Capítulo 19. Fantasma del pasado

Como hace tiempo no sucedía, Jaejoong llegó tarde a la oficina, la noche anterior se desveló bebiendo solo en su departamento, ni siquiera tuvo ánimos de llamar a alguno de sus amantes casuales, solo quiso estar solo, pensando en su triste realidad, imaginando a Hyun Joong en brazos de otro hombre, la sola idea le hacía hervir la sangre.

—Vaya, tenías buena racha de llegada —dijo el otro Kim al ver llegar a Jaejoong— Espero no se vuelva costumbre de nuevo

—Lo siento mucho, dormí unas tres horas si acaso, no me podía levantar —respondió tras dar un largo y perezoso bostezo

—¿Y eso? ¿Estás enfermo? —preguntó Joong rápidamente, preocupado

—No es solo que… mi mente no me dejaba tranquilo —explicó un poco

—¿Problemas en casa?

—Algo así —mintió enseguida— Pero bueno, pongámonos a la obra

—Bien —dijo el otro Kim, sacando su Tablet— Mira nuestra agenda, los inversionistas llegaron ayer a la ciudad— informó, Jaejoong sacó su Tablet también y revisó

—Y ¿a quiénes esperamos?

—Ah sí —deslizó Hyun Joong su dedo y buscó otra de las hojas— Mira la página 7, está el perfil de todos los representantes de la compañía inversora que estarán acá… Habrá una cena después de nuestra primera junta, les daremos una bienvenida al estilo coreano

—A ver —suspiró aburrido, buscando la página

En total eran 6 inversionistas, Jaejoong comenzó a leer la primera de las páginas donde se hablaba de ellos, pero cuando llegó a cierta hoja, su cuerpo entero se paralizó, sus manos perdieron fuerza y dejó caer la Tablet al suelo, haciendo que su compañero volteara enseguida

—¿Qué sucede? —cuestionó extrañado, el otro Kim temblaba— ¿Jaejoong?

—Lo siento —sin más se levantó de su silla y sin juntar su aparato electrónico salió de ahí a paso rápido, Joong lo siguió con la mirada

Sintiendo que algo no estaba bien, dejó su propia tableta y salió de la oficina tras Jaejoong, alcanzando a ver su silueta entrar en el baño, ahí se encerró en uno de los cubículos

—¿Qué pasa? ¿Te sientes mal?

Sin recibir respuesta se preocupó mucho más, así que comenzó a golpear la puertecilla del cubículo, sin embargo, continuó el mutismo

—Jaejoong abre, me preocupas —esta vez golpeó con más fuerza

—Déjame solo por favor —suplicó en voz baja

—No hasta saber que estás bien, sal de ahí, anda —pidió angustiado

Jaejoong no tuvo de otra que abrir la puerta, sus ojos estaban húmedos, aunque no lloró, sí sintió grandes deseos de hacerlo, sonrió avergonzado

—¿Ves? Estoy bien —avanzó hacia los lavabos y se echó un poco de agua, luego secó su rostro

Hyun Joong lo miró fijamente, se veía tan frágil, mil veces más guapo que de costumbre

—¿Qué? ¿Tengo algo en la cara? —inquirió desconcertado

—No me gusta verte así —susurró inconscientemente, acercándose

—¿Eh? —confundido enarcó una ceja, sin entender

—Jaejoong —estiró su mano y acarició suavemente la mejilla del aludido, este se estremeció por completo, que piel tan maravillosa era la de Hyun Joong

—Estás muy cerca y yo…

Ni siquiera pudo terminar de hablar, pues los labios de Hyun Joong se posaron sobre los suyos, los ojos de Jaejoong se abrieron ampliamente, turbado, sin saber qué estaba pasando ¿acaso era real? El hombre que amaba lo estaba besando ¿y él no iba a corresponder?

Sin pensar en nada más se dejó llevar, cerró los ojos y respondió el beso de forma tímida, como si tantos años de experiencia con tantos hombres distintos no existieran, aquel parecía su primer beso, lento, torpe, suave. Se acariciaron mutuamente la boca, sin que sus cuerpos tuvieran realmente una cercanía total, apenas Hyun Joong subió su mano para sujetar la cabeza de Jaejoong.

El tiempo pasó de forma extraña, una eternidad muy efímera, fue Jaejoong quien reaccionó, apartó bruscamente a Hyun Joong y dio un paso hacia atrás, se sentía aterrado, el otro Kim abrió sus ojos y observó el miedo en Jaejoong.

—Tú… tienes pareja —titubeó, avergonzado— Y yo me sentía frágil, esto no estuvo bien

—Perdóname, no me quise aprovechar de ti —dijo apenado

—Olvidemos que pasó esto ¿sí? Me gusta nuestra amistad —mintió, pues aunque le gustaba ser amigo del otro Kim, la verdad es que preferiría ser su amante, su todo

—Lo sé —sonrió un poco, fingiendo que aquello no era tan grande como realmente lo era, porque besó al hombre que amaba, pero sabía que no era momento de confesarle sus sentimientos

—Si no te molesta, me gustaría ir a casa

—Ve, no te preocupes —respondió tranquilo, aunque se sentía inquieto, no supo lo que pasó, por qué Jaejoong se puso así de mal

—Nos vemos mañana —no dijo más y sin volverlo a mirar a los ojos, le pasó de largo, saliendo rápidamente de ahí

Hyun Joong solo vio la espalda de Jae hasta que su presencia se desvaneció, luego suspiró profundamente, sintiéndose abrumado, un millar de sentimientos se apoderaron de él

—Nos besamos, por Dios nos besamos —pensó con emoción, sus labios aún estaban cálidos y llenos de la boca de Jaejoong.

Mientras se alejaba en su auto rumbo a su departamento, Jaejoong pensó en lo sucedido

—Me besó —suspiró embelesado— Y su boca es tan perfecta como la recordaba —sonrió conmovido, a punto de llorar— Pero —entonces recordó a los inversionistas japoneses y su sonrisa se borró por completo— ¿Por qué Él? ¿Por qué? —pensó aturdido y realmente aterrado, no quería verle la cara, no quería

Tomó la decisión de ir hacia otro lado, en el camino llamó a Yunho, necesitaba hablar con alguien y nadie más perfecto para eso que su mejor amigo, este le indicó que podía llegar a su departamento para charlar.

Jung abrió la puerta y entró su amigo, en ese momento no estaba Junsu en casa, así que podían hablar con mayor tranquilidad. Jaejoong se detuvo en medio de la sala mientras Yunho cerraba la puerta, mirándolo después

—Sonabas muy alterado en el teléfono ¿qué pasó? —cuestionó intrigado

—Está en Corea, vino a Corea —respondió angustiado

—¿Quién? —preguntó confundido, pero también preocupado porque su amigo temblaba

—Yu —confesó finalmente, y el solo hecho de pronunciar su nombre le quemó la garganta

—Imposible —dijo molesto, solo recordarlo le daban ganas de partirle la cara— Pero la orden de restricción

—Caducó, solo la conseguí por dos años —contestó afligido— Y no hay forma de ampliarla, necesito un nuevo motivo, que me acose o dañe

—Esto es grave —se acercó a su amigo y le colocó las manos sobre los hombros— Tendrás que recurrir a tu padre

—Imposible

—¿Por qué?

—Papá está obsesionado con este negocio —explicó, alejándose de Yunho— Yu vino en calidad de inversionista para el proyecto de las empresas, papá me obligará a tratar con él de cualquier modo

—Pero eres su hijo, debe protegerte, además él sabe en qué estado te dejó ese sujeto la última vez, nada pierdes con hablar con él —insistió, convencido en que el señor Kim haría algo

—No lo sé —dudó un poco— Tengo miedo de saber que sus negocios son más importantes que yo —agachó la mirada, triste

Yunho se acercó y lo abrazó un instante

—Es tu padre y te ama, eres más importante para él

—Supongo tienes razón —encogió los brazos

—¿Estarás bien? No quiero que te vayas en ese estado

—¿Bromeas? No quiero causarte problemas con Junsu —rio divertido, ahora un poco más calmado

—Ya no está celoso de ti, lo prometo

—De cualquier modo, me iré a mi hogar

—Creo que deberías dormir aquí hoy, pero como quieras

—De verdad te agradezco —sonrió amplio— Además hoy pasó algo muy bueno también, pensaré en eso para no angustiarme por culpa de Yu

—¿Ah sí? Cuéntame

—Nos besamos —dijo ilusionado, sonriendo— Hyun Joong y yo

—¿En serio?

Jaejoong asintió mientras se mordía ligeramente el labio

—Y fue tan rico, besa como ningún otro

—Vaya, estás más que enamorado —comentó con gusto, le agradaba ver a su amigo feliz

—Pero no estamos juntos

—¿No confesaste que lo amas? —preguntó desconcertado, Kim negó con la cabeza

—Tiene pareja, mientras esté en una relación, no diré nada, ni siquiera sé si él me corresponde —informó con tristeza

—Él te corresponde —aseguró Yunho— Lo vi en su mirada, a su novio ni lo miraba —afirmó convencido, aumentando la esperanza de su amigo

—Basta, lo dices para animarme

—Lo digo porque así lo pienso —sonrió— Una vez que pase de los inversionistas, deberías confesarte

—Tal vez —dijo con timidez— Pero primero a hablar con mi padre

—Suerte con eso

—De hecho lo buscaré hoy mismo, no quiero esperar —determinó con gran decisión

—Puedo acompañarte si quieres

—No hace falta, lo resolveré yo mismo —dijo agradecido

—Mantenme informado

—Lo haré amigo, muchas gracias, siempre me ayuda hablar contigo

—Para eso estamos —sonrió de nuevo

Los amigos se despidieron con un abrazo y Jaejoong se marchó hacia la casa de sus padres, estaba muy nervioso porque tenía un terrible presentimiento sobre la respuesta que le daría su progenitor.


Gracias por esperar mis actus, espero les haya gustado el capítulo :D