.
Advertencias del capítulo: (Lenguaje obsceno)
.
Disclaimer: Ranma 1/2 y sus personajes NO me pertenece
.
Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.
.
Notas iniciales: El capítulo es muy complejo ya que finalmente se explica de lo que se trata la pócima, lo cual quiere decir que para que puedan absorber mejor la información intente explicarlo en tres enfoques diferentes, por lo que se puede volver un poco repetitivo, pero siempre con el fin de que lo puedan comprender mejor.
Al final del capítulo intentare dar también una explicación menos compleja.
(*): el significado/explicación de dichas palabras se encuentra en las notas finales.
.
CHAPTER 17
.
.
.
.
.
.
—Así es ex prometido – ella asintió con parsimonia – Encontré al vendedor.
Ranma soltó un jadeo, exhalando bruscamente el aire retenido. Sintió que el pecho le dolía y se dio cuenta hasta ese momento de lo rápido que le latía el corazón.
Se sintió tan aliviado, que por un momento pareció que el cuerpo se le aflojaba completamente, de tal manera que sus miembros se sintieron pesados. Era una sensación peculiar, extraña, algo que jamás había experimentado.
—Lo supuse – susurro Tofu acomodándose una vez más las gafas.
—Tengo mis métodos – Cologne se encogió de hombros con un gesto de desinterés.
—Me imagino, sus años están dotados de experiencia – el pelicafé asintió.
—Claro que sí…
—Y… – Ranma carraspeo al notar que apenas había murmurando débilmente – ¿Dónde está ahora?
—Actualmente se encuentra fuera de Nerima – lo miro con seriedad.
—¿Fuera de Nerima? – parpadeo un par de veces, incrédulo ¿Qué se suponía que era eso? ¿Es que acaso disfrutaba de darle un poco de esperanza para luego quitársela tan abruptamente?
—Estará aquí en dos días – asintió suspirando – Realmente fue difícil contactar con él, pero resultó ser un buen conocido mío y logré convencerlo de estar aquí para entonces. Así que tienes este tiempo para prepararte para cuando él venga.
—¿Prepararme?
—Claro, para las preguntas que quieres hacerle. Jiang es un hombre muy ocupado. Es uno de los comerciantes más cotizados en el mercado, de aquí y de China. Probablemente no pueda estar por estos lares más que unos días.
—Pero…
—Es una persona muy cooperadora.
—Está bien – Tofu le dio una mirada de seriedad a Ranma antes de continuar – Nosotros estaremos esperando la visita del señor Jiang.
—Muy bien… ya se me había ocurrido que fuera aquí – observó al moreno con los ojos entrecerrados – Es evidente que no puedes acercarte al café.
—Claro – ni quería, aunque Ranma se abstuvo de comentarlo.
—Bueno… ya te proporcione la información que debía – dio media vuelta rápidamente.
—Si.
—Espero que valga la pena – se empezó a alejar.
—Espere… – Ranma la siguió al instante, recordando las palabras de Ukyo. Su amiga le había dicho que no confiaba en Cologne y hablando con la verdad, él también tenía sus dudas cuando le pidió algo a cambio de aquel favor, pero no había querido exteriorizarlas – Acerca de eso…
—A su debido tiempo lo sabrás – y sin agregar más, simplemente se alejo.
Ranma observó con el ceño fruncido como su figura pequeña se perdía ágilmente entre la multitud. No pudo obviar el escalofrío de precaución que recorrió su piel en ese momento, pero se negó a dejarse llevar por el pánico habiendo otras cosas en las cuales centrarse.
Se encamino nuevamente hacia el consultorio del doctor y noto que la puerta aún estaba abierta. El hombre se encontraba sentado una vez más tras su escritorio. Tenía varios libros extendidos en la superficie de madera y parecía muy ensimismado en la lectura.
—Ranma.. ven aquí – ni siquiera había realizado ningún sonido, pero Tofu había sido capaz de percibirlo. El Saotome no dudo en acercarse.
—Diga…
—En primer lugar, toma asiento… ¿Cómo sigues? – levantó la mirada y se acomodo los lentes – ¿Aún te sientes mal?
—No, ya no.
—¿Quieres hablarme de ello? ¿Qué sucedió?
Ranma se sentó en la silla frente al escritorio y entrelazó sus manos fijando la mirada en sus dedos apretados.
—Dijiste que Akane se iba – Tofu intento instarlo a hablar luego de unos minutos – ¿Adónde se va?
—Ella… aplicó para la universidad de Tokio.
—Uff… Vaya, ya veo – el hombre dejo lo que hacía y se inclinó hasta apoyarse en el respaldo de la silla.
—Si.
—Akane es una chica muy inteligente, es bueno que quiera avanzar en sus estudios. La universidad de Tokio es considerada la mejor en Japón, por su variedad de carreras y su excelente educación. Si ella logra entrar será un orgullo.
—Si, pero… – Ranma le miro sorprendido – Digo, ella no recuerda, si Akane recordara, si ella…
—¿Crees que si Akane no hubiera perdido sus sentimientos por ti ella jamás lo habría considerado? – el hombro lo miro por un segundo – ¿Nunca te lo había comentado antes? No creo que la pócima hubiera influenciado tanto en sus decisiones para el futuro, sin embargo… no la conozco tanto como tú Ranma. En fin… ¿Quieres ver lo que encontré?
Aunque quería refutar lo que le había dicho, Ranma decidió centrarse en lo importante. Se inclinó hasta que estuvo sentado a la orilla de su asiento y miro los documentos que tenía Tofu extendidos.
—Si, claro.
—Bien… déjame poner un poco de orden por aquí – Tomo los libros y los cerro, acomodo algunos a un lado y dejo solo uno justo en el centro.
—Encontré algo que se remonta al Periodo Edo, más específicamente a la Segunda Dinastía Sho. Es una leyenda muy vieja y poco conocida.
—¿Una leyenda? Un momento… el periodo Edo es de… ¿Japón?
—Así es… aunque investigue mucho en escrituras antiguas chinas y dentro del campo medicinal natural, no logré encontrar nada que pudiera relacionarse con la pócima y los efectos adversos que ha presentado Akane.
—Pero es un producto chino… al menos, creí que lo era.
—Lo asumimos solo por lógica, pero realmente creo que esta es la verdadera pócima.
—Pero… entonces, siempre estuvo aquí.
—Yo tampoco lo habría supuesto. Pero tengo un muy buen amigo en la universidad de Tsukuba, es un historiador muy reconocido y es bastante bueno en su campo. Fue él quien sugirió que investigará acerca de esta leyenda. Al parecer cuando empecé a contarle lo que había sucedido y los efectos que se presentaron en Akane, encontró alguna similitud.
—Pero… no entiendo. Si hay similitud ¿Cómo no pudimos encontrarla antes?
—No es tan fácil como parece Ranma. Bueno, como te dije, la leyenda inicia en el Periodo Edo, en ese entonces…
—Un momento… – frunció el ceño en su dirección – Antes que nada, bueno… realmente ¿Es parecido a lo que le sucede a Akane?
—Espera y verás – se inclinó sobre el escritorio y paso unas páginas, luego volteó el libro y le señaló una ilustración.
—Y eso es…
—Ella es Hinako, la princesa Hinako, obtuvo el título por su belleza. Era la única hija del señor feudal del Clan Maeda, Toshitsugu Maeda.
—Creo haber escuchado de ese clan
—Asumo que sí, el clan Maeda fue uno de los clanes más conocidos del periodo Edo, de hecho, fue considerado el mejor dentro de los clanes que servían al emperador Hideyoshi Toyotomi, debido a su antigüedad y lealtad.
—Si, si.
—Pues bien, para empezar te adentrare un poco en la historia para que comprendas mejor el punto de todo. El emperador tenía un general cuyo poder era inmenso, tanto que básicamente podría considerarse incluso más poderoso que el mismo emperador. Cuando esté murió, el título debía pasar a su sobrino, Hideyori Toyotomi, pero el general que te mencioné antes, Tokugawa Ieyasu, solicito el título también, por lo que se le permitió liberar una batalla por quién se quedaba con el título de emperador de Japón ¿Quién crees que ganó dicha batalla?
—Espere… – Ranma llevo una mano a su cabeza – No entiendo que tiene que ver con esto…
—Ya voy a llegar al punto Ranma, solo intenta absorber toda la información que puedas. Veamos… ¿Cómo te lo explico?
—Recuerdo más o menos la historia del Periodo Edo, Ieyasu Tokugawa comenzó siendo un soberano feudal con mucho poder, tanto que tenía un ejército completo a su mando, debido a este mismo poder el emperador le dio el título de Shogun* con el fin de mantenerlo a raya considerando que para entonces era prácticamente el dueño de todo Japón.
—Así es, habían varios señores feudales bajo su favor y esto se potenció cuando se convirtió en emperador – Tofu suspiro – Era un hombre de temer y como tal, todo mundo le debía respeto.
—Me imagino, pero que tiene que ver la princesa Hinako.
—Fue su esposa ¿no lo sabias?
Ranma intento recordar. Realmente no lo había escuchado, aunque tampoco estaba muy interesado en la historia.
—Pues no, aún así ¿Qué tiene que ver el hechizo aquí?
—Ella estaba enamorada de alguien mas. Cuando Ieyasu tomo el poder, aunque muchos creían que Japón había caído en las peores manos, resultó uno de los mejores emperadores de la historia. Era un hombre culto e inteligente además de un guerrero letal, fue lo suficientemente generoso con los señores feudales por lo que les proveyó de riquezas y soldados aunque con las limitaciones suficientes para que nunca se revelarán ante él.
—Ohh…
—Así es, una persona de admirar. Respetaba mucho a cada señor feudal, debido a que no quería ningún disgusto que pudiera disminuir su creciente simpatía, por lo que les permitió contraer matrimonios con señoritas de sangre real, siempre respetando sus gustos.
—Matrimonios…
—Hinako era muy joven en ese entonces por lo que, aunque despertó el interés del emperador, este espero los años correctos para permitirle convertirse en mujer; aunque parecía, no era un hombre cruel. Recalque la parte de su respeto a los señores feudales, pues en el caso de que alguno pidiera la mano de Hinako en matrimonio, debido a que no existía compromiso de por medio, este nunca se la negaría, aún cuando necesitaban su autorización para contraer nupcias.
—Ya veo.
—Eso lo sabía perfectamente Hinako. Ella se encontraba enamorada de otro señor feudal, el joven Nakamura Eiji. La leyenda no profundiza en la relación que tuvieron Hinako y Eiji, pero mi amigo asegura que se conocían desde la infancia dado unas cartas que se revelaron hace unos años.
El moreno asintió, hasta el momento y si se centraba únicamente en la historia que escuchaba, podía comprender lo que Tofu decía.
—Al parecer Eiji no correspondía el amor de Hinako, pese a que la apreciaba. Ella estaba a poco tiempo de cumplir la edad para casarse y el emperador ya había declarado sus intenciones de pedir su mano. Aunque Hinako confesó sus sentimientos a Eiji, él se vio en la obligación de rechazarla, pues no quería la enemistad de Ieyasu.
Ranma lo observó con seriedad, al tanto de todas y cada una de sus palabras. Aunque las preguntas pugnaban por brotar de sus labios, se abstuvo de dejarlas salir decidiendo permitirle a Tofu terminar la historia. Aún habían muchas incógnitas en su mente, algo le decía que podría resolverlas al escuchar el final del relato.
—Hinako sabía que se le acababa el tiempo. En vista de ello decidió consultar a una bruja que decía poder contactar con los dioses.
—¿Los dioses? – joder, que parecía un cuento de niños.
—Así es. Al parecer hizo contacto con el Dios Aizen* ¿Lo conoces?
—¿Aizen?
—Verás, es el dios del amor y la sabiduría, es el único que atendió su llamado. Hinako quería algo que pudiera fomentar el amor de Eiji y decidió seguir las instrucciones de Aizen aún cuando la bruja se lo advirtió.
—¿Le advirtió? ¿Por qué? ¿Aizen no era un Dios bueno?
—El hechizo poseía una contraparte, todo hechizo lo hace. La bruja le dio dos semillas que debía plantar y dejar florecer, de ellas nacería una hierba cuyo poder sería extraordinario.
—¿Hierba? – Ranma le observó sorprendido – Quiero decir… ¿La hierba con la que se hizo el té? ¿La pócima?
—Así parece – Tofu asintió – Hinako siguió los pasos al pie de la letra. En el último verano antes de sus dieciocho años, la semilla floreció y le permitió obtener las hojas con el poder del amor. Ella decidió hacer un té con ellas y lo tomo.
—Espere – Ranma se puso de pie de un salto -- ¿Cómo que lo tomo ella? ¿No sé supone que se lo debía dar a Eingi o como se llame?
—Pues no sé exactamente que sucedió, pero fue ella quien tomo el té y pidió el deseo.
—¿Un deseo? ¿Ella tomó el té? Entonces… ¿Shampoo debía tomar ella el té y no dármelo a mi? ¿Todo esto se podría haber evitado?
—Puede ser que Shampoo no lo supiera, pero la persona que toma el té es quien tiene la posibilidad de pedir un deseo.
—Ya veo – no entendía nada, pero aún así se obligó a volver a tomar asiento – Entonces Hinako pidió que Eingi se enamorara de ella.
—Eiji – le corrigió – Así es y pareció así por un tiempo. Eiji inicio un cortejo y la visito durante unas semanas. Al parecer incluso hablo con su padre para pedirle la mano de su hija en compromiso. Aunque el señor feudal no lo acepto realmente, tampoco lo rechazó, debido a que Hinako le había confesado su amor por el joven señor feudal desde antes.
—Pero ¿Cómo ella termino casada con el emperador entonces?
—Te dije que la bruja le advirtió que el hechizo de Aizen era engañoso.
—Así es… pero si él la cortejo es porque la amaba ¿cierto? Al menos… el hechizo logro su cometido.
—Es así, pero… Hinako empezó a actuar diferente. Menos entusiasta y mucho menos cariñosa con Eiji. A pesar de haber confesado su amor, al parecer su interés romántico por el señor feudal empezó a menguar hasta un punto en el que decidió romper su relación y comunicación con Eiji. Cuando intentaron preguntarle qué sucedía o porque ya no amaba a Eiji, ella empezó a sufrir fuertes dolores de cabeza – miro a Ranma con seriedad – ¿Te parece conocido?
—Akane – jadeo.
—Correcto. Al parecer el hechizo logro su cometido, pero a cambio le obligó a olvidar su amor por Eiji. Debido a que no existía ningún compromiso, Hinako termino aceptando el cortejo del emperador y poco después se casaron. Eiji perdió el amor de Hinako para siempre y decidió no luchar por el en vista de la clara desventaja que suponía enfrentarse a Ieyasu. Al final la historia siguió su curso hasta el día de hoy.
—Pero, pero… ¿Por qué lo olvido? – llevo una mano a su cabeza – Realmente no entiendo nada.
—Pues yo tampoco. Al menos no sé cómo podríamos detener el hechizo. Leí todos los escritos que mi amigo me mandó a través del fax y también intenté buscar más de la leyenda, pero no encontré nada.
—Dijo que… la bruja le advirtió del hechizo ¿cierto? Ella dijo que el hechizo era engañoso.
—Así es, pero no hay registro alguno del porque de sus palabras. Solo se sabe que dijo la verdad, pues al fin de cuentas, el hechizo se volvió en contra de Hinako.
Ranma se permitió un momento para pensar. Su mente era un caos intentando encontrarle el sentido a cada palabra que había absorbido. Tofu había encontrado el hechizo tal como le había asegurado, pero eso no les ayudaba en lo absoluto con el problema principal ¿Cómo cancelar el hechizo de la pócima?
Intento enumerar lo más importante de todo lo que el doctor le había dicho. El hechizo se remontaba a mucho tiempo atrás. Hinako había querido enamorar al señor feudal Eiji, por lo que había consultado con una bruja. El dios Aizen le permitió la posibilidad le lograr su meta dándole un par de semillas, cuya planta al florecer sería una potente hierba capaz de realizar un hechizo de amor. Hinako había pedido su deseo, pero mientras Eiji se enamoraba, ella sufría un efecto contrario. Y finalmente… un momento ¿Deseo? Hinako había pedido un deseo.
—Doctor – Ranma se puso de pie de un salto, plantando las manos fuertemente contra el escritorio – Usted dijo que Hinako había pedido un deseo ¿cierto?
—Así es – noto como abría ligeramente los ojos – Claro, lo había pensado antes, pero hasta ahora realmente lo tomo en cuenta – dio rápidamente la vuelta al libro y pasó las hojas con presura.
—Si, si Hinako tomo un deseo eso significa…
—Que Akane también lo hizo – susurraron al mismo tiempo.
Ranma volvió a caer sobre el asiento de golpe, sorprendido. Shampoo hizo todo mal desde un inicio. No había tenido la necesidad de involucrarlos en ningún momento. Aunque de ser así, todo habría salido peor aún y sería él quien lastimaría a Akane en caso contrario, suponiendo que seguramente Shampoo habría pedido que se enamorara de ella.
No sabía que tan diferente sería la situación, pero considerándolo desde esa perspectiva, se dio cuenta con tristeza que era mejor así. Mejor su dolor y no el de Akane ¿cierto?
El deseo de Hinako le había obligado a perder su amor por Eiji, el deseo que ella pidió había sido para qué él la amara. Frunció el ceño considerándolo un momento más, observó de reojo que Tofu había vuelto su atención a su libro.
Akane pidió un deseo al igual que Hinako ¿Qué sería? ¿Por qué Hinako habría perdido su amor por Eiji? Si su deseo fue de amor ¿Por qué el hechizo habría exigido lo contrario? Por amor en equivalencia ¿sería desamor? ¿Era eso posible? Y si era así ¿Qué había pedido Akane?
Apoyo los codos en sus muslos y enterró los dedos en su cabellera, despeinándola.
Intento enumerar nuevamente cada uno de sus cambios.
Era dulce, amable, buena cocinera, mucho mas femenina y receptiva a las atenciones de las personas. Aunque en un inicio había parecido que estaba bastante más interesada en los hombres, de un tiempo a ese, noto que no era así. Que de hecho parecía más bien solo muy afable con las personas en general.
Sabía de antemano que era el objeto de su amor, por lo que de alguna manera el hechizo debería de relacionarlo. De ser así ¿Ella habría deseado que cambiará? No, no lo creía. Akane le había aceptado con todo y sus defectos, tristemente se daba cuenta que en todo caso, no era recíproco, al menos no lo había parecido por la cantidad de veces y la manera tan déspota en la que le señalaba que debería cambiar.
No sabía que pensar. Eran tantas las opciones. Preguntarle a Akane no era ni siquiera una posibilidad considerando los dolores de cabeza que ella sufría ¿Valdría la pena causarle dolor para saber la verdad tras su deseo? ¿Akane estaría siquiera consciente de que había pedido un deseo? Recordó la última vez y la sensación que le había acometido cuando cayó inerte en sus brazos. No era algo por lo que deseaba pasar una vez más.
—Mierda… no sé qué pensar – gruño entre dientes.
—No te preocupes Ranma – Tofu lo miro apenas levantando el rostro – Mira, mejor ayúdame a leer estos textos, talvez encontramos algo más ¿no te parece?
—Si, claro.
Transcurrieron unas horas antes de que Tofu decidiera tomar una pausa para preparar el almuerzo. Ranma lo agradeció internamente, notando el ligero, pero insistente dolor en un costado de su cabeza. Aunque por un momento considero volver al Dojo, el pelicafé le había invitado a almorzar con él y lo que menos deseaba era ver a Akane en ese momento. No sabría cómo reaccionar ante ella y lo que había sucedido esa mañana.
Recordó su tierno entusiasmo cuando había anunciado lo de la solicitud a la Universidad de Tokio. Hacia mucho no la veía actuar de esa manera, con tanta alegría. Cual niña pequeña luego de recibir un presente en navidad. Con tanta luz como para iluminar la maldita estancia y causar un incendio en su pecho.
También podía recordar la manera en que la luz de su sonrisa se había apagado, mientras la reacción de su familia marchitaba su felicidad. Por un momento había querido hacer las mismas preguntas y reclamarle por pensar siquiera en dejarle.
"¿Porque Akane?"
"¿Ya no soy suficiente?"
"¿Realmente dejaste de amarme?"
"¿Que haría yo si tú me dejas y te alejas?"
Había querido pararse y tomarla en brazos, besarla hasta convencerla de que pertenecía ahí, a sus brazos, a su lado, a él.
Instintivamente, su primer pensamiento al considerar que ella se fuera era no dejarla ir, por ello más que nunca estaba decidido a acabar con el hechizo, si Akane recordaba su amor por él nunca se iría ¿cierto?
—"¿Crees que si Akane no hubiera perdido sus sentimientos por ti ella jamás lo habría considerado"
En el pasado habría creído que si. Estaba tan pagado de si mismo que jamás se le habría pasado por la cabeza que ella pudiera siquiera considerar el dejarlo o alejarse de él. Akane jamás lo intentaría, porque lo amaba.
Sin embargo, mientras más pensaba en ello más recordaba aquellos pequeños momentos que había pasado por alto.
—"Ranma ¿Cómo crees que sería salir de Nerima?"
—"¿Piensas que podamos estudiar en alguna otra universidad que no sea la local?"
—"Sabes Ranma… Hoy estuve escuchando sobre algunas buenas universidades"
—"¿Hay alguna… posibilidad de que consideres estudiar fuera?"
Habían sido tantas ocasiones y en cada una de ella su respuesta fue negativa. Incluso en ese momento, mientras consideraba realmente la posibilidad de salir de ahí, se dio cuenta que no lo deseaba.
En muchas ocasiones se había jactado de que no se sentía apegado al Dojo o a Nerima, incluso de que era capaz de vivir o estar en cualquier lado, pero en ese momento, luego de tres años con la familia Tendo, de haberse reencontrado con su madre, de tantas cosas ¿Podía tan solo irse?
No lo sabía, pero mientras lo descubría no podía dejar que Akane se alejara
¿Qué se supone que debía hacer?
—Ranma… ya volví – Tofu se acercó al escritorio con dos razones grandes – Toma.
Dejo uno de las raciones frente a él, se trataba de una sopa con fideos de udon, desprendía un aroma exquisito y no dudo en decírselo. El primer bocado fue celestial.
—Está muy bueno ¿cierto?
—Si, así es.
—Es para recuperar energías. Aún nos quedan algunos textos por leer ¿Tienes algo más que hacer hoy?
—No, no realmente – se apresuró a contestar.
—Bien.
[•••]
Acababa de oscurecer cuando volvió al Dojo. Había pasado toda la tarde con el Dr. Tofu y lastimosamente no consiguieron más información de la que ya tenían o alguna otra fuente que pudiera darles más pistas. La leyenda de Hinako se mantuvo intacta al parecer a través de los años y no tenía ningún cambio además de lo que Tofu le había relatado en un inicio.
No habían encontrado nada del deseo o de lo que este significaba e implicaba. Tampoco hallaron una manera de cancelar el hechizo o algún indicio que les indicara el camino a seguir. Aunque habían encontrado el origen de la pócima, Ranma se sentía exactamente en el mismo lugar. Al borde de un abismo y cada vez más frustrado.
Cuando llegó a las puertas principales del Dojo intento abrir, pero se encontró con que estaban cerradas desde adentro. Tomo un impulso y salto rápidamente cayendo al otro lado de pie. Las luces del interior se hallaban ya encendidas e iluminaban parte del camino. Estaba apunto de entrar cuando noto una figura solitaria en el techo.
La luna se encontraba escondida tras oscuras nubes y la oscuridad le impidió distinguir de quién se trataba, pero supo automáticamente que era Akane.
No sabía si deseaba verla o si estaba lo suficientemente preparado para hacerlo, no cuando aún no tenía idea de cómo reaccionar acerca de Tokio, sin embargo, no podía simplemente pasar de ella.
Soltó un gruñido mientras daba un salto cayendo sobre el tejado. Caminó despacio, pues sus pies desnudos habían sufrido suficiente hasta el momento. Akane lo percibió antes de que se acercara completamente a ella, pudo notarlo por la manera en que su cuerpo se tenso un segundo entero.
Tenia el rostro enterrado entre sus rodillas, las cuales abrazaba contra su pecho, estaba hecha una bola, tan pequeña y sola. Ranma sintió como se le encogía el pecho mientras lentamente se acercaba.
Intento mantener la distancia, pero se dio cuenta de que esa misma sensación que le impulsaba a alejarse de ella, era exactamente igual a la que le instaba fuertemente a acercarse un poco más, tan solo un poco más. Lo suficiente para que supiera que ella estaba ahí, que no le había dejado, que no le dejaría.
Se acomodo a un lado de Akane y fijo la mirada en el cielo. Las estrellas estaban apenas apareciendo aún cuando el firmamento se había oscurecido lo suficiente. La luna asomaba a un lado, tímidamente tras las gruesas nubes. Dio una mirada de reojo, dándose cuenta que Akane seguía en la misma posición. No sabía si ella tenía el conocimiento de que era él quien estaba a su lado, pues en ningún momento había levantado el rostro.
Pasaron un par de minutos en los que ninguno dijo nada. Ranma le permitió el silencio, a sabiendas de que posiblemente su compañía era lo único que necesitaba y Akane no intento tampoco erguirse o hacerle notar que sabía que se encontraba ahí. No le molestó. No estaba seguro aún si deseaba iniciar una conversación con ella y no quería pensarlo demasiado.
Transcurrieron algunos minutos más antes de que decidiera hablar. Tomo una profunda inhalación, tan lentamente que escucho el silbido de su propia respiración, luego miro la cabeza morena de Akane fijamente y soltó el aire.
—¿Estás bien? – ella pareció sobresaltarse, pero no contesto.
Ranma espero unos segundos, considerando el hecho de que talvez realmente no quería hablar, estaba por rendirse cuando noto que los hombros femeninos temblaban ligeramente. Le preocupo bastante que estuviera llorando, pero Akane levantó el rostro y lo apoyo de lado, mirándole fijamente.
Tenía el rostro seco, pero su mirada no era tan brillante y alegre cómo esa mañana que la había dejado, le acometió el impulso abrumador de pasar un brazo por sus hombros y pegarla a su costado para ofrecerle consuelo, pero supo frenarlo apretando los puños.
No despegó la mirada de sus ojos y Akane tampoco lo hizo.
—Ranma… – susurro dulcemente. El cabello del flequillo le caía sobre la frente, sintió el deseo de deslizar sus dedos por las sedosas hebras. De tocarla, tan solo tocarla.
—¿Que sucede?
Akane suspiro suavemente.
—Nada… – desvió la mirada al frente, irguiendo la espalda y apoyando la barbilla en una de sus rodillas.
—Ahh… – no podía obligarla a hablar.
—Te… perdiste toda la tarde – susurro ella un momento después.
Ranma desvió la mirada al frente también y trago saliva.
—Si, bueno… tuve que hacer algo.
—Te fuiste muy abruptamente ¿Te molestaste también por lo de la carta?
El moreno retuvo la respiración, sorprendido porque fuera Akane quien sacará el tema. Instantáneamente pensó que no le había molestado, eso no se acercaba ni siquiera un poco a todo lo que había sentido. Dolor. Desesperación. Angustia. Desesperanza.
—No Akane, no me moleste.
Ella volvió a suspirar y se estremeció. No hacia frío.
—Todo se complicó.
—Si.
—No creí que… sabía que papá no estaría de acuerdo con lo de la universidad, pero espere que los demás me apoyaran.
Él tampoco lo había hecho y el dolor que percibió en su voz también le lastimo y le hizo más consciente que nunca de lo mal que manejó la situación ¿Qué pensaría Akane de él ahora? ¿Le creería un egoísta?
—¿Quieres irte a Tokio?
—Creo que es algo que he considerado por un tiempo – susurro ella – Digo, de un tiempo a acá. No sé, salir de Nerima… ya sabes, conocer otro lugar.
—Pero creí que… te gustaba tu hogar.
—Claro que sí, amó Nerima, pero también quiero conocer más. Estudiar en Tokio debe ser toda una experiencia ¿no lo crees?
—Si… – ¿Por qué ahora Akane?
—Aún no estoy segura – noto que ella llevaba una mano a su cabello y empezaba a jugar con un mechón – Es difícil decidir lo que será de nuestro futuro. No quiero equivocarme ¿no te pasa a ti también Ranma?
Sus miedos eran más profundos que eso, pero no quería que Akane lo supiera.
—Creo que a todos nos pasa.
—Puede ser cierto… es más difícil de lo que parecía cuando era niña.
—Si.
Ambos suspiraron y fijaron la mirada al frente, perdiéndose en sus pensamientos, alejándose cada vez más del otro.
—¿Ya sabes lo que estudiaras?
—Creo saberlo – respondió Akane luego de un momento – Me gusta enseñar y… también me gustan los niños. Creo que se me daría bien alguna carrera de educación.
—Se que si – Ranma la observó de reojo, ambos cruzaron miradas – Serás muy buena en ello. Estoy seguro que… lo harás muy bien.
—Gracias – Akane fue la primera en voltear el rostro, tenía las mejillas enrojecidas – Aprecio que lo creas… – su voz se fue haciendo más suave y débil –… Realmente lo hago.
—Akane…
—Todos… reaccionaron tan mal cuando anuncie lo de Tokio. Creí que tú tampoco lo aprobabas – noto como le temblaban los hombros.
Quería decirle que la apoyaría en todo y que estaría a su lado en cualquier momento, pero no podía mentir. No quería que ella se fuera, no quería que Akane se alejara y le dejara ¿Qué se supone que debía hacer?
Levantó una mano temblorosa y la poso en el hombro femenino dudativamente. Akane respingo y le levantó el rostro observándole sorprendida, tenía la mirada brillante y llena de lágrimas, le hizo más consciente aún del dolor ligero, pero persistente en su pecho.
—Lo que hagas está bien Akane – un ligero nudo se formó en su garganta, pero se apresuró a tragar saliva para pasarlo – No te preocupes por nada más.
—¿En serio lo crees? – una lágrima se deslizó por su mejilla derecha, pero ella se apresuró a eliminarla con una sonrisa trémula – Ranma… yo…
Los ojos castaños le brillaban nuevamente con tanta intensidad que fue consciente del abrumador calor que encendía su corazón. Justo en ese momento se parecía a la Akane de siempre, a la Akane de antes, a la chica que él amaba.
No podía verla así, teniéndola tan cerca y sabiendo que no podía tocarla, sabiendo que sus sentimientos no la alcanzaban, sabiendo que a cada momento se hacía más inalcanzable.
¿Habría alguna manera de recuperarla? ¿Qué haría si no era así? ¿Cómo podría dejarla ir sabiendo que una parte de su corazón se iría con ella?
—Ven conmigo Ranma – escucho el susurro de la dulce voz de Akane.
Ranma parpadeo, sorprendido.
—¿Cómo?... – la miro como si no comprendiera sus palabras.
—Si… – ella sonrió – Aplica tú también a la universidad de Tokio, puedes… puedes venir también.
—¿Aplicar a Tokio? – le tomo unos segundos comprender lo que ella decía.
Estar con ella si no había posibilidad de romper el hechizo. Estar a su lado y experimentar una más de las etapas de la vida juntos.
—Si, puedes intentarlo… podemos, podemos hablar con los profesores y… puedes intentar aplicar a una beca… – la mano de Ranma cayó pesadamente sobre su cabeza deteniendo su tartamudeo.
Cuando Akane levantó la mirada observó la sonrisa ligera que él le dedicaba. Su mirada era también demasiado intensa. Profunda, tristeza y melancólica.
—Mis notas distan de ser perfectas Akane – le alboroto el cabello antes de soltarla y volver la mirada hacia enfrente.
—¡Oye!... Puedes aplicar a una beca de deporte, al menos intentarlo y…
—Ese es tu sueño y no el mío – susurro él.
—¿Y cuál es tu sueño?
Ranma volvió el rostro hacia ella y la miro fijamente por tanto tiempo y con tanta intensidad que Akane se sintió nerviosa y acalorada. El pulso se le acelero y fue plenamente consciente de Ranma como hombre.
—¿Ranma?... – odio el tartamudeo en su voz.
—Aún es muy pronto para saberlo – él encogió un hombro y suspiro – Aunque intente aplicar a la universidad de Tokio no tengo ni el índice, ni las referencias, ni los créditos necesarios Akane. No debemos soñar con lo inalcanzable ¿no lo crees?
—Pero si no lo intentas… ¿Cómo sabes que no va a funcionar?
—Lo sé… – declaró con firmeza – Ahora solo tengo una opción.
—¿Que? ¿De que se trata? – ella le miro confundida.
—Tu por lo contrario – ignoro su pregunta mientras la observaba de reojo – Eres una grandiosa estudiante.
El halago le acelero el pulso, sintió como un halo de calor abarrotaba sus mejillas.
—¿En serio lo piensas?
—Sabes que sí – volteó el rostro hacia ella – Si en algo nos parecemos, es en que siempre conseguimos lo que queremos.
—Somos solo dos cabezas duras.
—Definitivamente – sonrió, Akane se rió entre dientes.
Ranma noto como su expresión de jubiló desaparecía lentamente. No sabía que había sucedido o que podría estar pasando por su mente para quitarle la sonrisa con tanta facilidad.
Estaba por decir algo, cuando Akane le interrumpió.
—Si me llegó a ir… te voy a extrañar mucho Ranma.
Sus palabras tuviera el efecto de una roca cayendo al agua. El primer impacto fue brutal y las secuelas de las ondas, le recorrieron el pecho acariciándole dulcemente el alma. El nudo en su garganta volvió y tuvo que apartar la mirada de ella antes de deshonrarse de alguna manera. El dolor le ahogaba y todo era oscuridad. El único halo de luz que tenía se alejaba ¿Qué sería de él entonces?
—Estoy seguro que estarás feliz de deshacerte de mi – se mofo con tristeza.
—¿Cómo puedes decir eso? – ella le miro asombrada.
—Bueno… en el mejor de los días, nosotros solo discutimos.
—Si, pero…
—Shhh… esta bien – necesitaba que se detuviera – Concéntrate en tu meta
Él lo haría en la suya. Traerla de vuelta.
—Ranma… – Akane le dio una mirada triste, consciente de que había mucho más en las palabras del chico.
No sabía porque de alguna manera lo que Ranma había dicho le pareció tan increíblemente triste. Akane pudo notar la sensación de pesadez en su pecho, un dolor ligero, apenas perceptible, pero real.
También había algo en la mirada de Ranma y en la manera en como se dirigía a ella. Algo parecía lastimarlo ¿Era ella?
—Ranma… – cuando él volteó en su dirección, Akane no lo pensó siquiera.
Simplemente se inclinó hasta sus labios hicieron contacto.
Fue un roce ligero, dulce y triste.
Tenía tintes de melancolía, de anhelo y de perdida.
[•••]
La mañana del lunes transcurrió rápidamente, entre las clases y el alboroto que implicaba para todos que fuera la última semana, la mayoría de los alumnos iban y venían de un lado a otro intentando terminar trabajos, en repasos y tratando de obtener los créditos necesarios un último intento desesperado por subir su promedio.
No era algo que le preocupara a Ranma, quien se había mantenido taciturno y relajado en su asiento. Ukyo se encontraba preocupada. Había logrado conversar con él y aunque en un inicio, Ranma parecía poco dispuesto a decirle lo que le sucedía, luego de tanta insistencia finalmente logro sacarle algo de información, que se vio confirmada cuando hablo con Akane horas después. Ella había aplicado a la universidad de Tokio.
Aunque Ranma aparentaba tranquilidad, era mas que evidente que se encontraba afectado. Lo sabía.
No podía hallar las palabras precisas para reconfortarlo, al menos no algo que él deseara escuchar. Todo parecía complicarse más, minuto a minuto. En ese punto, no podía imaginarse que sucedería si Akane no recuperaba la memoria.
—Muy bien chicos – el profesor guía hizo su aparición. Llegaba poco después de la hora cosa que a ninguno le extrañaba.
Ranma fijo la mirada en el hombre notando que llevaba una pequeña pila de carpetas, que dejó en el escritorio.
Apenas escucho como empezaba un pequeño y emotivo discurso. A lo largo de ese año, profesor y alumnos habían trabajado en conjunto para terminar su último grado escolar sin fallos.
Todos escucharon las sentidas palabras y no mucho después, el hombre se encargó de llamarles uno a uno para hacerles entregar de su carpeta.
Admitir que está nervioso nunca era tan sencillo. Ranma paso al frente cuando escucho su nombre y tomo su carpeta volviendo a su asiento. Dio una mirada a sus demás compañeros, quienes con entusiasmo veían la conclusión de su test vocacional.
—Recuerden chicos, esto no es un resultado definitivo. Si alguno de ustedes tiene una idea diferente, solo puede ir por ello y pasar de la respuesta final del test – habiendo terminado de entregar cada carpeta, dio la vuelta al escritorio y se sentó en una esquina – Esto es para las personas que aún no tienen definido que estudiar. Es una orientación sobre las posibles carreras en las cuales podrían encontrar su verdadera vocación.
Ranma lo observó y luego miro su carpeta, aún cerrada. Levantó la mirada y noto de reojo que casi todos sus compañeros se encontraban ensimismados en sus hojas. El murmullo de sus voces se elevaba conforme leían los resultados.
—Ya lo sabía – escucho que Ukyo se jactaba a su lado.
—Bueno… no está tan mal – murmuró Daisuke a su espalda.
—Yo ya decidí lo que voy a estudiar – susurro alguien más.
Ranma levantó la mirada y la fijo en Akane, que se encontraba a unos pasos de distancia. Sus amigas estaban apoyadas en el escritorio de ella, intercambiando información con entusiasmo. La sonrisa de Akane le indico que el resultado de su examen le había gustado. Seguramente se encontraba feliz y verlo le causó una pesadez familiar en el pecho.
Estaba por quitar la mirada de ella cuando Akane volteó en su dirección y le mostró una sonrisa. Su alegría podría haber sido contagiosa, sino fuera porque una vez más, le hacía consciente de lo perdido que se encontraba.
Todos sabían que sería de sus vidas a partir de ese momento. Estaba a una semana de terminar el colegio ¿Qué debía hacer? ¿Qué se supone que sería de él?
Miro la carpeta y lentamente la abrió. Su nombre coronaba la primera página seguida de una explicación breve de lo que significaba un test vocacional, prácticamente las mismas palabras que les había dicho su profesor, más abajo en letra negrita y puntualizado se encontraban cinco líneas.
Ranma tomo un respiro antes de leerlas, sintiéndose realmente patético por necesitarlo.
—Muy bien, la primera opción es… – pensó con la mente acelerada – Pedagogía en ¿Educación Física? ¿Pedagogía? ¿Niños?
Frunció el ceño por un momento considerando aquello que jamás había cruzado por su mente. Muy bien, que le gustaban los deportes y todo, pero ¿Enseñar? ¿Podría él enseñar? Ohh, no creía tampoco que se le fuera a dar mal, al menos tenía la suficiente confianza como para asumir que podría manejar unas prácticas normales, pero automáticamente le venía el pensamiento de niños y todo se bloqueaba.
—Bueno… la siguiente es… – se rasco la nuca bajando la mirada a la hoja – ¿Periodismo deportivo? ¿Existe como carrera? ¿No es solo periodismo?
Estar frente a una cámara, comentando algún sucesos mientras era otra la persona que se esforzaba para obtener un premio no era lo suyo, nunca sería lo suyo.
—Veamos… luego sigue ¿Nutrición? ¿Es en serio? – frunció el ceño.
¿Qué se supone que debía hacer? ¿Listas de comidas para deportistas?
Las últimas opciones fueron aún peor. Definitivamente no se imaginaba como doctor y mucho menos como psicólogo.
Dejo la carpeta a un lado y apoyo el rostro en su mano fijando la mirada en la ventana.
—Esto es una mierda. No sirvió de nada – mascullo entre dientes.
Miro de reojo a Akane quien parecía muy entretenida mientras hablaba con sus amigas.
Aún estaba sorprendido por la manera en la que se había desarrollado todo en su encuentro sobre el techo, la noche anterior. Nada había presagiado un desenlace tan extraño.
Fue ella quien le beso y aún así, al recordar la expresión en su dulce rostro y su propia reacción, Ranma sintió esperanza, que se evaporó con facilidad esa mañana, cuando Akane actuó como si nada.
No debería sorprenderle y aún así, no podía evitar pensar que era decepcionante.
El desayuno transcurrió con comentarios nada disimulados por parte del señor Tendo, quien en la menor oportunidad sacaba a relucir lo buena que era la educación en la universidad de Nerima, que era donde Nabiki estudiaba. Todos se habían mantenido en silencio, aunque parecían querer aportar algo también. La Tendo del medio ni siquiera disimuló cuando en un chasquido se levantó de la mesa a mitad del desayuno. Akane pareció hundirse cada segundo más en su puesto y fue Ranma quien le insto a salir hacia el instituto más temprano de lo usual.
No podía ignorar los deseos de Akane por mucho que eso le afectará. No cuando ella resplandecía como en ese momento, con una sonrisa tan brillante y cálida.
Ella sabía ya lo que quería de su vida, mientras él se encontraba tan perdido como en un inicio ¿Qué se supone que debía hacer para no perderla? Romper el hechizo le devolvería a Akane, pero ¿Acaso era posible que eso también le quitará sus deseos de irse lejos?
Una vez más las palabras del Dr. Tofu volvían a su mente ¿Traer devuelta el amor de Akane implicaba que ella dejara sus sueños de lado? ¿Podría ella aún así querer irse a Tokio? ¿Era él quien la estancaba?
Estaba confundido, herido e inseguro.
Miro nuevamente la hoja sobre el escritorio y suspiro.
¿Qué sucedería a partir de ese momento?
Lo único que podía esperar era encontrar la manera de traer de vuelta a Akane. Lo que pasará luego de eso sería decisión de ella.
Y él la respetaría.
Aún cuando en el proceso se perdiera a si mismo.
[•••]
—Ranma…
—Ranma
—¡Ranma!
El moreno se detuvo abruptamente, escuchando hasta ese momento el último grito. Ni siquiera dio la vuelta para ver quién le había llamado y no fue necesario, pues un momento después, Akane se posicionó a su lado.
—¿Que te sucede Ranma? – ella se inclinó para tener una mirada de su rostro, que mantenía bajo – ¿Por qué no me esperaste?
—Nada – contesto reanudando el paso, Akane lo miro y se puso a su lado.
—¡Oye! ¿Cómo te fue con el test? Quería preguntarte desde hace horas, pero no encontré el momento.
—Bien – se encogió de hombros.
—Ahh.. ¿Ya sabes que estudiaras?
—Más o menos – no estaba ni cerca de saberlo – ¿Y tú? ¿Ya lo sabes?
—Creo que sí. Lo pensé un poco y luego… el test me dio la última resolución. Creo que sí voy a optar por educación infantil como te había dicho antes – soltó una risa nerviosa – Espero no equivocarme.
—Estoy seguro que te irá muy bien.
—Gracias Ranma – soltó sonrojada. Akane le miro de reojo notando que él ni siquiera le prestaba atención.
—Me tengo que ir – estaban a medio camino cuando en un cruce, el moreno simplemente se detuvo y empezó a alejarse en otra dirección al Dojo.
—¿Adónde vas Ranma? – su pregunta le obligó a detenerse. Él suspiró y por alguna razón le hizo pensar que lo único que deseaba era alejarse de ella.
—Tengo un pendiente, vuelvo en la noche al Dojo – levantó la mano y la movió antes de alejarse.
Akane se detuvo de pronto, dándose cuenta de que había dado un paso en su dirección.
Mientras Ranma se alejaba tuvo una curiosa sensación.
Como si algo muy profundo en él hubiera cambiado ¿O era tan solo ella?
[•••]
—Cálmate Ranma – susurro Tofu desde su escritorio, mirando como el chico caminaba de un lado a otro dentro de la habitación.
—Estoy calmado – le dijo con seguridad, pero no detuvo el paso dando media vuelta y caminando hacia el otro extremo.
—Fui al restaurante tal como quedamos y le dije a la señora Cologne que estaríamos aquí esperando. Ella me aseguro que el vendedor llegaría a Nerima poco después del mediodía.
—¿Entonces porque tarda tanto? – miro el reloj que estaba colgado sobre el escritorio.
—Seguramente tuvo que hacer una parada, viene de hacer un largo viaje. Cómo te dije, no tienes que desesperarte.
—No estoy desesperado – gruño.
Era más que eso.
Ansiedad, inquietud e inseguridad.
Estaba tan cerca de encontrar las respuestas que necesitaba. Tan cerca de encontrar la manera de recuperar a Akane ¿Cómo se supone que debería de actuar? No podía estar tan solo esperando. Necesitaba saber, necesitaba moverse porque si no explotaría.
Escucho como la puerta principal de la clínica sonaba y se precipitó hacia la entrada, deteniéndose abruptamente cuando noto que se trataba de una anciana. Suprimió a duras penas una maldición.
—¿Se encuentra el Dr. Tofu?
—Si, claro… está en su…
—Señora Yamara… un gusto verla ¿Qué la trae por aquí?
—Doctor… ¿Quería hacerle una consulta? Si no llego en mal momento – miro a Ranma.
Tofu dirigió una mirada al reloj de la pared y luego la devolvió a la señora.
—No, claro que no. Pase usted – le permitió la entrada – Esto tomara solo unos minutos Ranma.
—Claro.
Fueron más que unos cuantos minutos, pero en cuanto terminó, Tofu le indico a la mujer mayor que podía irse.
—¿Nada aún Ranma?
—No – le miro con el ceño fuertemente fruncido – ¿Cree que esa vieja bruja nos ha engañado?
—Más respeto Ranma – soltó con humor – Y claro que no. Ven, vamos dentro.
Se adentraron al consultorio y mientras Tofu leía, Ranma reanudó el paso caminando de un lado a otro. El pelicafé desistió de intentar que se sentará, comprendiendo que seguramente solo se encontraba ansioso.
Casi transcurrió otra hora cuando escuchó que la puerta principal volvía a sonar. En ese punto estaba irritado, pero el sentimiento se esfumó rápidamente. Se encamino hacia la puerta intentando no parecer demasiado ansioso, en caso de que se tratara de algún otro paciente. No fue así, pues la figura de Cologne le recibió en cuanto abrió la puerta del consultorio.
—Ex prometido ¿A dónde vas con tanto desespero?
—Tardo más de lo que espere anciana – ni siquiera se molestó en refutar lo que había dicho – Seguramente lo hizo a propósito ¿cierto?
—El tren se retraso, lo siento – dijo una suave voz masculina.
La imagen que se había hecho del vendedor era diferente a la que tenía enfrente cuando levantó la mirada. A un par de metros se encontraba un hombre ya entrado en edad, varios centímetros más bajo que él, regordete, con una calva en la coronilla de la cabeza y anteojos redondos. Tenía el rostro tan suave como el de un bebé y sus facciones eran más bien gentiles.
—Él es Jiang Zhoun – presento la mujer. Ranma se irguió y miro por sobre su hombro a Tofu, que ya se encontraba a su lado.
—Un gusto señor Zhoun, muchas gracias por tener la amabilidad de venir hasta aquí dado su ocupado horario – soltó el culto pelicafé con una sonrisa serena.
—Muchas gracias – Ranma se apresuró a inclinarse, avergonzado por haberse quedado parado como un imbécil.
—No hay problema. A ver, Cologne me explico algo de la situación por el teléfono.
—Si, pero primero pase por aquí para que se sienta más cómodo.
Los cuatro se adentraron al consultorio. Tanto la anciana como el vendedor tomaron asiento frente al escritorio.
—¿Desean algo de tomar? – indagó Tofu desde su silla. Ranma se quedó parado a su lado.
—No, estamos bien ¿tu Cologne?
—Estoy bien – hizo un gesto definitivo con la mano – Entonces ¿empezamos?
—Antes que nada, permítame presentarme, mi nombre es Tofu Ono y él es Ranma Saotome.
—Un gusto, creo que Cologne me presento bien ¿cierto? – musitó el hombre.
—Claro, y como dije antes, le agradezco que pudiera presentarse aquí – el vendedor asintió, por lo que Tofu continuo – El hechizo de la pócima afecto a una chica que aprecio mucho, la prometida de Ranma.
—Ya veo – miro a la anciana un momento – Algo así escuché, aunque Cologne no quiso indagar mucho.
—Te dije que yo solo estoy aquí como espectadora.
—Bien – rodo los ojos – ¿Cómo fue que la pócima termino en otras manos?
—Shampoo, ella quería… – se detuvo cuando Tofu puso el brazo frente a él, hasta entonces Ranma se dio cuenta que había dado un paso al frente.
—Al parecer y creo no estar equivocado, la nieta de la señora Cologne no entendió muy bien las instrucciones – sospeso Tofu.
—No me extraña – acaricio su barbilla – Intenté explicarle cómo funcionaba lo del deseo y que el té era demasiado poderoso como para usarse tan a la ligera, pero en cuanto le asegure que podría lograr el amor de su "prometido" ella dejo de escuchar.
—Es una chica hiperactiva – suspiro Cologne.
—Es una buena chica – sonrió el vendedor. Ranma frunció el ceño.
—Nosotros estuvimos investigando al respecto intentando encontrar similitud con los cambios que Akane ha estado presentando – musitó Tofu.
—¿Ya empezó a mostrar cambios? – el señor lo miro con duda, luego se encogió de hombros.
—Si, Akane ahora es más dulce y amable. También es buena cocinera y, y es más receptiva a las personas.
—Pues no me parece un mal cambio ¿no crees? – se rió el hombre.
—Pero ella no es así – gruño el moreno rápidamente – Ella estaba bien como era antes.
—Ohh, pues… – el señor carraspeo mientras se erguía – Bueno, de cualquier manera, no era a ese cambio al que me refería, eso seguramente debe tener relación con el deseo que pidió.
—Entonces ¿A qué cambio se refiere?
—Al amor que ella profesa a la persona que está en su corazón.
—Nosotros encontramos algo cuando estuvimos investigando – Tofu se hizo hacia atrás en su asiento sacando un libro del primer cajón – Fue difícil, pero gracias a un buen amigo logré encontrar esta leyenda – abrió el libro y empezó a pasar hojas hasta que dio con la misma ilustración que le había mostrado a Ranma días atrás.
—Es hermosa ¿no lo creen? – miro la imagen de la emperatriz Hinako por un momento – Es una lastima que no haya logrado su cometido.
—Bien, así que si es la pócima de Hinako la misma con la que fue hechizada Akane.
—Bueno, así es. Verán, no es algo que suela vender con regularidad, a pesar de que soy comerciante tengo mis principios y meterme con el corazón de las personas está más allá de ellos. La única razón por la que le di el té a la chica es porque es la nieta de Cologne y ella aseguro que solo deseaba el amor de su prometido.
—¡No soy su prometido! – exclamo Ranma rápidamente.
—Ella aseguró que si – se cruzó de brazos – Dijo que iban a casarse pronto. Intente explicarle el hechizo y la historia de Hinako, no quería que pasara por lo mismo, pero la chica ni siquiera me escucho, debí haber supuesto que saldría mal.
—¡Salió más que mal! Akane olvidó sus sentimientos por mi ¡¿De que se trata el hechizo?!
—Creí que ya lo sabían – se acomodo los lentes y les miro con curiosidad.
—Realmente no sabemos aún porque Hinako olvidó sus sentimientos por Eiji y tampoco comprendemos muy bien lo del deseo – intervino Tofu – Intenté indagar por más información, pero al igual que con cualquier leyenda, las diversas fuentes alteran los hechos finales y no obtuvimos más de lo que encontramos en un inicio.
—Bien – el hombre se irguió en la silla, cruzándose de brazos – Obtuve el té a través de un buen amigo. Al parecer uno de sus ancestros era sirviente directo de la princesa Hinako, más que eso, era su acompañante y la única persona que supo del hechizo. Fue ella quien decidió guardar la planta seca de Aizen y está paso de generación en generación hasta terminar en manos de mi amigo. Me contó la historia tal como se la relataron a él. Tenía problemas económicos y como cualquier comerciante, sabía que en algún momento el dinero se me retribuiría, si realmente la historia de la pócima era cierta como aseguraba.
—¿Se la vendió a alguien más? – indagó Ranma seriamente.
—No, solo tenía para tres sobres, de los cuales dos aún sigue en mi poder. Soy sincero cuando digo que no me involucró con problemas del corazón, en un inicio me pareció un buen negocio, pero con el tiempo llegué a comprender que manipular los sentimientos no está bien. Bueno, es lo que dice mi esposa.
—No, no está bien.
—Bien ¿Entonces de qué se trata el hechizo? – Tofu entrelazó sus dedos sobre el libro – Hasta donde encontramos, la princesa Hinako estaba enamorada de Eiji, quien era un señor feudal, amigo de su infancia. Él no correspondía sus sentimientos y el emperador había declarado sus intenciones de cortejarla por lo que en vísperas de su cumpleaños dieciocho, ella contactó con una bruja quien hablaba con los dioses. Aizen, el Dios del amor, la proveyó con una semilla, la cual debía florecer, secar y tomarla como un té, mientras pedía un deseo de amor.
—Si, es exactamente igual.
—Bien, luego de eso y mientras el deseo de Hinako se cumplía y Eiji correspondía su amor, ella empezó a ser indiferente a él. Incluso se habló de un compromiso, pero mientras el amor del señor feudal crecía, el de la princesa menguaba. Hasta un punto en el que ella no lo amo más – Tofu miro de reojo de Ranma notando cómo se tensaba.
—Y poco después se comprometió con el emperador y posteriormente se casó – el vendedor suspiro – Fue algo trágico considerando que el señor Eiji, cuyos sentimientos fueron manipulados, tuvo que vivir con el hecho de su amada se casará con otro hombre.
—Un evento muy trágico – musitó Cologne.
—Akane presento cambios en su personalidad y luego rompió nuestro compromiso… ella tenía sentimientos por mi, pero parece que ahora me ve solo como un amigo.
—No sé nada de los primeros cambios que nombras, talvez tenga que ver con el deseo que ella pidió como te dije antes.
—Puede ser una posibilidad ¿Que nos puede decir del deseo?
—Bien – se inclinó hacia enfrente – Si saben bien la historia tienen que haber conocido la parte en la que la bruja le advirtió a Hinako sobre el hechizo. Poco después de que la princesa negara tener sentimientos por Eiji, su dama de compañía fue en busca de la bruja. Ella le pidió una explicación a la cual la mujer le dijo que los dioses siempre piden un precio y en este caso debido a que es un hechizo de amor, que involucra a la persona amada, termina siendo muy equitativo. El deseo es sobre la persona que tenemos en el corazón, esto quiere decir que la única manera en que se logra obtener el hechizo es únicamente si el deseo involucra a la persona que amamos. Significa que tu prometida pidió un deseo que tenía que ver contigo.
—¿Cómo? – Ranma intento procesar lo que escuchaba.
—Si el deseo que tu prometida pidió se cumplió, esto quiere decir que ella empezará a olvidarte.
—¿Y como puedo evitarlo? ¿Cómo puede ser un hechizo de amor si ella no me amará?
—Ese es el punto. Manipular los sentimientos de una persona no es amor, al menos no un amor real. Si el deseo de la persona involucra a su enamorado es precisamente para fomentar el amor de esta persona. Déjame ver… ¿Cómo puedo explicárselos mejor?
—Creo que lo estoy entendiendo – susurro Tofu pensativamente.
—Yo no ¿Cuál es el punto? ¿Por qué la persona que toma el té olvida?
—Porque esa persona amó con intensidad. Con el corazón, el alma, la mente y el cuerpo, entregando todo de sí y en un último intento desesperado, rogando por un poco de amor sincero por parte de la persona amada.
—¡Yo la amo!
—¿Ella lo sabía? ¿Tú prometida sabía que la amabas?
—Claro que… – se detuvo abruptamente. Se lo había confesado una sola vez, pero estaba seguro que Akane lo sabía ¿Era así?
—La única manera de cancelar el hechizo es si tu prometida obtiene una muestra de amor sincero.
—¿Muestra de amor sincero? – susurro rápidamente Tofu.
—¿Muestra de amor? – Ranma miro a Cologne notando que la mujer se encogía de hombros, era exactamente lo que ella le había dicho en un inicio.
—Así es. El hechizo es simple. Si la persona que toma el té recibe una muestra sincera de amor, entonces el hechizo se romperá y ambas personas podrán amarse libremente. En caso contrario, si la persona no recibe una muestra de amor, entonces sus sentimientos y recuerdos se verán bloqueados, como si jamás hubieran existido, hasta un punto en el que… – hizo un movimiento girando la muñeca – Para ella tú serás una persona cualquiera.
—¿Porque sucede esto?
—Es la misma pregunta que me hice. Mi amigo tampoco lo sabía, pero juntos creamos la hipótesis de que Aizen, siendo el Dios del amor, quiere liberar del sufrimiento un honesto corazón enamorado. Quiero decir, que talvez el hechizo no funcione con cualquier persona, solo con alguien que ame con sinceridad, alguien que realmente anhele el amor y la aceptación de la otra persona. Por ejemplo… si tú – miro a Ranma fijamente – Hubieras tomado el hechizo esperando que tú prometida te amara, entonces mientras la pócima logra su cometido fomentando sus sentimientos, los tuyos se verían bloqueados hasta un punto el que la olvidarías ¿Por qué? Te preguntas seguramente… Pues Aizen ve que tú amor es sincero, por lo tanto exige que el amor que te sea retribuido sea igual de verdadero. Si la persona que está en tu corazón no puede devolverte tus sentimientos con la misma intensidad, entonces no te ama y es el hechizo el que hace que lo haga en primer lugar por lo que empezarás a olvidarla hasta que no exista su recuerdo en tu corazón. Olvidarás tu amor por ella porque nunca lo tuviste y aunque tal vez lo merecías, no era su destino estar juntos ¿Me explico?
—Pero… yo si tengo sentimiento por Akane.
—Entonces puedes traerla de vuelta. Solo tienes que darle una muestra de amor.
—¿Que se supone que significa eso? ¿Qué implica una muestra de amor? La amo ¿no es suficiente?
—Realmente no lo sé. No hay mucho conocimiento sobre el hechizo, creo que… tendrás que descubrirlo. Es todo lo que se.
—Pero… si no le demuestro que la amo de verdad ¿Ella me va a olvidar definitivamente?
—Se supone que si – lo miro gentilmente – Lo siento Ranma.
—Akane dice continuamente que soy su amigo ¿Eso significa que ya me olvidó?
—No lo sé, como te dije, no se si la pócima tiene un tiempo límite, quiero creer que no.
—¿Hay alguna manera de saber cuál fue el deseo de Akane? – indagó Tofu.
Ranma lo observo sorprendido y luego devolvió la mirada hacia el vendedor.
—¡Si! Si logro saber el deseo que pidió, talvez encuentre la manera de darle una muestra de amor verdadera.
—Creo que no hay manera. La única sería si ella se los dice, pero dado que sus recuerdos se encuentran bloqueados, dudo que lo sepa si esto involucra su amor por Ranma.
—Bien… muchas gracias de todas formas. Ha sido de mucha ayuda – asintió el pelicafé.
—Muchas gracias – susurro quedadamente Ranma.
—No hay problema. Lamento todo de verdad, el resto de la hierba creo que será mejor que desaparezca, si mi esposa se entera de esto, seguramente tendrá algo que decirme y posiblemente no sea lindo – se rió ligeramente – De verdad siento todo esto y espero haberles sido de ayuda.
—Claro que sí…
Ranma dejo de escuchar y ni siquiera percibió el resto mientras el vendedor y la vieja bruja se despedían.
Por fin sabía de qué se trataba el té, entonces…
¿Por qué se sentía tan perdido como en un inicio?
.
.
.
.
.
FIN DEL CAPÍTULO
.
.
NOTAS FINALES:
Periodo Edo: Es una división de la historia de Japón, que se extiende desde 1603 hasta 1868.
Shogun: Comandante o general principal del ejército imperial.
Daimyo: Eran poderosos magnates japoneses, figuras de liderazgo de los clanes, también llamados "señores feudales"
Clan Maeda: Era un clan samurái japonés que gobernó una de las principales islas de Japón.
Aizen: Deidad japonesa de origen budista que representa el amor y la sabiduría, es también llamado Rāgarāja
La historia del emperador Ieyasu Tokugawa es verdadera, fue un general del ejército imperial quien con el tiempo se hizo de poder, tierras y reconocimiento. Cuando el emperador Hideyoshi Toyotomi falleció, el heredero era su sobrino Hideroshi Toyotomi, pero debido a que el general solicito el titulo también se le permitió luchar por él y se liberó una batalla que gano Ieyasu por lo que corono como emperador de Japón desde 1586 hasta 1611
Hinako y su historia es de mi completa autoría.
.
Antes que nada, gracias por leer el capítulo, debo decir que entre todos los que llevamos a lo largo de la historia es sin duda el más difícil.
Estuve revisándolo por varios días y varias veces por día también y cada vez que lo leía encontraba algo que cambiar. Como dije en las notas iniciales intenté explicar el hechizo desde tres puntos de vistas diferentes como era la teoría de la leyenda con Tofu, la explicación del vendedor quien tenía el conocimiento del hechizo y finalmente poner a Ranma en el lugar de Akane. Fue muy complejo o al menos lo sentí así porque tenía que explicárselo a Ranma al mismo tiempo que mantenía la manera de hablar de cada personaje, la leyenda intacta y el hecho de que ustedes debían comprenderlo.
En fin ¿Qué les parecido? ¿Fue lo que esperaban? Varios tuvieron mucha razón, por allá en los primeros capítulos cuando empecé a dejar señales de los dolores de cabeza, desde entonces hicieron sus teorías conspiradoras. Y la mayoría estuvo en lo correcto, intente llevarlos a una respuesta lógica y creo que fui capaz. También vemos que Cologne tuvo razón desde un inicio pues, aunque sabemos la teoría del hechizo, estamos muy lejos de resolverlo, falta aún saber del deseo de Akane y lo que implica la muestra de amor.
Investigue mucho para conformar la leyenda, la mayoría de los datos son verídicos, pero también hay varias cosas de mi invención.
Ahora, básicamente el hechizo implica que Akane estando profundamente enamorada de Ranma, pidió un deseo que lo relacionara. El deseo se cumplió y en consecuencia ella perdió sus sentimientos y sus recuerdos de los momentos que fueron importantes de ellos como pareja. La función del hechizo es lograr una muestra de amor sincera ¿Por qué? Pues porque así lo decidió Aizen, quien es el Dios del amor. En equivalencia, él quería que la persona que pide el deseo recibiera un amor igual, porque sino todo sería una mentira y únicamente estaría manipulando los sentimientos de su enamorado, en conclusión, no sería amor de verdad. De no lograrse el propósito, Akane terminaría olvidando cualquier lazo romántico con Ranma y el deseo se mantendría ¿Cuál es el deseo? Bueno, es lo siguiente a descubrir, pero es también la parte más difícil, porque significaría obligarla a recordar, lo que sabemos que físicamente la afecta. Así que Ranma tiene que ideárselas, aunque ya tengo algo planeado, no desespero.
Otra pregunta y se los dejo a criterio propio. En el caso de la historia de Hinako y Eiji. ella se casó con el emperador y él se supone que la siguió amando. Lo cual tampoco sería justo, pues manipularon sus sentimientos para que se enamorara de ella en primer lugar ¿Creen ustedes que el hechizo se desharía en algún momento? Ósea ¿Qué Eiji haya dejado de amarla? Si Ranma no logra recuperar a Akane y ella se aleja ¿El hechizo se romperá? Personalmente y les pregunto esto porque creo y no se si lo nombre antes, que luego de que una vez haya el rompimiento de un amor, el hechizo se quebrara. Esto quiere decir que cuando Hinako se casó y posteriormente talvez se enamoro del emperador, Eiji dejo de amarla. El quiebre en la relación de Akane y Ranma sería si ella se termina yendo a Tokio sola, en cuyo caso, Ranma habría perdido y lo que significaría talvez que ellos ya entonces no estarían destinados ¿Qué creen ustedes?
Con respecto al vendedor, al inicio planee hacerlo como una especie de mantón súper cínico, pero eso habría encendido a Ranma y también me habría obligado a realizar otro tipo de diálogo, incluso el nombrar a una esposa hace más fácil que él comprenda lo que siente Ranma y sea mucho más empático. Tofu interviene cuando es necesario lo cual lo hace un personaje muy fundamental y Cologne se mantiene bastante al margen, como pueden ver.
El capítulo tiene tres partes esenciales para continuar la historia. En primera y como suponen el más importante que es el hechizo. Luego el encuentro de Akane y Ranma en el techo y también la inseguridad que Ranma ahora siente de su futuro.
El hechizo es algo pendiente por descubrir aún ¿Cómo podemos hacer para que Akane nos lo cuente? ¿Creen que haya una manera sin lastimarla?
El encuentro en el techo tocó las fibras de mi corazón, espero que el de ustedes también porque era el punto. Literal, me brotaron lágrimas de los ojos mientras lo escribía —soy una llorona así que no es de extrañar— pero lo realmente importante aquí era que Akane aún en su olvidó logro notar la vulnerabilidad de Ranma, algo que él jamás habría demostrado antes. Fue una de las escenas más tristes de este fic hasta el momento y ¡Lo que falta!
Y lo mas fundamental es la inseguridad de Ranma, necesito que crezca como personaje y empiece a considerar cosas que antes se le habían cruzado por la mente. El futuro es una de ellas, además de pensar en alejarse de Akane. El que nunca tuvo un lazo tan fuerte con un lugar o una persona, ahora ve que a pesar de que siempre se jacto de no sentirse apegado a las ambos, ahora lo está haciendo.
Finalmente ¿Cuáles son sus teorías del deseo y la muestra de amor? Los leo.
Pues aunque la mayoría no votaron, buena parte prefiere los capítulos largos así que, ahora los intentaré hacer de esta manera. También así, acortó la historia.
Lamento las notas tan largas y gracias si llegaron hasta aquí. Me alegra que sigan esta historia y espero que les guste como va quedando todo. Cómo siempre acepto sugerencias y puedo intentar explicarles más a fondo lo del hechizo si creen que no lo logré bien en un inicio.
Ahora si que los comentarios los contestaré en PM, así que si tienen cuenta, recibirán mis mensajes.
A mis personas favoritas:
Akanita87: Creo que es la primera vez que me escribes y me alegra mucho que te guste tanto la historia y los capítulos largos. Pues teóricamente sabemos el porque del hechizo, pero tal como dijiste, aún falta mucho para que Ranma lo rompa ¿Qué te pareció lo de la explicación? Espero tu respuesta. Muchas gracias por seguir la historia y aún más, por animarte a comentar, espero leerte pronto. Abrazo.
VeroGuti: Lo siento bella, pero les advertí desde un inicio que Ranma no la llevaría muy bien. Honestamente empieza a pesarme ponerlo en estás situaciones y más aún, ver qué sumando sus inseguridades estaba cayendo en una espiral de sufrimiento y aún faltan un par de cosas más. Ukyo estuvo ahí con dos propósitos y fue para ayudar a Ranma a ser más decidido con respecto al hechizo y ver la reacción de Akane ante la escena de ambos, y cumplió perfectamente su cometido. Con respecto a Nabiki, necesitaba un villano y que mejor que ella que es cínica, honesta y hasta cruel, es perfecta aunque también tiene sus razones y no creo que tarden mucho en notarlas. Espero que el capítulo fuera de tu agrado y anhelo leerte para saber que te pareció. Besos y abrazos bella.
Bealtr: El sufrimiento de Ranma me duele igual, de verdad que la escena del techo me tocó profundamente y te juro que intente transmitir la tristeza que me imagino, justo en sus pensamientos y palabras. Aún falta, pero el final lo compensará, lo prometo. Que alegría saber que te gusta como se estaba acomodando las cosas, aún falta varios acontecimientos importantes, pero poco a poco nos acercamos al punto de todo. Saludos.
Benani0145: Me encantó tu comentario justamente porque quería explotar la mente de ustedes con teorías de todo tipo, desde algo común, hasta algo completamente descabellado. Pues aunque tu idea fue muy buena, y está Nabiki sería perfecta para el papel, realmente no hay nada de manipulación de su parte, tiene sus razones para actuar así y aunque talvez no las crean justificadas, ella si lo hace y lo verán pronto. Ukyo es la mejor amiga del mundo, se tenía que decir y se dijo jaja. Y Ranma nos duele a todas, mi pobre bebé. Me encanta leerte y gracias por estar pendiente hermosa. Besos.
Grace: Mi bella, sabía que ibas a odiar a Nabiki en este capítulo, realmente como le dije a alguien antes, necesitaba un villano y ella se ajusta al papel, sin embargo, no puedo permitir que se meta entre nuestra pareja y por ello tuve que hacer que todos intervinieran, aunque ella tiene sus razones para actuar así y pronto las veremos. Amo a Ryuu, es como una especie de celestino y es bueno saber qué estás de acuerdo también de que el y Ukyo hacen buena pareja, aunque sabemos que su papel en esta historia ya está establecido por el momento. Me cuentas que te pareció lo del hechizo.
DULCECITO311: Me encantó tu enfoque de la situación. Lamento escuchar lo que le pasó a tu hermana, pero me alegra que estuvieras ahí para apoyarla. En este caso, Nabiki no es tan mala como parece, pero es demasiado cruel y sincera. También está el hecho que nombraste, pues realmente ellos no son un matrimonio y aún son muy inmaduros como para de verdad hacer más difícil las cosas. El Ranma de antes jamás habría considerado cosas que este si hace. Cómo dijiste, le toca madurar de golpe y enfrentarse al hecho de saber que si no hace las cosas bien en esta ocasión de verdad va a perder a Akane. Lo de la próxima finalmente tomo otro giro, pero pocima aún muchas interrogantes ¿Cuál fue el deseo de Akane? ¿Qué implica una muestra de amor? La parte en la que nadie apoyo a Akane fue muy dolorosa de escribir, porque tuve que ponerme en el lugar de ella para la escena en el techo de este capítulo, me imagino que no recibir el apoyo de tus seres queridos es un golpe muy duro, pero aunque Ranma sabía que eso le lastimaba, ame como intento levantarle el ánimo a Akane, aún a costa de su propia infelicidad. Espero tu comentario para saber que te pareció el capítulo.
Guest: Me alegra que te guste la historia. Gracias por comentar. Saludos.
Manu: Sabía que te iba a gustar el capítulo, es que a ti te gusta que arda Troya. Espero que este capítulo fuera igual de bueno, ojalá te haya gustado.
Alexandraaa417: Ranma la tiene difícil a cada momento, pero no sería emocionante si no fuera así cierto? Tu percepción de Nabiki me gustó y yo también creería igual, que tan solo se canso. Ya todos saben que el punto del fic es que Ranma madure por lo que lo expongo a situaciones que le obligan a hacerlo, la más dolorosa ahora es la posibilidad de que Akane se vaya, ahora ¿Crees que él la dejaría ir sola o se iría con ella?
Hinatacris: Oye, te extrañe en el capítulo pasado. Me alegra que te guste como se van acomodando las cosas y aún más que no te aburra o parezca demasiado dramático. También para decirte que me encantó un punto de tu comentario pues lo entendiste muy bien todo respecto a Ranma y Akane, prácticamente te armaste el final tu sola. Me alegra leerte, no te pierdas mucho. Abrazos.
Wergar82: Bueno, es bueno saber que aún así te gusten los capítulos largos, intentaré manejarlos de esta manera y así terminamos la historia más rápido. Nabiki es nuestra villana, pero no sé puede negar la verdad en sus palabras, aunque su cinismo y crueldad nos impidan empatizar con ella. Gracias por comentar.
1Andrea11: Cologne espera algo y no lo oculta. Ranma cada vez parece más hundido y es doloroso ver todo desde su punto y Nabiki es simplemente demasiado honesta y cruel. Ahí me cuentas que te pareció este capítulo y si de verdad esperaste algo así.
Manuel: Otro voto por capítulos largos. Pues la adición de personajes tiene mucho que ver con la manera en la que quiero que actúen, por eso no he agregado a Kodachi y al maestro Happosai, pero tengo planeado un capítulo dónde se reunirán todos, hasta entonces dudo que aparezca.
Paola Andrea1: En algún punto Ranma por fin podrá estar cómodo y en paz con todo, tanto con su futuro, como sus decisiones y su relación, solo que falta aún para eso. Hasta entonces y como dices, lamentablemente es él quien se lleva la peor parte de esta historia, pero al final es eso mismo lo que le hará cambiar y reflexionar para ser una mejor persona.
B: Jajaja, me mataste con tu comentario. El "wey, ya basta" es un meme muy famoso en face, por eso lo usé, pero no, no soy mexicana, soy de Honduras. Mi pobre bebé sufre ahora pero bueno… en algún momento logrará ver los frutos de su esfuerzo. Y si, veremos los pensamientos de Akane en algún momento, pero mucho más adelante, o en pequeños instantes, como en este capítulo, dónde se pudo saber lo que ella percibía al ver a Ranma, en la escena del techo. Gracias por animarte a comentar, espero leerte pronto.
Elisa LJ: No tienes idea de lo que me alegro tu comentario. Es que de verdad, es una felicidad para mí saber que te gustó tanto la historia Es un halago verdadero también que hayas dejado tus pendientes por leerla, eres un amor. Hasta el momento no creo que nadie la recomiende, pero estoy bien con eso, apenas ingreso al fandom y me han recibido con mucho cariño. Respecto a la historia, pues si, el pobre Ranma está contra el reloj, ahora que ya se sabe lo que sucede con la pócima solo nos queda descubrir de que se trata el deseo y lo de la muestra de amor. Tu pregunta es solo más que correcta ¿Si Akane recupera la memoria, recordara todo lo que ha hecho Ranma hasta el momento? Ahora con lo que descubriste del hechizo ¿Qué crees? Gracias por tus bellas palabras y espero leerte más seguido, un beso y abrazo linda.
SARITAMINELOVE: Me alegra que comprendas a Nabiki. No podría decir nada sobre el sus razones para actuar así o si está bien o mal, pero si hay algo ahí y poco a poco les doy las pistas para que se hagan una idea. No podemos negar que es un personaje bien convenenciero, pero tuvo sus momentos en el manga y de ahí me aferró. El pobre Ranma se lleva la peor parte y le toca sufrir. Lo de la familia creo que sería una reacción muy propia de ellos, claro que sabemos que cuando Akane decide algo no hay manera de hacerla cambiar de opinión así que ¿cómo crees que terminara esto? El vendedor fue muy cooperador, pero Cologne nunca escondió que quería algo a cambio ¿Qué será? Y como dices, opte por capítulos largos en compensación por la tardanza que últimamente tengo para actualizar. Espero que esté haya valido la espera. Me cuentas que te pareció. Besos bella.
Si llegaron hasta aquí, muchas gracias por seguir está historia y espero que el capítulo haya llenado sus expectativas. Espero que se animen en algún momento a dejar sus comentarios y las teorías de lo que continuará, creo que lo dije antes, pero amo leerlos.
Un enorme abrazo, cuídense. Nos leemos pronto.
01/06/2021
.
.
