Su abrazo, despacio, temeroso pero con ganas, me derrumbó. Sentí que perdía la cabeza. Siete años esperando, anhelando este preciso momento casi todas las noches, creyendo que era un deseo inalcanzable; una fantasía de novela, algo demasiado bueno producto de un sueño cruel a punto de terminar.
Ella suspiro, como si tratara de acabar con sus miedos internos, y rodeo sus brazos completamente alrededor mío, escondiendo su cabeza en mi pecho.
De pequeño siempre me dijeron que los hombres no lloran, que eso era de debiles. En muchos momentos de mi vida; frustraciones, funerales, discusiones, no podia soltar ni una lágrima mientras me ahogaba por dentro. Pero en ese preciso instante, sentí una electricidad extraña recorriendo mi cuerpo, y mis lágrimas salieron por sí solas.
"Hey...¿Qué e-estás--"
"No hables, por favor. Por Dios Hachiman...No hables."
Su suspiro era tan débil que parecía no estar dirigido del todo hacia mi.
La lluvia golpeaba fuertementre contra mi parabrisas, y el sonido que esta generaba sirvió para calmarme un poco. Aquí estábamos; un sábado a las una de la madrugada, con varios tragos de más, luego de haber discutido por lo que parecieron ser horas, diciéndonos a la cara las palabras que no nos salieron por casi una década.
Me dieron ganas de reírme. Todo esto parecía demasiado bueno para ser verdad. Una comedia romántica. Como si tratando de comprobar la realidad fuera, levante lentamente una de mis manos, posándola entre sus cabellos. Nuevamente, sentí una descarga eléctrica recorriendo mi brazo. Como respuesta, ella me abrazó mas fuerte, suspirando lentamente.
¿Cómo se suponía que debia reaccionar? Cualquiera diría que estabamos en una situacion incomoda o caliente. Pero la verdad, el shock que sentía por dentro se encargó de hundir cualquier sentimiento erotico.
Honestalente, aún asi no era suficiente. En un acto de impulso, la tomé por sus caderas en un intento de ponerla encima mío. Mi deseo de abrazarla completamente era demasiado fuerte, y ya no cabia espacio para la lógica. Más fuerte fue el deseo cuando ella misma terminó la acción sin pensarlo.
Sin rodeos, la rodeé con mis brazos completamente, y ella puso su barbilla sobre mi cabeza. Su perfume y el olor de su cabello me invadio completamente, y, por primera vez en mucho tiempo, sentí que estaba en las nubes.
La idea que esta chica, tan hermosa, la chica que ha estado en mi mente por tanto tiempo, por una eternidad, en ese momento me estaba abrazando como si su vida dependiera de ello, acabaron conmigo.
Descanse mi cabeza en su pecho, y podia oír su corazon latiendo. Aquellos latidos erráticos y llenos de angustia ahora eran mucho más suaves y llenos de ternura.
"Quiero entenderlo," suspiré. "De verdad quiero. ¿Por qué nunca me dijiste? Más de una vez...más de una vez pense que nunca lo conseguiría...tú...tú me lo dejaste claro."
En vez de una respuesta, Sentí algo caliente sobre mi cabeza, bajando hasta mi cuello.
Eran lágrimas.
"H-ey."
Había comenzado a llorar silenciosamente, y la manera que su cuerpo comenzó a temblar hizo que yo tambien quisiera desplomarme aún mas.
Sin cuestionar mas, tomé mi mano y comence a dibujar círculos en su espalda. Al mismo tiempo, senti como ella se aferraba contra mío, como.si nunca quisiera volver a soltarme.
Lo que pasara despues dejo de importarme en ese instante. Solo tenía una cosa en mente y nada más. Y era ella. Mi deseo eterno se habia vuelto una realidad.
Desearía no despertar nunca más.
Canción: Don't Fall Asleep. (Make Out Monday.)
