Disclaimer: Los personajes le pertenecen a S. Meyer, yo solo me adjudico la historia que espero sea de su agrado. Besos Jane.
Música -
Frankie Valli – Can't take my eyes off of you ( I Love You Baby)
CAP. 11 CELOSA NAVIDAD.
Mi madre estaba disculpándose por enésima vez, mientras cenábamos, por haber invitado a los Denali a nuestra cena de navidad, obviamente, Bella no diría que no, pero ella y yo también, queríamos que solo fuera familiar esta cena, ella había objetado diciendo que familiar significaba solo familia, pero Alice había dicho que ella de hecho ya lo era, Cary era mi hija, así que eran familia, lo que sacó a relucir el tema de la boda, Jasper tenía meses buscando a Call para saber a ciencia cierta lo que pasaba en la familia de Uley, pero la pista que tenía sobre él había servido de nada, pues desde ahí era como si se lo hubiera tragado la tierra y eso tenía un mes, después de año nuevo Charlotte hablaría con el juez y entonces desde ahí se buscaría una solución más fiable, por ahora disfrutaríamos las fiestas de navidad y obviamente estas eran mis preferidas, ya que me habían arruinado las de Halloween, pero había comprado unos atuendos muy hermosos para Cary y desde el día primero de diciembre ella estaba vestida de forma muy festiva. Tenía un álbum de fotos para tener prueba de ello, solo esperaba que ella no me odiara cuando fuera muy mayor, las mayas de Rodolfo o incluso la colita delataba de que iba vestida hoy, o el día que me toco ir por Bella y la lleve al hospital, ella fue la sensación al ir vestida de ayudante de santa como un duende incluso orejas tenia, por un rato, después ella las odio lo suficiente para hacer pucheros y que se las quitara. Al menos poso con ellas para la foto.
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-Tal vez si le pongo un traje Edward no se dé cuenta y pueda al menos tener una foto con algo de la Tía Alice ¿Qué dices Bells? – Bella negó y me señalo, lo cual me hizo levantar la mirada de los papeles que tenía revisando.
-Lo siento pero él se ha adueñado de este mes por completo y no creo que ella te deje vestirla y desvestirla solo para tomarle fotos ¿verdad cariño – Cary babeo e hizo barios gorgojos de felicidad moviendo sus regordetas piernas, Bella estaba en una de esas clases de bebes, donde ellas hacían ejercicios para que tuvieran mayor flexibilidad, yo amaba a Cary pero no iba a esos grupos, donde casi siempre había mujeres, solo esperaba que ella tuviera mejor estabilidad y quisiera ir a clases de futbol o artes marciales en vez de valet, es más compraría desde ya una pelota, no hacia mal ir practicando.
-¡Edward! ¿Dónde te has ido?
-Lo siento estaba pensando en algo ¿dime?
-Bueno te decía, mañana tengo que doblar turno y es la última clase de Cary – oh hable muy rápido – quiero ver si puedes ir con ella, es la de las ocho, ella estará muy tranquila y yo tratare de salir a tiempo para venirnos a casa ¿Qué dices?
-¿Y Alice?
-Ella estará ocupada con Jasper, en realidad no sé qué tenga que hacer, pero se le ha imposibilitado, tu padre se a ofrecido pero de verdad no quería que nadie fuera más que tú, pero si no puedes – obviamente había más detrás de esas palabras y pude entenderlas, yo era el padre de Cary y esas cosas las hacíamos nosotros, por muy vergonzosas que fueran, suspire y asentí, ella sonrió en grande y como si Cary entendiera sonrió en grande también – dile, gracias papi – Cary sonrió de nuevo y gorgojo, lo que hizo poner una sonrisa muy grande en mi rostro, si todo lo valía.
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¿Por qué una bebe de escasos meses necesitaba una maleta en vez de pañalera? Nunca lo sabría al parecer.
Entre en la clases de aerobic para bebes, no entendía porque tan tarde pero supongo que eran los horarios que se ajustaban a Bella, tome asiento en el piso y puse la manta acolchada junto con una manta de franela y no deje a Cary ahí, la sostuve en mis brazos, viendo como poco a poco se iban llenando los lugares vacíos, entonces mi peor pesadilla entro acompañada de la que por lo que veía era la maestra de dicha clase y como si de un radar se tratara, escaneo toda la habitación y me encontró, por favor Cary era la única bebe que traía un conjunto de navidad algo llamativo.
-¡Eddie! Hermano estas aquí con la pequeña Rudolf – él de hecho grito y me saludo, viniendo a sentarse a mi lado, Rosalie lo miro con cara de pocos amigos.
-Emmett, esta clase es solo para padres, por favor afuera – y señalo la puerta como para confirmarlo.
-Rose, quiero estar con la pequeña Rudolf y además, así puedo ir practicando ¿Quién traerá a estas clases a nuestro hijo cuando nazca? – mire a Rosalie preguntando si era cierto, pero ella negó, a pesar de la tristeza en sus ojos sonrió y asintió, pero se volvió a la clase.
-¿Estarían de acuerdo en que ese enorme oso se quede aquí? – todas asintieron y no me quedo de otra que ponerme a trabajar en los ejercicios que Rosalie indicaba, Em era un dolor de espalda muy malo y me corregía en todos y cada uno de los ejercicios, por lo demás estuvo muy participativo, lo bueno de todo es que Cary prefería estar conmigo que con él.
-Eres una bebe muy mandona – ella frunció su pequeño ceño y se refugió en mi cuello.
-Tu eres un mastodonte, no la culpo por tenerte miedo, vamos bebe – Emmett y Rosalie nos acompañaron al estacionamiento y después de eso cada uno se fue deseándonos una bonita navidad, estaba seguro que mañana sería un día muy interesante…
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-Eres una bebe muy hermosa, ya tengo miedo de pensar cuando te hagas mayor y los chicos estén detrás de ti ¿Qué te parece no crecer? – yo estaba hablando y llevando a Cary conmigo mientras Bella se alistaba, todos nos esperaban abajo y mientras yo la cogía de su siesta me daba cuenta que los conjuntos, en espacial este, ya no le venían muy bien, ella era una bebe de casi un año ya, y solo de pensar en que ella me presentara a un chico se me bajaba el azúcar, reí de mi propio mal chiste y entre a la habitación de Bella, ella se veía hermosa y sexy – soy muy afortunado de tenerlas en mi vida.
-Nosotras somos afortunadas, vamos todos están esperando – una vez que bajamos todos estaban platicando o tomando algo, Jasper estaba cerca del árbol intentando prender las luces, Cary estaba fascinada una vez que estas prendieron y empezaron a brillar, entre los dos estábamos enseñándole todos y cada uno de los colores, mientras ella solamente se perdía en intentar llevárselos a la boca, cuando el timbre sonó Edward fue quien abrió y podía escuchar muchas voces hablando a la vez que felicitaciones iban aquí y haya, Esme y Carlisle habían echo pasar a los invitados, podía escuchar varias voces de mujeres pero ninguna de hombre, podía intuir que los habían llevado al comedor pero cuando mire hacia la puerta vi a una mujer un poco más alta que yo, de cabellera larga y rubia, ella estaba colgada, literalmente, del brazo y cuello de Edward, él se veía incomodo pero ella se aferraba como una lapa, Cary empezó a ponerse un poco inquieta en mis brazos y volví hacia el árbol, pensando que le había quitado su atención, pero Jasper estaba muy atento a darle lo que pidiera, pero ella no quería nada de eso, la puse sobre mi hombro para tratar de calmarle, pegándole en su colita despacio pero ella jalo mi cabello y lloriqueo, casi siempre era muy tranquila, solo cuando alterabas su humor ella se quejaba, pero esta vez no tenía idea de que pasaba con ella, Jasper y yo seguíamos intentando distraerle pero ella frunció su pequeña frente y de la nada grito.
-¡Pa! ¡Pa! – en menos de un segundo tenia a Edward en mi lado quitándome a Cary de mis brazos y alzándola para mirarle, ella pateo y gorgojeo sonriéndole, escuche la risa de Jasper y varios jadeos pero mi mirada estaba en Edward.
-Oh joder, dilo de nuevo princesa, papá, dilo – y como si ella fuera un periquito volvió a hablar.
-Jo, pa – y se rio mostrando sus encías.
-Si yo fuera tu hijo, dejaría las malas palabras muy lejos de mi lenguaje por los próximos dieciocho años – la risa no se hizo esperar de todos, menos de una persona.
-Supongo que no tienes que preocuparte por cometer un delito – Jasper me dijo bajito, señalando a la rubia – Cary hace el trabajo mucho más limpio y sin consecuencias, bueno al menos para Edward – dijo señalándolos.
-No sé de qué hablas.
-Claro que sí, pero dejare que lo descubras tu sola – y con eso se fue hacia los demás.
-Bella querida ven, mira ellos son Eleazar y su esposa Carme, estas son sus hijas, Kate, Irina y Tanya.
-Mucho gusto a todos, es un placer que nos acompañen el día de hoy – placer mí, mejor no terminar esa frase.
-El placer es todo nuestro, nos apena mucho interrumpir una velada tan familiar, pero Esme ha insistido – si, Esme era de lo mejor.
-Pero ¿Quién es esta encantadora bebe? – la rubia, que ahora sabia era Tanya, acerco sus largas uñas a Cary pero ella le dio un manotazo e hizo un puchero y escondió rápidamente su carita en el cuello de Edward, si pudiera habría lanzado una risa.
-Ella es nuestra hija, de Bella y mía, se llama Carolain, disculpa es un poco tímida.
-Yo creo que más bien protege lo suyo, pero vamos la cena esta lista, disfrutemos la noche – Tanya hizo una cara de fastidio e inmediatamente fue a sentarse junto a Edward, yo me senté al otro lado, tratando de que no me diera un mal estomacal y se notara en mi cara, ¿Por qué no le dije que no a Esme?
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Cary no salió de los brazos de Edward en ningún momento de la noche, ella simplemente se apegó a un plan que parecía ser el mío mismo, a pesar de que pasaba de su hora para dormir, ella actuó como si acabara de despertar, durante la cena ella estuvo tratando de llevarse comida de su plato a la boca pero él no lo permitía, varias veces limpio sus manitas que juguetonas tomaban algo del plato, en una de las últimas veces, ella jalo su manita chocándola con la copa de vino de Tanya y derramándola sobre su vestido blanco, todos incluso Carlisle y Eleazar escondieron una risa en una falsa tos, mientras la susodicha se ponía roja de coraje.
-Lo siento Tanya ha sido mi culpa al no detenerle a tiempo.
-No Eddie, cariño, es una bebe muy inquieta, debería de irse a la cama temprano para que los adultos disfrutemos de la compañía.
-¡No! – todo miramos al ceño fruncido de Cary que la miraba fijamente, como retándola.
-Bueno Tanya tienes tu respuesta, ella quiere estar con su papá y de ahí no la vas a quitar – Alice le respondió con una sonrisa burlo.
-Claro que no, papi te tiene toda la noche de ser necesario princesa – ella se acurruco y lo abrazo con sus pequeños brazos.
-¿Hay algo que no entiendo? – ¿Solo una cosa querida? – si ella es su hija, de los dos – nos señaló - ¿Cómo es que las vacaciones pasadas que Eddie y yo pasamos juntos no estabas? Por lo menos dos años deben de haber estado juntos ¿no?
-Oh querida, todos estuvimos en esas vacaciones, pero esto es un caso especial y como tú debes de saber el amor es más importante que los lazos sanguíneos – Esme volteo a ver a los padres de esta y luego a mí – estas tres hermosas chicas son sobrinas de Eleazar y Carmen, ellos se hicieron cargo cuando sus padres desafortunadamente fallecieron, desde que tenían cinco años, Bella y Edward están haciendo lo mismo con esta pequeña princesa ¿verdad cariñito? – Esme se dirigió ahora a Cary y esta le sonrió, ja solo Esme sabia como poner a alguien en su lugar educadamente, la amaba por eso y mucho.
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Después de haber presenciado una criptica cena estaba más que lista para irme a dormir, aunque eso es lo que todos dijeron después de irse a sus casa, gracias a Dios por eso, fiel a su palabra Cary no se despegó de Edward en toda la noche, incluso cuando quise ir a dejarle en su cuna, ella se pegó a él como una lapa y lloro cuando Tanya quiso despedirse de ella o más bien de Edward, gracias porque si no esto hubiese sido una muy mala noche, reí por mi propio chiste y sin verme en el espejo camine directamente hacia la cama, Edward podía ser un poco vanidoso viendo lo grande del espejo en su baño, respire profundo y me puse de pie esperando, él había sido quien acostara a Cary y además de ella estábamos solos en casa, los demás habían decidido seguir fuera, sus palabras no las mías, y con la gracia de Cary dándonos cinco horas estaba más que segura que estaríamos bien.
Escuche sus pisadas sobre el ruido que había mi corazón en mis oídos, rogaba por no tener un infarto ahora mismo, yaqué mi pulso estaba muy loco, cuando la puerta se abrió y él entro se quedó de pie detrás de ella con la boca abierta, vi como tragaba.
-Bueno feliz navidad, pensé que sería buena idea si abrías tu regalo antes ¿Qué dices?
-Yo… he ¿Qué?
-¿Estas bien?
-Sí, s…solo… quiero decir ¿Esto es real? ¿tu aquí eres real? – me encogí de hombros.
-Puede que no ¿Por qué no lo averiguas? – él asintió y se acercó a mí, tomo mi rostro entre sus manos y me beso, era delicado y cuidadoso, como si temiera que desapareciera, ciertamente eso no iba a pasar, pues habíamos tenido encuentros antes y realmente todos estaban fuera de ser buenos recuerdos, ahora mismo estaba sin una gota de alcohol en mi sistema, más porque había estado al pendiente de Tanya y sus manos largas, regrese cuando sus manos empezaron a moverse por entre nosotros y a tocar el delicado material.
Había estado de compras por últimos regalos y entonces lo vi, era con motivo navideño y sabía que sería uno de los regalos perfectos para Edward, era un baby doll con copas, debajo del busto la tela de gasa caía hasta en medio de mis muslos, tenía unos tirantes y todo el borde de mi pecho hasta la espalda tenía una tela de pelusas blanca y donde los tirantes se unían tenía unos moños negros, al igual que en medio de mis pechos, todo gritaba navidad por los colores, incluso traía un gorro de santa, pero decidí dejarlo fuera.
Podía sentir los dedos de Edward acariciar el material de las cintas de la tanga a juego, aun besándonos podía sentir ese calor familiar formarse en mi centro y podía sentir la presión de su miembro en mi abdomen, antes de que me diera cuenta estaba tumbada en la cama con él mirándome desde arriba fijamente.
-Eres realmente hermosa, y no sé qué hice para merecerte cariño – estire una mano y él obedientemente se acercó, mientras besaba yo intentaba desabotonar uno a uno los botones pero era tan difícil con sus labios bajando a mi pecho que termine rompiendo la camisa, baje mis manos hacia su pantalón, peleando con el cinturón, escuche y sentí una risita, pero vamos él estaba muy ocupado con mis pechos mientras yo intentaba desnudarlo, tarea difícil.
-Quítate esto – señale sus pantalones, obedientemente se los quito junto con sus bóxer, y se puso de nuevo sobre mí, bajo los tirantes por mis brazos haciendo que l prenda dejara al descubierto mis pechos, los dos jadeamos cuando puso su boca sobre mi pecho y jugaba con el otro entre sus dedos, mi pecho se endureció mientras lo succionaba, lleve mi mano hacia su miembro pero inmediatamente tomo las dos y las llevo arriba en mi cabeza, y me beso.
-Esta noche se trata de ti cariño, disfruta – dijo sin aliento y volvió a bajar a mi pecho.
-Pero…
-Déjame amarte – lentamente bajo pasando por mi cintura hasta llegar a mi sexo, luche contra la necesidad de frotar mis piernas y adivinando mi intención separo un poco y empezó a quitar mis bragas – estas se van – llevo sus dedos desde mis pies hasta llegar a mi sexo donde empezó a masajear lentamente, estaba segura que mis ojos rodaron en sus cuencas pues el placer que estaba sintiendo debería ser ilegal, podía sentir como ingresaba un dedo y luego dos, como los movía y como poco a poco mis paredes iban apretándose alrededor de él hasta que sin previo aviso sentí un nudo formarse en mi vientre explotando en mil luces en mis ojos, me deje caer en la cama mientras mis manos se relajaban de apretar fuertemente las sabanas, podía sentirlo hacer de regreso todo el camino hasta llegar a mis labios y probarme, no sé porque eso volvió a encenderme. Baje lentamente las manos por su ancha espalda hasta llegar a su respingón trasero y empujarlo hacia mí, pero él nos detuvo, ¿Qué? – no tengo puesta protección tengo que… - no lo de terminar.
-Tomo la píldora diariamente para regular mi periodo y estoy limpia y… - ok, como médicos los dos sabíamos de los riesgos de hacer esto sin protección pero llevábamos casi un año juntos y no veía que él anduviera con alguien, pero no estaba pegada a él las veinticuatro horas del día y…
Sus labios me regresaron a la realidad.
-Si estás bien con eso, yo estoy bien, sabes que no he estado con nadie y estoy limpio – volví a atraerlo hacia mí y esta vez dejo hacerse, haciendo que entrara en mí, sentí una pequeña molestia, pues no era precisamente pequeño, pulgada a pulgada lo sentí entrar en mí y como me ensanchaba, lo sentí quedarse quieto y repartir besos por todo mi rostro, estaba esperando a que fuera yo quien guiara el momento, me moví un poco ajustando mis caderas y entonces él empezó a moverse, apreté sus hombros.
-E…Edward – gemí sintiendo como sus caderas chocaban con las mías.
-¿E…Estas bien? – asentí y pude ver que empezaba a ralentizar sus embestidas.
-No te detengas.
-Pero…
-No vas a… a lastimarme, déjate llevar, pierde el control… mas, por favor más – él incremente sus envestidas mientras me besaba, podía sentir el gemido atorado en mi garganta, pero era imposible dejarlo salir, hasta que dejo mis labios y se detuvo en mi seno derecho, mordisqueándolo y jalándolo, no sé qué fue pero creo que una combinación de todo que me llevo al orgasmo haciéndome enterrar mis uñas en su espalda, y como la vez anterior dejándome en un espiral de locura, lo sentí moverse una, dos veces más y pude sentir el calor invadiéndome de su orgasmo dentro de mí, haciendo que perdiera sus fuerzas en sus brazos cayendo sobre mí, el peso extra era bien recibido y solo pude enrollar mis brazos y piernas sobre él, utilizando fuerza extra me envolvió en un abrazo y nos volteo dejándome sobre él, todavía dentro de mí. Sin poder detenerlo una sonrisa se asomó en mis labios, había hecho el amor con Edward ¡Por fin!
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.Pov Edward.
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Acababa de hacer el amor con Bella, una sonrisa se extendió en mi rostro pase mis manos por su desnuda espalda intentando no despertarla, poco habíamos dicho después de habernos abrazado, nos había girado para que estuviera más cómoda y después de unos minutos me salí de su interior, extrañando enseguida su calor, nos quedamos en silencio dándonos pequeñas caricias hasta quedarnos dormidos, escuchaba pequeños balbuceos de mi pequeña, así que con mucho cuidado deje a Bella sobre mi cama, ella balbuceo algunas cosas pero se abrazó a mi almohada, me lave mis manos y puse mis bóxer con una camiseta, tome el monitor y fui hacia la habitación de Cary, ella tenía sus pequeños ojos bien abiertos y solo eran cerca de las cuatro de la mañana, ella estaba limpia, así que la tome y me senté en la mecedora, golpeando su colita sobre el pañal algunas veces, podía sentirla tomar mi cabello de la nuca y jalarlo.
-Bueno fue una noche muy especial, pero no necesitas los detales, también creo que estos serán evitados hasta que tengas treinta – ella jalo de nuevo mi cabello.
-Papá – sonreí porque era simplemente tan irreal verme con un padre para esta pequeña bebe, pero la amaba así.
Seguí meciéndonos hasta quedarnos dormidos, reaccione cuando sentí el peso menos de Cary en mis brazos y juro que pensé que se me había caído, hasta que vi Bella inclinada en su cuna, ella solamente llevaba mi camisa, solo eso.
-Supongo que tuvieron una pijamada y no fui invitada.
-Lo siento, pero no quise despertarte, nos dormimos en alguna hora de la noche – dije abrazándola por detrás y llevando mis manos hacia sus pechos que respondieron gustosos, salimos de la habitación a trompicones hasta llegar a la nuestra y volver a quitarnos la ropa, era una suerte que no tuviéramos que ir al hospital.
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Estaba muy feliz de haber cumplido por hoy mi horario y agradecido de no volver hasta el siete de enero, Bella y yo habíamos cubierto consultas y guardias para poder estar esa semana con Cary y todos en la familia, ella cumplía un año, y aunque era egoísta, solo quería que fuera entre nosotros tres, había reservado un lugar increíble, que tenía playa y serían las primeras vacaciones como familia y me moría por ver la reacción de Cary al sentir el agua.
-¿Estás listo? – entre en la habitación de Luke donde Bella firmaba su alta, había pasado navidad aquí, pero estaba mucho mejor, la infección había cedido y aunque tenía que tornárselo con calma, pasaría año nuevo en casa, Bella y Rosalie le habían comprado un regalo, no sabía que era pero según Emmett su cuenta tenía muchos ceros más.
-Si Edward, Bella dice que no caminare por estos días pero después si, nos veremos hasta mi segunda fisioterapia.
-Eso está bien, por ahora preferimos dejarlo así y que el hueso se fortalezca, después vendrá el caminar mejor.
-Lo se, gracias a los dos por todo – los dos le despedimos y me voltee para besar a Bella, llevando mis manos hacia sus pechos.
-Estamos en la habitación de un paciente.
-Él ya no está – dije mientras masajeaba más sus pechos – podemos – me aleje antes de que la de limpieza entrara y tome el expediente para cubrir mi erección, ella solo se rio y negó saludando a la del aseo.
-Te dije, vamos a casa, igualmente si eres bueno, puede que los reyes magos lleguen antes igual que en navidad.
-Oh, he sido muy bueno – dije dándole una pequeña nalgada, para este tiempo estábamos en los lockers recogiendo nuestras cosas. Y es que desde navidad habíamos estado con las manos encima uno del otro, era casi imposible, era… absolutamente imposible no hacer el amor cada noche y en la mañana, era realmente bueno que Alice estuviera muy ocupada con Jasper y que este tuviera vacaciones. Era como si estuviéramos recuperando esos meses de tensión sexual, nos pusimos en camino en mi coche y rápidamente llegamos a casa de mis padres, por lo que veía papá no había llegado, pero el coche de mi madre estaba en su lugar habitual, ella tenía a Cary esta mañana ya que recibiríamos el año aquí con ellos y pasaríamos el día de mañana aquí y volaríamos al siguiente, ya que Alice y Jasper habían estado en navidad aquí, el año nuevo lo pasarían en casa de los padres de Jasper y para suerte de Bella nadie más invadiría nuestros festejos esta vez.
Supe que algo iba mal cuando al llegar al porche la puerta estaba abierta totalmente, estaba por decirle a Bella cuando ella entro corriendo delante mío, en la sala estaban los juguetes de Cary y su corral, podía oler algo quemado y fui hacia la cocina encontrando la estufa encendida y algo en un sartén quemándose, lo apague, esto estaba mal.
-¡EDWARD! – corrí ante el grito de Bella, estaba en las escaleras y mi madre estaba ahí en medio tirada, desmayada y con sangre, cuando Bella me vio subió las escaleras, supongo que viendo a Cary, tome mi teléfono para llamar a una ambulancia – no está, ¡Edward, no está! – no entendía.
-Bella cálmate ¿Qué pasa? – decía mientras checaba a mi madre, no quería moverla, porque realmente no sabía si había caído o aquí había quedado inconsciente.
-¡Cary! ¡Cary no está! Todo mi cuerpo se puso alerta y la mire, sus lágrimas caían por su rostro y solo podía escuchar sus palabras vagamente, mi niña no estaba, Cary no estaba. Mi mundo se vino abajo con esas tres palabras.
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Jane se asoma con una bandera blanca, pidiendo disculpas por tardar enormidad de tiempo sin actualizar, y por dejar ese final. Pero tengo tantas cosas en mi cabeza, una de ellas es que operaron a mi hermano. Está bien, gracias a Dios todo está evolucionando bien y él está bien, pero me había quedado en la parte donde tiene sexo y créanme, borre tres veces esa continuación y bueno eso salió, de verdad que no sabía cómo iniciar ni seguir, pero creo que quedo bien, dejen lindos y muchos comentarios para que yo actualice más rápido. Puro y vil chantaje, les leo y nos vemos con el siguiente capítulo, leo suposiciones de donde creen que este Cary.
Besos Jane.
