Saludos queridos lectores!

He aquí otra historia con retraso, pero aún dentro del SasuKarin Month n.n

Día 4 Prohibido Junio 2021


Iba de un lado a otro mientras se ponía un arete, luego el otro. A veces tomaba la secadora de cabello para usarla y de repente ya estaba maquillándose un ojo. En pocas palabras, Karin estaba nerviosa a pesar de que aún tenía suficiente tiempo para terminar de arreglarse.

—Me mareas —se quejó Ino que ya ni siquiera hacía el intento para ayudarla, porque cada que lo intentaba, la pelirroja se levantaba diciendo que se le había olvidado esto o aquello.

—¡No me va a dar tiempo! —exclamó Karin con el cierre del vestido de noche a medio camino y la mitad del cabello con tubos y uno de ellos colgaba apenas aferrado a un mechón.

—Son las siete, tu cita es a las nueve —señaló Ino mostrándole la hora en su celular.

—¿Y qué pasa si se rompe el vestido? ¿O mi tacón? ¿O si me tardo más con mi cabello? —decía Karin— Necesito tiempo para arreglarlo si algo de eso pasa.

—Podrías llegar al restaurante con tu ropa ninja y a Sasuke le daría lo mismo.

—¡No! ¡Él y yo lo prometimos, nada relacionado con el trabajo! —replicó Karin no entendiendo el punto de su amiga— ¡Ninjas prohibidos!

—Me refiero a que te estás esmerando demasiado y piensas en el desastre cuando lo único que él y tu tienen que hacer, es relajarse y disfrutar la velada.

—¡Lo sé! Pero… no entiendes —decía al fin quitándose todos los tubos torpemente e Ino se levantó de la cama para ayudarle con el cierre— Es nuestra primera cita después de meses.

—Si, ya me lo dijiste —decía Ino consciente que esos dos habían estado involucrados en una relación que al poco de haberla iniciado, parecía inexistente porque la aldea los llenó intencionalmente de trabajo. Incluso podría apostar que ya tenían un tiempo sin verse aunque no salieran de la aldea.

—Quiero que vea que sigo hermosa… ¡No! ¡Que soy más hermosa que antes! —decía maquillándose el otro ojo— ¿Qué tal si después de todo este tiempo ya no le gusto? —suspiró con tristeza— Luché demasiado para llamar su atención y justo cuando aceptó estar conmigo… ¡Maldita Konoha! —exclamó levantándose de la silla para tomar un cepillo que pasó por su cabello varias veces con violencia— ¿Creen que no sé que lo hacen porque temen que sea una fachada?

—Los ancianos son unos cuadrados que piensan que todo es guerra y traición —Ino le arrebató el cepillo antes de que se arrancara el cabello— Pero para ser justos, tienen motivos para pensarlo.

—Sólo quiero una relación normal con Sasuke, no importa si falla —suspiró sentándose en la cama e Ino se puso tras de ella para cepillarle el cabello— Aunque preferiría que fuera el indicado.

—Bueno, en una relación normal los nervios antes de una cita son normales —Ino se reía mientras la peinaba— Y desear que la relación sea la ideal también es normal.

—¿Y cuántas relaciones conoces dónde ambos sean exconvictos reformados?

—Una —respondió riéndose y Karin frunció el ceño sabiendo que se refería a ella y Sasuke.

—No eres graciosa.

—Mira, si lo piensas bien, todas las relaciones son raras, cada pareja se conoce de forma diferente y se juntan y se separan por diferentes motivos. Que sean o no exconvictos reformados no los excluye de eso.

—Aunque tengas razón, no deja de ser difícil que la gente a nuestro alrededor nos quiera separados. Una cosa sería que la familia de él no me quisiera, o la mía a él, pero aún siendo huérfanos, resulta que toda la aldea intenta que esto falle.

—¡Oye! ¿Me estás incluyendo en eso?

—También lo deseas ¿No?

—Ya superé mi etapa de perseguidora de Sasuke, estoy contenta junto a Sai —replicó la rubia dándole un jaloneo al cabello de la pelirroja.

—¡Ay! ¡No seas brusca! —replicó Karin— Además no lo decía por eso.

—¿No?

—Serías una tonta si no sospecharas que es una trampa, apenas nos conocemos hace un año y no puedes ir dando tu confianza como Naruto —señaló Karin antes de mencionar algo que, a su parecer, tenía más fuerza para hacer que la rubia deseara que su relación fallara— Además, tú preferirías que Sasuke saliera con Sakura ¿Verdad? Ella es tu mejor amiga y a mi sólo me hablas por lástima.

—En primer lugar, no soy idiota como Naruto. En segundo lugar, quiero ver a Sakura feliz y no siempre lo que se desea es lo que nos trae felicidad, así que me da igual con quién esté, siempre y cuando mi amiga pueda ser feliz —había dejado de peinar a la pelirroja para decir su discurso de frente a ella— Y en tercer lugar, no hablo por lástima, realmente te considero mi amiga. A mí no me gusta perder el tiempo con gente que me desagrada y mira que tienes un carácter difícil —se burló Yamanaka— Además, pese al asunto con Sasuke, te aseguro que Sakura también te considera una amiga. Sólo necesita tiempo para asimilar las cosas.

—Espero que tengas razón. Puedo entender su dolor y sé que no debe ser fácil.

—No, pero Sakura es fuerte, así que lo superará —Ino sonrió— Por ahora, no pienses en eso, hoy debes disfrutar tu noche.

—Lo haré si logro estar lista a tiempo y si esto no resulta un desastre.

—Deja de ser pesimista, aún tienes tiempo —insistió Ino y finalmente pudo ayudar a la pelirroja a alistarse.

Tal como la Yamanaka había previsto, Karin estaba lista mucho antes de que Sasuke fuera a recogerla y la rubia tuvo que buscar la forma de que su amiga dejara de ver el reloj para no ponerse ansiosa.

Cuando la hora acordada llegó, llamaron a la puerta y Karin, aunque nerviosa de los resultados de esa cita, fingió que estaba bien cuando vio a Sasuke parado frente a la puerta.

—Vámonos —dijo Sasuke cuando vio a Karin y dió media vuelta.

—¡Oye! ¿No tienes modales? —replicó Karin con las manos en la cintura.

—Se nos hace tarde —contestó Sasuke sin mirarla y comenzó a avanzar.

—¡Que tengan linda noche! —les deseó Ino viendo cómo Karin iba tras Sasuke reclamando su comportamiento, pero en cuanto Ino cerró la puerta, el Uchiha paró sus pasos.

—¡Si vas a tratarme así…!

—Te ves bien —interrumpió Sasuke al detenerse sin mirarla, pero lo decía con sinceridad. Después de todo, hacía como un mes que no se veían por el exceso de trabajo y la última vez que se vieron, ambos estaban bastante demacrados por el cansancio.

Fue fácil para Karin saber que sus palabras eran sinceras, lo que le dió calma después de las horas de ansiedad. Al parecer, había estado preocupada por nada porque si él realmente hubiese perdido el interés por ella, no habría aceptado esa salida con cero trabajo y su actitud hacia ella habría sido de indiferencia total.

Sonriendo, la pelirroja se acercó a Sasuke y se tomó del brazo de él con una sonrisa. Él se dejó y comenzaron a caminar juntos.

—También te ves bien —contestó Karin a pesar de que ese pensamiento de ella había sido bastante obvio desde que abrió la puerta. Era la primera vez que veía a su novio con ropa de civil y prácticamente se le había caído la baba al verlo— Pero no mejor que yo.

El Uchiha sonrió de medio lado por el comentario de su novia e inconscientemente asintió ligeramente estando de acuerdo, pero no dijo más. Sin embargo, Karin, quien ya se sentía más relajada, pudo prestar atención más allá de su estrés y notó la presencia de alguien muy cerca.

—¿Qué ocurre? —preguntó Sasuke cuando Karin detuvo sus pasos de repente.

—No, nada. Es que sentí a Naruto cerca y pensé que vendría en esta dirección, pero se ha desviado —mintió y aunque él se dio cuenta, no dijo nada porque no parecía nada serio— Mejor apresurémonos, no quiero perder la reservación.

Ambos siguieron avanzando y cuando estuvieron suficientemente lejos de la casa de Ino, Sakura salió de una calle no muy lejos de allí. Echó un vistazo al sitio por dónde la pareja se fue y se dirigió a la casa de su amiga.

—¿Sakura? ¿Qué haces aquí? —preguntó Ino sorprendida y esperando que no se hubiese cruzado con la pareja.

—Acabo de hablar con Shikamaru sobre Sasuke y Karin —contestó Sakura sintiendo una punzada en el pecho.

—¿Ya deliberaron?

—Si. Decidieron que por ahora los dejarían estar, pero bajo vigilancia y seguirían dándoles periodos de mucho trabajo. Si ven algo sospechoso les prohibirán su relación.

—Deberías decírselos, Karin ya sospecha y no dudo que Sasuke también.

—No tengo el valor para hablar con ninguno de ellos y tampoco puedes decirles tú porque se supone que nadie sabe de esto.

—Sé que no es fácil, pero deberías intentar decírselo a alguno de los dos —comentó Ino— Si rompen por la carga de trabajo o por la prohibición y se enteran que tú sabías, podrían pensar que tú lo arreglaste —Sakura forzó una sonrisa— Tu quieres tener tu oportunidad con Sasuke-kun ¿No? No será justo que lo pierdas por un malentendido.

—Pero creo que ya perdí.

—¿No fuiste tú la que me dijo que esperaría paciente a que si las cosas no funcionaban entre ellos seguirías peleando? —preguntó Ino confundida— ¿Por qué ahora hablas con tanto pesimismo? Si es porque ellos puedan pensar que contribuiste a su separación, con mayor razón deberías decirles...

—No, no es eso —contestó con tristeza.

—¿Entonces? —alentó a su amiga a que le dijera.

—Los ví salir de aquí. Karin parecía enojada por la falta de atención de Sasuke, pero cuando cerraste la puerta, él se detuvo a hacerle un cumplido, se dejó tomar del brazo y ella le hizo una broma con la cual él sonrió. Ambos se veían felices pese al tiempo sin verse —decía Sakura bastante abatida— Si yo hubiese estado en el lugar de Karin, en el momento en que él me dejara atrás, habría pensado que el trabajo verdaderamente nos separó y que su cumplido habría sido por compromiso —soltó algunas lágrimas— Aunque fueran acciones simples, hoy me di cuenta que ellos se entienden mejor de lo yo podría aspirar y que podrán lidiar con las trabas de los ancianos mejor de lo que yo podría.

—Sakura, no todos tomamos los retos de igual forma, pero no significa que no podamos superarlos —Ino abrazó a su amiga.

—Lo sé, pero sé lo que ví. No importa si Konoha les prohíbe estar juntos, creo que ellos lo estarán de todas formas.


Habrá una segunda parte correspondiente al Día 8 Cita, la cuál me gustaría subir este mismo fin de semana, pero aún no la tengo iniciada, así que me temo que retrasaré más ese tema, sin embargo, espero que les haya gustado esta capítulo n.n