Mirarte con el corazón

...

Dedicado a Sahnanari, a Niss, a Alexa y a Juls

...

"Las personas ven lo que quieren ver y nunca se detienen a observar con el corazón"

.

.

.

Parte 1. Ver

Víktor Nikiforov era todo lo que se podía esperar de un hombre alfa, era exitoso, guapo, y carismático. Todo el paquete completo.

Aunque si se lo preguntan, diría que si no fuera por su dinero, probablemente pasaría desapercibido, y sería como uno más del montón…

Mentira, a las personas les gusta las cosas bellas y agradables a la vista, su rostro le hacía resaltar, y tal vez, si no fuera tan apuesto, su enorme sonrisa y la facilidad con las que envuelve a la gente con sus palabras lo podrían hacer triunfar.

En pocas palabras un ganador nato. Amén de su segundo género.

Víktor lo sabía, es indiscutible el hecho de que es afortunado y la vida le ha puesto todo en bandeja de plata. Está contento con ello. No puede quejarse.

El y su mejor amigo Christopher, lanzándose en la más loca de las aventuras lograron montar una enorme empresa reconocida a nivel nacional en planeación de bodas, y todo comenzó cuando la prima de Chris estaba por casarse y su organizadora de eventos terminó estafándola, y entre él y Víktor sacaron adelante la fiesta, de ahí la idea de querer hacer eso más en serio y en gran tamaño, ahora son una de las agencias más reconocidas y pedidas del país con varias sucursales.

Es irónico pensar como un par de alfas pudieron montar algo así, que más parecía trabajo de mujeres betas o de omegas. Pero bueno, la vida no es siempre lo que se espera.

Y por supuesto que adora su trabajo, aunque también es cierto que se siente algo solo cuando ve como el par de tortolos en turno terminan casándose y el sigue como el perfecto soltero.

Aunque no se queja, algunas de las damas u omegas de honor no le son del todo indiferentes, y pasan muy buenos ratos. Lástima que solo son eso, ratos.

Chris, era muy parecido a él, no deseaba engancharse con las personas, prefería vivir libre y sin compromisos serios, desde que fundaron la agencia de planificación, el más renuente los compromisos fue Chris, él por otro lado, si quería algo lindo, pero no se sentía listo. En realidad sentía que aunque buscara por todos lados nunca estaría listo para algo así ya que no podía encontrar a alguien que le agradara lo suficiente, en un momento dado todas las personas llegan a ser demasiado planas, predecibles, aburridas. Por eso mismo no esperaba encontrar alguna pareja de manera pronta.

– ¡Víktor!– Christopher entro a la oficina que compartía con Víktor dando un portazo. Los ojos verdes de su amigo mostraban algo de enojo y preocupación

– ¿Que sucede?

– ¡Tengo dos noticias una mala y la otra peor!

–No puede haber dos noticias tan malas juntas

–Tu adorado Yasha se va a jubilar…–

–Bueno, tu y yo sabemos que Yakov ya es un anciano, su momento de jubilarse ya estaba a nada de llegar

–Tú no entiendes, si Yakov se jubila quien nos va a ayudar con las cuentas pedazo de ruso idiota

–¡Oye!...– en un principio sus ojos azules mostraron enfado, pero su amigo tenía razón… estaban en un punto crítico, el gobierno se estaba poniendo algo pesado con que las empresas empezaran a participar con la inclusividad en sus empleados, y ya tenían un memorándum… bueno dos donde les pedían de manera amable que integraran a alguien así en el equipo , si no su negocio no recibiría tan anhelada ayuda gubernamental a medianas-grandes empresas y sinceramente no podían permitirse algo así , menos aun si el viejo Yasha se iba a jubilar –¿Que vamos a hacer?

– ¿Qué que vamos a hacer? ¡Vengo a ti por respuestas! Pero aun no te he dicho lo peor…– saco de su pantalón un papel doblado – aquí está el tercer memorándum… ¿sabes qué significa eso?

– ¡No…!– el ruso negó con la cabeza, ¡que alguien le dijera que eso que está pensando es una mentira!

–Si…

El ruso se levantó de su asiento corriendo a la oficina de Yakov, el cual estaba terminando de organizar algunos folios para que quedaran en orden antes de poder retirarse a casa, ese era su último día laborando

– ¡Yakov! No nos dejes

Vitya…– el hombre sonrió – no me voy a morir solo me retiro a descansar a casa. Además ya tengo todo en orden cuando el nuevo contador llegue

– ¿Nuevo contador?

–Víktor… contrataste a alguien que me va a suplir, ¿cierto?

– ¿No podrías esperar una semana más?

–Víktor te pregunte algo, no me respondas con otra pregunta

– ¿Una semanita más? Es más, desde casa podrías seguir

– ¡Víktor!

–No– una vena de la sien del viejo brinco, amenazando con explotar

–Te deje el aviso de mi jubilación desde hace tres meses, TRES MESES, y sabias de mis intenciones desde hace SIETE MESES… tuviste todo un maldito año para hacerlo– los ojos furioso de Yakov no dan pie a ningún tipo de replica

–P-pero Yasha…

–No me digas Yasha, te prohíbo me digas así… – los ojos azules de cachorro regañado del ruso más joven causaron lastima. Yakov no entendía cómo es que siempre Víktor lograba salirse con la suya. Es como ver a un niño crecido bastante torpe… suspiro. –Ah… Vitya, Vitya, Vitya… eres un cachorro en el cuerpo de un adulto… nunca vas a aprender, ¿cierto?

–Puedo seguir diciéndote Yasha?

–Si… pero yo no seguiré con el trabajo, ¿entiendes eso?

–Pero…

–Víktor, ya soy viejo, estoy cansado y agradezco tanto el hecho de que tú y ese loco que tienes por amigo me hayan contratado a pesar de ser un viejo en sus últimos años laborales, pero ya estoy cansado…– volvió a suspirar, acercándose al platinado colocando una de sus manos sobre el hombro del menor –sabía que algo así iba a pasar… y también sé que eres un desobligado y jamás prestaste atención a los referéndums, hice algunos movimientos y me prepare para eso.

– ¿De verdad?

–Sí, pero también previne que no estarían preparados para tener todo listo para cuando se abrieran las convocatorias gubernamentales– Víktor le vio con duda –hice el trabajo de tu amigo y busque a alguien que pudiera seguir con el perfil que se busca aquí en la agencia, y encontré a un muchacho que les puede caer bien, es no vidente. Estudio contaduría aquí en San Petersburgo, y tiene varios diplomados. Sera un buen remplazo y de paso te vuelves "empresa incluyente"…– los ojos azules de Víktor mostraron descontento, pero al mismo tiempo algo de alivio, no quería que el viejo se fuera, pero agradecía que todo estuviera bajo control.

Esperaba que el nuevo que llegara fuera más una ayuda que un estorbo.

Parte 2. Observar

Yuuri estaba algo nervioso, es cierto que la voz del señor Felstman sonaba sosegada y transmitía seguridad, y en cierta forma eso lo tranquilizaba. Pero no confiaba del todo con el hecho de que la contratación no fuera directa. Es decir, Pichit le dijo que el señor Felstman lo contrataría, pero lo que realmente paso es que el anterior contador solo le recomendó para el puesto y lo canalizo con Recursos Humanos… valla cosa.

Y ahora estaba ahí sentado en ese sofá esperando a que alguien lo haga pasar a la oficina donde lo entrevistaran y todo se podría ir por el desagüe.

Y no es que desconfíe de sus propias capacidades, pero sabe que no es común que alguien como él sea contratado sin antes poner trabas en el camino, si no es que sencillamente pasaran de largo con él.

A veces y solo a veces le encantaría ser como los demás.

Estaba tan absorto en sus pensamientos que ignoro por completo el hecho de que había un alfa muy cerca de él, cayó en cuenta hasta que el olor se hizo más penetrante, como buscando llamar la atención, sinceramente era un buen olor, olía a madera, quizás podía sentir una sensación a fresco, como mentolado… o quizás ¿eucaliptos? Quien sabe, pero era verdaderamente agradable.

Yuuri se preguntaba, ¿cómo sería el dueño de tan agradable aroma?

En tanto Víktor salió de su oficina a dar un pequeño paseo por las instalaciones de su muy afamada agencia de bodas, para dejar la oficina libre para que Chris entrevistara al nuevo contador, y fue ahí donde vio a ese lindo omega de mejillas regordetas. Era verdaderamente adorable, y su aroma, era… suave, dulce, pero sin ser extremadamente empalagoso… melocotones…. Si, olía a melocotones.

Se paró en ese ángulo perfecto donde podía ser visto y admirado sin problemas, además de esa sonrisa matadora que ha hecho caer a varios, y el plus, dejar salir un poco de su esencia para terminar de rematar a la víctima en curso.

Intento una pose, luego otra, casi casi se pone a brincar para llamar la atención de ese omega de pelo negro y bonitos [1] ojos castaños, ¡y el muy desgraciado lo está ignorando olímpicamente!

¿Es en serio? ¿El, Víktor Nikiforov siendo bateado e ignorado por un omega simplón? ¡Eso es demasiado! ¡Indignante!

Decir que Víktor está molesto es lo menos. Barriendo con la mirada a ese insulso omega que lo despreció, giro dramáticamente cual diva en pasarela para seguir con su paseo. No vale la pena desperdiciar su tiempo así.

Cuando el ruso se hubo alejado, llamaron a Yuuri para que pasara a la oficina donde seria entrevistado, lamentablemente Víktor no pudo ver como Yuuri desplegó un bastón para invidente que guardaba en su bolso, el cual le ayuda a no chocar, siendo conducido por la amable chica de la recepción.

Después unas algunas vueltas por los pasillos, que a Yuuri se le hicieron interminables, por fin llegaron a la oficina donde seria entrevistado, el aroma que había sentido minutos atrás estaba ahí mezclado con otro aroma muy parecido al café, en realidad esa oficina olía bastante bien, tenía la esperanza que su jefe (o jefes) fueran igual de amables que los aromas de la habitación.

–Así que Yuuri Katsuki ¿cierto?– una voz masculina se escuchó. Tenía cierto tinte coqueto pero formal

–Así es… ¿y usted es?

–Christopher Giacometti, un placer. – oyó los pasos, del que suponía que era un alfa por su aroma, acercándose a él. Por inercia extendió su mano para estrecharla, el tal Christopher le devolvió el saludo –Y por favor encanto, no me hables de usted, me haces sentir muy viejo. Vamos a ser un poco más informales, ¿qué te parece? Eres joven a lo que veo, aunque vistes como todo un abuelo. – un sonidito nasal salió de Yuuri, mas como intento de risa

–Christopher…

–Solo dime Chris.

–Christopher… como usted podrá ver, la ropa me es meramente funcional. Estoy ciego. Pedí ayuda para verme formal, que usted me diga que parezco un abuelo no me ofende, ¡no sé cómo luce uno! No sé de moda, ni de colores. Sé que en esta empresa se dedican a organizar bodas, pero yo soy contador, lo mío son los números. No necesito ver para poder llevar una cuenta, y puedo manejar un ordenador sin problemas. Pero, si se le hace más relevante la manera de vestir de una persona que las capacidades que pueda lograr para mejorar su establecimiento, entonces no pertenezco aquí. Buenas tardes.

Si Yurui hubiera podido ver la cara de asombro total que dejo en Giacometti, ni el mismo se la hubiera creído. Christopher se quedó con la boca abierta, literalmente, boqueando como pez sin saber que contestar.

Yuuri por otro lado, no sabía dónde esconder la cabeza, sentía mucha, demasiada, vergüenza consigo mismo. ¡¿Cómo fue a enojarse tan rápido?! Sí, es cierto que fue un comentario desatinado, pero es que otras veces dudan más de su capacidad como profesionista que criticar el modo en que viste… ¡es la primera vez que le pasa! Sabe que eso es estúpido, pero no puede ignorarlo. Y tenía que irse de ahí con la poca dignidad que le quedaba y tratar de recordar el camino de regreso… esperaba que alguien le tuviera lastima y lo regresara a la salida.

– ¡Espera! ¡Espera un momento, ¿A dónde crees que vas?!– La voz del alfa lo venía siguiendo – ¿Puedes aguardar un minuto?– le tomo por el hombro, obviamente Yuuri reacciono con violencia zafándose del agarre, no le había dado permiso de tocarlo más allá del apretón de manos, está ciego no sordo, perfectamente lo escucho cuando le pidió que se detuviera, que no tuviera la intención de hacerlo era otra cosa.

–Le suplico que por favor no me toque, no le he dado permiso para hacerlo

–Lo lamento, de verdad lo siento. Nunca pensé que ese comentario fuera a ofenderte tanto.

–No me molesta que me diga anciano, me molesta que lo primero que haga sea juzgar la manera en cómo visto antes de conocer mis capacidades reales. – Suspiro de manera cansada –Muchos me han criticado por querer trabajar, por mi discapacidad, es más fácil lidiar con algo como eso, tengo argumentos ya estudiados para eso. Pero es la primera vez que hablan así de mi forma de vestir… valla cosa.

–Siendo sincero, nunca pensé que alguien como tu tuviera ese carácter

– ¿Alguien como yo?– la voz de Yuuri tenía cierto tono sarcástico

–Si… bueno… – y ahí va de nuevo Christopher a meter la pata

– ¿Acaso querrá decir un pobrecito cieguito indefenso y sobretodo omega?– el silencio otorgado le dio la respuesta a Yuuri –Señor Giacometti… si me dieran un rublo por cada vez que la gente da por hecho que por estar ciego y ser omega soy un ser indefenso, entonces yo estaría en un crucero por el mundo disfrutando de climas cálidos… No dé por hecho cosas que no sabe… Si eso es todo lo que me tenía que decir, le suplico que me deje retirarme.

Chris estaba que no se lo creía, se sentía profundamente admirado y avergonzado por partes iguales ante esa revelación de omega. Ese bonito asiático era una verdadera extrañeza. Normalmente los omegas –independientemente de su género primario– eran dóciles y generalmente eran intimidados por su fisco, pero este ejemplar era algo que salía de sus esquemas, era por demás interesante… era irrevente, poco convencional…

–No. No es lo único que te tengo que decir. Antes que nada te ofrezco una disculpa. A veces y solo a veces suelo ser un poco estúpido, y esta es una ocasión. Jamás me había topado con un omega

– ¿Ciego?– interrumpió Yuuri, dejando que Christopher soltara una pequeña risilla

–No, con un omega que no se deja amedrentar por un alfa y ser tan valiente para contestar de ese modo en como lo hiciste. – La cara inexpresiva de Yuuri le crispaba un poco no podía imaginar lo que estaba pensado, pero aun así se animó a continuar –Así que quiero que formes parte de "Bride Drem"… que dices, ¿quieres ser nuestro nuevo niño de los números?

¿Era una broma, cierto? Yuuri no se lo podía creer, es decir, le grito y casi le dijo alfa estúpido a ese sujeto de la manera más cortes que encontró ¿y aun así lo quieren contratar? ¿Sin referencias, ni curriculum ni nada de eso? Muy probablemente aun este soñando, si es eso… Apretó con fuerza el bastón que tenía en su mano, casi se lastimo con la correa, cosa que si le dolió, así que si hay dolor significa que está despierto y no está soñando, y si no está soñando y no es una mala broma, entonces solo queda una última opción… ese es un alfa ciertamente es un estúpido.

En tanto Chris, se estaba desesperando, ¿qué es lo que estaba pensando ese niño? No hace caras, no sonríe, o frunce el ceño… ni siquiera podía ver nada en su mirada ¡Ayuda!

Sin querer, Yuuri se dio cuenta que el tal Chris estaba desesperado o alterado, su aroma se estaba poniendo algo acido, cosa que le dio gracia, soltó una pequeña risita, descolocando al alfa ¡el cerdito cegatón podía reír!

–Debe estar usted loco al aceptar a un aspirante sin siquiera verificar referencias… pero acepto el puesto. – Volvió a extender su mano para cerrar el trato, rápidamente Chris le devolvió el gesto.

–Acepto que estoy loco al decir que dos alfas montar una agencia de bodas, pero eso es lo que hace único a este lugar, así que bienvenido a esta locura.

–X–

–Yuuri, cariño, ¿cómo te fue en la entrevista de trabajo?– Hiroko, la madre del japonés salió a recibirlo en cuanto el moreno cruzo el umbral de la puerta de la casa.

– ¡Mamá!– el tono emocionado de Yuuri respondió las dudas de Hiroko, haciendo que una gran sonrisa apareciera en su rostro – ¡Me han dado el puesto!

– ¡Toshiya, el niño consiguió trabajo!– grito Hiroko haciendo que su padre asomara la nariz al recibidor

– ¡¿Eh!? ¡Muchas felicidades! Ya era hora que reconocieran todo tu talento– término dando unas cuantas palmaditas en la espalda de Yuuri

– ¡C-claro! M-mis talentos…

– ¿O no fue así?– Hiroko dudo. Haciendo que Yuuri se pusiera nervioso y comenzara a juguetear con sus manos, obviamente este gesto no pasó desapercibido para su madre –Yuu, dime la verdad, ¿qué sucedió ahí?

Yuuri suspiro, nada escapaba de los ojos de su madre, ¿cierto? Aun no lograba entender cómo es que podía darse cuenta de cómo se sentía, si ambos –tanto Hiroko como Toshiya– eran betas. Misterios de las madres.

–En realidad… fue extraño. Criticaron mi forma de vestir, y al siguiente minuto ya estaba siendo contratado… empiezo el siguiente lunes. Por lo pronto me pasaron por correo algunos documentos para leer y familiarizarme con la empresa… Dijeron que tendrían todo listo para mí. Que si no entendía el funcionamiento de algo que el lunes aclararían mis dudas, de igual manera los acondicionamientos de mi área de trabajo…

–Bueno…– intervino Toshiya – lo importante es que te dieron el empleo, ¿no? Así que no te preocupes por lo demás– el hombre paso un brazo por la espalda de Yuuri, dándole un reconfortante abrazo –Mi hijo sabrá demostrarles de lo que está hecho un Katsuki, ¿cierto?

Con un rápido asentimiento de cabeza Yuuri le contesto, una pequeña sonrisa aprecio en sus labios, dando a entender que estaba muy de acuerdo con su papá, pero muy en el fondo sentía que estaba por meterse en un lio gordo… esperaba no ser un estorbo en ese lugar.

–X–

Víktor, siendo el despistado que era no se había dado cuenta que el que antes era el despacho de Yakov estaba siendo total y completamente renovado.

Habían sido quitadas todas las plantas de adorno, la mesita de centro del mini living había sido removida de igual manera, y los sillones se pusieron todos pegados a las paredes. Y lo más importante, el escritorio también fue pegado a la pared y la silla del ocupante daba la espalda a la puerta. Y estaban colocando un ordenador de lo más extraño, bueno más bien le estaban colocando una tabla llena de puntitos y botones, junto con una Tablet con una placa blanca llena de puntitos… Además de que los técnicos estaban maldiciendo a diestra y siniestra por tener que adaptar un "maldito sintetizador de voz".

Todo era extraño, ¿en serio el nuevo había puesto tantas condiciones para ponerse a trabajar?

– ¿Cómo ves cómo está quedando?– Víktor sintió una palmada en la espalda mientras que Chris le daba una palmada en la espalda

– ¿Por qué quitaron todo? Se ve endiabladamente triste esta oficina

–Víktor, cher, ¿eres tonto?

– ¿Que? ¡Claro que no! ¿Por qué dices eso?

–Vitya… ¿recuerdas que fue lo último que hizo tu queridísimo Yasha antes de irse? Nos puso sobre la mesa la oportunidad de ser incluyentes, y ser incluyentes significa incluir personal con algo diferente, en este caso nuestro nuevo niño de los números es un adorable omega cegatón.

– ¿Qué? ¿Cómo que cegatón?

–Eso mismo, el niño no ve ni un poquito. ¿A que no es gracioso?

–Claro que no es gracioso, no pienso poner nuestro patrimonio en alguien que no es capaz de saber qué color de ropa interior está usando. – Chris levanto una ceja algo incrédulo – ¿es en serio? ¡¿Te preocupas por saber de qué color de ropa interior están usando tus empleados?!

– ¡No! ¡A lo que me refiero es que no ve! No puedes contratar, no se… ¿alguien en ruedas o con muletas…? o mudo… ammm ¡ya se, a alguien sin un ojo!

– ¿Te estas escuchando? ¿Sabes que tan estúpido e inmaduro se oye todo eso?

–Pero Chris, ¿si no ve cómo va a ser capaz de llevar a cabo la contabilidad? Tú, yo y toda Rusia saben que esta empresa gana millones anuales. ¿Vas a poner todo eso en manos de un topo cegatón?

Chris suspiro cansado. Definitivamente su mejor amigo a veces resultaba ser un total y verdadero imbécil.

–Ven, acompáñame– Víktor lo siguió obedientemente a su oficina compartida. En cuanto llegaron se dejó caer pesadamente en su silla y Chris le dejo caer una carpeta con varios papeles dentro –Quiero que revises cada uno con calma, y después dime lo que se te dé la gana.

Casi se podría decir que Víktor abrió la carpeta con fastidio, encontrándose con un curriculum intachable, varios cursos, y diplomados… Todo parecía asombroso, hasta que llego a un punto talmente importante.

– ¡Es del cegatón!

–Así es…

– ¡El cegatón es un omega!

–Efectivamente…

–Chris… sabes que te quiero… y que raramente te cuestiono algo… y que muchas veces te he seguido a las más estúpidas y raras ideas que tienes… ¿pero esto es en serio?– dijo aventando los papeles al escritorio –creo que te estás pasando de "inclusivo"

–Vitya bebé… yo también te quiero. Y por lo mismo te pido que no seas tan infeliz y dejes darle una oportunidad… Tal vez ese cerdito cegatón nos dé una grata sorpresa.

–X–

Yuuri estaba nervioso. Muy nervioso. Más nervioso que cuando le toco dar ese discurso en frente de sus compañeros… Lo último que quería es que le diera un ataque de ansiedad en ese momento.

–Si sigues pensando tan alto los vecinos nos pondrán una denuncia por todo el escándalo que estás haciendo.

–Mari… Perdón, yo… Es solo que es mi primer día y no quiero ser un desastre.

–Hermanito, ya eres un desastre. Pero lo único que te queda es calmarte. Lo harás bien.

– ¿Me veo bien?–

–Me hubiera gustado más verte con un traje, pero creo que es pedir mucho. Te vez adorablemente bonito

–Mari, por favor…– un ligero sonrojo apareció en su rostro. Su hermana tendía a decir cosas innecesarias – ¿No me veo como un abuelo?– Una risilla nasal salió de Mari

–No, te ves como un ratón de biblioteca… solo te harían falta unos lentes de montura gruesa. Y no te preocupes, toda tu ropa combina bien.

–Supongo que gracias…

– ¿Necesitas que te acerque un poco a donde trabajaras…?

–No, prefiero tomar el autobús. Necesito aprenderme bien el camino, y la gente siempre se ofrece a ayudar. Así que estaré bien

–De acuerdo, confiare en ti. Igual si necesitas algo, lo que sea, no dudes en llamarme…

Mi número es el primero de tu lista, solo aprieta el botón de la hendidura y el de la flecha abajo

–Mi número es el primero de tu lista, solo aprieta el botón de la hendidura y el de la flecha abajo… ya se Mari… gracias

–No necesito que me imites Yuuri. Me preocupo por ti. – Mari tuvo la necesidad de rodear sus brazos en su tonto hermano pequeño. Yuuri solo se dejó hacer.

–Lo sé. Alfa tonta…

–Omega estúpido…– Termino soltándolo y dándole una palmada en la espalda –Bien, márchate ya o llegaras tarde, y no quiero que terminen etiquetándote de impuntual– Yuuri soltó una risilla tonta. Claramente ya estaba etiquetado, solo sería agregar una más a la ya larga lista.

–X–

Realmente llegar a Bride Drem no fue un problema. La gente siempre terminaba siendo demasiado condescendiente con él, así que cualquier tipo de indicación terminaba siendo un tour de la mano de un completo desconocido. La mayoría de veces de omegas y betas. Así que la gente terminaba dejándolo en la puerta del establecimiento. Y decían que no había ventajas.

Al entrar lo primero que sintió fue un golpe de feromonas de emoción. Seguramente había parejas que estaban contratando los servicios de la empresa. Bien, significaba que ya tenía algo de trabajo acumulado.

Trato de recordar el camino que tomo la primera vez que fue para la entrevista. La verdad es que ya estaba algo perdido. Ocupaba ayuda, doblo su bastón colocándolo bajo su brazo, tratando de olfatear a alguien cerca que lo pudiera ayudar.

Víktor iba tarde, quería llegar mucho antes para conocer al topo que había contratado Chris, pero todo sucedió como es costumbre cuando tienes prisa. El móvil se quedó sin carga y nunca sonó, porque Makachin, su perro, se le ocurrió la feliz idea de trozar el cargador en dos. El gas se había temido a media ducha y se terminó bañando con agua helada. Y para terminar, se acabó el bendito café, por lo que tuvo que ir a comprar uno, el cual termino en la mitad del asiento del copiloto… Toda una mañana muy trágica.

Pero al parecer su suerte cambio… un poquito… ahí estaba el omega de bonitas mejillas que lo desprecio, quizás solo no lo vio la vez pasada, así que esta vez lo intentaría de nuevo. Libero un poco de su aroma para que el chico omega bonito esta vez sí le hiciera algo de caso.

Yuuri sintió nuevamente ese aroma amaderado con tintes frescos, quizás esta es la ayuda que había estado esperando. Desdoblo su bastón y camino hacia el origen de ese olor tan agradable.

–Disculpa, estoy perdido. Estoy buscando los elevadores para la segunda planta, sabes es mi primer día y no quiero llegar tarde.

La expresión "trágame tierra" era una nimiedad a lo que Víktor sintió en ese momento ¡Ese omega era el topo que contrato Chris!

Yuuri pudo sentir como el cambio de aroma se dio muy repentinamente a algo mucho más acido. Tal vez había asustado a esa persona.

–Perdón si te asuste. La gente suele decir que soy algo silencioso. ¿Podrías ayudarme?– una tímida sonrisa apareció en el rostro del omega

Una sonrisa de suficiencia apareció en el rostro de Víktor

–Claro que te puedo ayudar… ¿ocupas que te de la mano, o quieres que consigamos una correa?

La sonrisa desapareció del rostro de Yuuri… ¿Así que ya íbamos empezar, cierto? Bien, si quería jugar rudo, jugaría rudo.

– No hace falta gracias, traigo mi propia correa y trae un lindo bozal… para el perro que me guía

–Tan precavido…– el tono monocorde no tenía nada de sentido con las palabras dichas. Un aroma más agrio se dejó sentir –Sígueme…–

Víktor comenzó a avanzar y Yuuri se quedó de pie en su lugar.

– ¿Que? ¿No querías llegar temprano?– Yuuri bufo ante semejante falta de tacto. Alfa idiota.

–Por si no te habías dado cuenta, no te puedo ver. Guíame.

De mala gana lo tomo de codo y casi lo jalo hacia los elevadores. Bien. Víktor ya estaba de mal humor. Su día definitivamente se estaba yendo a la mierda. Se empezó a impacientar. Lamentablemente ese topo japonés y él iban hacia donde mismo así que tampoco iba a ser tan hijo de puta para llevarlo a otro piso. Cuando llegaron de mala gana también lo aventó hacia el exterior.

En lo corto del trayecto, Yuuri pudo darse cuenta de dos cosas. La primera iba a ser un infierno trabajar ahí. La segunda, ese estúpido alfa no tenía idea de cómo tratar a las personas.

–Bien ya estás en el segundo piso, muévete hacia donde tú quieras

–Antes de que te vayas… Solo déjame decirte una cosa, Alfa… Eres un horrible tipo, insufrible de poco tacto y muy grosero... Y otra cosa más... tu aroma es horrible, apestas. Quítate. –Volviendo a extender su bastón, pero esta vez hacia atrás logro darle un golpe en la espinilla y avanzo hacia afuera. Primera victoria ganada.

–X–

– ¡Yuuri! Que felicidad poder encontrarte– La familiar voz y el olor a café inundaron los sentidos de Yuuri, por lo cual sonrió por inercia.

– ¡Señor Giacometti! Buen día.

–Te he dicho antes que me digas Chris, ni tú ni yo estamos tan viejos para tratarnos por nuestros apellidos y de manera tan formal. – Un pequeño mohín de desacuerdo apareció por un momento en el rostro del japonés, así que queriendo que no tendría que ceder en eso…

–De acuerdo Christopher – bajo sus términos, claro está…

–Jamás te voy a ganar, ¿cierto?– una risilla nasal se dejó oír y el aroma a café se sintió más vivo. –Así que Yuuri, ¿listo para conocer tu espacio de trabajo?

–Oh, sí por favor me encantaría–

– ¿Puedo tomar tu brazo? Esta vez no quiero ser descortés contigo– una ligera risa salió de Yuuri

–Por supuesto. Y por cierto, discúlpame, ese día estaba un poco a la defensiva… y pues…–

–No te preocupes– Contesto Chris – realmente a veces soy un poco torpe. Digamos entonces que ese día fue un empate entre ambos y ahora estamos en paz… ¿Te parece?

–De acuerdo. Me parece–

No dieron tantas vueltas, al parecer su espacio de trabajo estaba cerca de los elevadores. Realmente ese lugar no olía a nada, ¿es que acaso no había más gente ahí?

–Listo Yuuri, llegamos. Esta será tu oficina.

– ¿Mi oficina? ¿Voy a trabajar solo?

–Así es, tu propia oficina para que trabajes más cómodo. Era de hecho la oficina del anterior contador, te diría que tiene una ventana y una linda vista… pero creo que no sería correcto.

–Bueno…– Sonrió Yuuri –me sirve saber que hay ventana, así los días de calor la podre abrir y tendré cuidado los días en que se avecine la lluvia o haya mucho viento. En cuanto a la linda vista… supongo que voy a estar demasiado ocupado para ponerme a contemplar el paisaje. ¿No crees?

–Tienes razón– una suave risa broto de Chris –Ven, conoce tu escritorio. Buscamos que tuviera todas las adaptaciones disponibles, pero si tú necesitas algo más, no dudes en pedirlo.

Guardando su bastón en la bolsa que colgaba a su lado, Yuuri dirigió sus manos hacia el escritorio, reconociendo los bordes y sus superficies, movió sus manos hasta donde la computadora comenzaba sintiendo las tablas en braille, siguió avanzando hasta encontrar el teclado más atrás y seguida la pantalla, con grandes bocinas a los costados y algo que parecía ser una diadema con micrófono colgando de la pantalla. Siguió el recorrido encontrándose más botones en braille que daban el encendido y apagado de la computadora. Continuo con el recorrido, encontrándose tablillas para escribir y una plaquita que indicaba que en la parte de arriba estaba la impresora.

–Valla… está todo muy organizado…

–Y eso no es nada– interrumpió Chris –si sigues a tu derecha de donde está el monitor, te encontraras con un teléfono, y una lista de números que son las extensiones a los demás departamentos de la empresa, aunque si quieres, puedes utilizar el comando de voz que se prende una vez que se encienda la computadora y le puedes indicar que marque a dicha extensión.

– ¡¿Pusieron un comando de voz?!

– ¡Claro! Necesitamos que te sientas lo más cómodo posible… oh, y casi lo olvido. Toma esto– Yuuri recibió lo que parecía ser una Tablet, con solo tres botones, dos cortos y uno largo.

– ¿Qué es esto?

–Es un traductor, quizás haya ocasiones que tengas a la mano documentos en físico, y esa es la manera más fácil para ti de leerlos, botón pequeño de hasta abajo enciende, botón pequeño de en medio captura imagen, botón largo de arriba volumen

–Dios… esto es… Gracias– Yuuri se quedó sin palabras, tal vez trabajar ahí no sea tan malo después de todo.

–Cualquier cosa Yuuri cher házmelo saber, extensión 411 a mi oficina, familiarízate con todo y mañana te doy un tour por los pasillos.

–Gracias… ah… Christopher…

–Dime…

–Yo… bueno… es solo que…– Dios porque esto se estaba volviendo difícil, después de este trato tan amable

– ¿Que paso Yuuri, algo está mal?

–De verdad… yo…– suspiro– me gustaría contarte algo antes de iniciar. No me gustaría que esto quedara así, y me siento terrible de decirte esto después de que has sido tan amable… pero…

– ¿Pero?...

–Hace un rato, cuando llegue, un alfa fue grosero conmigo…No es que antes no lo hayan sido, pero, por favor, si hoy puede ser el tour por los pasillos te lo agradecería mucho. No quiero volver a pedir ayuda estando aquí.

–Yuuri, desde el momento que trabajas para mí, nadie en este lugar debe tratarte mal. Si lo reconoces házmelo saber, esto no se va a quedar así. Y no tomes en cuenta a esa gente la cual es demasiado estúpida, probablemente sus madres los dejaron caer de bebes. Aun así le diré a mi socio para que también cuide de ti y ya sea el o yo te demos ese paseo por la empresa. ¿De acuerdo?

– Si. Muchas gracias.

–Bien. Te dejo, diviértete con tus juguetes nuevos. – Yuuri escucho como los pasos de Christopher se alejaban. Definitivamente podría acostumbrarse a su nuevo empleo.

–X–

– ¡Chrisssss!– un bulto plateado se le dejo ir encima – ¿Apesto?

– ¿Qué?– no era un bulto, era Víktor

– ¿Que si mi aroma es desagradable?– dijo pegando su cuello en la nariz del rubio

–Vitya sé que somos amigos, pero esto es demasiado, no me van los alfas– trato de meter las manos entre ambos para alejar un poco al platinado, pero este insistía en estar más cerca

–No es eso idiota, ¡solo es que me dijeron que mi aroma es desagradable!– Y de la nada los ojos de cachorro moribundo hicieron mella en Chris – ¿Es cierto? ¿Huelo mal? ¿¡A qué demonios huelo ahora!?

– ¿Quién te dijo eso?

– ¡No importa ahora, solo responde!

–Ok– Tomo a Víktor por los hombros acercándolo más, a que su cuello quedara mejor expuesto. Aspiro un poco – tu aroma sigue siendo el mismo… pero– olfateo un poco más –… Víktor, ¿comiste algo con ajos?–

– ¿Qué?– Sintió más fuerte el olfateo de Chris en su cuello

– ¡Eso! Hueles a ajo, muy leve, pero mi olfato es delicado cuando se trata de especias

– ¡Claro que no! Hoy ni siquiera me pude tomar mi café

–Disculpe señor Nikiforov, pero una de las tex…tileras…– La secretaria de ambos alfas simplemente no tenía palabras para describir aquello… ¡Un amor prohibido entre alfas! Ambos abrazados de manera tan cercana, oliendo sus cuellos y el hermoso señor Nikiforov mostrando esa bella sumisión ante el elegante señor Giacometti… Que divinos…

Como si tuvieran un resorte, ambos alfas se separaron, que pena, que horrible pose tan comprometedora… Y peor aún ¿Qué pensara ahora su secretaria de ellos? Definitivamente ya no la verán a la cara

–Olga, cariño… ¿qué decías de los textileros?– Trato de hablar falsamente recompuesto Víktor

–Ah… si… Que llamaron para programar la cita para ponerse de acuerdo con las importaciones… Les comente que el viernes de esta semana estaría disponible a medio día… está bien, o desea que acomode otro día, por si tiene… ajammm… pendientes… – una mirada nada discreta se puso sobre Chris

– ¡No!... No… Todo bien, así déjalo, el día que les dijiste está bien…

–Muy bien… y perdón por la intromisión…

Esperaron un poco a que la secretaria se retirara. Joder que incómodo. Se volvieron a sentar en sus sillas como la gente civilizada que se supone tenían que ser, para hablar como la supuesta gente normal que son…

– ¿Así que ahora me dirás quién te dijo eso?– Pregunto Chris, tratándose de acomodar el traje ante la arruga imaginaria

–El topo japonés que contrataste.

– ¿El cerdito cegatón? Vamos, que el niño ese es bastante tranquilo…. A menos que le hayas dicho algo que no le haya agradado….

– ¿Por qué lo dices?

–Cuando lo contrate, lo hice enojar un poquito… ya sabes, no toda la gente es buena con los que no son como ellos, así que pensé que sería bueno ver como reaccionaba a algo así. Me sorprendió mucho que es capaz de defenderse, tiene una lengua muy bien afilada, me gusto y lo contrate.

–Valla, muy heroico de tu parte.

–Pero… el cerdito me dijo algo que no me gusto.

– ¡Lo sabía! Ya vamos a empezar con problemas

–Víktor, por favor. Madurez en esto.

–Está bien, ya no voy a jugar… ¿Que te dijo el topo cegatón?

– Alguien lo agredió hoy en la mañana cuando llego al edificio. Me pidió de favor que de ser hoy mismo le ayudara a conocer el edificio, o al menos la zona donde trabajara, para que no se pierda y tampoco para que pida ayuda.

Una flecha enorme con la palabra culpable atravesó la cabeza de Víktor en ese instante.

– ¿Y eso que tiene que ver conmigo?

–Bueno… genio. Eres mi socio, y por lo tanto el dueño de este lugar, debes al igual que yo estar al tanto de tus empleados, más si son especiales. Quiero que el cerdito te conozca para que también te pueda buscar a ti cuando yo no pueda, no este, o este ocupado.

–Ja-ja… No.

–Víktor…

–No Chris, dije que no y es ¡No!

–X–

Yuuri se sentía como niño en juguetería, es que había tantas cosas interesantes condicionadas en su computadora, y eso le emocionaba, haría que su trabajo se volviera mucho más fácil. Cuando encendió la PC un sonido de voz le indico que se estaba cargando el sistema, si supiera con exactitud cómo estaba organizado su espacio de trabajo se pondría a dar saltos de emoción, así que solo se limitó a sentarse en esa muy hermosamente cómoda silla con rueditas ¡que podía girar!

Genial, más días de estos por favor.

Termino por conocer todos los aditamentos de la computadora, y decidió que era momento de comenzar a trabajar, en un descanso podría conocer mejor su oficina y tratar de abrir la ventana.

Cuando Yuuri entendió de mejor manera la movilidad de la empresa comenzó a desconcentrarse, había un aroma el cual no lo dejaba en paz, y cada vez se hacía más fuerte, era muy acido, como una fruta echada a perder, dios, necesitaba abrir esa ventana o terminaría regresando el desayuno.

Como pudo y a tientas busco la pared y de ahí a buscar el hueco de la ventana, el cual no estaba tan lejos, abriendo las ventanas y haciendo que un poco de aire fresco entrara y despejara ese horrible aroma. El cual se intensifico, ¡joder! ¡¿Es que de verdad querían observar el arroz ya digerido que desayuno?!

– ¡Yuuri! Has encontrado la ventana, ¡excelente!– esa era la voz de Christopher, pero ese aroma…

–Eh... si, sentía que me estaba ahogando y necesitaba aire

–Te quiero presentar a mi socio. – Chris se aclaró la garganta y se oyó un golpe seco

–…Que tal…– Esa voz...

–Este alfa tímido que tengo al lado se llama Víktor Nikiforov. Víktor, este precioso niño es Yuuri Katsuki, nuestro nuevo niño de los números. Cualquier cosa que necesites Yuuri, puedes acudir a él o a mí, ¿De acuerdo?

–Claro…

– ¿Ya nos podemos ir?– Definitivamente es SU voz

–Oh no, tenemos que hacer que Yuuri conozca un poco más el área donde va a trabajar

–Sabes Christopher, creo que prefiero quedarme en la oficina a terminar lo que estoy haciendo

–Oh no, no, no, no, no, te prometí algo y lo voy a cumplir, es más nuestro amado Víktor lo hará… ¿Verdad cher?

–Si el señor Katsuki insiste en trabajar no veo el motivo de sacarlo de su oficina– muy bien… si eso quiere…

–Aunque pensándolo bien– interrumpió Yuuri antes de que Chris pudiera decir algo –creo que no estaría mal que el señor Nikiforov fuera el que me muestre el lugar.– lo acido del aroma del alfa se intensifico –tengo la suerte de haberlo conocido hoy en la mañana, y él fue quien amablemente me condujo hasta acá

Un extraño olor entre cebada y café se hizo presente en el ambiente, no era desagradable, pero mareaba mucho… alguien probablemente estaba molesto.

– ¡Ah!... así que fuiste tú Vitya cher… Excelente Yuuri, este sujeto te enseñara hasta el más mínimo rincón que ocupes conocer… y si no lo hace de buen modo y gustoso, por favor, procura que todo parezca un accidente

Ah~ que bien se siente, justo en el ego de ese estúpido alfa. Y decían que los omegas eran dulces creaturas, novatos.

–X–

Alguien dijo que los cambios son difíciles y que usualmente representan un gran reto. Más aun cuando tu vida ya es un reto.

Yuuri sentía que más que trabajar con adultos serios y responsable estaba tratando con un par de críos que jugaban a los señores empresarios.

Ejemplo de esto, el segundo día de trabajo sin ir mas lejos. Cuando llego esperaba sentarse en su lugar a trabajar como cualquier adulto medianamente responsable, ¿y que encontró? Todo su espacio alterado, el escritorio, estaba volteado, y la bendita ventana atascada… Bien podía haber pensado que los de limpieza o mantenimiento movieron algunas cosas. Bien lo podía dejar pasar. Al día siguiente, otra vez todo fue removido, y la ventana atascada. Bien, esta vez necesitaba ayuda, busco la pequeña tarjeta con las extensiones de los demás departamentos… jamás lo encontró, bien, a pedir ayuda a la vieja usanza.

Cuando se completó la segunda semana y todo se movía mágicamente de lugar, se dio cuenta que nada era accidental, por muy obvio que pareciera. Así que tendría que ser más listo que su enemigo.

Aprovechando que era viernes y todos se iban temprano (bendito horario de oficinista con semana inglesa) se escondió en una de las oficinas cercanas, tal vez no veía, pero tenía un olfato envidiable, y ya se había aprendido la mayoría de los aromas de sus compañeros de trabajo.

Y fue ahí cuando todo tuvo una explicación lógica, el idiota de Nikiforov. Ese aroma a madera y menta, además del nada sutil ajetreo que venía de su oficina… Muy bien, quería guerra, guerra iba a tener.

Al siguiente lunes llego con un bolso mucho más grande del que solía cargar, dejaría todo sus insumos de guerra preparados para cuando se fuera dando la ocasión.

Y efectivamente, cundo llego, otra vez todo estada desordenado… no importaba, la guerra comenzó.

Cuando termino el día, salió del edificio tranquilamente, con un bolso mucho más ligero que el traía por la mañana…

–X–

– ¿¡Qué diablos es esto!?

Un enorme pene de yeso de 50 cm, estaba paradito, ahí, a la mitad de la oficina de Víktor y Chris. Con unas grandes letras en la longitud de yeso que decía "propiedad de Víktor Nikiforov".

–Vitya… no sabía que tenías ese tipo de fetiches– la risa ahogada de Chris era lo peor de todo.

– ¡Eso no es mío!

– ¿Y porque tiene tu nombre?

–¡Alguien más lo trajo aquí! ¡Olga!

– ¿Se le ofrece algo señor Nikiforov?

–Siii. Necesito saber qué hace ESO ahí

–Bueno… el conserje lo encontró esta mañana en una de las oficinas y lo trajo para acá… puesto que… bueno… ya sabe… tiene su nombre

– ¡¿En la oficina de quién?!

–La que esta vacía al lado de la del contador

–…Ese…

– ¿Víktor que vas a hacer?

Víktor salió hecho una furia, seguido de Chris para impedir que fuera hacer alguna estupidez

–¡TU!– abrió la oficina de Yuuri dando un portazo

– ¿Dígame?

–Tu pusiste el pene gigante ¡¿verdad?!

–Disculpe señor Nikiforov, pero no se de lo que me está hablando– la propiedad con la que Katsuki estaba hablando empezó a crispar sus nervios, es que joder, ¡eso tenía pinta de ser obra de ese cerdito cegatón!

– ¿Esta es tu venganza?

– ¿Venganza? Disculpe, pero no se de lo que está hablando…– una sonrisa estudiada a lo largo de su vida (y que Mari solía decir que era apropiadamente cínica) apareció en su cara – ¿Por qué tendría que vengarme yo de usted?

Con tal escándalo que se armó, la mayoría de los empleados se acercaron a ver ese pleito, ¿Cómo se atrevía Víktor Nikiforov a gritarle de esa horrible manera a ese pobre omega ciego? ¿Qué horrible persona era para acusar a alguien tan encantador de poner un pene gigante a su nombre? ¿Qué culpa tenía el pobre chico de los horribles fetiches de su jefe? Bien dijo Olga que esos alfas que tenían como jefes tenían un rollo extraño.

Víktor estaba maniatado. No podía decir que era porque él había estado moviendo sus cosas de lugar… Bien jugado maldito Katsuki…

Sin decir nada, y con el poco orgullo que le quedaba, tomo los trozos de su dignidad y regreso a su oficina. Christopher pidió amablemente que envolvieran eso en papel periódico y lo tiraran a la basura.

–X–

–Explícame que fue lo que acaba de pasar. Y dime la verdad

–Le jugué una inocente broma al cegatón… y se la cobro el infeliz.

– ¿Qué le hiciste?

–Le estuve moviendo todo de lugar por dos semanas, le atranque la ventana y le estuve desconfigurando la impresora…

–Bueno… si, admito que se pasó un poquito… pero fue demasiado ingenioso ¿Cómo le habrá hecho para escribir eso en ese pene gigante?

– ¡Eso no importa!... Ahora soy un alfa pervertido con un fetiche con los penes enormes

–Muy en el fondo sabes que te lo mereces… No fuiste precisamente amable con el chico cuando llego. Y además lo estuviste molestando cuando él no te dio motivos para hacerlo… Víktor malo

–Ya… basta con eso

–Bien… pero piénsalo. Conoce al chico… es un buen topo. Solo, trata de no ser un idiota, ¿vale?

–Mmmmm…

–X–

Por fin… paz.

Llevaba otras dos semanas trabajando, y por fin había tenido la tan anhelada paz que necesitaba para trabajar. Todas sus cosas en orden y ventana funcional. Aunque sinceramente si se siente un poquito mal. Si se pasó con la figura del Kanamara Matsuri [2], pero bueno, algo se tenía que hacer.

Bendita Mari, cómplice de la mayoría de sus crímenes.

Pero, independientemente de eso la empresa tiene muy buenos números, pero hay cosas que se le escaparon al contador anterior, entre algunos proveedores y nóminas, nada que no se pudiera arreglar en un par de días. Rectificando ese par de cosas, los números en que se maneja la empresa no bajan, al contrario, con la proyección que hacen esos idiotas de Nikiforov y Christopher, los dividendos aumentan… valla que son listos… solo en algunas cosas…

De hecho con las cantidades que manejan, es sorprendente que su matriz sea tan pequeñita en comparación con las sucursales que manejan a lo largo del país. Mari suele decir que esas tiendas son un deseo de hada madrina, todo lo que te puedes imaginar para la boda de tus sueños está ahí… de verdad a veces le gustaría ser normal para poder ver todo eso que se está perdiendo.

Suspiro con algo parecido a la amargura… Y de nuevo ese olor a madera con menta… Era la segunda vez en el día que sentía es aroma, a estas alturas más que conocido. Bien, la paz se acabó.

–Es molesto saber que estás dando vueltas como lobo enjaulado. Tu olor no me deja concentrar. ¿Qué quieres?

– ¿Ya nos hablamos de tu?

–Hace un buen tiempo que tu yo nos perdimos el respeto empleado-patrón… ¿Qué quieres?

–Eres un amargado

–Y tu un alfa tonto y prepotente

–Eso dolió…

–Y también dolió la manera en cómo me trataste sin siquiera conocerme. ¿Ya me vas a decir que quieres o vas a seguir ignorando mi pregunta?

–Yo… Quiero disculparme contigo

– ¿Qué?

–Eso... Lo admito, me diste miedo. ¿Cómo alguien que no es capaz de ver la manera en que viste iba a manejar todo lo que me ha costado años de esfuerzo y compromiso? No solo con Chris, si no con los bancos, con el resto de la gente que trabaja para mi… Eso… Lo sé es estúpido, y quizás ofensivo para ti. Pero me gustaría que me entendieras un poco.

–Usualmente la gente me tiene lastima, no miedo. Y es verdad, me siento ofendido con todo eso que me acabas de decir… pero, agradezco que te sinceres conmigo. Pero también quiero que tú entiendas algo. Me molesta que dudes de mí y de mis capacidades. ¿En serio crees que la universidad te regala el título de algo? Fue horrible y cansado tratar de lidiar con cada una de mis clases, poder hacerle entender a los maestros que no era estúpido solo por no poder ver… y los callé, los callé cada que mis notas superaban sus expectativas a tal punto que logre tener un promedio perfecto y hacerles ver que los estúpidos eran ellos… así que te pregunto ¿de verdad crees que quiero perjudicar algo que sé que tardaste años en consolidar? Que equivocado estas.

–Entiendo…

– ¿… algo más?

–No… eso es todo.

–Aun no acepto tus disculpas… Y todavía no lo pienso hacer. Aunque yo también tengo que pedir disculpas… Por lo del pene del Kanamara Matsuri, no sabía que te dejaría tan mala reputación

–Entonces si fuiste tú…

–Si, por eso me estoy disculpando. Aunque después de todo lo que me hiciste, ¿creíste que me iba a quedar cruzado de brazos?

–Eres un horrible omega cegatón lleno de maldad, ¿sabes lo que Olga ha inventado?

–Un poco, se oyen cosas interesantes

– ¡Pues son mentira!

–Lo se…muchas de esas cosas las invento ella con teorías locas… la verdad es que ella es demasiado comunicativa conmigo, dice que aunque yo no vea lo que está pasando me mantendría bien informado.

–Debería despedirla

–No lo hagas, me encargare de convencerla de que está equivocada. Solo ya no le des motivos para que piense mal de ti y de Chris…

– ¿Ya le dices Chris?

–Me lo exigió, así que no me quedo de otra

– ¿Qué? ¿Cuándo fue eso?

–Hace una semana, me invito a desayunar… fue muy amable

–Pues no le hagas caso, no es un buen pretendiente para ti

– ¿Y quién dijo que lo quiero para algo más que como jefe?

– ¡Te invito a desayunar!

–No encuentro la relación entre eso.

–De todas maneras no te conviene

–Y tú no eres mi papá, para decirme con quien estar y con quien no

–Te estoy cuidando

–No me cuides

–Omega testarudo

–Alfa necio

–No sabes entonces lo que es bueno para ti

–Tú tampoco lo sabes

–Pues de ahora en adelante, cada que llegues o te vayas te reportaras primero conmigo para saber que tu integridad física sigue intacta

–Que no eres mi papá

–No, pero soy tu jefe y te lo ordeno. ¡Ja! Gane. Te veo a la salida Yuu~uri

¿Pero qué diablos acaba de pasar?

–X–

– ¡Yuuri!– la molesta voz de Víktor se dejó escuchar a través de las puertas de su oficina. Por Dios, ¿ahora qué es lo que le picaba a ese ruso tonto? ¿Es que acaso iba a salir con alguna otra tontería como hace un par de meses donde se tenía que reportar con él a la salida y entrada?

–Yuuri, aquí estas, pensé que estarías más ocupado vagando por los pasillos

–Claro Víktor, como me gusta perder mi tiempo viendo que hacen los demás, pues por eso no me ibas a encontrar aquí– no valía estar peleando, no tenía ganas… – ¿Qué quieres? Estoy ocupado con lo de tus importaciones de telas que no sé por qué aumentaron tan drásticamente… ¿algo que no le estés diciendo a tu contador?

–Tan inteligente ¿verdad?– Yuuri solo se limitó a alzar sus hombros a manera de respuesta –Pues bien, te explico Bride Drem ha decidido expandirse y meter a su concepto vender vestidos para bodas

– ¿Y yo no lo sabía por qué?

–Porque con los informes por quincena que nos haces llegar perfectamente podemos empezar, ya tengo el material, y tengo un convenio por firmar con algunas casas de moda dentro del país, y pues solo tengo que terminar algunas negociaciones y listo, Bride Drem venderá preciosos vestidos.

–Valla… supongo que eso es lo más cercano a una felicitación tuya que tendré algún día

–Es tu trabajo hacer las cosas bien, para que yo las haga aún mejor

–Odioso…

–Pero eso no es todo, voy a ir a una pasarela el viernes de esta semana para terminar las negociaciones, y necesito un acompañante…

–No soy tu secretaria para conseguirte personal de compañía en menos de tres días– interrumpió Yuuri

– ¡No te estoy pidiendo que consigas a nadie!– un sutil aroma a mentas con rosas se dejó sentir en el ambiente. Definitivamente eso bajo la guardia del japonés

– ¿Entonces?

–Quiero que tu vallas conmigo– El aroma a menta y rosas se hizo un poquito más fuerte

– ¿¡Yo!?... ¿Y yo que pinto ahí? No te seré de utilidad

–Claro que sí, eres una calculadora humana. Sería muy grosero de mi parte sacar el celular y hacer cuentas en frente de los próximos socios

–Ah… que listo de tu parte…

–Verdad que sí, además no es bueno ir solo a esos lugares, y que mejor que ir con el único omega sin dobles intenciones que conozco…

– ¿¡Ah!?– el aroma a menta aumento y se volvió picante.

–Olvida eso último… Por cierto, no quiero verte vestido como ratón de biblioteca, quiero que pidas ayuda y te pongas esto. – termino pasándole a Yuuri una bolsa de papel con un par de azas –Así que también ocupo la dirección de tu casa para pasar por ti a las 7:00pm. – ese olor a menta cambio un poco, ahora se sentía con tintes amaderados –así que mándame un correo con tu dirección no se te olvide... yo… te veo luego…

–Claro…

¿Que acababa de pasar? ¿Y por qué su oficina por primera vez olía tan bien?

–X–

–No te muevas, pareces un frijolito saltarín

–Mari, por favor… ¡Estoy nervioso!

–Yo también estaría nerviosa si mi jefe me invita a una cita y además me regala ropa

– ¡Mari!

–Está bien, ya… pero aun así quédate quieto, no puedo hacerte bien el nudo de la corbata si sigues moviéndote así– queriendo que no Yuuri trato de calmarse respirando de manera profunda, necesitaba serenarse, Mari no hacia milagros y claramente no lo podía ayudar si el no cooperaba. –Listo, ya quedaste… solo déjame arreglar tu cabello.

– ¿Estoy despeinado?

–No, pero tu peinado de empleado no va con ese traje… ven siéntate– Yuuri sentía como el frio del gel tocaba su cabeza, y los dedos de Mari acariciaban su cabello, para después sentir las duras cerdas del peine. –Excelente… has quedado muy guapo.

–No sé si deba confiar en las palabras de mi hermana.

–Eres un omega tonto…

–No, recuerda que tú eres la alfa tonta.

–Cierto, omega estúpido…– una genuina sonrisa salió de los labios de Yuuri, de verdad no sabría qué hacer si no tuviera a su hermana consigo. –Muy bien, por más que me gustaría observarte, a la larga resulta tedioso, y va a venir tu jefe y te llevara a su cita y no podrá dejar de verte.

–Mari por favor para con eso.

–Nada, faltan 15minutos para que llegue tu príncipe, y necesitamos que ya estés en el recibidor, anda, mueve ese trasero omega que probablemente pueda ser profanado.

–¡Mari!

El sonido del timbre de la casa interrumpió su pelea, a la mitad de la escalera que daba al living, y enseguida el olor a madera con menta inundo sus sentidos.

– ¿Y ahora? ¿Por qué enrojeciste?

– ¡Claro que no!

– ¡Aja! Te atrape omega libidinoso, ¿te gusta su olor, verdad?

–M-Mari, por favor basta–

–Hola Yuuri, buenas noches– esta vez la voz de Víktor sonó más aterciopelada que de costumbre, sintió como su nuca se erizo y de manera instintiva giro la cabeza buscando con el olfato el origen de la voz.

–B-buenas noches…– ¿tan fácil era perder también el habla…? maldito alfa.

Víktor jamás pensó que el cerdito cegatón podía convertirse en un príncipe. ¿Tal vez fue un hechizo? Probablemente

Tenía que admitirlo, Yuuri es un omega muy apuesto. Y su olor natural es perfecto, no necesita ocultarlo bajo ninguna fragancia. Hermoso.

–Bien, ya nos tenemos que ir, no quiero que lleguemos tarde. Un placer conocerlos señores Katsuki

–El gusto fue nuestro, Víktor. Por favor cuida mucho a mi niño– la voz de su madre resonó y sintió la cálida mano de su hermana guiándolo a la puerta. Se sentía… abrumado…

–Claro que sí, será como la Cenicienta, antes de la última campanada de media noche estará aquí.

Sintió el calor de la mano de Víktor en su codo, y como este lo dirigía hacia afuera. Tan diferente a la primera vez que lo guio dentro de Bride Drem, esta vez fue tan dulce… ¿Quién es Víktor Nikiforov?

–X–

Alguna vez madre le dijo que las personas ven lo que quieren ver, y nunca se detienen a observar con el corazón.

Esa es una realidad que ha vivido por años, todas las personas fingían de alguna u otra manera, era difícil observarlas a su manera, pero era aún peor saber que las personas que eran "normales" veían las cosas sin detenerse a observar… Y justo es lo que está pasando ahora.

Es algo indiscutible que lugar a donde valla necesita el uso de su bastón para poderse guiar, no importando mucho si va del brazo de alguien. Quizás eso fue lo que paso… la gente empezó a hablar:

"¿Qué hace un ciego aquí?, ¿Es una broma?, ¿Un ciego? Seguramente solo viene a estorbar, ¿Víktor Nikiforov con un ciego? Pobrecito, seguramente está haciendo caridad"

Jamás se había sentido tan atacado. Sentía como la ansiedad se lo empezaba a comer desde adentro, se dejó guiar como marioneta por todo el lugar por Víktor, en realidad estaba empezando a perder la noción del espacio. Pero Víktor estaba ocupado, no podía simplemente pedirle que lo sacara de ahí, muchas cosas en la empresa estaban en juego para poder iniciar el negocio de los vestidos, tenía que aguantar un poco más a que Víktor terminara las negociaciones.

Un poco antes, mientras se desarrollaba el evento de la pasarela, Víktor le describió cada uno de los vestidos que desfilaban, dando detalles de cada cosa que resaltaba de los vestidos, eso lo emociono, nunca ha tenido la oportunidad de tocar algo así, pero el simple hecho de imaginar alguno de ellos se le hacia lo más precioso del universo.

Lástima que todo se fue por el desagüe, la gente y sus horribles comentarios, la acidez de sus aromas, las risas mal disimuladas, las burlas crueles enmascaradas de comentarios casuales… basta… Basta… ¡BASTA!

Víktor estaba consciente de que esos comentarios que han estado escuchando son de todo menos amables, pero suponía que Yuuri siendo Yuuri, no se vería afectado ante tanta palabrería sin sentido. Se equivocó.

La intención de Víktor era estar acompañado de alguien que pudiera disfrutar con el uno de sus logros sin la maldita necesidad de que pase algo después de la gala. No quiere tener pegado en el brazo algún lastre que valla tras su nombre o fortuna. Y Yuuri fue la primera y mejor elección que se le pudo ocurrir. Yuuri es un omega fuerte, valiente y que no se deja amedrentar por nadie, ni siquiera por él. Entonces, ¿qué está pasando? ¿Por qué siente ese aroma a miedo, ansiedad y angustia provenir del omega? Eso no está bien.

– ¿Yuuri, estas bien?– el japonés no respondía. Estaba totalmente aferrado a la punta de su bastón y un ligero sudor comenzaba a mostrarse en su frente. Muy bien, era tiempo de intervenir.

Víktor le quito el bastón de las manos doblándolo y guardándolo en su chaqueta y tomo a Yuuri por los hombros pegándolo a él en un abrazo protector, de modo que la nariz del omega rozaba a la perfección el cuello del alfa.

–No sé qué este pasando por tu cabeza y tampoco puedo adivinar lo que piensas por tus gestos… Pero puedo olerte, y no me gusta olerte así. ¿Dónde está ese omega que rudo que va por el mundo retando a todos? Este no eres tú. No pienso alejarte si eso es lo que estás pensando, no me desharé de ti y mucho menos pienses que te vas a alejar de mí, no te voy a dejar solo. Solo olvida a los demás y en este momento quédate conmigo.

El aroma protector de Víktor termina por envolverle, haciendo que la ansiedad bajara un poco. Si Yuuri estuviera en sus cinco sentidos (metafóricamente hablando) ya hubiera alejado a Víktor de un aventón, pero por ahora lo deja estar, se siente bien. Y ese olor a madera y rosas lo hace sentir tan protegido, su omega interno podía quedarse acurrucado por toda la vida justo al lado de ese aroma y abrazado por esos brazos y hacerle caso a esas palabras que le juraban protección y confianza. Si, por ahora lo dejara estar.

Claro está que si Víktor y Yuuri hubieran prestado un poco más de atención a la gente que los rodeaba podrían observar (u oler) el coraje de algunas modelos, ya que ese omega bobo y ciego les quite tremendo pedazo de carne.

Pero no importa realmente. Yuuri sabe que puede empezar a confiar más en Víktor. Ahora lo puede "ver" realmente. Víktor solo es un gran tontorrón, algo inmaduro y que habla sin pensar, pero es bueno, tiene un bonito corazón…

–Gracias por cuidar de mí…

–No hay nada que agradecer, le prometí a tu madre que lo haría… Así que todo salió bien, creo que es tiempo que te lleve a casa, antes que el hechizo de la cenicienta acabe.– el aroma a rosas poco a poco fue bajando y era sustituido por un olor a menta.

–Eres un bobo…

–Tal vez. – respondió Víktor empezando a soltar un poco el abrazo

–Víktor…

–Dime.

– ¿Puedo tomar tu mano?– La petición fue un poco extraña, pero esa noche era la noche de lo extraño.

–Por supuesto. Sirve de paso que no necesitas el bastón y podemos salir de aquí– Así que tomados de las manos Víktor le dirigió afuera del evento, aun podía sentir ciertos olores y comentarios, pero ahora no importaba realmente. Se dio cuenta que ese alfa que lo guiaba, no le importaba mucho su condición y que realmente quería estar con él en ese lugar. Y eso lo hizo sentir realmente valioso. Pero lo más importante, por primera vez le pidió tomar su mano para conocer a detalle la textura de su piel.

Y era suave… y sus manos son grandes, con dedos largor y finos, podía sentir la textura de las venas que resaltaban, y lo huesudo de sus nudillos.

Definitivamente esas se volverían sus manos favoritas.

–X–

– ¿Por qué siempre tratas de ignorarme dentro de tu oficina?– Lloriqueo Víktor, mientras seguía a Yuuri quien iba saliendo de su cubículo de trabajo

–Por qué me desconcentras y se me olvida lo que estoy haciendo y tengo que empezar todo de nuevo… y no me gusta iniciar los cálculos desde un inicio

–No tienes por qué, ¿Tienes el ordenador ahí, no?

–Sí, pero solo lo uso para vaciar datos, todo lo demás lo hago a mano, con "mis juguetitos"… ¿o cómo les dijiste el otro día?

–No es mi culpa no haber visto antes todos esos aparatos…

– ¿De verdad que no entiendes del todo mi mundo, eh?– dijo Yuuri, mientras tomaba el ascensor junto a Víktor, el cual venia rumiando un par de cosas inentendibles

–No es que no lo entienda– término contestando –pero es difícil pensar del modo en que tú lo haces–

– ¿Del modo en que…? Ven conmigo– una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Yuuri

– ¿Eh? ¿A dónde?

–Quiero mostrarte a alguien…– termino temando su mano y jalándolo fuera del ascensor encaminándose hacia la puerta. Esta es la segunda vez que Yuuri lo toma de la mano –Normalmente– continuo –una vez a la semana voy a una casa de rehabilitación. No está lejos… esta por el centro de San Petersburgo.

– ¿Casa de rehabilitación?– la verdad era más interesante dejarse arrastrar por Yuuri y la habilidad de este para dirigirlo por la calle.

–Sí, hay veces que algunos tenemos la suerte de nacer ya ciegos, como es mi caso… Pero hay otros que pierden la vista de manera repentina, eso los deprime, pero en el casa los ayudamos a reintegrarse mejor, estas personas ya tiene una idea de cómo luce el mundo, pero estar a "oscuras" como suelen decir, les impide moverse, y nosotros los que siempre hemos estado en la "oscuridad" les podemos mostrar cierta luz y enseñarles que la vista no lo es todo…

–Wow… eso no lo sabía…

–Está bien, todos los días aprendemos algo.

–Perdón que pregunte… ¿pero tú por qué…?

– ¿Por qué estoy ciego?– dieron un giro a una calle dirigiéndose a unas calles cercanas a la estación del metro –Nací con algo llamado Retinopatía del prematuro [3]… mis ojos no se desarrollaron bien, ya que nací antes de tiempo. Mamá solía decir, que tenía tanta prisa por nacer que no termine de cocinarme en el horno de los bebés…– una risilla salió de sus labios, haciendo que Víktor se sitiera ligeramente incomodo –Jamás he visto.

– ¿Puedes sentir luz u oscuridad? ¿Sombras?

–Nada… es extraño, pero no siento necesidad tener que describir ni sentir luz o sombras… para mí, mi mundo es completamente normal. He aprendido a ver de otras formas diferentes.

–Ya veo… y lo siento mucho. – Víktor se sintió un verdadero intruso en la vida del japonés

–No hay por qué sentirlo, solo es algo que paso y es algo que no afecta mi vida, así que por eso no tienes nada que sentir.

–No me refería a eso… más bien a ser tan entrometido– Yuuri volvió a reír, esta vez soltando un poco de lo dulce de su aroma.

–Si no lo hicieras entonces no serias tú.

– ¡Oye!

–X–

–Ya estamos por llegar– Anuncio Yuuri. El viaje en metro en compañía del pelinegro fue una completa y total experiencia.

–No sabía que podías moverte en metro tan fácilmente

–Solo es cuestión de contar las veces que se detiene en las estaciones, no es tan complicado, además es fácil cuando memorizas el camino y las vueltas a seguir… aunque siempre hay gente dispuesta a ayudar cuando me siento algo desorientado.

– ¡Eso es peligroso!

–Peligroso como para cualquier otra persona. No exageres… A la siguiente estación bajamos.

Sinceramente, Víktor no sabía ni siquiera por donde estaban. Cuando llegaron a una casa que parecía una oficina de gobierno de un solo piso. No había un jardín como lo había imaginado, ni siquiera parecía un lugar amigable. Todo era completamente blanco, las paredes, el piso, hasta el escritorio de la entrada que servía como recepción. Parecía más una clínica que una "casa".

– ¿Estás seguro que es aquí? No se ve nadie a la vista…

–Sí, es aquí. ¿Por qué?

–Esto no luce igual a una casa…

– ¿A no?– esta vez de verdad capto la atención de Yuuri ¿Entonces que parece?

–Sinceramente, ¿alguna vez te han descrito este lugar?

–Pues… si… Amplio, y con mucha luz…

–¡Blanco!– Gritó –¡Muy blanco! ¡Esto es un hospital!

– ¡No grites! Y no sé cómo es un hospital y tampoco conozco colores, ¡sencillamente los lugares me son funcionales!

– ¿Así que así luce este lugar, eh Katsudon?– la voz de un tercero los distrajo

Un hombre alfa rubio de cabello largo iba acompañado por un omega moreno unos centímetros más bajo que él.

–Hola Yurio– Yuuri desplegó su bastón acercándose hacia el origen de la voz, Víktor lo siguió justo detrás.

–Odio que me digas así.

–Hola Otabek.

–Que tal señor Katsuki.

–El Katsudon no es un anciano respetable, no le digas señor– gruño el alfa al que llamaron Yurio, ese alfa realmente es muy joven, pero al parecer ya está enlazado con el omega que lo acompaña, ambos comparten el mismo olor. Pero había algo más que lo intrigaba.

– ¿Cómo sabias que viene acompañado?– susurro Víktor muy cerquita del oído del japonés.

–Lo que no te he dicho es que tengo poderes al estilo Daredevil– le susurro de vuelta.

– ¡¿Really?!– volvió a gritar deteniéndose en seco.

–No, pero es obvio que venía acompañado y además escuche las pisadas de Otabek– el famoso Otabek soltó una risilla nasal.

– ¿Hay alguien más contigo?– pregunto esta vez el alfa rubio.

–Sí, los presento. Él es mi amigo Víktor. Por hoy él quiso acompañarme para conocer el centro.

–Hola, yo soy Víktor– saludo el alfa alegremente levantando una mano, gesto que fue regresado por Otabek

–Así que tu molesta voz es la que grito que esto es un hospital… Definitivamente no es un lugar que me gustaría ver.

–Yura…– la sosegada voz del otro omega trataba de acallar un poco los comentarios de su pareja

–Que es la verdad, siempre he odiado los hospitales.

–Pues más que hospital, esto es una casa con paredes blancas, además la gente es tan acogedora aquí adentro que se olvida que sea un centro de rehabilitación, además Yura, nunca habías estado tan emocionado desde que perdiste la vista de salir a algún lugar– la voz calmada de ese extraño omega calmo sobremanera a ese niño alfa.

–N-no digas tonterías… nadie quiere estar cerca del estúpido Katsudon

–Yo jamás mencione nada del señor Katsuki– una sonrisa juguetona salió de los labios de Otabek, haciendo que el único otro que podía ver dentro de esa sala se quedara sin palabras, ¿tan importante es el cerdito cegatón?

– ¡Ya basta! Venimos a que me enseñen a volver a ser funcional, no un lastre… ¡Katsudon! ¡No tengo todo el maldito día!

La risa fresca de Yuuri inundo la sala, avanzando hacia el alfa rubio, con una precisión aterradora, lo tomo del brazo y se fueron a sentar en unos pequeños sofás en un rincón de la sala. Al parecer el alfa también ya estaba familiarizado por lo cual no tuvo tanto problema al sentarse.

– ¿Que le paso?...– un susurro apenas audible salió de la boca de Víktor sin permiso

–Un accidente.

– ¿Eh? No, no, disculpa. No quiero ser entrometido.

–Está bien, no pasa nada. Ya superamos esa etapa… Yura iba manejando, salía de su trabajo, él era entrenador de patinaje sobre hielo para niños…

–Valla, no parece alguien a quien le gusten los niños… Sin ofender

–Podrá sonar raro, pero tiene carisma con los niños y con los gatos.

–Solo un poco–

–Cuando ya estaba por llegar a casa, nunca vio como un idiota se pasó el alto y termino impactándolo… Yura iba en mi motocicleta. El golpe y la velocidad hicieron que se impactara de lleno contra el piso y el manubrio de la motocicleta le pego justo en la cara.

–Qué horror… ¿Qué paso después?

–Llego la ambulancia, la policía, y a mí me llamaron del hospital. Increíblemente no se rompió ningún hueso, pero termino con quemaduras y raspones, por haber derrapado. Pero su cara fue otro asunto. Termino con la nariz rota, un par de puntadas en la frente y desprendimiento total de retina [4]. Los médicos comentaron que fue una pérdida total para sus ojos. El desgarro y el sangrado no ayudaban, y tampoco era candidato a cirugía por el daño irreparable.

–L-lo siento mucho…

–No hay problema. Nos… nos ha costado mucho trabajo volvernos a adaptar. Yura no es fácil… al principio se negaba a cooperar y se volvió muy agresivo. No era fácil hablar con él. Era… como lidiar con un tigre herido. – rio un poco –a pesar de todo siempre ha sido como un gato, arisco y solo con pocas personas se anima a ronronear…Pero, ambos entendimos que era necesario avanzar. El patinaje ya no era una opción como entrenamiento. Pero lo podíamos adaptar a nuestra nueva vida.

–No ha de ver sido fácil tratar de lidiar con un alfa que quiera imponer su voluntad

–No. No lo fue. Pero tampoco imposible, además, ¿qué alfa no quiere imponerse?. No soy débil. Soy un omega, pero sigo siendo un hombre. Rendirse no está dentro de lo que se me enseño, hare lo que tenga que hacer, tengo una vida, y quiero luchar por ella…

–Eres valiente… No cualquiera se hubiera quedado. Pero lo hiciste.

–Por qué Yura siempre se quedó para mí. Somos pareja y estamos enlazados, eso nos ha ensañado muchas cosas.

– ¿Cuánto llevan juntos?

–Enlazados 5 años… Juntos desde que tengo memoria. Nos enlazamos cuando Yura tenía 15 y yo 18. Su abuelo casi nos mata, y su madre era un mar de lágrimas. Mi familia no quería ni verme ¿Cómo un torpe omega masculino mayor de edad se fue a meter con un alfa menor de edad de familia no tradicional?

–Tuvieron problemas entonces

–Muchos… pero al final la familia de Yura termino aceptándome y me mude con ellos, ya que mi familia no me hablaba. Busque un trabajo, y termine siendo barista en un café cualquiera.

– ¿Tu familia ya te habla?

–Solo una de mis hermanas. Está bien. Ser un omega no es sencillo, existen tantos prejuicios en base al género secundario, que podría pasarme horas hablando de eso.

–Pues pareces bueno en ello. ¿Estudiaste algo?

–No, aunque si pudiera…

– ¿Si pudieras?

–Olvídalo. Hay cosas que solo la vida dirá si se cumplen algún día…

–No hables como si fueras un anciano, eres bastante joven.

–No eres el primero que dice eso… Por ahora solo quiero enfocarme en Yura. Necesita mucha ayuda aunque no lo diga, siempre estoy al pendiente de él y de lo que valla necesitando. Llámalo instinto de mamá gallina

–Es tu pareja, ¿qué esperabas?

–Siempre pensé… que sería al revés

– ¿Al revés?

–Si… Todos decían "Yura será un buen omega para el alfa de Otabek" De cierta forma también lo creí. Pero está bien, no lo desearía de otra forma…

– ¿Van a seguir cotilleando o gustan que el Katsudon y yo busquemos café para ustedes?

La voz del joven alfa los distrajo regresándolos un poco a la realidad

–Perdón, se nos fue el tiempo

– ¿Enserio Katsudon? ¿No pudiste conseguirte algo mejor?

–¡Yura!

–Ya, va… lo dejo en paz. ¿Te veo la siguiente semana?

–Por supuesto… Sigue estudiando, vas muy bien

–Si lo que sea… Adiós.

–Hasta luego señor Katsuki

–Adiós Otabek, cuida a Yurio

–Por supuesto… Hasta luego señor Víktor

–Un placer Otabek.

– ¿AH? ¡¿Cómo que un placer?! ¡Óyeme estúpido no trates de coquetear con mi chico, ya tienes a tu cegatón!

– ¿Eh?– espera, que acaba de suceder

–Yura por favor no empieces. Es demasiado viejo para mí. Despídete y nos vemos la próxima semana– dijo el omega tomando del brazo al rubio.

–Maldito viejo libidinoso corruptor de omegas…–

–Deja de rumiar insultos… no creo que a tu abuelo le guste la manera en que te refieres a tus mayores– Tanto Víktor como Yuuri vieron/sintieron como la pareja se iba alejando, dejando una extraña y horrible tensión en el ambiente

–M-me… dijo v-vi-viejo

– ¿De verdad eres un viejo?– pregunto Yuuri ligeramente horrorizado. ¿De verdad le está llamando la atención un viejo?

– ¿¡QUE!? ¡NO! ¡Tengo 28! ¡Aun soy joven!

–Aja…

– ¿N-no me crees?

La nula respuesta por parte del japonés fue todo lo que necesito para deshacer su autoestima

–¡Yuuriiiiiii!

–X–

– ¿Aun vas a dudar de mí?– pregunto Víktor con un tono de voz algo triste, su aroma cambio un poco y se volvió más suave

–No me interesa saber el por qué te dijeron que eres un viejo… nadie me garantiza que no me estés mintiendo

–Yuuuri…

– ¿Qué tanto platicabas con Otabek? Toda la hora que duró la rehabilitación estuvieron hablando, era difícil no oírlos

– ¡No me quieras cambiar el tema de manera tan drástica!

–No hay manera de ganarte ¿verdad?

–No entiendo por qué dicen eso…

– ¡Tu cara y tus silencios no ayudan!

–Espera… ¿me estas diciendo ciego inexpresivo?

–Tu solo lo estás diciendo…

–Grandioso… un anciano y un ciego inexpresivo juntos. Me pregunto si por eso llamaremos la atención por las calles

– ¡Basta!– una fresca risa salió de los labios del japonés, de verdad hace mucho no se divertía tanto a costa de alguien

– ¿Yuuri?– esa voz, DIOS, ¡esa voz! –¡Yuuri!– Exclamó un omega moreno de ojos almendrados –Dios Yuuri, porque no me has buscado, tenemos mucho que no nos vemos– demos irse a los brazos del nipón

–¡Pichit-kun!– Le regreso el abrazo– ¡espera, espera! Necesito verte

Se separaron un poco, permitiéndole a Yuuri poner las manos en la cabeza de su amigo, tocándole con cuidado el rostro, repasando las facciones del moreno, repasando con las yemas de sus dedos las cuencas de los ojos, sus párpados, la nariz, sus pómulos y la boca, para finalmente subir hacia la mata de cabello oscuro

–¡Pichit! Cuando es qué piensas cortar nuevamente tu cabello, ¡ya está demasiado largo!

–¡Yuuri! Que tú no eres madre, deja de decirme cosas

Víktor les miraba desde una distancia prudente, observando la extraña manera en que Yuuri interactuaba con ese chico desconocido

–Que tal señor Nikiforov

–Oh Seung, no te había visto. Discúlpame

–Descuide, es normal que ese par armen todo un espectáculo cando se encuentran por la calle. Debería verlos cuando se juntan a platicar… jamás había escuchado tantas palabras por minuto– una leve risa salió de los labios de Víktor.

–No sabía que conocías a Yuuri

–Indirectamente, es amigo Pichit…es mi pareja. Pronto nos casaremos. De hecho queremos aprovechar la temporada de descuentos de la empresa, si es que no le molesta

–Está bien, me siento honrado que uno de mis empleados use y recomiende la empresa.

–Gracias…

Un ligero silencio se instaló entre ambos, viendo como el par de omegas convivía

–No lo entiendo…– hablo Víktor – ¿por qué está haciendo eso?

– ¿Qué?

–Tocándole la cara, y las manos… casi todo al mismo tiempo

– ¿Acaso no es obvio? Le está saludando

–Pero no hace eso con los demás, es la primera vez que veo eso.

–Pichit y Yuuri son amigos desde hace ya muchos años, la manera más cercana de aproximarse al mundo es a través de sus demás sentidos. El tacto es el más importante para él

–Pensé que lo era el oído.

–Lo es, pero para Yuuri, el hecho de que alguien le platique de cómo es un objeto no significa que lo pueda imaginar, el necesita tocar, sentir, y eso ayuda a que se aproxime más a lo que le rodea. El hecho de tocar a Pichit, le ayuda a saber que todo está bien, es una forma de saludo más íntima…

–Yuuri… el… ¿alguna vez él ha tocado tu cara?

–Si…–sonrió– cuando Pichit y yo volvimos formal nuestra relación Yuuri pidió tocar mi cara, luego de eso le dijo algo a Pichit que le hizo sonrojar, nunca me ha querido decir lo que le dijo

Nuevamente hubo silencio. Y solo se dedicó a escuchar la cascada de palabras que eran ese par.

Es verdad, lo que le había dicho Yuuri esa tarde, no entiende del todo su mundo…

–X–

Era fin de mes, ese día tocaba entregar los reportes mensuales de contaduría a Víktor y a Chris, así que se encontraba en la oficina del par de alfas tratando de explicarles con peras y manzanas porque era mala idea expandir el negocio de los vestidos a Moscú y esperar un par de meses más hasta tener asegurado un fondo de emergencias en la sucursal de la capital.

Claro está que Víktor no estaba prestando nada de atención.

– ¿Porque nunca me has tocado?– la inocente pregunta voló hasta oídos del japonés callándolo, y dejando en su lugar un silencio algo tenso

–Espera… ¿Qué?

Muy bien por Víktor, acababa de lanzar la pregunta más incómoda, en lugar equivocado y con palabras erróneas, muy bien.

–Valla… Me encantaría saber a mí también Yuuri, Víktor no es de los que los que ruegan

– ¿¡Que!? ¡No, no, no, no, no! ¡Debe de haber algún error!

–Oh~ perdón, entonces me equivoque al preguntar… Entonces, Vitya cher, ¿Por qué que mi dulce Yuuri tiene que tocarte y no tu a él?

– ¿¡Que!?– a este punto Yuuri estaba más que abochornado, sentía su cara caliente y juraría estaba sacando humo por las orejas

–¡No! ¡Eso no es lo que quise decir! ¡No Yuuri te lo juro, no quise decir eso!

– ¿Entonces?

–Quiero decir que por que nunca has tocado mi cara, como tocaste la de tu amigo

–Sí, Yuuri explícanos– Intervino Chris

–P-porque, a pesar de todo eres mi jefe y no es correcto hacer algo como eso… N-no es correcto

–Oh~ Yuuri~ así que te gusta torturar rusos, ¿verdad?– volvió a hablar Chris

– ¿P-por qué dices eso?

–Por qué a mí ya me tocaste~– dijo Chris. ¿Oyeron eso? Acaba de salir volando la credibilidad de Yuuri, ya no tiene excusa

– ¡¿Ya lo tocaste a él y no a mí?!

–Nunca se dio la ocasión…

– ¿A no?... ¿De verdad crees eso?

– ¡Si! Y no creo que sea correcto que estemos hablando de estas cosas

– ¿Por qué?– interrumpió nuevamente Chris – ¿Hay problemas en el paraíso?

– ¡No!

– ¡No!

La negativa de ambos, hizo que Chris se desatara de risa, oh por dios, de verdad Yuuri no quiere saber qué clase de espectáculo está dando para que el alfa se esté riendo como foca con epilepsia.

–Ay por favor– se volvió a escuchar la voz de Chris –solo tócale su carita de príncipe y dejen de estar discutiendo por tamaña tontería. Hay que dejar que Yuuri termine de explicarnos el balance.

–No quiero obligara a Yuuri a hacer nada que él no quiera o me haya pedido

–Está bien… hace un tiempo que tengo curiosidad por saber cómo eres... Pero antes, Chris…

–Dime

–Quiero que me respondas una pregunta

–Interesante… pregunta…

– ¿Qué edad tiene Víktor?

– ¿¡Que!? ¿Aún no me crees cuando te digo que no estoy viejo…?– la voz exaltada del alfa y su aroma ligeramente más picante le indicaron que realmente se lo tomo un poquito mal.

–Tiene 28…

– ¡Lo ves!– un leve gruñidito fue lo único que pudo salir de Yuuri… tal vez de verdad estaba dudando mucho de Víktor

–De acurdo– estiro sus brazos para con sus manos tratar de alcanzar algo –necesito que te acerques para poder ver tu cara.

Escucha como se arrastra la silla, y los pasos del alfa acercándose al él.

Cundo comienza a tocar la cara de Víktor, lo primero que puede sentir es lo sedoso de su cabello el cual se peina con total facilidad entre sus dedos, tan diferente al pelo crespo y rizado de Chris, y al lacio con nudos de Pichit. Luego esta su frente amplia, las cuencas de sus ojos y las ojeras bajo ellos, lo perfilado de su nariz, con un pequeño toque aguileño, sus pómulos marcados y sus labios los suficientemente gruesos para sentirlos carnosos. Y esa barbilla que al tacto se siente perfecta. Y su piel… su piel es lo suficientemente deliciosa, podría pasar horas acariciando esa piel. Tan suave y perfecta, aunque en la zona por debajo de la barbilla un poco áspera, seguramente por el afeitado… como se sentiría tocarlo con una barba de por medio… ¡no! Eso ocultaría la belleza de sus facciones. Por qué hay que ser sinceros, el tipo es endemoniadamente apuesto según los libros que ha leído y las descripciones que en ellos se muestra el ideal de hombre alfa… u sueño adolecente omega (y beta) en toda regla.

Se sonroja inexplicablemente y suelta a Víktor de golpe.

El otro a estas alturas de la vida estaba rojo y acalorado por la manera en que las manos de Yuuri lo tocaron, con tanto cuidado y esmero, como si fue fuera la cosa más bella y delicada, como toques de ala de mariposa, con manos tibias y suaves… esas manos son deliciosas, y eso sin duda ha sido una de las cosas más malditamente eróticas que le ha tocado vivir.

–Bien… y-ya sé que es verdad, no eres un viejo verde…–Yuuri trato de sonar lo más casual posible después de esos pensamientos tan atrevidos…

–C-claro que no lo soy…– trato de aclararse la garganta y volver a su sitio, metiendo sus manos a los bolsillos para que no se notara que esa caricia tonta lo había dejado como adolecente hormonado… –Sigamos entonces

Una risilla boba salió de la boca de Chris. Ese par definitivamente eran un par e bobos que no querían ver el elefante en la habitación.

–X–

Yuuri, sabe que desde el día que acepto tocar la cara de Nikiforov, su vida cambió radicalmente, no porque fuera una gran revelación saber que ese alfa con aroma a madera con menta tuviera un rostro, no, si no porque ahora tenía unas facciones y el tacto de una piel que daría lo que fuera por sentirla cada mañana en sus manos. Y no es como si fuera saludando a la gente a cada rato tocándoles la cara, pero le volvería encantar tener otra excusa para tocarlo de nuevo.

Víktor por su parte, no había podido dejar de pensar en las cálidas manos del omega, eran perfectas, en ellas podía caber sus mejillas y acunarle. ¿Qué es lo que podría hacer para hacer que Yuuri lo siguiera tocando de esa forma? ¿Decirle que cambio de peinado? ¿De shampoo? ¿O que le dijera si esa nueva crema de afeitar le dejaba el rostro tan suave como prometía?

De cualquier manera, Yuuri también buscaría escusas, tal vez, el olor del shampoo había cambiado, o tal vez ese aroma a croissant venia de la chaqueta, y si era así habría que revisar que no tuviera migas de pan en la cara… otra cosa es que tal vez, muy probablemente podría decirle que no recordaba del todo sus facciones, dado que Chris le puso muy nervioso ese día, y necesitaba "verlo" nuevamente, para rectificar lo que había tocado antes.

Claro está que Víktor, no duraría un poco en jugar con el omega, dejando que le tocara, pero al mismo tiempo invadir su espacio personal para ponerlo más nervioso. Yuuri tenía ciertas características que lo volvían sumamente expresivo, por ejemplo: ese color rosado en sus mejillas cuando se ponía sumamente avergonzado, retorcer sus dedos con lo que trajera a la mano demostrando su nerviosismo, ese tic en la boca que hacía que su comisura se levantara ligeramente cuando algo le molestaba, cuando arrugaba la nariz cuando alguien rondaba su espacio de trabajo y lo distraía… su aroma tan sutil y cambiante que era verdaderamente honesto…

Y por supuesto que Yuuri sabía que Víktor a veces se quería pasar de listo invadiéndolo, y solo a veces le gustaba entrar en ese juego donde no se daba cuenta como la nariz del alfa estaba a pocos centímetros de su cabello, o como ignoraba ese aroma posesivo cuando Chris jugaba a filtrar con él, o la manera en que las manos de Víktor se aferraban a sus hombros haciendo que su espalda chocara contra el pecho del alfa… aunque a veces accidentalmente, cuando se estaba sobrepasando le atinaba un bastonazo en las canillas, y con un pequeño sobresalto pedía disculpas si le había pegado sin querer.

Ambos sabían la clase de juego que llevaban. Pero siendo sinceros… ¿de verdad Yuuri podría representar algo más que un empleado de verdadera confianza para Víktor? ¿O Víktor podría ser del verdadero agrado de Yuuri, pese a que fue un verdadero patán con el los primeros días?

No.

Pero, Víktor albergaba una pequeña esperanza, tal vez muy tal es, si le decía a Yuuri todo lo que ha aprendido con él y la manera tan diferente en la que ha aprendido a ver las cosas, tal vez Yuuri sienta un poco de confianza y le pueda dar una oportunidad. Quiere ser positivo.

En cuanto a Yuuri… él sabía que Víktor no es una persona que cambie tan rápidamente sus convicciones, que tienen conociéndose ¿ocho meses? No, nadie es capaz de cambiar por alguien en tan poco tiempo, y sinceramente ¿que vería Víktor en el? Es un omega más del montón, pero defectuoso. Nadie quiere algo que esta defectuoso. Quiere ser realista.

–X–

–Normalmente soy yo el de la cara larga, lleno de preocupaciones de adulto responsable… ¿Qué tienes?

Chris acababa de entrar a la oficina que ambos compartían encontrándose al Víktor algo decaído, pensativo, y su aroma no era tan llamativo como lo era normalmente

–Sabes Chris– comenzó Víktor –Nunca pensé que yo lo diría… pero creo que estoy… creo que yo…– llevo ambas manos a su cabeza sacudiendo su cabello despeinándose un poco –maldición, ¿¡por qué están difícil…?!– una ligera risilla salió de Chris.

– Bueno… creo que aquí tenemos lo que es un alfa tonto y enamorado. Observemos como el espécimen se retuerce en su propia desesperación

– ¡Chris!

–Jajajajajajajaja por favor Vitya, relájate. No es el fin del mundo

–A veces siento que si

–Pues te equivocas. Es más simple de lo que crees. Yuuri te gusta, y por lo que he visto te excita el hecho de que te toque la cara

– ¡No lo digas de esa forma! Me haces ver como un maldito enfermo.

–Bien. Te emociona que te toque, si fueras Makachin probablemente cada que lo vieras menearías la cola y saltarías a su alrededor par después ser su perro lazarillo

–Eso estuvo peor…

–Pero el punto es…

–El punto es– interrumpió Víktor –que sí, lo admito me gusta. Y me gusta mucho…

–Pues invítalo a salir

– ¿Y de verdad crees que acepte?

–Las veces anteriores básicamente lo obligaste, así que sabe a qué se atiene. Dirá que sí.

– ¡No lo hice!

–Claro que sí, señor "ten un traje y serás mi chambelán"

–No sé por qué te sigo contando mis cosas…

–Por qué me amas por sobre todas las cosas y no sabrías que hacer con tu vida sin mí a tu lado… soy tu alfa, recuerda las palabras de Olga

–Esa mujer está loca…– ambos rieron levemente rompiendo un poco la tensión del momento – Pero regresando al tema… ¿y si me dice que no?

–No creo que se niegue, lo he visto como come, así que no creo que rechace una comida gratis

–Eso no… ¿pero qué…? ¡Yo no quise decir eso! lo otro… mis… mis intenciones– Víktor agacho la mirada, de verdad estaba un poco aterrado, y por lo tanto era momento de ponerse serios. Christopher se agacho justo en frente de él, tomándolo de los hombros.

–Vitya… es la primera vez que veo que te pones serio con alguien, de verdad te gusta y está bien. Si mi instinto no falla tú también le gustas. Así que no creo que se niegue.

–Pero

–Pero…– interrumpió Chris –en todo caso que te diga que no, entonces demuéstrale porque si

–X–

– ¿Cenar?

–Sí, ¿qué dices?– el aroma a madera se sentía bastante dulce como si fuera algo similar a pino. Se sentía mareado, pero el aroma de Víktor también o hacía sentir feliz

–Pero…

– ¡Oh vamos!, solo seremos nosotros dos, sin nadie de la empresa, sin gente que convencer, solo nosotros… vamos di que sí…

–No… no lo sé…

– ¿Qué es lo que no sabes? Te aseguro que es el mejor restaurant que jamás hayas imaginado

–No es por la comida…– ¿Qué era esto que estaba pasando? ¿Por qué tan de repente Víktor lo invita a salir? ¿Por qué eso lo hace sentir tan feliz?

El ruso solo veía como las manos de Yuuri se retorcían entre ella y parpadeaba de manera continua, de verdad Yuuri se encontraba nervioso. Finalmente el japonés soltó un sonoro suspiro.

–D-de acuerdo… ¿algo que quieras que use?– definitivamente Yuuri sabía que solito se había puesto una soga al cuello, esperaba no arrepentirse.

–Sí, ponte lo mismo que usaste cuando fuimos a la pasarela– el tono feliz de la voz del alfa y el brillante toque a menta baño la habitación

–De acuerdo…

–Yo… paso por ti a casa ¿Puedo?– una risilla nasal escapo de Yuuri

–Ya lo planeaste, así que sería imposible decirte que no

–Bien, paso por ti a las 8, ¿de acuerdo?

–De acuerdo– de verdad espera no arrepentirse después.

–X–

–Y nuevamente Ceniciego se verá con su príncipe… Dile que no sea tan correcto y que te regrese a casa después de las tres de la mañana.

–Mari, no seas grosera con tu hermano. Ya se ve lo suficientemente nervioso como para que le estés diciendo esas cosas– la calmada voz de su madre interrumpió a su hermana, suspiro agradecido –pero es cierto, dile que no tiene por qué ser tan puntual

– ¡Mamá!

La risa de ambas mujeres lo empezó a poner nervioso, ¿es que acaso gozan con su sufrimiento?

–Calma querido– Yuuri sintió como una de las pequeñas manos de su madre acaricio su espalda –solo es una cena, no es como si el muchacho fuera a pedirte matrimonio

– ¡Por supuesto que lo hará!– intervino Mari –ya le regalo un traje de marca y lucio a mi hermano en un evento formal, la boda es el siguiente nivel. Tienes suerte hermanito, cazaste un pez gordo, bien...

– ¡Por favor, ya paren con eso!– la voz de Yuuri se oía ligeramente quebrada, ¿es que de verdad no se daban cuenta? Si seguían diciéndole todas esas cosa, terminaría por creérselo y después la caída a la realidad sería tan dolorosa…–Ustedes dicen todo eso, pero realmente no sabemos que intenciones tenga ese hombre… ¡Dejen de jugar con eso!

– ¡Oye cálmate!– Esta vez la voz de Mari no era calmada y juguetona. Esta vez se oía enojada –No tienes por qué gritar. Solo estamos jugando un poco. Además, no entiendo que es lo que te molesta. Siempre que llegas de trabajar tu única conversación es "Víktor aquí, Víktor allá, Víktor hizo, Víktor tiene, Víktor me dijo. Víktor, Víktor, Víktor"… no trates de aparentar lo obvio

– ¿Y según tu qué es lo obvio?

–No me hagas pensar que estar ciego tantos años te ha vuelto estúpido

– ¡Yuuri! ¡Mari! ¡Basta los dos! No creo que sea necesario que lleguen a los insultos

¡Ya lo sabía! Yuuri ya sabía que Víktor es su único tema de conversación, ¿pero que querían?, no es como si mucha gente conviviera a diario con el… y Víktor… Víktor es… ¿en que se ha convertido?

No es como si quisiera etiquetar la relación que tiene con él, y tampoco tienen nada en especial, solo trabaja para él, pero ya no se quedaron estancados en una relación meramente laboral. Y amigos… tal vez lo sean, pero no sabe qué clase de amistad tan extraña tienen.

No quiere pensar más, no necesita sobrepasar, eso solo le está crispando los nervios.

El timbre de la casa sonó anunciando un visitante.

–Bajo yo…– la voz de Mari se oía ligeramente apagada. Escucho como sus pisadas van desapareciendo haciendo que soltara un suspiro y bajara los hombros… ¿De verdad estaba tan alterado?

–Cielo… ¿estás bien?– esta vez sonó la voz de su madre

–…si… Perdón por comportarme así.

–No cariño… tu hermana y yo nos pasamos un poquito contigo. No debimos de decir todo eso, sobre todo Mari.

–No te preocupes mama, sé que no lo hacían con mala intención, es solo que…

– ¿Que, que cariño?

–Nada… déjalo así… ¿me acompañas abajo?

–Vamos.

Conforme iban llegando al recibidor el fuerte aroma a Menta y Madera lo recibió, era un aroma tan fresco, vivaz, como el aroma de un bosque por la mañana… delicioso…Espera ¡¿Qué?!

– ¡Vi-chan! ¡Que gusto volver a verte!– la voz de papá en el recibidor se oía realmente alegre… ¿de verdad todos tenían esas expectativas sobre él?

–Señor Katsuki, buenas noches

–Bien, cuida al muchacho y no lleguen después de las tres de la mañana, ¿de acuerdo?– una suave risa salió de a boca de Víktor, haciendo que la cara Yuuri empezara a sentirse caliente

– ¡Papá!

–Ya, ya… que les vaya bien.

– ¡Gracias!– nuevamente el aroma y la voz del ruso coincidían… ¿Por qué de tan buen humor?

Una vez saliendo de casa el alfa sintió ligeramente rígido a su acompañante, lo miro con cierta duda ¿Es que en verdad Yuuri no quería salir ese día… o acaso…? No. fuera dudas. Hoy sería una buena noche

–X–

–Y… ¿Qué te parece?

–Bueno… tengo que admitir que lo único que alcanzo a percibir es el olor de la comida y muchos utensilios chocando con la cerámica de los platos…

Ambos ya habían sido dirigidos a su mesa, y Viktor sonreía, estaba nervioso, sí, pero también estaba muy emocionado porque por fin tuvo una excusa para ir a comer al restaurante del Hotel Astoria [

5] Y qué mejor que llevar a Yuuri con él.

–Bueno, en realidad usan supresores ambientales para no incomodar a los comensales…

–Viktor…si usan supresores de olor… no me digas que es un lugar costoso

Y si, la realidad es que pocos lugares se podían dar el lujo de colocar tal cantidad de ambientadores neutros para que el lugar se sintiera más… elegante.

–Solo un poco…

– ¿Qué… tan poco?– Obviamente no quería incomodar a su invitado. Así que no pasaba nada si no le decía la verdad, ¿cierto? –Viktor, pregunte qué tan elegante es este sitio.

–Has… ¿has escuchado del hotel Astoria?...

Yuuri es ciego, no sordo, mucho menos tonto… ¡Están en un lugar sumamente caro! Dios, eso es jodidamente intimidante. ¿Y si no está bien vestido? ¿Y si confunde cubiertos? ¿Si tira algo de la mesa y se rompe? ¿Y si hace quedar en vergüenza a Viktor? ¿¡Y si Viktor no puede pagar la cuenta?!

–Hey Yuuri, cálmate. Tranquilo. No sé qué estés pensando, pero fue mi elección traerte aquí, porque quiero y por qué puedo.

–E-es… demasiado– Yuuri comenzó a retorcer sus dedos jugando con la servilleta que había colocado en su regazo. Sentía que en cualquier momento se iba a desmayar.

–Calma. No es demasiado. Es… es algo que quería compartir contigo, yo tampoco había estado aquí, pero es un lugar lindo, la comida huele bien y la compañía es grata… Además, reserve una mesa alejada de todos para que te sientas más cómodo. No necesitas impresionara a nadie.

–Aun así esto es intimidante

–Yuuri… solo relájate ¿sí?

–D-de acuerdo…– la verdad que el omega no está ni estará relajado. Bien podía escuchar a Viktor, pero los malditos supresores no lo dejaban sentirlo, no podía oler su aroma, no sabía si él estaba feliz o enojado, nervioso o emocionado… no sentía nada… estaba comenzando a sentirse muy aterrado.

–X–

Si bien la cena, no fue un absoluto fracaso, lo que si lo fue el hecho de tratar de sacarle a Yuuri algún tipo de conversación mientras comían. Demasiado rígido y callado, contando con las manos varias veces la cantidad de cubiertos en la mesa…

Cuando salieron del hotel, los hombros rígidos del omega se relajaron un poco, aun se mantenía nervios, lo podía notar por la manera en que sus manos jugaban con el bastón y como un boca hacia movimientos involuntarios torciéndose un poco hacia la izquierda.

– ¿Te gusto la comida?

–Si. Estuvo bien…

– ¿Y el lugar?

–También…

– ¿Estas molesto?

–No…

– ¿Entonces por qué me contestas de ese modo?

– ¿De cuál modo? Ese es mi tono de voz…

– ¡Vamos Yuuri!, se te nota perfectamente que estas molesto

–En ese caso, si es tan obvio, no necesitas que te responda.

– ¿Te das cuenta que estas siendo irritante?

–Te agradezco que quisieras invitarme a cenar, pero por favor no lo vuelvas a hacer. Estoy cansado, por favor quiero irme mi casa.

"…pero por favor no lo vuelvas a hacer"

¿A caso escucho mal? Esto debe ser una jodida broma

– ¿No volver a hacer que, exactamente?

–Esto, salir sin motivo aparente. No es bueno que nos vean juntos.

– ¿Qué motivos tienes para pensar eso?

– ¿Acaso no es obvio?

–No. Explícame

–Y se supone que el ciego soy yo… ¡Pues eso! ¡Vamos Viktor! que si alguien googlea tu nombre en internet sale quien eres tú, y muy posiblemente fotos tuyas. El país entero sabe que eres el dueño y señor de la agencia de bodas más cotizada, y de la nada sales con el sujeto más patético que te puedes encontrar… un omega ciego… ¿imaginas que van a decir? que te vas a convertir en un perro lazarillo… Viktor por Dios, no somos nada como para que etiquetes tu solo de esa manera…

– ¿Es en serio? ¿Te das cuenta de todo la sarta de estupideces que acabas de decir?... Dios… Sí, soy una maldita celebridad en internet, y eso ha ayudado a que mi negocio crezca ¿y qué? El lugar no es solo mío, también Christopher va en el paquete, ¿y eso que? A nadie en este preciso momento le importa lo que esté haciendo Chris. Igual con migo, a nadie en este maldito país le importa que este haciendo es este justo momento de mi vida más que a mí. ¿Y qué importa si quisiera convertirme en tu perro por toda la vida? ¡No me interesan esas estúpidas etiquetas, no las quiero, y tampoco las necesito…! Lo único que necesito es que me des la oportunidad de que seamos algo.

– ¿Qué? Viktor, no juegues con esas cosas– extendió el bastón avanzando

– ¡No me dejes con la palabra en la boca Katsuki!

–No te estoy dejando con nada.

–Ese es el maldito problema, ¡no me crees nada!

– ¡No estés gritando a la mitad de la calle!

– ¡Pues no camines y me ignores cuando te estoy hablando!

– ¡Entonces deja de jugar!...– gruesas lagrimones empezaron a salir de sus ojos – ¿de verdad crees que soy tan estúpido para tragarme ese cuento?... ¿P-por qué es como si quisieras ponerme a prueba diciendo estas cosas? E-estoy tan acostumbrado a ser juzgado y minimizado por mi aspecto… pero estoy aterrado, porque todo terminara afectándote a ti y a tu imagen… ¡Todo este tiempo he estado preguntándome por que yo!– lo tomo de los hombros acercándolo a el – ¡Suéltame!

– ¡Yo jamás jugaría contigo de esa manera! Nunca pensé que fueras tan egoísta… ¡¿Cómo puedes decirme que deje de jugar cuando tú eres el único que juega a no decidir que quiere?! Te estoy mostrando quien soy, y lo que quiero. ¿Y tú solo dices que juego?

–Suéltame, no necesito que me toques para escucharte

– ¡Entonces entiéndeme!

– ¿¡Qué!?

De la nada, Yuuri sintió como otra boca chocaba contra la suya, en un beso torpe, descuidado… tan extraño. Sabía a Borsch y a vino… también sabia amargo, y un poco salado por la cantidad de lágrimas. Sentía el tibio aliento chocando con el propio, aun con el picante aroma del vino combinándose con la madera y menta de su propia esencia…

No fue tan maravilloso como lo imagino que sería su primer beso… dulce, cálido y perfecto… Solo fue un choque extraño de labios y dientes… Volvió a llorar.

Parte 3. Contemplar

¿Qué cómo llego a casa? Aun es un misterio. Todo son escenas borrosas, momentos veloces, palabras sin sentido, excusas y disculpas…

Se sentía… perdido. Extraño. Como en otro cuerpo u otra dimensión.

Aun sentía la fuerte necesidad de llorar y al mismo tiempo de gritar. Quería decir que fue el primer peor beso de la historia, pero que jamás imagino que el alfa terminaría besándolo, que estaba agradecido muy en el fondo que ese beso robado hubiera sido de Víktor y no de cualquier otra persona. Quería llorar, no había querido que su primer beso fuera tan violento, no quería que hubiera sido robado de esa cruel forma, quería sentir esa explosión de sensaciones y poder ver los colores que tan cursimente describían en sus novelas favoritas… Hubiera querido tanto…

Pero… solo obtuvo eso.

Recuerda haber escuchado a Víktor deshacerse en disculpas mientras él era un mar de llanto, recuerda haber sentido un brazo después de eso y como su aroma se volvía ligeramente agrio… una ligera separación y como se encaminaron hasta llegar al auto del ruso… un camino ridículamente largo y por fin a casa…

Tampoco recuerda la excusa que les puso a sus padres ante su cuestionamiento de su llegada tan temprano… Casi no recuerda nada….

Tampoco sabía con qué excusa no enfrentar a Víktor los siguientes días. No podía, no quería. No debía…

Pero tampoco quería dejar de trabajar, aprendió a gustar de ese lugar… y de sus compañeros… Dios, ¿que tenía que hacer?

–X–

¿Puedes hablar?– la apagada voz de Víktor no le dio buenas noticias

–Vitya… ¿qué paso?

Nada Chris… nada paso. – Suspiro –creí que… el sentía lo mismo… creí que disfrutaría salir conmigo, que… olvídalo, no sé ni por qué te llame

–Por que necesitas un amigo que te escuche. ¿Cómo sucedió?

No lo sé, desde que salió de casa lo vi raro. Cuando llegamos al hotel se puso casi histérico y toda la cena estuvo tan… tan rígido… y cuando por fin salimos ¡me grito! Me grito y me dijo que dejara de jugar con el…– la voz se le quebró de repente – ¡te juro que jamás quise jugar con el! ¿¡Cómo demonios puede pensar eso!? ¡Chris…!

–Víktor…

¡Lo sé! ¡Sé que al principio no fui precisamente un amor de persona!... pero… pero le demostré que pude cambiar, lo vi y lo entendí… ¡no puede venir y simplemente decirme eso!

–…Vitya, escúchame. ¿Alguna vez hablaste de esto con Yurui antes? ¿Le dijiste que lo empezabas a entender y que comprendiste mejor su mundo?

Yo no…

–Víktor. No puedes asegurar nada. Tú mismo sabias de la posibilidad de un rechazo. Y se dio. Ambos esperábamos lo mejor, y no paso. Pero, lo que nunca pensamos es que Yuuri siempre pensó que jugaste con él. Piensa. ¿Qué hiciste para que pensara aquello?

¡Nada!

– ¿Seguro?

Te lo juro. Pensé que se habían roto esas barreras que nos pusimos en un principio y que ya podíamos avanzar.

–Habla con el…

¿Qué?

–Eso, habla con él. Pregúntale con calma las razones por las que piensa eso, pregúntale porque cree que solo sería un juego… pregunta por qué se siente así

¿Y de verdad crees que quiera escucharme? Más aun, ¿que quiera hablar conmigo después de…?

– ¿Que le hiciste?

Lo bese…– un suspiro cansado salió de Chris

–Bien… eso complica todo… Espera a verlo. No lo busques aun y no lo acoses. Solo espera a que se dé la oportunidad y habla con calma con él y aclara todo. ¿De acuerdo?

–…si…

–X–

– ¿Otra vez falto hoy?– pregunto Chris cuando vio entrar a Víktor por la puerta de la oficina que compartían

–Si. Al parecer aviso que su celo se adelantó y va a estar varios días en casa…

–Ya veo… ¿Cuántos días van?

–Si cuento el fin de semana, seis.

– ¿No es mucho para un celo? Si mal no recuerdo un celo omega dura de tres a cuatro días

– ¡¿Se habrá enfermado?!

–No creo… ve a su casa, si te corren, entonces significa que tú y yo somos un par de idiotas desconsiderados.

–Pero… me dijiste que no lo acosara

–No lo estas acosando. Eres su jefe y solo lo estas visitando para corroborar su salud…

–Un jefe alfa que anteriormente lo ha sacado dos veces de su casa

–A mí no me conocen, pero ciertamente no me molestaría ir a verlo…

– ¡No! ¡Yo voy a ir!

–X–

– ¡Vi-chan! Q-que sorpresa… pasa por favor

–Gracias.

La adorable madre de Yuuri fue quien lo recibió. Dejándolo pasar al recibidor. Lo veía algo extrañada, la entendía, no es común ir a horas de oficina a visitar a tu empleado que supuestamente esta en celo.

–No quiero sonar grosera… pero no encuentro mejores palabras… ¿Qué haces aquí?

–Perdón… solo quería saber si Yuuri estaba bien. Comento que hace un par de días entro en celo, pero aún no ha ido a trabajar… Disculpe si llego en un mal momento.

– ¡No!... digo, no, no es un mal momento– la respiración de Hiroko se empezó a acelerar un poco. – ¿D-dices que no ha ido a trabajar?

–N-no… ¿Qué está pasando?– Hiroko le tomo de la mano llevándolo al salón y sentándose en uno de los sofás

–Todos los días agarra sus cosas y se sale de casa.

– ¡¿Qué?!

–Si... todos los días llega puntual a la misma hora de todos los días…S-su celo no llega sino hasta dentro de un mes, y aun así usa supresores para pasar desapercibido en su celo…

–Yo…

–Víktor, ¿A pasado algo entre ustedes que el padre de Yuuri y yo debamos saber?– el característico ruido de una puerta abriéndose se dejó oír

– ¡Ya volví!

–En el salón querido- como un pequeño sabueso que olfatea el aire, el omega pudo reconocer el aroma del alfa ahí, en su propia casa.

–Víktor…

–Hola Yuuri

– ¿…Que haces aquí?

–X–

"Creo que tu padre y yo necesitamos explicaciones… pero eso será después. Los dejare hablar un poco…"

Aun resonaba en su mete la voz de su madre, no sonaba enojada, porque ella nunca se enojaba. Pero si se escuchó un deje de preocupación en su voz, eso nunca le había gustado.

Y ahora estaba ahí, con la única persona en el mundo que no tenía la más mínima gana de oír…

– ¿Por qué viniste?

–Quería saber que estaba pasando contigo. No era normal que te desaparecieras tantos días, aun siendo omega.

–No me apetecía ir. Pero seguí haciendo mi trabajo, estuve yendo a la casa de rehabilitación todos los días. Así que no tienes nada que preocuparte, todo sigue en orden… no soy tan desobligado.

–La empresa se puede ir por el retrete y me importaría menos… Me preocupabas tú.

–Te pedí que no jugaras así conmigo.

–Y te repito que jamás jugaría así… menos contigo… ¿Por qué es tan difícil creerme?

– ¿De verdad?... No me hagas repetirlo.

–Me cuesta trabajo comprenderte. He terminado por entender tu mundo, me llevaste de la mano a conocerlo, y ahora que creí entenderte… ahora ya no te conozco. Te dije que no importaban las etiquetas, no me importa si me dicen que soy tu lazarillo y tampoco me importa el hecho que me vean contigo porque precisamente quiero que sepan que estoy a tu lado y no lo entiendes…

–Víktor, yo…

–No Yuuri… déjame hablar.

–Te escucho…

–Jamás… jamás me había sentido de esta forma. Alguna vez me plantee ser un eterno solterón. Toda la gente me parecía ridícula e insulsa… tan, tan predecibles… aburrida. Todos decían, "mira un alfa en eventos de omegas seguramente será fácil retozar un rato con el"… ¿Sabes cómo es que simplemente seas un pedazo de carne con dinero?

–No... No sé. Yo soy el omega que nadie mira, el omega defectuoso que terminara solo en casa y que nadie jamás toma en serio. Soy solo el fenómeno al que creen que pueden jugar con él para después votarlo porque no quiso abrir las piernas, porque "solo eres una puta omega defectuosa que su única utilidad es coger"

–Yo tampoco sabía eso…

–Ahora lo sabes… Por eso… por eso tengo miedo… mucho miedo… Miedo a que solo sea un omega más para ti, miedo a no ser suficiente, miedo a que mis errores te puedan perjudicar, miedo a que todos piensen lo peor…– Nuevamente gruesos lagrimones empezaron a correr por sus mejillas. Aunque ciertamente los brazos de Víktor eran un buen lugar para acurrucarse y poder llorar –Víktor… yo

–Espera Yuuri por favor…– el ruso se dio valor, alejo un poco a Yuuri de su abrazo para tocar suavemente las mejillas del omega con las palmas de sus manos –quiero que entiendas que… que estoy dejando de lado mi estúpido orgullo para mostrarme a ti, a la hermosa persona que hace que mi corazón quiera salirse de mi pecho cada vez que te ve… a la única persona que no le importa mi nombre, mi dinero, ni la fama que he logrado; la única persona que no le interesa otra cosa más que le demuestren quien es y lo que vale una persona por lo que guarda en su interior… La única persona que ha aceptado mi real forma de ser, mis defectos y virtudes, que no teme decirme en la cara cuando estoy siendo un total cretino. A la persona que decidió seguirme a pesar de que a veces suelo comportarme como un bastardo… La persona que logró hacerme ver, hizo que mirara en el interior de los demás y me hizo observar más allá de mi nariz… El único que me ha hecho sentir completo. – Esta vez finas lágrimas corrían por las mejillas de Yuuri, las cuales Víktor se esmeraba en atrapar con sus pulgares. Decidió juntar sus frentes haciendo que sus alientos chocaran –sé que soy un idiota despistado, pero hay algo que tengo sumamente claro, y eso es que te quiero… Te quiero tanto… como nadie ha querido en este mundo…– Yuuri sonrió entre lágrimas – Y por eso mismo te pido a ti hermoso tonto, que no pienses en el más catastrófico de los casos. Solo pido que me dejes conocerte más, me dejes curar esa herida y demostrarte que soy digno de tu confianza. ¿Crees que puedes hacer eso?

–Y-yo sé que eres un idiota Víktor– el ruso hizo un sonidito gracioso con su nariz –y es precisamente eso lo que más me gusta de ti… es por eso que ha sido imposible para mi no quererte. Sigo teniendo miedo, pero si tu aun puedes quererme con mi absurdo miedo y mis tontas inseguridades… Por favor, déjame quererte de vuelta también…

Víktor cerró sus ojos, poco a poco junto sus bocas para comenzar un beso. Era un beso suave, tranquilo, sin segundas intenciones, salvo hacer sentir sus sentimientos a la persona que tenía enfrente. Acariciaba con calma las mejillas del omega, trasmitiendo todo lo que su corazón albergaba. No quería abrir los ojos, quería estar así por mucho, mucho tiempo, saboreando los labios dulces de Yuuri, sintiendo como su aliento lo embriagaba y el calor de su cuerpo lo hacía que se sintiera flotar.

.

.

.

–Así que dime mi estimado amigo… ¿qué se siente esta vez ser el novio en tu propia boda?– La juguetona voz de Chris le empezó a crispar los nervios.

–No sé cómo aun no me he terminado desmayando– aún se sentía ligeramente intimidado estar ahí rodeado de tanta gente esperando a que Yuuri terminara de hablar con sus invitados, más aun cuando los ojos de Mari parecían que lo estaba taladrando, ¿por qué no podía tener la dulce mirada de su madre?

–Oh vamos Vitya, no me obligues a amarrarte con la correa de Makachin para dársela a tu flamante esposo… Y deja de jugar con la corbata, la vas a enchuecar y es de muy mala suerte que pase eso.

–Gracias por quedarte aquí.

–Siempre… recuerda que en las buenas y en las malas… Y enséñale a Yuuri que a veces puedo ser la peor de su competencias… o la tuya…

– ¡Chris, por favor!

–Jajajajajajaja, bien, bien… pero ahora seriedad que ahí viene en comitiva con parte de su familia

– ¡Víktor!– la alegre voz de Yuuri le regreso la calma. Extendió su mano y avanzo unos cuantos pasos para alcanzarlo

– ¿Ya terminaste, o debo seguir esperando a que mi esposo me dé un poco de atención?– los tibios brazos de Yuuri lo rodearon, y con toda calma le regreso el abrazo rodeándolo protectoramente, enterrando su cara en el espacio del cuello del omega.

–De ahora en adelante todo tuyo… ¿Seguro que no te molestara ser mi lazarillo cada que estemos en la calle?

–Amo ser tu lazarillo… ¿Y tú estás seguro que quieres seguir trabajando para mí?

–Trabajaría toda mi vida a tu lado… solo asegúrate de visitarme seguido a mi oficina y poner una cerradura con llave diferente…

–Creo que quiero llevarte ahora mismo a esa oficina

.

.

.

Spin–Off: Mirar

Yuuri nació en San Petersburgo, al igual que su Hermana Mari. Sus padres son de origen japonés, que desde antes de casarse migraron a Rusia. Así que Yuuri podía alardear de tener una doble nacionalidad.

Y tampoco era por presumir, pero habla muy bien el japonés… aunque tal vez su acento deje mucho que desear, tiene un manejo fluido del inglés y pues obviamente habla ruso.

Siempre ha buscado la manera (a su manera) de sobresalir y no estancarse. Aprender un poco más que los demás.

Estudio en la prestigiosa Universidad Estatal de San Petersburgo, se graduó con honores siendo el primero de su generación, dio el discurso de agradecimiento y se mantiene al tanto de varias actualizaciones con varios talleres en línea y diplomados, además de saber perfectamente computación.

Su madre suele decirle que es un estuche de monerías. Su hermana le dice ñoño insufrible. Su padre solo dice que es un cachorro excepcional.

Fuera de eso, tiende a ser algo tímido con la gente, al ser un omega los olores de las demás personas suelen intimidarlo con facilidad, más si se trata de alfas. Ha descubierto que los alfas son seres orgullosos, y con un ego por demás inflado, lo cual demuestran con el uso desmedido de sus feromonas. Cosa que a Yuuri le parece innecesaria, sin la necesidad de alardear de nada, el aroma de las personas dicen mucho de su personalidad, a la fecha no ha encontrado a nadie que le desagrade su aroma, todos son únicos y excepcionales, con rasgos llamativos por si solos que se acentúan con la personalidad y tesitura de la voz.

Yuuri también ha terminado por entender que las inflexiones en la voz son importantes, demuestran el estado de ánimo de la persona. Sabe que las voces estridentes o chillonas suelen demostrar algún tipo de euforia o emoción positiva, mientras que las más graves o apagadas, demuestran tristeza o enojo, independientemente si la voz es femenina o masculina. También ha comprendido que cualquier frase cobra un sentido opuesto dependiendo el tono e inflexión que se use. Y eso hace que cualquier persona que entienda este hecho se convierta en un gran orador.

Vive en un país frio, por lo tanto conoce la funcionalidad de la ropa, sabe que la textura de cada prenda servirá para un fin específico, cuando hace calor la ropa es más ligera, más fresca y liviana, suave al tacto, cuando comienza a hacer frio la ropa cambia, más gruesa, pesada, ligeramente rugosa, aunque existen prendas esponjosas y suaves, afelpadas o peludas, como si se tratara del pelaje de un perro o gato, aunque también sabe que hay telas demasiado suaves que casi asemejan el tacto con la piel de alguien más, a veces son cálidas, otras son frías.

Y lo que más le fascina, Yuuri siempre ha sido una persona con un gran apetito, su madre cocina delicioso, y hay varias recetas de su tierra natal que le fascinan. La gente debe de aprender a sentir texturas con la legua, hay veces que la comida se siente como terciopelo, otras es ligeramente rasposa y dura, pero los sabores… ¡dios! Eso es lo mejor del universo, las cosas dulces o saldas, las amargas o picantes, todos los sabores son maravillosos. Cuando más niño su hermana le solía decir que no comiera tanto o podría engordar, Yuuri siendo el rebelde que es ignoro la sabiduría de su hermana mayor, y como consecuencia, sus pantalones favoritos ya no entraban, entre Mari y su madre le comenzaron a restringir algunos alimentos para que lograra bajar un poco de peso. Al parecer lo logro, aún sigue siendo susceptible a subir y bajar de peso, a causa de eso Mari le suele molestar apretando sus mejillas diciendo que sus mejillas son apachurrables y adorables.

Le molesta que toquetee sus mejillas son permiso, y le causa gracia cuando puede regresarle la broma a su hermana cuando esta esta con la guardia baja dentro de la habitación asustándola de algún modo.

Sabe que tal vez no luce exactamente como las demás personas, pero es difícil para el describir como lucen los demás. Sabe que cuando se siente muy feliz, enojado los músculos de su rostro se mueven, no sabe exactamente como luce, pero para los demás es sencillo afirmar su estado de ánimo, lo peor del caso es que cuando él no quiere que su familia sepa cómo se siente su cara le traiciona.

Varias veces le ha preguntado a Mari que se siente ver. Y todas esas veces Mari tarda en contestar y lo único que logra decir es "¿para qué quieres saber? Tu siempre nos has podido mirar".

Realmente no entiende del todo la repuesta de su hermana, se supone que ver y mirar son palabras sinónimas… Cosa que le hace recordar una vez cuando era un pequeño cachorro él y Pichit estaba jugando, y de la nada su amigo comenzó a reír escandalosamente, el no entendía nada ¿qué pasaba?

–Lo siento Yuu…– pero tu perro hizo algo muy gracioso y no pude evitar reír.

Pichit era el hijo de una de las vecinas y siempre fue el único que quiso acercarse a él a pesar de lo que los demás niños decían de él.

–Oh… comprendo ¿podrías decirme que hizo?– como pudo el pequeño Pichit le describía con palabras vagas la acción del can. Pero también le dijo algo que a la fecha no ha podido olvidar

–No te preocupes Yuu, tal vez no puedas ver, pero tu corazón puede ver cosas que los demás les cuesta trabajo ver, ¡y por eso siempre serás mi mejor amigo!– dejándosele ir en un apretado abrazo que los hizo caer y en consecuencia que el perro se les echara encima lamiéndoles la cara.

Quizás es lo mismo a lo que se refería Mari… pero, también le cuesta trabajo entender el concepto de ver, jamás lo ha experimentado. Varias veces le han preguntado si puede ver luz u obscuridad, pero tampoco sabe que responder. Para muchos es difícil entender que alguien no vidente no puede responder preguntas sencillas como esas, pero que le vamos a hacer, es parte del proceso que le toco vivir.

Siendo sinceros, ser un adulto y tratar de vivir en un mundo laboral competitivo es difícil, y en su condición lo es aún más, varias empresas le tienen miedo, no muchos arriesgan la contaduría de sus bienes a un asiático cegatón , como le dijeron alguna vez.

– ¡Yuuuuuuuuuriiiii!– la estridente voz de Pichit se oyó y de repente solo sintió un peso extra sobre de el – ¡Yuu!, ¿a qué ni te imaginas lo que me acaba de decir Seung?

– ¿Ya te pidió matrimonio?

–No tontito, eso vendrá luego. Sabes que Seung trabaja en "Bride Drem", ¿cierto?

–Ah ya entiendo, ¿le ofrecieron un paquete exclusivo para cuando se casen?

– ¡Yurui! Es en serio, me dijo que el contador de la empresa está por jubilarse y está buscando remplazo. ¡Yuuri, es tu oportunidad de brillar!

–Pero quizás ellos ya encontraron a alguien más y…

– ¡Tonterías! Seung me dio este número, marcarlo y veras que te contestan y contratan– Yuuri siento como la pequeña tarjeta estaba marcada con los números en braille

–Pichit, por favor, antes de hacer nada… ¿cómo sabes que me van a contratar?– Pichit suspiro, los ojos estáticos de Yuuri no mostraban nada, pero su voz y el movimiento de sus manos mostraba lo tenso y nervioso que se encontraba

–De acuerdo… Seung platico directamente con el contador que esta por irse y este señor pidió hablar contigo y solo contigo para saber qué tan confiable eres, y por eso te digo que te van a contratar.

–De acuerdo… pero Pichit… ¿puedes tomar mi mano mientras llamo?– Pichit sonrió, tal vez Yuuri no lo pudiera ver, y tampoco pueda devolverle esa sonrisa cómplice, pero enseguida tomo su mano soltando ligeramente sus feromonas para darle confianza.

.

.

.


Ver es sólo poner tus ojos abiertos sobre algo, es tener un campo visual funcional. No requiere de un esfuerzo, es tan sólo un impulso automático.

Mirar es fijar tus ojos en algo específico. Deja de ser tan automático, pues comienzas a usar tu foco de atención. Sin embargo, mirar no necesariamente quiere decir que estás concentrado en comprender lo que tus ojos ven, sólo se trata de fijar conscientemente tu mirada hacia algo en específico.

Observar no solamente engloba mirar, sino también atención y concentración. Es la observación la que nos permite procesar la información que entra por nuestro sentido de la vista de forma voluntaria. Requiere de esfuerzo, pues no es un impulso automático. Observar es una habilidad que, de hecho, con la práctica se vuelve más fácil. La observación tiene un fin que generalmente es el entendimiento.

Contemplar, a diferencia de todo lo anterior, requiere más que sólo el sentido de la vista. Es experimentar con todos los sentidos algo que se observa, con el objetivo de meditarlo, de entenderlo, y aún si no se es capaz de entenderlo, de respetarlo. Es exprimir lo que se percibe para obtener un enriquecimiento desde la perspectiva más amplia posible. Por ello, la contemplación va más allá de ver, mirar, observar, oler, escuchar, poner atención y reflexionar; es el conjunto de todo ello, una mezcla que se filtra a través de nuestra percepción para finalmente obtener un producto que nos transforme.

–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–.–

[1] Obviamente los ojos de una persona no vidente no son así, tienden a haber desviaciones, pero por estética del fic diremos que si…

[2]Es el festival de la fertilidad en Japón, donde adoran una figura fálica, y pues de ahí salió ese regalito

[3] La retinopatía del prematuro, como su nombre lo indica es una afección medica en donde el ojo no termina de desarrollarse por que el bebé nació de forma prematura.

[4] Desprendimiento de retina; literal es un desgarro dentro del ojo donde la retina se cae, puede ser por muchos factores, uno de ellos impactos fuertes donde se lastime una persona la cara. Realmente hay una cirugía que puede ayudar a repararla, pero cuando está muy lastimada o tardan mucho en buscar una solución la operación es inviable.

[5] El Hotel Astoria de San Petersburgo, es un hotel de cinco estrellas en San Petersburgo (Rusia), que fue inaugurado por primera vez en diciembre de 1912. Cuenta con 213 habitaciones, incluidas 52 suites, y está ubicada en la Plaza de San Isaac, junto a la Catedral de San Isaac y frente a la histórica Embajada Imperial de Alemania. Según Go*gle, la entrada al restaurant del hotel está abierta al público, siempre y cuando se cuente con reservación.


Wolas... pues que les digo? Este bebe estuvo en el tintero un año y medio mas o menos, y hasta hoy pudo ver la luz... Espero que lo hayan disfrutado, tanto como yo de escribirlo.

Saludos (^0^)/