{Drabble}

Verte de nuevo

— Dégel & Oc/Mei Tepes —

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Quisiera verte, aunque sea unos minutos, pero te necesito

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Disclaimers

Saint Seiya: Masami Kurumada ©

The Lost Canvas: Shiori Teshigori ©

Verte de nuevo: LadySirin ©

Advertencias: Crackship, presencia de Oc, irrespeto por el trama real y sus parejas formadas, no yaoi.

Espero que les guste, gracias.

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OooO

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De nuevo no dormía nada en la mañana. Sin percatarse del tiempo transcurrido, sentada en el viejo escritorio de su alcoba, con pluma en mano y el tintero sobre unos libros amontonados, escribiendo sin parar, un libro que hablaría sobre la evolución del mundo, como ella ha visto los cambios en la humanidad através de los hechos vividos, para compartirselo a alguien especial para ella, quien ha sido su motivo y devoción e inspiración.

—Señorita Mei — la niñera Johanne llamó del otro lado de la pared —Es hora de que duerma, necesita reposar.

Suelta un suspiro, soltando la pluma que goteaba tinta en una hoja — Me gustaría que comprendas la razón de mi ausencia a la hora de sueño —tomando su máscara, recordando esa fiesta de antifaces que fue invitada por Dégel y que se divirtió mucho con su compañía.

— ¿Es por el joven Dégel, cierto? — Mei carraspea y la mujer saca una rápida conclusión — Esta bien, continue redactando, pero no me culpe si su madre viene como una fiera al ver su sarcófago vacío.

Como todo vampiro al amanecer debe refugiarse en un féretro para eludir la luz que destruiría su cuerpo, le preocupaba que su mamá enbravecida, descargue un sermón a la pobre mujer que estaba consciente de cuidar a una bebedora de sangre o a varios vampiros. Salió de su pequeño mundo y abrazó a la niñera muy gustosa.

—Gracias, gracias — un pequeño gesto infantil se reflejo en el rostro de la chica de ojo bicolor.

—Prometame que irá a dormir, mañana tiene entrenamiento...

Salió sin dejar que termine de hablar para correr hasta el balcón de su habitación, tenía una buena aficción a los libros de historia, romance, entre otras áreas que le parezcan muy entretenido. Estirándose porque sentía sus piernas entumecidas, cerrando sus ojos e imaginando esa fuerte figura, el hombre de cabello verdoso, esa forma tan serena de hablar y llevar una conversación sin hacerla titubear. Afortunadamente ha rechazado a muchos pretendientes que pedían su mano en matrimonio, solo aclaraba que amaba a uno en específico, razón de que se marchaban enfadados.

— Oh Dégel...mi querido Dégel, cuanto te extraño —masculló sintiendo un calor que coloreaba sus mejillas. No podía verse su reflejo en el espejo, pero sus manos pasaron por su rostro, abochornándose de su patética expresión sonrojada, de tanto pensarlo su rubor se intensificó, cómicamente se restriega el rostro con las palmas de sus manos, intentando desaparecer ese rubor.

Una sonrisa melancolica esbozaba en su expresión. ¿Hace que tiempo no lo ha visto? ¿Meses, semanas o tal vez un año? ¿Cuanto tiempo no ha visto la silueta del mago del hielo? Esos recuerdos embargaron como nunca. Sus ojos se llenaron de lágrimas, abrazando su cuerpo, recordando como sus largos dedos recorrian sus fríos brazos, su aliento, su cabello largo, verdoso rozando su piel, sus labios presionando los suyos, sin darle importancia de esos colmillos filosos. Sus frases de motivación...

«No eres un monstruo, puedes hacer tu historia incompleta, en una a tu manera...como tanto lo deseabas, sin sufrimiento, libre al fin, segura de ti misma, sin ocultar tu belleza» esas palabras la impulsaron a no ocultarse en las sombras, sin prestar oídos a los malos comentarios de la gente que la rodea.

— Te amo Dégel, pronto te veré am...—un jadeo se escapa de sus labios al vislumbrar esa brillante armadura dorada, la cabellera verdosa meciendose con el suave viento tras los primeros rayos del amanecer, para la gente, es tiempo de iniciar sus jornadas laborales, en cuanto a Mei, es hora de dormir y ocultarse de la luz, pero para su suerte el cuarto tiene cortinas gruesas y oscuras que impedían la luz entrar — De-De-De...Dégel yo...es decir...

Un par de labios se presionaron sobre los suyos, sintiendo una vez más ese calor y esa suavidad de sus besos, rodeando sus brazos en su espalda, feliz de volver a verlo en una oportunidad, hasta separarse, usando la yema de sus dedos para secar sus lágrimas.

— Es bueno verte, Dégel — una sonrisa enternecedora apareció en cuanto éste la miró cariñosamente.

— Lo sé, Mei, también he pensado mucho en tí — no le importó si alguien los está escuchando detrás de las paredes o espiando en una parte del cuarto, que la madre de ella deduzca la razón de haber rechazado jóvenes y apuestos vampiros por un hermoso humano —Y sabes que siempre te amaré.

Fin

¿Qué opinan? Sé que no hay fics donde Dégel es emparejado con una mujer Oc, normalmente hay mucho Dégel & Kardia y esa pareja nunca será mi preferida, es algo personal mío, pero cada quien sus gustos própios. Quién no fantasea emparejar a Dégel de acuario con una Oc.