Víctor corría por el bosque cerca de Forks, finalmente después de muchos años ahora tal vez se le presentaba que había buscado vengarse de Edithe por matar a su compañera Joss. Se tragó el veneno no solo literal al recordar cómo si fuera ahora cuando encontró lo que quedaba de su compañera.

Siempre fue impulsiva sin preocuparse por su seguridad y obsesionada con la caza, le había advertido de que no jugara con ese aquelarre pero no escuchó y al final había muerto y Lauren esa traidora se había ido.

No le importaba esperar mil años si tenía la oportunidad de arrebatarle a Edithe lo que le arrebató a él.

Tenía que tener cuidado allí moraban también los lobos, en una ocasión fue a reconocer el terreno y se encontró con ellos, afortunadamente pudo escapar pero no se confiaba a lo mejor había más.

Recorrió la zona hasta hallar un edificio abandonado y al parecer fue un manicomio era un buen sitio para ocultarse, estaba cerca de la ciudad y o parecía que allí circularan muchos, humanos o lobos.

Al entrar inmediatamente las alarmas sonaron en su cabeza, Víctor siempre había tenido el poder de la auto conversación mejorada, podía identificar cualquier tipo de peligro que se acercara en el momento en que se dirige hacía él de mala voluntad y saber instintivamente cómo evadir un ataque y saber cuándo correr sin ninguna planificación en particular por adelantado.

Por eso su instinto le gritaba que estaba en peligro, que debía correr. Normalmente haría caso pero Víctor estaba desconcertado, no encontraba por sus sentidos ningún ser vivo allí ya fuera humano, lobo y vampiro solo los animales que oía en el bosque pero parecía que ni ellos se atrevían a entrar en ese lugar.

Déjame en paz.

Se volvió de donde provenía ese ruido pero no encontró a nadie, su olfato solo olía el polvo, la humedad y las cosas allí abandonadas desde hace años.

Déjame en paz. De nuevo la voz pero esta vez sonaba más cerca pero con sonidos llenos de gruñidos como si de un animal se tratara.

El vampiro se volvió hacía todos lados finalmente su instinto le venció y decidió irse de allí pero fuera lo que fuera la presencia lo estaba persiguiendo pero antes de poder llegar a la salida apareció uno de los lobos de color marrón y le gruñó.

Víctor le respondió igual el lobo atacó pero el lo esquivó con facilidad aunque aún complicado estando en un pasillo de ese hospital.

Julie no le gustaba estar en ese lugar pero cuando vio a esa sanguijuela entrar en el hospital abandonado fue allí, después de informar al resto de la manada se ocupó de entrar con discreción para coger desprevenido al frío. Pero resultó ser más escurridizo de lo que pensó el maldito pelirrojo daba saltos y rebotaba como el pinball no fue hasta que oyó un gruñido y una sensación helada que le puso los pelos de su pelaje de punta.

Tanto el vampiro y el lobo se volvieron hacia la fuente de ese ruido que ese aproximaba.

¡DÉJAME EN PAZ!

Los lobos estaban de camino Samantha maldecía a Julie por no esperarlos ¿¡acaso quería morir!? Fueron corriendo hacía el hospital aunque estaba prohibido

No fue que oyeron un horrible ruido y para sorpresa de toda la manada saliendo volando por los aires atravesando la ventana era el vampiro quien se veía en shock y pánico y se apresuró a dejar el lugar.

Pero los lobos no tuvieron tiempo de seguirlo en ese momento un lobo con heridas de garras salía del hospital hasta que llegó a ellos y se transformó de nuevo en su forma humana.

—¡Julie!—

Los lobos se apresuraron a volverse también y socorrieron a Julie quien estaba cubierta de garras.

—Él nos atrapó...

Se quedó inconsciente la manada no perdió el tiempo en llevarla a la reserva.