¡No quiero almorzar! – Le grité a mi madre desde mi cuarto, estaba ocupado en ese momento no quería que nadie me molestara, era mi momento.

Saqué de un cajón el cual tenía llave unas mallas y bragas de color rosa, también tenía unos tacones rojos, eran sexys. Era hora de hacerlo.

Me cambié de ropa y arreglé la cámara para las fotos que sacaría, la importancia era que no se me viera la cara, no quería ser descubierto, sería el payaso de forks si eso sucedía y nadie quería eso.

Vivía con Esme, que era mi madre, mi padre había fallecido hace algunos años, y como yo soy el menor de mis hermanos me quedé con ella ayudándola con lo que necesitaba.

El dinero me lo ganaba de una forma digamos extraña, vendía fotos en ropa interior de mujer, se ganaba bastante, los hombres tienen algunos fetiches un poco extraños y yo lo agradecía.

Mientras posaba de formas sensuales pensaba en que diría mi padre si supiera lo que hacía para ayudar en la casa, cabe destacar también que yo no soy gay, solo afeminado lo admito, pero las mujeres me atraen.

Cuando me terminé de sacar fotografías las pasé de inmediato al computador para ver cuál era la mejor, escogí tres y las subí. Me cambié ropa y bajé a hablar con mi mamá, le di un beso en la mejilla y nos pusimos a conversar.

"¿Alguna vez me dirás en que trabajas hijo? – Me preguntó como si hubiera sospechado algo.

-"Vendo Éxtasis en internet, me pagan bien" – Reí, mi madre me pegó con la mano en la cabeza de manera suave.

-"Tonto, solo quiero saber si es preocupante o no." – Me dijo preocupada

-"No es preocupante mamá, cálmate, solo es un trabajo limpio y decente"- Decente no era.

Nos quedamos viendo televisión, hasta que el sueño me bajó, me despedí de ella y me fui a acostar, pero primero debía revisar cuanto había ganado ese día y cuantos followers había ganado este día.

Hubiera aplaudido de felicidad si es que no me hubiera dado cuenta de algo que no debía verse en la foto.

Yo tenía un tatuaje en la pierna, no era muy grande pero cualquiera que viera la foto lo relacionaría conmigo ya que era el nombre de mis padres.

-"Mierda" – Bajé la foto inmediatamente de la plataforma asustado, siempre me dedicaba a revisar las fotos para que eso no se viera y ahora no lo había hecho, lo había arruinado. O puede que en este pueblo tan pequeño la gente no sepa que sea esa página.

Me costó un poco dormir esa noche, pero lo logré, traté de no preocuparme mucho y mañana saldría a comprar bragas nuevas de diferentes colores para fotos más profesionales.

Al otro día estaba listo para ir a comprar ropa, le dije a mi madre y salí al centro comercial, en el camino me encontré con Jacob un amigo de la infancia, era mi momento.

-"¿Jacob me acompañarías a comprar algo muy privado?" – Le dije, el aceptó.

Entramos a una tienda de lencería, Jacob no entendía por qué así que le expliqué.

-"Es para una chica que me gusta, sé que no es un regalo muy indicado pero quiero hacerlo."- El solo asintió y entramos.

Habían demasiados diseños, me sentí muy gay pero me gustaba. Empecé a buscar alguna que fuera de mi interés, Jacob me mostraba algunas que a él le gustaban, la gente de ahí nos miraba raro, éramos hombres en una tienda de chicas.

Encontré algunos que me gustaron así que los compraría, estaba mirando hacia abajo cuando siento a alguien a mi lado que se quedó mirándome. Era una chica, delgada de pelo verde, se acercó a mí y al oído me dijo

"Me gustaron las ultimas fotos que subiste, creo que un color turquesa se te vería bien" Y se fue.

Yo quedé petrificado, ella sabía quién era, mierda. ¿Qué iba a hacer ahora?