Un coso todo raro, que no tiene ni pies ni cabeza, pero me encanta imaginar a estos dos en situaciones tensas xdd
¡Esto es un PWP!
Game
I decided to play when I knew you were fire
It started off warm and now I hear the choir
Who do you think you are?
[ Unlike Pluto, Worst in me ]
El alcohol aviva el calor de tu cuerpo cuando das un trago hondo y miras con disimulo en su dirección.
Al fondo, con baja iluminación, sus cabellos bermejos parecen más bien cobrizos, pero las luces los vuelven multicolor. En sus ojos verdes hay destellos que brillan traviesos cuando cruza la mirada contigo. Aunque bien sabes que, si esperas a verlo tomar la iniciativa, será otra noche desperdiciada.
Giras la cabeza. Finges que no están jugando a ese juego. Pides que te rellenen el vaso y te preguntas qué fue lo que hiciste aquella vez que lo tuviste en tus brazos, bailando al ritmo de la música pegajosa y guiándolo en pasos que toda tu vida has jurado no hacer.
¿Cómo aguantarse? ¿Cómo, cuando bajo tus manos tenías las caderas de Gaara? De ese Gaara con el cabello libre de gel, con mirada de gato nocturno, sin el traje pulcro que siempre lleva cuando se presenta en la oficina y recibe los buenos días de Naruto.
Te quedas pensando un momento más. Quizá estabas demasiado borracho. Hiciste a un lado a la gente del bar que te estorbaba, lo abordaste directamente y le dijiste que se parecía a un compañero del trabajo.
«¡Incluso tienen el mismo tatuaje extraño en la cara! ¿Está de moda entre los pelirrojos? ¿Quieres bailar conmigo?»
Ahora, sin embargo, todavía estás sobrio. Y has confirmado que el pelirrojo tras de ti es el mismo de la oficina. El mismo de chico arisco que solo se guarda sus sonrisas y atenciones para tu rubio amigo, «¡como si fuese el único que se las mereciera!»
Engulles de nuevo el trago. Suigetsu te pregunta por mensaje si quieres ir a tomar. «Me le he adelantado!», piensas con gracia, comenzando a sentirte mareado.
Te giras a verlo, entonces tus ojos chocan con los suyos. Te ha estado observando y finge que no, desviando la atención a la pista, calando de un cigarrillo que nunca llevaría a la oficina, donde él juega el papel de tipo decente y correcto; cómodo siempre y cuando reciba la atención de Naruto.
Tú haces una mueca y te levantas.
«Esta clase de vida es de gente amargada. Vistes camisa blanca durante el día y botas negras en la noche. Vienes donde las personas de olvidan de sus preocupaciones o buscan, desesperadamente, alguien para no sentirse solos. Estamos en la misma sintonía».
O quizá, Gaara simplemente disfruta beber los sábados por la noche.
«¿Por qué pienso puras tonterías cada que me pongo ebrio?».
Tienes un escenario claro. Lo tomarás de la mano, lo llevarás a la pista y bailarás con él como la vez pasada. Tal vez lo besarás (¿Naruto lo habrá hecho antes?). Se van a dejar llevar el baile, el alcohol y sus cuerpos sudorosos, como si no fueran dos tipos que en poco más de veinticuatro horas se tendrán que ver en la oficina como cualquiera que odia empezar con una nueva jornada de trabajo.
Su mano es delgada, notas en sus dedos las manchas que se hizo el viernes, cuando Naruto lo distrajo y lo hizo derramar la tinta de la impresora. Él no pone resistencia, pero ya en la pista notas que te mira de la misma forma que lo hace durante el día.
«¿Puedes hacerte a un lado, Uchiha? Necesito pasar».
Tus labios hacen una mueca. Se acercan, despacio, a su oído, de la misma forma en que aprisionas su cuerpo contra el suyo.
—Si fuera Naruto el que te sacó a bailar, ¿a él si le regalarías una sonrisa?
Algo en tu mensaje parece romper la burbuja del Gaara que tienes en frente. Vuelve a ser el de la oficina. Aleja su cuerpo de ti. Lees en sus labios que te llama idiota. Lo ves desaparecer entre la gente y estás demasiado atontado para seguirlo.
Tras media hora, el efecto se ha disipado lo suficiente para permitirte conducir a casa. Si Itachi está ahí, te espera una cátedra de por qué no debes conducir después de haber bebido, así que ruegas por que haya decidido pasar la noche en casa de Sasori.
Volver a tus cinco sentidos te hace darte cuenta de que lo has arruinado. ¿No puedes controlar tus celos injustificados a pesar de estar ebrio? Gaara no es tuyo, y si es de Naruto, ¿qué?
¿Qué?
«En realidad, parece que ambos estarían cómodos con ese escenario», piensas. Mientras entras al auto y enciendes el motor.
Los dos son un estereotipo. El idiota revoltoso y el pasivo que debe arreglar todas las metidas de pata de su novio. ¡Ya te los imaginas! Regalándose osos de peluche en Sal Valentín y usando playeras que hacen juego. Naruto depositando toda su efusividad en Gaara y Gaara dándole sus sonrisas solamente al rubio.
¿Y tú no las mereces? ¿No podrías hacerlo sentir mejor que el rubio?
«Pude averiguarlo esta noche»
Y como si el destino se apiadara de tu patética situación, te encuentras a Gaara en la esquina de la siguiente calle.
Aquí va otra oportunidad.
—¿Quieres que te lleve?
¿Le vas a agradecer a los dioses que Gaara haya aceptado tu oferta? ¿O quizá a tu incuestionable encanto?
Sin embargo, al final del camino, no estás seguro de si aquello fue un favor divino o una terrible maldición.
Haces el recuento de lo que ha sucedido.
Gaara, ese Gaara magnético estuvo sentado en tu auto.
Sus ojos, esos ojos verdes, no te miraron ni un solo segundo (¿Habrá estado pensando en Naruto?).
Su teléfono, ese modelo anticuado que pocas veces has visto, se quedó sobre el asiento del copiloto después de que Gaara salió de tu choche.
"Teme, Gaa-chan dijo que olvidó su celular en tu auto y pide que se lo devuelvas mañana", lees el mensaje de Naruto. Estás a punto de responder, pero el rubio se le adelanta. "Él nunca olvida sus cosas. A mí me parece una mala manera de acercarse a ti, dattebayo".
¿Y quien se cree que es ese pelirrojo?
¿Cree que puede dominar el juego después de rechazarte el baile?
El día siguiente, al verlo en la oficina, él se te acerca para preguntarte por su celular.
—Lo olvidé. Parece que deberás ir a mi casa esta noche a recogerlo.
Gaara eleva las comisuras, casi de forma imperceptible.
—No tengo auto.
¿Quién de los dos es el que lleva la delantera en el juego?
—No te preocupes, yo te llevo.
¡Muchas gracias por leer! Hice un dibujo SasuGaa, btw, ya saben dónde pueden verlo uwu
