POR SIEMPRE TUYA (Día 6. Cartas de amor)
Era un tranquilo día de primavera y en la casa Shutou se preparaban para la limpieza de primavera. Una tradición que Suzu tenía desde que era niña hacia ya muchísimo tiempo atrás y que, cuando tuvo a su familia y a su hija, quiso transmitir. La limpieza de primavera servía para tirar todo aquello que ya no sirviera o que ya hubiese cumplido su propósito y también para recordar cosas buenas que hubieran ocurrido en el año
-Okasama ¿Dónde puedo poner esto?- la pequeña Irena caminaba de forma torpe por cargar una pesada caja que contenía todos los vestuarios de sus presentaciones en la escuela de música y que ya no utilizaría más
-Es ropa casi nueva ¿segura que ya no vas a utilizarla, Irena?- le preguntó tiernamente Suzu tomando la caja y poniéndola sobre una mesa
-Prefiero donarla. Yo ya tengo muchísima ropa en mi armario y este tipo de vestuario fue para utilizarlo solo una vez. Un artista no repite jamás su vestuario y mucho menos una idol- dijo orgullosa la peli azul haciendo una pose ya ensayada, Suzu rio y acarició la mejilla de su hija
-Bien, entonces tendremos que donarla, ¿podrías pedirle a mamá Kouko un poco de cinta adhesiva y un plumón negro?-
Irena fue corriendo a la enorme biblioteca donde Kouko se encontraba. Todo era un desastre, todos los libros estaban fuera de los libreros regados por el piso, un comportamiento demasiado caótico que era muy poco común en la pelinegra, Irena se fue escondiendo tras los montones de libros, intentando no hacer ruido para sorprender a Kouko, llegó hasta su escritorio donde se subió, iba a lanzarse a la espalda de su madre cuando, de repente
-Ni se te ocurra lanzarte, jovencita- la voz de Kouko le advirtió de forma seria, se dio media vuelta y bajó a Irena del escritorio
-¿Cómo supiste que era yo?- dijo con un puchero la peli azul
-Porque todo de pronto se sintió mucho más feliz y el aire se volvió dulce- Kouko le sonrió y tocó la punta de la nariz de su hija con su dedo índice -¿Qué te trae por aquí, hija?-
-Okasama me mandó por cinta adhesiva y un plumón negro-
Kouko caminó hasta una vitrina donde tenía muchas cosas de papelería, mientras elegía lo que iba darle a Irena, esta miró todo a su alrededor notando que lo único que seguía en los libreros era una caja de metal color plateado
-¿Qué es eso, okasa?- la pelinegra volteó a ver a Irena y luego miró lo que le señalaba, sonrió y se acercó a esa caja
-Es mi tesoro más grande- la tomó y fue hasta donde estaba Irena y se la entregó
-Creí que yo era tu tesoro más grande-
-Lo eres, a lo que me refiero es que, materialmente hablando, esto es lo más preciado que tengo-
-¿Qué son?- preguntó Irena muy curiosa, Kouko abrió la caja y en su interior habían muchísimos papeles, algunos se veían realmente viejos y otros se veían coloridos, eran demasiados papeles con diferentes formas y texturas. Kouko tomó una en especifico y sonrió, se la entregó a la peli azul
-Hazme un favor, dale esto a tu madre-
-De acuerdo pero ¿Qué son?-
-Obedece- a regañadientes y con la curiosidad más viva, Irena salió de allí. Kouko la vio alejarse y sonrió -Lo vas a descubrir pronto. Tú jamás te quedas con la duda-
Irena se detuvo en uno de los pasillos y contempló ese papel, era un papel sumamente suave y amarillo, "Seguro es por el tiempo", así que con cuidado lo desdobló y, como Kouko había predicho, Irena pronto descubrió qué era ese papel, se sonrojó al comenzar a leer
Querida Kouko-chan:
En la vida hay sorpresas buenas y malas, tu carta fue una de esas sorpresas buenas que la vida pocas veces da en especial a personas como yo…
No pensé que, después de todo este tiempo de silencio te atrevieras a escribirme. Esa decisión debió requerir demasiado valor y te felicito por tenerlo… Y ahora me doy cuenta de que yo debí tenerlo aquella noche, cuando te vi llorar… No sabes cuantas ganas tenía de abrazarte y reconfortante
Pero ahora tengo la oportunidad. Eres una persona maravillosa, solo has tenido una vida dura, pero eso no define quien eres. Tú vas más allá de lo que te han enseñado. Eres dueña de tu vida y puedes renunciar a aquello que te hace mal… Y si me permites, quiero que me des una oportunidad de demostrarte lo importante que puedes ser para alguien
Me disculpo si mis palabras son atrevidas pero no pienso guardar mis sentimientos. Me gustas y mucho… Ojalá podamos darnos una oportunidad
Esperaré tu próxima carta con ansias
Por siempre tuya
Suzu
-¡WOW!- exclamó emocionada Irena -¡ES UNA CARTA DE AMOR!-
La pequeña suspiró enamorada, sabía que sus madres se amaban con locura pero no sabía mucho de su historia de amor, esto era como ver hacia el pasado y saber qué había pasado con ellas
-¡DEBO IR CON MAMÁ Y PREGUNTARLE!-
Irena corrió hacia el jardín donde su mamá estaba acomodando unas cajas, la abrazó por las piernas desbalanceándola un poco
-Cuidado, Irena, puedes tirarme- acarició con ternura la cabeza de su hija y no pudo pasar por alto el sonrojo en el rostro de la menor y mucho menos la mirada curiosa que le daba -¿Dónde está lo que te pedí?-
-Mamá Kouko te manda esto- dijo con emoción la niña mirando expectante lo que pasaría
Suzu tomó esa hoja entre sus manos y sonrió enternecida, sabía exactamente qué era lo que su hija traía, le sonrió y tomó su mano
-Acompáñame, creo que la limpieza del jardín puede esperar- y las dos peli azules caminaron hacia la habitación principal…
Suzu llegó a la habitación que compartía con Kouko, Irena se sentó sobre la cama y observó detenidamente lo que su mamá hacía: tomó una caja de madera hermosamente decorada con muchas flores, cada una pintada a mano, la tomó con delicadeza y la colocó en la cama, le hizo una señal a la pequeña para que se acercara, en el interior de esa caja habían igualmente mucho papeles de diferentes texturas y colores, solo que estaban desordenados y revueltos, a diferencia de los de Kouko que estaba sumamente organizados, Suzu sonrió cuando por fin encontró el papel que estaba buscando
-Irena, dime algo, ¿mamá Kouko te dijo qué era ese papel?-
-No, solo me dijo que te lo entregara-
Suzu sonrió y movió la cabeza, había entendido el juego que Kouko se traía entre manos y se sintió feliz de ver lo bien que conocía a su hija
-¿Tú vas a decirme qué es esto?- preguntó con ansias Irena a lo que Suzu negó rotundamente
-Si mamá Kouko no te ha dicho nada, entonces yo tampoco te lo diré- Suzu conocía bien a Irena y sabía que con esa frase había picado más su curiosidad -Ahora ve por esa cinta adhesiva y entrégale esto a tu mamá, por favor-
Irena frunció el ceño y suspiró un tanto molesta por el misterio que se traían sus madres pero no dijo nada y obedeció. Al salir de la habitación, se cercioró de que Suzu no la estuviera siguiendo y fue de nuevo al pasillo donde había leído la carta que Kouko le había dado, se sentía nerviosa por saber qué diría esa carta, la abrió con sumo cuidado y apreció la excelente caligrafía de la pelinegra, respiró hondo y leyó
Para Shutou Suzu
No entiendo el por qué estoy escribiendo esto, yo no soy una persona impulsiva, soy más bien racional y fría, como alguna vez me dijiste. Planeo todo y lo estudio con minucioso detalle porque así me enseñaron a serlo… Supongo que me enseñaron tantas cosas que me quitaron eso que todas las personas tienen: libertad
Sin embargo, cuando te conocí sentí esa libertad. Me sorprendí de sentirla, tú simplemente eras mi compañera, alguien insignificante que no conocía, me relajé al estar contigo porque jamás vi algo en ti que me hiciera sentir temor, tú no me juzgabas ni me ponías a prueba por nada, al contrario, te preocupabas por mi y querías acercarte, pero yo no te dejé hacerlo
Fui una tonta y te pido perdón por eso… Comprendí muy tarde que yo necesitaba todos esos abrazos que tú me ofrecías y que yo rechazaba por miedo a sentir algo por ti…
Pero ese rechazo fue en vano porque, de alguna forma, yo siento algo por ti, tan fuerte que me da miedo… Creo que me gustas, Shutou
Esta carta no es para hacer una declaración, solo quería sacarlo de mí y también quería expresarte toda mi gratitud por lo que hiciste por mi el tiempo que fuimos compañeras
Espero saber de ti en el futuro… Puedes escribirme a la dirección que viene en el sobre, es un lugar seguro y yo regresaré a buscar esas cartas porque estoy huyendo de esas personas que me han hecho tanto mal y que quieren seguir lastimándome…
Eres una persona extraordinaria, Shutou. Gracias por existir
Hasta siempre
Kaminaga Kouko
Irena abrió los ojos sorprendida, sintió sus ojos arder y limpió las lágrimas que había derramado por lo conmovida que estaba
-No sabía que mamá Kouko fuera tan emocional y que escribiera sobre sus sentimientos de una forma tan profunda- Irena suspiró pesadamente y miró por la ventana -Ella si que tuvo una vida difícil- sacudió su cabeza y se puso de pie -Debo saber más sobre ellas-
Llegó corriendo a la biblioteca donde Kouko seguía poniendo en orden sus libros, la cajita de metal estaba ya sobre su escritorio, ocupando el máximo honor. Irena abrazó a Kouko por la espalda
-Te quiero mucho, mami- Kouko se sorprendió de ese repentino abrazo y alcanzó a ver que su hija traía un papel en su mano reconociéndolo de inmediato
-Y yo a ti, hija, ¿Qué tienes en las manos?-
-Te lo manda mamá Suzu y también me pidió la cinta adhesiva-
-La olvidaste por salir corriendo- Kouko le dio la cinta y de la caja sacó otro papel -Ya que vas con mamá ¿podrías entregarle esto? Por favor cuídalo mucho, es importante-
Irena sonrió emocionada porque podría conocer un poco más sobre ellas y asintió, salió corriendo y fue de nuevo hasta su escondite para leer. Prestó atención a la fecha, era un par de años después de la primera
Mi queridísima Kouko
¡Qué feliz estoy al saberme por fin tu novia! Tu propuesta fue tan inesperada pero tan ansiada por mi corazón que no puedo hacer otra cosa más que estar feliz
La vida muy pocas veces da segundas oportunidades y, para alguien que ha vivido más de la cuenta, es imposible pensar en algo así. Esto es para mí como un regalo de la vida, porque creí que debido a mi enfermedad no te interesaría estar conmigo, pero ¡henos aquí, mi vida!
Seguramente estás sonrojada y lamento no estar físicamente junto a ti porque ya te habría besado una y otra vez… Justo como lo hemos hecho esta noche
Quiero estar contigo por siempre y sé que pronto estaremos juntas no solo por unas horas, sino, todo el tiempo, compartiendo la vida que se nos ha negado vivir… Te prometo que habrá tiempo para nosotras, Kouko-chan, solo falta un poco más para que tú dejes de huir y yo pueda al fin recibirte con los brazos abiertos en tu nuevo hogar
Porque mi corazón es tu nuevo hogar, ahora y siempre
Tú termina de arreglar tus asuntos, yo no iré a ninguna parte. Si esperé por ti tantos años ¿Qué son unos meses más de espera?
Cuídate mucho, por favor. Que tu novia te espera
Por siempre tuya, ahora más que nunca
Suzu
Irena contuvo un grito emocionado al terminar de leer esa carta. No le quedaba ninguna duda de que, tanto Suzu como Kouko, se amaban demasiado; aunque también tenía cierta curiosidad por saber cómo había sido esa declaración de amor "Creo que es tiempo de preguntarle eso a mami", dobló con extremo cuidado esa carta y la abrazó con cariño, ahora entendía por qué eran el preciado tesoro de mamá Kouko "Claro, después de mi". Corrió presurosa a ver a la peli azul para aclarar sus dudas
-¡MAMI! ¡MAMI!-
Suzu sonrió, la emocionada voz de su hija y el hecho de que la llamara "mami" solo significaba una cosa: que la pequeña Irena estaba sumamente emocionada. "Seguramente ya leyó otra carta, ojalá no haga muchas preguntas"
-Por fin llegas, Irena. ¿Trajiste la cinta que te pedí?-
-Si, aquí está- la niña entregó la cinta adhesiva a su madre y se sentó en la cama esperando que le encomendaran otra carta, notó que Suzu había puesto deliberadamente sobre la cama todas las cartas, por supuesto perfectamente dobladas, para llamar la atención de su hija
-Mami… ¿Cómo se te declaró mamá?- Suzu pudo notar el brillo en la mirada de Irena y pudo notar un suave tamborileo de sus dedos sobre sus piernas, se sentó junto a ella y comenzó a jugar con sus manos
-Mamá Kouko, como sabes, es una de esas personas que todo hacen de forma demasiado formal, tan meticulosamente planeada que no hay cabida para los errores, bueno, resulta que ella se enamoró de mi pero no se había dado cuenta hasta que, un día, ella llegó a visitarme al lugar donde antes vivía… Mamá tuvo algunos, llamémoslos problemas, en el pasado y estaba huyendo para que no le hicieran nada malo, ella viajaba y vivía solita, nunca se quedaba más de dos días en un mismo lugar-
-¿Quién la perseguía y por qué?- ante la pregunta de Irena, Suzu se puso nerviosa, pero de inmediato se le ocurrió algo para zafarse de dar explicaciones sobre algo que ya no importaba
-Eso es algo que no me corresponde contarte y te recomiendo que no indagues sobre ello porque a mamá Kouko no le gusta hablar de eso- y con su dedo índice, Suzu tocó la punta de la nariz de su hija dando por terminada esa pregunta
-De acuerdo, mami. Pero sigue contándome de esa declaración de amor-
-Bien, como decía, mamá llegó a visitarme, era de noche, llevaba una mochila simple de cuero colgada al hombro, un sencillo ramo de rosas en su mano, unos pantalones de vestir y una camisa blanca, se veía muy linda, según me dijo, había comprado esa ropa en un bazar de segunda mano, porque quería verse bien ese día. Yo me sonrojé pensando que ese detalle había sido para mi y, en efecto lo fue, la invité a pasar porque se veía sumamente cansada, me comentó que llevaba días sin dormir bien, porque sus problemas se habían intensificado-
-Pobre de mamá… Ella sufrió mucho cuando fue joven ¿verdad?- Irena agachó su cabeza, triste por saber eso, pero Suzu le levantó el rostro tomándola suavemente de la barbilla
-Si, pero no debemos sentirnos tristes porque la vida le ha recompensado todo lo que sufrió con amor y una familia que la ama- la peli azul suspiró y continuó con el relato -Le di algo de cenar porque también llevaba días sin comer bien y eso podría ser peligroso, durante todo ese tiempo, tu madre se veía nerviosa, hasta un poco tensa, no hablamos para nada y todo se tornó en un silencio incomodo hasta que le pregunté por las rosas que llevaba, ella se sonrojó y sacó un papel de su bolsillo, me lo entregó, yo lo leí y al terminar de leer, ella se arrodilló frente a mi y me preguntó "¿Quieres ser mi novia?", con lagrimas de emoción en mis ojos, asentí y la abracé tan fuerte que nos caímos al suelo, después nos dimos un beso y así, oficialmente, nos volvimos una pareja-
-¿Qué decía la carta?- la voz de Irena era en extremo emocionada, incluso saltaba sobre la cama, Suzu rio por ver así a su hija, tomó una hoja que se veía sumamente arrugada y se la entregó a su hija
-¿Podrías darle esto a mamá Kouko?- la pequeña peli azul asintió y salió corriendo de esa habitación, Suzu rio suavemente "Pronto sabrás qué fue lo que Kouko me dijo"
Irena no esperó a llegar a su escondite, apenas unos metros lejos de la habitación se sentó a leer aquella carta
Querida Suzu
Perdóname por el atrevimiento de llamarte por tu primer nombre. No creas que es por falta de respeto, es más bien, porque tengo algo muy personal que decirte y es por eso por lo que me he atrevido a llamarte de esa forma
No suelo hacer las cosas de forma impulsiva, pero, solo por hoy, me he permitido hacerlo. Es por eso por lo que he llegado a tu casa sin invitación, con flores y una pequeña maleta… Porque, Suzu, quiero estar contigo
Me gustas de una manera romántica, me enamoré de ti pero nunca supe cuando, solo supe que mi corazón te anhelaba y en los pocos momentos que podía robar, te los entregaba a ti porque así lo quería… Estoy enamorada de ti verdadera y profundamente, contigo he visto que la vida la pena y que no importa cuantas heridas tenga, tú estará allí para cuidar cada una de ellas. Descubrí también que te quiero proteger, que te quiero hacer feliz y que todo eso que llaman amor quiero experimentarlo y vivirlo contigo…
No me importa nada, solo quiero estar contigo
¿Qué me depara la vida? No lo sé
¿Cuándo seré libre? Tampoco lo sé
¿Podrás esperarme? Es lo único que te pido. Te pido que me des tiempo. Resolveré esto y demás cosas que deba hacer para estar toda la vida contigo… Claro, si me aceptas, porque, Suzu, te quiero y quiero estar contigo siempre
Acepta mi corazón, por favor
Por siempre tuya
Kouko
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!- gritó emocionada Irena y salió corriendo a ver a Kouko rogando porque no le cuestionara sobre su grito y revelar el vergonzoso secreto de estar de entrometida con su correspondencia, esperaba por una carta más. Al llegar a la biblioteca respiró profundo para tranquilizarse
-Olvidaste el plumón- le dijo Kouko quien ya había avanzado en la limpieza de su biblioteca
Irena sonrió al ver aun la cajita metálica sobre el escritorio, había un pequeño sobre encima de esa caja metálica, era de color azul, y debajo de ese sobre, había una hoja blanca perfectamente doblada, se veía nueva a diferencia de las demás cartas
-Lo siento, mamá- dijo la peli azul tomando el plumón que estaba en el escritorio junto a las cartas -Lo tomaré ¿Ya casi terminas?- intentó hacerle la plática a Kouko para no verse tan sospechosa y ansiosa por leer más
-Me falta un poco más, aunque creo que le pediré ayuda a tu madre, y, hablando de ella, podrías llevarle el sobre azul que está encima de esa caja, por favor-
Irena tomó con delicadeza el sobre y salió corriendo, se detuvo en el marco de la puerta y corrió a abrazar a la pelinegra
-¿Ocurre algo?-
-Mamá Kouko necesita mucho amor para que el pasado nunca la dañe-
Kouko se conmovió por las palabras de su hija y la cargó para darle un fuerte abrazo y un beso en su frente, cuando la puso en el piso de vuelta, le sonrió
-Anda, ve-
Irena por fin salió corriendo y se detuvo en su escondite a leer el contenido de ese sobre, sacó la hoja que era muy pequeña comparada con las demás
Mi amadísima Kouko-chan
Estos años a tu lado han sido los mejores de toda mi larga existencia. Ser tu esposa es un tremendo honor
Por fin, a tu lado, siento que tengo un propósito… Y gracias a ti puedo cumplir no solo ese propósito, sino, un gran deseo que tuve alguna vez
Seré breve porque no hay palabras para describir toda la dicha que siento en este día, así que solo te diré dos cosas
Eres el amor de mi vida y te amo
¡Felicidades! Ahora seremos tres
Ansío verte de mamá, serás una excelente madre
Por siempre tuya
Suzu
Irena miró la fecha en esa carta, había sido escrita 7 años atrás, sonrió
-Incluso aun en un matrimonio y viviendo juntas siguieron escribiéndose cartas… ¡Qué romántico!- fue dando saltitos hacia la habitación de sus madres mientras tarareaba, feliz, una canción -Mami, aquí está el plumón-
-¡Por fin podremos terminar con la limpieza!- dijo con una risilla Suzu quien se dirigía al jardín de vuelta
Irena se sorprendió de que, en esta ocasión, ya no hubieran más cartas que entregar, siguió a su mamá hasta el jardín esperando que, en cualquier momento, le mandara a entregar una ultima correspondencia
-Irena, cariño, ¿podrías escribir en esa caja "donaciones"? Si quieres también hazle algunos dibujos-
La pequeña de ojos dorados miró sorprendida a su mamá pero obedeció, se sentía desilusionada de que eso hubiese terminado pero no perdía la esperanza, seguro su mamá la estaba haciendo sufrir… "Si, debe ser eso"
"Creo que ya la hice esperar demasiado" pensó divertida Suzu y del bolsillo de su vestido, sacó un sobre dorado, del mismo tamaño que el que Kouko le había dado, se acercó a su hija y puso el sobre frente a sus ojos
-Quiero pedirte un ultimo favor. Entrégale esto a mamá, por favor-
Con el entusiasmo renovado, Irena tomó ese sobre y corrió hacia la biblioteca deteniéndose unos metros antes para leerlo. Notó que el sobre traía no solo una carta, sino, también, una rosa seca en su interior, con extremo cuidado, tomó la hoja y la desdobló para leerla
Amada Suzu
El tiempo a tu lado ha sido increíble, lo mejor que me ha pasado
En ti, he encontrado todo lo que necesitaba, al grado de desear más de lo que tengo… Es ambicioso, lo sé, pero también es el siguiente paso de nuestra relación
Por eso, en este día tan especial, como lo son todos los días a tu lado, quiero preguntarte algo que cambiará nuestras vidas para siempre, algo que reafirmará el amor que siento por ti
Pero antes de que te pregunte, piensa en esto. La vida no siempre es fácil, está llena de dificultades y nuestras vidas no van a ser la excepción, sin embargo, te prometo que ninguna de esas adversidades podrá contra nuestro amor, porque yo te amo de verdad y tú me amas con pasión, eso hace que nuestro amor vaya más allá de todo
Con esto en mente, quiero preguntarte
¿Quieres ser mi esposa?
Por siempre tuya
Kouko
Irena corrió a la sala donde estaba la foto de la boda de sus madres: ambas utilizando unos sencillos y hermosos vestidos blancos, ambas sonriendo felices y sosteniendo ramos, uno con flores amarillas y otro con flores azules, se notaba el amor en ellas e Irena supo que quería un amor como el de ellas, esperaría todo el tiempo que fuese necesario solo por sentir esa pasión y ese amor tan intenso… Llegó con Kouko tarareando una canción, le entregó el sobre y suspiró enamorada
-¿Qué pasa, Irena?- le preguntó Kouko acariciando su cabello y revolviéndolo un poco
-Que soy muy feliz de tener a una pareja tan enamorada como mis madres-
-Y nosotras somos muy felices de tener una hija tan linda como tú- la voz de Suzu llenó la biblioteca. La peli azul se acercó a su esposa y dio un beso tierno, sacando un suspiro de su hija -Irena, ya hemos trabajado mucho, puedes tomar un descanso-
-¿Puedo salir a jugar al parque?-
-Si. Mamá y yo iremos por ti más tarde-
La pequeña Shutou dio un beso en la mejilla a sus madres y salió corriendo hacia el parque. Suzu miró todo a su alrededor y se sentó en el escritorio, tomó la caja metálica y la abrió
-Algunas de esas cartas son mías, Kouko-chan- la pelinegra rio suavemente y dejó lo que estaba haciendo para mirar a Suzu quien buscaba sus cartas
-Tú también tienes algo que me pertenece, Suzu-
-Irena me las entregó- con travesura, Suzu miró a su esposa -¡Qué lindo de tu parte permitirle a tu hija asomarse al pasado!-
Kouko levantó los hombros y retomó su labor
-¿Qué caso tenía negarle que eran cartas entre tú y yo? Irena lo averiguaría de alguna u otra forma, su espíritu curioso no tiene límites. Y es mejor que sepa qué cartas leer y cuales otras no… Aun no tiene edad para saber algunas cosas-
Suzu dejó escapar una sonora carcajada y fue hasta su esposa, la abrazó por la cintura y dio un beso en su cuello
-Me casé con alguien sumamente inteligente- Kouko rompió ese abrazo solo para estar frente a su esposa y besarla de forma tierna
-Y yo me casé con la mujer más extraordinaria de todas- Suzu besó de forma más pasional a Kouko logrando robarle algunos suspiros. Cuando el beso terminó, los dorados ojos miraron con curiosidad a esos ojos azules que tanto adoraba
-Por cierto, no pude evitar notar que tenias una hoja en blanco doblada en tu escritorio-
-Es para escribir una carta más- Kouko tomó de la mano a Suzu para que ambas fueran al escritorio, le ofreció una pluma y le sonrió -Comienzo yo. Amada Irena…-
… … … … … … … …
Había sido un día muy divertido para Shutou Irena, había descubierto un poco más sobre la historia de amor de sus madres, había jugado con sus amigos y la limpieza de primavera había sido un éxito. Estaba tan cansada que seguro dormiría de inmediato, tomó un baño largo y fue a su habitación para por fin descansar. Miró que sobre su almohada, había una hoja blanca doblada, su corazón latió a prisa y desdobló con cuidado esa hoja
-¡ES UNA CARTA PARA MI!- gritó emocionada y la leyó con atención
Amada Irena
Tienes en tus manos una carta de amor, la más importante que hemos escrito, porque tú eres la máxima expresión de nuestro amor
Contigo conocimos otra forma de amor, una diferente a la nuestra pero no por eso menos importante
Eres la alegría de nuestras vidas y nos llena de orgullo llamarte nuestra hija. Tú eres la promesa de amor más hermosa que Kaminaga Kouko y Shutou Suzu se han hecho, porque tú eres lo más importante de nuestra vida y lo que amaremos siempre
No dudes en que estaremos contigo por siempre, acompañándote en esta vida, animándote cuando no puedas más, alegrándote cuando veas todo gris y cuidándote de todo mal
Te amamos tal cual eres porque tienes lo mejor de las dos, eres nuestra amadísima hija y queremos agradecerte por llegar a nuestras vidas
Irena, eres lo mejor de nuestras vidas
Por siempre tuyas
Suzu y Kouko
¡Hola a todos!
Aquí Legan n.n
¡Ya me atrasé con el Flufftober! Debo admitir que no me sentí bien en estos días y no pude escribir, esa es la razón por la cual me retrasé con esto del Flufftober pero quiero terminarlo a como de lugar, aunque eso me lleve hasta noviembre jajajaja
El día 6 fue dedicado a las CARTAS DE AMOR, y en cuanto vi el tema de inmediato pensé en Suzu y Kouko ¿Por qué? Porque creo que es la pareja que más se acomplaría a esta idea de las cartas y espero que la inclusión de Irena haya sido de su agrado
Sin más por el momento, muchas gracias por leer y agradezco cada uno de sus favs y reviews. Espero que me acompañen en esta aventura
Y recuerden ¡QUE EL FANDOM DE AKUMA NO RIDDLE NO MUERA!
