No entendía como es que alguien había llegado a la puerta del bunker. Y encima, estaba golpeando la puerta. Las personas que podían llegar a conocer aquel lugar, ya habrían entrado. Sam preparó su arma y Dean subió las escaleras, también con el revolver en mano. No iban a tomarlo por sorpresa y fuera la mierda que fuera, le darían su merecido en ese momento. Giró la perilla y la abrió, dándole un fuerte empujón a la puerta y agarrando el arma con ambas manos. Entonces, lo que vio lo dejó a cuadrito:
—¿Cass? —dijo frunciendo el ceño y relajando la postura en la que estaba— ¿por qué carajos estás en bola y con una sandía?
Sam no sabía si reír o intervenir, pero veía a su hermano llevar muy bien la situación, así que se quedó abajo.
Dean, jaló del brazo a Castiel y lo metió cerrando la puerta tras de sí. Al moverlo de esa manera, movió sus brazos y la sandía y pudo ver sus partes, moviendo la cabeza y mirando al techo. Cass estaba listo para bajar, pero Dean se dio cuenta de que, si iba tras de él, quedaría viéndole el trasero.
—Yo bajo primero —le dijo como una necesidad más que como una petición— Sammy, búscale ropa —pidió a su hermano adelantándose.
Bajó y se sentó en la mesa de la sala y esperó a Cass, quien dejó la sandía y se sentó con él.
—Quemaré esa silla después —se quejó Dean y se levantó volviendo con tres cervezas. Lo necesitaba—. Ahora, ¿por qué?
—Me dijeron que regalar fruta era una buena forma de expresar el amor en algunas culturas —expresó Cass con tanta inocencia que Dean casi escupe su cerveza. Sam apenas llegaba y la explicación que oyó dibujó una sonrisa en su rostro. Le dejó la ropa sobre la mesa y vio a su hermano. Necesitaba ver la expresión de su cara y al ver a Dean con la mandíbula caída, sacó su teléfono y le sacó una foto.
—Esto es memorable —se rio e hizo un paneo de la sandía también.
—¿Qué diablos haces? —con cansancio, Dean se frotó la frente.
—Me lo agradecerás en tu aniversario —lo palmeó Sam y Dean le golpeó la mano— los dejo solos.
Y entonces, Dean se arrepintió de haber golpeado la mano de su hermano y lo tomó de su campera, pero ahora, fue Sam que quitó su mano de encima y se fue de la sala con una sonrisa.
El silencio incómodo quedó entre los dos, más que nada, por Dean. Cass todavía veía con una sonrisa estúpida la sandía y esperaba que las cosas le hubiesen salido bien. No había sido nada sencillo conseguir la sandía adecuada que se asemejara a los sentimientos que él tenía, porque hasta eso creía.
—Entonces, ¿me estás diciendo que tú me amas? —Tragó saliva y midió cada palabra que pronunció. Lo único que le faltaba era tener que lidiar con un ángel que perdió sus alas y encima, homosexual.
Cass se puso de pie, aún estaba sin vestirse, así que Dean cerró los ojos.
—Ponte algo, por todos los cielos —dijo haciendo un gesto con la boca. Se le estaba secando la garganta y quería algo de ayuda— ¡Sam! —Fue un intentó desesperado por salir librado de esa situación, pero entre los planes de Cass, no estaba eso.
Lo tomó de la barbilla y lo besó. Y por su puta madre, besaba bien ¿en dónde carajos había aprendido? Cass se separó de él y de repente, prestó atención al cuerpo del contrario ¿cuándo Cass se había vuelto así?
—Necesito otra cerveza —dijo Dean poniéndose de pie y en el camino, chocó con Sam. El menor de los Winchester llegó y vio a Cass vistiéndose.
—Tranquilo, es tan tonto como tú. Se dará cuenta eventualmente —dijo con tranquilidad e invitó a Cass a la cocina, a prepararse algo de comer y a incomodar un poco más a Dean.
En algún momento, iba a enfrentar sus sentimientos y a dar el paso. Y Sam estaba listo para ayudarlo.
¡Hola, gente linda! Este es el track especial de 30minutosrock y se suma a una convinación de BeMyCrack. Aprovechando que no había hecho este prompt ¡Tenía que poner en esta situación a Dean! Vamos, que aun si no son team Destiel vale la pena imaginar esto xDD
" A se aparece en la puerta de la casa de B sólo con una sandía en las manos, algo que tendrá que explicar."
Espero que les haya gustado.
¡UN abrazo!
