Capítulo 22. Una despedida necesaria

Después que subieran a la furgoneta para llevar de paseo a los inversionistas extranjeros, llegaron primero al antiguo Palacio Imperial, contrataron un guía que hablase japonés, ya que no todos los socios sabían hablar coreano. Jaejoong permanecía lo más lejos posible de Yu, charlaba con su padre o con Hyun Joong, y aunque hablaba perfectamente el idioma de los japoneses, prefería no acercarse a hablar con los otros, así su ex no aprovecharía para abordarlo

—Pareces muy distante —mencionó el otro Kim a su amigo mientras caminaban por los alrededores del palacio, todos vestían trajes tradicionales

—Solo pienso en Yunho, es todo —respondió, y aunque sí pensaba en él, también estaba así por culpa de Shirota, no quería estar ahí, quería irse a casa, encerrarse ahí y sentirse a salvo

—¿Qué te parece si vamos a verlo terminando acá —propuso amablemente

—Gracias —sonrió con dulzura— Pero cuando terminemos acá ya no será horario de visita

—Entiendo —comentó con pesar

—Joven Joong ¿puede venir? —preguntó uno de los inversionistas, el cual estaba junto a su padre

—Claro —respondió hacia ellos— Ya vuelvo —dijo hacia Jaejoong, este asintió

Una vez que su amigo se marchó junto a su padre, Jaejoong se distrajo mirando una de las construcciones de la explanada por donde caminaban, sin darse cuenta de la mirada sobre él

—Esos dos ¿por qué no lo había notado? —pensó con molestia, empuñando su mano derecha

Desde que llegó a Corea y comenzaron las juntas, nunca prestó real atención a la amistad de los dos Kim, pero ahora es que se daba cuenta, las miradas de ambos, algo pasaba entre ellos, quizás no tenían una relación distinta a la amistad, pero se gustaban y quizás algo más

—Tengo que poner más atención —analizó enojado— Tú me perteneces, a nadie más.

Dentro del Hospital, Junsu no se había separado ni un momento de Yunho, pese a la insistencia de los padres de Jung, pero su novio continuaba en observación, sin despertar ni mejorar, el daño en el hígado era determinante en su condición

Yoochun y Changmin llegaron para ver como se encontraba su amigo, el primero dudó en contarle o no a Junsu sobre el móvil real detrás del ataque, pero decidió por contarle, sin embargo, Kim no se lo tomó tan bien, estaba muy molesto

—Yo sé que no es su culpa, pero será mejor para Yunho si no se le vuelve a acercar —dijo refiriéndose a Jaejoong

—¿Qué rayos dices? —cuestionó enojado Park— Eso no solucionará nada

—No, pero evitará que le vuelvan hacer daño, si es que sobrevive —sollozó, comenzando a llorar después, se sentía desesperado

—Sé cómo te sientes, Yunho es de mis mejores amigos, pero ahora menos que nunca podemos dejar solo a Jaejoong —insistió Yoochun, convencido

—Estoy de acuerdo con él —compartió su opinión Changmin— Él los necesita, incluso a nosotros, podemos apoyarlo, aunque no seamos los mejores amigos

—Lo siento, pero esto me sobrepasa, no quiero que Jaejoong se nos acerque, lo lamento mucho

—Es el dolor el que habla por ti —agregó Park

—Lo que sea, es mi posición —secó sus lágrimas— Si ustedes están convencidos de no alejarse de Jaejoong, entonces será mejor que tampoco se acerquen a Yunho

—¿Oyes lo que estás diciendo? —cuestionó Yoochun, ya completamente enojado

—Calma amor, entiende a Junsu

—No entiendo, lo único que entiendo que es un cobarde, vámonos —agarró la mano de Changmin y se alejaron de ahí

Shim miró hacia atrás mientras se alejaba, compartiendo una mirada con Junsu, lo comprendía porque si algo así le sucedía a Yoochun, quizás actuaría igual, o quizás no, pero de solo pensar en aquella posibilidad se le erizaba la piel.

Luego de la visita al antiguo Palacio Imperial, la comitiva se dirigió hacia una cena especial que les aguardaba en un tradicional restaurante coreano. Ahí reservaron una gran mesa larga, en una habitación grande exclusiva para ellos esa noche

—Este paseo ha sido exquisito —expresó uno de los inversionistas— Felicidades a los anfitriones —miró hacia los jóvenes Kim y estos agradecieron inclinando la cabeza

—Es un honor que les haya agradado —respondió Hyun Joong

—Esperamos que el programa de los próximos días sea también de su agrado —habló Jaejoong en un perfecto japonés

—Estaremos ansiosos, se lo aseguro joven Jaejoong —habló Yu desde donde estaba sentado, bastante alejado de él, este se evitó siquiera mirarlo

—Si me permiten —dijo nervioso

Jaejoong se puso de pie y se alejó de la mesa, caminó hacia el baño y se dirigió directo a los lavabos, sintiendo deseos de vomitar, solo de oír aquella desagradable voz se le estremecía todo, así que echó agua sobre su rostro para relajarse

—Cálmate Jaejoong, debes soportar —murmuró mientras veía su reflejo

Mientras tanto en la mesa, el señor Kim, papá de Jae, recibió una llamada por teléfono, era de su esposa y tuvo que salir para poder responder. Aquello fue aprovechado por Yu, que se levantó rápido de ahí, seguro de que su ex se había ido al baño, había notado que el papá estaba siempre al pendiente

—Eres tan hermoso como desde el día en que me dejaste —comentó Shirota desde la puerta del baño, acercándose a los lavabos

Jaejoong se paralizo, enseguida que escuchó su voz lo miró a través del espejo y comenzó a temblar, sin poderse mover

—¿Por qué has estado evitándome? —llegó hasta él y sin que pudiera hacer algo, lo abrazó por la espalda, rodeándole la cintura

Se miraron a través del espejo

—¿Tienes idea de cuánto anhelé este momento? —aspiró cerca de su nuca para percibir su aroma

—Déjame —susurró temblando— Aléjate, me das asco

Con el orgullo herido por esas palabras, soltó la cintura del otro con una mano y llevó esta hasta su rostro, sujetándolo con fuerza de la mandíbula, apretándolo

—¿Quién te crees que eres para despreciarme? Mi amor —esta vez lo giró hacia él y se posesionó de sus labios de forma brusca

Jaejoong lo mordió con fuerza cuando tuvo oportunidad, Yu lo soltó y empujó con fuerza hacia el frente, llevándose la mano derecha al labio y con la izquierda empujó la cabeza de Jaejoong hacia abajo, pegando su mejilla con la baldosa

—Relájate, estás muy estresado —rio divertido, le gustaba someterlo— Tal vez es que extrañas que te domine —dejó de tocarse el labio y bajó la mano, acariciándole el trasero

—Suéltame —intentó librarse del movimiento, pero estaba muy asustado

Aunque entrenó y ejercitó su cuerpo por años tras superar su trauma con Yu, ahora se sentía tan débil como en aquel entonces

—Debería recordarte ciertas cosas —relamió sus labios y comenzó a desabrocharse el pantalón

—Estamos en un sitio público, gritaré —amenazó, sintiéndose aterrorizado

Yu respingó, cayendo en la cuenta de que efectivamente era estúpido tratar de hacerle algo más ahí en el baño, así que lo soltó, pero no se alejó. Jaejoong se incorporó y quiso alejarse, pero Shirota lo detuvo, trayéndolo hacia él, esta vez de frente

—Mírame a los ojos, deja de evitarme —ordenó, mirándolo. Por primera vez desde su reencuentro, sus miradas se sostenían una a la otra por tanto tiempo

—¿Qué quieres de mí? —preguntó, sintiendo un poco menos de miedo, mirándolo con dureza

—Todo, quiero todo de ti, que seas mío de nuevo —respondió sonriendo con cinismo

—Nunca fui tuyo

—No decías eso cuando gemías mi nombre —rio divertido, acercándose para besarlo

Pero esta vez Kim reaccionó a tiempo, lo empujó con fuerza y lo pateó justo entre las piernas, dejándolo noqueado, quejándose del dolor. Jaejoong aprovechó, salió corriendo del baño y no se detuvo ni un instante, salió del restaurante y corrió lo más rápido que pudo, hasta llegar a una esquina, a varias cuadras del lugar.

Hyun Joong apenas si vio la silueta de su amigo alejarse, pero parecía que nadie más lo notó. Se sintió intrigado por la forma en que se alejó así. Minutos después salió Yu y regresó a la mesa, sonriendo hipócritamente, a Kim ese sujeto le daba mala espina, siempre con actitud arrogante, como si el mundo entero le perteneciera.

Jaejoong respiró rápido y profundamente, tratando de tranquilizarse, continuaba temblando. Sacó su teléfono celular y llamó a Yoochun

—Por favor, ven por mí —suplicó apenas su amigo respondió

—¿Qué te pasó? —preguntó alterado

—Solo ven, ven —repitió intentando no llorar— Te pasaré la ubicación —no esperó respuesta y colgó, llevándose una mano al pecho, sintiendo que su corazón se saldría

No mucho después que Jaejoong saliera, su padre notó que no estaba, no lo vio salir. Se acercó discretamente hacia Hyun Joong y se agachó para hablarle

—¿Has visto a mi hijo?

—Salió rápido, lo alcancé a ver por la abertura de la puerta —respondió, pues estaban en un cuarto privado en aquel restaurante— Parecía alterado

Enseguida el señor Kim dirigió una vista rápida hacia Yu, este conversaba con alguien, pero alcanzó a verlo y le correspondió la mirada mostrando una amplia y descarada sonrisa. Debido a que iban en grupo, el señor Kim les pidió a los guardaespaldas que se retiraran y no los acompañaban, ahora se arrepentía.

En compañía en Changmin, Yoochun llegó hasta el sitio indicado, al verlo Jaejoong se lanzó a sus brazos, no estaba llorando, pero se veía muy asustado

—Intentó violarme —confesó aterrado— En un sitio público. Ha perdida toda cordura

—Es un bastardo —expresó cabreado

Changmin jamás había visto a su novio tan enojado

—Lo odio, quiero que se muera y detesto sentir eso —dijo con miedo, no le gustaba sentir aquel enojo, no quería desearle la muerte a alguien, pero estaba cansado de sentirse débil y asustado

—Tranquilízate, te llevaré a casa

—Mi amor, tal vez es mejor si lo llevamos con nosotros —propuso Shim al ver la situación

—No quiero molestar

—Changmin tiene razón, creo que Yu sabrá donde vives —comentó Yoochun preocupado

—¿Lo crees?

—Sí, pero tú mismo dijiste que tenías guardaespaldas, hoy no los veo contigo —observó Park

—Papá les dijo que hoy no nos siguieran al paseo

—¿Lo ves? —miró hacia su novio— Nosotros no aceptaremos un No como respuesta

—Es verdad —concordó el menor de todos

—Gracias —sonrió conmovido— ¿Han sabido de Yunho?

—Fuimos a verlo, pero sigue igual

—Junsu debe sentirse terrible —analizó Jaejoong— Y yo no puedo dejar de hacerme responsable

—No digas eso. Vamos —sujetó a su amigo del brazo y lo llevó con él

Changmin caminó detrás del par de amigos y los tres se dirigieron a la casa de la pareja, en el camino, Yoochun no pudo ocultarle a Kim la situación y le dijo del sentir de Junsu

—Tal vez es mejor que todos ustedes no se acerquen a mí, Yu está loco —dijo convencido

—Eso no está a discusión y punto —respondió decidido, no le daría la espalda a su mejor amigo en esa terrible situación.

Justo cuando se dirigía a su casa a descansar, Hyun Joong recibió una llamada de su novio, lo citaba en su departamento, y ya que tenían días sin verse, no pudo negarse a ir, así que cambió el rumbo de su destino y fue hasta él. Suspiró profundo antes de tocar la puerta, Kim Bum abrió

—Hola —saludó amable, intentando acercarse para darle un beso en la boca, pero el otro lo eludió, haciéndose a un lado para dejarlo pasar— ¿Qué tienes?

—Entiendo que tengas mucho trabajo, pero ¿te quita mucho tiempo llamarme unos segundos? ¿mandar un mensaje? ¿te interesa siquiera cómo estoy? —increpó, sintiendo deseos de llorar

Hyun Joong lo miró en silencio, luego agachó la mirada unos segundos, al levantarla lo observó a los ojos, luego suspiró levemente

—Perdóname —dijo apenado— Soy el peor novio del mundo

—Lo eres —no contradijo, se sentía herido— Pero también soy un estúpido por creer que cambiarías

—Entiendo tu desprecio y…

—No te desprecio —interrumpió rápidamente— Te amo —confesó, siendo la primera vez que decía algo así

—¿Me amas? —preguntó aturdido

—Sí, y es obvio que no te importa

—Claro que me importa —contradijo, acercándose hacia él, esta vez Kim Bum no lo eludió— Tus sentimientos me importan —aclaró, sonriéndole— Y es por eso que no puedo seguir dejando que te sientas así, vales más de lo que puedo darte

—¿Qué tratas de decirme?

—Que es mejor para los dos, sobre todo para ti, que nos separemos —explicó, sintiéndose mal, pero ya no podía seguir sosteniendo aquella mentira, su relación lo era, porque solo uno entregaba todo y el otro apenas lo que le sobraba

—No quiero terminar, solo deseo que las cosas mejoren —determinó con seriedad

—Te entiendo, pero no puedo hacer que mejoren, no siento lo mismo que tú —dijo con honestidad, no deseaba darle esperanzas

—¿Al menos me quieres, aunque sea un poco?

—Sí —respondió al instante— Pero no lo suficiente

Aunque dolía saber todo eso, Kim Bum no podía negar que prefería aquella sinceridad por parte de quien fue su novio, porque no podía aferrarse a él, debía aceptar que estaba terminándolo

—Supongo que no puedo evitar esto —dijo con pesar, Hyun Joong asintió— ¿Puedo pedirte un último favor?

—El que quieras —sonrió amablemente

—Solo por esta noche, finge que me quieres y hazme el amor —pidió con pena

Hyun Joong lo miró fijamente, no podía negarse a esa petición, podía ver en los ojos sinceros de Kim Bum, que necesitaba de esa última noche con él. Se acercó y le sujetó las mejillas con ambas manos, luego lo besó con suavidad, el otro correspondió, enseguida se dirigieron hacia la habitación, sin separar sus labios

Al llegar al pie de la cama, se quitaron mutuamente la ropa, Kim Bum sacó uno de los condones en su cajón y volvieron a besarse, luego se acostaron poco a poco, Hyun Joong encima de Kim Bum, le besó el cuello mientras su mano derecha le acariciaba la pierna izquierda, ligeramente doblada. Cuando levantó la cabeza, Kim Bum le sujetó el rostro y lo miró a los ojos, los suyos estaban llorosos

—Quiero sentirte —suspiró, abrazándose luego a su cuello, hundiendo el rostro en el hombro ajeno, cerrando los ojos

Hyun Joong le sujetó la otra pierna y terminó de acomodarse en medio de sus piernas, se colocó el preservativo y entró de un movimiento, comenzando a moverse, sujetando con firmeza ambas extremidades, balanceándose hacia delante. Kim Bum apretaba los brazos en su espalda y el otro Kim sintió un poco de humedad en su hombro, eran las lágrimas de su novio

Terminó en medio de gemidos compartidos y luego se besaron de nuevo, hasta regularizar sus respiraciones, Hyun Joong se apartó un poco y se miraron, sin decir nada comenzó a descender, repartiendo besos hasta llegar a su abdomen, le practicó sexo oral con la mayor dedicación, pues sería la última vez. Kim Bum terminó en la boca ajena y Hyun Joong volvió a subir con besos hasta tocar de nuevo sus labios

Al separarse se dedicaron una sonrisa

—Gracias —susurró, acariciándole la mejilla con una mano, Hyun Joong le retiró esta, pero antes de soltarla le dio un beso

—Perdóname por todo lo que no fui para ti —se disculpó desde el fondo de su corazón

—A pesar de todo, fui muy feliz —sonrió con tranquilidad, su corazón aún dolía por la inminente despedida, pero sabía que era lo correcto

Hyun Joong se apartó por completo y bajó de la cama, se deshizo del condón y se colocó la ropa, mientras el otro lo observaba fijamente. Una vez que terminó de vestirse miró hacia él

—Adiós —se despidió finalmente

Kim Bum ni siquiera respondió con palabras, pero su mirada y la expresión de su rostro dijeron más que estas. Hyun Joong salió de la habitación y mientras se marchaba, escuchó en la lejanía los sollozos que su ex novio intentaba contener.


¡Hola Espero les haya gustado este nuevo capítulo, espero sus comentarios. Saludos!