Entre las risas y la emoción del reencuentro la familia Kaminari se sentó en la mesa charlando mientras reían y esperaban estuviera el café que Denki había puesto, mayormente hablaban de las cosas que habían comprado, lo que habían aprendido, la gente que habían conocido, mientras la madre de todos solo sonreía pues ella estuvo trabajando en América y no había podido acompañarles hasta que estuvieron en China.
Shinsou sentado en una esquina de la mesa miraba a todos sin poder adentrarse en la conversación sin sentir que la mirada de ellos pasaba de vez en cuando a mirarle con detenimiento.
La familia Kaminari era numerosamente grande.
Según se habían presentado, los padres de Kaminari eran los educados y respetuosos Akihiro y Hiriko Kaminari, solo sabía eso tras las presentaciones pues ignoraban cortésmente su presencia para no entrar al tema incómodo de quién era exactamente cuándo ni estaba el café en la mesa.
Dejando a los padres de lado, la mirada penetrante de los hermanos era lo que le ponía nervioso. Los 4 le miraban de vez en cuando de reojo acaparando la atención de Denki mientras le medían de los pies a la cabeza.
El mayor de los 4 ya le era algo conocido, pues le hablaba a Denki mínimo una vez a la semana y podía definirlo como el hermano más meloso y sobreprotector que había conocido, a pesar de tener 30 seguía mirando a Denki con el rostro embobado de un adolecente con su primer hermanito. En definitiva, Hajime Kaminari era un fan de su pequeño hermano, un fiel servidor y creyente de su pequeño dios.
Y bueno, no lo culpaba, Kaminari era un encanto, pero siendo observado por esos ojos amenazantes del mayor no podía estar tranquilo.
¡Y qué decir de las trillizas! Annaisha, Aratani y Amaya. Las tres tenían claramente diferentes opiniones sobre él, pero ninguna estaba cómoda con su presencia.
La mayor de las tres, recta, amable y de expresiones tranquilas le miraba disimuladamente con algo de incomodidad y quizás ¿Miedo? Bajaba la cabeza en cuanto sus miradas chocaban y su nerviosismo no era nada agradable, más siendo ambos alfas aún sentía una actitud de inferioridad auto impuesta por ella.
Mientras la menor de las tres, Amaya, le era bastante indiferente, cuando chocaban miradas ponía una expresión de "Ah, sigues aquí" mientras volvía a su conversación sin importarle en lo más mínimo. Ella era Omega según veía en el collar anti mordidas de alta clase, pero no mostraba reacción, lo que era bueno, pero a la vez le inquietaba.
Pero el mayor problema era la mediana, Aratani, quien podía suponer había tenido problemas antes; en su cuello se mostraba un collar hecho de vendas que cubrían todo su cuello, su actitud era ruda y desafiante, si sus miradas chocaban le amenazaba con la mirada y si eso no era suficiente, también estaba sentada entre Kaminari y él, haciendo todo lo posible para mantenerlos separados.
No negaría que la actitud hacia su persona le estaba molestado, es decir, no es porque fuera alfa, sino porque como persona no merecía ese trato y la mirada fuerte que le dirigía a Denki de vez en cuando lo mostraba, pero trataba de mantenerse tranquilo, no quería ningún tipo de inconveniente.
— Pequeño — Entre pequeños sorbos de café y una expresión relajante fue la señora Kaminari quien empezó el tema, todos se quedaron estáticos y en silencio mientras se acomodaba en sus lugares, sabían que un tema que estaban tratando de evitar estaba por empezar.
— ¿Si madre?
— Ya bebimos café, degustamos una buena comida y estamos tranquilos, pero creo es descortés no habernos presentado a tu amigo — Pese a qué podía jactarse de reconocer las expresiones de la gente, Shinsou no podía entender la inexpresividad de la señora Hiriko, una sonrisa de molde, pero con ojos tan fríos como el hielo.
— Ah, bueno, me perdí hablando de todo, Mamá, él es Shinsou Hitoshi, es el dueño de este apartamento, me ayudó a organizar para recibirlos ya que mi departamento está hecho un desastre —
— Ya nos habíamos presentado hijo, ya sabía su nombre, mi duda es "quien" es él — La mujer no era de muchos rodeos, sentía el aroma de su hijo, siempre dulce y claro algo perturbado, empezando a mezclarse sin que él lo notará siquiera con otro.
Sabía que algo estaba pasando aunque el resto tratara de no pensar en ello.
— Es escritor ¡Hace poco ganó un concurso! Realmente es una buena persona y me ha ayudado mucho —
En el fondo Denki estaba esquivando la pregunta a propósito, no estaba seguro de cómo decirlo, había estado ansioso de presentarlo pero ahora tenía miedo de su reacción. Miro a Shinsou quien se desanimó un poco, sintiéndose algo coincido por ello.
Fue entonces que Kaminari se sintió fatal, no solo estaba soportando la actitud de su familia, si no también ahora su rechazo indirecto, miro a todos lados buscando la forma de darse valor, tenía que hacerlo antes de salir con alguna tontería como "somos amigos"
— Vaya, entonces me quedo tranquila, gracias por ayudar a nuestro pequeño Shinsou-kun — Con la voz de la madre la familia pareció dispersar el tema y Denki se sintió pequeño en su silla al ver su oportunidad irse de sus manos.
Antes de que pudieran hablar El señor Akihiro se levantó de la mesa agradeciendo y pasando a simplemente desplomarse en el sofá con toda la calma con la fatiga externa. Shou se acercó con cautela, frotándose contra las piernas del alfa mayor mientras trabaja de llamar su atención a lo que el padre de los Kaminari sonrió y subió al gato en sus piernas de forma tranquila.
Aunque cuando el gato más pequeño quiso acercarse tembló y se arrinconó en el sofá, no quería más marcas de sus pequeños colmillos en su cuerpo.
Las tres hermanas sonrieron ante ello y cómodamente fueron a sentarse junto a su padre. Shinsou no pudo evitar notar como la mediana, pese a tener una actitud tan ruda era la que más se apegaba y protegía en su padre, aquello llamo su atención y no de la buena manera.
La actitud era ruda, tosca con los alfas, pero entre su familia era ¿Mimada? Pensar en eso le ayudo a desconectarse de la situación hasta que sintió la mirada de Hajime encima, incómodo escapó a la cocina.
Su aura era muy dominante, y cuando chocaba con la de otro alfa lo era aún más, se repetía constantemente que no debía causar problemas.
— ¿Shinsou? — Denki le encontró respirando rápido y agitado recargado en la barra de la cocina, claro que se preocupó pero más aún cuando al acercarse Shinsou retrocedió un paso.
— Yo... Lo siento, tengo problemas, no quiero causar un conflicto y necesito respirar —
Cómo alfa, su instinto primario era defender a su Omega así como marcar su territorio, aun cuando los otros alfas fueran de la misma "manada" su instinto estaba alterado, debía respirar y mantener la compostura antes de que su aura mandara una amenaza y la familia respondiera.
Denki se sintió un peor ¿Porque le costaba tanto? Cuando presento a Kirishima había sido tan fácil, solo lo hizo sin pensar rodeado de su felicidad ¿Porque ahora no podía?
Tenía miedo, de que no los aprobaran, de que hubiera problemas, si tenía que elegir no podría, estaba aterrado...
Termino encerrado en el baño unos momentos mientras trataba de darse valor, las cosas no podían seguir así pero no sabía cómo empezar.
Fue entonces que, como un ángel caído del cielo, le llegó el mensaje que menos esperaba.
"Escuché tu familia volvió por mis padres ¿Todo bien? Nos dijeron que irían a tu casa, estoy preocupado por ustedes, Shinsou no ve mis mensajes tampoco"
Aún después de todo, Kirishima seguía estando para él como un amigo, incluso ahora como amigo de Shinsou, entonces lo pensó.
¿Cómo le hizo el pelirrojo? Para mandar todos esos miedos a la basura y presentarles a Katsuki como su pareja a sus padres.
— ¿Estás bien pequeño? —
La voz de su madre en la puerta le trajo al momento, le escucho preocupada y su miseria aumento tras preocuparles por sus tonterías, pero fue entonces que su ánimo regreso.
¿De qué tenía miedo? Su familia era lo máximo, no había quienes le amaran tanto como ellos, aparte de Shinsou, su familia era quien más le amaba. Estaría bien, quizás habría una pequeña discusión, pero estaría bien, todo lo estaría, tenía a Shinsou y confianza en su familia.
Con eso en mente salió finalmente del baño abrazando a su desprevenida madre causando que está se quedará algunos momentos sin saber que hacer pero finalmente devolviendo el abrazo.
— Mamá, tienes un hijo muy cobarde, pero tengo algo que quiero que sepas — Sonrió con todo el amor que tenía para su familia, sintiendo como sus nervios se volvían alegría y paz en su interior.
La señora Hiriko asintió amable llamando al resto de su familia que se entretenía con los gatos en el sofá mientras Denki caminaba hasta donde Shinsou.
El alfa aún estaba algo agitado, pero en cuanto sintió la suave mano de su Omega tomar las suyas de repente sintió que todo estaba bien. Caminaron de la mano hasta encontrarse de nuevo cara a cara con su familia, y aunque se les vio notablemente afectos el rubio menor ya no dudo.
— No sabía cómo decirlo, pero, no puedo esperar, él es Shinsou Hitoshi, es alfa, un gran escritor, mi vecino, quien más me apoya, siempre está para mí, tiene un gato precioso llamado Izu, y... Es la persona con la que estoy saliendo —
— No quería sacar el tema para no incomodarles, pero, realmente amo a Denki, lamento tener que decirlo hasta ahora —
Si bien lo que menos se esperaban era que lo primero que escuchara fuera como Hajime azotaba contra el piso inconsciente, su padre se vio bastante orgulloso de su valor.
De entre todos, quien más lo tenía en mente era Akihiro, el mismo reconocía esa mirada llena de cariño que dirigía el alfa a su pequeño, que su esposa fuera más áspera en aspectos sentimentales era otra cosa.
Shinsou se sintió verdaderamente extraño cuando, mientras el resto de la familia trataba de reanimar al solado caído, el padre de la familia los rodeará con sus brazos a ambos con lo que podía decir era cariño paternal. Denki inmediatamente correspondió pero él no supo cómo responder, nunca había tenido un acercamiento así de cercano, menos sentir esa completa aceptación de un extraño hacia su persona.
— No... Me siento cómoda con ello —
Mientras Hajime despertaba en drama, la mediana de las trillizas se tocaba levemente las vendas en el cuello sin poder siquiera mirarles, el silencio se hizo y Shinsou corroboro que no iba a ser tan fácil y deducía porque.
Porque era Alfa.
— Hermana, por favor, en serio quería presentarte lo... —
— Lo siento... — No se mostró agresiva como anteriormente, pero tampoco se acercó mientras nerviosamente se frotaba las manos entre si — Denki... — Decidida apresuró su paso hasta apartar a su padre y abrazar a su hermano, mirando fijo a Hitoshi que pertinentemente dio un paso atrás — Perdón, pero, no quiero dejar a mi hermano con usted —
El menor de los Kaminari sintió sus piernas temblar, habría preferido que su hermana estallara en enojo como antes y se negara escandalosamente para después salir, podía con su carácter, pero no podía contra su hermana siendo formal y protegiendo le con todo su ser.
— Esa es decisión de Denki, perdona, pero yo tampoco pienso alejarme solo porque no es de tu agrado —
El hermano mayor inmediatamente se puso en medio de ellos tratando de protegerlos, pero elevar su aura solo causó que la de Shinsou se disparara amenazante sin desearlo.
La mayor igualmente alfa se abrazó a si misma tratando de no meterse en esa lucha de poder, mientras que el padre trataba de retener a su madre quien parecía estar lista para actuar aún con su rostro tan sereno.
— Ya basta, esto no está bien — Denki se removió soltándose del agarré de su hermana, dando pasos rápidos hasta ponerse frente a su hermano — Deja eso, empiezo a marearme —
— Este joven fue quien lo empezó —
— Shinsou no puede controlar su aura, por favor —
La tensión aún estaba fuerte, mientras la familia Kaminari empezaba a preocuparse porque sucedería Shinsou trataba de relajarse, pero Denki estaba inquieto, era su Omega y su alfa interno solo pensaba en protegerlo.
En medio de ello fue que el pequeño Katsu soltó un gruñido amenazante erizándose por completo corriendo hasta la puerta principal. Esta se abrió sin más llamando la atención de todos.
— Te dije que prefería los pastelillos de fresa ¿Estos qué? Ni siquiera sabes si son buenos —
— Por favor, los pastelillos de cereza están de moda y más al combinarlos con helado del sabor —
Con toda la calma entro Monoma con algunas bolsas mientras Aoyama cargaba un enorme bote de helado de cereza. Los recién llegados miraron desconcertados la escena en la sala sin saber si seguir avanzando o regresarse.
— Oh por dios, que genes tan fuertes — Neito fue el primero en hablar dejando caer las bolsas mirando las cabezas rubias casi idénticas, el pequeño Katsu corrió hasta sus piernas con toda la intención de correrlo pero fue atrapado en el acto por Aoyama que ya había dejado el helado a un lado, y sin mostrar expresión alguna levantó al gato y le metió en la papelera.
— ¡Deja de hacer eso! — Denki corrió hasta el papelero sacando a Katsu quien se congelo, pero miro con todo el odio que podía caber en su pequeño ser al alfa extranjero.
— No es mi culpa que se una bestia —
— ¡Eres realmente insensible, es un bebé!
— Vamos, no discutan por eso de nuevo — Shinsou tomo al pequeño gato entre sus manos entregándose lo a Shou e Izu quienes inmediatamente le cubrieron para relajarle.
La escena tan rápida y surrealista desconcertó a la familia que se había olvidado del "problema" a excepción de Hajime, quien volvió a elevar un poco su aura.
— No hemos terminado de hablar —
— No sé de qué hablan, pero definitivamente se terminó — Monoma se sintió molesto ante la poca importancia que le dieron a su presencia y elevó su aura cruzándose de brazos mientras Aoyama al notarlo le hacía segunda.
Las dos trillizas Omega parecieron temblar ante ello, mientras la madre se puso pálida y tuvo que recargarse en su esposo. Pero Denki ya se había acostumbrado al aura de Shinsou que era más fuerte que la de esos tres, por lo que no se sintió muy afectado.
Pero en consecuencia el aura dominante de Shinsou desapareció a la vez que soltaba una pequeña risa discreta.
— En serio ¿Tu de todas las personas bienes a defendernos? —
Monoma se sintió algo avergonzado ante aquella pregunta en tono de broma y sus orejas se pusieron rojas mientras sentía su irá brotar.
— ¿Ah? ¿Cómo que yo de todas las personas? Les recuerdo que soy su único amigo normal par de idiotas —
Neito golpeó un par de veces el pecho de Shinsou mientras esté seguía divertido por la situación, a su vez Aoyama se aburría del asunto y se recargaba en Denki.
— Pero bueno, de saber que estaba toda la familia Kaminari reunida compraría más postres —
Cómo viejo amigo... Más bien, hijo del viejo amigo del señor Kaminari empezó a saludar con elegancia y calma mientras Hajime desistía de su cometido y suspiraba resignado.
De forma simple, terminaron volviendo a sentarse en el sofá, está vez con helado de cerezas, café, pastelitos de cereza y con la pareja felizmente sentada en el piso tomando sus manos mientras Neito junto a ellos miraba mal a cualquiera de los hermanos que quisiera decir algo.
Cuando Aoyama comenzó a hablar de moda con las trillizas y sobre el viaje que habían hecho finalmente la mente de Shinsou se aclaró.
— Espera espera ¿Que se supone es tu familia para haber recorrido medio mundo como vacaciones? —
El silencio que se formó más que incómodo fue de sorpresa, mientras Denki parecía haber recordado decirle sobre aquello.
La risa que soltó la madre de Denki, tan seria y fría como se veía, le dio mala espina ¿Estaría bien preocuparse ahora?
