Un giro de 180°
Alerta de spoilers: No aplica. Es un fic libre de spoilers, adelante, lean :DDD
Disclaimer: Kimetsu no Yaiba y todos sus personajes no me pertenecen
Notas de autor al final. Disfruten la lectura~~
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Mitsuri Kanroji era una persona que irradiaba felicidad a donde quiera que fuese. No destacaba únicamente por su extravagante cabello- cómo describiría Uzui-. Kanroji había sido bendecida con la capacidad de sobreponer las tempestades y mantenerse llena de ánimo y valor. Aunque bien un par de tropezones le había costado llegar a donde estaba ahora. Pese a ello, no se arrepentía en lo absoluto, y se enorgullecía de ella misma.
Podía rememorar sin problema alguno su trayectoria: sus intentos por encajar, la aparición de Oyakata-samma, y su entrenamiento en la casa de los Rengoku. Todo ello la había formado hasta llegar a lo que era ahora.
Si bien, con el paso del tiempo su lista de motivos para ser un Hashira se había alargado, su motivación personal seguía bastante presente en su mente. Quería conocer a un hombre fuerte, que la antepusiera y fuese capaz de cuidar de ella. Alguien amable y bello, que la tratase bien y riera abiertamente. De esas personas que hacían erizarse la piel con tan solo un roce. Kanroji quería enamorarse con locura.
Muy para su infortunio, su búsqueda había dado un giro de 180 grados, todo se tornó estrepitoso.
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Todo había comenzado durante una de sus estadías en la finca de la Mariposa. Había recibido una herida en un enfrentamiento pasado contra un demonio particularmente fuerte. Gracias a la intervención quirúrgica de Kocho había salido de peligro, sin embargo ello había conllevado a guardar reposo y cancelar sus misiones con el fin de evitar que la herida se abriese y sanase correctamente.
No se podía quejar del lugar, después de todo, ella siempre pensaba en positivo. Y disfrutaba de recibir las atenciones de Naho, Sumi y Kiyo, le hacían recordar a sus 5 hermanos, tal vez debería visitar su hogar tras la recuperación. Con ese pensamiento llenando su mente, no notó la entrada de la otra Hashira al cuarto.
-Vaya, vaya ¿En qué piensas Mitsuri-chan?- Shinobu ingresó cargando una charola con té y comida.
-¡Oh! En nada Shinobu-chan ¿Vas para una misión?- preguntó al notar que portaba su espada y demás elementos.
-Sí, hay ciertos rumores de la desaparición de muchas personas en un pueblo cerca de la capital. No quita nada ir a revisar ¿Cierto?- dijo dándole una breve sonrisa y colocando la charola sobre el regazo de Mitsuri, los ojos de esta se iluminaron al notar la presencia de su dulce favorito: dango- Solo quería asegurarme que todo contigo estaba bien y traerte esto. Aoi se encargara de todo durante mi ausencia. Espero no tardar demasiado-
-Muchas gracias, Shinobu-chan. Y estoy segura que todo saldrá de maravilla- agradecía el detalle y la paciencia de la joven peli violeta, mas pese a sus intentos de aliviarla con el dango, no podía evitar que la incertidumbre entrara a su corazón al saber de la noticia. Y tras un breve intercambio de despedidas la única sobreviviente de las Kocho salió. Aumentando la incertidumbre naciente del pecho de Mitsuri.
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No supo muy bien lo que había sucedido. Por la noche creyó escuchar un poco de escándalo en los pasillos. Se levantó con cuidado (no quería correr el riesgo de abrir sus heridas) y al deslizar el shoji comprobó la fuente del ruido. Shinobu había colapsado en medio del pasillo y una nerviosa Kanao había llegado justo a tiempo a evitar su caída. Alrededor de ambas se habían aglomerado las demás niñas portadoras de rostros llenos de preocupación y pánico.
Aoi no tardó en hacer acto de presencia, y recuperándose rápidamente del breve shock sus ojos se cubrieron de un brillo profesional, digno de una aprendiz de la dama mariposa. Silenció a las tres menores residentes de la finca y se dispuso a realizar su trabajo. Hasta que notó la presencia de Kanroji en el pasillo, optó por darle una explicación breve y mandarla a descansar antes que la situación empeorara y Kanroji se uniese al creciente ambiente de pánico que Naho, Sumi y Kiyo habían creado.
Sin dar espacio a replicas Kanzaki y Kanao desaparecieron al final del pasillo llevando a Shinobu consigo. Y Kanroji sintió como la ola de incertidumbre volvía y la cubría por completo.
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Mitsuri sintió como era arrastrada fuera del mundo de los sueños. Ni siquiera recordaba haberse quedado dormida ¿Cuánto tiempo había dormido? Todas sus dudas perdieron importancia al escuchar algunos murmullos y terminó por reincorporarse al reconocer la voz perteneciente a su amiga peli violeta.
-Lo siento ¿Te despertamos?- preguntó Kocho en aquel tono de voz tan característico de ella. Había ingresado a llevarle el desayuno.
-¡Shinobu! ¿Estás bien? ¿Qué te sucedió? Anoche, no sabía lo que pasaba y tú estabas ahí, y- la pequeña risa burlona de Shinobu lleno los oídos de la peli rosa y esta detuvo su parloteo.
-Estoy bien, estoy bien- le aseguró. Y con un gesto despidió a Sumi del cuarto- Solo tuve un desmayo por agotamiento. Pero no es nada que un buen descanso no pueda solucionar
-Pero-
-No importa, ya paso ¿Tu estas bien, Mitsuri-chan?- una tenue sonrisa adornaba sus brillosos labios.
-¿Y-yo?- y la risa de la dama mariposa volvió a inundar sus sentidos.
A Kanroji le disgustaba se divirtieran a costa suya, pero en esta ocasión, no pudo evitar el dejarlo pasar. Era el tipo de sonido que podría escuchar todo el día.
-Se te olvida que quien está en reposo absoluto eres tu- Le recordó Kocho colocando la charola con sus desayunos- Cuéntame ¿Tomaste tu medicina?-
Procedió a llenarla de mil preguntas respecto su tiempo durante su ausencia. Si había tomado sus medicinas y si las demás habitantes de la finca la habían tratado bien. Después de todo, Kocho tenía un ojo clínico, era tan de ella el anteponer a la gente bajo su cuidado. Era tan de ella.
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Tras dos semanas, y con la promesa de volver para retirar las puntadas, Mitsuri pudo volver a su finca.
Se sentía tan alegre por poder volver a comer comida de su agrado. No es que la comida ofrecida en los aposentos de la mariposa fuera mala. Pero dado a su estado de reposo sus comidas no eran nada menos que dieta blanda y poco calórica. Así que era natural que haya vuelto a casa impaciente por poder volver a probar sus tan amados panqueques con miel.
Se llevó un chorreante trozo a sus labios y masticó. El sabor no era tan deleitoso después de todo. De repente no tenía hambre de dulces. De repente quiso comer comida insípida, y de enfermería, y no supo si era porque extrañaba el sabor, o la compañía.
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Un par de días después, tal y como lo había prometido, Kanroji se encontraba de nuevo en los aposentos de Kocho. Ese día le retirarían los puntos.
Para Mitsuri el tiempo había pasado más lento de lo esperado, y se encontró ansiando el momento de volver a la finca.
Al llegar fue recibida por Naho, la cual la guio a la instalación principal y le brindó compañía, contándole respecto al trio de chicos que llevaban tiempo entrenando ahí. Aparentemente las 3 niñas habían quedado encantadas con el joven Kamado.
-Es muy amable- le contaba, y la peli rosa escuchaba atenta- Y justo ahora está practicando la respiración de concentración total. Dice que una vez lo logre el ayudara a los otros dos chicos-
-La respiración de concentración total- repitió. Su curiosidad por los hermanos Kamado aumentó- Eso es un gran paso, Naho-chan. Estoy segura que él es muy fuerte-
Y fue en ese momento cuando Shinobu hizo su entrada. Naho al notar su presencia, hizo una leve reverencia y se retiró dispuesta a continuar con sus labores en la casa.
-Siento el retraso- se disculpó Kocho mientras se dirigía a lavarse las manos y preparar las herramientas para extraer los puntos.
-No te preocupes, Naho-chan me acompañó todo este rato-
-Oh, entonces ya te contó lo que está pasando por aquí ¿Cierto?-
-Ellas están completamente flechadas por Kamado-kun- claro que sí, ella como el pilar del amor se había dado cuenta.
-Es un buen chico. Justo vengo de verificar sus avances, se esfuerza mucho- y un leve pinchazo se instaló en el pecho de Mitsuri. Era desagradable, no quería sentirse así. Mas la voz de Kocho frenó ese tren de pensamiento- ¿Te parece bien si comenzamos?
Mitsuri se recostó en la camilla indicada, y como buena paciente siguió las instrucciones dadas. Su blusa estaba levantada, dejando a la vista su torso. Sostenían una plática amena y que fluía agradablemente. En el momento en que las manos de Kocho se posaron sobre su lateral, Mitsuri se quedó en blanco, y un escalofrío le recorrió la espalda.
-Tranquila. No dolerá- habló Shinobu, la cual asumió que el repentino silencio era debido a los nervios- Terminaremos más rápido de lo que crees y podrás irte- le dijo en un tono tranquilo, buscando brindar confort.
Y Mitsuri no supo que sentir, porque su tacto era agradable, porque de repente no sentía tantas ganas de irse.
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La realidad cayó en ella de golpe como si fuese un balde de agua fría. Y corrió hacía el primer lugar que se le ocurrió, en busca de Rengoku. Por un momento pensó en acudir a Obanai, él se portaba bien con ella, y la escuchaba y prestaba atención ¡Incluso le regalo medias!
Pero no se sentía correcto. El tema que tocaría no lo podía hablar con él. No cuando por momentos podía jurar que había adoración tras sus ojos. No cuando su mirada se suavizaba y sus ojos brillaban al verla. No era justo acudir a él con este tema.
-¡Rengoku-san!- invadió su propiedad como si fuera su casa, y no tardó en encontrarlo- ¡Rengoku-san! Necesito ayuda, no sé qué está pasando. Estaba en la finca y-
-Con calma, Kanroji. Respira- Kyojuro envainó su nichirinto, y se dispuso a escucharla. La chica se tomó un momento para formular sus palabras- Bien ¿Qué sucede?
-Rengoku-san… Creo que estoy enamorada-
Una vez más cómodos sentados en el tatami que daba paso hacia afuera, Mitsuri procedió a explicar todo con lujo de detalles, desde la misión donde salió malherida, hasta el momento en que decidió invadir su morada en busca de ayuda.
-Ya veo. Así que decidiste venir a buscar ayuda de tu antiguo maestro- habló el portador del aliento de la llama- Kanroji, no entiendo cuál es el problema. Tú querías encontrar el amor-
-Lo sé, lo sé. Pero ahora que me di cuenta. No sé qué debería hacer- sus ojos se empañaron.
Mitsuri era la pilar del amor. Ella estaba enamorada del amor en todas sus formas. Mitsuri estaba tan llena de amor ¿Entonces qué estaba pasando? No dudaba ni negaba sus sentimientos, pero esto era ciertamente, un resultado desconcertante. Había entrado a los cazadores de demonios buscando un hombre fuerte con el cual casarse, y Shinobu en definitiva no era un hombre. La situación acababa de dar un giro de 180°
-Kanroji. Sé que tal vez esto no es lo que esperabas. Pero ¿Hay algo de malo? Si tus sentimientos son puros, deberías confesárselos- hablaba Rengoku como si fuera lo más sencillo del mundo. Cruzó los brazos, una pose imponente, pero cuya severidad disminuía al ver su típica sonrisa y ojos llenos de determinación.
-No estoy segura, Rengoku-san ¿Y si ella no se siente de la misma manera? Después de todo, somos dos… mujeres- soltó lo último en un tono ácido y triste ¿Qué dirían los demás?
-Kanroji, eres la pilar del amor ¿Cierto?- y la peli rosa asintió- Yo forme a una discípulo de corazón fuerte. No eres la misma chica insegura que entró aquí hace un tiempo, has crecido. Deja de dudar, Kanroji -
-N-No ¡No dudare, Rengoku-san!- Salió atropelladamente de su boca- ¡Le hare saber de mi sentir!- un carácter renovado y lleno de determinación floreció en ella.
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Claro que, decirlo y hacerlo era algo completamente diferente ¿Cómo podría hablar con ella si el corazón amenazaba con salírsele del pecho al estar en su presencia? ¿Cómo podría decirle, si su rostro enrojecía febrilmente? No entendía como pudo haber estado ante ella antes y actuar tan naturalmente. Le costaba horrores pensar con lógica y formular respuestas coherentes.
Kanroji Mitsuri la pilar del amor estaba enamorada y no sabía que hacer al respecto.
Poso su mano en la puerta, dispuesta a llamar. No era la 1ra vez que salía de casa decidida a hacérselo saber y terminaba bailando en la puerta y yéndose sin haber anunciado su presencia.
Llenó sus pulmones de aire, y tocó ligera y casi imperceptible. De esta forma, si no abrían, no sería del todo su culpa. Mas para su mala fortuna, la puerta fue atendida con rapidez.
-Oh, con que eras tú- la voz de Shinobu le saludó- Tanjiro me dijo que recientemente había un aroma particular, pero no pensé que fueras tu-
-¿Qué?- ¿Alguien más sabía que había estado merodeando? Pero ¿¡Cómo?!
-Si. Tanjiro tiene una olfato increíble, el- se detuvo al ver el rostro completamente carmesí de la peli rosa- ¿Estas bien, Mitsuri-chan?- y nuevamente su lado profesional salió a luz- Tal vez estas enferma. Oh, es por eso que viniste. Ven pasa- la tomó de la mano y Mitsuri se sintió desfallecer.
Kocho la guío hasta la sala principal, y sacó su equipo dispuesta a hacer un chequeo general. Termómetro en mano y estetoscopio volteó hacía Kanroji.
Mitsuri, por su parte, no sabía en que se acababa de meter. No estaba enferma, bueno, no del todo. Estar enferma de amor no era una verdadera enfermedad. Aunque Shinobu parecía realmente estar preocupada. Así que soltando un hondo suspiro, decidió que la dejaría continuar, cedería y disfrutaría de la atención brindada.
-Hmm. Tu temperatura está un poco elevada, pero no es grave. Aun entra en el rango de lo normal-
-Amm. En realidad, Shinobu-chan, yo- y fue silenciada por Kocho, que con una señal pidió silencio. Se había colocado el estetoscopio, y pegó el frio metal del diafragma al pecho de la peli rosa con el objetivo de revisar su corazón.
-Woah, Mitsuri-chan. Tu corazón está demasiado acelerado-
-Shinobu-san, escucha- dijo apartando la mano de Shinobu que aun sujetaba el diafragma a su pecho. Acomodo su mano entre las suyas, y se llenó de valor-En realidad… yo, vine porque-
-Mitsuri-chan, también estoy enamorada de ti- La susodicha abrió los ojos como platos y busco su mirada de inmediato. Shinobu, por su parte, tenía una sonrisita traviesa adornando su rostro. Kanroji enrojeció 10 tonos más y el alivio llenó su corazón, dando paso a la vergüenza.
-¿Qué? ¿L-lo sabías?- Era correspondida ¡Era correspondida!
-Desde hace un tiempo. Pero parecía que tú aun no te dabas cuenta. Vaya pilar del amor que eres- retiró el estetoscopio y se sentó a su lado.
-¿Tan distraída soy?- Y la dueña de sus afectos asintió- Lo siento, yo, no sabía qué hacer. Aun ahora, sigo sin saber qué hacer ¡Pero, Kami! Soy la pilar del amor, debería saber que hacer- suspiró-Esto se ve muy irreal-
-Es real. Aunque tampoco estoy muy segura que hacer. No estaba en mis planes- admitió- Pero lo averiguaremos en la marcha ¿De acuerdo? Lo averiguaremos- y Kanroji asintió. Estaban juntas en esto, era inesperado, pero en definitiva era mutuo. La portadora de la respiración del amor era correspondida.
Sus manos se entrelazaron y Mitsuri suspiró contenta.
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Mitsuri Kanroji, la pilar del amor ingresó a los cazadores de demonios con una particular meta en mente: quería conocer a un hombre fuerte, que la antepusiera y fuese capaz de cuidar de ella. Alguien amable y bello, que la tratase bien y riera abiertamente. De esas personas que hacían erizarse la piel con tan solo un roce. Kanroji quería enamorarse con locura.
Aunque no todo había salido de acuerdo a su plan. Kanroji había conocido a una mujer fuerte, que sí, la anteponía y cuidaba. Siempre lo había hecho.
En definitiva era amable, y podía asegurar sin detenerse a meditarlo ni un segundo que era la persona más bella que pudo haber conocido.
Y se reía, sí. A veces a costa suya, pero reía. Shinobu era un tanto burlona ¿Qué más se podía hacer? Pero eso a Mitsuri no le molestaba si eso significaba que podía escuchar aquel melodioso sonido proveniente de sus labios.
Por sobre todo, podía asegurar que su piel se erizaba incluso con el más simple de los roces de sus manos al caminar juntas al lado de la otra. Y era después que se tomaban de la mano para entrelazar sus dedos.
Indudablemente Kanroji se había enamorado con locura.
N. del A.
Hola ¿Qué tal? Aquí Beppie. Hago mi introducción en este fandom con este One shot.
Me llegó la idea que sería bastante gracioso e irónico si Mitsuri hubiese terminado con una mujer en lugar de un hombre, porque, pues… ella ingresó buscando a un hombre. Me pareció divertido.
Además (ALERTA DE SPOILER), yo no me compro esa tontería que estaba enamorada de Iguro. No sé, los ships nunca salen bien en el shonen. Carecen de desarrollo.
Pero bueno, yo creo que ellas dos quedan bien juntas. Digo, si soy sincera soy un poco selectiva con Shinobu, solo la puedo shippear con Mitsuri. Creo que Shinobu es bastante burlona, y se llevarían bien, jaja.
Tuve que checar el manga, para buscar sus interacciones e informarme de ellas. Mi sorpresa fue que no tuvieron ninguna. Solo se menciona en las notas de Taicho. Pero de ahí en fuera no hay nada. Ni siquiera sé cómo se llaman la una a la otra, (si ustedes saben, háganmelo saber, por favor.) solo sé que Mitsuri se refiere a Shinobu como "Shinobu-chan", lo vi en el capítulo 164 del manga.
Disculpen mis faltas de ortografía (Que estoy segura son muchas), y si hay algún error de gravedad o consejo, haganmelo saber
De cualquier forma. Díganme: ¿Qué opinan? ¿Les gusto? ¿Quedó OoC? Cuéntenme.
Nos leemos. Besos~~
