Sweet Blood

Ese verano para Severus Snape parecía ser perfecto para poder relajarse y olvidarse de las abominaciones que hacían sus alumnos con la excusa de que... eso era una poción. Se la estaba pasando de lo lindo en sus aposentos en Hogwarts esas vacaciones, ya Hasta tenía una pequeña rutina; por las mañanas salía a trotar a un parque muggle -ya que si lo hacía a la vista de algunos de sus colegas ya podría hasta imaginarse a los alumnos decir cada vez que lo vieran:"¡Oh no, corre o te atrapará el murciélago atleta!"-, lo hacía más que todo para despejarse y liberar energía, después leía y leía libros de pociones para así crear más recetas o madificar la formula de algunas, luego iba a su invernadero privado para recolectar más especias y ingredientes para así empaquetarlas y guardarlas en orden, ya llegando la tarde se ponía a leer libros de comedia/misterio -raro, pero algunos de los personajes tenían un humor tan asido como el de él, por lo cual tomaba nota de buenas frases hirientes- con una copa de vino como acompañado y como cereza del pastel se daba un baño de hiervas relajantes como por 10 minutos y, como si estuviera flotando, se iba directamente a su cama a dormir. Debía agradecer la falta de estrés de ese verano, nunca había tenido tantas noches de sueños tranquilos en años.

Sin embargo, su verano lleno de paz y tranquilidad se vio abruptamente interrumpido en una relajante tarde de un miércoles en la que él estaba leyendo un capítulo muy interesante de su libro mientras estaba casi recostado de su sofá favorito cuando la puerta de su despacho fue brevemente tocada con desesperación.

Decidió ignorar aquellos toques y seguir con su lectura, pero quien fuera que estuviera del otro lado volvió a tocar la puerta, esta vez con más urgencia.

Snape bajo el libro hasta su regazo y su ceño se frunció en fastidio - No voy a- *toc, toc, toc* estoy en medio de- *toc, toc, toc* ¡Arghh...! ¡Voy! - lanzó su libro al sofá y de unas cuantas zancadas estuvo frente a la puerta, la cual abrió abruptamente dejándolo ver a un Albus Dumbledore con una expresión de preocupación pura.

Albus - arrastró el nombre entre sus dientes - ¿En que te puedo ayudar?

- Severus, mi muchacho, ha ocurrido una emergencia - decía presurado el anciano, casi como si estuviera apunto de darle un ataque de nervios.

- ¿Una emergencia como que...?

- Es sobre Harry - Snape trato de evitar la cara de fastidio intenso que estaba apunto de poner al oír el nombre, aunque la mirada dura de Albus le dijo que si había mostrado su fastidio.

- ¿Que ocurrió con el mocoso ahora? - pregunto con desgano, ignorando la nueva mirada ceñuda de Albus.

- Harry Potter ha desaparecido de la casa de los Dursley - los ojos de Snape se desorbitaron y sintió como si en su espalda le cayera agua helada. Mierda...

- Permiteme un momento - dijo antes de cerrar la puerta en la cara de Albus y llegar a sus habitaciones en largas zancadas, con varios pases de varita cambio su camisón y pantuflas por su típico atuendo negro. Estaba pasando por su salita cuando se detuvo y le dio una mirada a su abandonado libro - Voy a volver por ti y averiguar quién es Thomas y que hacía en la casa de Susan - le advirtió al libro mientras lo señalaba, segundos después volvió a abrir la puerta - Listo, vamos a buscar a Potter.

Ambos magos caminaron con pasos rápidos hasta las afueras de Hogwarts, donde terminaban las barreras, y se Aparecieron cerca del número 12 de Grimmauld Place. Al entrar encontraron a toda la Orden del Fénix en el comedor, parecían un montón de pájaros discutiendo entre ellos debatiendo en donde estaba Harry Potter o como, por las tangas de leopardo de Merlín, pudo siquiera haber desaparecido cuando Potter era protegido por las protecciones de sangre que tenia la casa de los Dursley.

- Debieron haberlo secuestrado los seguidores del Señor Oscuro - exclamó Kingsley con total seguridad de sus palabras, varios asintieron horrorizados.

- ¿Cómo podrían unos simples Mortifagos haber traspasado las protecciones de sangre y llevarse a Potter, así como así? - pregunto Moddy mirando al moreno estrechando su único ojo bueno - De seguro Potter salió por voluntad propia de las protecciones de la casa cuando desapareció - finalizó el Auror.

- ¡Oh, por favor! -exclamó ahora Remus Lupin - Harry no es tan tonto como para dejarse atrapar, ni mucho menos salir sabiendo lo peligroso que es afuera con los Mortifagos buscándolo - razono el licantropo amablemente.

- Estamos hablando de Potter, siempre en busca de peligro cuando se siente aburrido - dijo acidamente Snape, haciendo que las miradas de todos se posaran en él.

Sirius Black camino unos pasos amenazantes hacia él - ¿Qué estás insinuando, Quejicus? - pronunció irradiando odio hacia el oscuro hombre, quien curvo su boca en una sonrisa burlona.

- Qué tal vez tu ahijadito tiene, desgraciadamente, la misma inteligencia que tú, saco de pulgas - escupio con desprecio Snape, y asi inicio una estruendosa discución entre los dos magos, luego varios de la Orden estaban apoyando a alguno de los dos, toda la sala se lleno y lleno de más exclamaciones a tal punto que el retrato de la Señora Black estaba gritando que se callaran y marcharan todos esos traidores de sangre.

Albus, él estaba teniendo un tic nervioso debajo de su ojo izquierdo, sus amigables ojos azules brillaron de enojo cada vez más. Hasta que exploto.

Colocando su varita en su garganta invoco un Sonorus - ¡SILENCIO! - exclamo Dumbledore, su cara, la cual estaba un poco roja, estaba endurecida en una expresión de enojo que casi nadie de esa sala habia visto antes en el amigable y sereno mago, excepto McGonagall una vez cuando los estudiantes escondieron sus caramelos de limon en una broma al director, la sala se lleno de un tenso silencio. Dumbledore miro a todos con ojos criticos - ¡Harry Potter ha desaparecido y tan solo se ponen a discutir entre ustedes como niños pequeños en vez de pensar en una manera de encontrarlo! ¡No sabemos lo que le estara pasando ahora mismo y solo perdemos el tiempo!

Todos tenian la mirada gacha como si fueran niños siendo reñidos por su anciano abuelo, y es que era verdad; Harry Potter podria estar en peligro en esos momentos, podrian estarle torturando o maldiciendo o hasta incluso algo peor. No estaban llegando a nada discutiendo.

Luego de aquel arranque de ira de Albus todos se pusieron en marcha a ir en grupos de tres a buscar por toda Gran Bretaña, revisando casa por casa -claro, sin que los muggles los notaran, callejon por callejon, en cualquier grieta o tunel. Estuvieron asi como por alrededor de dos semanas y aun no tenian noticias sobre el paradero del Niño-que-Vivio, ni un solo rastro de magia que les diera alguna pista, es como si se hubiera desvanecido en el aire. La preocupación era algo que los estaban consumiendo, no solo a Albus y a Sirius, quienes por cierto no habian dormido tranquilamente en días, sino también a los Weasleys quienes veian a Harry como un integrante mas de la familia, Molly cada dia lloraba junto a Arthur por no saber nada de su pequeño retoño, Minerva McGonagall tampoco se daba un descanso ante tanta preocupación, lo mismo pasaba con Remus Lupin quien cada día pensaba que sus sentidos agudizados de licantropo le estaban fallando al no poder rastrear la escencia de Harry.

Todos estaban preocupados, hasta incluso Severus Snape, sorprendentemente, pero mas que todo siempre estaba murmurando malhumorado el como Mocosos-Gryffindors-Insufribles se desaparecian sin dejar rastro alguno. Si esto continuaba asi sus preciadas vacaciones relajantes se desvanecerian al igual que Potter.

Incluso habian ido a la casa de los Dursley y preguntarles si no habian visto algun indicio extraño en el comportamiento de Potter o los alrededores de la casa. Los unico que consiguieron fueron unos miedosos y enfurecidos muggles que los querian fuera de su casa, hasta escucharon a Vernon Dursley murmurar sobre que era mejor asi con Potter lejos de ellos. Snape pensaba que la insufrible arrogancia y busqueda de fama del menor de los Potter los tenia asi de asustadizos con respecto a la magia, de seguro amenazandolos siempre con hechizarlos. Sin embargo, Dumbledore habia notado el nerviosismo de Petunia Dursley con respecto a tapar con su pequeño y casi esqueletico cuerpo de revista de chismes la puerta que daba a la alacena debajo de las escaleras ¿Que estara tratando de ocultar con tantos nervios cada vez que iban a la casa?

Ese día tal vez era uno de los peores que habia tenido, o tal vez esto se extenderia por otra semana más, le habia tocado como compañeros de busqueda al otro amigo sarnoso de Black, Remus Lupin, y con Charlie Weasley, quien al enterarse de la desaparición de Harry Potter llego al cuartel tan pronto como se le vio posible al domador de Dragones. Ambos no paraban de hablar de Potter, hablando lastimeramente de lo que le estuviese susediendo en esos momentos, todo el tiempo estaban "Harry esto" y "Harry lo otro", Snape siempre los escuchaba ya sea delante de él por unos pasos o detras de él. Snape se estaba artando de tantos sollozos lastimeros hacia el mocoso de Potter, si tal vez dejaban de lamentarse y buscar más tal vez tendrian alguna pista del paradero del Niño de Oro.

Ese día estaban buscando en un bosque cercano a Privet Drive, tratando de er si habia indicios de alguna casa o guarida sospechosa en medio de los espesos arboles. No fue hasta casi despues del medio dia que Lupin se puso mucho mas alerta, tanto Snape como Weasley se detuvieron para observar al licantropo olor cerca de unos arboles, sus ojos ambarinos iluminados, repentinamente se puso a escavar entre la tierra, con las manos desnudas. Weasley también se le unio, ayudandole a sacar la tierra.

Snape estaba observando el "comportamiento perruno" que le habia pegado a ambos magos, estaba poniendo sus ojos en blanco al ver que la excavación no llevaba a ninguna parte... hasta que Lupin se topo con algo.

- ¡Es de Harry! - exclamo extasiado al tener unos lentes rotos de montura redonda entre sus manos, lo olio como si no hubiera un mañana, encontrando la escencia de Harry Potter en ellos - Si esto esta aqui no debe de estar muy lejos en donde lo tienen, hay que buscar más.

Y asi Lupin comenzo a oler con mas fervor el aire, tratando de no perder el rastro de Potter, una de las cosas que se dio cuenta el licantropo fue que el olor de este abundaba arriba en los arboles, como si pajaros gigantes hubieran tenido a Potter entre sus patas para poder volar. Buscaron en dirección al norte, más que emocionados que nunca con la pequeña esperanza de encontrar a Potter.

Confiando en el agudo olfato de Lupin y las habilidades de rastreo magico de Snape y Weasley pudieron encontrar por entre los troncos de los arboles no solo su escencia sino también huellas de manos de Harry Potter, huellas de forcejeo, como si se huebiese intentado agarrar de entre los troncos para evitar ser arrastrado por lo que sea que lo hubiese capturado.

En cierto punto los tres magos se inquietaron, ya que mientras más arboles iban encontrando no solo habian mas y mas huellas, sino también rastros de sangre, pequeños rastros pero era sangre de Potter. Los tres estaban palidos ante pensamientos cercanos de lo que pudieron haberle hecho al menor. Ya cayendo la noche ya no solo habian rastros de Potter, habia de sangre de animales silvestres, en cierto punto encontraron en medio de su camino terrestre un ciervo, seco, sin una gota de sangre aparte de la que habia a su alrededor, como si huviera luchado por salvarse, lo inquietante de esto no solo era la sangre sino el rastro de pisadas de pies desnudos de Potter en el suelo, aunque estos estaban lejos del muribundo cuerpo. Lupin y Snape se estremecieron ante la posibilidad de que lo que sea que tuviera a Potter fuera una criatura de la oscuridad, mas posiblemente un vampiro.

De repente Remus Lupin olio de vuelta el aire, sus ojos brillaron esperanzados.

- ¡El olor se hace mucho más fuerte por aqui, vamos! ¡Harry debe de estar cerca!

Entonces corrieron, ahora más extasiados y emocionados con la esperanza de encontrar a Harry Potter pronto. Corrieron y corrieron, con sus varitas en manos y precavidos de cualquier sonido a su alrededor de algun posible ataque. Lupin exclamaba feliz por tanta escencia, estaban cerca, lo sentia, no, todos lo sentian. Por fin, despues de casi 3 semanas, al fin encontrarian a Harry Potter.

Despues de pasar muchos espesos arboles divisaron una cabaña, solitaria, silenciosa. Cautelosos se acercaron a esta, lanzaron varios hechizos de precaucion alrededor de esta, ninguna anomalia. Decidieron entrar e inspeccionar.

Remus podia oler con abundacia el olor de Harry... y el de alguien más pero este era escaso, extrañamente. La cabaña era simple a primera vista, en una pequeña sala habian rastros de magia, como si se tratara de simple magia accidental, revisaron las primeras dos puertas que vieron, dos habitaciones con una cama matrimonial cada una, armarios y un pequeño escritorio, sin embargo en una de ella Lupin pudo detectar un fuerte olor a Harry y algo de su sangre en una de las camas, se estremecio al detectar también el olor de la otra persona... aun estaba en la sospecha de que se trataba de una criatura oscura. Mientras Snape revisaba los armarios y encontro varios frascos con ingredientes de pociones, hasta incluso unos muy raros, con un pequeño hechizo pudo ver las huellas de manos de quien sea que haya vivido alli y se haya llevado a Potter, algunas huellas parecian recientes.

- ¡Oigan, creo que les interesara venir a ver esto! - exclamo Charlie Weasley desde otra sala, ambos magos estuvieron alli en un instante, y tal vez lo que vieron les erizo la piel.

En el suelo se podian apreciar las marcas de runas, la sangre esparcida en el lugar era mucha, como si hubieran luchado estando cubiertos de sangre, al igual que habia reciduos de lo que parecia ser una poción, Remus se volvio más blanco que un papel al reconocer el olor y la sangre de Harry, al igual que la de aquella persona. Aunque cerca de una ventana era uno de los escenarios más extraños e intrigantes; a pesar de que aun habia sangre la lucha parecia haberse extendido en su mayoria alli, pero el rastro de una extraña ceniza que estaba esparcida cerca de la ventana les dio una idea de que lo que fuera que capturo a Potter era sin duda alguna un vampiro, y que muy posiblemente ya este muerto, pero aun asi no habia indicios de que Potter haya sobrevivido o no. Ante esto buscaron con más urgencia por toda la cabaña, cada habitación, armario, debajo de las camas, hasta incluso en el techo pero nada. Harry Potter no estaba por ningun lado en la cabaña.

Lo unico extraño que encontraron en su busqueda por la cabaña fue que en el refrigerador que estaba en la cocina contenia diferentes recipientes con sangre, los cuales estaban en su totalidad vacios, Lupin olio en ellos sangre de animales. No habia nada que les dijera donde estaba Harry, aparte del camino que siguieron con el rastro con la escencia de Harry no habia otro como para saber en que dirección habria tomado para escapar.

Lupin no se quedo conforme con los resultados, por lo que comenzo a olfatear por los alrededores, sin obtener resultados, el licantropo se comenzo a poner ansioso buscando y buscando. Snape fue y le detuvo.

- Lupin - arrastro el nombre hasta hacer que el castaño le miro - No esta aqui, hay que irnos y dar un reporte a Albus sobre este lugar.

- ¡No! ¡Harry puede estar cerca necesitando nuestra ayuda! ¡No podemos irnos! - de repente sus ambarinos ojos miraron la cabaña y estos brillaron, ansiosos - ¡La cabaña! ¡Debe de haber un pasadizo o una puerta corrediza en alguna parte, estoy seguro, hay que buscar otra vez!

Antes de que pudiera caminar hacia la cabaña Snape lo tomo del antebrazo con fuerza para que se detuviera - Alli no hay nada - dijo friamente el maestro de pociones - Ya revisamos todo, no hay ni pasadizos ni habitaciones secretas, no hay nada. Y mucho menos esta Potter, hay que volver, ahora.

- ¡Pero Harry-

- ¡ÉL NO ESTA AQUI! - le grito ya fuera de si al licantropo, Charlie que habia tenido como profesor hasta ciertos años a Snape se estremecio ante el grito que dio - ¡Potter no esta aqui, y si lo estuviera con todo lo que vimos ya lo hubieramos encontrado muerto! - Lupin perdio todo color en su rostro despues de eso, él obviamente no queria llegar a la conclusion de que Harry estuviera muerto, pero Snape tenia razon -como simepre, se dijo a regañadientes- debian volver.

Snape solto a Lupin y no aparto su fria mirada de él hasta que se dio la vuelta para comenzar a caminar de vuelta por el camino por donde llegaron, Lupin tenia una expresión abatida, Charlie se acerco a este y coloco su mano en el hombro del licantropo, brindandole apoyo.

- Todo estara bien, de seguro aun esta vivo, donde quiera que este, estamos hablando de Harry despues de todo - le sonrio traquilizadoramente el pelirrojo, Remus unicamente dio una sonrisa a medias. Ambos magos comenzaron a seguir al oscuro hombre, quien no dejaba de pensar y pensar.

¿Donde carajos estas, Harry Potter?

Capitulo 1. Sweet Blood.