Después de mi pensamiento impensable sobre Nathaniel decidí despejar mi mente con las sesiones costeadas por mis padres pero sin olvidar el cometido principal. La Chloé Bourgeois de antes hubiera disfrutado de estos lujos con gusto pero la de ahora no tanto, había sobornado al personal de estilismo para ir a mi gusto y evitar que mi pelo rubio-azul desapareciera. Los peluqueros me informan mejor sobre los tintes a utilizar para las mechas pues la experiencia que tenía no era ninguna debido a que soy rubia natural obviamente. El vestido que utilizaría esta noche se clasificaría a la vista de mis padres de conflictivo, dejaba ver más carne que tela por así describirlo y para resaltar mi peinado me puse un vestido azul Oxford. Estaba fabulosa, toda una Femme fatal.
Tweedledee y Tweedledum, como había llamado a los matones que me escoltaban, nos seguía desde otro coche detrás nuestro. ¡Esto es ridículo! No tenía pensado hacer que el chófer los esquivara como una película de acción, es imposible. ¿No? Tras darle las indicaciones al conductor, se puso en marcha para recoger a Nathaniel que vivía al otro lado de la ciudad. Obviamente mis padres no sabían nada de este arreglo, pero las grandes entradas son importantes si quieres impresionar a alguien. O en este caso, molestar.
Cuando llegamos, él estaba esperando enfrente a su edificio con un traje decente y entró al vehículo. Entonces me miró, estaba impresionado. No podía negar que yo no lo estuviera, su traje de esta noche y su pelo corto-largo peinado en una coleta hacia atrás había superado mis expectativas. Aun así supe cómo ocultar mis emociones, no como mi acompañante.
-Buenas noches, Chloé. Esto es para tí- dice torpemente extendiéndome un ramillete de graduación, el cual acepta amablemente.
- Gracias, no debiste molestarte- dije colocándome en la muñeca, había tenido suerte, no desentonaba con mi vestido.
- Debía hacerlo, mi madre me obligó en cuanto se enteró de que iba a ir a un evento con una chica- dice Nathaniel sin mirarme, creo que se ha sonrojado, que tierno.
- Entonces dale las gracias a tu madre de mi parte- comento únicamente dejando un silencio entre los dos, no volvimos a interactuar entre nosotros hasta que por fin llegamos al sitio.
Los paparazzi no paraban de hacer fotos, Nathaniel lucía nervioso pero gracias a mi experiencia me acerco a él sonriente y le susurro: -Sonríe y saluda.- Salimos del coche y nos dejamos llevar por los flashes, posan como "pareja". Ya quiero imaginar la cara de mis padres al ver las noticias mañana, unos minutos después entramos al sitio.
El lugar estaba repleto de gente importante que mi padre había invitado y apoyaban. La mayoría de las las reconocía de eventos anteriores y cumpleaños, nunca supe sus nombres y nunca me importó, sólo eran extraños. Después de un rato de estar allí, bebimos y paseamos por la sala hasta que nos encontramos con a mis padres, quienes estaban paseándose por la sala saludando a la gente.
- Cleo, querida. Me alegro mucho que estés aquí para apoyar a tu padre en este momento tan importante en su carrera, pensaba que no ibas a llegar ya que el evento empezaba a las 8- dice mi madre siendo "amable".
- Claro que si, no sería capaz de perderme algo así. Perdón si he llegado tarde, estaba arreglándome. Ya sabes, peinado y esas cosas jajajaja- digo sarcásticamente a mi madre.
- Ya lo veo, ¿qué pasó con el vestido que habíamos comprado para que te lo probaras? ¿Y el pelo?- habló mi padre por primera vez en la noche.
- El vestido, si...No me lo he puesto, era mucho para mi ¿si? Y me he puesto este que combina bien con mi nuevo look, ¿os gusta?- digo dando una vuelta para que aprecien mi aspecto, estaban decepcionados. Lo puedo ver en sus rostros, genial.
-Bueno si a ti te gusta, pues yo estoy feliz- comenta papá mirando hacia el suelo, en cambio Audrey parece darse cuenta de la existencia de Nathaniel.
-¿Quién eres tú? No me pareces conocido, ¿eres hijo de alguien que conozca?- preguntó analizando a mi acompañante.
- No, señora. Soy un compañero de clase de su hija- respondió cortésmente Nathaniel adelantándose para saludar con la mano a mi madre pero ella no le correspondía.
- Cariño, no seas tímido. También es mi novio- dije mientras me cogía de su brazo y actuaba "enamorada".
- ¿Tu novio? Este chico… es tu novio. Yo me esperaba más de ti, Caroline. Pero solo sabes decepcionarnos a tu padre y a mi- dijo Audrey enfada mientras se marchaba lejos de la conversación, siendo perseguido por mi padre. El ambiente se quedo frio, notaba como Nathaniel me miraba e intentaba decir algo pero no se atrevía.
- No necesito que comentes nada, la fiesta se ha acabado para los dos. Nos vamos- dije dejando mi copa en alguna bandeja con camarero y llame a mi mayordomo.
- Chloe sé que ahora mismo no es el mejor momento, pero creo que irnos no es una buena idea- dice Nathaniel bloqueando el camino por la salida de emergencia.
- ¿De verdad crees que quiero estar estar aquí? Me da igual si no es una buena idea, solo he venido aquí para molestar a mis padres y ya hemos acabado- le decía apartando al chico de mi camino.
- Entonces no termines la noche así- dice Nathaniel. Me detengo y pienso: ¿Llegar a casa temprano o ver lo que planea? Ambas eran pésimas opciones y no perdía nada por intentarlo.
-Dime, ¿qué tienes pensado?-
Estoy segura que me arrepentiría por toda la vida por haber dejado que el artista tomará el rumbo de la noche, actualmente nos encontrábamos de pie enfrente de un barco horroroso. Desde el interior, podía escuchar la música y la gente celebrando.
- ¿Qué hacemos aquí? Pensaba que habías dicho que me iba a divertir y en este momento estoy asqueada- digo cruzando los brazos.
- Estamos en la casa de Juleka, esta noche hay una fiesta y estoy invitado. En la invitación decía que podía traer invitada y bueno, ¿pasamos?- dijo quitándose la chaqueta del traje y la corbata.
- Ya se que es la casa de Juleka, lo que no entiendo es porque me llevas a un sitio donde nadie desea mi compañía y viceversa- contesto molesta.
- No ¿qué? ¿Tú? Pero si eres la alma de la fiesta… Bueno si, es verdad. Ha sido un poco desagradable con los demás, pero estas últimas semanas no has sido...tú- dice nervioso. ¿Podía una persona cagarla tanto hablando? Si podía y se llama Adrien pero Nathaniel está en camino.
- ¿Sabes qué? Solo entremos con suerte alguien habrá filtrado alcohol- digo subiendo al barco con dificultad, este vestido no estaba hecho para eso.
La gente estaba dispersa por la cubierta, charlando o bailando mientras que otras salían y entraban al interior. Como había mencionado antes, las grandes entradas eran para impresionar y en esta ocasión, la gente estaba impresionada con nosotros. No se si era por el hecho de que Nathaniel estuviera conmigo o que yo estuviera en ese lugar, pero estaba acostumbrada a que me miraran. Y me da igual.
Como si se hubiera enterado de nuestra entrada, la pixie corre hacia nosotros seguida de la emo.
- ¡Nathaniel! Me alegro mucho de que hayas podido llegar a tiempo- dice abrazando a Nathaniel. Juleka se había quedado atrás, tímida pero complacida.- ¡Dios mío!¡Chloe! Me alegro mucho de verte y me encanta el vestido que llevas. Yo no me atrevería a llevarlo porque ya sabes...- dice sonrojándose. ¡Dios mío! ¿Cómo podía ser tan inocente una persona? La odio.
- Si bueno… No tenía nada que hacer y decidimos pasarnos- responde cortésmente. Que no quisiera estar aquí no significaba que podía ser descortés. Por ahora.
- ¿Habéis llegado juntos?- habla Juleka por primera vez en la noche. Maldita emo.
-Si, más o menos. Venimos de un evento de su padre, me ofrecí de acompañante- responde Nathaniel por mi.
- ¡Oh, genial! Espero que esta fiesta esté a tu altura, nosotras tenemos que ir a saludar más gente. Las bebidas están dentro y los chicos están en la popa. Nos vemos- se despide Rose cogida del brazo de Juleka.
-Nos vemos- se despide Nathaniel a las chicas, luego se gira a verme.-¿Vamos a ver a los chicos?-
- Ahora mismo me apetece una bebida, ve tú si quieres. Yo ya me buscaré la vida ¿si?- le digo mientras caminaba hacia el interior. No se parecía en nada a los yates que había subido anteriormente, este estaba reformado como una vivienda. No tardé mucho en encontrar la cocina y con ello, las bebidas. Por suerte no había mucha gente dentro.
Un chico alto y guapo estaba atendiendo la barra cuando me acerqué.
- Hola, ¿qué te puedo servir?- me pregunta apoyándose sobre la barra.
-¿Me puedes poner un Martini?- pido esperando o rezando que este supiera prepararlo.
- Perdón pero no se como se prepara eso, pero te puedo preparar un Sex on the beach- dice amablemente.
-¿Qué camarero no sabe preparar un sencillo Martini? Dejame, lo hago yo – digo rodeando la barra y preparando la mezcla.
- Bueno no soy camarero, solo ayudo a mi hermana con su fiesta- dice mirando desde su lugar a un lado de la barra.
- ¿Eres hermano de Rose?- preguntó, él se ríe. No lo entiendo.
- No, soy hermano de Juleka. Me llamo Luka- se presenta. No me da tiempo a presentarme, cuando llega más gente a la cocina. Mejor así, no me apetecía hablar.
- Bueno, Luke-
-Luka- me corrige.
-Da igual, espero que la próxima vez que nos veamos sepas hacer un Martini. Aunque dudo que nos veamos de nuevo, así que...Au revoir- me despido con la cabeza alta.
Si encontrar la cocina era fácil, encontrar a Nathaniel era todo lo contrario. No podía verlo entre los demás invitados, estuve paseando por el barco hasta que por fin los encontré con otros compañeros de clase.
- Chloe, veo que has encontrado la barra, me alegro. Siéntate con nosotros- dice Nathaniel señalando un espacio vacío a su lado, parecía ser el único cómodo con mi presencia.
-Buenas- saludo. Ellos me los devuelven, por cortesía obviamente.
-Estábamos hablando sobre lo buena que era la fiesta, ¿no te parece?- dice Nathaniel poniéndome en contesto, yo sabía que no estaban hablando de eso pero lo deje pasar.
- Está bien, yo hubiera hecho algo distinto pero bueno. Está bien- comentó únicamente, no estaba en ventaja de añadir nada más.
- Como no- comenta Alya desde la distancia, estaba sentada junto a su novio en unos puff.
- Concuerdo con Chloe. Si fuera por mí, habría realizado concursos de comer perritos, de beber, etc...¿Sabes?- dice Kim inclinándo se sobre mí. ¿No sabía que era el espacio personal?
- Yo creo que hubieras sido el único que hubiera participado, aparte mis estadísticas dicen que no aguantarías mucho en vomitar los perritos- dice Max, quien estaba sentado al lado suyo con un vaso en la mano.
-¿Eso es un reto?- comenta Kim, todos se ríen, decidí reservarme y tomar un sorbo de mi copa. No estaba aquí para socializar, ¿entonces…?
-¡Ya ha llegado el alma de la fiesta!- grita (chilla) una voz detrás mía, no hacía falta que me girara para saber quién era. Lila Rossi.
Últimamente parecía como arruinarme mi humor y eso me molestaba, ella no era nadie.
- ¡Chloe Bourgeois! Que sorpresa encontrarte aquí, pensaba que estaría haciendo otra cosa como asistir al evento de tu padre- dice pasando al lado mío y sentándose al lado de Alya, enfrente mía.
- Si bueno, yo tampoco pensaba que tampoco estarías aquí. Como nos juntamos en el mismo círculo, pensé que estarías allí pero no te he visto- digo con falsa cortesía mirándole por encima. Jodete Zorra
-Me he pasado un rato antes de venir- responde igual.
- Igual-
- De todas formas, ha venido esta noche mucha gente pero no veo por ninguna parte a nuestra pareja estrella. ¿Dónde están Adrien y Marinette?- cambia de tema Lila.
- Adrien y Marinette han salido en una cita esta noche, me han dicho que lo siente mucho por perderse esta noche pero ya la habían planificado desde hace mucho tiempo- responde Alya alegremente.
- Hacen una pareja adorable- comenta Nino y todos le siguen. No me gusta por donde iba esto.
- Estoy de acuerdo con vosotros, ¿no crees, Chloe?- dice Rossie. No me lo puedo creer.
- Yo creo...- Intentó pensar algo que decir pero me interrumpió.
- ¡Oh! Perdón, he sido muy descortés de mi parte preguntar algo tan delicado como eso. Teniendo en cuenta que...ya sabes- dice la italiana haciéndose la inocente.
- ¿Saber que, Rossie?- pregunte firmemente en mi sitio. Si iba a humillarme, no la dejaría.
- No creo que sea adecuado que yo lo diga, pero si insistes. No debería haberte preguntado debido a tus sentimientos obvios por Adrien y la clase del otro día… bueno. Ya sabes- contesta finalmente Lila mientras bebía de su vaso.
- Es gracioso que digas eso, puede que me haya gustado Adrien y que la relación que tenemos como amigos es nula ahora pero no soy la única aquí que tiene sentimientos por él.-
Mis palabras habían sido lanzadas como veneno y esto había empezado a afectar a Lila. Para diva yo.
- No se lo que estás insinuando pero es obvio que es otro de tus ataques y no pienso participar- huye cobardemente pero no la iba a dejar.
- Sabes muy bien lo que hablo, ¿recuerdas esa pequeña charla que tuvimos hace no mucho, en la que me sugerías que te ayudará en tu plan de separar a Adrien de Marinette? ¿No te acuerdas? Porque yo si- digo furiosamente.
-No se de lo que estás hablando, Chloe. No es algo que yo haría, pero si me encanta la pareja. No sería tan mala como tú para hacer algo así- dice Lila inocentemente. Debería ser actriz, se le da bien actuar o mejor dicho mentir.
- Pienso igual, Lila no es ese tipo de personas. Es buena persona, no como tu- salta Alya a defenderla.
- Pero es la verdad- digo levantándome de mi asiento encarando las.
- No hagas de esto un show, Chloe. Discúlpate y tengamos la fiesta en paz- habla Nino intentando calmar el ambiente.
- Es verdad, dejemos lo y disfrutemos de la noche- dice Mylene en un intento de ayudar a Nino.
-Si- le apoya Ivan a su lado.
- No, Chloe tiene que disculparse con Lila. No ha estado bien que dijera eso- salta a la conversación Alix, quien había estado callada durante todo el rato que llevaba aquí.
-¿Por que debería? No he mentido en nada que he dicho, Lila no es la persona que en verdad creéis y que os dejéis engañar, solo os hace sus marionetas- digo dejando mi copa en la mesa.
- Chloe, para-
De todos los que estábamos allí, no me esperaba que Nathaniel me alzara la voz.
- ¿Como te atreves a decirme que me calle?-
- Me atrevo porque estas siendo una mala invitada al venir aquí y gritarle a la gente. Yo me comporté en el evento de tu padre, haz lo mismo tú- contestó valientemente sin mirarme a los ojos, cobarde.
- Yo no he empezado con esto, lo has visto. Yo estaba callada en mi sitio hasta que Rossie ha sacado el tema de Adrien-
- Supera a Adrien, Chloe. No es bueno quedarse en la misma página- dice Nathaniel mirándo me a los ojos. Necesito aire, me estaba ahogando.
Me marché sin decir ni una palabra más, estaba claro que no importaba lo que hiciera. Aunque lo hiciera por las buenas, yo siempre sería la mala y ese era mi destino. Caminé unas manzanas lejos del barco y cuando me encontré por fin sola, encendí un cigarrillo.
-Chica Martini, te fuiste muy rápido de la fiesta- dice Luka que parecía que había corrido para alcanzarme, ¿es un suicida o que?
-Bar man ¿me estás acosando?- le respondo soltando el humo a su dirección. Él aparta el humo con su mano y se posa a mi lado.
- No pero cuando veo una chica como tu salir corriendo así de la fiesta, una persona como yo debe ir a revisar como esta- dice mirando hacia el frente. Nos encontrábamos enfrente de uno de los puentes que cruzaban el río Sena, las luces de las calles eran leves y la calle estaba deshabitada.
- Si una persona como tu conociera a una persona como yo, no hubiera salido de la fiesta- digo aspirando otra calada al cigarro.
- No deberías fumar esa mierda, no es buena para ti- dice Luka, me lo termino y lo miro seria.
- ¿No es ilegal el alcohol a menores?- le respondo tirando la colilla al suelo y pisandolo con mis carísimos tacones.
- Touche-
Caminamos por un rato o más bien, yo caminaba y él me perseguía a mi lado. Ambos permanecemos en silencio hasta que llegamos a mi hotel.
- ¿Vives aquí? ¿Acaso eres rica o algo?- pregunta Luka mirando hacia el edificio, me rio. ¿Dónde había salido este chico?
- Algo así, mi padre es el dueño del hotel. Seguro que te sonará su nombre, André Bourgeois- digo cruzando los brazos, esperando su reacción y por tanto, su horror. Estoy seguro que Juleka le habrá hablado de mí a su hermano.
- ¿Tu padre es el alcalde? Espera, ¿eres Chloe Bourgeois?- contesta tranquilamente.
-Si, ¿algún problema con eso?- respondo un poco a la defensiva, estaba un poco cansada de esta noche.
- No ¿y tú?- me pregunto aún calmado.
- No. Buenas noches, Luka Couffaine- me despedí de él dando por finalizada la noche.
- Buenas noches, Chloe Bourgeois-
Esta noche había hecho las cosas como había previsto, aunque no había desenmascarado a Lila , el odio que tenía la gente sobre mí seguía vigente y estaba segura que no tardaría en empezar mi siguiente parte del plan pero tenía que tener paciencia. Lo que más me sorprendió de la noche era ese chico Couffaine, estaba segura que iba a reaccionar mal al saber quién yo era y me dejaría en paz. Sin embargo, no reaccionó mal y me da mala espina. ¿Quién no ha escuchado mi nombre y ha temblado de miedo o mirado con odio? Al parecer él pero da igual, solo era un obstáculo en mi camino.
Me acosté sobre mi espaciosa cama y sin quitarme el maquillaje o el vestido, me dormí pensando en mi futuro.
