Capítulo 20. Decepción

La secretaria de su padre anunció su llegada, Jaejoong entró en la oficina, el señor Kim lo saludó con una sonrisa y le pidió se sentara frente a él

—Que sorpresa hijo ¿todo bien? —preguntó mientras miraba unos papeles

—Quiero retirarme del proyecto —respondió apenas oyó a su papá, este volteó a verlo, dejando de hacer lo que hacía

—¿Qué dices? —inquirió mostrándose ceñudo, no le gustaba como se oía eso

—Ya no quiero participar

—Dame una respuesta satisfactoria —reclamó enojado

—Yu, es de los inversionistas —explicó, sintiendo un nudo en la boca del estómago

Pero mencionar aquel nombre no fue tan malo como ver la expresión de su padre, el hombre no parecía en absoluto sorprendido, eso preocupó a Jae

—Lo sabías —comentó decepcionado— Sabías que era parte de esto y me pediste entrar en tu proyecto ¿Qué clase de padre eres?

—No seas insolente —regañó con dureza— Hijo, entiendo que ese sujeto te hizo daño, pero entiende que este negocio es de suma importancia para consolidar nuestra empresa de forma internacional, no seas egoísta

—¿Egoísta? —cuestionó poniéndose de pie— Me humilló, me manipuló haciéndome creer que sin él yo no era nada, me golpeó y violó en varias ocasiones ¿y tú me llamas egoísta?

Jaejoong temblaba y no sabía si era de coraje o de miedo ¿Por qué su padre le restaba importancia a todo lo malo que vivió por culpa de su ex novio? Sintió deseos de llorar

—Perdóname —dijo sinceramente, agachando un poco la mirada— Pero eso fue hace tiempo ¿no fuiste incluso al Psicólogo? —lo miró a los ojos

—Sí, más de un año de terapia para poder superar todo lo que me hizo ¿pero crees que no reviviré todo aquello cuando vuelva a ver su cara?

—Entiendo cómo te sientes

—No, no lo entiendes —repuso, bastante molesto, pero más aún, triste— A ti solo te importa el dinero y los negocios, tu familia no es importante

—Te amo hijo, pero este proyecto es importante y se hará contigo o sin ti

—Sí, ya me di cuenta de todo lo que me amas

—Basta de caprichos, y si no tienes más que decir, por favor vete, estoy ocupado —lo ignoró, volviendo a revisar sus papeles

—Que decepción, padre —habló con la voz quebrada

Jaejoong le dio la espalda y avanzó hacia la puerta, tuvo por segundos la esperanza que su papá lo detuviera y le dijera algo más, que quitaba a esos inversionistas o algo, pero no fue así. Kim salió de ahí, comenzando a llorar en silencio, era como si su dolor no le importara a su propia sangre

Fue directo a su departamento, ahí también sintió deseos de llorar, pero no lo hizo. Su decisión estaba tomada, ya no seguiría trabajando, lo lamentaba porque no vería más a Hyun Joong todos los días, aquello se sintió peor, pero también era una oportunidad para dejar de pensar en él, después de todo tenía pareja

El resto de la tarde, Kim la pasó en la oficina pensando en todo lo que sucedió en la mañana, el extraño comportamiento de su compañero, pero también aquel beso que lo dejó alucinado por horas, Jaejoong era un excelente besador, tal como lo recordaba de aquella noche de pasión. Sonrió al recordar todo con detalle, el calor de su cuerpo, sus caricias, los besos, anheló volver a sentir todo aquello

Su teléfono móvil recibió un mensaje, esperanzado de que fuera Jae, lo miró enseguida, pero no era él, sino su novio, suspiró cansado y lo leyó

—¿Te veo hoy? —preguntaba y seguido un emoji sonriente

—No puedo, tengo mucho trabajo, saldré tarde —redactó en respuesta

Pero aquello no era verdad, al salir en su horario normal, Hyun Joong se dirigió al departamento de su compañero, necesitaba saber como se encontraba, estaba preocupado por él

Jaejoong abrió la puerta y se sorprendió de ver al otro Kim ahí, pero lo dejó entrar enseguida, ofreciéndole algo de beber, Hyun Joong aceptó un poco de Whisky

—¿Cómo sigues? —inquirió preocupado

—Mejor, gracias, aunque pudiste preguntar por teléfono —sonrió conmovido

—Quería ver que fuera cierto —analizó su rostro— Y no pareces estar bien ¿Quieres hablar de eso?

—Hyun Joong yo… dejaré el proyecto —confesó, sintiéndose mal, habían trabajado duro juntos

—¿Por qué? ¿Tan mal estás?

—Es algo muy personal que no puedo contarte, perdón

—Entiendo —respondió, triste— Respetaré tu decisión —suspiró un poco, luego bebió un trago de su vaso— Pero mereces ver el resultado de tu esfuerzo, eso creo

—Gracias —se sonrojó al decirlo

—Eras tan irresponsable, pero demostraste ser un gran ejecutivo, felicidades —recordó al viejo Jaejoong y ambos rieron

—Perdóname por dejarlo así, pero…

—Tus motivos deben ser muy fuertes, cuando estabas en el baño, te veías muy mal

Ambos recordaron lo que sucedió ahí dentro, sonrojándose, enseguida Jaejoong evitó el tema, pues vio al otro con ganas de hablar sobre eso

—¿Tienes hambre? Pido algo a domicilio

—Sí, gracias

Rápidamente, Jaejoong se entretuvo en ver opciones, así evitó que hablaran de aquello. Cenaron y charlaron por casi una hora, hasta que Hyun Joong se retiró. Jaejoong se sintió aliviado que por fin se marchara, había mucha tensión sexual entre los dos y eso era peligroso, lo que le gustaba del asunto es que al parecer, aunque no trabajaran juntos, parecía que el otro Kim estaba interesado en continuar la amistad.

En una gran reunión que se celebró en la sala de juntas de la empresa, los inversionistas japoneses llegaron, los recibieron primero con un pequeño coctel, luego comenzaron la junta, algunos hablaban coreano y de los coreanos otros hablaban japonés, había también un intérprete de ambos idiomas para quien lo necesitara

—Aclarado el punto anterior, me gustaría acotar un poco —habló uno de los inversionistas en un perfecto coreano— Según la plantilla, falta un ejecutivo

Tras decir aquello, el joven inversionista se ganó una mirada recelosa por parte del padre de Jaejoong, pero éste no dijo nada, fue el padre de Hyun Joong el que habló

—No todos tienen las agallas, este negocio es de suma importancia

—Ya veo —respondió el joven— Prosigamos —sonrió de forma poco amistosa y continuaron con la junta

Cuando la reunión terminó, se hizo una bienvenida en grande para los invitados, se rentó un restaurante completo y ahí les ofrecieron comidas típicas del país, con espectáculos de danza y desfiles de hanboks, entre otros mini eventos. Todos los inversionistas parecían entretenidos, menos uno

—¿Podemos hablar afuera? —preguntó uno de los japoneses al papá de Jaejoong

—Claro —respondió serio

Ambos salieron del lugar para poder charlar tranquilamente

—Cuanto tiempo sin verlo señor, ahora sin máscaras, prosigo a saludarlo —sonrió de forma solemne, como solía hacer

—¿De qué quiere hablar Shirota-san?

—Lo sabe —sonrió de nuevo, esta vez con cinismo— ¿Dónde está él y por qué desapareció de la plantilla? Ansiaba verlo

Aunque no le agradaba su anterior yerno, el señor Kim era de guardar las formas, así que se mostró tranquilo en todo momento, incluso amable

—Se sintió indispuesto

—¿Por mí?

—¿Usted qué cree? —preguntó con suma seriedad

—Mire, sé que en el pasado no fui el mejor hombre para su hijo, pero no soy un monstruo, no sé qué versión habló él de mí

—Jaejoong es imprudente, infantil, caprichoso, irresponsable y tonto, pero no un mentiroso —indicó para defenderlo, aunque no hablara precisamente cosas buenas de su hijo

—Seré honesto con usted, si él no participa, retiro mi capital —amenazó sin escrúpulos

La participación de Shirota era bastante grande en comparación a otros inversionistas, representaba por sí solo casi el treinta y tres por ciento de todo el Capital. El señor Kim se tragó su coraje en silencio, se limitó a mirarlo con seriedad

—Mañana espero verlo con todos los demás, si no, regreso a Japón —sonrió con descaro— Con permiso —regresó al restaurante, caminando con total tranquilidad

—Infeliz —musitó mientras lo miraba marcharse

El señor Kim sacó su teléfono y llamó a su hijo, le contó la situación y le exigió volver al proyecto

—Estás dejando que ese hijo de perra te maneje a su antojo —reclamó indignado

—Piensa en tus hermanas, en tu madre, somos los hombres de la familia, el bienestar de ellas depende de nosotros —manifestó enojado— ¿Te importa más solo tú mismo?

Jaejoong se quedó callado tras eso, era cierto que sus hermanas y madre estaban desprotegidas sin la fortuna familiar, la cual dependía de los negocios, aquel era el más importante que habían tenido en años, si se perdía, aunque no iban a la quiebra, si les afectaría mucho en sus finanzas

—Hijo, has un sacrificio, por ellas —apeló a su humanidad

—Está bien —dijo tras pensarlo un poco— Mañana ahí estaré

—Gracias

Jaejoong no dijo más y colgó, aventando su teléfono contra la cama, se sentía atrapado y bastante frustrado, le vería la cara de nuevo a su ex, después de tanto tiempo.

A la mañana siguiente se organizó otra junta, la cual comenzó poco después de las nueve de la mañana, todos lo involucrados de ambas empresas estaban presentes, menos Jaejoong, que no había llegado, su padre estaba nervioso, el gesto de Yu no era muy amable

La puerta de la sala se abrió, por ella entró Jaejoong, todos voltearon a verlo, el señor Kim sonrió, Hyun Joong estaba confundido de verlo ahí, mientras tanto, Shirota formó una sonrisa maliciosa en su rostro, buscó la mirada de Jaejoong, pero este miraba hacia el frente, sin ver a nadie el particular, hizo una reverencia tras cerrar la puerta

—Lamento la demora, buen día —saludó, acercándose al único asiento libre, junto a su padre, quedando casi enfrente de su ex, a quien evitó mirar

—Bueno, continuemos —habló quien presidía la junta, uno de los inversionistas nacionales

El tiempo pasó lento para Kim, quien esperaba acabara ya esa junta, estaba frustrado y bastante incómodo, su padre y Hyun Joong lo notaban, pero no se habló del tema

Llegó la hora de comer y se tomó un receso libre, para que pudieran ir a comer donde les apeteciera

—Hijo —habló en señor Kim antes que se levantaran del asiento— Te contraté un guardaespaldas, te espera afuera, vete —susurró para que no le escucharan

—Sí —respondió, miró de reojo a su ex, este platicaba con otro inversionista y no se daba cuenta, así que aprovechó, salió sigilosamente de ahí

Hyun Joong apenas vio la silueta de Jae desaparecer y se preguntó qué sucedía, pero no obtuvo ninguna respuesta, en cambio, Yu miró luego hacia donde estaba antes Jaejoong, dándose cuenta que ya no se encontraba ahí. Discretamente miró alrededor por la sala, pero no había rastro de él

—Así que huyes de mí, amorcito —rio para sus adentros, si tenía que perseguir a Jaejoong así lo haría, no importaba donde se escondiera, lo iba a encontrar.

Esa noche, Hyun Joong no pudo evitar a su novio, así que fueron a cenar juntos, luego de eso, al departamento de Kim Bum, después de beber un poco fueron a la cama. Se besaban desnudos, tocándose, pero Hyun Joong estaba distraído, preocupado por Jaejoong, cuando su novio comenzó a besarle el cuerpo, descendiendo a su entrepierna, no pudo reaccionar al sentir sus labios, la lengua, apenas lo sintió entrar en la boca miró hacia abajo, intentando concentrarse, acariciándole el cabello

Pero no pudo, Bum no logró hacer que tuviera una erección, así que se rindió, subió de nuevo, hasta besar su boca, lo miró a los ojos

—¿Qué te pasa hoy?

—Estoy cansado —mintió, levantándose de la cama, se dirigió a su ropa

—¿Ya te vas? —preguntó extrañado, Hyun Joong no solía ser tan frío

—Me duele la cabeza, nos vemos luego —intentó sonreír, luego se acercó a él y besó su mejilla como despedida

—¿Tienes a alguien más? —inquirió mientras el otro se comenzaba a vestir

—¿Qué? —miró hacia él, con el ceño fruncido— ¿Por qué piensas eso?

—Estás distante, distraído, ni siquiera reaccionaste a mis besos —respondió, cubriéndose con la sábana— Ya no me deseas

—No digas eso —suspiró, era cierto que no lo quería, pero al menos habían pasado buenos momentos juntos— Hay un negocio importante y no puedo sacarlo de mi cabeza

—Te creo —sonrió, aunque no estaba convencido— Llámame

—Está bien —terminó de cambiarse, peinó un poco su cabello y se acercó a la cama, se despidió de Kim Bum con un beso rápido e insípido en los labios— Adiós

Sonrió un poco y se marchó, dejando inquieto y receloso a Kim Bum, este no había reclamado más, Hyun Joong imaginó que le creyó su excusa. Mientras conducía, llamó a Jaejoong, pero este tardó en responder

—¿Estás en casa? Voy para allá

—No hace falta que vengas —respondió rápidamente

—No hay opción —dijo sonriendo, luego colgó

Jaejoong miró su teléfono y sonrió. Hyun Joong no tardó en llegar, Jae le dijo al guardaespaldas que esperaba afuera que él era de confianza

—¿Por qué la vigilancia? —inquirió preocupado

—Precaución, lo puso mi padre —respondió tranquilo— No tenías que venir

—No, pero quise. Estoy confundido ¿no ibas a renunciar?

—No puedo darte detalles —dijo apenado— Pero mi padre me pidió volver, cosas de familia —mintió, sintiéndose mal por eso, odiaba las mentiras

—Ya veo —sonrió, sin creerle mucho— Sigo sin verte bien ¿hay algo que pueda hacer por ti? —inquirió acercándose demasiado, Jae dio un paso atrás— Perdón, no quise

—Estoy bien —sonrió apenado, colocándose un poco de cabello tras la oreja

—Jaejoong yo, aquella vez…

—¿Tienes hambre? Podemos… —interrumpió, pero el también fue interrumpido

—Hablemos de lo que pasó, nos besamos

—Lo sé —avergonzado le dio la espalda— Y tienes novio, no está bien

—Me gustas —confesó sin problema— Yo sé que somos amigos, pero es así

Jaejoong se giró hacia él y tragó saliva, sintiendo enormes deseos de abrazarse a él, robarle mil besos, que terminaran en la cama, como aquella noche en la fiesta

—Tu novio

—Terminaré con él, apenas acabe todo esto del proyecto, no quiero ser frío con él y ahorita no estoy concentrado —confesó, mirándolo a los ojos

—¿Y qué esperas de mí? ¿Qué sea tu nuevo novio?

—Sí —respondió, directo

A Jaejoong se le puso la carne de gallina por completo, no esperaba aquello, pero sabía que no podían ser nada más, su padre quería arruinar al padre de Hyun Joong

—Lo siento, no puedo

—¿Por qué? —preguntó confundido

—Me gusta mi libertad —mintió tratando de sonar cínico— Las fiestas, el sexo sin compromiso, todo eso

—No te creo —lo miró con suspicacia

—¿Sabes lo que hice la última vez que tuve sexo?

—No quiero saber —contestó incómodo, comenzando a sentirse molesto

—Me acosté con dos, justo ahí —señaló su habitación— Doble penetración, esas son la clase de cosas que me gustan —manifestó, sonriendo al final para sonar más convincente

Si bien Jaejoong disfrutaba de los distintos placeres sexuales, en esos momentos cambiaría todo eso por un solo beso de Hyun Joong, pero no podía decirlo. El otro Kim lo miró con tristeza, comenzando a creer esas palabras, después de todo, se conocieron en una fiesta orgía de disfraces

—Supongo que soy tonto e ingenuo —dijo enojado, caminando hacia la puerta

—Solo ves lo mejor de los demás —rebatió Jaejoong, haciéndolo detenerse

Hyun Joong se giró hacia él y sonrió desolado

—Y parece que suelo equivocarme —habló con voz tenue, dirigiendo una última mirada, luego salió de ahí

—Maldita sea —musitó Jae, sintiéndose terriblemente mal.


¡Hola! Gracias por seguir la historia, espero les haya gustado el capítulo, dejen comentarios. Hasta la próxima