Disclaimer: los personajes de CCS son propiedad de CLAMP
Lo que nunca pasó
Ella y yo nunca nos quedábamos solos en una habitación, en cualquier reunión a la que asistíamos procurábamos que eso no sucediera, han pasado ya años de eso, pero desde entonces no hemos podido vernos a la cara, aunque hicimos un acuerdo "esto nunca pasó", me dijo con la blusa a medio desabotonar, los labios semiabiertos y las mejillas arrebatadas, Dios, casi no me pude contener, pero asentí, me di la vuelta y me fui por la izquierda, ella se fue por la derecha, ella nunca volteó la vista, yo solo la vi alejarse, su cabello negro ondeando.
Fue inevitable creo, por aquel entonces ella estaba soltera, yo llevaba un par de años casado con Sakura, pero no puedo negar que Tomoyo me atraía, siempre ha sido hermosa, y solíamos tener una buena relación de amistad, ella era mi consejera y yo su protector hasta que esa noche echamos a perder todo.
Era una reunión por el cumpleaños de Sakura, todo iba de maravilla, pero ella no se veía tan alegre, la vi salir al jardín y la seguí, nos paramos cerca de un gran árbol, nadie podía vernos desde dentro de la casa.
-¿Estás bien?, hoy luces apagada, considerando que es el cumpleaños de tu mejor amiga –le pregunté casual, lo cierto es que llevaba días que se veía triste
-Disculpa, solo que me siento abrumada, todos comenzaron a ponerse melosos y yo… bueno, sabes cómo terminó todo con Eriol –me respondió casi susurrando y pude ver como sus ojos se llenaban de lágrimas que ella logró contener, me hizo hervir la sangre
-Eriol es un tonto, tú mereces más que ese intento de mago engreído y nunca te conformes con menos –le dije tomándola del mentón para que levantara la cara que había agachado
-Ojalá hubiera otro Shaoran…
-¿Cómo dices? –Pregunté incrédulo ante sus palabras, seguro escuché mal
-Que las cosas serían más fáciles si me hubiera enamorado de ti… -dijo mirándome a los ojos, esa fue la última vez en que pude deleitarme con esas joyas amatistas, que aunque tristes, no dejaban de irradiar algo que me atraía
Sus palabras me calaron, por que en algún momento también pensé que hubiera pasado si me hubiera enamorado de ella. Ahí bajo la luz de la luna, su apariencia era la de un ser etéreo y frágil, su sonrisa rota que quise componer, no lo pensé mucho en realidad.
Me acerqué a ella, atrapando sus labios con los míos, al principio ella no respondió, pero poco a poco fue cediendo, su boca se abrió recibiendo mi lengua que acarició la suya y mis manos comenzaron a explorar el terreno, una vagó por su pecho y otra bajó por su espalda, tratando de pegarla más a mi cuerpo, ella cruzó sus brazos por mi cuello y la oí suspirar, era tan… diferente, la forma de su cuerpo, su sabor, ese ardor…
Tomoyo no era como Sakura, mi cerezo era inocente, más dulce, calmada, Tomoyo era sensualidad y tentación, era como un huracán, era un vacío al que yo estaba dispuesto a saltar solo por saber lo que se sentiría estar dentro de ella.
Pero el encanto se rompió, yo definitivamente amo a Sakura y nunca me atrevería a engañarla más que eso, Tomoyo me miró con sus ojos a punto de llorar, mientras recomponía su ropa dijo "esto nunca pasó" y se alejó.
Tuve que aprender a vivir con la culpa, y desde entonces tratamos de evitarnos lo más posible, pero hoy, diez años después sucedió lo inevitable, nos quedamos solos en la habitación y por fin hemos podido cruzar miradas, una sonrisa tímida se asoma en su rostro, y dando media vuelta se aleja, siguiendo la misma dirección en que se fue su marido, después de todo, lo que no pasó, ya no nos afecta más.
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Este pequeño drabble fue escrito durante un reto para el grupo de facebook "Club de lectura de fanfiction", donde además de retos de escritura hay cadenas de lectura, consejos, promoción, memes, si alguien gusta unirse les aseguro se la pasarán muy bien.
