Capítulo 43: The Last – La Batalla Por El Amor.

- "Shikamaru… Shikamaru… ¡¿Puedes escucharme?! Por favor, repórtanos las novedades de tu misión" Ino intentaba establecer comunicación con alguno de sus amigos; ahora, gracias a la poca paciencia de A el Raikage tenían el tiempo el contra y en tierra necesitaban saber realmente qué había logrado la comitiva de Konoha para que la luna hubiese detenido su movimiento.

- "Aquí estamos Ino, te podemos escuchar perfectamente" Shikamaru pudo escuchar a su amiga que lo contactaba desde lejos.

- "No sé cuánto tiempo pueda continuar con una comunicación tan nítida, pero quiero informarlos que Hyuuga Hiashi-Sama, se encuentra herido, pero está siendo tratado aquí en Konoha, Sasuke-Kun lo encontró moribundo en el desierto y lo trajo a la aldea" Ino notificaba las novedades a sus amigos.

- "¡¿QUEEEEEEE? ¿SASUKE?!" Naruto, Shikamaru y Sakura se preguntaban con sorpresa por aquella información.

- "Ino-San, dime, ¡¿Mi padre?! ¿Qué tiene? ¿Cómo se encuentra?" Una angustiada Hinata preguntaba por la salud de su padre, ya que, a pesar de los malos tratos y tantas carencias de parte de él hacia ella, la linda ojiperla no guardaba rencores en su blanco y puro corazón.

- "No te preocupes, Hinata, tu padre está débil, pero sin duda se pondrá bien, él está muy preocupado por Hanabi y por ti…" Hinata trastabilló de sorpresa al sentirse incluida en los sentimientos de su padre, si bien, él se sentía culpable por todo lo sucedido con ella y su comportamiento había cambiado bastante tras la muerte de Neji, él nunca le había dado a entender que en algún momento se preocupara por ella. Sin duda las palabras de Ino fueron un bálsamo en el corazón de Hinata y ella sentía el deseo y la ilusión que la vida a partir de ahora fuera más amigable con ella.

- "Ino, por favor infórmale al Hokage que la misión de rescate de Hanabi Hyuuga ha sido un éxito, sólo faltan algunos detalles y prontamente iniciaremos nuestro regreso a la aldea" Shikamaru rendía su informe verbal como líder de la misión.

- "Está bien, informaremos a la unión que han logrado detener el movimiento de la luna y que han rescatado a Hanabi, ¡dense prisa!" Ino cerraba la comunicación con sus amigos mientras Shikamaru hacía una observación general sobre el estado de la luna en ese momento; nuevamente revisó la palma de su mano para cerciorarse que el quisquilloso astro se había detenido completamente; sin embargo, se encontraba profundamente intranquilo.

Mientras todo esto sucedía, Sakura se aproximó suave y amorosamente a Hinata llamándola con la intención que Naruto también notara lo que ella iba a hacer:

- "¡Hinataaaa! Ven acá, quiero darte esto antes que emprendamos nuestro regreso a casa, lo encontré en el lugar donde Hanabi se encontraba y sé que te pertenece" Mientras Sakura sonreía con divertida complicidad, Hinata se quedaba inmediatamente muda ante el trozo de bufanda rota que significaba tanto para ella.

Naruto inmediatamente puso sus ojos en la peliazul, sabiendo lo que significaba el trozo roto de arduo tejido, que ella al comienzo de su misión había hecho y que se había incinerado una primera vez, y ahora, ambos, frente a frente, tan solo contemplaban lo que quedaba de aquel segundo tejido sin que ninguno de los dos emitiera palabra. Sakura, quien era carente de paciencia, sintió que tenía que intervenir ante estos lentos amantes:

- "Hinata, lo estabas haciendo para Naruto, ¿Verdad? ¿Por qué no se lo das? Así podríamos salir pronto de aquí…" Hinata tragó saliva sabiendo que había llegado el momento de confesar lo que, por tantos años, ella acunó y protegió como su más grande tesoro y no habiendo posibilidad de huir a ningún lado y teniendo en cuenta esto, suplicó al cielo encontrar la valentía para pronunciar las dulces palabras que guardaba en su alma.

- "Na… Naruto-Kun… etto…" Hinata suspiraba profundamente para sentirse valiente ante el paso que daría a continuación.

Naruto podía comprender el elevado nerviosismo que paralizaba a Hinata en ese momento y por eso se adelantó tomando la palabra: "Hinata, sé que he sido tal vez el hombre más insensible e ignorante frente a tus sentimientos… incluso no podré perdonarme jamás el haber sido tan ciego para no captar tus mensajes y señales ocultas y haber perdido tanto tiempo para corresponderlos, pero ahora yo… quiero tenerlo… quiero esta señal que es tan valiosa para mí, ¡Dattebayo! ¡La quiero!" Naruto señalaba el trozo de la bufanda que reposaba en las delicadas manos de la princesa Byakugan.

- "Q… qui… quiero que la conserves, Naruto-Kun…" tartamudeando incapaz de expresar algo más, la bella niña extendió sus brazos con ojos fuertemente cerrados, ofreciendo amorosamente la pieza tejida; temblorosa, sintió cuando las manos de Naruto rodeaban las suyas y le habló con amorosa delicadeza:

- "Te juro por mi vida que lo atesoraré. Por favor, abre los ojos, Hinata y mírame" la ojiperla abrió nerviosamente sus ojos y vio la sonrisa de Naruto iluminar todo a su alrededor; cuando ella tuvo sus ojos bien abiertos, él repitió lo que había dicho anteriormente consolidándolo como su nueva promesa:

- "No importa lo que suceda, siempre estaré atesorándote, cada día, en todo momento, estarás presente en mi mente" y apretando fuertemente el trozo de lana, selló su promesa ante las lágrimas que brotaban de los ojos de la bella kunoichi, mientras sus amigos celebraban ruidosamente aquel despliegue de romance.

Pero justo en ese momento escucharon unos aplausos lentos que provenían desde el exterior del templo de Hamura y un fuerte chakra maligno pudo percibirse en el ambiente:

- "¡Qué escena tan romántica! Me conmovió de tal manera que casi puedo decir que parece de cuento de hadas, dan ganas de llorar…" Toneri reía de la manera más maligna posible y caminando amenazadoramente hacia la delegación Shinobi, vociferaba lleno de amargura: "¡¿Creíste que tu Byakugan era superior al nuestro?! ¡Ahora vas a ver como destruiré la tierra y todo por tu culpa Hinata Hyuuga!"

Un fuerte temblor se sintió en ese momento y Shikamaru percibió un destello reflejarse la palma de su mano izquierda, dándose cuenta que la luna no sólo había iniciado su movimiento, sino que lo había acelerado. Naruto y Shikamaru observaron como una gran bestia de piedra aparecía de repente y arrancaba el techo del templo y lanzó un ataque lleno de furia incontenible que hizo que el grupo de ninjas apenas pudieran reaccionar ante el suceso; Naruto recordó lo mencionado por Toneri y se lanzó de inmediato a rescatar a una aturdida Hinata; el peliblanco viéndola en brazos de Naruto, vociferaba continuamente:

- "Nunca, me entiendes ¡NUNCA! Te dejaré ser feliz con él, vas a pagar el haberme despreciado y engañado"

Naruto preocupado y desesperado, estaba decidido a proteger lo más valioso que él tenía en ese momento y era el amor de Hinata, activó el modo Kyuubi e invocó a Kurama para salir de aquella situación de peligro. Hinata pudo sentir la potencia y poder de Naruto vibrar por medio de su piel; ella pudo sentir la pasión y la fuerza desbordada que emanaba de este hombre y no pudo sentirse más segura en sus brazos mientras buscaban huir de la batalla y dejar la situación en manos del hábil zorro mientras las aves de Sai volaban a toda velocidad.

En medio de la situación, Shikamaru llamaba la atención de Naruto para que no perdiera de vista a Toneri; en ese momento, todos sintieron como un torbellino los empujaba hacia el vacío y desaparecían las aves de tinta que Sai había utilizado como medio de escape; Naruto sintió pavor al escuchar a Hinata gritar:

- "¡Naruto-Kuuuuuun!"

- "¡Hinataaaaaaa! ¡¿Dónde estás?!

Percibiéndola inmediatamente, Naruto extendió su mano para atraparla, pero la fuerza del torbellino era lo suficientemente poderosa para arrastrarlos a ambos a un lugar sin destino alejados de sus amigos ninja.