"Nada me pertenece, todo es de J.K.Rowling, sólo la loca historia es mía"
-¿Me trajiste a la playa en nuestra primera cita?
El chico se puso nervioso y comenzó a sudar.
-Que-quería sorprendente, tartamudeó sintiéndose un imbécil.
-Y me sorprendiste, le contestó la preciosa rubia.
-¿Eso es bueno o malo?
La cita ya estaba haciendo un asco, pensó tristemente.
-No lo sé, esperaba otra cosa de tí, ella desvió la mirada al inmenso mar.
-¿Algo como qué? pregunto tomando notas mentalmente para una segunda cita, si es que volvía a haber alguna otra cita.
-No lo sé, algo aburrido, serio, lo que se esperaría de un sangre pura de alta alcurnia como tú, dijo en un tono sarcástico que él no notó.
-Yo quería sorprenderte, repitió con un hilo de voz, un nudo en su garganta, los latidos acelerados de su corazón tronando en sus oídos.
-Quería que fuera perfecto, murmuró bajito.
Claro que quería que fuera perfecto, estaba enamorado de ésta chica desde hacía mucho tiempo y quería conquistarla de alguna manera, quería que fuera su esposa, la madre de sus hijos, pero por elección propia.
Sonrió tristemente pensando qué tal vez eso nunca pasaría si por ella fuera, ella lo odiaba recordó melancólicamente. Después de todo el matrimonio ya estaba arreglado por los padres de ambos, sangre pura con sangre pura, nadie les pregunto si querían estar juntos.
Pero él quería algo más, él quería su corazón y hasta el momento eso no sucedería en el millón de años.
-Arena, sol, mucho sol, ella suspiró.
-Lamento haber arruinado la cita, no volverá a pasar. Lucius entró en modo "serio-millonario-sangre pura-sin sentimientos", se puso rígido junto a ella, un Malfoy no debería mostrar sentimientos tan absurdo como el amor diría su padre.
-¿Porqué no? me gusta la playa. Narcissa lo miró con esos preciosos ojos grises y Lucius casi cae de rodillas por ella.
-Desearía que algún hijo nuestro tenga tus ojos (*) dijo sin pensarlo. Ella se sonrojo.
Él también, porque era un imbécil que no podía ocultar sus sentimientos por ella.
-¿Porqué quieres casarte conmigo Lucius? Narcissa le preguntó sin rodeos.
-Porque es lo que se espera de nosotros, lo que nuestros padres…
-Yo te pregunté porque TÚ quieres casarte conmigo, repitió la joven interrumpiéndolo.
-¡Porque te amo! contestó él sin pensarlo. No se atrevió a mirarla, su vista estaba fija en el movimiento de las olas, sus puños apretados con tanta fuerza a los lados de su cuerpo, esperaba una respuesta, una carcajada, una burla, un rechazo, algo…
Ella suspiró a su lado.
Se acercó a él y entrelazó sus dedos con los suyos, ambos mirando al mar.
Lucius se dió la vuelta, se puso frente a ella, tomó su rostro entre sus manos y la besó.
El beso fué correspondido con ardiente efusividad.
-¡Te amo! repitió esperanzado junto a sus labios.
Ella aún cerrando los ojos dijo:
-¡Yo también te amo Lucius!
(*) Narcissa en el canon tiene los ojos azules, pero me gustó dejarlo como si Draco hubiera heredado el color gris de sus ojos
GRACIAS POR LEER!!
