Acto I: Despertar
Vol. 1: Un mundo problemático. First_Job.
Prologo
– ¡Rooooaaaarrr!
– ¡Uwah!
Dolor.
Fue todo lo que pude sentir cuando fui brutalmente golpeado por la cola de un dragón y me estrelle contra el duro concreto del suelo.
No recuerdo en que momento, todo se fue al diablo, pero comenzare desde el principio.
Me llamo Natsu Dragneel y soy un mago, si, como escucharon, un mago.
Pertenezco al gremio de magos de Magnolia llamado Fairy Tail.
Mis nakamas y yo habíamos vuelto a nuestro hogar después de que nuestra prueba de ascensión a clase S se viera interrumpida de forma abrupta por un Gremio Oscuro de la Alianza Balam llamado, Grimoire Hearth. A pesar de que estuvimos a punto de morder el polvo, logramos imponernos ante semejante enemigo y justo cuando cantábamos victoria, nuestro sufrimiento no hizo más que comenzar. Repentinamente por los cielos, un colosal dragón negro que imponía terror con su presencia apareció ante nosotros.
Este era conocido como una de las bestias más fuertes y peligrosas de nuestro mundo.
El Rey Dragón del Apocalipsis, Acnologia.
Mi impresión y temor fueron a parte iguales.
Pero en fin, un ataque devastador a manos de Acnologia estuvo a punto de borrar de la existencia de no ser por la intervención de nuestra Primera Maestra de Fairy Tail, Mavis Vermillion. Sin embargo, a pesar de haber escapado ilesos de semejante ataque destructivo, el mundo siguió su curso mientras nosotros nos quedábamos atrás y antes de que nos diéramos cuenta, ya habían pasado 7 años.
7 años atrapados en una isla.
7 años de los cuales, nuestro amado gremio perdió todo prestigio y poder ante los demás gremios de Fiore debido a nuestra ausencia. 7 años en los cuales, el resto de nuestros nakamas y amigos habían sufrido humillaciones y vergüenzas. Ante esto y cuando regresamos, nos propusimos a recuperar nuestra gloria y para nuestra suerte, la fortuna toco a nuestra puerta.
Romeo, quien se había vuelto un poco mayor, nos animó a participar en los Grandes Juegos Mágicos, un evento donde se decidía quien era el mejor gremio en toda Fiore en una serie de competencias mágicas.
Aceptamos y aunque no logramos sobresalir en las primeras pruebas y tuvimos que ser objeto de burlas y de sabotajes de otros gremios, en especial de Sabertooth y de Raven Tail logramos demostrar que no somos unos debiluchos. Vencimos a todos en una batalla campal final y lo habíamos logrado, después de 7 años en que nuestro gremio fue un hazmerreir, vencimos en esta competencia y nos coronamos como campeones y justo cuando nos preparábamos para una fiesta en el Palacio Real, la pesadilla comenzó.
Una horda de dragones lleno los cielos de la capital de Fiore.
Por un breve momento, llegue a pensar que los dragones serian igual de amistosos que mi padre Igneel.
Me equivoque.
Y antes de que siquiera lo notara.
El reino de Fiore se había vuelto una ruina.
Mis amigos, mis conocidos, todos ellos…
Apreté mis dientes y levante mis puños hacia ellos.
Pero.
No fue suficiente.
A pesar de ser un Dragon Slayer.
Mi fuerza no fue rival para ellos.
En estos momentos, muchos de mis huesos están rotos y veo como uno de esos dragones levanta su pata para aplastarme y no puedo moverme por mis heridas.
Entonces.
¿Así acaba todo?
¿Así acaba nuestra aventura?
Lucy, Happy, Lisanna, Gray, Erza, todos.
Sus imágenes pasaron por mi mente durante un breve lapso, nuestros momentos juntos. Momentos buenos y malos por igual.
–No… no puede terminar así
Dije eso mientras soltaba una bocanada de sangre.
–Aun no… he encontrado a Igneel.
Quise levantarme, pero mi cuerpo no respondía.
Vamos.
Levántate…
¡Demonios, esto no puede acabar de esta manera!
¡Qué diría Igneel al verme!
¡Se decepcionaría de mí!
¡No pude encontrar a mi padre y no pude proteger a nadie!
¡¿Qué clase de mago soy?! ¡Maldición!
Tal vez… solo, tal vez, entiendo porque Igneel me dejo aquel día.
Yo… era débil.
Incapaz de proteger a otros, ni siquiera era capaz de protegerme a mí mismo
–Lo siento… chicos… lo siento Igneel…
Solo pude susurrar eso mientras esa enorme pata caía hacia mí marcando mi final.
–Lo siento…
E impacto con tanta fuerza que perdí el conocimiento.
Así que ¿este era mi fin?
…
– ¡Derrótenlos! ¡Hay que derrotar a esos bastardos de Imagawa!
El fuerte ruido en un lenguaje desconocido me hizo abrir los ojos de golpe.
No… ya no me encontraba en Fiore.
Esto, este lugar era…
– ¡Derroten a esos monos de Oda de una buena vez! Nuestra Daimyo no puede perder más tiempo con estos campesinos inútiles.
Las heridas que me tenían paralizado habían desaparecido.
No, el dolor seguía allí, pero sentía que ahora podía moverme.
La oscuridad que había nublado mis ojos por varios minutos fue reemplazada por el cielo azul y…
– ¿Qué demonios…?
Aun y con todo el dolor que sentía, me levante del suelo y…
– {¡¿Qué demonios es esto…?!}
¡Estaba en medio de una maldita pelea!
¡¿Dónde estoy?! ¡¿Quién es esta gente?! ¡¿Dónde me encuentro?!
Mi debilidad fue reemplazada por mi incredulidad de la escena ante mis ojos.
¡Esto no es Fiore!
– ¡Miren, apareció un namban (1)!
– ¡¿Es de los nuestros o es del Clan de Imagawa?!
– ¡Qué más da, no hay que arriesgarnos! ¡Atáquenlo también!
Veo como algunas personas llevan una especie de bandera con diferentes símbolos en ella.
¿Acaso son otros gremios? Jamás había visto dichos símbolos.
– {¿¡Qué demonios!?}
Vi como uno de ellos intento herirme con su lanza.
– {Mierda.}
Logre evadirla por poco, pero las heridas en mi cuerpo me hicieron apretar los dientes.
– {¡¿Quiénes son ustedes?! ¡¿Por qué me atacan?!}
– ¡¿Qué dijo?! ¡¿Alguien entendió lo que dijo?!
Demonios, no entiendo lo que están diciendo y es bastante evidente que ellos tampoco a mí.
– {¡Carajo, ya basta!}
Seguía evadiendo sus malditos ataques, esta vez se unieron más a atacarme.
¡Maldición! ¡A este paso terminare rodeado!
¡No se quienes sean, pero me han obligado a usar esto!
– ¡{[Karyuu no Hokko…]}!
Eh…
¿Qué pasa?
Se supone que debía salir una gran llamarada de fuego de mi boca.
En un intento de apartarlos lo más posible de mí.
Pero.
Nada salía.
Peor aún.
Mi magia.
No la siento.
Mejor dicho.
No hay ningún rastro de magia en este lugar.
En este momento, un temor igual al de ver a esos 10,000 dragones surcar los cielos de Fiore apareció en mi pecho y en mi estómago se formó un vacío.
– ¡Mátenlo!
Sin embargo, el tiempo no se detuvo para mis enemigos.
– ¡{Oigan, ya basta, no soy su enemigo}!
Era inútil, ellos no podían entenderme ni yo a ellos.
¿Acaso esta es una clase de infierno al que vine a parar después de que fui asesinado por ese dragón?
Cuando fui asesinado o creí haber sido asesinado por ese dragón, no pude defenderme.
Pero ahora.
Incluso si esto es el infierno o un lugar parecido.
¡No pienso quedarme de brazos cruzados, tendrán que derribarme o matarme de nuevo para vencerme bastardos!
Evadí a un sujeto con lanza y conecte mi puño en su cara.
Y seguía esquivando varios ataques.
Estos sujetos eran buenos, pero si comparo sus habilidades con Erza.
Estos no son rivales que no pueda manejar con o sin magia.
– ¡Maldición, este namban es bueno, pero debe morir!
Evadía, bloqueaba y contraatacaba.
Ya tenía experiencia combatiendo contra sujetos armados.
Pero.
No importaba cuantos venciera, no dejaban de venir.
Y a pesar de que me encontraba evadiendo, no salía airoso del todo.
Las nuevas heridas comenzaron a acumularse en mi cuerpo, aumentando más mi dolor y haciendo mis acciones un poco más lentas.
Ugh.
A este paso me vencerán.
Si solo Wendy estuviera aquí…
Por un breve lapso, pude ver el rostro de mi pequeña nakama y… otro de su cuerpo inerte.
– ¡{Con un carajo}!
Sujete a uno de ellos y lo arroje a un grupo de guerreros.
No era de los que huía, pero a este paso y sin mi magia, soy presa fácil, debo moverme.
– ¡No dejen que escape!
– ¡Asesínenlo a toda costa!
Hui de la pelea.
Algo que no me gustaba hacer, pero no podía dejar que mi maldito orgullo me rigiera esta vez.
Al menos, debía encontrar una sanadora o un médico para curar mis heridas.
Espera.
¿Cómo se supone que le pague?
No tengo ni una sola Jewel (2) conmigo.
¿Siquiera las Jewels valen algo en este lugar?
¡Idiota! Ahora no es el momento, ya se te ocurrirá como pagarle después.
Primer objetivo
Curarte.
Segundo objetivo.
Sobrevivir.
Y tercero.
Intentar regresar a Earthland…
Pero…
Si quiera hay algo por lo que regresar, todos mis amigos y conocidos fueron… se supone que yo ya debería… un sentimiento muy pesado se posó sobre mi cabeza y mi pecho…
– ¡E-Esperen, s-stop! ¡No soy su enemigo!
Sin embargo, entre los gritos y los choques de arma que escuchaba por toda el área y en medio de mi huida, vi que un sujeto con espada estaba persiguiendo a un chico.
Este chico lucia totalmente diferente a los otros sujetos que intentaban apuñalarme sin piedad.
Para empezar, su cara de tonto y sus acciones hacían evidente que no era un guerrero, mucho menos un mago para empezar. Su cabello es castaño y sus ojos de color café claro, su vestimenta no era una armadura, sino una especie de ¿uniforme quizás?
Vieras como lo vieras, se trataba de un desafortunado civil.
– {¿Qué demonios hace ese chico, está loco? Venir a pelear totalmente desarmado y sin experiencia, es algo que haría un idiota}
No pude evitar poner una expresión incrédula.
Pero al verlo de cercas, noto que su expresión es una de miedo y confusión.
¿Acaso estamos en las misas?
No.
O quizás sí.
En fin, debo darle una mano.
Me sentiría mucho peor si lo dejo a su suerte.
Corrí en dirección hacia el chico.
…
¿Cómo es que un estudiante de preparatoria común como yo, se encuentra huyendo de su muerte en plena Era Sengoku?
Oh, disculpen la brusquedad.
Me llamo Sagara Yoshiharu.
Soy un estudiante japonés de 16 años.
Mi vida escolar y rutinaria no es especialmente interesante la verdad.
Mi único placer en mi rutinaria era consumir todo lo que tuviese que ver con la Época de los Estados en Guerra.
Ya sean mangas, animes, doramas y videojuegos.
Sabía de memoria todos y cada uno de los aspectos que rodeaban a aquella época.
Incluso, deseaba poder vivir en aquella época.
Y.
Por una razón.
Y antes de que me diese cuenta.
Desperté aquí.
En medio de una batalla campal.
Totalmente confundido en un principio de lo que sucedía a mí alrededor, pero al ver los estandartes de ambos bandos lo deduje.
Se trataba de una batalla entre el Clan Oda, liderado por el legendario Oda Nobunaga y el clan Imagawa, comandado por el brillante, pero descuidado Imagawa Yoshimoto.
Aunque me mostré totalmente fascinado, mi gusto duro poco.
– ¡Asesinen a ese namban!
Sí.
Fui marcado como enemigo por ambos bandos.
Que un sujeto como yo aparezca en mitad de una guerra, debió haberlos alertado.
Pero.
¡No importa como lo vieran, soy un estudiante! ¡Soy pésimo en combate y no se diga en los deportes! Mi único don aparte de mi conocimiento de la Era Sengoku, era que era un buen evasor de pelotas en clase de educación física, ninguna pelota daba en el blanco (o sea yo).
Pero, dicha habilidad era inútil si se trataba de armas filosas y aún más cuando están muy cerca y son muchas.
Así que hui.
Esperando ponerme a salvo.
Sin embargo.
– ¡No escaparas!
– ¡Maldición, ya les dije que no soy enemigo de ninguno de ustedes!
Un soldado de infantería del ejército de Imagawa me perseguía ferozmente mientras empuñaba su katana mientras soltaba una diatriba que elegí ignorar.
– ¡Uwah!
Pero mi suerte al igual que mi popularidad en clase, cayó.
Una piedra me hizo caer al suelo.
Quedando totalmente expuesto al soldado de Imagawa.
Intente levantarme, pero el soldado de Imagawa puso su pie en mi pecho con tanta fuerza que me impidió escapar.
– ¡Ahora muere!
Por un momento, vi mi vida pasar.
¡Joder! ¡Moriré sin siquiera haber tenido linda novia, más importante aún, moriré siendo virgen! ¡Seré el hazmerreír de mis compañeros de clase!
El soldado balanceo su espada y yo cerré los ojos en respuesta.
Pero.
El ataque nunca llego y por una razón, el peso en mi pecho desapareció y cuando decidí abrir mis ojos nuevamente.
– ¡Bwahh!
Vi como el soldado de Imagawa había recibido un contundente derechazo de un sujeto malherido y bastante inusual a mi parecer.
El soldado fue lanzado varios metros de mí y quedo inconsciente.
– {¿Estas bien?}
Se acercó a mí y… ¿me pregunto algo? Porque no entendí lo que dijo.
Viéndolo de cercas, era un chico peculiar.
No parecía más grande que yo.
Su vestimenta consistía simplemente en una bermuda blanca, un chaleco que dejaba expuesto su torso y una singular bufanda blanca, pero todo estaba lleno de mugre, tierra y sangre, por no mencionar sus heridas aún abiertas y expuestas. Cada parte de su cuerpo sangraba. Su cabello también era inusual al igual que sus rasgos, su cabello era rosa puntiagudo y sus ojos de color verde, sus rasgos no eran del todo asiáticos, quizás se trata de un issei (3)
– {Oye ¿Entiendes lo que digo?}
No entendía ni una sola palabra de lo que decía.
Definitivamente no era inglés, ni francés o chino.
Mejor dicho, no era ningún idioma o dialecto que yo conociese en lo absoluto.
–Lo siento, pero no entiendo.
Negué con la cabeza esperando no haberlo hecho enojar.
Si fue capaz de noquear fácilmente a un soldado de Imagawa en ese estado, no quiero saber lo que me hará si me pongo del lado equivocado.
–De hecho. Gracias por salvarme.
Dije mi agradecimiento antes que cualquier otra cosa.
El no parece haberme entendido, ya que ladeo su cabeza en respuesta.
–Am, me llamo Sagara Yoshiharu, soy un estudiante ¿Quién eres tú? No parecer ser un personaje que yo recuerde.
Y era cierto, ninguno de los personajes y figuras históricas que he leído que vivió en la Era Sengoku encajaba con el perfil de este chico de cabello rosa.
– {Sa… Yo… Ha… Ru… Saru}
– ¡No Saru, Yoshiharu! ¡No soy un mono! ¡YO-SHI-HA-RU!
El chico solo se quedó perplejo mientras decía mi nombre mientras me señalaba.
– {¿Yoshi… haru?}
Asentí satisfecho a pesar de que este tipo apenas y pudo pronunciar mi nombre.
– ¿Qué hay de ti? ¿Cuál es tu nombre? Yo, Yoshiharu ¿Y tú?
Dije de una manera en la que le hablarían a un bebe o a un niño muy pequeño, pero debido a que ambos no parecíamos entendernos o hablar el mismo idioma, opte por hacer esto.
– {Natsu Dragneel}
– ¿Natsu Dragneel…? No, definitivamente jamás he escuchado ese nombre. Supongo que solo eres una persona random de esta época. Bien, te llamare Natsu-san, mucho gusto.
Decidí hacerme o intentar hacerme amigo de este chico llamado Natsu, ya que parece un niño perdido en el supermercado, además, fácilmente podría defenderme de cualquier soldado de Oda o Imagawa.
Había acercado mi mano hacia él, en un intento de saludarnos de mano.
Un típico saludo Occidental.
El pareció entenderlo y apretó mi mano.
– ¡Bien, espero que cubras mi espalda y yo cubriré la tuya, Natsu-san!
Podía ver fácilmente como los signos de interrogación se forman al lado de Natsu-san con cada palabra que digo y créeme, estamos igual compañero.
–Aunque lo mejor es que intentemos buscarte un médico, a este paso esas heridas se te pueden infectar.
Señale sus heridas en un intento de que me entendiera.
Para mi suerte, entendió su situación y asintió.
–Conozco más o menos el área. ¡Vamos!
Comencé a guiarlo a pesar de que estábamos igual de perdidos.
Bueno, técnicamente conozco esta área, pero en la de mi época.
Aunque conocía mucho gracias a mi adicción a la Era Sengoku, pero, una cosa era el conocimiento visto desde la comodidad de mi silla y cama, y otra cosa es estar caminando en tiempo real en dicha época.
– ¡Miren, son esos dos, mátenlos!
– ¡No pueden dejarnos en paz ni un minuto!/ ¡{No pueden dejarnos en paz ni un minuto}!
A pesar de que no nos entendíamos verbalmente, casi podía deducir que habíamos dicho lo mismo.
Y así.
Comenzamos a huir de nuevo.
…
Yoshi…haru.
Ese parecía ser el nombre del chico del que acabo de salvar de ver convertido en carne picada.
Mis sospechas de que el parecía ser un simple civil, eran ciertas.
Justo cuando estábamos conociéndonos, fuimos encontrados y perseguidos nuevamente por esos malditos soldados de estandartes raros.
Seguí a este tal Yoshi…haru, ya que parecía saber lo que sucedía aquí o al menos, a donde sabía que podíamos escapar.
Mi mente no dejaba de dar vueltas ante todo lo que sucedía a mí alrededor.
Pero.
Si lo pensaba mejor.
Esto no era el infierno.
Esto parecía ser mas, un campo de batalla más.
Pero.
¿De dónde?
Había cosas en este lugar que me era desconocido de Earthland.
Para empezar, no había ni un solo rastro de partículas de Ethernano o de magia.
Mi magia de [Dragon Slayer] estaba actualmente inutilizada por el momento.
Es decir.
Mis fuerzas y fortalezas gracias a mi magia, habían desaparecido por completo.
En estos momentos, apenas era solo un poco más fuerte que un humano promedio gracias a mis experiencias en combate.
Pero sin embargo.
Si me topaba con un guerrero o un mago del mismo calibre que Erza, Mirajane e inclusive el bastardo oxidado de Gajeel, fácilmente seria vencido.
– ¡Por aquí, al rio!
Yoshi…haru señalo un rio con una corriente muy fuerte.
Ya veo.
Las fuerzas de este rio, deberían servir como una ruta de escape.
– ¡Salta!
Yoshiharu salto al agua mientras las fuertes corrientes se lo llevaban rio abajo.
– ¡{Maldición}!
Salte también al rio.
La fuerte corriente y el agua en mis heridas, hizo que hiciera una mueca en mi boca.
Pasaron varios segundos cuando sentí que la fuerza de la corriente disminuyo.
Llegamos a una orilla donde los sonidos de batalla eran menos intensos que atrás.
– {Eso fue… bastante movido}
Dije mientras apretaba los dientes y salía del agua.
– ¡Es cierto! ¡Podemos unirnos ya sea al Clan Oda o al Clan Imagawa! ¡¿Cómo no lo pensé antes?! ¡Vamos, Natsu-san!
De nuevo, no entendía ni una sola palabra de lo que decía, pero era mejor que nada.
Durante los siguientes minutos, fuimos capaces de pasar desapercibidos para los demás guerreros de ambos bandos.
– ¡¿U-Uwah?! ¡¿Esa es Imagawa Yoshimoto?! ¡Se supone que debe ser un hombre!
Yoshi…haru señalo con una extraña expresión a una chica de cabello castaño que usaba unas abultadas ropas sobre sí misma. Cabello castaño y bastante linda, se encontraba jugando con una especie de pelota o algo así.
– ¡¿Tu eres Imagawa Yoshimoto?!
La chica en extrañas y ostentosas ropas volteo a mirarnos (más específicamente a Yoshi…haru) y…
–Oh ho ho ¿Quién podrías ser tu plebeyo?
– ¡Soy Sagara Yoshiharu y este es mi amigo! ¡Por favor, déjanos unirnos a tu clan!
– ¡Denegado!
– ¡¿Nani?!
–El hecho de que hayan encontrado mi base, prueba de que podrían ser espías de la bruta de Oda. ¡Oh~, Motoyasu!
De una de las carpas que eran propiedad de esta chica (posiblemente), una chica aún más pequeña salió. Su cabello era corto de color verde y usaba un par de gafas, parecía ser aún más pequeña que Wendy.
– ¡Jeje~! ¿Qué pasa, Imagawa-sama?
–Corta en pedazos a estos dos intrusos. ¡Oh ho ho~!
–Jeje~ ¡Así será!
Vi que la cara de Yoshi…haru entrar en pánico.
– ¡Esto no es bueno Natsu-san, huyamos!
¡¿Qué demonios está pasando aquí?!
Mire de nuevo a la pequeña mocosa y estaba balanceando su espada peligrosamente.
Ah, eso.
– ¡No escaparan~…! ¿Eh…?
Detuve a la chica mientras balanceaba su espada, sujetando mi mano en su cabeza.
– {No sé qué rayos sucede aquí. Ni mucho menos quienes sean o porque tratan de matarnos… ¡Pero ya me harte de tantas tonterías de ustedes, pase un gran martirio desde que desperté, así que tú y toda tu gente, salvo el chico Yoshi…haru, pueden irse al diablo!}
Solté un gran golpe como si fuese un martillo directo a la cabeza de esta chica de gafas.
– ¡Uwah!
– ¡¿Golpeaste a Matsudaira Motoyasu quien en un futuro se convertirá en el legendario Tokugawa Ieyasu?!
Mira, no he entendido ni una sola palabra desde que desperté aquí. Así que no perdería el tiempo tratando de explicarme por ahora.
–Uuuhhhh…
Quizás me excedí un poco.
La chica comenzó a llorar y a frotarse su cabeza.
Bien.
Oficialmente me siento mal, pero intento matarnos.
– ¡Hanzo~! ¡Bweeh! ¡Hanzo Hattori!
– ¡Esto no es bueno, está llamando al legendario ninja, Hanzo Hattori! ¡Ahora más que nunca debemos huir!
Solté un chasquido de mi lengua y comencé a huir junto con Yoshi…haru.
Corrimos lo más que pudimos.
Intentado alejarnos lo más posible de cualquier guerrero que se nos atravesase.
– ¿Eh…?
Pero algo cambio repentinamente sin previo aviso.
– ¡Sagara-shi, no vaya en esa dirección, hay Yokai en la zona!
Una voz chillona hablo de algún lugar no muy lejano.
– ¡¿Yokai?! ¡Imposible, no había Yokai en la Era Sengoku, son solo cuentos!
Sin embargo, el ambiente cambio.
– ¡¿Uwah, que es esto?!/ {¡¿Uwah, que es esto?!}
Dijimos al mismo tiempo.
Todo rastro de vida a los alrededores se había como… apagado.
El ambiente se sentía mucho más pesado y… hostil.
Las fuerzas de mi cuerpo comenzaban poco a poco a sentirse más distantes.
¡¿Q-Que es este lugar?!
…
Mientras huíamos de las fuerzas de Imagawa y Matsudaira, comenzamos a correr en una dirección aleatoria.
No quería morir todavía.
El que se supone que se convertiría en un gran Daimyo, Toyotomi Hideyoshi, dio su vida para que yo viviera. Aunque solo nos conocimos unos pocos minutos, el viejo y yo hicimos una promesa de lograr volvernos miembros de alto rango de parte del legendario Sexto Rey Demonio del Cielo, Oda Nobunaga. Oda fue conocido como unos de los primeros Daimyo que intento unificar Japón durante la turbulenta época de los Estados en Guerra, pero debido a una cierta traición, no cumplió su cometido.
En fin, el viejo Tokichirou y yo acordamos que una vez en el poder, recolectaríamos un sequito de las chicas más hermosas de Japón y viviríamos como reyes.
Sin embargo.
Una bala perdida acabo con la vida de Tokichirou para salvar la mía.
La de un chico del que apenas compartió sus últimos minutos sin saberlo.
Debido a mi propia 'ambición' y al deber de asegurarme de que la historia de Japón, ocurriera tal y como debería ser, tome el lugar de Tokichirou.
En el camino antes de toparme con Natsu-san, conocí a una peculiar ninja joven llamada Hachisuka Goemon, una chica que no podía pronunciar más de ciertas silabas sin trabarse la lengua y su banda de bandidos y seguidores (y por lo visto, también lolicones). Ella al ver la situación e intentar sacar ventaja, se ofreció a ayudarme al igual que hizo con Hideyoshi, siempre que le consiguiera a ella y al resto de sus compañeros, un puesto en las Fuerzas de Oda una vez que me uniera, algo que acepte a cambio de su protección y ayuda.
Pero.
No logre escuchar bien la advertencia de Goemon.
Y.
Entramos a una especie de 'lugar oscuro'.
El ambiente alrededor de nosotros se apagó y cualquier rastro de tranquilidad desapareció. Un ambiente totalmente hostil y malévolo nos rodeaba.
–E-Esto…
No pude evitar entrar en pánico y pasar saliva nerviosamente.
Natsu-san también parecía igual.
– ¡¿Hogyaahh?!
– ¡¿Uwah?! ¡¿Qué demonios son esas cosas?!
Un par de 'enanos' corrió en nuestra dirección.
Eran tan enanos como una especie de gnomo de jardín, pero su apariencia era totalmente inhumana como mucho y sus ojos brillaban de un feroz rojo dejándose ver toda la malicia que cargaban.
– ¡¿Y-Yokai…?!
Si.
Eran Yokai.
Pero aun no podía creerlo.
Los Yokai son solo leyendas urbanas.
Aunque conocía mucho sobre ellos, debido a que se rumoreaba que moraban mucho en las zonas de guerra y se habían reportado (sin creerlo yo) avistamientos de aquellos seres durante la Era Sengoku.
Como un chico del Japón moderno, no me creía tales cuentos.
Pero.
Uno de ellos salto hacia mí y lo evadí rápidamente.
– ¡¿Que…?!
Mi cuerpo se sintió más pesado.
Uno de ellos me ataco repentinamente.
– {¡A un lado!}
¡Para mi suerte, Natsu-san lo pateo lejos de mí!
¡Pero eso no es bueno, su cuerpo está al límite!
– ¡¿Ugyaaah?!
Sin embargo y para nuestra consternación y confusión, esos dos Yokai huyeron.
Pero el ambiente en vez de mejorar y empeoro.
Y.
– ¿Q-Que fue eso…?
Un temblor como si se tratase de un mini terremoto resonó en el área.
Los arbustos y árboles resonaban con intensidad.
– {¡Algo grande se acerca! ¡Maldición y apenas puedo moverme!}
Los arboles cayeron y…
– ¡GOOOOOOOOOOO!
¡UN YOKAI!
¡Y UNO REALMENTE ENORME!
Mi mente y mi pecho dejaron de actuar correctamente.
Era tan alto como una torre.
Su cuerpo enorme y de mirada realmente hostil con un par de cuernos que sobresalían de su cabeza. Un par de bolas de acero encadenadas en su muñecas se agitaban a su alrededor.
– ¡Nos vio!
Logre gritar.
– {¡Huyamos!}
Corrimos en dirección contraria, pero…
– ¡GOOOOOOOOOOOOO!
Sentí como algo pesado se dirigía en nuestra dirección.
La bola de metal enorme cayó en nuestra dirección, impidiendo nuestro escape.
–Este Yokai… no, nos dejara escapar.
Nuestra situación es desesperada y…
"Abandona a ese chico y salva tu vida."
Por un momento, una voz oscura me susurro eso.
Es cierto.
Apenas y conocía a Natsu-san.
Nadie me culparía si lo dejo a su suerte.
¡No!
¡Este chico salvo mi vida sin siquiera conocerme!
¡Yoshiharu será muchas cosas, pero nunca abandona a sus amigos!
¡Incluso si muero, no dejare a Natsu-san!
Parte 1
Una situación desesperada rodeaba a dos diferentes chicos en aquel campo de batalla oscuro.
Sagara Yoshiharu y Natsu Dragneel.
Uno es un estudiante japonés del siglo 21 sin ninguna experiencia en combate y que cayó a la época Sengoku. Y el otro es un mago de fuego que supuestamente debió haber muerto en su mundo, pero al igual que Yoshiharu, despertó en medio de un campo de batalla durante el auge de la Época de los Estados en Guerra, totalmente herido y sin una pizca de magia para usar.
– ¡GOOOOOOOOOOOO!
¿Su oponente?
Un Yokai enorme de nombre 'Onryoki'.
Generalmente este Yokai nacía de la formación de espíritus vengativos.
Y en un campo de batalla.
El resentimiento y rencor pululaban por el aire.
– ¡No soy bueno en combate, pero no necesitamos vencerte!
Yoshiharu tomo la lanza que había recogido minutos atrás y la uso para intentar defenderse (o de intentarlo) de al menos del Onryoki.
Con esa sonrisa de mono tonto, podía verse como que trataba de verse genial, pero si vemos más de cerca, una sonrisa aterrada y sus ojos que amenazaban con derramar lágrimas se veía en su rostro.
Natsu, permanecía a la defensiva mientras apretaba sus dientes y fruncía el ceño.
"¡¿Qué demonios puedo hacer sin mi magia en contra de esa cosa?! ¡Si tuviese mi magia, otra cosa seria! Además, estas malditas heridas y este lugar me están debilitando cada vez más."
El chico de cabello rosa sintió un miedo mucho peor que cuando enfrento a Gildarts en la isla Tenrou.
Si bien, no tenía oportunidad contra el formidable Gildarts, al menos Natsu podía defenderse, inútilmente, pero podía.
Pero.
Ahora.
Ni siquiera era capaz de hacer eso.
– ¡GOOOOOO!
El Onryoki corrió en su dirección mientras con su muñeca elevaba la encadenada bola de acero hacia ellos.
– ¡Muévete!/ {¡Muévete!}
Esquivaron por poco.
Por muy poco.
"Vamos, Natsu usa tu cabeza, vamos."
Natsu intento idear algo.
Pero la situación para ellos estaba totalmente en su contra.
A pesar de que contaba con un aliado.
Esto solo se complicaba al no entenderse mutuamente.
Y en especial si este desconocía completamente cualquier tipo de defensa o ataque.
"¿Qué puedo hacer…?"
Sus opciones eran realmente limitadas.
Sin embargo.
– ¡GOOOOOO!
El Onryoki no les daría tiempo de pensar en algo y comenzó a atacar con esas bolas de acero encadenadas a sus muñecas.
"A este paso, Yoshi…haru y yo…"
Si no pensaban en una forma de contraatacar o de huir.
Sería su fin.
Y Natsu temía que sucedería esta vez si volvía a 'morir'.
– ¡UWAH!
Repentinamente, el Onryoki volvió a lanzar un ataque que si bien, no golpeo a Yoshiharu, logro derribarlo y quedo a merced del siguiente ataque.
"No…"
Natsu vio como el fin de ese chico se acercaba.
"Al igual que esa vez…"
Recordó a sus amigos y nakamas cayendo uno por uno.
Y allí, miraba sin poder hacer nada.
"No… ¡NO OCURRIRA DE NUEVO! ¡ME NIEGO A ACEPTARLO!"
Natsu reunió lo último que quedaba de sus fuerzas y…
Salto.
– {¡¿UGH?!}
Yoshiharu quien había cerrado sus ojos esperando su fin noto que el ataque nunca llego.
–Eh…
Exclamo torpemente y sin creerlo lo que vio.
Natsu recibió de lleno el ataque de la masa de acero del Onryoki.
Lanzándolo violentamente a unos metros lejos de Yoshiharu.
Al caer al suelo, Natsu ni siquiera pudo exclamar ninguna sola palabras más que el sonido de un gemido de dolor insoportable.
–No se mueve.
Yoshiharu se levantó ignorando al Onryoki y corriendo hacia Natsu.
–Aun no mueras…
Dijo mientras trataba de auxiliar a Natsu a pesar de que su cuerpo se encontraba totalmente inerte.
– ¡NO MUERAS AUN! ¡AUN NO TE HE AGRADECIDO POR SALVARME NO UNA, SINO DOS VECES! ¡NO TE CONOZCO AUN DEL TODO, PERO NO PUEDES MORIR AQUÍ Y DE ESTA MANERA! ¡SI VIVES Y TE LEVANTAS, ME ENCARGARE DE COMPARTIR CONTIGO LO QUE PROMETI A HIDEYOSHI, RIQUEZAS, TIERRAS Y CHICAS! ¡VAMOS NATSU, NO MUERAS!
Yoshiharu intento despertar a Natsu sacudiéndole e intentando aplicarle primeros auxilios.
"Aun… no logro entenderte, pero… no creo que necesite hablar tu idioma para entenderte."
Natsu entre su dolor y la sensación de que desaparecería de nuevo en cualquier momento, miro a un preocupado Yoshiharu intentando ayudarle. Pero el chico de cabello rosa sabía que era inútil, su cuerpo llego a su límite.
"Huye… al menos… sálvate tú."
Natsu no podía ni siquiera susurrar eso.
Ni fuerzas le quedaban para hablar.
Antes, el chico de cabello rosa, había dicho a una cierta nakama estas palabras.
'No mueres por tus nakamas, vives por ellos."
Pero en estos momentos, la situación era tan mala que no daba cabida para hacer tal cosa.
"Yo… no quiero morir aún… quiero vivir y salvar a este chico… ¡QUIERO SALVAR A ESTE CHICO! ¡NO PUDE SALVAR A MIS AMIGOS, SOY UNA BASURA Y UN DEBIL! ¡AL MENOS… AL MENOS… QUIERO SALVAR A YOSHIHARU!"
En medio de aquella desesperanzadora situación, Natsu soltó una súplica desesperada.
"Ara~ ¿No estas pidiendo lo imposible, chico?"
En medio de todo el caos, una voz suave y femenina susurro en su oído.
La visión de Natsu fue completamente negra.
Se encontraba en medio de aquel espacio oscuro.
– ¿Dónde estoy ahora?
–En tu mente~. Por lo que veo, se encuentra un poco vacía.
– ¡Oye!
Natsu exclamo molesto e intentando encontrar el origen de aquella voz.
– ¡Aquí~!
Repentinamente, una especie de ave envuelta en fuego apareció enfrente de Natsu.
– ¡¿Uwah?! ¡¿Qué eres?!
Grito un tanto alarmado el chico de cabello rosa.
– ¡Oh~! ¡Me alegra de haberte ayudado con tu idioma, al menos ahora puedo entenderte! ¡Lamento mis modales, digamos que soy una Espíritu Guardián novata, llámame Suzaku!
–Eh…
–También noto que no eres de aquí. Bien, te lo explicare detalladamente. Escuche tu suplica cuando te veías medio muerto y acepte tu petición.
Natsu ahora más que nunca se encontraba confundido y Suzaku parecía soltar una leve risa.
–Kuku~, considérate afortunado Natsu. Mucho de mis hermanos son más exigentes con sus portadores. En cambio yo, estoy ansiosa de cumplir mi nuevo rol. En fin, los Espíritus Guardianes protegemos y damos fuerza a nuestros amos. O para que lo entiendas aún mejor, soy tu ángel de la guarda.
– ¿Espíritus Guardianes? ¿Son como los Espíritus Celestiales?
–No sabría decírtelo, pero podría decirse que sí. Ahora… ¡Levántate y pelea, me convertiré en tu fuerza y completare tus deseos, vamos, Natsu Dragneel!
Natsu sintió como sus fuerzas iban poco a poco volviendo a mi cuerpo.
…
– ¡Uwah!
Yoshiharu se apartó rápidamente del cuerpo de Natsu del cual, se estaba envolviendo en fuego.
Los ojos de Natsu se abrieron nuevamente mientras unas heridas comenzaron a sanar de su cuerpo.
– ¿Qué paso…? ¡YOSHIHARU!
– ¡S-Sí!
– ¿Te encuentras bien?
–Lo estoy, solo un poco… ¡¿Ahora puedo entenderte?!
– ¡Es cierto, yo también!
Ambos apenas se habían dado cuenta apenas ahora.
–"¡Gracias a mí, fufu! ¡Por cierto Natsu! Debes derribar rápidamente ese Onryoki antes de que mi poder se agote"
Natsu escucho eso en su mente, una charla mental, la voz del Espíritu Guardián, Suzaku. Natsu también noto el fuego en sus manos y que el dolor disminuyo considerablemente, ahora sentía que algo de su fuerza y resistencia había vuelto.
"¿Este es tu poder, no es mi magia?"
"Por supuesto. Tu 'magia' me es totalmente desconocida y no puedo acceder a ella. En cuanto a que te des prisa a derribar a este Yokai es mejor, mi energía de momento es temporal."
"¿Qué tan temporal?"
"Mmm, 10 segundos."
"¡¿10 segundos?! ¡Eso no es suficiente!"
"¡Mou, no te había dicho que era nueva en mi rol! De momento es lo máximo que ambos podemos usar. Debemos aumentar nuestro lazo para aumentar nuestra fuerza."
"Yo… entiendo y gracias. Zaku."
Natsu antes de empezar a despotricar, se detuvo y pensó en su situación.
Este Espíritu Guardián le había ofrecido ayuda.
De momento, Natsu agradeció sinceramente la ayuda de Suzaku.
Natsu sonríe y choca sus puños con una leve sonrisa.
–10 segundos… ¡Bien, lo intentare! ¡Estoy encendido!
Yoshiharu vio algo totalmente increíble.
La salud de su amigo se recuperó milagrosamente y ahora parecía capaz de moverse normalmente y parecía que se dirigía a atacar al Onryoki.
– ¡¿Te volviste loco?! ¡Ahora podemos huir, esta cosa nos matara!
–No nos dejara huir. Debemos derribarlo un poco.
–Solo somos un par de personas normales Natsu. Incluso con ese extraño fuego tuyo, no garantiza nuestra victoria.
"El chico Saru tiene razón Natsu~. Tu cuerpo si bien ahora está mejor, sigue estando un poco débil. Incluso, un golpe contundente te pondrá en un delicado estado. No recomendaría un pelea larga."
Natsu chasqueo su lengua, pero solo asintió.
El chico de cabello rosa se lanzó en contra del Onryoki.
10.
– ¡GOOOOO!
Natsu evadió un ataque del Onryoki.
"Mi fuerza es algo inferior a la que cuando usaba mi magia de [Dragon Slayer], pero no debo ser exigente. Esto es lo mejor que puedo tener."
9.
Natsu se acercó rápidamente y con su puño derecho envuelto en fuego y con toda su fuerza, impacto el torso del Onryoki.
– ¡¿GOOOOO?!
El daño fue absorbido por el Onryoki gruño de dolor, pero no impidió que detuviera sus ataques.
8.
Natsu evadió más de los ataques del ya furioso Onryoki.
"No te atrevas llamar a nuestros ataques con algo relacionados a un dragón. ¡Soy una grandiosa Suzaku!"
Natsu suspiro y asintió de acuerdo a regañadientes con su Espíritu Guardián.
El puño de Natsu golpeo a una de sus piernas haciéndolo tambalear.
7.
Natsu corrió por las piernas del enorme Onryoki.
– ¡Toma esto!
Con su puño golpeo el rostro del Onryoki.
6.
– {¡Maldito humano!}
– ¿Hablo?
"Yo te lo traduzco. Dijo y cito… '¡Te matare maldito humano!'"
"¡Eso no ayuda, Zaku!"
"Ara, ya que me pusiste un apodo, yo también hare lo mismo. ¿Qué tal…? ¡Tsu-chan!
"Siempre que no sea un insulto, por mi bien"
"¡Yatta! (Que bien)"
Natsu volvió al combate y aterrizo nuevamente en el piso.
5.
Natsu comenzó a entrar en pánico.
El tiempo estaba a punto de terminar.
Si bien, había conseguido asestar varios ataques, estos no habían herido seriamente al Onryoki.
4.
Natsu apretó los dientes y…
"¡Suzaku! ¿Algún plan?"
"Ara~ y yo pensaba que solo sería una arma más para ti."
"Estamos juntos en esto… yo solo no podría con esto."
"Veamos, otra seria que acumules todo tu Ki y mi fuerza en un devastador ataque."
"Viene un pero ¿verdad?"
"¡Si! Podría vencer al Onryoki o no hacerlo, pero ya sea de una u otra forma, te quedaras sin energía y quedaras inconsciente por unos minutos."
"Quedare totalmente expuesto después de ese ataque."
"Si logras herirlo seriamente, serias capaz de disipar el Reino Oscuro que rige este lugar y tú y el chico Saru podrían huir."
"O no herirlo y morir en este lugar con Yoshiharu."
"¡Exacto!"
"Bien un todo o nada… ¡AQUÍ VOY!"
Natsu comenzó a acumular mucha energía en su puño derecho mientras este brillaba en aquellas llamas calientes, pero levemente inferiores a la de un dragón.
3.
El Onryoki fijo su mirada de nuevo a su oponente y corrió hacia él.
Natsu se encontraba inmóvil y acumulaba más fuerza.
2.
Natsu sintió una sensación de pánico y otra de emoción.
Un solo descuido o error.
Y todo habrá terminado.
Pero.
No dudaría de nuevo.
Iba a darlo a todo.
Había regresado para salvar a Yoshiharu.
Y eso haría.
1.
Ambos estaban a pocos metros alzando sus puños para impactarse.
– [¡Puño aplastante del Fénix Guardián!]
El impacto golpeo de lleno el torso del Onryoki.
– ¡GOOOOOOO!
El torso del Onryoki fue incinerado completamente, provocando quemaduras de tercer grado, cayendo de rodillas.
Pero.
Aún seguía vivo.
0.
"Lo siento. Estoy agotada, si sobrevivimos… estaré aquí, suerte, Natsu…"
"Si y gracias… Suzaku"
Natsu cayo totalmente agotado, pero totalmente consciente al suelo.
– ¡NATSU!
Yoshiharu vino corriendo hacia él.
– ¡Fue genial! ¡Fue como ver una escena sacada de un manga Shonen! ¿Te encuentras bien?
–Apenas…
Natsu responde jadeando pesadamente.
– ¡GOOOOOO!
El Onryoki ruge ferozmente y con toda su fuerza, lanza la bola de acero hacia un agotado Natsu y un indefenso Yoshiharu.
– ¡Mierda!
– ¡Maldición!
Se quejan, pero…
– ¡¿GOOOO?!
El antebrazo del Onryoki sale volando de su lugar ante un consternado y adolorido Yokai.
– ¡Ja!
Un guerrero aparece para salvar a ambos.
– ¡Muere!
El guerrero era en realidad, una chica inusual con una espada en mano y corto los ojos del Onryoki.
– ¡¿GOOOOO?!
El Yokai totalmente ciego y herido cayo esta vez de rodillas y…
–Esto termina aquí.
La chica saca una daga brillante de su cintura y la incrusta con fuerza en la cabeza del Yokai.
– ¡GOOOOOOOO!
El Onryoki gruñe de dolor y un extraño brillo de la daga hace mella en aquel Yokai y…
El Onryoki dejo de moverse.
El brillo rojo en sus ojos se desvaneció.
Y toda la oscuridad del lugar.
Desapareció.
– ¡¿Viste eso Natsu?! ¡Fue genial, esa belleza derroto a ese Yokai!
–Tengo ojos.
Natsu responde mientras analiza a la chica, esperando que no fuese otra persona que intente matarlos.
La mujer guarda su daga brillante y fija su atención en Natsu y Yoshiharu.
Se acerca rápidamente y pregunta.
– ¿Se encuentran bien?
– ¡S-Si! Gracias por ayudarnos, de no ser por ti…
–Está bien, no fue nada.
Ella responde como si no fuese la gran cosa lo que hizo.
–Yoshiharu tiene razón, gracias por salvarnos.
Natsu tenía su orgullo, pero tenía que admitir que de no ser por esta chica, habrían muerto.
–La gatita ninja me dijo lo de Tokichirou ¿Ahora ocuparas su lugar?
La pregunta iba dirigida a Yoshiharu.
– ¿Conociste al viejo Tokichirou?
–Algo así. Él dijo que me conseguiría un puesto en el clan de Oda. Pero ya que tú tomaste su lugar, espero que cumplas su promesa.
"Sus pechos son grandes, incluso con esa armadura puesta."
Yoshiharu puso una sonrisa boba ante una indiferente chica samurái que le salvo la vida.
–P-Por supuesto. Me llamo Sagara Yoshiharu, estudiante de preparatoria y ávido jugador de juegos de la Era Sengoku.
– ¿Piedad Filial?/ ¿Geimu?
Natsu y la chica samurái ladearon sus cabezas de confusión ante las extrañas y modernas palabras de Yoshiharu.
– ¿Qué hay de ti? ¿Cómo te llamamos? Este chico de cabello rosa me salvo, se llama Natsu.
Yoshiharu decide presentar también a su compañero de cabello rosa.
La chica samurái asiente y de su cintura saca la misma daga y la muestra un poco.
En dicha daga estaba inscrita un kanji que decía.
– ¿Hide…? ¿Así te llamas?
La chica samurái asiente.
–Hide… suena simple, me gusta.
Natsu da su opinión.
–Bien, te llamaremos Hide… sé que es repentino, pero quiero pedirte un favor.
La chica samurái de nombre 'Hide' asiente y Yoshiharu prosigue.
–Natsu está lleno de heridas y necesita un médico. ¿Tienes algo que pueda ayudarlo hasta que encontremos a un doctor?
Hide fija su atención hacia a un aún magullado Natsu y asiente.
Saca de su bolsa, un pastillero y le da unas cuantas semillas a Natsu.
–Mastícalas… te sentirás mejor.
–Entiendo.
Natsu asiente dudoso y pone las semillas en su boca para masticarlas.
Aunque no tenían un buen sabor para Natsu, podía sentir como el dolor se mitigaba considerablemente y unas cuantas heridas comenzaban a cerrarse.
–Gracias.
Natsu agradeció genuinamente a Hide.
–No es nada.
– ¡Bien! ¡Si ya acabamos, es hora de unirnos a las filas de Oda!
–No entiendo. ¿Qué haremos?
Si bien, Natsu ya podía entender lo que decía la gente de este lugar, aún seguía desconociendo donde se encontraba o en que situación se encontraba.
– ¡Te lo explicare una vez que nos acepten en el clan Oda! ¡Vamos Hide, Natsu!
Yoshiharu comenzó a correr en dirección al campo de batalla.
–Mierda. Al menos explíquenme que rayos sucede.
Natsu solo bufa molesto y comienza a seguir a Yoshiharu.
Ya que.
De momento.
Solo podía confiar en ese chico como su guía en este lugar.
Hide también suspira y comienza a seguir a ambos chicos.
…
Natsu se sorprendió al ver que Yoshiharu era capaz de correr tan rápido para ser solo un civil. Para atravesar aquel campo de batalla, Natsu tuvo que romper varias narices, evadir todo tipo de armas y morder a alguien para poder llegar hasta donde Yoshiharu había corrido. Se alertó un poco al ver como una lluvia de cuchillos caía en su dirección y preocupado acelero su paso.
Sin embargo.
Su preocupación fue algo exagerada.
– ¿Eh? ¿Eres idiota o algo así? Me llamo Nobuna, NO-BU-NA. Al menos trata de decir bien el nombre de la persona que intentas servir.
Al llegar, vio como Yoshiharu estaba siendo pisoteado sin piedad por una singular chica.
Era rubia de ojos café, vestía unas excéntricas ropas y armaduras sobre ella. Su cara estaba llena de tierra y cargaba una especie de rifle. Su mirada denotaba un gran mal humor al solo ver a Yoshiharu.
¿Acaso era enemiga?
Tenía que serlo, estaba lastimando a Yoshiharu.
Natsu se preparaba para cargar cuando.
Fue sujetado repentinamente por Hide.
–No creo que sea buena idea, mira de nuevo.
Al ver de nuevo a la chica y a Yoshiharu, noto que estaban discutiendo, pero no como enemigos, más bien como dos niños malcriados.
–Pero ¿Quién es ella?
–Es Oda Nobuna, es la Daimyo de Owari y una persona muy importante. Si la atacas sin razón alguna, te mandara a matar.
– ¿Esa mocosa es alguien importante?
Natsu miro incrédulo a la chica,
– ¡¿Quién me llamo mocosa?!
'Oda Nobuna' volteo hacia Natsu y Hide tratando de buscar al responsable de insultar y en ese momento.
–Eh…
Al lado de Nobuna apareció una especie de pantera.
–Ara~. No esperaba ver a un Hyobishin por aquí. Tsu-chan, hagas lo que hagas, no te pongas del lado equivocado de esa chica, es posible que te mate.
A su lado también apareció Suzaku.
– ¡Ma~, incluso Kato está aquí!
Natsu mira también a un zorro al lado de Hide.
"Ellas también tienen Espíritus Guardianes."
"Como te mencione. Aquellos que nos poseen, son usuarios de gran poder. Procura no subestimarlos. Solo escogemos a usuarios poderosos."
–Entiendo.
–Oi, Saru inútil ¿también vienen contigo?
–Sí. Ellos al igual que yo quieren trabajar para ti. El chico de cabello rosa se llama Natsu y la chica se llama Hide ¡Y me llamo Sagara Yoshiharu, mujer tonta!
–Eres un Saru muy ruidoso e idiota. Faltarle el respeto a tu nueva ama, amerita decapitarse ¿sabías eso?
–En fin ¿Nos darás trabajo?
–En todo caso debería dárselo a esos dos que te acompañan. Se ven más competentes que tú.
– ¡Oi, para que lo sepas vengo del futuro y puedo fácilmente decir que pasara de aquí hasta que tu vida termine!
– ¡Solo dices cosas de Saru que no entiendo!
– ¡Hime-sama, he vuelto!
Una mujer joven y linda llega montada en un caballo mientras portaba una gran lanza que parecía manejar sin problemas.
–Oh Riku… ¿Qué tal van las cosas con Imagawa?
– ¡Shibata reportándose, Hime-sama! Al parecer, las fuerzas de Imagawa se están retirando. El avistamiento de un gran Yokai los hizo retroceder.
–Ah, esos molestos seres pueden ser bastante convenientes a veces. Bien, retirémonos por hoy.
– ¡¿T-Tu eres Shibata Katsuie?!
Según los datos históricos, Shibata Katsuie fue un formidable samurái al servicio del clan Oda. La familia de Katsuie ha servido al clan Oda por generaciones. Katsuie se distinguió por su ferocidad en combate y su innegable lealtad al clan Oda, en especial a Oda Nobunaga (Oda Nobuna en este caso). Y para terminar, fue conocido por ser un hombre robusto y poco atractivo.
– ¿Tienes algún problema conmigo?
En cambio, la 'Shibata Katsuie' que miraba el fanático número 1 de la Era Sengoku, Yoshiharu, era la de una chica apenas un par de años mayor que él. De increíble belleza y de grandes y atractivos atributos.
–Eh… lo que sucede es que había escuchado historias del gran Shibata Katsuie, el Jabalí del Gran Oda y me daba la impresión de que eras un chico.
– ¡¿En serio?! ¡¿Qué idiota dijo eso?! ¡Lo empalare con mi lanza!
Katsuie se veía molesta, muy molesta.
Yoshiharu respiro aliviado ya que lo que originalmente iba a decir era y aún tiene planeado decirle es.
"¡Pero que enormes pechos, déjame tocarlos~!"
Pero, afortunadamente se contuvo… por esta vez al menos.
–Por cierto Hime-sama. ¿Quién este chico con cara de mono y esos dos de allá? ¿Son enemigos?
–Este saru salvo mi vida y es mi nueva mascota. Esos dos, aun no lo sé.
Nobuna dirigió su mirada y atención a unos apartados y escépticos Natsu y Hide.
– ¡Ustedes dos, vengan!
Nobuna grito mientras aún se encontraba pisando a Yoshiharu.
– ¿Ustedes dos quieren trabajar para mí?
La chica pregunto con cierta molestia.
"¿Quién rayos trabajaría para ti, mocosa prepuberta?"
"Ma~ esa no es forma de dirigirse a las damas, Tsu-chan. Además, esta chica al menos puede ofrecerte trabajo en sus filas."
"Ella es una de las líderes de aquellos sujetos que trataron matarme minutos atrás."
"Al menos síguele el juego hasta que encuentres una oportunidad de volver a tu mundo."
"Espera ¿Cómo sabes todo sobre mi? ¿Y qué quieres decir con 'mi mundo', Suzaku?"
"Fufu~. Los Espíritus Celestiales nos unimos espiritual y mentalmente a nuestros portadores. Así que ahora se muchas cosas de ti…
Natsu trago saliva mientras sus ojos se nublaban.
"Incluso…"
"Sí, lo que sucedió después de tu victoria en ese torneo… no comentare nada al respecto. Como tu Espíritu Guardián, es proteger a mi usuario de cualquier forma. Pero… quizás deberías hacerte la idea de que no podrás volver, incluso aunque lo hicieras, ya no habrá nadie esperándote."
"…"
Natsu no comento nada.
"Pero en fin, ya no hablare más de eso. Eres libre de escoger, pero toma en cuenta que en este mundo, tu fuerza es limitada incluso conmigo a tu lado, un solo descuido y estarás completamente muerto. Si quieres vivir un poco más, sigue a esta portadora de Hyobishin. Sus ojos resplandecen de una ferocidad interesante. Adiós y llámame cuando me necesites. "
– ¡Respóndele a Hime-sama!
Natsu fue repentinamente sacado de su aturdimiento y recibió una bofetada de Katsuie.
– ¿Q-Que paso?
– ¡Llevo tiempo diciéndote si te unirás a mi o no!
Natsu volvió a mirar a Nobuna y con las palabras de Suzaku en su mente, dice.
–Sí… supongo.
–Bien, ahora ustedes síganme. Antes de volver a Owari, debo encargarme de un par de cosas. Saru, te atare a mi caballo.
– ¡¿Tu que… uwah?!
Una cuerda apretó fuertemente el cuello de Yoshiharu mientras Nobuna galopeaba en su caballo arrastrando a un pobre Yoshiharu.
–Ustedes dos. Solo cuento con un caballo extra, diríjanse a la dirección de Hime-sama ahora.
Katsuie ordeno a Natsu y Hide.
El caballo de color oscuro quedo enfrente de ambos.
–Tómalo tú, Hide. Prefiero caminar.
– ¿Seguro?
–Adelante.
Natsu alentó a Hide y la chica samurái se quedó mirando un momento y asintió.
"Supongo que necesita tiempo. Es la misma expresión que hice cuando perdí a madre…"
Hide subió al caballo y galopeo en la dirección en que Katsuie y Nobuna (con un atado Yoshiharu) cabalgaron.
Mientras un Natsu aun escéptico, suspiraba y caminaba en dirección hacia los demás.
Parte 2
"¿En qué rayos acabo de meterme?"
Para Natsu, le resultaba especialmente difícil saber en que situación estaba y en dónde.
Es por ello que pidió quedarse atrás y meditar un poco.
Para empezar, este lugar no era Earthland, eso lo quedo claro gracias a Suzaku y definitivamente tampoco era Edolas. Desde que llego a este nuevo mundo, solo había sido una espiral caótica de guerra y de peligro, pero al menos agradeció que gracias a Suzaku, ahora podía entender y hablar el idioma de este lugar. Aunque la escritura y las palabras aun le resultaban un misterio de entender.
Y ahora se encontraba trabajando para la tal Nobuna.
La Nobuna cuyo ejército había querido cercenarlo hace muy pocas horas atrás.
"Entonces no morí… ¿o acaso…?"
Natsu aún no podía entender como termino en este mundo.
Aunque le costaba admitirlo.
El debería estar muerto ya.
¿Entonces que hacía en un mundo y en una ciudad a la que no pertenecía?
¿Acaso se trataba de un castigo por haber fracasado en proteger a sus nakamas y familia?
¿Pero qué clase de castigo es enviar a alguien a otro mundo a servir a una mocosa de mal carácter?
Esas y más preguntas llenaban la mente de Natsu.
Pero no obtuvo ni una sola respuesta.
Y antes de que se diese cuenta…
–Llegaste.
Natsu vio a Hide bajar su caballo y a un montón de soldados creando una barricada alrededor de un estanque.
–Sí ¿Me perdí de algo?
Natsu pregunta tratando de encontrar a Yoshiharu con la mirada.
–Es mejor si lo escucha de Oda-dono.
Hide guio a Natsu hasta el centro del estanque donde Nobuna y un magullado Yoshiharu se encontraban.
– ¡Qué bien que llegaron Natsu, Hide! ¡Necesito su ayuda!
Natsu volteo su mirada hacia Nobuna y pregunta.
– ¿Qué pasa?
–Tch, una molesta leyenda. Al parecer, un Dios Dragón mora en este estanque. Los habitantes locales temen su ira y es por ello que una vez al año, seleccionan a una joven y hermosa doncella como sacrificio al Dragón y la arrojan al estanque a su muerte.
Si bien, Natsu adoraba a los dragones gracias a Igneel.
Había adquirido cierto miedo hacia ellos debido a un apocalipsis ocurrido en su mundo por culpa de ellos.
Natsu se tensó al escuchar la palabra Dragón, pero al ver que señalaba a la desafortunada doncella y de vuelta al estanque.
"Dudo mucho que un Dragón habite este lugar. Ni siquiera una de sus garras cabria en este estanque."
– ¡Si sacamos el agua de este estanque, nos darás trabajo como soldados y no como mascotas!
–Sí, claro. Si logran hacerlo.
Nobuna respondió desinteresadamente a la petición de Yoshiharu.
– ¡Y de recompensa quiero a esa doncella!
–Eh…
– ¡Vamos Natsu, Hide, ayúdenme!
Tanto Natsu como Hide miraban la situación con una gota de sudor bajando sobre sus mejillas y al final, ayudaron a Yoshiharu.
Natsu se sintió un poco estúpido al hacer esto al igual que Hide.
Pero ya que era lo mejor que podían hacer para conseguir trabajos, pusieron tanto entusiasmo como Yoshiharu y…
Terminaron vaciando el estanque en menos de una hora.
Y para sorpresa de los aldeanos, no había ni un solo dragón.
Solo una gran Nishikigoi muerta.
–Como vieron, no hay dragón. A partir de ahora los sacrificios de mujeres jóvenes quedan prohibidas por siempre. De ser desobedecida esta regla, serán castigados con la muerte.
Nobuna proclamo fuertemente ante los aldeanos y estos asintieron.
– ¡Ahora dame a esa doncella!
–Por cierto, esa doncella ya estaba comprometida. Dijo 'Gracias al Saru de Oda-sama ahora podre casarme y tener más de cinco hijos con mi pareja, adiós."
Nobuna dijo con una sonrisa satisfecha ante un roto Yoshiharu mientras Natsu solo soltó una leve risa y Hide miraba con pena a Yoshiharu.
–Pero anímate Saru, ahora Natsu, Hide y tu son soldados de infantería. Bienvenidos al clan Oda. Ahora debo irme, Katsuie se hará cargo de ustedes.
Nobuna cabalgo de nuevo y se alejó del área.
– ¡Maldita seas, mujer! ¡Me vengare de esto o dejo de llamarme Sagara Yoshiharu!
…
– ¿Por qué Hime-sama me dejo a cargo de ustedes?
Shibata 'Riku' Katsuie cabalgaba mientras era seguida por Hide, Natsu y Yoshiharu bajo las nubes grises de los caminos rurales de Owari.
Al parecer, Nobuna tiene la costumbre de poner apodos de 'animales' a sus más allegados.
– ¿A dónde nos dirigimos?
Pregunta Natsu a Katsuie.
–Hime-sama tendrá una reunión importante con la Víbora de Mino.
– ¡¿Saitou Dousan, la Víbora de Mino?!
Exclama sorprendido Yoshiharu.
–Ese. Hime-sama formara una alianza con Mino y reclamara a una de las hijas de Dousan-dono.
Por una razón, Hide tenía una expresión complicada en su cara.
– ¿Quién es esta Víbora de Mino? ¿Es alguien poderoso?
Natsu pregunta intentando comprender la situación.
–Algo así, veras…
Yoshiharu comenzó a relatarle sobre quien era Saitou Dousan.
Saitou Dousan fue originalmente un simple comerciante de la Provincia de Yamashiro, sin embargo y a pesar de irle bien, su ambición era demasiado desmedida. Para cumplir dicha ambición, se hizo cercano al aquel entonces Daimyo de la ciudad de Mino, Toki Yorinari y durante su tiempo como vasallo, Dousan planeo su derroca. Logro arrebatarle Mino a Toki y se convirtió en el nuevo Daimyo para consternación de Mino y del hijo de Toki.
–Es por ello que fue apodado la 'Víbora de Mino'.
Natsu entendió gracias a que Yoshiharu se lo explico sencillamente y quedo un poco interesado en aquella historia. Aunque no aprobó dicha traición, admitía que fue muy astuto de su parte.
–Y ahora Oda-dono quiere formar lazos con ese hombre.
Dijo Natsu.
Por cierto, comenzó a dirigirse a Nobuna como 'Oda-dono'.
Gracias al consejo de Hide.
–Al parecer. El padre de Nobuna y Saitou Dousan llevaban años combatiendo, pero al final desistieron y quedaron en buenos términos. Entre sus logros, Saitou Dousan fue el que construyo el Castillo Inabayama, del cual se dice, es completamente impenetrable.
–E-Entiendo.
Natsu se encogió un poco ante un entusiasmado y excitado Yoshiharu.
–Pero aun así. ¿Por qué vamos con ella? No se supone que solo es una reunión.
–Nunca hay que subestimar a la Víbora de Mino. Somos sus refuerzos.
Dice Katsuie con su lanza levantada.
A pesar de que Natsu adoraba un buen combate, no estaba muy seguro del todo de tener uno en este lugar. El último casi le cuesta la vida.
–Hemos llegado.
Dice Hide al detenerse en seco en un gran templo.
Se encontraban en Shoutokuji.
Una ciudad construida alrededor de un templo en la frontera de Mino y Owari. Servía como una zona neutral donde los ejércitos de Mino y Owari tenían acceso prohibido a hostilidades.
En cuestión de unos minutos, Nobuna llego cabalgando y al ver el rostro de Yoshiharu, enseguida contorsiono su rostro a uno de molestia.
– ¿Aun sigues aquí Saru?
– ¡Sí, ya que me dejaste a mi suerte no solo a mí!
–Bien, ahora se útil y carga mis sandalias.
Nobuna lanza sus sandalias directo a la cara de Yoshiharu.
–Saldré en un momento.
Nobuna entro en una carpa y en poco tiempo volvió a salir.
–Estoy lista.
Para sorpresa y conmoción de todos, Nobuna salió luciendo completamente diferente.
Sus ropas exóticas habían sido cambiadas por ropas elegantes de una mujer, su cabello y rostro habían sido limpiados y ahora parecía una elegante y hermosa chica.
Natsu se mostró levemente impresionado, Hide no dijo nada en especial o mostro una emoción siquiera, pero sin dudas, el más conmocionado de ellos era Yoshiharu.
– ¡Quita esa desagradable cara Saru! ¡Me siento sucia bajo tu mirada!
– ¡Duele!
Nobuna pico los ojos de Yoshiharu.
"Esta chica no es para nada amable o le cuesta serlo."
Natsu solo vio aquel acto ya común y expreso su opinión en su mente.
El chico de cabello rosa noto que en aquella finca en su interior, una gran figura mayor sobresalía, parecía ser un anciano, pero bastante robusto. De joven parecía ser alguien mucho más fiero, pero ahora parecía un viejo babuino. No solo estaba el, también había una chica con ropas azules, cabello y ojos casi del mismo tono y con una gran frente, parecían discutir algo, la chica de gran frente asiente y sale de la finca. No solo estaba esa chica, también había una mujer de la misma edad de Natsu dentro. Su comportamiento y mirada eran las de una fría y educada mujer, inclusive un aura gélida la rodeaba. A pesar de eso y de que Natsu rara vez mostraba emoción sobre las mujeres, quedo impresionado por aquella mujer de aspecto frio. Era hermosa y parecía que era capaz de cualquier cosa con una actitud tranquila y serena.
–Ella es Lady Noh, también conocida como Kicho. Desde aquí puedo sentir su gélida personalidad…
Comento Yoshiharu, pero Natsu no aparto sus ojos de aquella mujer o siquiera haber escuchado a Yoshiharu.
–Natsu. Sé que es hermosa, pero también letal. Ten cuidado.
Natsu noto la voz de Yoshiharu y cuando volvió su mirada a Lady Noh, ella noto su mirada.
Lady Noh solo sonríe cortésmente hacia Natsu.
Y…
Unas mariposas de hielo aparecen a su lado, mientras Suzaku aparece al lado de Natsu.
Por una razón, ella se veía complacida.
"Por fin desperté… oh, cuidado con esa mujer Tsu-chan."
Natsu rápidamente notando lo que hacía, aparta su mirada de Lady Noh y regresa a su formación.
–Esperen aquí y estén atento a cualquier truco de la Víbora.
Dice Nobuna mientras entra en el templo.
Natsu, Hide y Yoshiharu, junto con la linda de chica de gran frente esperaban afuera de la finca.
"Demonios, conociendo a Nobuna. Espero que no haga nada estúpido."
A pesar de conocerse poco tiempo, Yoshiharu podía deducir fácilmente la actitud de Nobuna.
Era impulsiva, feroz, maleducada y mal hablada.
Si decía algo tonto enfrente de la Víbora, ni siquiera ella se salvaría de ser decapitada por Saitou Dousan. Yoshiraru noto que a pesar de los años, Saitou Dousan aún se veía como un roble y el aura que dejaba salir, logro intimidarlo.
"¿Eh? ¿Qué es eso?"
Una especie de víbora azul resplandeciente rodeaba a Saitou Dousan.
"¡¿Acaso son Espíritus Guardianes?! ¡¿Son reales?!"
Yoshiharu sabia sobre Yokai y de Espíritus Guardianes, pero no porque fuera supersticioso, sino debido a los múltiples relatos sobre ellos en la Era Sengoku.
–Intenta relajarte… o Nobuna-sama se enojara…
Una pequeña chica pellizco a Yoshiharu.
–L-Lo siento.
Yoshiharu dice.
La pequeña chica era de cabello azul y ojos oscuros.
Su apariencia joven no parecía superar los 12 años.
Su nombre.
–Maeda Toshiie, también llamada Inuchiyo… un gusto.
–Sagara Yoshiharu.
"¡¿Esta niña es el Mataza Maeda Toshiie?! ¡¿En serio?! ¡¿Acaso todos los personajes legendarios que marcaran un antes y un después en la historia de Japón cambiaron de genero…?! Aunque bueno, todas son unas linduras, no me quejare."
"¿Princesa Tonta de Owari? Ese título le viene como anillo al dedo."
Natsu se encontraba escuchando la conversación entre Nobuna (su actual jefa) y Saitou Dousan y el contenido del que hablan sonaba tan ambicioso como para que el chico de cabello rosa lo entendiese siquiera. Había temas de los que hablaban, tales como economía, poder y gobierno, e inclusive habían hablado del fallecido padre de Nobuna, Oda Nobuhide. Sin embargo, dicha charla amistosa poco a poco fue volviéndose más intensa y…
– ¡Conquistare Japón! ¡Lograre tu frustrado y secreto sueño, Víbora!
La conversación se volvió algo movida y aún más intensa con cada palabra que soltaba Nobuna cosas como: '¡Anexare Mino y quitare los impuestos de comercio!' '¡Unificare Japón bajo una misma bandera! ¡Derrotaremos a cualquier invasor namban y cuando haya logrado unir a Japón, viajare por el mundo! ¡Mi destino es el mundo!'
Natsu se mostró impresionado ante semejante ambición de aquella chica que todos (incluido él mismo) llamaban la 'Tonta de Owari'. Algo como el mundo entero, incluso en el mundo de Natsu, era un sueño casi imposible, nadie aceptaría de buena gana eso.
"¿Acaso es una idiota total? Pero porque sus palabras y su entusiasmo me llegan a mi pecho."
La emoción llego al cuerpo de Natsu al escuchar las palabras de Nobuna.
La emoción y el sentimiento con el que hablaba es muy intenso.
Incluso.
Por un momento.
Natsu se había planteado seguir más detalladamente aquellas palabras.
Pero.
En el momento en que Natsu se planteaba aquella idea, la imagen de una Fiore destruida y de sus amigos muertos apareció en su mente al igual que un recordatorio.
La mirada en sus ojos se oscureció.
"Sí… al final, el sueño de esa chica es algo muy estúpido."
El recuerdo de ese desastre, mato todo entusiasmo que Natsu había sentido con las palabras de Nobuna y lo golpeo con una realidad aplastante de lo que podría sucederle a esta chica de gran ambición.
–Bueno Víbora, deberíamos dejar esta conversación para nosotros en otra ocasión. Dudo que puedan entendernos y nos den por los locos, en especial a ti.
–C-Cierto.
Asiente la Víbora, pero la chica de gran frente dice.
–Yo si entiendo ese sentimiento.
–Juubei… agradezco tu entusiasmo, pero por el momento limítate a escucharnos.
La chica de gran frente asiente retrocediendo un poco.
– ¡No te olvides de mí, viejo, Sagara Yoshiharu!
– ¡¿Eh?! ¡¿Saru?! ¡¿Quién te dio permiso de hablar?!
Natsu vio todo el show que armo Yoshiharu ante esos dos.
Hablo cosa como de: 'Vengo del futuro y se lo que sucederá' o 'Aunque no lo creas, entiendo lo que dicen.'
Natsu apeno y pudo seguir el ritmo de las palabras de Yoshiharu.
E incluso se prepara para saltar en caso de tener que salvarle el cuello.
Ya que algunas cosas que está diciendo, están provocando cierta molestia en la Víbora.
– ¡Viejo! ¡Incluso si amenazas a Nobuna, al final terminaras cediéndole Mino!
– ¿C-Como es posible que sepas eso…?
–Además, ya tienes las escrituras firmadas donde aceptas a Nobuna como tu única heredera.
– ¿E-Es en serio, Víbora…?
Natsu intento tratar de apartar a Yoshiharu, pero…
–Kekeke, parece que fui descubierto.
Saitou Dousan ríe como un niño cuya travesura fue descubierta al fin.
–Mocoso. Debo admitir que has llamado mi atención. Bueno, ya no tiene sentido darle vueltas a algo que ya fue decidido al final. Cederé Mino a mi nueva hija, Nobuna. Y te agradezco por hacer que me mantuviera fiel a mí mismo hasta el final.
–Víbora…
Nobuna se veía realmente conmovida.
"Al menos Yoshiharu, pudo guiar bien la situación. Temía que esa mujer Noh y esa Víbora nos atacasen."
Natsu suspira aliviado al saber que a pesar de la tensa y entusiasmada discusión haya terminado de buena manera.
–No solo te entregare a Mitsuhide Akechi, también te acompañara mi hija, Kicho. Ella te proporcionara ayuda ya sea como una estratega o una samurái. Mi hija es una en un millón y no es por presumir o porque soy su padre, oh ho ho~.
–Sera un placer trabajar a su lado, Nobuna-sama.
Lady Noh hace una respetuosa y educada reverencia hacia Nobuna.
–Sí, será de mucha ayuda para nosotros. Gracias Víbora.
El trato había sido hecho.
Este día quedaría registrado en los libros de historia japoneses.
El como la Daimyo del Clan Oda había dado su primer paso hacia su ambición.
Esto ante los ojos de un cierto chico de preparatoria con gusto por la Era Sengoku y un indiferente (ex) mago de otra tierra.
…
Una vez que las negociaciones entre la Víbora de Mino, Saitou Dousan y el 'Idiota de Owari', Oda Nobuna finalizaron, las tropas de Oda (junto con Yoshiharu, Natsu y Hide) volvieron a la ciudad de Owari, territorio del Clan Oda.
La que sería conocida como la 'Sexta Rey Demonio' se dirigió directo a sus aposentos sin prestar atención siquiera a sus tres nuevos vasallos, dejándolos a mitad de las calles de Owari sin saber qué hacer.
–Ustedes… se quedaran aquí.
Sin embargo, solo Inuchiyo se quedó al lado del trio y los guio a una especie de viviendas deterioradas por el tiempo.
–Yoshiharu y Natsu se quedaron en esta casa… tu dormirás con Inuchiyo por obvias razones.
Al final Inuchiyo se dirigió a Hide y la chica samurái asiente de buena gana.
– ¿Aquí dormiremos?
Yoshiharu se mostraba incrédulo ante el lugar donde se hospedarían.
–Es mejor que nada.
Un Natsu con vendas y una especie de líquido curativo en su piel responde mientras se sienta y se recarga en una de las paredes de su nuevo refugio.
Al parecer, Yoshiharu había llamado a su compañera ninja, Hachisuka Goemon y ella le administro a Natsu una especie de medicina.
Por primera vez en un largo tiempo, Natsu pudo relajarse un poco. Desde que termino los GJM (Grandes Juegos Magicos), no había dejado de pelear, ser herido y casi ser asesinado una y otra vez.
–Al menos descansa un poco.
Yoshiharu noto la expresión agotada de Natsu y dijo eso.
–Te llamare cuando consigamos algo de comida.
Natsu asiente y relaja sus ojos y los cierra.
Al menos debía descansar un poco.
Aunque sentía que no merecía descansar, tampoco podía ser útil si no descansaba un poco.
Inuchiyo se acerca a Yoshiharu y dice.
–Sus heridas… no fueron por espadas… ¿Qué le paso?
–No lo sé. No hemos hablado lo suficiente, desde que llegamos no hemos sido más que atacados por soldados de Imagawa y casi fuimos asesinados por un Yokai enorme.
–Yokai… había escuchado que un Onryoki moraba por el área ¿Así que ustedes lidiaron con él?
Yoshiharu asiente con algo de temor de recordar a aquella bestia.
–Sí. Estuve a punto de asesinado muchas veces hoy. De no ser por Natsu, no estaría aquí ahora.
Inuchiyo asiente antes las palabras de Yoshiharu y dejan descansar a Natsu.
Mientras tanto, Inuchiyo se encarga de explicarle unas cosas a Yoshiharu.
Para empezar, la vivienda en la cual estaban alojados actualmente se llama 'Vivienda de Cinco Hojas Aralia', son unos refugios donde los miembros de bajo rango del Clan Oda podían vivir.
– ¿Qué hay de la comida? ¿Al menos tenemos algo para comer?
–Sí. Las Hojas Aralia.
Al salir al exterior, Inuchiyo mostro a Yoshiharu una barda hecha de hojas de plantas.
–Hervidas con agua... saben bien.
"¿En serio?"
Yoshiharu piensa incrédulamente mientras arranca una hoja de la barda.
"Espera… si la barda desaparece… entonces podre ver de cerca una linda chica como vecina…"
–Inuchiyo vive al lado.
–Ya veo.
Yoshiharu responde ahora desanimado.
–Nobuna-sama dice que si quieres mejores cosas, debes progresar en sus filas.
–Es decir, si quieres mejores cosas, trabaja.
–Algo así.
Inuchiyo asiente a las palabras de Yoshiharu.
El chico de preparatoria del siglo 21 comienza a arrancar varias hojas de Aralia y las sirve en un tazón. Había juntado varias para Natsu, pero al verlo profundamente dormido, decidió dejarlo descansar más.
– ¡Vaya, no saben tan mal!
Yoshiharu se sorprende del buen sabor de las hojas de Aralia.
–Si las hierbes lo suficiente. Puedes crear elixir y venderlo en el pueblo.
–Esto… Inuchiyo ¿Tu comes solo esto?
–Sí.
"Eso explica algunas cosas."
Yoshiharu mira de reojo el inexistente pecho de Inuchiyo.
"Si solo come esto, no me extraña que se mantenga pequeña."
–Si comieras más carnes, tendrías pechos tan grandes como los de Katsuie… ¡Duele!
Inuchiyo pellizco fuertemente la mejilla de Yoshiharu mientras decía con molestia.
–Los pechos son solo grasa...
– ¡L-Lo entiendo, tienes razón!
–Mientes.
–Lo sé, lo siento. Ahora suéltame.
Inuchiyo suelta de mala gana a Yoshiharu mientras este sobaba su mejilla.
"Primera regla, no provocar a Inuchiyo con ese tema. Parece ser delicado para ella."
Parte 3
La primera noche en las viviendas de Hojas de Cinco Aralias paso tranquilamente ante un impaciente Yoshiharu.
Desde que habían llegado, Nobuna se había encerrado en sus aposentos sin prestarle atención siquiera a sus nuevos vasallos que dejo abandonados técnicamente.
–Sí que debe estar cansado.
Yoshiharu aun miraba a un aun dormido Natsu.
Era la primera vez desde que se conocieron que lo veía con una expresión relajada.
–Supongo que también debería dormir.
Yoshiharu se acostó en el improvisado futon y se relajó.
De todas formas, había sido un largo día para ambos.
Al menos merecían descansar un poco.
…
"¡Ayuda, no quiero morir!"
"¡Auxilio!"
"¡Ayúdame Natsu!"
Todas aquellas voces que gritaban desesperadamente, provenían de la cabeza de Natsu mientras este se encontraba soñando.
Los sueños de Natsu consistían en recordar aquel fatídico destino que sus amigos y él, sufrieron con la invasión de los 10,000 dragones.
No importa cuánto se intentara relajar, cada vez que se relajaba o cerraba sus ojos, recordaba aquellos sucesos de una manera casi realista.
Pero.
El no sufrió el mismo destino que sus nakamas.
Todos perecieron en algún momento.
No recordaba el orden y realmente, no deseaba hacerlo.
–Mmm…
Natsu abrió poco a poco sus ojos y vio que se encontraba en el mismo refugio en las viviendas demacradas de Owari.
– ¿Así que no fue un sueño?
Natsu pensó por un momento que, la pequeña aventura que tuvo con Yoshiharu en una tierra desconocida (para Natsu) y el hecho de que le había pedido trabajo a una mocosa malcriada y de lengua viperina (Nobuna), era solo un sueño o una ilusión.
Pero.
No fue así.
Aquí aún se encontraba.
Yoshiharu estaba durmiendo en otro rincón en el extremo del refugio.
Miro su cuerpo.
Las heridas de su cuerpo habían sanado.
La tensión y el dolor se habían ido.
Y con el sueño apropiado que tuvo.
Se sentía totalmente renovado.
Se levantó del suelo y haciendo el menor ruido posible, salió de su (actual) refugio.
–Que peculiar lugar.
Natsu comenzó a recorrer las aun desoladas calles de Owari.
El sol se encontraba saliendo detrás de unas colinas.
Aunque Natsu encontró este lugar, parecido a unos cuantos que visitaba en sus misiones como mago de Fairy Tail, estos eran completamente distintos e incluso algo 'anticuados'.
Algunas preguntas siguieron acumulándose en la cabeza de Natsu.
¿El tiempo fluye igual?
¿Este mundo está en guerra?
¿Todas las chicas de este lugar tenían mal genio y usaban armas para demostrar su descontento?
¿La comida es buena siquiera?
Natsu estaba seguro de unas pocas cosas.
Podía hablar el lenguaje.
Pero.
– ¿Q-Que dice?
Natsu encontró un letrero con unas letras, cuyo significado desconocía totalmente.
No entendía la escritura o sus variaciones de este lugar.
Y eso lo hizo sentir un poco angustiado.
–Y-Y mi magia no responde.
Natsu intento de nuevo usar su magia, pero no sucedía nada.
Cuando Natsu y los demás se vieron atrapados en Edolas, aquel mundo alternativo de Fiore contaba con magia realmente limitada.
Sin embargo, en este mundo no había ni una sola partícula de magia.
"Quizás haya de esas píldoras como las que uso Mystogan para regresarnos nuestra magia… pero no parece haber ni una sola pista de ello."
– ¡Pero me tienes a mí!
A su lado, apareció su Espíritu Guardián, Suzaku.
–Oh, Zaku… ¿Qué tal?
–Bastante bien al igual que tú. No hace mucho parecías medio muerto.
–Sí… y de nuevo gracias por ayudarnos en contra de esa cosa, pero… ¿Qué demonios era? ¿Cómo pudo poner el ambiente de esa manera?
–Era un Yokai.
–Yo… ¿kai?
–Es todo junto de hecho. Los Yokai son seres sobrenaturales, bueno, así es como los humanos se refieren a ellos. Tienen distintas formas, apariencias y actitudes. Una parte de ellos son hostiles hacia los humanos y prefieren mantenerse alejados de ellos para evitar conflictos. Y otros Yokai son amistosos y traviesos hacia los humanos, pueden tomar la forma de humanos y viven entre ellos. Claro, estos prefieren ser discretos.
–Entonces son iguales que las bestias de mi mundo. Unas son peligrosas y otras no.
Natsu dedujo poniendo su mano debajo de su barbilla.
–Se puede decir que sí. Los Yokai hostiles también nacen o aparecen donde el rencor, el odio y la ira pululan más. En un campo de batalla grande y rodeado de muerte es su lugar común, es por ello que algunos ejércitos desvían a sus tropas o simplemente prefieren evitarlos.
– ¿Acaso un ejército no son capaces de vencerlos?
–Algunos sí. Otros son tan fuertes que son capaces de reducir personas y ciudades a nada en cuestión de segundos, aunque estos son bastante raros de ver. Solo los guerreros más capacitados o entrenados en el arte de combatir Yokai, son capaces de hacerles frente. Aunque gracias a mi tienes una ventaja hipotética, no recomendaría que pelearas con Yokai aun.
– ¿De qué hablas? Fuimos capaces de herirlo ¿no?
Natsu pregunta genuinamente confundido.
–Recomendaría que aprendieras a usar armas como espadas o lanzas. Hay algunos Yokai los cuales es mejor guardar cierta distancia.
–No es… precisamente mi estilo.
–Entonces deberías reconsiderarlo. Los Yokai no te darán tregua o una segunda oportunidad en combate.
– ¿Pero dónde podría aprender?
–Por lo que tengo entendido. Ahora eres un soldado de infantería del Clan Oda. Podrías aprender algo en sus entrenamientos.
–Quizás.
Natsu dice asintiendo.
"Supongo que tengo que aprender algo nuevo si quiero sobrevivir aquí."
Natsu pensó un tanto dudoso.
Aunque tenía experiencia combatiendo contra rivales con armas, lo cierto es que su habilidad para usar armas era apenas, la de un novato. Erza le enseño por un corto tiempo a usar espadas, pero la renuente de este a aprender y preferir sus puños como arma, hicieron que este aprendizaje no se concretara
–Te… encontré.
Una voz infantil entro por los oídos de Natsu y al intentar encontrar el origen, bajo su cabeza hacía una niña de expresión estoica y que portaba una gran lanza que poco cuadraba con su aspecto.
–Tu… lo siento. No recuerdo que nos hayamos presentado.
"Es incluso más pequeña que Wendy."
Natsu pensó al ver a la chica bajita de cabello azul y expresión de Póker.
–Maeda Toshiie. También me llaman Inuchiyo… puedes llamarme así.
–Natsu Dragneel-… solo Natsu. Encantado… Inuchiyo.
–Sí.
"Sí que es de pocas palabras."
Natsu sintió una gota de sudor bajar por su mejilla por la actitud indiferente de la chica.
–De todas formas. ¿Qué haces aquí tan temprano? ¿No deberías estar durmiendo?
–Eso es lo que debería decirte yo. Inuchiyo escucho pasos de la vivienda de a lado, así que investigo. Al entrar, noto la ausencia de Natsu y salió a buscarlo.
–Ah eso. Solo estaba tratando de explorar el lugar y ya había dormido mucho de todas formas.
– ¿Investigar?
Inuchiyo ladea su cabeza con duda.
–Am…
"Debería decirle sobre… no. Debo pensar algo que no sea del todo mentira, pero tampoco del todo verdad."
–Vengo de muy lejos.
– ¿En serio?
–Sí… este. No era mi intención venir a este lugar, pero por fuerzas que no comprendo del todo, termine aquí.
–Eres un desafortunado viajero.
"Bueno. No suena del todo errado. Tampoco sonaría muy creíble si digo que casi fui asesinado por un dragón en otro mundo y que de alguna manera termine en este lugar, aunque es verdad."
–Se podría decir que sí. Si tengo que ser sincero, no conozco de mucho este lugar. ¿Me podrías decir donde me encuentro?
–Japón. Este país se llama Nipón (Japón), es una nación isla y esta ciudad es Owari. Es el territorio del Clan Oda y su Daimyo es Oda Nobuna-sama.
– ¿Daimyo? He escuchado eso muchas veces ¿Qué es?
–Son los líderes de una región. Se encargan de dirigir y tener bajo control su territorio y los que viven en el… o al menos así entiende Inuchiyo.
"Como alguna clase de Rey o alcalde ¿no?"
Natsu dedujo eso.
–Ya veo. Este país se llama Nipón y esta ciudad es Owari y se encuentra bajo el liderazgo de esa mocosa de lengua viperina.
–Inuchiyo aconseja no referirse así a Nobuna-sama. Ella se molestara y… te decapitara.
"Aparte, poco temperamental, casi como Erza, pero un poco más voluble."
–Ahora entiendo un poco, supongo. Te lo agradezco Inuchiyo.
Natsu froto el cabello de Inuchiyo con una leve sonrisa.
–Duele… no seas tan rudo.
"Bueno. Al menos ya sé dónde estoy… definitivamente este no es mi mundo. No hay ningún lugar en Earthland o Edolas que se llame Japón."
– ¿Qué fue ese ruido?
Natsu detuvo su pensamiento y un ruido como de una bestia resonó.
–Inuchiyo no escucho… nada.
Por una razón, una expresión avergonzada apareció en el rostro de Inuchiyo.
"No… vino de su estómago. Mmm, tampoco he comido nada desde que llegue y estoy empezando a sentir hambre."
–Inuchiyo. ¿Tenemos algo de comer?
–Hojas de Aralia.
– ¿Solo eso?
–Sí.
Natsu recuerda haber visto de reojo aquellas hojas de planta en la barda que se encuentra fuera de su refugio. El chico de cabello rosa no era exigente con la comida, siempre que estuviera caliente y supiera bien, sería suficiente. Sin embargo, al ver las pequeñas proporciones de Inuchiyo, Natsu intuyo que esta chica no se alimentaba del todo bien.
–Inuchiyo. Tu… ¿Solo comes esas plantas?
–Sí y en ocasiones, Nobuna-sama recompensa a Inuchiyo con Uiromochi, son como dulces.
"¿En serio? Esa chica Nobuna no solo es idiota, también descuida seriamente a su personal. Eso explica porque esta chica no ha crecido mucho, quizás…"
– ¿Hay algún rio o lago cercas?
–Hay un rio cercas ¿Por qué? ¿Te darás un baño? Lo necesitas.
–No… bueno más tarde, quizás. En ese rio ¿hay peces?
–Sí.
Inuchiyo lo dice de la forma más plana posible.
–Bueno. Estaba pensando en ir a pescar algo para comer.
–P-Pescar… peces.
Por una razón, en la expresión estoica de Inuchiyo, había cierto brillo en sus ojos.
–S-Sí. Pero antes necesitaría unas cosas.
– ¿Q-Que necesitas? Inuchiyo ayudara.
Inuchiyo se veía entusiasmada.
–Una vara o palo resistente. Una cuerda gruesa y algo de carnada, unos gusanos o insectos debería bastar. Y una cubeta para…
Antes de que volviera a voltear a Inuchiyo, está ya traía consigo todo lo necesario.
–Guardarlos.
…
– ¡P-Peces!
Inuchiyo miraba con cierta emoción como la cubeta iba poco a poco llenándose de varios tipos de peces.
"Al menos los peces de mi mundo y los de este, son iguales."
Natsu suspiraba mientras lanzaba y recogía el sedal de su caña de pescar improvisada.
–Parece que la cubeta está llena, podemos…
Natsu se preparó para marcharse, pero al ver que Inuchiyo no despegaba su vista de los peces y su estómago rugía cada vez más, dice.
–Comer aquí.
Con ayuda de Inuchiyo, Natsu hizo una pequeña fogata para freír los peces que habían capturado. Ahora que su magia ya no estaba, tuvo que recurrir a técnicas tradicionales para hacer fuego.
"El fuego… me lastima."
Cuando Natsu acerco un poco su mano al fuego y al sentir como la temperatura se elevó rápidamente, inmediatamente la retiro. Su rostro se veía realmente frustrado, antes dominaba el fuego y ahora, este le hacía daño.
–Ñam, ñam.
A su lado, una despreocupada Inuchiyo comía de lo más tranquila su comida.
"Es casi como tener a Happy…"
Natsu suspira mientras agarra una brocheta de pescado frito y lo come.
…
– ¿Fueron a pescar?
–Algo así.
Después de comer, Natsu e Inuchiyo volvieron a las viviendas de las Cinco Hojas de Aralia y al llegar, vieron a un despierto Yoshiharu que los recibió.
–Fue… delicioso.
Inuchiyo dice eso con restos de migajas de carne de pez, aun en su boca.
–Le dio hambre y comimos algo por el camino. Dejamos algo para ti si quieres.
Natsu le comenta a Yoshiharu y este asiente.
–Oh, gracias… aunque esas hojas son buenas, prefiero comer algo de carne.
Yoshiharu tomo una brocheta y comienza a devorarla, mientras piensa en su cabeza.
"Si tomo en consideración la anterior batalla de Nobuna e Imagawa Yoshimoto, debemos encontrarnos en algún punto de los años 50 del siglo 16. Aún falta para la Batalla de Okehazama."
Y en efecto, tanto Natsu como Yoshiharu se encontraban en algún punto entre los años 1555 y 1560, la estación era definitivamente a principios de verano (junio). Claro, para Yoshiharu eso le quedaba claro, pero no para Natsu.
"¿Acaso también Natsu es un chico de mi misma época?"
Esa pregunta rondo por la cabeza de Yoshiharu últimamente, pero debido al lenguaje con el que hablo en un principio, su forma de combatir y su vestimenta, parecían descartar esa idea rápidamente, aunque tampoco parecía pertenecer a la Época de los Estados en Guerra.
"Bueno, lo dejare por ahora. No es como si estuviera obligado a decirme sus cosas."
Por el momento, Yoshiharu decidió respetar la privacidad de Natsu y volvió a su comida.
–Llego la hora. Es hora de que los presente adecuadamente con el dueño del lugar.
Inuchiyo susurro ante unos confundidos Yoshiharu y Natsu.
–Síganme.
Aun sin entender ambos chicos siguieron a Inuchiyo a una vivienda un poco más grande que las demás.
–Asano-sama.
Al deslizar la puerta, encontraron a un viejo marchito de mirada relajada dentro.
–Oh, Nobuna-sama, ha pasado tiempo.
–Error. Es Inuchiyo.
–Ah, Inuchiyo. Antes eras un pequeño cachorro, ahora te has vuelto un voluminoso ser humano varonil.
–No. Siempre he sido humana y una chica.
"¿Qué le sucede a este anciano?"
Natsu piensa al ver la actitud y las palabras de este viejo Asano.
–Ya veo. En ese caso, esos dos deben ser tus maridos.
–Marido y concubino, sí.
– ¡No digas eso, Inuchiyo! ¡Está mal decir que Natsu es un concubino!
–Mal. Natsu es marido, Yoshiharu concubino… es broma.
Una pequeña diatriba se dio entre el mono (Yoshiharu) y el perro (Inuchiyo/Maeda).
Mientras Natsu permanecía en total silencio.
Natsu apenas y entendía lo que sucedía a su alrededor.
Y francamente no encontraba que decir, así que opto por permanecer en silencio.
–Me recuerdas a mi cuando era joven. Dime ¿No quieres casarte con mi hermosa nieta?
La pregunta fue arrojada a Yoshiharu y este respondió emocionado y con cierto brillo (pervertido) en sus ojos.
– ¡Por supuesto! ¿Cuántos años tiene?
–Este año cumple 8.
– ¡Imposible! No quiero tener al FBI detrás de mí. Denegado.
Yoshiharu rechazo con vehemencia la proposición del viejo Asano.
–Nene, es de mal educación espiar. Entra de una vez.
– ¡Oh~! Fui descubierta por el abuelo Asano, sus habilidades no se han oxidado.
Una pequeña niña de cabello castaño y mirada irradiante entra a la vivienda.
– ¡Me llamo Nene, gusto en conocerlo Saru-sama y Natsu-sama! ¡Las noticias de que la Princesa Nobuna trajo a un par de soldados y a un mono se saben por toda Owari!
– ¡No soy un mono, soy Sagara Yoshiharu!
–Wah, el mono habla igual que nosotros. ¿No es asombroso, abuelo Asano?
"¿Esta es alguna clase de comedia que desconozco? Además, esa niña es demasiado pequeña para tener solo 7 años."
Pensó Natsu.
– ¡Es aquí! ¡El mono que encontró mi tonta hermana debe estar aquí!
Natsu escucho una especie de altercado fuera de la residencia de Asano y junto con Yoshiharu e Inuchiyo salieron a ver.
Al salir, miraron a un chico con un parecido enorme a Nobuna, salvo que este era un poco menor a comparación de ella.
–Genial. Lo último que necesitábamos.
Natsu comento, por una razón presintió que había problemas.
Y no se equivocó.
El chico de aspecto noble (al menos desde el punto de vista de Yoshiharu) es el hermano menor de Nobuna, Oda Nobukatsu. Y se autoproclamaba como el auténtico Daimyo de Owari. Sin embargo, a pesar de presumir dicho título, al tener una discusión acalorada con Yoshiharu, Natsu noto que este chico carecía completamente de los dotes esenciales y básicos de que distingan a un general. Viendo de cercas, Natsu noto que los principales guardaespaldas de Nobukatsu, eran más quienes incitaban esto, que el mismo Nobukatsu en sí.
"No, olvídalo. Este tipo de asuntos no son tu problema."
Natsu siempre defendería a sus camaradas hasta el final, pero, esta chica Nobuna.
No era su amiga aun, solo su jefa en nombre.
Y aunque su impresión inicial de ella le dejo mucho que desear, en especial cuando escucho de Nobukatsu que en el funeral de su padre, Nobuna sin ningún reparo tiro las cenizas de su padre en medio de dicho evento. Si antes estaba seguro de que era una tonta, ahora lo daba por sentado, pero…
– ¡Esto es por hablar mal de Nobuna!
Ante la sorpresa de todos, Yoshiharu lanzo un gancho a la mandíbula de Nobukatsu.
Las palabras arrogantes, descuidadas y despreocupadas de Nobukatsu hacia su hermana, habían hecho estallar al estudiante de preparatoria del siglo 21.
"Puede que Nobuna sea una estúpida, pero demonios, esa cara que puso con la Vibora me es difícil de sacarla de mi mente. N-No es que este enamorado de esa sucia chica delincuente."
Yoshiharu negaba cualquier emoción hacia Nobuna.
–Has ido muy lejos esta vez, Saru.
De entre la multitud, Shibata Katsuie salió sosteniendo una afilada lanza y con un aura asesina rodeándola.
–Por atacar a mi amo de esta manera, sin importar que sea el saru de Nobuna-sama. Te decapitare.
– ¡Uwah, Saru-sama!
–No te preocupes, estaremos bien.
Yoshiharu dijo con un tono relajante mientras intentaba calmar a la pequeña Nene que parecía a punto de llorar, pero por dentro maldijo su maldito orgullo.
"¡Mierda! ¡¿Ahora qué hago?!"
–No dejare que le pongas una mano encima.
De entre las filas, Natsu salió en defensa de Yoshiharu.
–Este asunto es entre Saru, si intervienes tu cabeza también será cercenada, Natsu.
Sin ninguna vacilación, Natsu avanza hasta quedar a pocos metros de Katsuie.
–Tendrás que matarme primero, si quieres llegar a él. No pienso dejar a su suerte a mis camaradas incluso si ellos mismos se lo buscaron.
–Que así sea.
En solo unos pocos segundos, una pelea empezó.
"Es buena."
Natsu evade mucho de sus ataques con la lanza.
"Sin embargo."
La fuerza monstruosa de Katsuie haría temblar a cualquier soldado común.
Pocos en Owari podían siquiera en igualarla.
"Ya he peleado con un monstruo como tu antes."
Natsu recuerda los combate que ha tenido con Erza desde que era un niño y la experiencia adquirida en dichos combates, le habían otorgado a Natsu una forma de pelear contra oponentes con armas.
El chico de cabello rosa evade un certero ataque punzante de la lanza de Katsuie y ante esto, Natsu lanza un golpe a la mejilla de Katsuie.
– ¡No me ganaras solo con eso!
Sin embargo, el golpe no hizo mucha mella en Katsuie y siguió atacando de una forma bestial.
Natsu evadía bien, pero no le libro de salir ileso y con nuevas heridas comenzaron a formarse, al igual que Katsuie, su rostro se estaba llenando de moretones.
– ¡Basta ambos, deténganse!
Yoshiharu grito, pero no le pusieron atención.
–Deténganse, ahora.
En medio de aquella batalla, Inuchiyo aparece balanceando su lanza de bambú y hace retroceder a Natsu y Katsuie.
–No interrumpas Inuchiyo, estoy por cortar la cabeza de ambos.
–No puedes. Nobuna-sama se enojara si matas a ambos, en especial a Yoshiharu.
– ¿Qué pruebas tienes?
–Solo mi palabra. Cuando Yoshiharu discute con la Princesa y su demostración con la Víbora en Shoutokuji, Nobuna-sama se veía… feliz, al igual que cuando convivía con su padre.
–Uh, es cierto que Nobuna-sama ha estado un poco más animada últimamente, pero aun así.
–Si matas a Yoshiharu, la Princesa volverá a estar triste. A pesar de que soy la Paje de Nobuna-sama, no entiendo las cosas que dice sobre 'Conquistar el mundo'.
–Y-Yo también estoy igual. Mi cabeza solo es buena para el combate.
– ¡Katsuie-sama! ¡¿Cuánto es 2 más 3 por 4?!
Nene le soltó aquella pregunta.
– ¡N-No puedo decirlo sino reemplazo los números por verduras! ¡Uwah, 2-2 zanahorias, 3-3 tomates y ahora 4-4 uiromochi. D-Después sumo las zanahorias y…
–Eres solo una cabeza hueca ¿no?
Natsu comenta mientras siente una gota de sudor bajar por su mejilla.
–C-Cállate. ¡¿Acaso tú sabes la respuesta?!
–14.
– ¡Uwah, incluso un Namban de cabello ridículo sabe la respuesta… duele!
Inadvertidamente, Natsu estampo duramente su puño en la cabeza de Katsuie generándole un chicón del tamaño de una pelota en su cabeza.
– ¡Idiota, eres una idiota! ¡Una cabeza hueca, son matemáticas básicas! ¡Ni siquiera yo soy tan idiota!
Una discusión se formó ahora entre Natsu y Katsuie.
–P-Pegarle de esta manera a una general, t-tu un soldado de infantería… ¡Duele!
Natsu volvió a golpear a Katsuie.
–Apenas te conozco, pero por una razón me causa molestia el solo verte.
Natsu aprieta sus dientes mientras una vena de enojo se refleja en su rostro.
– ¡Inuchiyo no dijo nada de ti, te decapitare a ti entonces!
– ¡Venga entonces cabeza hueca…!
–Basta, los dos.
Inuchiyo se las arregla para pellizcar ambas mejillas de Natsu y de Katsuie.
– ¡Duele!
–Discúlpense.
Inuchiyo dice con un suspiro.
– ¡Nunca!
Ambos dijeron con un tono infantil.
–Ahora.
Inuchiyo aprieta con aun más fuerza.
– ¡Lo siento!
Ambos cedieron e Inuchiyo dejo de apretarlos.
Una vez que se recuperaron, Natsu y Katsuie se miraron con molestia y desviaron sus miradas en un clásico arrebato infantil y volvieron cada quien a sus lugares. La tensa situación se había calmado, una Shibata Katsuie hizo que tanto como Nobukatsu como su sequito, retrocedieran por ahora a regañadientes.
–Gracias por ayudarme Natsu. Pero no puedes golpear a chicas lindas de esa manera y más importante ¿Estas bien?
Yoshiharu agradece mientras reprende las acciones de Natsu, mientras este desestima el comentario de golpear chicas y dice.
–He peleado batallas más duras, esto no es nada. También deberías cuidar tu boca, un día podrías hacer enojar a alguien quien no pueda vencer y sí que estaremos jodidos.
Natsu también reprende la actitud descarada de Yoshiharu.
"No es como si mi actitud fuera mejor que la de él."
Así como también se muerde la lengua al notar que no era muy diferente de Yoshiharu al ser descarado. Pero este francamente estaba agobiado, desde que llego a este lugar llamado Japón no había dejado de escuchar constantemente el ruido molesto de las personas de aquí y con su experiencia anterior cercana a la muerte, su paciencia en soportar tonterías se encontraba a un bajo nivel.
…
Desde el incidente con Nobukatsu, ha pasado una semana. Yoshiharu ha recolectado algo de hojas de Aralia y consiguió venderlas para comprarse un casco de infantería usado, mientras Natsu se ha estado entrenando en el uso de la espada gracias a las lecciones de la misteriosa samurái llamada Hide. Cabe aclarar que el progreso de Natsu en aprender lecciones de espadachín iba a un ritmo lento, ya que en arrebatos, el chico de cabello rosa pierde la paciencia y comienza a usar sus puños, algo que le vale ser derribado y molido a golpes por su (actual) mentora, Hide, así que a regañadientes vuelve a tomar la espada, pero para sorpresa de Hide, cuando Natsu se pone serio, su proceso de aprendizaje era inusualmente alto. En cuanto a Yoshiharu, su entrenamiento en arma comenzó con la ayuda del viejo Asano en ayudarlo a empuñar una lanza, a diferencia de Natsu quien tenía una condición física buena y experiencia en combate, Yoshiharu era un completo desastre en combate, tampoco ayudaba que venga de una época pacífica y que jamás haya estado en un combate en su vida hasta ahora.
–Nobuna-sama quiere verlos.
Inuchiyo llego a la vivienda donde se hospedaban Natsu y Yoshiharu para entregar la noticia.
Después de una semana de ser básicamente arrojados a su suerte, Nobuna mando a llamarles para una misión, es decir, su primer trabajo como samuráis del Clan Oda.
–Llegan tarde.
Responde Nobuna malhumorada sentada en una posición poco elegante mientras devoraba unas enormes alitas de pollo. Sus vestimentas eran bastante excéntricas para tratarse de una noble chica japonesa.
– ¡¿Es todo lo que tienes que decirnos después de dejarnos a nuestra suerte?!
–Por esta vez concuerdo con Yoshiharu, mocosa.
– ¡Tanto el Saru como tu son unos descarados en hablarme así de esta manera, debería decapitarlos justo ahora!
–Inténtalo mocosa y te demostrare la furia de un dragón. ¡No pienso caer sin luchar!
Nobuna sonríe de alguna manera antes las bravas palabras de Natsu, quien hasta apenas hoy, no se habían dirigido mucho la palabra.
–No te creas tan gallito solo porque lograste conectar unos cuantos golpes contra Riku. Le ordene que no fuera tan dura con ustedes, si ella hubiera peleado en serio, ya estarías muerto.
Nobuna sonríe de manera arrogante.
– ¡Esa chica es tan cabeza hueca como tú y Yoshiharu! ¡Dudo si quiera que pueda entender alguna palabra de lo que dices!
– ¡Como te atreves a hablar así, eres igual de grosero que este saru, también debes ser uno!
La frente de Nobuna y Natsu choca ante un anonadado Yoshiharu quien los miraba.
– ¡Soy un dragón, no un mono y por la forma en que te vistes la única primate aquí eres tú!
– ¡Te decapitare!
Nobuna con la cara roja de rabia, desenfunda su espada lista para usarla.
Mientras Natsu se preparaba para otra pelea.
–Nobuna-sama… por favor concéntrese en el trabajo que les dará.
Una mirada vacía de Inuchiyo hizo que la animosidad entre siervo y maestro desapareciese, haciendo que Nobuna suspirara.
–Cierto. Es momento de probar su valor con este tipo de encargo.
Con la discusión terminada, ambos se sentaron enfrente de Nobuna.
–Les daré su primer trabajo.
– ¿En qué consistirá? ¿Infiltrarse en filas enemigas y derribar una base, o intentar derrotar a un general enemigo?
Yoshiharu a pesar de sus nervios, se veía emocionado.
– ¿Acaso eres idiota Saru? Limítate a este tipo de trabajos ahora, no creas que no he visto tu patética destreza en combate.
– ¡Al menos lo intento al igual que Natsu!
–A diferencia de ti, su estilo es bueno, pero por normas. No puedo asignarles un trabajo así de difícil aun.
– ¿Entonces qué haremos?
Natsu fue directo al grano con la pregunta. Ya que si dejaba que Yoshiharu empezara una pelea de nuevo con Nobuna, difícilmente acabaría pronto. Y lo último que quería es seguir y ver la actitud molesta de su maestra más de la cuenta.
–Comprar arroz.
– ¿Eh?
Dijeron unos perplejos Natsu y Yoshiharu.
Y antes de que se dieran cuenta, unos soldados trajeron consigo un montón de monedas y se las arrojaron pesadamente.
–Aquí hay 3,000 kan. Tienes dos semanas para comprar 8,000 koku de arroz.
–N-No entiendo muy bien la moneda de esta ciudad.
Por primera vez, Natsu se veía perplejo y nervioso.
Esto trajo una sonrisa arrogante a Nobuna.
– ¿Acaso no vienes del 'futuro' al igual que este Saru?
–No… yo vengo de otro país. No sé cómo funcione la compra y venta de este lugar.
Nobuna suspira y con (inusual) calma le explica al chico de cabello rosa.
–Escucha, seré amable esta vez a pesar de tu actitud.
Nobuna explicó detalladamente el trabajo.
Al parecer, ciertos koku de arroz valían una cantidad de moneda (kan). La cantidad que Nobuna les dio, alcanzaba para comprar solo 4,000 koku de arroz.
–Solo la mitad… quieres que consigamos más dinero para comprar el resto… ya entendí… ¿Pero cómo?
Nuevamente, Nobuna pone una sonrisa sádica y dice.
–Averígüenlo ustedes. Tienen 2 semanas hasta entonces, si pierden aunque sea un solo kan, sus cabezas rodaran al igual que no cumplir con el encargo.
El primer trabajo de un estudiante de preparatoria del siglo 21 y de un mago de otro mundo. Fue uno realmente difícil.
…
– ¿Cómo se supone que conseguiremos el resto del efectivo?
Natsu gruñe mientras patea una piedra en el camino de regreso a su vivienda con Yoshiharu.
"Si tan solo existieran gremios aquí. Conseguir la plata sería fácil, pero no parecen existir gremios mágicos en este Nipón."
–Aquí es donde mi conocimiento de los juegos Sengoku entra en acción.
En cambio, el único que parecía relajado era el introvertido Saru.
– ¿Tienes algún plan?
– ¡Por supuesto!
–La mocosa nos advirtió que nada de apuestas. Tampoco es que sea bueno en esas cosas para empezar.
–Para nada. Usaremos el clásico truco de 'Oferta y demanda'.
–No fingiré que entendí eso.
–Espera… le dijiste a Nobuna que venias de otro país ¿Eres de Europa o del resto del continente asiático?
–Algo así.
Natsu respondió de una forma desinteresada tratando que Yoshiharu no siguiera preguntándole más cosas sobre el mismo.
–Entiendo. En fin, la oferta y demanda es algo que aprendí en mi extenuante entrenamiento de los juegos e historia de esta era. Lo que debemos hacer es comprar materiales que se venden a un precio barato y regatearlo a un precio más alto en lugares donde estos sean escasos. Y seguir así hasta que logremos la suma deseada.
–Mmm, eso puede servir, ¿pero cómo averiguaremos eso? Esta ciudad es enorme y las ciudades aledañas también. Nos llevara más tiempo averiguar sobre estos objetos que el tiempo que nos dio esa mocosa (Nobuna).
–Aquí es donde mi socia hace su aparición.
Repentinamente en medio de una cortina de humo, la ninja Loli albina, Hachisuka Goemon, hace su aparición.
–Ah, eres tú. Gracias por la medicina del otro día, me ayudo.
–No es nada. Bien Sagara ¿Cuál esh el emcargo eshta vez?
– ¿Por qué te muerdes la lengua? ¿No puedes hablar bien?
Ante el comentario de Natsu, la ninja Loli se pone roja de la cara y grita molesta.
– ¡C-Callate!
–Su máximo es de 30 silabas. Pero bueno, Goemon, necesitamos tu ayuda.
Una vez de regreso a la vivienda de las hojas de Aralia, Yoshiharu detalle su plan a Natsu, Goemon e Inuchiyo.
–Por cierto ¿Dónde está Hide?
Yoshiharu pregunta al notar la ausencia de la misteriosa Samurái de cabello oscuro y ojos azules.
–Nobuna-sama le encargo lidiar con Yokai cercas del área.
Inuchiyo responde mientras bebe su té.
Yoshiharu entonces procede explicar su plan.
Esto dejo impresionados a Natsu, Goemon e Inuchiyo.
Al parecer, Goemon lidera una banda de bandidos que le había dejado su difunto padre. Al ser unos criminales, la banda criminal de Goemon sabía las maneras de pasar por rutas poco transitadas para evitar la paga de impuestos. Y con su vasta red de contactos, Goemon podía fácilmente averiguar qué zonas vendían materiales más baratos y que otros lugares requerían esos materiales.
–Iré con ellos.
Natsu dice mientras se pone de pie.
–No es necesario. Los hombres de Goemon pueden hacer el resto, Natsu.
Le dice eso Yoshiharu.
–No me sentiría bien sin hacer algo al respecto. Además, esa mocosa nos dio el encargo a ambos, lo mínimo que puedo hacer es ayudar a estos sujetos a llevar los materiales.
–Un par de manos extra nos caerá bien, andando.
Goemon guía a Natsu con ella.
Natsu sale de la vivienda y es presentado a los bandidos de Goemon.
– ¿Eres un namban?
– ¿Es tu color natural de cabello?
– ¡Si te atreves a tocar nuestra hermosa, linda y adorable líder, te haremos picadillo!
"¡¿Qué demonios les pasa a estos sujetos?! ¡Esa clase de devoción a esa chica no es natural y me da miedo!"
Natsu parecía arrepentido de acompañar a estos hombres rudos y de mal aspecto, quienes tenían una devoción preocupante hacia una niña pequeña.
Parte 3
– ¡Somos ricos!
–Y-Yo nunca antes había visto tanto dinero apilado. Estoy seguro que Lucy se desmayaría de la emoción al ver esto… ¿pero este 'kan' tendrá el mismo valor que las 'Jewels'?
–Mucho dinero…
En menos tiempo del esperado, la técnica de Yoshiharu había rendido sus buenos frutos. Habían conseguido muchos más 'kan' de lo esperado, tanto así que el piso donde habitaban su vivienda, ni siquiera era visible para comenzar.
– ¡Compraremos carne de la buena, Natsu! ¡Y también comprare ropa de seda para Inuchiyo!
–Uh… no me puedo resistir a eso.
Inuchiyo susurra.
–Espera un minuto.
Natsu parece recordar algo.
– ¿No se supone que debíamos comprar arroz con esto?
–Eh… ¡Mierda, es cierto!
Las actitudes frívolas del trio se detuvieron de golpe.
–Han pasado 13 días… el plazo termina hoy al anochecer.
– ¡MIERDA!
Ambos tontos gritan en pánico.
– ¡Goemon, tú y tus hombres tomen todo este dinero y compren todo el arroz que puedan, Inuchiyo por favor acelera esta paso, acompáñales Natsu!
–No puedo dejarte solo en esto. También soy responsable, si esa mocosa desea castigarnos, será a ambos. Andando, intentemos alargar el tiempo lo más que podamos.
Y así, es como estos dos fueron al castillo Kiyosu a tratar de comprar el máximo tiempo posible, antes de que sus cabezas sean cercenadas sin piedad.
…
– ¡Son unos idiotas!
Nobuna lanzo una patada voladora, que fue evadida por Natsu, pero no por Yoshiharu.
– ¡Uwah!
– ¡¿Qué hicieron con el dinero?! ¡¿Por qué no traen ni un solo grano de arroz?! ¡¿Creen que esto es un juego?! ¡¿Acaso han olvidado lo que pasara si pierden?! ¡Si tan solo hubieran aceptado que este trabajo estaba fuera de sus manos, hubieran devuelto el dinero, par de idiotas, saru y ryu!
– ¡Pero si compramos arroz, Inuchiyo se está encargando de transportarlo, no tardará en llegar!
Nobuna chasquea la lengua de molestia y dice.
–Solo porque se trata de mi linda paje, esperare hasta la hora pactada.
Al menos, el alboroto pasó.
Sin embargo, un silencio muerto rodeo los aposentos de Nobuna.
Natsu con una mirada curiosa de reojo, mira los artefactos que tiene.
Entre ellos, hay uno que llamo fuertemente su atención.
Tenía una forma esférica.
– ¿Qué es eso?
Natsu señala con curiosidad aquel objeto redondo.
–Es un globo terráqueo que me trajo un misionero.
Responde Nobuna con algo de entusiasmo.
– ¿Globo? ¿Es alguna clase de mapa?
– ¡Sí! ¡Este es el mapa del mundo!
Natsu ahora miraba interesado y más de cerca el globo terráqueo.
– ¿De qué país vienes, ryu? Tu acento y tu forma de hablar es algo anticuada.
Le pregunta Nobuna a Natsu.
"Ninguno de estos."
Al ver la forma de las tierras, Natsu no reconoció en absoluto ninguna ciudad o país.
Si antes estaba 95% seguro de que este lugar no era Earthland, ahora lo estaba al 100%.
–Es un país pequeño, por cierto. ¿En dónde se encuentra Japón?
La curiosidad de Natsu de saber en qué rincón de ese globo terráqueo se encontraba, sería un excelente punto de partida.
–Aquí.
Nobuna señala la ubicación exacta.
–Es solo una pequeña isla. Comparada con otras tierras, esta si es pequeña.
–Es por eso que deseo tomar Japón lo antes posible. Aunque me cueste admitirlo, debido a nuestra situación actual de guerras civiles entre nosotros mismos, los barbaros de occidentes pueden fácilmente vencernos y traer sus colonias aquí.
– ¿Este país está en guerra?
–Así es. Unos desean que las viejas tradiciones japonesas continúen. Es por ello que detesto a esos patéticos debiluchos, si seguimos cerrándonos al mundo y luchando entre nosotros, este país nos será arrebatado por extranjeros. Es por ello que mi ambición es lograr la unificación de Japón y una vez terminado eso, recorreré el mundo. Deseo ver más allá del mar.
Por unos breves segundos, Natsu dejo de ver a la engreída y mal hablada Nobuna para ser reemplazada por una curiosa y agradable chica cuando hablaba de las cosas que le gustaban. Eso causo un cierto sonrojo en Yoshiharu y un sentimiento complicado en Natsu, pero no era igual al de Yoshiharu, eso sí.
– ¿Y que hay más allá de estos mares?
– ¡Eso es lo que averiguare una vez que unifique Japón! Por cierto, Saru ¿Sabes en que país se encuentran los barbaros occidentales?
Nobuna sonrió desafiante hacia Yoshiharu.
Y así una pequeña, pero agradable charla entre Nobuna y Yoshiharu comenzó, dejando a Natsu mirar más de cerca el globo terráqueo.
– ¿Q-Que dice?
– ¿No me digas que no entiendes eso?
Nobuna se reía burlonamente de Natsu al verlo tratar de leer una carta escrita en un lenguaje desconocido para Natsu (kanji).
–No.
–Si Saru y tú logran salir con sus cabezas intactas, encomendare a alguien a que te enseñe la escritura básica. Necesito que mis soldados sean eficientes no solo en combate.
Y así, el tiempo paso volando.
La hora pactada llego.
Inuchiyo no llego.
–El tiempo se terminó, Saru, Ryu.
–Entiendo.
–Está bien.
Ambos entendieron y se pusieron de rodillas sin resistirse esta vez.
Nobuna se sorprendió de ver la acción sumisa de ambos, siendo estos dos tercos y de mal carácter (igual que ella). Sin embargo, este hecho le causo una gran molestia a Nobuna quien grito.
– ¡¿Acaso no van a decir nada?!
–No quiero hacer esto más difícil.
–De donde yo vengo, es normal ser sancionado por no concretar un trabajo, lo siento… es por ello que te pido que tomes mi cabeza en lugar de la Yoshiharu…
– ¡¿Qué?!
Gritaron Nobuna y Yoshiharu ante las palabras de Nobuna.
–Yoshiharu aún tiene mucho porque vivir, de seguro tiene padres esperándolo u amigos. En cambio yo…
Una mirada totalmente vacía que dejo preocupado a Yoshiharu y a Nobuna sin palabras, se vio en el rostro de Natsu.
–No tengo nada, ni a nadie. Toma mi cabeza, de todas formas… no importa.
Natsu sentía había fallado a sus camaradas de Fairy Tail, le había fallado a su ciudad y mundo, y ahora le había fallado a su primer y único amigo en este mundo. Al menos si Natsu podía salvar la vida de Yoshiharu de una forma u otra, aceptaría eso.
"Lo siento chicos. Es bueno que no me vean en esta situación tan deplorable, lo siento de verdad."
Natsu susurro una disculpa hacia sus camaradas fallecidos y con una mirada de resolución, aceptaría su destino.
– ¡Después de actuar tan gallito, tiras tu vida como si no valiera nada, es imperdonable! ¡Saru! ¡¿No piensas decir algo?!
– ¡Oi, Natsu! ¡Estamos juntos en esto, no pienso dejarte solo en esto! ¡No después de que salvaste mi vida muchas veces…!
Justo cuando todo parecía perdido.
–Lamento la demora.
En la cornisa, apareció Goemon,
–Tuvimos un contratiempo en el camino.
Y a su lado apareció Inuchiyo con una visible mancha de sangre.
Al asomarse por la ventana, Nobuna noto como un gran ejército de personas traían toneladas de arroz entre las carretas.
–Eso parece mucho ¡Goemon! ¡¿Cuánto consiguieron?!
Incluso Yoshiharu se veía impresionado.
–30,000 koku.
– ¡¿Qué?!
Nobuna, Yoshiharu y Natsu gritaron al mismo tiempo.
Habían comprado más del tripe de lo acordado.
Cumplieron su primer trabajo por los pelos.
– ¡¿Escuchaste eso Natsu?! ¡Ahora nuestras cabezas no rodaron! ¡Ahora danos nuestra recompensa, Nobuna!
–Lo hicieron tarde. Su única recompensa será que nos los mate hoy. En cuanto a ti…
Nobuna mira a Natsu quien aún seguía perplejo por el repentino éxito de su primer trabajo.
–Esa clase de devoción hacia un amigo es envidiable, el saru es afortunado de tenerte como amigo. Eso me agrada.
Nobuna sonríe complacida hacia Natsu, mientras su Hyobishin aparece al lado de ella mientras ruge en respuesta a las palabras de su portadora.
–Si sigues así, te convertirás en un buen samurái. Si hacen un buen trabajo la próxima vez, los recompensare adecuadamente.
Sin embargo, a pesar de este buen momento, Inuchiyo dice.
–Nobuna-sama debe decapitar a Inuchiyo. Hirió a Nobukatsu-sama cuando regresaba hacía aquí.
A pesar de las palabras duras de Nobuna, Natsu noto que esta chica no era realidad tan mala con su gente. Ya que las ganas de llorar al saber que Inuchiyo se iría de una forma u otra, era visible. Sin embargo, Yoshiharu intervino por ella e hizo que Inuchiyo huyera.
Su viaje de regreso a las viviendas de las hojas de Aralia fue un tanto desanimado, en especial para Yoshiharu. En solo un día, vio cómo su amigo estaba dispuesto a dar su vida de nuevo por él y como Inuchiyo tuvo que huir por culpa de Nobukatsu. Algo en su interior le hizo sentir muy inquieto sobre Natsu.
¿Quién era el realmente?
¿De dónde venía?
¿Qué es lo que realmente sentía sobre toda esta situación tan vertiginosa?
Sin embargo, tanto él como Yoshiharu se sintieron notablemente agotados y decidieron dormir el resto de la noche.
…
– ¿Crees que Inuchiyo esté bien?
–Esperemos que sí. Esa chica es más dura de lo que parece, sus pellizcos hablan por sí solos.
Era un nuevo día y como era habitual, Natsu había ido al rio para pescar comida y Yoshiharu había calentado algo de las hojas de aralia para comer.
–Esa mocosa dijo que venias del 'futuro' ¿es cierto?
–Sí. Vengo de una época muchos años delante de esta.
– ¿Y cómo terminaste aquí?
–No lo sé. ¿Qué hay de ti?
–Tampoco lo sé. Solo aparecí aquí repentinamente.
"El viejo Tokichirou murió tratando de salvarme y podría decirse que tome su lugar, ya que de no hacerlo, toda la historia de Japón colapsaría. Es por ello que tome su lugar, pero ¿Qué clase de papel ocuparía o seria parte Natsu?"
Esa clase de pensamiento tenía Yoshiharu en su mente.
–Espera ¿Me crees?
Yoshiharu se veía sorprendido de que alguien no dudara de sus palabras.
–No veo razón de que mientas sobre algo así. Además el hecho de que seas una clase de estudiante es muy lógica, solo basta con verte como manejas de esa manera torpe la lanza.
– ¡Tch, como si tu manejo de la espada fuera mejor!
–Nunca he sido un espadachín, prefiero usar mis puños.
En medio de lo que iba a comenzar un arrebato, alguien deslizo la puerta de su vivienda.
Era Nouhime con una mirada completamente fría que dirigió a Natsu.
–Natsu-dono.
–S-Sí.
Tanto Natsu como Yoshiharu se mostraron un poco intimidados por la fuerte y gélida aura de Nouhime. Una hermosa mujer, pero de frio y duro carácter.
–Haga el favor de acompañarme.
Natsu se levanta del tatami y a pasos dudosos, sigue a Nouhime.
– ¿Qué hay de mí?
–Por el momento su presencia no es requerida Sagara-dono.
Responde de forma cortes Nouhime a Yoshiharu y este asiente en compresión.
–Sígame.
–Entiendo.
Ambos comenzaron a alejarse de las zonas aledañas de las hojas de Aralia.
– ¿Sucede algo?
–Nobuna-dono me pidió que te enseñase sobre nuestras artes literarias y marciales a ti, un namban.
–No tienes por qué hacerlo si no quieres. Hablare con esa mocosa si no… ¡Duele! ¡¿Qué te pasa?!
Nouhime había estrellado su abanico directo en la cara de Natsu sin advertencia alguna y para sorpresa de este.
–Primera lección, Natsu-dono… siempre debe mantener el respeto a sus superiores.
– ¡Pero esa mocosa es un dolor en el… duele!
Volvió a golpearlo.
–Segunda lección, debe cuidar su lenguaje sin importar que. Nobuna-sama se encargara de educar a Sagara-dono, en cuanto a mí, me encargare de su educación.
– ¡Bien, pero deja de golpearme de esa manera!
–Entonces no fuerce mi mano, Natsu-dono.
"Por una razón, siento que si la desobedezco, algo malo me pasara. Podría incluso ser peor que Erza."
Lady Noh guio a Natsu hasta el castillo Kiyosu, en su camino fueron la comidilla tanto de los civiles como de los soldados de Owari.
Natsu no sintió especial molestia por ello, no es como si supieran la situación real. En cuanto a Nouhime, ella permanecía con una fría expresión indiferente en sus hermosas facciones. Natsu podía ser considerado un idiota por sus más allegados, pero hasta el mismo sabia distinguir a una mujer bonita al verla, esta mujer, Nouhime, de cabello lacio totalmente largo y oscuro como la noche, un rostro realmente bello al punto de ser un poco inhumano, ojos de color purpura y una figura agradable a la vista, acompañada de una actitud dura y fría, pero elegante y llena de gracia, la hacían ver como una mujer despampanante, hasta el mismo mago de cabello rosa lo admitió en el fondo de su mente, incluso durante su primer encuentro en Shoutokuji.
"¡¿DIOS MIO?! ¡¿QUE CLASE DE ESCRITURA ES ESTA?!"
En apenas su primera hora de estudios, Natsu le fue lanzado más de mil palabras de Kanji, así como sus variaciones de Hiragana y Katakana. Eso había sido mucho para el cerebro de Natsu en aprender.
"¡ESTA ESCRITURA ES MUCHO MÁS COMPLICADA QUE LA DE EARTHLAND, ALGUIEN AYUDEME!"
Tampoco ayudaba que Nouhime usara su aura gélida y actitud espeluznante para reprender a Natsu cuando a este se le estaba dificultando las cosas. De todo lo aprendido en un lapso de 3 horas, que era el máximo de horas de estudio literario por día que había acordado con Lady Noh, la cabeza Natsu palpitaba de dolor y echaba humo sin parar.
–Ahora seguiremos con las artes marciales, Natsu-dono.
Al menos para Natsu, pensó que su tortura había acabado.
–Sus movimientos son fuertes, pero muy torpes Natsu-dono.
– ¡Uwah!
Natsu cayó al suelo al ser sujetado de su brazo y arrojado al suelo con todo su peso.
Si algo que Natsu se enorgullecía, era su habilidad de combate cuerpo a cuerpo, pero dicha habilidad había sido derribada por las artes marciales de Lady Noh, quien fácilmente lo dominaba. Ella no poseía una fuerza bruta, pero con precisos y certeros golpes en algunas regiones del cuerpo Natsu, este perdía parte de su fuerza al ser golpeado en sus nervios y ante esto, Nouhime aprovechaba para derribarlo usando poca fuerza.
Las artes marciales de Nouhime eran bastante buenas, se distinguen por ser precisas y rápidas.
Algo que Natsu no poseía del todo.
–Seguiré esforzándome para hacer de usted, un distinguido guerrero y erudito, Natsu-dono.
Una vez que el infernal entrenamiento termino, un mal herido, humillado y desanimado Natsu se sentó en la sala de entrenamiento a beber té que había preparado Nouhime para ellos. Natsu noto el estilo con que lo preparaba.
–Gracias…
La voz herida y cansada de Natsu mientras agarraba y bebía su té era bastante evidente.
– ¡Wah, es delicioso!
Natsu dice con una sincera impresión.
–Agradezco su halago.
Nouhime dice de manera indiferente mientras también bebe su té.
–A pesar de que te ves como una persona de clase alta. Tu dominio en combate es sorprendente.
Natsu comenta intentando conversar un poco con la hija de Saitou Dousan.
–Chichi-ue (Padre) esperaba mucho de mí, su única hija. Mi Ani-ue (hermano) Yoshitatsu nunca se ha distinguido por ser muy cooperativo en las enseñanzas de Chichi-ue, como su otra hija, tuve que compensar eso. En serio, mi Ani-ue puede ser un completo estúpido a veces.
Natsu sintió una gota de sudor bajar su mejilla al ver como Nouhime se refería de esa manera a su hermano.
–Ya veo.
– ¿Qué hay de usted, Natsu-dono?
Nouhime lanzo esa pregunta en un intento de no seguir hablando más de su familia.
– ¿A qué te refieres?
–Puede que su aprendizaje tarde un poco, pero estoy segura que rendirá sus frutos. ¿Qué objetivos piensa conseguir? Esto claro, de la mano con los deseos de Nobuna-sama.
–Yo…
–Si hace hazañas grandes, podrá conseguir títulos y rangos mucho más altos. Nobuna-sama podría cederle una región para dirigirla, así como propiedades y riquezas, esto siempre y claro que sus hazañas beneficien al clan Oda. Inclusive, si usted es lo bastante frívolo, podría conseguir un sequito de esposas para servirle.
–No me interesan esas cosas.
–Eh…
La respuesta inmediata y desinteresada de Natsu hizo titubear a Nouhime.
–No me fascinan esas cosas. Me interesa salir de aventuras con mis amigos, el dinero y todo eso, aunque lo necesito, no es algo que desee lo suficiente como para tenerlo a montones.
Eso era cierto, a pesar de que Natsu había conseguido una reputación (problemática), no le interesaban los títulos que le daban. El dinero que conseguían tanto Happy como él, era solo para comprar comida y ropa (raras veces). No estaba interesado en construir una mansión o algo por el estilo, o estar rodeado de lujos. Era feliz en su pequeña cabaña en el bosque con Happy… que ahora solo eran ruinas. El chico de cabello rosa era feliz yendo a misiones con sus camaradas y amigos, teniendo combates amistosos con gente fuerte y más importante, estar rodeado de sus amigos y gente de Fairy Tail.
–Lo siento, pero no puedo aceptar esa respuesta, Natsu-dono.
– ¿Eh?
–Nobuna-sama me dejo a cargo de su educación. Su falta de ambición es algo que debo corregir. Un soldado sin ambición es algo que habla mal de un clan.
– ¿Es tan malo eso?
Pregunta Natsu genuinamente confundido.
–Si el clan Oda comienza a expandirse, nuestra reputación también nos ayudara a que ese proceso sea más fácil. Si llegan rumores de que uno de los generales de dicho clan carece de ambición, será tachado de bonkotsu (mediocre) dejando una mala imagen a los demás.
–P-Pero esas cosas no me interesan.
Natsu dice con algo de temor al ver nuevamente el aura gélida de Nouhime con una expresión de enojo en su rostro.
"Además, si hago riquezas y esas cosas, no voy a poder llevármelas a Earthland una vez que averigüe como volver."
–Conseguirá un territorio respetable, soldados a sus órdenes, una gran riqueza y una respetable y distinguida esposa con la cual deberá tener hijos para continuar con su linaje.
– ¡¿Esposa e hijos?!
–Así es. Mi objetivo con usted es convertirlo en un Daimio respetable.
–Uuuhhh… no me dejaras abandonar eso ¿verdad?
–De ninguna manera.
–Esposa… solo tiene que ser en apariencia ¿no?
–Siempre que sea de una familia distinguida, claro.
– ¿Qué hay de ti, Noh?
Natsu propone de manera inocente.
–Ara~ ¿ya había puesto el ojo en mí, Natsu-dono?
Nouhime suelta una leve risa divertida.
–Es decir. Sería más cómodo si fuese alguien que conozco.
–Es audaz en proponerme eso Natsu-dono. Aunque me siento halagada, nuestras posiciones están muy alejadas entre sí.
–Tampoco es algo tan grave, solo tengo que seguir peleando y haciendo trabajos para Nobuna ¿no?
–Si para ese entonces, usted se convierte en alguien significativo. Considerare su propuesta.
"Esa mujer de hielo tiene razón. Incluso si no puedo volver, al menos debería conseguirme una casa al menos… un poco más cómoda que en la que estamos Yoshiharu y yo."
Nouhime bebe su té mientras ve de reojo a Natsu.
"No es precisamente feo, de hecho, esa actitud descarada es atractiva en cierta manera."
Nouhime piensa eso.
Y ambos, prosiguen con descansar por ahora.
…
–Uuuuuhhhh… ¿Ahora qué hago?
Shibata Katsuie se encontraba en un estado de ánimo complicado mientras iba de camino al castillo Kiyosu.
Había recibido la orden de su maestro actual, Nobukatsu, de exigir entregarle a Inuchiyo después de que ella ataco al sequito de Nobukatsu. Si bien, es cierto que Inuchiyo hizo mal, la gente de Nobukatsu fue la que empezó primero con la disputa.
Katsuie también apodada Riku, se encontraba en una posición realmente complicada. Ella deseaba ser la general de Nobuna y no de Nobukatsu, e intento apaciguar la mala sangre entre ambos sin éxito alguno. Si bien Nobukatsu era arrogante, esta actitud solo se desarrolló gracias a las malas lenguas que había alrededor de este chico, en especial por su madre.
–Inuchiyo no está aquí. Dile al idiota de mi Otouto que pierde el tiempo.
Nobuna se encontraba comiendo sus deliciosas alas de pollo con Yoshiharu a un lado y a Natsu de otro.
–Bleh, este miso es realmente amargo ¿Cómo es que la gente de esta época puede aguantarlo? Además, no me gusta que sea tan espeso.
–No es tan malo si lo calientas.
– ¡¿Bromeas?! ¡Eso está hirviendo Natsu! ¡¿Cómo puede tu boca tolerar eso?!
Una pequeña discusión ocurría entre Yoshiharu y Natsu.
– ¡Solo cállate y disfruta esto, saru!
Nobuna golpeo a Yoshiharu en la nuca y una nueva discusión comenzaba entre estos dos.
–Hime-sama. No vine aquí para verla jugar con el saru, vine en busca de Inuchiyo.
–No puedo darte algo que no tengo.
–Ya veo. Entonces otra guerra ocurrirá entre ustedes.
–No.
Nobuna negó y con una mirada totalmente fría y cruel dice.
–Ya me harte de las tonterías de mi hermano. Riku, tu eres una valiosa general y la más fuerte de Owari, pondré fin a este asunto. Riku, te unirás a mis filas y entregaras a Nobukatsu y a su sequito de inútiles a mí. Escúchame bien, el destino de Owari, no… ¡El futuro de Japón está en mis manos! Cargare con todo el dolor de mi gente, entrégame a Nobukatsu y yo hare el resto, si deseas que nuestra ambición se cumpla, deberás darme a Nobukatsu sin excepción alguna.
Nobuna no parecía de especial buen humor y una temblorosa Katsuie asintió y salió corriendo en busca de su maestro.
– ¿En serio planea hacerle algo malo a su propio hermano? Ah por cierto, me llamo Natsu, mucho gusto. Soy nuevo al igual que Yoshiharu
Natsu pregunta a la chica que tiene a un lado.
Esta nueva chica poseía una belleza y una madurez única, junto con una amable expresión. Con ojos azules y cabello largo y sedoso del mismo tono que sus ojos, esta brillante chica es la mano derecha de Nobuna, Niwa Nagahide, apodada 'Manchiyo' por la propia Nobuna.
–Es algo lamentable, pero no podemos hacer mucho, 11 puntos.
Nagahide responde un tanto desanimada por esta decisión de su ama.
–Es decir. Puede que el chico sea un idiota, pero matarlo es demasiado ¿no?
– ¿Tiene algún plan entonces, Natsu-dono?
–Bueno…
Justo cuando Natsu iba a proponer algo.
– ¡Uwah, Riku, por favor no!
Con una expresión abatida, Riku regreso con un temeroso Nobukatsu y a su sequito de seguidores.
– ¡A-Ane-ue!
La vida de Nobukatsu estaba pasando justo entre sus ojos y allí, puede ver claramente lo que sucedía. Su sequito solo puede aceptar esto y Nobukatsu pudo ver realmente como eran, maldiciéndose por haber escuchado a estos idiotas.
–Nobukatsu, por el crimen de haber herido a mi paje y haber provocado su huida. De haberte opuesto muchas veces a mí, insultarme y calumniarme… ¿Cómo te declaras?
Nobukatsu temblaba de miedo y dice en pánico y genuino arrepentimiento.
– ¡Lo siento mucho Ane-ue, el loco siempre fui yo!
–Muy tarde, pero aún puede haber una solución. Para salvarte de esta deshonra, puedes cometer seppuku.
– ¡Eso no! ¡Esa muerte es muy dolora, te suplico Ane-ue, perdóname, nunca volver a conspirar contra ti!
– ¿Seppuku?
Natsu le comenta a Nagahide.
–Es un ritual que consiste en desentrañarse con una cuchilla acabando con su vida. Aunque es un método brutal, la persona que realizo actos deshonrosos, puede recuperar o conservar su honor… Natsu-dono, para un samurái, el honor lo es todo, sin embargo, esta situación es lamentable, 4 puntos.
El chico de cabello rosa miro esta lamentable situación y el pobre estado de Nobukatsu. Aunque era un mocoso problemático, Nobukatsu no era un mal chico, solo se vio guiado de mala manera.
"En serio, esta chica, ella no haría eso… ¿cierto?"
Natsu dice mientras intentaba negar lo que estaba a punto de ocurrir.
La mirada de la cálida e introvertida Nobuna había desaparecido y fue reemplazada por una expresión totalmente 'cruel' que parecía ser de otra persona.
–En ese caso, morirás a mis manos, Kojuurou.
Justo cuando parecía ser el fin para el pequeño Nobukatsu.
– ¡NOBUNA NO/MOCOSA DETENTE!
Tanto Yoshiharu como Natsu saltaron contra Nobuna.
Yoshiharu detuvo el ataque de Nobuna de su espada, mientras Natsu cubría a Nobukatsu.
– ¡Esto no es un juego ustedes dos, quítense si no quieren morir!
– ¡Idiota, eres una completa idiota! ¡¿No ves lo que estas apunto de hacer?!
Yoshiharu le grito sin ningún miedo a Nobuna a pesar de sentir el filo de la katana de Nobuna en sus manos.
– ¡Si! ¡No puedo dejar que esto siga deteniéndome, para lograr mi sueño algunas cabezas deben rodar!
– ¡Mocosa esto no es así! ¡NO ES UNA SIMPLE CABEZA DE ALGUN ENEMIGO, ES TU HERMANO MENOR, MOCOSA! ¡¿REALMENTE ERES TAN IDIOTA COMO PARA MATAR A TU FAMILIA!?
El que grito con gran enojo y desaprobación fue Natsu.
– ¡BASTA, DEJEN DE LLAMARME IDIOTA! ¡SOLO SON MIS VASALLOS! ¡¿Qué DERECHO TIENEN A…?!
– ¡ES CIERTO, PERO TAMBIEN COMO TUS SIRVIENTES, TENEMOS EL DEBER DE HACERTE VER TUS ACCIONES CUANDO ESTAN MAL!
Aunque Nobuna intento replicar, fue también reprendida por Yoshiharu
– ¡DE LO CONTRARIO, LOS QUE HABREMOS FALLADO AQUÍ SEREMOS NOSOTROS A TI, NOBUNA!
Nobuna apretó los dientes de rabia y poco a poco comenzó a formar algunas lágrimas en sus ojos, el agarre de su katana fue perdiendo fuerza. Se vio un tanto acorralada al ser reprendida muy fuertemente por Yoshiharu y Natsu por su decisión de asesinar a su propio.
– ¡¿Entonces que se supone que deba hacer?! ¡ES OBVIO QUE NO QUIERO MATAR A MI HERMANO, MALDICION! ¡¿Qué PERSONA HARIA ESO?!
–Yo… de verdad lo siento, Ane-ue… perdóname.
Nobukatsu dijo eso débilmente mientras se aferra a Natsu quien lo estaba cubriendo.
–Dearuka… toma entonces.
Milagrosamente.
La situación se había enfriado de manera segura para Nobukatsu.
Nobuna había sacado de su bolsillo, algo de Uiro y se lo dio al lloroso Nobukatsu.
–Ane-ue, este Uiroumochi sabe un poco salado.
– ¿No será porque estas llorando?
–Al igual que tú, Ane-ue.
–Tonto.
– ¡A partir de ahora, serviré eternamente a mi hermana! ¡Abandonare completamente mi nombre y optare por el de Tsuda Nobusumi!
–Un juramento un tanto pretencioso, 20 puntos.
Los sirvientes principales de Nobuna (en especial una Katsuie que lloraba de felicidad) suspiraron de alivio al ver que la situación de Nobukatsu fue arreglada.
…
–Esa chica es una idiota. ¿Acaso le mataría ser un poco más honesta con sus emociones?
Natsu comento a Yoshiharu mientras pateaba (otra) piedra por el camino de regreso a su hogar.
–Créeme esta es la mejor situación que pudimos obtener. Si ella hubiera asesinado a su hermano en ese momento, ella se hubiera convertido en el Rey Demonio y este pequeño fratricidio sería muy poco a lo que hubiera hecho a continuación.
En la historia que Yoshiharu conocía sobre Oda Nobunaga, después de haber asesinado a su hermano, la piedad había desaparecido de su ser y lo llevo a cometer actos sumamente crueles y despiadados a cualquiera que se le opusiera.
– ¿Ese hubiera sido su futuro?
–Algo así, al menos del que yo conozco.
–Bueno, quiero aclarar algo contigo. Confió en ti, no en ella. Si ella hace alguna tontería que nos pueda costar la vida, no dudare en oponerme a esa mocosa.
Esto no era bueno.
Yoshiharu intento pensar en algo para calmar a Natsu.
–Relájate Natsu. Esa chica puede ser nuestra única opción para salir con vida de esta caótica era Sengoku. Además, si ella muere de manera prematura, la historia de mi mundo desaparecerá para siempre.
Y era cierto.
La razón por la cual el Japón actual de Yoshiharu existía, era debido a los sucesos de la Era Sengoku, si algo desencadenaba una situación diferente, la historia tal y como la conoce, desaparecerá.
–De acuerdo, confiare en tu palabra.
Natsu suspira exhausto ante las palabras de Yoshiharu.
Haciendo que este asintiera aliviado.
– ¡Saru-sama, Natsu-sama, fueron completamente desconsiderados en gritarle de esa manera a la princesa Nobuna, a este paso, sus cabezas rodaran por el piso!
Sin esperarlo, la pequeña casa de Yoshiharu y Natsu compartían estaba repleta de muchas personas en su interior.
Entre ellas, Tsuda Nobusumi (anteriormente Nobukatsu), Katsuie, Nene, el viejo Asano, Nagahide e inclusive la recatada Nohime.
Al parecer vinieron a celebrar el resultado de Nobusumi.
–Mierda, justo cuando solo quería dormir.
Natsu no se había encontrado de especial buen humor desde su llegada al Japón del siglo 16 y fue a sentarse en un rincón, tampoco ayudaba el escándalo de fiesta que habían armado en su refugio.
–Hip… agradezco que tuvieran… hip… las agallas para hablarle de esa manera a la princesa… hip… los cortaría a ambos, pero… hip… lograron hacer algo que yo no pude en todos mis años… hip… de servicio del clan Oda… hip… te daré esto, disfrútalo…
Justo cuando Natsu se había preparado para dormir un poco, fue atrapado por un fuerte agarre por Katsuie quien se encontraba ebria y con una yukata que poco o nada cubría sus partes. Si bien, esto hizo emocionar de alegría a Yoshiharu, Natsu se encontraba especialmente estresado, debido al fuerte agarre en su cuello y sentir el aliento alcoholizado en su rostro mientras le gritaba.
–Solo quítate de encima cabeza hueca, déjame en paz.
–Hip… siempre eres malo conmigo… hip… bweh… hip… ¿tanto me odias?
Por una razón, Katsuie comenzó a llorar.
–Katsuie-dono. Haga el favor de comportarse, estamos de invitados en una casa ajena, su actitud es de 3 puntos.
–Uuuuhhh… hip…
Nagahide reprendió a Katsuie por su comportamiento y ella solo asintió desanimada.
–Gracias de nuevo.
–No es nada, Natsu-dono. De hecho, estamos agradecido por su intervención con la princesa esta mañana.
–No es gran cosa.
Natsu desestimo las palabras de Nagahide.
"En serio no fue nada."
No es como si hubiera hecho algo extraordinario para empezar.
La fiesta continuo, Yoshiharu se encontraba charlando con Inuchiyo, Goemon y ocasionalmente con Nobusumi. Mientras Natsu se encontraba hablando de trivialidades con Nagahide mientras con una mano bebía algo de sake del que había.
–Disculpe mi intromisión Natsu-dono, pero ¿Usted viene del futuro al igual que Yoshiharu-dono?
–No. Vengo de otro país muy lejano… más allá del mar.
–Interesante. Aunque es evidente debido a su forma de hablar y acento… ¿Cómo es su país?
–Era fascinante. Tenía grandes ciudades y bosques llenos de vida. Todos los días era una aventura en la ciudad en la que vivía, mis nakamas y yo a menudo íbamos…
Yoshiharu quien no estaba sentado muy lejos, noto el cambio de actitud y de tono que había usado Natsu en torno a su hogar de origen. Normalmente, Natsu parecía ser un chico de poca paciencia y algo indiferente en ocasiones, pero este Natsu que se encontraba hablando ahora, sonaba más como un chico de su edad, con un tono jovial y alegre.
Espera.
"¿Acaso fue el alcohol que me hizo esto…?"
Natsu se percató de lo que iba a decir y…
Ese tono alegre, repentinamente desapareció por completo.
–No es nada.
–Pero aún no ha terminado de…
–No hay nada más que decir.
El tono cortante ante una insistente Nagahide por parte Natsu, hizo que la conversación terminara de golpe.
Este se levantó y salió de su refugio.
Parte 4
"Esto no es bueno."
Yoshiharu sintió preocupación ante lo sucedido.
–Disculpe esto de mi parte, Yoshiharu-dono, debí ser más considerada.
Nagahide se disculpó con Yoshiharu.
–No es nada. No teníamos forma de saber cómo reaccionaría.
–No debería culparse, Nagahide-dono. Natsu-dono nunca habla de sí mismo, así que es difícil que temas tratar con él y cuáles no.
Nohime pone una mano en el hombro de Nagahide para consolarla.
–Debería buscarlo.
Yoshiharu salió de su refugio y comenzó a buscar a Natsu en mitad de la noche.
–Bueno, no me resulto difícil.
Yoshiharu vio a Natsu en un puente mientras este miraba el agua correr debajo suyo.
– ¿Todo bien Natsu?
Una pregunta que el mismo Yoshiharu se reprendió, pero esto es lo mejor que podía hacer.
–Sí. No es nada, ya se me pasara.
Natsu responde mientras ladea la mano de manera indiferente.
–Francamente no se cual sea tu situación y no voy a presionarte para que me digas, pero… si quieres hablar de ello algún día, te escuchare.
–Gracias, lo aprecio.
–Aquí estaban.
Inesperadamente, una tercera voz se les unió en medio de la noche.
Se trataba de Nobuna.
…
–Es hora de comenzar la ceremonia para volverlos soldados del clan Oda. No puedo dejar que merodeen Owari como Ronins siempre.
Fueron llevados de vuelta al Templo Kiyomisu y en medio de aquella pacifica noche de verano, Nobuna llevo a cabo la 'ceremonia'.
–Saru, Natsu. Aunque ambos me han desobedecido muchas veces y han hecho que mi paciencia llegue a su límite, también puedo reconocer el gran esfuerzo que han hecho este poco tiempo dentro de mi clan. Saru, si eres realmente del futuro ¿Conoces mi destino?
–Algo así, aunque mejor dicho es que conozco el destino de alguien parecido a ti.
–Detente, ya no quiero escuchar nada más.
–Pero con mi (seudo) conocimiento, puedo…
Nobuna callo a Yoshiharu poniendo un dedo en su boca.
–Si se sobre lo que va a pasar ¿No toda mi vida dejaría de tener sentido y se volvería hueca? Además, no me gustaría la idea de ser manipulada de esa manera, mientras pertenezcas a mi clan, tienes prohibido hablarme sobre mi futuro.
–Supongo que tiene sentido.
Natsu comenta esto.
La ceremonia fue algo curioso, involucraba una reverencia y algo de sake para beber, algo que le costó a Yoshiharu en hacer, debido a que es menor de edad y a duras penas pudo tolerar un trago de sake.
– ¿Qué pueden querer de recompensa?
– ¿Eh?
Yoshiharu y Natsu ladearon sus cabezas en confusión.
–Sus acciones deben ser recompensadas o me harán quedar mal, en tu caso Saru me puedo dar una idea y te dejare al final… en cambio a ti, Natsu ¿Qué puedes querer?
Yoshiharu chasqueo su lengua ante esto, pero también estaba curioso por escuchar lo que tenía que decir Natsu.
–Yo… solo quiero volver a mi hogar. No me interesa controlar tierras o el dinero en grandes cantidades.
–Nos darás mala imagen si no pides o ambicionas algo, Natsu.
Nobuna reprendió el conformismo de Natsu.
"Si no puedo volver, entonces…"
–Ser un Daimio.
–Dearuka.
–Y…
–¿?
–Pelear contra los más fuertes guerreros de este país.
Natsu sonríe algo entusiasmado.
– ¡¿Acaso te volviste loco, Natsu?!
–Ara ~. Eso supera con creces al insignificante deseo del Saru. Esa actitud de gallito te queda mucho mejor que esa expresión lúgubre que normalmente traes. Debes saber que dicha actitud no te servirá de nada ante los más fuertes de la Era Sengoku. Necesitaras practicar más que nunca en la espada si quieres encararnos.
– ¿Encararnos?
– ¡Por supuesto! ¡Me encuentro en el top de las más fuertes… al igual que Takeda Shingen, apodado el 'Tigre de Kai'! Incluso yo, aun no soy rival para el todavía y le sigue, Uesugi Kenshin, también llamado el 'Dios de la Guerra'. Esos dos son los más fuertes actualmente, no hay nadie en esta era Sengoku todavía para hacerles frentes. Incluso con sus Espíritus Guardianes son capaces de derrotar Yokai enormes en un abrir y cerrar de ojos.
– ¡Natsu, pide otra cosa! ¡Es un suicidio pelear contra esos dos monstruos!
Yoshiharu intento cambiar el deseo de su amigo, pero no funciono.
–Nohime me dijo que buscara una ambición ¿no? La acabo de encontrar.
¿Qué ocasión este cambio tan repentino en Natsu?
Bueno minutos atrás, antes de que Yoshiharu saliera a buscar Natsu.
Este tuvo una discusión con su Espíritu Guardián.
"¡SI REALMENTE ERES EL HIJO DE TU PADRE, COMIENZA A COMPORTARTE COMO UN HOMBRE Y DEJA DE ACTUAR COMO UN NIÑO!"
Su actitud había sido severamente regañada por Suzaku.
Al menos hasta que pudiera volver y si es que podía.
Tenía que volverse fuerte.
Tenía que entrenar y aprender todo lo que fuera necesario para sobrevivir en esta era Sengoku.
Debía garantizar la supervivencia de Yoshiharu y la de él.
De intentar ayudar a esa mocosa engreída de Nobuna a no convertirse más en un monstruo.
Aun no estaba seguro si podía conseguirlo, pero Suzaku tenía razón.
No podía estar con la actitud que llevaba desde que termino en la era Sengoku.
Aunque aún no se sentía listo para hablar de ello con alguien, al menos debía dar un primer paso y ese fue el más difícil de todos.
La aceptación.
Aceptar que hizo todo lo posible, pero aún no era suficiente.
Aceptar la muerte de sus amigos y la destrucción de su mundo.
Aceptar su 'muerte'.
Aceptar empezar de nuevo en un mundo completamente ajeno al suyo y lleno de conflictos mientras trataba de no perder la cabeza (literal) y la de su primer amigo en este nuevo mundo (para él).
–Si ese es tu deseo. Tendrás que trabajar más duro que el Saru. Con esto, Sagara Yoshiharu y Natsu Drag… uh, es difícil de pronunciar, los declaro miembros oficiales del clan Oda.
– ¡Sí!
Ambos dijeron mientras se encontraban arrodillados ante Nobuna.
El principio de algo estaba por suceder.
En aquella pacifica noche de verano en Owari.
Sin embargo, las guerras en este país no habían hecho más que empezar.
Los conflictos, intrigas, deserciones y batallas para estos dos chicos de diferentes mundos y épocas estaban por empezar.
Su aventura más grande y más peligrosa hasta ahora, los aguardaba quietamente en una nube de incertidumbre.
Epilogo
–Maldición. Maldito hijo mío, realmente quiere matarme ¿eh?
Saitou Dousan.
La víbora de Mino.
Se encontraba en un refugio bajo tierra mientras miraba una máscara y una guadaña en un altar.
–Mis tiempos como Sohaya terminaron hace tiempo, debo huir ahora que puedo.
La decisión de Saitou Dousan, de entregar a Mino a su ahora hija adoptiva Nobuna y no a su heredero, Saitou Yoshitatsu resulto en un revuelo problemático entre los habitantes de Mino, quienes exigían la cabeza de Dousan. Y quien comandaba a toda esta turba de gente y guerreros enfurecidos, era ni mas ni menos que Saitou Yoshitatsu.
– {¿Te vas?}
Una grotesca voz inhumana se escuchaba en aquella cueva. De entre las rocas, una monstruosa y colosal serpiente bajaba arrastrándose y acercándose peligrosamente a Dousan.
–Justo ahora tenías que aparecer tú, mierda. Ya no estoy en forma como para combatirte.
– {Y eso es lo que más me gusta. Es hora de que te haga pagar por haberme clavado estas espadas en mi cabeza… ¡MUERE!}
Dousan esquiva difícilmente el ataque de este Yokai serpiente a duras penas.
– {¡NO ESCAPARAS!}
Dousan se deslizo por una abertura lo suficientemente estrecha para impedir que Yokai serpiente lo persiguiera.
–Por suerte. Ya envié la carta a Nobuna, solo espero que no se le ocurra venir… aunque no es como si estuviera obligada a hacerlo.
Por unos breves momentos, Dousan vislumbro una hermosa mujer de apariencia inhumana con un kimono blanco sonriéndole.
–Miyoshino… no… aun no es mi momento, pero ten por seguro… que regresare a tu lado algún día.
Dousan había perdido gran parte de su fuerza y estaba decidido a morir, pero siendo apodado la Víbora por tantos años y siendo un viejo babuino y terco, no se dejaría caer tan fácilmente. Si querían su cabeza, tendrían que matarlo primero.
Al llegar al final del túnel, sus leales soldados los esperaron con una balsa para huir.
¿Lo conseguirá o morirá como debe realmente en este punto de su vida?
Contradicciones y peligros (Interludio)
– ¡¿Quién demonios eres?!
Mientras Natsu y Yoshiharu caminaban en una misión para recoger algunas recompensas pasadas, fueron emboscados por un misterioso samurái.
–Los he encontrado. Eso fue rápido.
Ante sus ojos, una linda chica de cabello rosa que vestía ropas que no encajaban con la época los miraba fríamente mientras sostenía su espada en un intento de atacarlos.
–Soy la capitana de los Shinsengumi, Okita Souji, ustedes amenazan el bienestar de este país y por ello deben desaparecer.
– ¡¿Es completamente ilógico que el capitán de los Shinsengumi de la era Edo, se encuentra en la época Sengoku?!
– ¡Ahora no es el momento, Yoshiharu, huyamos!
Natsu sujeto del cuello a Yoshiharu y corrieron por sus vidas.
–No escaparan, villanos.
¡Y corte!
¿Qué tal? Esta es mi nueva historia, si la leyeron hasta aquí y la disfrutaron, se los agradezco.
Debo decir que me siento completamente liberado en escribir esto.
Hace mucho tiempo que quería escribir esta historia, pero siempre terminaba relegándola.
Oda Nobuna no Yabou es una entretenida serie, lástima que no sea tan popular y su primer temporada en anime tampoco les ayudó mucho ya que cambiaron muchas cosas de la novela y algunas cosas merecían su tiempo de introducción.
Aunque aún quería escribir mucho más e introducir más elementos, tuve que dejarlo aquí por el momento, no quería agobiar a nadie con tanta información todavía. Como verán lo que sigue es la batalla de Okehazama de la mano con el intento de rescate de Saitou Dousan. Decidí agregar elementos de Nioh debido a mi fanatismo al videojuego y al hecho de que ocurre en la misma época que Oda Nobuna no Yabou.
Como vieron, algunos personajes y situaciones serán completamente diferentes o serán agregadas más cosas.
Por ejemplo, Matsudaira Motoyasu (la loli tanuki que se convertirá en Tokugawa) recibirá el apoyo del gran Honda Tadakatsu, algo que encontré curioso es que en Oda Nobuna no lo mencionan, siendo este un samurái de gran calibre.
Aunque claro, aún tengo más cosas que agregar, pero quiero hacerlo poco a poco.
Bueno, no tengo justificación para mi ausencia en escribir, mi trabajo se ha vuelto demasiado exigente y me es difícil encontrar tiempo para escribir.
En cuanto a Natsu y Yoshiharu, ambos trabajaran junto para derrotar a los samuráis más fuertes de la era Sengoku a la par de los Yokai más fuertes si quieren sobrevivir y cumplir sus ambiciones, aunque no se libraran de sufrir incontables golpizas.
Como notaron, el Natsu que escogí no es el habitual, sino el Natsu que murió en la línea del tiempo donde los dragones mataron a todos. ¿La razón? Bueno, dicho destino trágico lo encontré el más deprimente de todos y quise cambiar un poco las cosas para el hijo de Igneel.
Esto sería todo.
Gracias por acompañarme y hasta la próxima actualización.
