Advertencias: Posible OoC en los personajes. Lenguaje obsceno.

Parejas: Porco Galliard/ Mikasa Ackerman.

Géneros: Romance / Comedia

Clasificación: K

Disclaimer: Todos sus personajes pertenecen a Hajime Isayama. Yo solo soy responsable de la historias que creo con ellos

Summary: — E-Espera — suplicó él y luego señaló su cuello lleno de chupetones todavía envuelto en la bufanda — No puedo ir con estos a la reunión, tengo que dar un reporte. Penny sonrió.

N/A: Al final del capítulo.

Etiquetas: Para la #PorcoKasaWeek2021. Día 1: Genderbender / Mitología


Sentido de la Propiedad

"Lo que no te mata te dejará una cicatriz, o eso dicen"


Masaki masticó con pereza la carne de su plato mientras escuchaba el murmullo de los cubiertos raspar la porcelana y las charlas entre las mesas vecinas.

Frente a él, Armina le dirigió una sonrisa juguetona por lo que él elevó una ceja preguntando en silencio lo que a ella tanto le hacía gracia. Después de que su batalla de miradas pareció terminar ella resopló una risa volviendo sus ojos al libro que estaba leyendo pero sin abandonar su sonrisa.

— Penny te dejo algunos regalos — fue todo lo que menciono antes de señalar su propio cuello con uno de sus finos dedos.

Masaki tuvo unos segundos de incredulidad antes de caer en la cuenta a lo que se refería y tratar de mirar infructuosamente su cuello en busca de las marcas rojizas que lo adornaban, consecuencia de su último encuentro con la guerrera.

El pánico, sin embargo debió ser suficiente para su amiga puesto que pronto le acercó un pequeño espejo de tocador que le facilitó ver las diversas manchas escarlatas a lo largo de su piel pálida.

— Joder — chasqueo la lengua abandonando el objeto y buscando con premura entre las cosas de su morral hasta que dió con la bufanda rojo sangre que tanto lo caracterizaba.

— Diría que es muy tarde para esconder eso — la rubia decidió presionar la cordura de de él por lo que Masaki le dedicó una furibunda mirada mezclada con angustia al tratar de enredar la prenda en su cuello y escondiendo del exterior la evidencia.

— ¿Tienes maquillaje no? ¿Crees que pueda esconderlas? — preguntó todavía algo desesperado.

— Tú tienes un problema con las mujeres — proclamó ella abandonando su libro e incrustando sus brillantes ojos azules en él — o algún tipo de fetiche con ellas en todo caso.

El morocho tuvo que rechinar los dientes en un intento de calmar el sonrojo que trepó a su cara, todavía estaba bastante consternado por el hecho de que Erena o Jeanne hubiesen visto los chupetones en su cuello como para ceder a las provocaciones de Armina.

— No digas tonterías

— Lo digo en serio — Armina tomó de su vaso con tranquilidad bajo la mirada intensa de él — te gusta mucho que te sometan. Estoy comenzando a creer que te gusta el masoquismo

— Una brillante conclusión — Masaki puso los ojos en blanco mientras volvía a la comida en su plato, sin embargo Armin lejos de abandonar la conversación puso su mentón en sus manos acercándose un poco a él.

— ¿Me equivoco? Parece que ella tiene cierto sentido de la propiedad.

— No soy ganado Armina — reprochó con molestia estrechando sus ojos — Penny es solo...algo intensa.

— Y que lo digas — ella ladeó la cabeza lanzando pequeñas carcajadas que a él se le antojaron algo plásticas — por poco te arranca la piel.

— ¿Quieres dejarlo? — rogó con hastío masticando con fuerza ahora la carne.

— Vamos, es solo simple curiosidad — Masaki entorno los ojos tragando con fuerza el bocado de carne mientras escuchaba a la rubia insistir — ¿es tan apasionada contigo como lo es en el campo de batalla?

— Ya te dije que es intensa — resoplo y fingió que masticar su comida era más entretenido pero su amiga no pensaba lo mismo.

— ¿Soy tu amiga desde la infancia y no me vas a decir? — Provocó la rubia con una sonrisa zorruna.

Masaki estaba a punto de contestar cuando una mano se estampó en la mesa con fuerza haciendo temblar los utensilios arriba de ella.

— Hay cosas que no pueden decirse ni siquiera a los mejores amigos — dijo la nueva voz.

Masaki casi se atragantó cuando los ojos de Penny se clavaron en Armina con lo que él, supuso, era lo más parecido a la fría ira que bullua dentro de ella.

— ¿Qué haces aquí? — exclamó con urgencia poniéndose de pie rápidamente.

— ¿Qué tiene de malo? ¿Acaso no puedo? — cuestiono obviamente molesta. Masaki comenzó a sudar cuando percibió el tono mordaz que obtuvo la voz de la rubia.

— Penny por favor-

— No, no, ella tiene razón Maki-chan — le dijo Armina y Masaki sintió a Penny tensarse bajo ese apodo cariñoso fuera de lugar — perdonen mi indiscreción, es verdad que hay ciertos detalles que no debería indagar.

Masaki sabía que cualquier tipo de disculpa de parte de Armina solo estaba haciendo hervir a Penny en enojo así que de verdad sintió alivio cuando su rubia mejor amiga les dedicó una última sonrisa antes de marcharse del lugar contoneando sus caderas al paso de sus pies.

Penny le dirigió una mirada furiosa que solo prometía problemas.

— Tenemos que hablar


Y bueno, eso no le gusto.

Masaki gruñó como un pequeño animal lastimado cuando los dientes de la rubia se clavaron en su piel con suavidad.

Las manos de Penny se arrastraron a lo largo de su abdomen apretando los lugares que a ella más le gustaba al ritmo de su lengua, la cual lamía con ímpetu la piel de su cuello ahora maltratado por Galliard.

— Se supone que tenemos una junta en diez minutos — dijo él con esfuerzo tratando de no caer en el juego de ella, pero Galliard lo ignoró a medida que su boca subía por su cuello.

— Estoy segura que terminaremos en menos del tiempo estipulado — Masaki de veras trato de no derretirse con su voz pero entre el insistente manoseo y los pechos de ella apretarse al suyo propio lo estaban haciendo perder el poco raciocinio que tenía.

Penny tomó con pereza un beso de él, primero saboreando los suspiros del moreno, lento y constante a medida que poco a poco fue subiendo el nivel de su caricia, delineando su labio inferior hasta que pronto comenzó a tornarse hambriento.

Su lengua acarició con ansías la cavidad de Masaki y lo escuchó gruñir con entusiasmo bajo sus caricias solo para terminar separándose súbitamente de él y volver a su cuello lleno de marcas de dientes y manchas moradas y rojas, unas más viejas que otras.

— E-Espera — suplicó él y Galliard le permitió unos segundos de reconocimiento antes de que él moviera su manzana de Adán en un claro intento de pasar saliva — no puedo ir con estos — señaló su cuello — a la junta de hoy, tengo que dar un reporte.

Masaki aguantó unos momentos tratando de controlar su corazón errático pero fue en vano su intento cuando la sonrisa de Penny se extendió por su rostro.

Y eso tampoco le gustó.


Penny sabía, sabía que no era la única que tenía sus ojos puestos sobre el Ackerman.

No era tonta y vaya que podía distinguir las miradas que constantemente le enviaban hacia el moreno, para frustración de ella. Acercarse a él bajo toda la tensión de ser enemigos había sido casi milagroso y aunque en primera instancia las cosas no habían funcionado bien; se las había arreglado lo suficiente como para poder intercambiar más que solo un par de frases a la primera oportunidad.

Oportunidad que no desaprovechó por supuesto, y después de un poco de tiempo ya no eran solo palabras las que intercambiaban.

Penny Galliard tenía comiendo de la palma de su mano a Masaki Ackerman y eso no era algo que cambiaría pronto.

Lamentablemente para ella, Masaki era alguien bastante discreto por lo que sus encuentros no eran tan prolongados y ella tenía la incesante idea de que alguien más podría tomar su trabajo; era un poco patético el como su miedo a perder al soldado bajo el coqueteo de sus camaradas podría crispar sus nervios.

Pero eso era algo que no iba a admitir abiertamente, si quería marcar su propiedad tenía que ser de otra forma.

Robar la bufanda emblemática del morocho y dejar al descubierto su relación frente a toda la legión de reconocimiento y parte de sus superiores marleanos era por demás, una de sus mejores ideas.

— Eres una pequeña perra malvada — le dijo Annie en su susurro y a su lado, sin abandonar su posición frente al consejo señalando con la mirada al Ackermam que estaba a

varios metros frente a ellas; la rubia podía distinguir el color rojo de sus mejillas arder entre el gentío acarreando miradas ajenas sobre su persona.

Masaki trató de concentrarse en el reporte que estaba dando y Penny sabía que se estaba esforzando por no mirar hacia los lados y mantener su fachada de frialdad frente al consejo pero no fue mucho lo que transcurrió cuando sus ojos color tormenta se fijaron en ella en un silencioso reproche.

— ¿Pasa algo Ackermam? — cuestionó Magath elevando su ceja ante el repentino mutismo del pelinegro. Todo el lugar quedó en silencio esperando por la respuesta del soldado.

Masaki carraspeó elevando el cuello —hubo un coro de murmullos en la parte delantera; entre la chica de ojos verdes y una mujer de cabello ceniza entre otros más que fueron callados por Levi una vez que dejaron de ser silenciosos— y dirigió su mirada hacia ella.

Galliard extendió su sonrisa nuevamente, un suave puchero adornando sus labios que distrajo al hombre frente a todos mientras le guiñaba un ojo en complicidad.

Y por supuesto, Penny sabía cuán codiciado podía ser Masaki, por eso tenía que dar a conocer a quién pertenecía y hacerle saber a él, también, que no estaba dispuesta a dejarlo ir sin al menos una buena pelea.

— No señor, no pasa nada.


¡Mi primer aporte para la #PorcoKasaWeek2021!

Me gustó la idea de un FemalePorco posesiva, aunque la idea no estaba formada en mi cabeza hasta que comencé a escribirla y todo se fue acomodando. La verdad es que me divertí con esto, tanto escribir a Armin echando leña al conflicto como Porco y sus celos y Mikasa toda socio ahsajjaja muy OoC pero divertí.

Espero que les haya gustado mi aporte para este evento y espero que todos lo disfruten

—Zeth