CAP 1

"Los planes de Rayo McQueen"

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Era una completa locura pero por primera vez en su vida, odiaba, ODIABA ser famoso.

Segunda vez que odiaba ser el Rayo McQueen.

Pedir algo tranquilo, quieto… DISCRETO por sobre todas las cosas era exagerar? En verdad?

Poca gente, muy pocos enterados y solamente los indispensables… o los imposibles de evitar debido a su apretada agenda y a que le debía los reportes a su agente, una firma, un sellito de aprobado y eso era todo. En verdad, lo que estaba pidiendo era tan imposible? Cuando se hubiese dado cuenta de que iba a ocurrir algo tan importante y tan especial, algo que parecía ser la cumbre de lo que más deseaba para su vida y su felicidad, se había emocionado y había comenzado con la preparación de los planes de lo que necesitaría sin embargo, cuando se dio cuenta de que inevitablemente iba a tener que informárselo a alguien más, lo último que se habría esperado de este coche habría sido que le dijese que cancelara todo lo que tenía en su pequeña cabecita.

O siquiera, lo que hubiese estado pensando acerca de algo "pequeño, sencillo y privado".

-Eres Rayo McQueen! –Harv le había gritado en la cara cuando le hubiese dado la noticia –como hagas algo sin decirme y sin mi aprobación… te arranco la carrocería!

Por la forma en que se presentaba el tic en el ojo de su agente, entendía que hablaba más que en serio y empezaba a temer que le fuera a dar un infarto. Ni hablar.

De todas las posibles reacciones que se había imaginado, esa no estaba en la lista principal o como el primer punto que le arrojarían en la cara.

Pero por supuesto, él era la cara famosa para Rust-eze y Harv no iba a desaprovechar una ocasión como aquella para exprimirle tantos centavos como pudiese, si lo había hecho cuando se hubiese perdido en Radiador Springs, qué diferencia haría un día que para él, tenía mucho más valor e importancia de lo que sería para cualquier otro en realidad, tomando en cuenta de que por unos instantes hacía varios meses había creído que esos sueños eran solo delirios de su cabeza?

-Se supone que sea tu día más feliz… -dijo Sally mientras que conducía a su lado y observaba la expresión casi angustiada del chico –deberías… no sé… verte más animado?... los corredores no sueñan con este día también?

-Lo haces sonar como si fuera una chica, sabes? –el auto rojo la vio con un dejo resentido que lejos de molestar a la porshe, la hizo reír con diversión –no es gracioso Sal!... realmente esperábamos que todo esto fuera algo tranquilo, relajado, privado… tú sabes, solo la familia…

-Solo la familia compuesta por todos los habitantes de Radiador Springs y algunos extras que no los perdonarían de no invitarlos –sonrió la chica asintiendo mientras que pasaban por los laterales del café de Flo donde no serían tan molestados por los demás conductores –está bien Letritas, entiendo el punto –aseguró observando la mirada acongojada del joven corredor –pero qué fue lo que cambió?

-Harv

Dijo el número 95 con pesadez mientras que alzaba la mirada y la otra le veía con gesto comprensivo

-Sabes?... cuando comencé con todo esto, me hacía mucha ilusión ser el corredor más reconocido de toda la historia, poner mi nombre al lado de los grandes y que todo el mundo quisiera estar a mi lado todo el tiempo, estar en la boca de todos como el mejor y el más veloz –aseguró mirando hacia el cielo con una gran sonrisa de ilusión mientras que Sally continuaba observándole en silencio y él alzaba un poco una de sus llantas –no me había pasado por la cabeza… que todo eso podría jugar en mi contra algún día

Suspiró pesadamente y negó varias veces con la cabeza

-Qué te pidió?

El auto rojo la miró con un gesto de fastidio que a todas luces no iba en contra de la abogada

-"Soy el Rayo McQueen y cualquier cosa que sirva para una buena campaña publicitaria que haga que aparezca en toda santa revista y periódico tiene que utilizarse inteligentemente. Incluso como mercadotecnia, Rust-eze podría ganar bastante porque se trata de dos leyendas en sí mismas"

Alzó ambas cejas un par de veces lo que provocó las risas de la porshe de pintura celeste

-Sally!

-Lo siento, es que solo puedo imaginarme cómo debió de habérselo tomado Doc también –aseguró la abogada con los ojos brillando de diversión –conociéndolo seguramente le encantó todo esto

-Debiste de haber visto su cara –gimió el auto alzando la mirada nuevamente pero esta vez con expresión abochornada –parecía que se había tragado un neumático quemado. A este paso seguramente va a arrepentirse de todo esto y no lo voy a culpar…

-No digas tonterías –interrumpió la chica mirándole con cariño mientras recibía una mirada algo triste de su amigo –recuerda que hablas de Doc…

-El que odia toda la parafernalia del mundo automovilístico? El que el primer día que me vió solo dijo "corredor" y automáticamente me clasificó de ser un auto de plástico superficial?

-No –respondió la abogada mientras que daban un giro y comenzaban a acercarse a la tienda de Ramone, deteniéndose para ver uno de los escaparates donde se mostraban los nuevos diseños y colores de pintura que había recibido el impala hacia un mes –él Doc que sabe de qué se trata todo esto y que es el primero en entender toda la frustración que debes de estar sintiendo y toda la presión que están cargando sobre tus hombros cuando hace mucho le demostraste que tú no eras lo que todos creían

La chica pareció bajar un poco los párpados de forma pensativa, sin ver realmente lo que tenía delante.

-Doc pasó por estas cosas muchísimo antes que tú y sabe lo mucho que pueden exigirte sobre todo cuando te has vuelto famoso tan rápido. Estoy segura de que sabe muy bien cómo es el tipo de coche que es Harv y cómo se manejan, dudo que en ningún momento vaya a considerar que nada de esto sea tu culpa; de la misma manera te lo digo, él debe de entender perfectamente que no era algo que le pudieras ocultar a tu agente sin riesgo de meterte en problemas… digo, es Juez de este condado y si él no lo recuerda por su cuenta, ya se lo recordaré yo…

Dijo con sencillez la chica mientras que un pequeño grupo de autos pasaban y cuchicheaban viendo de lado al joven corredor que por una vez, sintió difícil el mostrar una buena sonrisa a sus fans

-Debe de estar en realidad, más preocupado que nadie por ti y la reacción que puedas tener al respecto… -Sally volteó a verle por unos momentos -Doc te conoce, Rayo –insistió la chica de ojos azules sonriéndole con cariño mientras que recibía un gesto similar pero tímido del otro auto –estoy segura de que sabe que quieres esto por las razones correctas y que hiciste lo que pudiste para que tu agente no se pasara de exagerado con sus peticiones

La porshe se quedó en silencio por unos momentos para luego, parpadear

-No te va a obligar a pintarte de blanco y ponerte perlitas y flores blancas, verdad? –dijo repentinamente sorprendida a lo que su amigo dio un enorme salto, intensificando el color rojo de su capó mientras que abría sus ojos con alarma

-CHRYSLER, SALLY, NI SIQUIERA LO SUGIERAS! –gimió el Ford mientras que a ambos les venía a la imaginación la figura del corredor tal cuál y lo habían comentado –ya de por sí esto será difícil… y Doc me dijo que no me negara…

-Doc? –la chica parpadeó sorprendida –porqué te iba a decir eso?

-Bueno… no es nada importante –dijo en un tono bajo y apenado el auto mientras que algo de vapor brotaba de su capó y la chica abría sus ojos con alarma antes de alzar un poco una de sus llantas para tocarle

-No me digas que traes fiebre otra vez…

-En verdad? –el chico dijo resentido –no es suficiente que a raíz de ese estúpido de Leander todos me vean cara de damisela en apuros, ahora quieren pintarme de blanco y hasta débil y enfermizo? –se quejó

-Oye –la chica le cortó frunciendo el ceño –yo no dije eso –le dijo en un tono firme y corto, haciendo tensar al otro auto –es grandioso ver que te has recuperado de todo lo que te pasó pero piensa que seguimos preocupados por ti. Te vimos casi muerto… -un escalofrío recorrió el cuerpo de la chica y la culpa golpeó con la fuerza de un mazo al corredor que se encogió levemente aturdido por aquella revelación –realmente todos creímos que te habíamos perdido… yo pensé… que te había perdido también…

-Lo lamento Sally –se disculpó sinceramente el chico agachando un poco la cabeza antes de recibir un pequeño apretón de frente por parte de la porshe, cerrando los ojos y devolviéndole el mismo gesto cariñoso a la chica –es solamente… que aún me está costando volver a reaccionar como es debido a ciertas cosas…

-Entiendo –respondió su amiga mientras volvían a conducir para esta vez, estacionarse en uno de los espacios del café de Flo –no me imagino lo terrible que debió ser para ya no estar seguro de cómo comportarte con los demás…

-A veces solo intento hacer lo que practicaba cuando… tu sabes, antes de conocerlos –dijo con sencillez mientras que la chica le indicaba a su amiga en el interior, que pedirían un par de aceites –poner una expresión y pretender algo cuando no es la verdad, es algo que practicamos muy seguido los corredores –se encogió de hombros antes de agradecerle a Flo con un pequeño gesto educado –eso ayuda a poner un escudo entre la persona y lo que los demás quieren creer…

-Y con Doc cómo es? –preguntó con curiosidad la chica –después de todo… -los ojos de los dos se dedicaron a observar a los autos que pasaban por el pueblo mientras se relajaban un poco –me refiero, alguna vez lo has intentado?

-Acaso se podría?

Respondió el número 95 sonriendo con pesadez para luego apoyarse un poco mejor en el suelo con expresión cansina

-Me conoce mejor que nadie, no podría poner una cara falsa delante suyo porque ni siquiera querría hacerlo y en segundo lugar, me descubriría más rápido de lo que yo podría ponerle una excusa –suspiró y luego, dejó escapar un suave gemido –en fin. No puedo seguir dándole largas al asunto, ahora tengo que pensar en el hecho de que mi boda va a convertirse en un circo de tres pistas por demás indeseado…

Cerró los ojos y sacudió la cabeza

Su boda

A causa de todo lo ocurrido, ninguno de los dos había querido dilatar más tiempo una relación que ambos sabían que querían mantener tanto como se los permitiesen sus motores y bueno… sentar la cabeza y formalizar lazos a los dos les parecía adecuado, después de todo parecía que ambos gustaban de mantener la parte tradicional del asunto; todo el conjunto de tragedias y dolor que habían pasado les había hecho sentir que el tiempo estaba intentando arrebatarlos el uno del otro y una noche, en la habitación que ahora compartían el Hornet le había pedido que se casara con él. El "sí" había salido de sus labios muchísimo antes de meditar exactamente lo que le pedía pero la expresión de completa felicidad e ilusión que le había dado aquel viejo corredor había mandado de una patada a la luna cualquier miedo que le hubiera surgido en aquellos momentos.

No podía creer que valiera tanto la pena para alguien que literalmente, decidiese regalarle sus últimos años de vida para estar a su lado completamente.

Y había llorado.

Ya no le avergonzaba hacerlo junto con el otro porque sabía que no lo veía más débil por ello ni lo consideraba menos, lo que era un alivio para su lastimada alma y corazón; pero por supuesto, entonces la realidad se había impuesto y los recuerdos del matrimonio Dounce-Kinnon le habían venido a la cabeza y con ello, una responsabilidad que no había podido evitar: decirle a su representante lo que estaba por pasar para que no lo tomase de sorpresa y platicar con este acerca de las posibles consecuencias de lo que vendría.

Javier y Adriano se habían retirado debido a las malas lenguas y a la presión recibida y casi estaba seguro de que él recibiría lo mismo, famoso corredor o no.

Lo mismo para Doc aunque este ya le había dicho que había recibido la dosis apropiada en su juventud, por lo que un poco de mala prensa solamente aliviaría su ego.

"Hace tiempo que no hablan de mi como tal, las últimas noticias han sido relacionadas a lo que tenga que ver contigo. Aunque bueno, dado que me estoy casando contigo inevitablemente vamos a seguir apareciendo en duo, vaya cosas" había gruñido mientras fingía alzar la mirada, haciendo reír al joven corredor "pero no me culpes si comienzan a decirte que solo te atraen los viejos"

"Y qué me podría atraer de ti exactamente, tu dinero?" se había reído Rayo en ese momento "en todo caso pensarían que tú eres el que se está colgando de mi porque ahora me pagan mucho mejor que antes…"

"Quizás si me estoy colgando de ti…"

Rayo había sonreído ante el recuerdo de aquello al tiempo que le daba un pequeño sorbo a su aceite y entonces, Sally le miró con interés

-Qué es tan divertido, Letritas?

-Doc decía que las personas van a pensar cosas raras como que estamos juntos por cuestiones de dinero y eso –comentó antes de volver a sorber un poco de su aceite mientras que a Sally parecía que se le encendían los ojos

-Pues… no estoy segura del dinero, pero de algo si van a decir que a Doc le convenía tenerte –comentó con un tono de pretendida inocencia la porshe mientras que le daba una nada indiscreta mirada de arriba abajo, lo que hizo que el corredor se pusiera de pie escupiendo su aceite hacia adelante, volviendo a soltar vapor con fuerza desde el capó

-SALLY!

El corredor ya no cabía en sí de la vergüenza mientras que su amiga se reía completamente divertida por aquello; el rojo subía por todo el frente del pobre auto mientras que la abogada dejaba finalmente su lata vacía a un lado y empujaba de lado a su amigo para que avanzase

-Vamos, no tiene nada de malo, todos sabeos que eres de buen ver… y tú siempre te encargaste de restregárnoslo en el rostro, recuerdas? –le dijo no sin malicia –recuerdas ese "provoco reacciones en los demás difíciles de entender"?

-Nunca lo vas a olvidar?

Rayo alzó la mirada y resopló un poco ante las continuas risas de su amiga

-Doc también es apuesto, sabes?

-No voy a negar eso, pero lo mismo decía Lizzie de Stanley –comentó la chica a lo que Rayo alzó una ceja

-En serio acabas de comparar a Doc con el viejo Stanley?

-Doc también es viejo, que tú no lo veas porque estás completamente enamorado es diferente –dijo la chica con soltura y un nuevo rubor más pequeño apareció en las mejillas del corredor –pero si, no voy a negarte que Doc es apuesto… elegancia clásica, si te parece mejor…

-Si… suena mejor –dijo el auto rojo para luego, sentir como su amiga le empujaba de lado –espera… a dónde vamos?

-Hoy saldremos de Radiador Springs –dijo con sencillez la chica mientras que su amigo la veía con evidente sorpresa y empezaba a tartamudear –después de todo, hay mucho que hacer…

-A qué te refieres?

-Bueno… aunque no quieras pintarte de blanco, necesitas algo elegante para ese día, podemos ver diferentes diseños para autos elegantes… después de todo, esto va a ser un poco más grande de lo que querías y la prensa va a verte, cierto?

"Un poco más grande?" pensó Rayo con fastidio

Literalmente Harv le había condenado a permitir que al menos una persona tomase alguna foto de lo que iba a pasar porque "estaba en su contrato"… y ahí la importancia de leer las letras pequeñas pero NO!, su desesperación por convertirse en alguien famoso casi lo había decapitado con aquello; iba a tener que arrastrarse de rodillas para que Doc le perdonase todo aquel espectáculo y eso si tenía suerte. Vaya manera de comenzar un matrimonio!

-Creo que de todas formas, Ramone podría hacerlo –dijo pero entonces, la expresión iluminada de Sally le hizo brotar varias gotas de sudor en la nuca –eh… claro. Podemos ver por fuera si hay algo diferente, pero te lo ruego, no quiero nada exageradamente llamativo

Esta vez, el mismo se tocó la frente al mismo tiempo que su amiga lo hacía con cara de espanto

-Sí… creo que esto de la boda comienza a afectarme mentalmente

Hizo una mueca de irritación antes de comenzar a conducir junto con su amiga hacia la carretera que los llevaría directamente a la interestatal y de ahí, a una de las ciudades más cercanas que había de Radiador Springs

-Me sorprende del señor "Kuchaw"

-A mí también –suspiró Rayo observando el letrero de salida mientras que finalmente ambos se incorporaban al flujo de automóviles que partían de aquel sitio "pero me sorprende aún más que esa persona finalmente pueda ser feliz y que haya encontrado a alguien que lo soporte" pensó con un fuerte suspiro mientras que se preguntaba, cómo estaría Doc en aquellos momentos y cómo se encargaría de acomodar todo a tiempo, con las fechas tan cortas y con tanta gente que realmente no quería presente en aquel día.

Por primera vez, en verdad, en verdad, odiaba ser famoso.

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