Hola amigos, soy Yuzuchi
Una vez más traigo otro escrito pero esta vez extenso para Yuruyuri. Una vez más reanudo el Yuikyo, unos lo aman y otros lo odian pero como siempre es uno de mis crackships favoritos. En esta ocasión preferí hacer este one shot ambientado en el futuro a unos cuantos años después de los sucesos que se narran en el anime el cual estamos en un veremos para una cuarta temporada y un manga que sigue publicándose luego de casi más de 13 años hasta la fecha.
Espero que lo disfruten aunque sea por un rato
Yuzu y fuera
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Esta historia se desarroll años después de los sucesos del anime, es decir, las protagonistas están en la preparatoria. Yui y Kyoko son pareja y llevan viviendo dos años en el apartamento de la primera…
Yui había llegado de hacer las compras para la cena, tan pronto como usó el ascensor del conjunto vecinal donde vivía desde toda su vida fue hacia el pasillo donde estaba su apartamento. La pelinegra ya rondando los 16 años y ahora con un nuevo look en su aspecto el cual solo se dejó crecer el cabello y lo tenía recogido en una coleta de caballo larga, dejó el bolso de las compras para buscar las llaves de su pequeño hogar con quien compartía con su mejor amiga de la infancia, exactamente cuando terminaron la secundaria.
Eran esos días donde las temperaturas eran bajas y por lo general eran días nublados con muchísimo frío, para su fortuna había estado preparada usando la indumentaria correcta para combatir ese habitual clima pero atravesaba una desgracia y era que no encontraba las llaves, no era la primera vez pero era un calvario tratar de encontrarlas.
-Genial, ¿Por qué siempre tardo tanto en encontrarlas?- Dijo la pelinegra par sí misma mientras tanteaba los bolsillos de sus pantalones en busca de su copia de esas benditas llaves- Debería de hacerle caso a Kyoko y comprar un llavero… ¡Ha! Al fin las encontré- estaban en el bolsillo trasero derecho (cómo siempre), las introdujo en el cerrojo de la puerta, les dio vuelta y entro al apartamento.
Al abrir la puerta se quitó su calzado, cerró y entró en la sala
-¡Estoy en casa!- Llamó en voz alta esperando que su compañera sentimental saliera a saludarla, esta vez no fue así. Se alzó de hombros ya que posiblemente Kyoko estaba trabajando en otro doujinshi que le encargó el circulo en el que ella trabajaba ya varios años
Yui caminó hacia la sala y tal como lo supuso estaba la rubia cerebro de ron con pasas, sentada en el kotatsu y por la bandana blanca que llevaba en la cabeza más una taza de café caliente posiblemente estuvo toda la mañana trabajando en la nueva historia que le asignó el circulo literario.
La ahora doujinka profesional estaba con la mirada fija en la pantalla de su Tablet posiblemente jugando algún juego portátil, eso lo hacía cuando terminaba de trabajar, cuando pensaba en alguna idea para sus doujin o cuando no tenía nada que hacer.
-Bienvenida de nuevo, Yui-nyan…- Saludó pero sin despegarse de su móvil
-¿Estás seguro de que deberías jugar?- La pelinegra caminó hasta estar en el otro lado del kotatsu justo frente a su pareja- ¿No tienes una fecha límite próxima?
-Sí, pero estoy atascada y no tengo ganas de trabajar- Respondió sin dejar de teclear la pantalla- Además, quiero matar al próximo jefe.
-Deberías tomarte tu trabajo más en serio. Si no lo haces, el editor volverá a golpear nuestra puerta.
-Jeje. Pero si hiciera eso, me convertiría en ti- Comenzó a hacer un puchero- Solías ser mucho más divertida, ya sabes... luego te convertiste en una aburrida
-Por supuesto que lo hice, cabeza hueca- Le dio una palmadita sobre la cabeza mientras que la otra solo se limitó a hacer ese gesto gracioso de antaño, guiñar un ojo y sacar medio la lengua- Una de nosotras tenía que ser realista.
-Buuu... No eres divertida
-Sí, sí, lo sé. ¿Podrías dejar esa cosa? Voy a hacer la cena- Se paró y se dirigió hacia la entrada a recoger las compras y se trasladó a la cocina donde sacó lo que faltaba de mercado y también algunas cosas
La joven mangaka cerró el juego, puso el móvil sobre la mesa y decidió quedar a esperar
-¡Genial! ¿Qué harás hoy?
-Bueno, sinceramente no lo sé. Tuve que escoger muchas cosas pues casi todo en la alacena se acabó, yo diría que tengo lo necesario para llenar el refrigerador
-¿En serio toda la alacena estaba vacía?
-Por supuesto, la culpa es de cierta tarada que gusta de comer mucho como Gokú
-Oye, eso dolió
-Se le llama realidad, Kyoko- La pelinegra luego de guardar todo lo que compró dio un pequeño suspiro- Ya que estás sentada sin hacer nada, ¿No se te ocurre algo?
-Bueno…- La rubia por alguna razón no despegaba su mirada de su amada, de hecho enfocaba su mirada maliciosa sea a la falda que usaba su pareja o las pantimedias negras que llevaba puestas-
-El arroz en tortilla está bien para mí. Ya me conoces- Comenzó a caminar hacia donde estaba su novia la cual ya estaba alistando las ollas y los ingredientes y cubiertos, pero no podía de dejar de mirar el trasero de su novia, de hecho planeaba alzarle la falda y sentir esa sensación extraña, hermosa y desconocida de tocar las carnes cubiertas por esa prenda superpuesta- Un poco de ron con pasas y un poco de Yui caliente son suficientes para hacerme feliz.
-Está bien… Ah, y te recuerdo lo de mañana
-¿Lo de mañana?
-Sí…- Respondió la pelinegra alistando los ingredientes- No olvides mañana, ¿de acuerdo?
-¿Qué cosa?
- Mañana cenaremos con todas.
En eso un golpe de mente se dio en la mangaka
-¡Ah ya lo recuerdo!- Se rió emocionada pues hace varios días conversaron con Akari y quedaron en invitar a sus viejas amigas, eso también con motivo de que la pelirroja anunciaba su relación sentimental con alguien que conoció hace más de un año en la preparatoria donde estudiaba- Será bueno tener de nuevo a Akari y Chinatsu, ¿Entonces podemos invitar a Saku-chan y Oppai-chan?
-Claro, no sería mala idea que ellas también vinieran. Y hablando de invitaciones, recibí un mensaje esta mañana
-¿De quienes?
-Chitose y Ayano, ellas también vendrán mañana
-¿Y también vendrán Matsumoto y Nishigaki-sensei?
-Creo que Matsumoto-senpai tiene trabajo en la universidad y Nana-sensei está trabajando en un nuevo proyecto. Pero la respuesta oficial fue "tal vez", por lo que podrían aparecer.
-Si es así, solo espero que nos destruya a todas con ese proyecto suyo.
-Eso es cierto, ¿no?
-Siempre fue lo mismo con ella- De pronto a Kyoko se le olvidó lo que iba a hacer con Yui mientras tanto a ella como su pareja comenzaban a tener varios recuerdos de aquellos dos últimos años de secundaria. Aquello no duró cuando de pronto la rubia se volteó de espaldas
-¿A dónde vas?
-Esperame un momento, ya vuelvo…- La mangaka se fue directo hacia su habitación matrimonial hasta que luego de casi unos dos minutos volvió con algo envuelto entre sus manos- Hablando de la secundaria…- Reveló una cinta roja que guardaba entre manos a lo que la pelinegra echó una mirada y quedó con la vista hacia atrás
-No lo puedo creer. Es tu vieja cinta, ¿Dónde la encontraste?
-Hace unos días- Respondió- Pensé que la había perdido antes de mudarme contigo
-Ya veo…- Tomó aquella vieja cinta roja la cual a pesar de esos 4 años estaba en optimas condiciones como si de alguna manera se supo proteger del paso del tiempo- Que nostálgico. Solías usar esa cosa todos los días. Eso me lleva de vuelta...
-Sí, de vuelta a los días en que jugábamos con todas juntas…- Tanto la rubia como su novia veían fijamente esa cinta donde aquellos viejos recuerdos no se hicieron esperar
-Sí. ¿Sabes? De alguna manera sabía que nuestro futuro juntas se vería así- Dibujó una sonrisa mientras miraba ahora a su pareja. La joven no dijo nada al respecto dejando que su pareja le pusiera aquel viejo listón
Yui quedó sin palabras por unos segundos, Kyoko se veía exactamente igual a como era hace cuatro años-
-No ha cambiado nada… No has cambiado nada, Kyoko
-Yui…- Se sonrojó cuando esos ojos castaños la miraban con nostalgia
-Pero eso está bien para mí, siento que así es como se supone que debe ser- Sonrió tiernamente a lo que una timida Kyoko se le acercó hasta pegarse a la más grande, sonrió algo triste
-Oye, Yui-nyan… Lo siento
-Kyoko, cielo, no es necesario que te disculpes
-Claro que me estoy disculpando mi vida. No quise decir lo que dije cuando te llamé aburrida. En realidad lo siento mucho.
-Lo sé...- Kyoko quizás se pasaba de la raya en hacer cualquier puchero pero en esa ocasión solo era uno pero con un claro motivo, no podía negarla y más cuando esos azules brillaban con pura sinceridad y más cuando aquellos viejos tiempos estaban de por medio
-Entonces...- Lentamente sus brazos envolvieron el cuerpo de la pelinegra quien no dudó en dejar los suyos sobre el cuerpo de la otra- …¿Me perdonas?
La más alta simplementé sonrió y besó los labios de su amada friki
-Cuando actúas así, ¿Cómo puedo seguir enojada?
-Te amo, Yui…
-Y yo a ti, mi ron con pasas
-Bueno, después de comer trabajaré hasta más tarde- Se volvió hacia el kotatsu y se sentó para esperar el almuerzo
-¿Ahora ya te volviste comprometida?
-Lo hiciste hace rato, no quiero que el aburrido de mi editor me venga a gritarme como a una niña pequeña
-Bien por ti…- Decidió reanudar su labor en la cocina mientras que la rubia ahora estaba en la Tablet pero buscando quizás en la galería de fotos topándose con algunas imágenes plasmadas de aquellos viejos tiempos
En su pantalla estaban la foto de cuatro chicas, ella, Yui, Akari y Chinatsu. Y otra donde estaban todas ellas, la presidenta y aquellas cuatro chicas del consejo, aquella maestra que hacía experimentos locos que terminaban en explosiones, aquella pelimorada con quien jugaba hacerle alguna broma y la gemela de gafas y ojos verdes que le pegaba en la cara… No estaría nada mal que para el día siguiente se tomarían una más para la posterioridad y como una prueba de que su amistad se mantuviera firme con el paso de los tiempos.
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OMAKE
Kyoko estaba en frente de Yui, la pelinegra estaba con una ceja arqueada notando que su pareja estaba usando una gorrita verde con la cara de una ranita estampada.
-Yui… Quieyo un besho- Se puso en cuclillas y manos al suelo, e imitando el salto de una fue hacia las más alta esperando la respuesta
-¿Y que pasará después?- Se cruzó de brazos- ¿Acaso te vas a convertir en una hermosa princesa?
-No…- Negó con la cabeza- Es que simplemente estoy cachonda y hace días que no tuvimos sexo
-¿Sólo por eso actúas asi?
-Sí…
-…
Un silencio rodeó a la pareja hasta que la misma Kyoko rompió el hielo no sin antes hacer una sonrisita pervertida.
-Entonces, ¿Nos divertiremos esta noche o qué?
La pantalla se puso en negro mientras sonó un puñetazo de fondo…
Ahora Kyoko estaba con un chichón sobre la cabeza
-¿Así que lo tomo como un tal vez?
La pelinegra se dio un facepalm a modo de derrota
-No tienes remedio… Bien, esta noche te daré sexo del bueno
-¡YAY!
