Tiempos de silencio
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en "Casa de Blanco y Negro 2.0" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".
Condición: Personaje impopular (en su momento más impopular).
Si Oliver Wood está sorprendido por verte después de dos años de incomunicación, no lo hace notar.
Te recibe en su apartamento con una media sonrisa y un abrazo que te reinicia por completo. Te muestra el lugar con una expresión que grita su orgullo porque ha conseguido un techo propio con diecinueve años. ¿Cuántos jóvenes de su edad puede decir lo mismo? Tú, desde luego, no. Ésa es la razón por la que te encuentras ahí, mendigando una cama donde dormir.
—No es la gran cosa —asegura luego de darte el tour. Se encoge levemente de hombros—, pero es mío y puedo permitírmelo con mi salario del Puddlemere United.
—Ya eres titular, ¿verdad?
Nunca te ha gustado el quidditch; Oliver lo sabe. En su época en Hogwarts, te arrastraba obligado al campo para que lo vieras jugar y celebraras los triunfos con él.
—Hace un año que no caliento la banca del equipo. El entrenador está conforme con mi desempeño. Quiere que sea el guardián en el próximo campeonato europeo.
Mientras que en Inglaterra la guerra mágica tiene lugar, el resto del continente respirar aires de paz y siguen como su vida cotidiana. ¿Por qué van a detener la liga si el conflicto no los atañe?
Tú no puedes culpar a Oliver por estar al margen de ello. Al fin y al cabo, cada uno ha hecho sus elecciones. Él ha luchado por su sueño de ser un jugador de quidditch profesional; tú te has labrado tu propio nombre dentro del Ministerio de Magia, aunque eso implique hacer tu apellido a un lado.
—Eso es genial, Oliver —contestas—. Todo lo que siempre has querido.
—¿Qué hay de ti? —pregunta de repente. Ese es el punto al que no querías llegar porque no quieres hablar de ello—. Sabes que puedes quedarte todo el tiempo que necesites, incluso cuando esté de viaje, pero necesito saber si ha pasado algo con tu familia. ¿Ellos están bien?
Oliver no es estúpido. Sabe que tu familia no apoya a los mortífagos y nunca lo hará —porque tú mismo se lo dijiste cuando estaban en Hogwarts, cuando una nueva guerra parecía algo tan lejano e imposible—, pero que tú conservas el puesto de trabajo.
—Ellos están bien.
Eres tú el que no está bien. No sabes si estás enfermo de egoísmo o sólo sientes vergüenza de tus orígenes. Quizás, un poco de ambas. Y te asquea ser así, pero no sabes cómo enmendarlo.
—Te noto cambiado —asegura Oliver.
Su mirada te escarba y te hace sentir pequeño. Nunca le has mentido. ¿Vas a comenzar ahora? Acortas la distancia entre sus cuerpos y sujetas su rostro para besarlo. El beso es frenético, grita ese «te he extrañado tanto» que no eres capaz de decir y tampoco escribiste. Oliver te corresponde, te muerde los labios y te hace gemir.
Es cuestión de tiempo para que estén en alguna superficie plana, arrancándose la ropa y murmurando incoherencias contra la boca del otro.
—Esto no ha cambiado —aseguras.
Y esa es la primera verdad que dices.
