La Princesa Perdida
Las Cinco Naciones Ninja habían atravesado grandes conflictos, pero ninguno como Akatsuki. Un grupo rebelde que había surgido con buenos ideales en busca de la paz. Y tal vez de forma indirecta lo había conseguido, ya que dichos países se habían unido para hacerles frente. Terroristas que casi habían acabado con Konoha, evento que probablemente asustó a las demás aldeas. Y aunque fuera motivado por el miedo a desaparecer, el que hubiera surgido la Gran Alianza Ninja era un hecho sin precedentes.
Luego de algunos años dicha amenaza estaba erradicada y se vivía cierta paz, aún frágil, pero todas las naciones se estaban esforzando por mantenerla. Nadie quería vivir otra guerra, sentir el dolor de ver a sus camaradas caídos, el dolor de ver a los ojos a los niños huérfanos con futuro incierto.
Así fue como Mikoto Uchiha llevaba meses planeando la boda entre su primogénito y la hija del Señor Feudal del País del Rayo. Si bien era un matrimonio arreglado, solo habían tomado en tres ocasiones el té con aquella jovencita, Itachi presente únicamente una de esas ocasiones; y ni siquiera se trataba de una kunoichi tristemente, el clan Uchiha no había escatimado un solo centavo en sus preparativos.
Años después de la Tercer Gran Guerra Ninja, luego de Akatsuki y entre tantas muertes, la unión de un Clan tan importante con un país vecino era tiempo de regocijo en Konoha y el tema favorito entre sus ciudadanos. Faltaban 3 semanas para el evento del año, día de total asueto, todo mundo buscaba el lugar perfecto para ver el desfile de la novia hasta el templo mayor y para los menos afortunados habría una total cobertura televisiva. Los periódicos no dejaban de publicar noticias especulativas sobre el vestuario de los novios, las flores, la comida, el destino turístico de la luna de miel, como lucirían sus futuros hijos, bla, bla, bla.
Aunque hubiera deseado que fuera una unión por amor no le restaba orgullo a la Matriarca del Clan Uchicha. La boda de su hijo sería recordada por generaciones y sentaría las bases de una gran alianza entre el País del Fuego y el País del Rayo. El sueño de Itachi de evitar conflictos y traer paz a su aldea finalmente se realizaba, aunque no fuera de la forma que él hubiera pensado.
Con estos pensamientos Mikoto se disponía a salir de la Mansión para ultimar detalles sobre las flores con los Yamanaka mientras que su esposo Fugaku, líder del Clan y de la policía militar junto con sus hijos tendrían una reunión importante con el Hokage sobre la seguridad de la Boda.
Le dio un pequeño beso en los labios. Y se levantó de la silla del comedor dispuesta a salir.
-Fugaku-Sama, Mikoto-Sama. Hay unas… "personas"…. que solicitan una audiencia de emergencia con el heredero, sin especificar cuál de los dos; les he indicado que están por salir, pero insisten en ser atendidos así que…-
-Que vuelvan más tarde, Itachi y Sasuke deben estar en la reunión con el Hokage- mencionó Fugaku sin despegar la vista de su periódico.
-En realidad- el oficial se encogió de hombros-creo que debería de recibirlos Capitán, incluso me atrevo a recomendar que toda la familia los atienda– terminó el guardia con una reverencia. Ambos esposos intercambiaron miradas, al igual que los dos hermanos que desayunaban junto a sus padres.
-De acuerdo hazlos pasar a la sala de juntas- Fugaku suspiró con cansancio.
-Enseguida Capitán- inclinó la cabeza de forma rígida y respetuosa.
Mikoto y Fugaku caminaron tranquilos a la habitación, esperando no se tratara de la cancelación de algún miembro importante de los invitados o alguna amenaza potencial para el evento que tanto orgullo traía para su Nación y sin mediar una palabra los jóvenes siguieron a sus padres.
¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!
El sonido de intercambio de golpes y fuertes pasos sobre el piso de madera.
-¡Ya basta ustedes dos! Una palabra más y se quedan sin cena- gritó una voz masculina.
-Qué diablos…-musitó Sasuke
Fugaku pocas veces había perdido la compostura, la última vez que había sentido que no podía ocultar sus sentimientos fue durante un ataque sorpresa durante la Guerra, sin embargo, la imagen que le llegó al momento en que abrió el shoji de la sala de juntas le hizo perder el color. Se dio cuenta que acababa de destapar la caja de pandora.
Mikoto se olvidó de respirar. Ahí en su casa frente la mesa de centro había 3 niños sentados sobre sus rodillas en el tatami junto a un ninja de ojos indiscutiblemente pertenecientes al clan Hyuuga. Bueno, eran 2 niños y una niña, de la misma edad.
¡La niña por Kami, era la versión femenina de Sasuke!
Sasuke de pronto empezó a sentir que le temblaba un párpado mientras trabada de recordar a cada chica con la que había intimado. Hyuugas especialmente. Itachi sentía que perdía los nervios y comenzó a sacar cuentas al igual que su hermano menor.
Todos se sentaron de manera mecánica en la mesa frente a ellos. La piel tostada de los Uchiha había perdido color y sus profundos ojos negros también parecían desvanecerse.
-Me disculpo por nuestra visita…tan repentina. Mi nombre es Hyuuga Kou, soy el guardián de estos niños-
El niño frente a Sasuke tenía el cabello negro corto y ojos negros como cualquier Uchiha, pero su piel era blanca casi transparente y de facciones bastante refinadas. El siguiente niño frente a Itachi portaba una coleta al hombro con un cabello castaño muy oscuro. Su piel era menos pálida tenía un ojo negro y el otro lo tenía vendado, tal vez lo había perdido quien sabe. La niña frente a Fugaku era idéntica a Sasuke solo con el cabello largo probablemente hasta la cintura y por supuesto con lo característicos ojos lila de los Hyuuga. Los tres portaban una chamarra beige sin ningún símbolo y pantalones negros hasta los tobillos.
-Ellos son Takeshi, Inori y Takara….Hyuuga.-
- ¿Cuántos años tienen? -preguntó Mikoto casi con un suspiro
-7 años Uchiha-sama- respondió Takara con una pequeña reverencia. Ok, físicamente es como Sasuke pero esa dulzura no es de él.
- ¿Los 3 pequeña?-
-Así es, somos trillizos-
El ambiente de la habitación empezó a volverse pesado. Fugaku sintió que se lo llevaba el diablo. Uno de sus hijos había metido la pata hace 7 años y la había metido 3 veces.
Giró la cabeza lentamente hacia ellos como el exorcista con la mirada roja apunto de activar el Mangekyou Sharingan y con la venas alrededor de los ojos hinchadas casi como un Hyuuga… Pero antes de que pudiera decir algo Takeshi azotó ambos manos en la mesa.
- ¿Quién de ustedes es el imbécil que abandonó a mi mamá? -
Genial. Ese si tiene el espíritu de Sasuke.
- ¡Takeshi-Sama! ¡No debe alzar la voz así! -reprendió Kou
-Tskk. -Cruzó los brazos y volteó en otra dirección.
Definitivamente Sasuke pensó Mikoto.
-Eso no es lo que nos concierne aquí. Nuestra madre podrá aclarar ese asunto cuando vuelva, me disculpo por la conducta inapropiada de mi hermano menor-
Diablos. Ese es Itachi.
- ¡Solo eres 3 minutos más grande que yo Mitad Mitad!* ¡No te hagas el importante! -
-No es necesario alzar la voz Takeshi. Inori tiene razón, dejemos que Kou-san termine de hablar, ¿ne?-agregó dulcemente Takara.
Un leve sonrojo apareció en las mejillas del pelinegro. Incluso los Uchiha no pudieron evitar pensar lo dulce que era esa pequeña. La habitación se había iluminado con su suave pero firme voz.
-Lamento nuevamente nuestra interrupción, pero era inevitable. La ubicación de mi Señora actualmente es… desconocida- Kou no pudo evitar mostrar preocupación- por lo que siguiendo estrictamente sus deseos en caso de que algo así ocurriera he venido a solicitar la protección de los familiares directos de sus hijos. El clan Uchiha, específicamente Uchiha Itachi-Sama.
Y el clan Hyuuga en caso de algo salga mal aquí.
-Dado a la importancia y el poder de su línea sucesoria consideramos que estarán más seguros en Konoha con sus respectivos clanes. Además, serían de gran ayuda para el apropiado entrenamiento del Sharingan y el Byakugan.
- ¿Qué…qué le pasó a Hinata?...por qué nunca me dijo….sobre"-El siempre impasible Itachi ahora parecía que estaba por colapsar, su codo recargado en la mesa con la mano pegada en la frente.
-Hinata-sama está considerada como MIA (perdida en acción) tras una misión en el país del Hierro. -Fue apenas perceptible el dolor en los ojos de los niños- Ha pasado 1 mes y ha perdido "cierta" protección por lo que consideré era el momento de seguir los deseos de Hinata-sama. Debo visitar el Complejo Hyuuga y más tarde solicitaré una audiencia con el Hokage para obtener su cooperación en la búsqueda de mi Señora.
- ¡Nietos! ¡Somos abuelos! -gritó Mikoto emocionada poniéndose de pie y abrazando los pequeños. Incluso el amargado de Takeshi no fue capaz de rechazarla.
Fugaku seguía echando lumbre hasta por las orejas. Sasuke parecía aliviado de no ser el padre e Itachi no salía del shock. Entonces una pequeña manita tocó su hombro. El pelinegro alzó la mirada encontrando unos hermosos ojos lilas y unas chapitas de caramelo.
-Itachi-san…yo podría…¿podría abrazarlo?- Itachi suspiró cerrando los ojos y después sonrió. Takara pensó que era la sonrisa más bonita que había visto, después de la de su madre claro. Le extendió los brazos aún sentado y la apretó muy fuerte.
-Eres hermosa pequeña…- acarició su cabeza con delicadeza- perfecta…los tres lo son- vio como Mikoto asfixiaba a Takeshi e Inori reía. Cuando iba a ser el turno de asfixiar al segundo hermano recayó en la venda de su ojo derecho.
-¿Qué te pasó en tu ojo mi amor? ¿Te lastimaste durante el viaje?- Inori negó y se retiró la venda revelando un precioso iris lila al igual que su hermana.
-Kou-san decidió que ocultáramos nuestros ojos para evitar llamar la atención durante el viaje. Takara se retiró los pupilentes al entrar a Konoha, yo preferí usar una venda-
-¿Tienes ambos doujutsus niño?-preguntó totalmente sorprendido Fugaku.
-Así es Uchiha-sama. Aunque mientras tenga activo el Byakugan me cuesta mucho mantener el Sharingan y mi ojo termina sangrando. Y si activo primero el Sharingan mi Byakugan termina por consumir todo mi chakra y el Sharingan se desactiva. -
Interesante. Era improbable que hubiera un usuario de ambas líneas sucesorias en al menos 100 años dada las rivalidades de los clanes. Parece que la pequeña indiscreción de su hijo les acaba de dar un arma bastante poderosa. Tal vez esa era la razón principal del silencio de su progenitora.
"Sasuke, Itachi, Mikoto: tómense el día para atender a…las visitas. Yo iré con el Hokage y me encargaré de que le reciba Hyuuga-san. El clan Uchiha y la policía militar de Konoha toman bajo su protección a estos chicos con una condición:
De ahora en adelante serán Takeshi, Inori y Takara Uchiha
Notas:
Mitad mitad: Inserte meme de "El diablo viste a la moda". ¿Acaso estas usando? Si, estoy usando el apodo de Bakugo a Todoroki en My Hero Academia. Derechos de Autor correspondientes.
Hice unas pequeñas correcciones en este capítulo, no había notado que la sorpresa de quien era el padre se arruinaba desde que llegaban preguntado específicamente por Itachi, por eso ahora llegaron preguntando por el heredero, provocando tantito suspenso sobre si era Sasuke o Itachi. O eso espero. Y los niños aunque en teoría saben quien es su padre, físicamente nunca lo habían visto.
Abrazos y besos virtuales ;)
