Holiiiiiis!
Los personajes de la siguiente historia no me pertenecen. Yo solo los tomé prestado.
Estoy muy apenada con ustedes, he descubierto que no puedo tener una historia en proceso, pero es que...Agh...hay ocasiones en que uno no se aguanta, la verdad no tenía planes de hacer esto. ¡¿Pero quien soy yo para hacer que la razón entre en razón?! Una simple pecadora. Este AU es una narración se primera persona.
En verdad me disculpo UnU
Y espero que les guste.
Sin más a leer
1
Me moría de nervios, estaba esperando que el profesor me llamara para poder conocer a mis nuevos compañeros y ahora solo quería paz y tranquilidad, solo espero que esta vez no sean tan idiotas como el instituto anterior al saber mi parentela...ahora solo quería solo estar bajo perfil después del accidente.
El profesor salio y me llamo, para que pudiera entrar a presentarme.
-- Bueno, ella será su nueva compañera se clase, tratenla con respeto -- dijo el profesor demostrando lo cansado que estaba de su oficio, yo me sentiría igual si tuviera que verle la cara todos los día a unos los adolescentes hormonales de dieciocho -- esta adelantada un año, tratenla bien.
Genial, ahora me tendrán por una sabelotodo.
-- Mi nombre es Akane Tendo y espero que nos llevemos bien -- les sonreí con una sincera amabilidad, aunque esperaba no hacer ningún tipo de relaciones personales, como amistad y esas cosas. Mi meta es terminar este año e irme a la universidad...los chicos me miraron como si me fueran a comer (que asco) y las chicas con ligera envidia...en verdad no sé que les pasa, no soy la gran cosa, una más como las demás
-- Bien, Tendo -- dijo el profesor viendo una hoja -- te sentirás al frente de Saotome...Saotome levanta la mano.
Un chico levantó la mano teniendo su rostro hacia la ventana claramente aburrido, se me hacia sumamente familiar ese apellido...¡Claro! Los Saotome son mis nuevos vecinos...ay, no, tú...me sentaré frente a su hijo.
Me senté con tranquilidad, ese chico ni siquiera me dirigió una mirada y la verdad no me importaba, mientras menos tenga que ser sociable mucho mejor. Por eso que es mejor nada de apego emocional, ni físico...nada que me haga apegarme a este lugar ¿Quién sabe cuando me iré?
Mientras las clases pasaban, no pude evitar sentir incomodidad, algunos del género masculino me miraban de reojo otros en ves ver al profesor haciendo las notas me observaban como si fuera de otro planeta o si no hubiesen visto a una chica en su vida.
Yo estaba anotando lo que profesor decía, pero no le prestaba verdadera atención.
En dos años van diez deferentes institutos...diez diferentes lugares y si no fuera porque lo he intentado en estos momentos no estuviera aquí, espero que en Nerima sea mejor que los demás y por fin pueda terminar los que deje a los catorce.
Hace tres años se publicó en todos los periódicos del país y varios noticieros internacionales un titular poco común "El milagro del vuelo 459" donde allí explicaban el de como de todas las personas que iban en el vuelo solo una adolescente de catorce años sobrevivió al accidente de un vuelo de Estados Unidos a Japón de el casi cien pasajeros solo una chiquilla de catorce años sobrevivió. Encontrada en una lancha salvavidas.
En la noticia salía como su padre, un maestro de artes marciales y su familia venía después que su hija de tan solo catorce años ganó un campeonato internacional de artes marciales en la categoría juveniles...una chiquilla tan erudita como Aristoteles, o, la Einstein de su siglo, pues a sus catorce años solo le faltaba un poco para graduarse de la preparatoria y entrar a una prodigiosa universidad de su país la cual gracias a cualquier dios o suerte sobrevivió al accidente, y un mes después del accidente fue encontrada cerca de la bahía con varias herida y la internaron, estuvo casi un año en coma.
Después de despertar y que las personas pensarán que estaba bajo protección de algún dios pasaron los meses y el mundo se olvido de mí para ver la tragedia de otra persona, al ser la más pequeña aun no tenía edad para depender de mí y tuve que pasar por diferentes familias que solo buscaban mi herencia, un fideicomiso de mi padre de casi cinco millones de dólares, y claro que nadie pudo tocarlo porque necesitaba mi explícito permiso, es lo que decían en el testamento que me dejaron mis padres, me sentía tan sola y utilizda hasta que la conocí...
Mi hermana mayor, producto de una relación antes de que mi padre de casará con mi madre, es la persona más buena y gentil que he conocido, además de ser la que esta a "cargo" de todo mi dinero al obtener mi permiso, aunque en realidad ni lo toca, alegando que ese es mi trabajo. Solo eramos ella y yo en un lugar demasiado pequeño para nosotras dos, hasta que decidí que era hora de tener algo mejor y nos mudamos en unas de las casas de la región de Nerima, una hermosa gran casa familiar con dojo incluido que estaba a la venta desde hacía años y dispuse mi dinero para obteberla.
Y mi hermana, luego de preguntar más de diez mil veces si estaba segura la compramos...y a pesar de lo espaciosa que es, la amo...me recuerda mucho a mi familia, a papá y a mamá, hasta a mi hermana Nabiki. Había perdido tres años de estudio y no puedo ni siquiera soportarlo.
-- Tendo, me puedes decir ¿cual es la aceleración? -- dijo el profesor despertandome de mi ensueño, me sobresalté en mi puesto.
-- ¿Diga? -- dije sin entender bien su pregunta...al parecer lo que dije les pareció divertido a mis compañeros porque unos soltaron una risa mal disimulada.
-- ¿Si puedes decirme cuanto es la aceleración?
Miré el ejercicio de física que había en la pisará un segundo.
-- Para estar adelantada es muy lenta. -- susurraron a mi espalda seguido de una risa estúpida que me irritó.
-- Con la masa del móvil viajaría a una aceleración de Setenta y cinco kilómetros por aceleración -- dije ignorando el comentario que fue acompañado por una risa estúpida.
-- Bien hecho, Tendo -- dijo el profesor -- por un momento pensé que no estaba prestando atención.
La verdad no, el ejercicio era sumamente sencillo y algo que yo ya había visto, pero eso no se lo iba a decir, con que crean que solo soy esto adelantada un año, me vasta.
-- Presumida -- volví oír a mi espalda, y de nuevo acompañada de aquella risilla que dan ganas de extrangularme.
Las clases continuaron de manera normal hasta el almuerzo, donde unas chicas se acercaron a mi para conocerme, estaba comiendo de lo más tranquila. Pensando en que está vez si voy a lograr graduarme.
Perdí mucho tiempo con personas y hipócritas, además de perder un año en el hospital. Podía oír el ruido de los demás jóvenes disfrutando de sus minutos libres de cosas de jóvenes supongo la verdad no les presté atención.
-- Hola, mi nombre Sayuri -- dijo una de las chicas sacándome de mis cavilaciones.
-- El mío ea Yuka -- dijo la otra con una sonrisa -- ¿cantos años tienes?
Me miraban como si fuera una niña de primaria y solo me llevaban un año.
-- Un placer, soy Akane y tengo diecisiete -- sonreí.
-- ¿Cómo haces para mantener tu cabello así? -- dijo Yuka con una sonrisa...ay, no. Por favor aquí no. Por favor, esi alguien me oye que no comiencen con sus preguntas raras.
Les respondí con una sonrisa forzada, pero amable y mi respuesta pareció impresionarles. La verdad es antes del accidente utilizaba en cabello corto en contra de lo que me pedía mi madre de dejarmelo crecer, pero al estar en coma ne creció y en su memoria ahora jo utilizo largo hasta la cintura. Es negro y sedoso de manera natural, y no utilizo ningún tratamiento.
Comenzaron a hablarme de coas triviales después de aquellos donde yo solo opinaba cuando me hacían una pregunta, y hubieron partes de la conversación que me hicieron reír.
-- ¿Y tus padres? -- preguntó una, veía como algunos a mi alrededor me observaron, como si la respuesta que iba a dar a continuación fuera la más importante o la cual confirmará sus sospechas.
-- Muertos -- dije con una ligera sonrisa de cortesía, ese era un tema del cual no me gustaba hablar con nadie, con sólo esa simple palabra lograba que nadie más preguntará.
El silencio al rededor pareció haber reinado por varios minuto, yo comencé a comer con tranquilidad, igual era una reacción de la cual esperaba que pasara...era la reacción de todos
A mi espalda escuché un silbido, ya me estaba comenzando a irritar ese tal Saotome.
-- Que fría...-- comentó, se pasar de hablar un tono bajo, casi todos lo oían, yo lo ignoré -- debió haber amado a sus padres.
Una gran furia se apoderó de mí, después de yo decir aquella escasa palabra, nadie podía decir nada, todo el mundo hacia hacia, luego se recuperaban y en pocos minutos volvían hablar de lo agobiante que es la juventud. Los palillos se rompieron por la fuerza que le ejercí.
-- ¡¿Cual es tu puto problema?! -- exclamé sin remordimiento a mi palabras voltendome para enfrentarlo, ya me tenía harta este extraño, ¿Quién demonios se creía?
Es solo un extraño, no lo había visto hasta este momento, sólo a sus padres y la verdad él está dañando la estirpe.
-- Yo no tengo nada malo, nueva -- sus ojos parecieron penetrantes, de un azul grisáceos que robaban el aliento. Un rostro simétrico perfecto, además de que de su cabello negro azabache caía una delgada trenza, que le sentaba de maravilla. Esos hombres así eran los típicos patanes.
Tenía una media sonrisa en un rostro perfecto y además podía ver que en su mejilla se le formaba un hoyuelo adorable. Era muy guapo el desgraciado, lo odio, no lo conozco pero su prepotencia y altivez me hacen odiarlo.
-- Se hombre y madura, idiota -- volví a mi ligar tomando mis cosas me disculpe con la chicas para ir al baño o un lugar donde poder descargar mi furia.
Ellas solo asintieron, todos estaban en silencio, hasta que el volvió hablar.
-- Vaya, que carácter -- comenzó, yo apreté los puños -- No me extrañaría que tus padres te hayan dejado fingiendo su muer...
Sin pensarlo dos veces me volteé para incrustarle mi puño en su cara, pudo no haberle dolido, o tal vez sí. No sé, no me quede ahí para ver y salí corriendo rumbo al baño, aunque decidí ir a otro lugar, uno más apartado. Tal vez la azotea este libre.
Llegué a la azotea y me senté apoyándome mi espalda en una de las paredes y mis piernas alzadas hasta el pecho, vi el cielo y como las nubes sacaban en el, de pronto una una mariposa de hermosos colores azul y negro estaba revoloteando a mi alrededor, esta que esta se posó en una se mis rodillas. Estaba vestida de ropa civil un pantalón azul de mezclilla y blusa verde agua, ya que no tenía el uniforme correspondiente.
La mariposa abría y cerraba sus alas con lentitud, yo acerque mi mano para intentar tomarla pero ella salió volando asustado por mi movimiento, mientras se alejaba me pregunté como se sentirá ser una mariposa, se debe sentir tan bien...
-- ¡Oye!
-- ¡Aaagghh! -- desperté con ese grito, lancé un poco a la persona que me había despertado, era un sueño hermoso, donde yo estaba con mis padre y mis hermanas. Donde se podía volar y las mariposa eran seres gigantes que dominaron la tierra y se comían a los idiotas, fue una gran sensación de satisfacción cuando vi que se comían a un chico con trenza.
-- Ey...-- volví a escuchar la voz llamándome, moví la cabeza para despejarme y terminar de despertar, cuando alcé la vista había un chico mirándome con extrañeza -- ¿Estas bien?
-- Ah, sí, sí...disculpa -- me levanté cohibida y me sacudí para no darle aun mal aspecto del que ya tenía.
Era un chico apuesto, tenía unos ojos castaños llenos de amabilidad y una sonrisa amigable, también en la cabeza tenía una gruesa bandana amarilla, además de parecer que hacía ejercicio, pues no tenía un mal físico.
-- Tú eres Akane ¿cierto? -- preguntó el chico inclinando un poco su cabeza para observarme, pues eramos de una gran diferencia de estatura, él tal vez media uno ochenta y cinco o uno noventa metros de altura. Demasiado alto para mi tristes un metro setenta y cinco de altura. Yo asentí. -- Que bueno, tus compañeras te buscan, es que ya es hora de ir a casa.
-- ¿Me estas diciendo que ya terminaron las clases? -- él asintió -- ¡demonios! -- Me apresuré a la salida seguida del chico. Mis cosas, no las había tomado por huir cuando le di un golpe a Saotome.
-- Por cierto, soy Riôga Hibiki y soy de tercero C...-- me dijo el chico al darme alcance.
-- Es un placer, Hibiki -- le dije yo con una auténtica sonrisa de amabilidad -- Yo soy Akane Tendo.
-- Bueno, Tendo -- el me devolvió la sonrisa mientras caminábamos -- si quieres puedes llamarme Riôga.
-- Y tú solo dime Akane, Riôga -- luego estrechamos nuestras manos.
Llegamos a la salida y pude notar que varios salían o se cambiaban los zapatos, en la entrada pide divisar a Yuka y a Sayuri hablando con otra chica. El chico me acompañó para cambiarme los zapatos y salimos.
-- Si quieres, Akane -- miré al chico el cual había decidido acompañarme hasta la entrada junto a mis nuevas compañeras -- mañana puedo mostrarte el plantel. Me imagino que en la azotea no pudiste disfrutar mucho -- soltó una risa mal disimulada y yo no agente y reí no de una manera forzada o estridente, pero si una real.
-- Wow, que linda -- lo escuche decir en un susurro
-- ¿Qué dijiste? -- fingí demencia
-- Nada.
-- Bueno -- alcé los hombros -- y me encantaría que mañana a la hora del almuerzo me dieras ese tur.
-- Entonces, perfecto -- dijo.
-- ¡Cerdito! -- escuché como lo llamaban y de pronto sentí ganas de devolver la comida.
-- ¿Qué quieres, Afeminado? -- Riôga, irritado
-- Ukio te está esperando, no dejes a tu novia sola -- dijo novia enfatizandola, yo alcé una ceja y me atreví a verlo, iba tomado de la mano de una chica que no había visto, pero sin duda era guapísima hizo su por unos instantes me sintiera acomplejada de mi cuerpo.
Pues era demasiado espectacular, una belleza exótica, su cabello era de un tono púrpura y los un instante vi un destello rojizo en sus ojos, cok si fuesen violetas, además de tener un cuerpo de supermodelo, ella estaba viendo la pantalla de su celular ignorandonos a todos. Y la verdad me incómodo por instantes su presencia, hasta el punto de sentirme un bichos raro
-- Bueno, Riôga, no vemos -- me alejé alzando la mano bajo la mirada inquisidora de aquel ser perfecto de Saotome, por que ha pesar de tener una muy malisima impresión de él, él tenía un cuerpo espectacular, y un rostro perfecto, pero solo en lo físico. El me miraba con odio, en este momento si las miradas mataran, yo ya estuviese muerta y Ranma con un ojo morado.
-- Hasta luego, Akane -- Riôga hizo lo mismo en son de despido. Llegué a las chicas mostrando mi rostro amigable y amable.
-- Akane-san ¿donde te habías metido? -- me pregunto Yuca les expliqué que me había quedado dormida en la azotea, me entregaron mi bolso con mis vos si y yo agradecí
-- Akane-san, ella es Akari -- dijo Sayuri -- es de tercero C
Era una chica como de ni tamaño con el cabello verdoso y un mechón rosado. Yo le sonreí y nos presentamos.
Luego de eso cada quien fue a su casa, al estar en la mía y oler ka deliciosa vena de Kasumi, suspiré. No hay hogar como tu hogar. Ahora este era mi hogar, y espero que así sea por un buen tiempo.
-- Llegué -- me anuncié, Kasumi era cuatro años mayor que yo, y era una muer espectacular, yo la amaba. Era mi única familia.
-- ¿Cómo te fue el primer día? -- Dijo Kasumi al verme en la sala me senté en el piso junto a ella y deje caer todo mi cuerpo a la mesa, aun había cajas por abrir y cosas que comprar, pero a petición explícita de Kasumi esa sola se encargaba de ello.
-- ¡Ay! Creo que no quieras saber -- solté un suspiro, no se pondrá muy feliz si le digo que golpeé a un compañero, a pesar de que se lo merecía,y quien aparte era hijo de nuestros vecinos.
Continuará...
Eeeen fin, espero que esto le guste, no prometo una rápida actualización.
Gracias a los que van a leer y los que dejan su comentario...esperaré sus comentarios con un cafesito con pan.
Bye, bye
