Reencarné.

No sé cómo ni el por qué.

Recuerdo desde mi niñez hasta mi adolescencia, pero no puedo ir más allá en mis memorias. Si es que hubo un después seguido de lo único que recuerdo. El caso es, no sé como morí, ni las razones que me trajeron a este lugar que es mucho más colorido de lo que solía estar acostumbrada.

Mis ojos arden.

Quizás sea porque los colores aquí realmente parecen vibrar de vida, o es por mi reciente vista de bebé. Porque sí, actualmente soy un bebé al que le cambian el pañal, le dan de comer, y golpean su espalda para eructar.

Mi primer día aquí fue un gran shock. Hice que, la que ahora es mi madre, entrara en un severo pánico al escucharme gritar y llorar como si el mundo se hubiera acabado, o como si hubiera nacido en otro mundo completamente desconocido.

Ja. Sí. Otra vez, casi lo olvido nuevamente.

Renací en otro mundo. Y no en cualquiera. Si no que en el mundo de One Piece.

¡Una Maravilla!