Autor Original: Khloe Kardashian

ID: 4401411

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Verosimilitud

"¡Kyoya!"

Al oír su voz, sus pequeñas se balancearon rápidamente sobre el mostrador. Solo podía imaginar lo que la abuela le enseñaría hoy. El café seguía cerrado, pero logró terminar de limpiar las ventanas. Sus suelos de madera estaban pulidos, un suave aroma a limón y lavanda bañaba el aire y relajaba el ambiente. Cada mesa tenía una magnolia y una vela tenuemente encendida, y la perspectiva del horario de la apertura lo emocionaba. Fue recibido por una leve sonrisa, su pelo ahora medio blanquecino estaba recogido en un moño apretado "¿Sí?"

"Coge ese taburete, para que puedas ver mejor" obedeciendo, observó que sus hábiles manos sostenían una olla blanca con agua caliente "Ahora, la elaboración del café es un arte. Pero es el cuidado y la delicadeza la que pones al servirlo. Observa" lo vertió en pequeñas y lentas espirales, los posos de café triturados manualmente se disolvieron y salió un líquido suave y oscuro "Poderoso" ella sonrió e inhaló "Así es como lo haces"

Él asintió con la cabeza, notando cómo a medida que pasaban los años, sus ojos cobalto se iluminaban cuando tenía una sorpresa "¿Dónde está?" preguntó con los ojos entrecerrados.

"Perceptivo, ¿eh? Está en esa caja de la despensa. La blanca" Sin dudarlo, se dirigió a encontrar esa caja. Era simple, sin diseño, sin envolturas excesivas. Como si abuela en pocas palabras, simple pero muy sustancial. Jadeó y sacó su propio par de tonfas "Sí, es hora de que aprendas a protegerte. Te enseñaré antes de que sea mayor, después de todo, alguien tiene que cuidar este lugar. Y Namimori también"

En la actualidad

"Kusakabe. A dos calles de la estación de tren. Cuida de esos herbívoros"

"No están aquí, Kyou-san. Van dirigen en su dirección"

"Entonces los morderé hasta la muerte" cerró su móvil de golpe y esperó. No hay necesidad de esforzarse innecesariamente.

Era un día soleado, pero sin nubes. No hay necesidad de interrupciones, reflexionó. Su traje negro atrajo algunas miradas, susurros cautelosos de 'La policía está aquí. Quizás pase algo… Ese es Hibari-sama. Tiene que ser serio'

"Todos despejen el área o estén preparados para ser mordidos hasta la muerte" nadie perdió el tiempo y, como anticipó, los asaltantes llegaron corriendo en su dirección. Su tonfa estaba firmemente sujeta, y antes de que los ladrones se dieran cuenta, quedaron machacados en el suelo, inconscientes. Satisfecho, abandonó la escena, sabiendo que el resto se ocuparía. Su paso no tenía prisa, porque Dino sabía que venía. Es mejor que supiese que vendría, la verdad. Y el solo hecho de ver el establecimiento lo limpió de toda ira. De la atención no deseada de los ciudadanos de Namimori. El letrero bordado decía 'abierto' y se permitió inhalar ese dulce incienso de lavanda y limón limado.

"¡Kyoya! Necesitamos más nuez moscada"

"No pongas a prueba mi paciencia"

Dino se rio y se atrevió a acariciar los cabellos de Hibari. Sí, Dino hizo que el pájaro usara una peluca similar a su propio peinado. No es que a Hibird le importase, por supuesto "Soy barista, confía en mí. Tengo todo tipo de paciencia"

Hibari no dijo nada y miró sus credenciales. Eran inútiles ahora "Déjame adivinar. Tu última misión como Ejecutor Principal del Departamento de Policía fue un éxito asombroso, y no tienes lugar para tu Premio de Ciudadano del Año. Y todas las mujeres te quieren, ni siquiera sabes cual elegir"

Ante esto, Hibari lo fulminó con la mirada, desafiando silenciosamente al italiano a decir algo más "Eres un idiota" resopló, haciendo girar la delicada magnolia entre sus dedos. El café todavía estaba vacío y no estaría lleno de bullicio hasta el mediodía. Un cliente ocasional venía, pedía té o leía, y se iban por la noche. No era muy raro, pero a su abuela le encantaba ese tipo de personas "Está en equilibrio dentro de sí mismos, no tienen sentido del tiempo" decía con cariño "Pero los que se apresuran tiene demasiado propósito. Es refrescante"

Su delantal colgaba en el gancho central, junto con un lirio seco aplastado bordado en su bolsillo. Ella falleció hace un tiempo, y ahora que The Cloud estaba en sus manos, tuvo que invertir una gran cantidad de tiempo en ella. Consideró expandirse, pero le pareció excesivo. Después de cinco años de estar en el Departamento de Policía de Namimori, tuvo que irse y reinar por completo. The Cloud estaba más concurrido que nunca y Dino solo no podía administrar el negocio "¿Revisaste el inventario? ¿Y cambiaste el turno en el registro?"

La sonrisa de Dino se desvaneció "Si y no" sin otra palabra, el rubio se lanzó hacia atrás para recuperar el registro. Se conocieron en la universidad, Dino, un estudiante de intercambio y brillante luchador de artes marciales, y Hibari, un bibliófilo aburrido pero intrigado. Entrenaron en algunas raras circunstancias, cuando ambos tuvieron tiempo. Eso fue porque Dino también tenía YouTube, y su club de fans estaba definitivamente creciendo.

"Kyoya, ¿puedes traer mi cámara o mi teléfono?"

"No"

Dino frunció el ceño y cambió el turno "Necesito hacer un vlog. Y luego tengo que ir a la oficina y recoger algunas cosas de Giotto" Hibari lo ignoró, absorto en la música orquestral, y continuó observando a Namimori desde la ventana.

"No me voy a mover, Bronco. ¿Deseas que te muerda por perturbar mi paz?"

"Tu abuela era tan dulce que me pasaba la cámara"

"Ella no lo haría" Lo haría, pensó, pero en este momento todavía se pregunta distraídamente si debería coger su delantal o esperar. Exhalando, se puso de pie, colocó la cámara de Dino en el mostrador y se quitó el chaleco. Era a prueba de balas, no es que lo necesitara, pero el protocolo era el protocolo "Sigues trabajando con esa gente de Vongola" dijo rotundamente, mirando las mesas que necesitaban limpieza.

"Sí, se están asociando con mi padre en Italia. Así que trabajaré con el hermano menor de Giotto"

"Hn"

"Sí, vendrá hoy, como en media hora" Hibari perdió el interés, notando cómo Dino gesticulaba salvajemente y se reía. Todavía hablaba demasiado "-violín. No sé, su canal es bastante interesante. Adopta un enfoque más culinario y de estilo de vida"

Continuaron arreglando el café en preparación para las próximas horas. Hibari colocó las hojas de té en sus frascos, desempolvó la vitrina de pasteles. Dino contó el cambio, actualizó la lista de canciones para el día, y realizó un vlog. Rara vez Hibari aparecía en sus videos, porque pagó las consecuencias una vez "¡Quieren más de ti, Kyoya! ¡No es mi culpa!"

Algunos de los clientes iban y venían, y Hibari los atendió rápidamente, intentando enmascarar su rostro con indiferencia en lugar de ira "Gracias, Hibari-san" gorjeó Haru, y se despidió con un último adiós. Hubo un cómodo silencio del que disfrutar, hasta que un hombre entró. Dino dejó la caja para saludarlo personalmente, así que supuso que era el hermano menor de Giotto. El chico tenía el pelo de su hermano mayor, solo que era castaño oscuro. Sus grandes ojos marrones miraban a todas partes, una sonrisa en sus labios mientras miraba los pasteles.

"Sí, Dino-san. Por supuesto que no olvidaré los archivos. Giotto dijo que no podías pasarte por la oficina, así que ¿por qué no?"

"Tsuna, eres el mejor"

"Yo no diría eso" se rio este.

"Ruego diferir. ¿Verdad, Kyoya?" Dino se dio la vuelta para mirarlo, sonriendo.

"Hn. Si os vais a apiñar, te sugiero que le digas al herbívoro que pida algo" dijo con sencillez, sin dejar de mirar la boquilla de la crema batida.

"Tsuna, este es Hibari Kyoya, un antiguo colega mío" Tsuna finalmente se acercó al mostrador, los ojos brillando.

"Sí, sé quien es Hibari-san. Es un placer conocerte. Soy Sawada Tsunayoshi" Tsuna se inclinó y luego miró la vitrina con gran concentración. Más cerca y empañaría el cristal "Me gustaría ese bollo de crema de vainilla. Que sean dos. Y también me gustaría tomar el té negro de San Valentín" su mano se cernió sobre el plato.

"Para aquí, supongo" Hibari miró al hombre, quien no se sintió en lo más mínimo intimidado por la pregunta. Ya ha recibido varias quejas de los clientes sobre cómo debería sonreír más. Como si eso alguna vez fuese a pasar. Pero observó al hombre, desde la forma en que estaba parado con tanta calma hasta su atuendo formal y casual. Un simple jersey negro con botones grises hasta abajo como un chaleco y pantalones color caqui. Su bufanda blanca estaba metida debajo de su barbilla, las mejillas rosadas. A diferencia de Giotto, que usaba pantalones deportivos y camisetas para las reuniones de negocios. Pero muy elocuente y enérgico.

"Sí, Hibari-san. Dino-san, ¿qué dice eso? ¿Las mejores bagels?"

"Siempre debes tener tus gafas puestas. Es queso crema de arándanos"

Tsuna se quedó pensativo, poniendo la mano en su rostro tímidamente "Ya los perdí. ¡Hay tantas cosas! Y suenan tan bien" suspiró "Estoy intentando estar en forma y saludable y no está funcionando"

"Tu té, herbívoro"

"Gracias, Hibari-san. ¿Y cómo lo supiste?"

Hibari frunció el ceño. Este hombre hablaba demasiado. Como ese Bronco "¿Saber qué?"

"Que soy vegetariano. No es difícil, de verdad. Pero la sustitución de proteínas puede serlo. Gracias, sin embargo" Tsuna se alejó y se acomodó en la mesa en la que a Hibari le gustaba sentarse, con la boca soplando persistentemente en su taza. Su comportamiento tenía ligeros matices infantiles, pero Hibari lo sabía. Sawada Tsunayoshi definitivamente no era un herbívoro. Aunque su calidez era genuina, esa calidez podía transformarse en hielo frío y amargo. Desde su andar calculador, hasta su atuendo prístino, el hombre tenía un extraño parecido con Giotto.

Observó cómo le hablaba a Dino, ambos sonrieron e hicieron muchos gestos "Oye, ¿Kyoya? Tsuna quiere otra taza de té. ¿Puedes servir otra, por favor?"

Sin pestañear, puso a hervir otra taza de agua, hasta que hirvió en la espiral que su abuela aprobaría. Lo vertió delicadamente sobre las hojas, el agua brillaba de un color marrón ámbar y tenía un aroma floral "-hermosa prosa. Aprecio su estilo de escritura, es muy delicado. Giotto quiere que deje de ir a las librerías, pero seguiré complaciéndome"

"Eres la segunda persona que me dice eso. A Kyoya también le gusta esa autora, ¿no es así, Kyoya?"

Hibari miró el libro familia en la mano de Dino, asintió una vez y puso la taza de té "¿Lo haces, Hibari-san? Increíble, ¿no? Estará firmando libros dentro de unas semanas en la librería Namimori"

Hibari no dijo nada y se dirigió a su lugar en el mostrador, negándose a permitirse agruparse antes de que llegara la gente. Tsuna simplemente le sonrió y siguió conversando con Dino, sin comentar nunca sobre la falta de interacciones verbales o la mala educación de Hibari. Qué refrescante. Si tan solo todos fueran así.

"¿Dónde está Kusakabe? ¿No se ha pasado?"

"Lo hará. Por la noche" respondió Hibari simplemente, pasando la página con un dedo. Hibird se posó sobre su hombro, gorjeando de vez en cuando. La lluvia golpeaba rítmicamente y sabía que hoy tendría que lavar la fregona cuatro veces. La alfombra de bienvenida se ensuciaría y la gente se quedaría allí para estar cómoda. Odiaba la lluvia.

Salió de sus pensamientos cuando Dino irrumpió dentro, con un fuerte tintineo de la campana. Dino frunció el ceño y se dirigió al altavoz, conectando el cable al reproductor. Comenzó una suave melodía y el italiano sonrió ampliamente, tarareando.

"¿Adivinas quien está tocando esto?" preguntó, con el rostro todo engreído.

Hibari solo le dedicó un ceño indiferente, claramente no de buen humor. Y Dino no se callaría hasta que se complaciera al menos una vez "¿Quién?"

Impertérrito por el sarcasmo, Dino infló el pecho "¡Es Tsuna! Sube sus covers en su canal. Le dije que descargaría el audio, pero guau. Creo que una actuación nocturna aquí en el café aumentaría las ventas"

"No necesitamos ninguna de esas tonterías. Ahora cállate o te morderé hasta la muerte"

"Eres tan sieso, Kyoya. Disfruta de la música al menos. Me voy a tomar un descanso de cinco minutos para ir al baño. Para quitarme toda esa agua de mis botas" el sonido de la puerta del baño cerrándose significaba que Dino estaría allí por bastante tiempo. Ese idiota.

Ni un minuto después, Haru entró como una brisa, con el cabello enmarañado hasta la frente de una manera poco favorecedora "¡Hahi! Afuera está lloviendo a cántaros, Hibari-san. Un panecillo de judías amargas y té de mango, por favor. Me quedaré un rato" se instaló en el centro y metió el paraguas empapado en una bolsa de plástico. Claramente, una sesión de lectura pacífica nunca sucedería, así que con un poco más de brusquedad de lo habitual, empujó el panecillo hacia el plato y miró el agua hirviendo.

La campana tintineó de nuevo, esta vez fue Kyoko, su pelo también estaba aplastado por la lluvia "¡Haru-chan! Siento llegar tarde, la lluvia era tan fuerte" la charla de ambas mujeres se convirtió en ruido de fondo mientras él se concentraba en preparar la bebida y en ser menos asesino. Durante algún tiempo, permaneció de pie, el ajetreo de la mañana arrasó, implacable, y cada bebida o pastel hecho a la perfección. Nada de lo que vendía era deficiente, y lo mantuvo.

"¿Cuál es el nombre de esta pieza?"

"Tú la pediste" respondió Hibari, molesto.

"No" dijo Yamamoto, riendo "La música. Suena increíble. Complementa la lluvia perfectamente"

"No lo sé. Pregúntale al Bronco" volvió a secar las tazas y de hecho prestó atención a la lista de reproducción. Cada composición era interpretada a la perfección y, por una vez, sintió curiosidad por ese no herbívoro. Sus habilidades para tocar, para ser más específicos.

"Lo haré. Gracias de nuevo, Hibari-san" Yamamoto sonrió y puso algunas monedas en el frasco de las propinas. No fue la primera persona en preguntar acerca de la música, y sinceramente, estaba agotando su paciencia. También podría colocar una pregunta frecuente en el menú, porque nunca ha dicho 'No sé' tantas veces en toda su vida. Siempre lo supo, y aunque sabía quién era el responsable de llegar artísticamente a las almas de las personas, no quería decir el nombre de Sawada Tsunayoshi.

Una vez que llegó la noche y estaba dentro de la privacidad de su hogar, buscó al no herbívoro en Youtube. Su nombre de usuario era 'Tuna Tunes' (muy apropiado, pensó). Con más de 900.000 suscriptores, publicaba versiones musicales con sus vídeos de violín y estilo de vida. Al hacer clic en uno, recordó esta canción del café y leyó la descripción.

Sawada Tsunayoshi

Primer violinista de la Orquesta Sinfónica de Namimori

Para consultas comerciales: tsawada, en la página web oficial de Vongola Co.

Ahora es todo lo que necesitaba. Con la curiosidad saciada, se dejó adormecer.

El día siguiente transcurrió espectacularmente sin incidentes. Contó el inventario, compró una máquina de fax y observó a Sawada Tsunayoshi beber su té negro San Valentín. El no herbívoro no vino a charlar hoy, solo traje archivos y un libro muy grueso. No había mucho que hacer, considerando que hoy era miércoles. Por eso miraba a sus clientes: una mujer de pelo rosado leyendo, un médico perverso que la veía leer y, por supuesto, Tsuna haciendo cualquier tarea que tuviera que hacer como ejecutivo de marketing. Tan inmerso en su trabajo, no se dio cuenta de que Hibari se le acercaba.

"Herbívoro"

Tsuna alzó la mirada, un poco sorprendido. La piel debajo de sus ojos estaba teñida de púrpura por no haber dormido, el cuello ligeramente arrugado "¿Sí, Hibari-san?"

"¿Aún tocas o todavía eres competente tocando el violín?"

Con los ojos parpadeando empañados, abrió la boca y luego la cerró "Uh, todavía puedo tocar. Para la orquesta, hacemos conciertos cada pocos meses, así que depende delo que propongas"

Hibari se quedó pensativo, esperando que Dino no estuviera merodeando para escuchar esta conversación "No, simplemente necesitaba información" volvió a llenar la taza de té y dejó caer una cucharada de miel.

Tsuna golpeó suavemente la mesa con los dedos, cerrando los ojos cada pocos segundos "Si alguna vez necesitas una actuación para The Cloud, estaría feliz de hacerlo. Hibari-sama fue una gran dama, sería un honor tocar aquí" Hibari-sama. Divertido, Tsuna sonrió "Sí, conocía a Hibari-sama. Una gran mujer, ayudaba a mi madre cada vez que mi padre tenía que irse a Italia. Solía cuidarme, me enseñó cómo verter el agua caliente correctamente, cómo preparar una bebida bien hecha. Muy amable, hacía galletas cuando mi madre estaba demasiado triste para cocinar" la voz de Tsuna vaciló ante la palabra 'madre', pero su cariño por la abuela era muy claro "Haré cualquier cosa para ayudar a este establecimiento, Hibari-san. Aunque realmente no necesita ninguna ayuda, considerando que Hibari-sama dejó una base bastante sólida" Tsuna bostezó y volvió a su papeleo, dejando a Hibari sorprendentemente reflexivo sobre sí mismo.

Tsuna puede preparar café.

Tsuna conoce la espiral especial.

La abuela lo cuidó.

Todos los días, entre sus clientes habituales, Tsuna también se convirtió en uno de ellos. Finalmente, vio al no herbívoro convertirse en buen amigo de Yamamoto Takeshi. Trabajarían en lo que tenían que hacer en silencio o charlarían entre ellos. Fue bastante inesperado, pero estaba satisfecho con el negocio. Lluvia o truene, el café vibraba y atraía visitantes de los fanáticos de Dino y de los ciudadanos por igual. Fue un poco irritante ser apodado 'El lindo amigo enfadón de Dino', pero trajo mucho ambiente. Casi nadie se atrevió a causar problemas en las instalaciones, y si lo hicieron, pueden esperar un viaje rápido de ida al Hospital Namimori.

Guau, no puedo creer que Tsuna todavía le hable" espetó Dino, así que miró hacia arriba para ver quién podía justificar algún tipo de negatividad en el Bronco.

Un pelirrojo sostenía una taza de té verde, un poco de esparadrapo sobre su rostro. Tenía una expresión mansa, con rasgos suaves y una conducta tranquila. Tsuna se rio de algo que dijo y el pelirrojo se sonrojó "Vuelve al trabajo" murmuró Hibari, decidido a no involucrarse completamente en algo trivial.

"Salieron. Se llama Emma. El pequeño mocoso se ve lindo e inocente, pero se tiró a su secretaria y Tsuna se enteró. Créeme, cuando Tsuna está enfadado, no quieres vivir. Es un monstruo. Siempre son los lindos de los que tienes que tener cuidado"

Así que tiene afinidad por los hombres.

Interesante.