Resumen: Shun sabe muy bien que este trabajo lo hace no solo por altruismo, en su momento pago su escolaridad, pero ahora que trabaja… ¿Podría haber otras razones para hacerlo?

Serie: Saint Seiya.

Personajes: Shun de Andrómeda, Hyoga del Cisne, Sorrento de Sirena, Mime de Benetnasch.

Pareja: Shun-Hyoga. Pasado Shun-Sorrento, Shun-Mime.

Género: Romance, Amistad, Familia, Omegaverso, AU.

Rating: M.

Advertencia: Omegaverso, MPreg (Embarazo masculino).

Capítulos: 01/06.

Palabras: 2453.

Notas:

Fecha: 16/04/2021

Beta Reader: Por ahora sin betear.

Disclaimer: Todo lo referente a Saint Seiya pertenece a Masami Kurumada y a la Toei.


Capítulo 01: ¿Compatibles?

Shun sabía que estaba llamando demasiado la atención, después de todo, un Omega joven que dejaba que su aroma fuera así de fuerte estaba cuando menos atacando un par de reglas no escritas de buena moral, y bla, bla, bla...

A él, ciertamente no le molestaba en lo absoluto, solo tuvo que apretar su spray de gas pimienta en su bolsillo y ahuyentar a varios idiotas, de esos con los que siempre se iba a encontrar cuando se acercaba a su celo.

Pero esta vez, aparte de su pequeño compañero, Shun llevaba en su bolso una inyección de emergencia. Solo por si las cosas no salían bien y tal como ellos esperaban.

No era la primera vez que Shun hacia esto, y aunque no era común que los Omegas fungieran como 'madres' sustitutas, él había podido hacer de eso algo bueno. Tal vez tuvo muchas miradas sobre si la primera vez que quedo embarazado, pero ni todos los rumores malintencionados pudieron hacerlo sentir mal. Además, esto era también un trabajo, y Shun había podido pagarse sus estudios gracias a eso.

El Alpha que lo había contactado ahora no era nada diferente a los anteriores, pero siempre podía no sentirse seguro o afín a este Alpha que estaba por conocer, y querer retirarse sin incidente alguna, sin sentir que estaba en desventaja. Así que la inyección de emergencia era para ello, e incluso si ellos eran mayormente afines entre sí, Shun de todas formas la usaría, porque aún habría muchas cosas que pulir antes de que pudieran engendrar juntos. Pero necesitaba sus feromonas, y este era el único momento previo a su celo en las que cualquier Alpha podría sentirlas tan bien.

Su teléfono sonó con un nuevo mensaje recibido. Shun observó a su alrededor sin siquiera verlo, porque sabía que el mensaje era que él ya había llegado. Así que no tardó en verlo...

Claramente Shun no se había equivocado en su evaluación primaria, este Alpha se parecía tanto a los otros que quizás Shun estaba ciertamente frente a un patrón difícil de evitar.

Hyoga, era un Alpha alto y bien parecido, y aunque su foto de perfil en sus redes sociales, hablaban de cierta altanería, el hombre que se acercaba a él en esos momentos no tenía el lenguaje corporal de ese tipo de Alpha. Era atractivo sí, de esos hombres con bellezas salvajes y que cuanto más desaliñados, más lindos eran... quizás, si se dejaba la barba lo fuera aún más. Mas con esos ojos celestes tan trasparentes, y la piel tostada y bastante curtida... claramente Hyoga podría trabajar modelando cualquier cosa, porque obviamente atraería mucho público.

—Shun... ¿verdad?

—Así es... mucho gusto. —Shun extendió su mano con una sonrisa tranquila y una postura abierta para generar en Hyoga algo de relajación.

—Igualmente. Esto es sumamente raro... no lo digo por ti..., quiero decir que yo me siento raro.

—Tranquilo, no hay nada de raro en planificar tu futuro como padre, no importa lo que digan... —Shun suspiró, intentaría que sus palabras sonaran menos a un discurso varias veces practicado, pero sería difícil, cuando las preguntas de Hyoga muy probablemente ya las habría escuchado y contestado con anterioridad.

Observó cuando el aroma de sus feromonas hizo que Hyoga removiera su nariz, incluso intentando disimular que hacia una respiración profunda para poder recibir bien el mensaje.

—¿Estas por entrar en celo? —Hyoga parecía aterrado de preguntar, y su voz fue claramente más baja de lo que acostumbraba a ser.

—Cerca... tal vez unos tres días. —Shun llamó a la mesera para ordenar algo más que el té que había estado bebiendo lentamente mientras esperaba. —Pero no debes preocuparte, esto es solo como una medida de saber que tan compatibles somos... nada se hará hasta mi próximo celo, eso sí decides hacerlo.

Hyoga ordenó un café y unos croissants, Shun hizo más acopio de un diente dulce, ordenando un café ou lette y una porción de una torta que era más chocolate que otra cosa. También se debía a su cambio hormonal, pero no le molestaba mucho tampoco.

—No es tan extraño, muchas personas quieren tener hijos sin tener una pareja, cualquiera que sea la razón para ello, créeme que no es raro. Lo raro es que la 'madre' sustituta sea un Omega... sé que esa es la parte 'rara' de este acuerdo.

—No voy a decirte que no... ciertamente no lo creí cuando Eris me lo dijo.

Shun sonrió, divertido y un poco cansado, pero con ánimos de explicar cosas que ya no debería de porque explicar.

—Soy un Omega, sí... pero no tengo un Alpha, y es probable que nunca lo tenga... hago esto porque quiero, es un poco de altruismo y trabajo que hare a conciencia. Ni yo ni el bebé a gestar seremos mera mercancía, en ningún punto de este arreglo, si veo algo que no me gusta, por mínimo que sea, estaré fuera del trato... recibirás tu dinero de vuelta y no volverás a contactar conmigo. No es la primera vez que lo hago... así que experiencia tengo. Soy sano, de buenos genes...

—Eres muy hermoso. —Hyoga no pudo evitar decir.

—Gracias, pero este arreglo es más que el hecho de que yo lleve a tu hijo por un determinado número de meses y después lo deje en tus brazos y desparezca. No, tienes que estar seguro de que estaré con él activamente al menos hasta después de un año del nacimiento, por eso necesito comprobar que somos al menos afines. El costo es alto, también lo sé, pero no hago esto a medias... después de todo también son mis hijos.

—Sí, no hay donante de óvulos... ¿verdad?

Shun negó.

—Por eso los papeles son tan claros, creo que ya abras leído el contrato.

Hyoga asintió, y tuvo un deseo abortado de sacar esa carpeta del bolso que llevaba con él. Shun lo vio con buenos ojos, si lo había llevado consigo, es porque quería discutir algún punto o sacarse alguna duda de su sistema.

—Claro que todo dependerá de la clase de relación que podamos generar, no voy a mentirte... hasta ahora, sigo en contacto con los dos Alphas a quienes ayude anteriormente. Y esta es una advertencia, con el primero engendre tres hijos, y con el segundo, dos... prefiero que estés enterado por si un embarazo múltiple no es lo que quieres.

—¿Podrías tener más de un hijo para mí?

Shun ciertamente quiso arrullar ante la expresión esperanzada del Alpha frente a él, Hyoga parecía más un niño al que le habían dicho que podría ver a Santa si solo se comportaba un poco y se comía todas sus verduras.

—Podría ser... es solo una advertencia, todo depende de la genética.

Shun se había asombrado de ello también, después de todo, talvez un embarazo múltiple cuando era un joven omega primerizo había sido mucho... afortunadamente su embarazo fue tan bien como el alumbramiento de los trillizos.

—Estas en contactos con tus hijos entonces... —Esa no era una pregunta, solo una simple afirmación de hecho.

Shun asintió, saco su teléfono del bolsillo y lo desbloqueo mostrando su fondo de pantalla. Él estaba en el medio de la fotografía, y a su alrededor cinco niños sonreían junto a él a la cámara.

—Valentín, Marco y André, los tres más grandes... cumplieron 6 años este último otoño, Marie la única damita, y Ulises su hermano están por cumplir los cuatro años en unos meses. Si, estoy en contacto con ellos, y sus padres... esa foto es de mi cumpleaños.

Hyoga asintió, más cuando Shun ofreció otras fotos, que al parecer eran de esa misma fiesta. Los niños parecían haber tomado el lugar por asalto mientras tres adultos simplemente los veían jugar tranquilamente.

—Esto no significa que me impondré a ti a tu hijo, Hyoga... tengo la suerte de que tanto Sorrento como Mime han sido dos grandes hombres y la verdad que nuestra amistad es sólida en este punto. Pero no será así si ni es eso lo que quieres de esta experiencia.

Hyoga asintió, aun con el teléfono de Shun en las manos y la foto grupal de los niños sonriéndole.

Era tan increíble, que le parecía irreal que estuviese tan cerca de tener a su propio hijo en sus brazos. Ese hermoso y joven hombre estaba dispuesto a hacer su sueño realidad...

—Quiero tener hijos, sí... pero aún no he encontrado una pareja para hacerlo. Esto sería algo que he soñado hace años.

—Me alegra oír eso, y no te preocupes, yo no estoy aquí para cuestionarte o criticar la razón por la que quieres tener un hijo... hay personas que solo quieren eso, y no una pareja, y está perfectamente bien. Por eso recalco tan fehacientemente el hecho de que a mí me tendrás que soportar por lo menos un año completo después de que tu pequeño niño nazca.

—¿Solo un año?

—Si es eso lo que quieres, si... pero me gustaría que tuviéramos la misma dinámica que he llegado a tener con Sorrento y Mime, pero claro... no podemos forzarlo, así que solo puedo querer que sea así.

—Me encantaría que fuera así.

Shun sonrió y se dispuso a pagar su consumición, incluso antes de que Hyoga intentara pagarla por él.

—No voy a decirte que esto será fácil... créeme que no lo es, la gente aun cree que un Alpha y un Omega son el sumun de una pareja soñada y destinada. Así que muchos hablaran idioteces. No hagas caso... jamás entres en una discusión, nunca le des información acerca de nada, y sobre todas las cosas... no hables de mí.

Hyoga parpadeó confuso, hacia no solo unos minutos atrás aquel hombre le había dicho que esperaba que ellos se llevaran tan bien como con sus otros Alphas y ahora...

—¿No le puedo decir a nadie?

—Puedes contarle a quien quieras, calculo que serán personas de confianza... pero evita hablar de mi en demasía, es más por privacidad. Aunque si quieres puedo conocer a tu familia, o amigos cercanos, siempre y cuando tengas en mente que la crítica siempre estará ahí, no importa quien sea. —Shun se veía tranquilo, casi recitando algo que tenía mucho tiempo de haber aprendido. —Créeme, todo te dolerá menos si puedes mantener ese concepto en mente.

Hyoga asintió, pero aún estaba muy confuso. Pensó en su madre, a quien él le había comentado acerca de este encuentro, y del hecho de que casi tuvo que amenazarla para que fuera con él. ¿Ella estaría actuando de una manera y pensando de otra?

—Tampoco te pongas así, no siempre lo que digo es seguro que pase, soy más bien pesimista... o realista, como quieras verlo. Pero si las personas con quienes te rodeas son buenas, no tienes por qué esperar algo como eso. Era solo mi forma de ver las cosas.

—Mi madre parecía contenta. —Hyoga comentó con cuidado, siempre parecía que estaba bajo las faldas de su madre, y eso le valió más de una burla. Shun, sin embargo, parecía encantado. —Eris también estaba contenta con que juntara el valor para contactarme contigo.

Shun reconocía a Eris, ella había estado en su grupo de estudios el segundo semestre de su tercer año, una Alpha con la que no congenio del todo, pero de la cual tampoco tenía una mala impresión. Aun no podía entender como la mujer tenía su nombre y el conocimiento de que había hecho este trabajo antes. Pero en el fondo estaba encantado, Hyoga era, sin duda alguna un buen Alpha, y estaría encantado de poder hacer realidad su sueño.

—Mi madre casi viene conmigo... lo cual no iba a ser una muy buena impresión.

—¿Por qué?, hubiera sido lindo conocerla... —Shun pidió con sus ojos, sus grandes ojos verdes, más información, y Hyoga no pudo evitar sacar su teléfono y mostrarle las fotografías que tenia de ella.

—Es muy bonita... y muy joven. Puede pasar tranquilamente por tu hermana.

—No se lo digas, no dejará de molestarme con eso... —Hyoga sonrió con un poco de vergüenza, pero se sintió cómodo de seguir hablando. —Ella me tuvo muy joven, no le importo ser un Alpha, solo quería un hijo y no se detuvo hasta que yo estaba en su vida...

El joven Omega no pudo evitar sorprenderse un poco, aunque por respeto trató de que eso no se hiciera muy evidente en su semblante. La idea de un Alpha, aunque sea un Alpha mujer... Dios, ni siquiera podía ponerlo en palabras.

—Bueno, definitivamente olvídate de todo lo que me oíste decir... nada tendrá sentido en tu caso.

—¿Tú Crees?

—Tu madre es asombrosa, Hyoga... y yo que creía que había roto un par de reglas con todo esto. —Shun silbó, e ignoro a uno que otro comensal que se volteó a verlo. —Es más, quiero conocer a esa mujer.

El rubio asintió, si se lo decía a su madre, ella estaría allí en menos de lo que canta una cigarra. No sería una buena idea de todos modos... aun tenían cosas que hablar, ¿no?

—Mira, creo que es bueno que ya me vaya, aún quedan cosas por arreglar, pero creo que podemos hacerlo en otra cita... quizás estaba vez en un lugar más tranquilo. —La idea de Shun era llegar rápido a su casa y usar la inyección de emergencia, frenar un celo así nunca era fácil, pero él prefería los calambres musculares que pasar por un celo sin estar acompañado. —Esta era solamente para saber si éramos afines.

—Y… ¿Somos afines?

—¿Tú crees que no?

Hyoga sintió que su cara se enrojecía. Shun claramente era un Omega de apariencia dulce y tranquila, pero de carácter indomable al parecer, además, era un hombre atractivo y muy elegante. Mínimo, Hyoga diría que es totalmente su tipo.

El rubio asintió, sí... había algo allí, que obviamente aun no podía ver, pero sabía que allí estaba.

—Entonces, ¿espero tu llamada?

Shun preparó sus cosas, su sonrisa era simple y suave.

—Dame dos días, y dime donde podemos juntarnos... arreglaremos todo en la siguiente vez, lo prometo. —Su mano apretó con fuerza la del rubio, que no esperaba un saludo así de efusivo, al menos no viniendo de un Omega. —Ahora necesito llegar a mi departamento...

Hyoga entendió, ahora que estaban parados y tan cerca uno del otro, el aroma del Omega le llego mucho más fácilmente. Casi había olvidado que el chico estaba tan cerca de su celo, todo es de verse a sí mismo como un padre había velado todo eso de su mente.

Se despidieron en la puerta del café, Shun con su morral sobre un hombro, Hyoga parado en la acera cerca de su auto. Estaba a muy poco de tener algo que había querido hacia años.

Continuará.


Notas Finales: ¿Qué es esto?... Sé que más de un lector se lo preguntará. La verdad no lo sé... ¿Qué quería escribir?

Bueno, hacía mucho tiempo, años y años atrás, yo tenía una idea más o menos parecida a esto que hoy les traje, no exactamente, y no dentro del universo Alpha/Omega (Que no existía en esos tiempos), pero a grandes rasgos así era.

No va a ser muy largo, creo que en tres capítulos si todo sale bien lo termino... (Oren por mi)

Va a estar plagado más de Fluff que de otra cosa...

Y más que probablemente no termine como todo el mundo va a pensar.

Lo siento de antemano.