayan a desaparecer, no los ve desprendiéndose de ella pronto.
Tal vez en el futuro, donde se sienta fuerte y digna, tal vez le diga sobre sus sentimientos, pero es demasiado pronto para pensar en eso. Por ahora no tiene importancia, solo importa ser más fuerte y conseguir su licencia, eso debe ser su pensamiento.
Si tan solo hubiera visto alguna vez sobre su hombro, hubiera notado la mirada levemente desconcertada de Bakugou, que parece molesto y con sus mejillas rojas, mientras fulmina la unión de las manos de ambos, pero sin deshacerla o sentirse realmente molesto. Probablemente si Eiko hubiera notado como este le estaba viendo, no pensaría tanto sobre que podría ser rechazada.
Pero bueno, la historia de cómo esta declara sus sentimientos y es correspondida, tendrá que esperar un poco más.
—Quiero comer una hamburguesa, tengo tanta hambre, no te preocupes Bakugou yo invito, eso es varonil—
—Yo puedo pagar mi propia comida maldita, incluso puedo pagar la tuya—
—No, es mi comida, mi dinero, no dejare que alguien pague por mí, no sería muy viril—
—Eso no tiene nada que ver, sabes, eres una gran idiota y ciega, tal vez quiera pagar la estúpida comida—
—¿Por qué haría eso? —
—No tienes remedio imbécil—
Eiko ladeo la cabeza, Bakugou suspiro.
Si.
Para alguna historia de amor, parece que nuestros protagonistas ocupan un poco más de tiempo.
Fin
Espero les gustara.
Fem Kirishima es un amor :3
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
