Miércoles 24 - Dic - 1997

''¡Vamos Potter, apúrate!'' Se quejaba Draco mientras salía de la Mansión Malfoy.

Durante el desayuno el rubio había mencionado a su madre que el pelinegro y él irían al pueblo a hacer unas compras, cosa que Harry no tenía ni idea y mucho menos de que él debía ir también, así que tuvo que correr a su habitación por una chamarra más gruesa y regresar al vestíbulo de la mansión lo más rápido que sus piernas se lo permitieron. Tal había sido su apuro que olvidó por completo que la elfina Deissy podría haberla traído con un simple chasquido de sus dedos.

El slytherin por su parte, era conocido por su poca paciencia. Había estado esperando impacientemente en el vestíbulo de la mansión ya vestido elegantemente con su saco negro, bufanda y guantes, pero fue hasta que divisó al gryffindor bajar por las escaleras que se apresuro a salir de la casa mientras le gritaba al pelinegro que se apresurada.

Cuando este por fin lo alcanzó, este ya se encontraban cercas de las rejas de la mansión, las cuales se abrieron y cerraron mágicamente tras pasar por ellas.

''¿Y ahora porque tanta prisa Malfoy?''

El dueño del nombre solo se encogió de hombros.

''¿Y qué es lo que se supone que vamos a comprar?'' Volvió a preguntar Harry.

''Algunos trajes para ti.'' Hablo Draco mientras lo miraba de arriba abajo. ''Necesitas ropa decente.''

''¿Que tiene de malo mi ropa?'' Se quejó el pelinegro mientras miraba sus propios jeans.

''¿La verdad? Es bastante económica, corriente y no tiene nada de estilo. El heredero de la Noble y Ancestral Casa de los Black no debería vestirse así.''

Potter solo lo miró ofendido sin saber si debía contestarle de igual modo. Si seguían peleando a cada rato seguro que algún día terminarían matándose entre ellos, lo cual no era una buena opción ya que después de todo, literalmente tenía que confiar en lo que Malfoy le decía para pasar el examen del ministerio. Aun así, el pelinegro no se quiso quedar callado.

''Ah es verdad. Había olvidado que los sagrepuristas son vanidosos y superficiales.''

''Pues siendo honestos si.'' Contesto el rubio sin la menor señal de haberse ofendido por el comentario. ''Pero tenemos razones para serlo. Si bien dicen que no importa la apariencia de uno sino su interior, es algo totalmente falso.'' Voltio a ver a Harry mientras explicaba. ''La apariencia física es lo primero que puede percibir la gente y con base a ella se forman criterios y prejuicios aunque intentes negarlo. Si te vistes como una persona cualquiera, los demás te tomarán como una persona cualquiera. En cambio, si te vistes de manera respetable y orgullosa, los demás te respetarán automáticamente. ''Guardó silencio un momento y después continuó. ''Claro que cuando ya seas reconocido como Black podrás vestirte como se te dé la gana, pero mínimo necesitas un traje para ocasiones especiales, además, también lo necesitarás para hacer el examen ¿O a caso que?¿Pensabas ir así vestido a la evaluación del ministerio?''

Potter no sabía qué contestar. Al menos en ese último punto sabía que tenía razón. ''Bueno, yo ya tengo tengo un traje. Lo compre para el baile de navidad en el torneo de los tres magos.''

''Eso no es un traje Potter, es un smoking que es diferente, y se usan en situaciones diferentes. Mira ya llegamos.'' El rubio señaló y el pelinegro miró hacia adelante.

Efectivamente habían llegado al pueblo. Sin embargo, ya no era el pueblo desierto y en penumbras que Harry había visto el día en que llegaron. Ahora a plena luz del mediodía, había una gran cantidad de personas caminando por la calle principal, entrando de puesto en puesto, seguramente haciendo las compras de navidad de último minuto.

Harry y Draco caminaron alrededor de cien metros por la avenida principal y luego giraron a la derecha, y entraron a un establecimiento con el nombre de Sastrería de Madame escrito en el letrero arriba de la puerta.

''Buenos días queridos, ¿En qué puedo ayudarlos?'' Les recibió el encargado de la tienda en cuanto entraron. Este vestía un traje extremadamente ajustado, que sumado a su tono de voz delgada y movimientos delicados cualquiera podría darse cuenta de su orientación sexual.

''Buenos días Charlie. Acá mis ojos necesita un traje urgente.'' Hablo Draco mientras hacía una señal con la cabeza en dirección a Potter.

''Hay, pero claro que sí, con mucho gusto. ¿Qué tipo de traje buscas? ¿Buscas de algún material en especial? Me acaba de llegar un nuevo cargamento con las mejores telas."

"Un traje y un chaqué a la medida, ya que al parecer smoking ya tiene." Dijo el rubio sin dudar mientras miraba de reojo al pelinegro para después sentarse en uno de los sillones como si estuviera en su casa. "Nuestro amigo Harry Potter está por iniciar su vida en el mundo de la nobleza."

"¡Oh! En ese caso ¿Qué tal iniciar con impacto? ¿Un traje borgoña o quizás esmeralda? tendría una combinación perfecta con tus ojos y causaría un gran impacto a primera vista. Estoy seguro que nadie podrá quitarte los ojos de encima."

Habló con pasión el vendedor al pelinegro, quien solo lo miró estupefacto por la imagen que se le presentaba. Hasta entonces no le había dado mucha importancia a tener un traje y mucho menos tenía la intención de empezar a probar estilos tan drásticos de la noche a la mañana, por lo que no sabía qué decir. Para su suerte, Draco contestó.

"No, creo que no." Dijo el rubio mientras miraba ligeramente al pelinegro. "Solo colores neutros y fríos para empezar."

"Muy bien, entonces solo neutros y fríos. ¿Algún material en específico?"

"Eh... Personalmente prefiero la lana y la seda." Hablo el slytherin.

El vendedor asintió con la cabeza. "¿Que les parece entonces un traje de lana color negro o azul marino, con camisas de seda blanca o azul claro? La ventaja es que se pueden combinar todas las prendas entre ellas y el estilo puede asentarse dependiendo de la corbata."

"Entonces que sean todas las prendas." Dijo el slytherin satisfecho.

Una vez seleccionado cómo serían las prendas, el vendedor procedió a tomarle medidas a Potter, y nuevamente para fortuna del pelinegro, Malfoy se había concentrado en la selección de corbatas y elegía algunas de ellas para agregarlas al conjunto de los traje, por lo que de alguna forma les dio privacidad a los otros dos.

El vendedor parecía saber perfectamente lo que hacía por lo que no tardaron más que algunos minutos en concluir con las medidas y la estructuración del pedido.

"Bueno, entonces serían los trajes y los chaqué negros y azul marino, las camisas blanca y azul claro y las corbatas ¿Correcto?"

"Correcto." Dijo Malfoy mucho mas feliz de lo que el gryffindor habría esperado.

Potter por su parte no podía evitar sentirse incómodo. Desde su perspectiva era demasiada ropa que no necesitaba. Quizás era verdad que sí ocupaba un traje, pero no cuatro, sin contar el smoking que ya tenía. Y siendo honestos no veía el beneficio de gastar tanto dinero por ellos cuando si acaso los utilizaría en una o dos ocasiones.

"Malfoy ¿No crees que con un simple traje es más que suficiente?"

"¡Por el amor de dios, querido! Me ofendes" Habló el vendedor mirando al gryffindor bastante indignado. "Cada traje es único y diferente, y de acuerdo a las reglas de etiqueta se usa uno u otro."

"Te lo dije." Acusó el slytherin.

"Mira querido te explico." Dijo el vendedor mientras se acercaba a los maniquíes cercanos a la entrada donde se exhibian algunos de los trajes ya hechos. "Un smoking se caracteriza por las solapas y por lo general se usa con moño y no con corbata, y este solo se usa en eventos de gala sobre todo si son de noche como cenas importantes, bailes de gala o una salida al teatro." Después se pasó al siguiente maniquí. "El traje se caracteriza porque todas las prendas están hechas del mismo material y la chaqueta tiende a tener una abertura. Este si se usa con o sin corbata y es el que se debe de utilizar en reuniones formales como reuniones de negocios, ceremonias, y puede usarse tanto de día como de noche." Continuo con el siguiente maniquí. "Ahora el chaqué, este se considera que es de las piezas más elegantes que hay en la moda masculina y a fuerzas debe de ser utilizado con corbata y solo se utiliza en situaciones importantes durante el día."

"Olvidaste mencionar lo de los colores." Dijo un poco divertido el rubio.

Harry no pudo evitar pensar que el hurón, de cierta forma, sí era parecido a su madre, y que por la misma razón, parecían llevarse muy bien el slytherin y el vendedor.

''Oh por supuesto los colores, los colores también son importantes.'' El vendedor continuó hablando sobre la importancia de la elección de los colores hasta que finalmente se canso y termino con la charla. "Bueno, sería todo por el momento. Les haré saber cuándo tenga listo los trajes."

"Primero has el traje negro y después los otros." Volvió a hablar el rubio. "¿Crees que puedes entregar el traje negro en la Mansión Malfoy a más tardar a las siete de la tarde de hoy? Los otros trajes pueden esperar."

"¿De hoy? Disculpa pero ya hay una gran cantidad de trabajo que hay por ser vísperas de navidad y hacer un traje requerirá de bastante tiempo."

Harry miró inmediatamente a Draco para ver cómo reaccionaba éste, sin embargo este ni siquiera se inmutó.

"Sé que debes de estar muy ocupado, y se que sabes que por lo mismo estoy dispuesto a pagar generosamente por tu valioso tiempo." Dijo mientras sacaba una faja de billetes muggles de su saco y se lo mostraba al vendedor quien lo miró con los ojos brillantes. "Sin embargo, como dije es una emergencia, así que si no puedes..."

"Bueno en ese caso, no tienes de qué preocuparte." Se apresuró a decir el vendedor. "Si se paga por adelantado te lo tendré hoy mismo y personalmente lo llevaré a la mansión antes de las siete de la noche."

Draco entonces sonrió y le tendió el paquete de billetes. El vendedor inmediatamente intentó tomarlos pero el rubio rápidamente los alejó del hombre. "Lo quiero sin errores."

"¡Por dios, Draco! sabes que aquí en la sastrería somos reconocidos por la excelente calidad de nuestros productos, antes muerto que entregar una de nuestras sagradas prendas sin terminar."

Malfoy entonces volvió a sonreír victorioso y permito que el vendedor tomará el dinero.

Después de asegurar que el traje estaría listo y unas cuantas palabras de despedida, Harry y Draco salieron de la tienda y una vez afuera percibieron el intenso olor tan característico del pan recién saliendo del horno. Potter no le dio mucha importancia a ese suceso pero para su sorpresa alguien más si.

''¡Huele a pan!'' Dijo Malfoy emocionado como si de un niño se tratase. ''¡Mira! ¡Esta saliendo el pan!

Y antes de que Harry pudiera decir algo, el rubio ya se había lanzado en dirección a la panadería jalando al moreno consigo.

Apenas habían caminado unos cincuenta metros cuando llegaron a uno de los locales de la calle principal que estaba completamente abarrotado de gente, al grado de tener que hacer fila afuera del establecimiento para poder entrar a comprar pan.

"¿Sabes Potter el porqué es bueno que los demás conozcan de tu poder y respeto como integrante de una noble familia, en tu caso los Black?" Preguntó el slytherin mientras miraba el gryffindor quien solo se dedicó a mirarlo. "¿Es enserio? ¿No se te ocurre nada?" El pelinegro solo se encogió de hombros por lo que el rubio rodó los ojos. "Olvídalo. Solo ven." Malfoy terminó de hablar mientras empezaba a caminar hacia la entrada del local mientras le hacía señas al Potter para que lo siguiera.

Una vez adentro Harry se dio cuenta de que en realidad la panadería no era muy grande. Solamente había un par de mostradores con distintos tipos de pan, y otro donde la gente estaba ordenando y pagando sus compras, además de eso solo había una pequeña mesa redonda con dos sillas frente a la ventana. Eso era todo. Por lo que, era un lugar bastante pequeño para la cantidad de personas que estaban comprando, por lo que era bastante lógico que la mayor parte de la fila tuviera que esperar afuera.

Draco por su parte, simplemente había entrado al establecimiento como si nada y se acercó directamente al mostrador sin preocuparse en lo más mínimo por las personas que estaban ya en la fila.

"Hola, hola." Saludo Malfoy a la chica detrás del mostrador.

"¡Señor Malfoy! Vaya, que sorpresa. No sabía que ya estaba de regreso." Respondió alegremente la mujer. "¿Vienes por pan? Justo acaban de salir del horno."

El rubio sonrió y asintió con la cabeza mientras era observado por el pelinegro con curiosidad. "Ya sabes que si ¿Qué es lo que acaba de salir?"

"De todo. Por navidad se está acabando muy rápido el pan, así que cada cierto tiempo están saliendo más piezas."

Para sorpresa de Harry, Malfoy se volvió hacia él. "¿Algo en especial que se te antoje Potter? Ya oíste que tienen de todo."

"Ahhh..." El gryffindor estaba batallando para encontrar algo que decir mientras era observado atentamente tanto por el slytherin como por la vendedora. La presión que ejercían sus miradas sobre él y sumado a lo inesperado de la pregunta, lo habían dejado sin palabras. Pero era bastante obvio que estuviera anonadado cuando ni siquiera sabía qué pensar ante la situación, después de todo ¡Draco Malfoy iba a comprarle un pan!

"Ya decídete Potter." Se quejo el hurón. "¿Que no ves que hay más personas esperando?"

"Déjalo, no lo presiones." Hablo un señor grande desde atrás de ellos quien esperaba su turno mientras observaba el espectáculo. "¿No ves que la belleza de la señorita lo está poniendo nervioso?"

Por el tono de la voz que utilizó fue bastante claro que no se trataba de una llamada de atención sino que era algo más parecido a una broma, por lo que, al instante el rubio sonrió divertido mientras la chica detrás del mostrador se sonrojaba notablemente.

La chica se aclaró la garganta para intentar recomponerse y volvió a hablar. "Entonces..."

"Dame uno de cada uno, así no hay pierde." Contestó finalmente Malfoy.

La chica asintió con la cabeza y se puso rápidamente a preparar el pedido tratando de olvidar lo sucedido. Una vez terminado el pedido y pagado por el slytherin, ambos magos salieron del establecimiento.

Potter seguía sin decir palabra alguna. Durante su estancia en la Sastrería de Madame Potter logró notar como el vendedor llamaba al hurón por su nombre y de la conversación tan casual que habían mantenido entre ellos. Después en la panadería, Draco nuevamente había entrado como si nada y convivido con la vendedora y los clientes que también estaban esperando a comprar pan.

Harry pensó en preguntarle al respecto en ese momento pero el rubio parecía más concentrado en hurgar dentro de la bolsa donde venía el pan. Tal parece que fue su concentración en tratar de decidir cuál pieza llevarse a la boca, que cuando pasó por su lado una señora de muy grande edad y los saludo apenas el rubio lo noto, ya que este levantó la cabeza como buscando quien lo había saludado. Fue hasta que se percató de quién se trataba que le devolvió el saludo.

''Buenos días señora Davies.'' Saludo el slytherin mientras aparentemente se decidía por una rosquilla.

Para el gryffindor no pasó desapercibido ninguno de estos detalles, por lo que, aprovechó el momento para finalmente preguntar. ''Oyes Malfoy ¿Cómo es que conoces a todas estas personas y como es que todas ellas te conocen a ti?''

''Bueno en primero, prácticamente yo crecí aquí Potter, y como todo niño tenía curiosidad por el mundo exterior, y al ser un pueblo relativamente pequeño lo normal es que todos se conozcan y sepan quién es quien. " Respondió el rubio mientras le pasaba la bolsa del pan al pelinegro. ''Por otra parte, la familia Malfoy es la dueña de estas tierras. Todo lo que ves en un radio de cinco kilómetros a la redonda de la mansión es propiedad Malfoy, a excepción de la estación y las vías del tren ya que esas son propiedad federal, pero todo lo demás incluyendo el suelo que estás pisando ahora y todo el terreno donde está asentado el pueblo, prácticamente son de mi propiedad.''

"¿Y como es que un pueblo de muggles viven en tu propiedad?" Pregunto el gryffindor más por curiosidad que por hacer un comentario despectivo.

"Esa es una buena pregunta." Draco paró un momento para darle un mordisco a su rosquilla mientras Harry finalmente se decidía a sacar una rosquilla de la bolsa. "Verás, como es bastante difícil controlar lo que sucede en un área tan grande, a uno de mis antepasados se le ocurrió la idea de hacer una especie de trato con algunas familias muggles, les permitiría asentarse en estás tierras a cambio de que ellos le dieran la información que supieran sobre la situación de la zona."

Potter asintió con la cabeza en señal de que estaba poniendo atención mientras también se dedicaba a comer su rosquilla con glaseado de chocolate. Si bien el pan ya estaba más frío que caliente, su esquicito sabor era bastante disfrutable. Harry no recordaba haber probado antes alguna rosquilla tan buena como esta, y ahora entendía la obsesión del rubio por el pan.

"Sabes Potter, se puede decir que las familias sangre puristas o al menos la mayoría de ellas, se pueden en dividir en dos: aquellas que buscan su prestigio a través de la sangre y los que lo buscan a través del poder." Dijo Malfoy mientras comenzaba a caminar por la avenida principal mientras el pelinegro lo seguía. "Las que lo buscan a través de la sangre son como la familia Black. Se puede decir que su ideología es mantener a toda costa la pureza de la sangre por lo que no se mezclan con ninguno otro que no lo sea. Y como son muy pocas las familias que lo logran, eso de cierta manera les da un alto prestigio entre las familias sangre pura."

"¿Hay otras familias que también son así? Digo, aparte de los Black."

"Si claro. Están los Lestrange, los Yaxley, los Carrow, los Flint, los Gaunt que por eso se extinguieron, y no estoy seguro pero creo que también los Parkinson."

"¿Y que hay de los Malfoy?"

"Los Malfoy estamos en el otro grupo donde se puede decir que el prestigio se adquiere por el poder. Dónde... Ah... ¿Cómo lo digo para que no se escuche tan feo?" Dijo el slytherin mientras miraba hacia arriba en un intento de encontrar las palabras adecuadas. "Bueno, creo que no hay manera linda de decirlo, pero se puede decir que somos del grupo en el que no nos importa con quién nos relacionemos siempre y cuando podamos sacar provecho de eso." Termino diciendo el rubio mientras le daba una gran mordida a la rosquilla.

Después de eso ambos se mantuvieron un rato en silencio, cada uno disfrutando de su propia rosquilla.


Después de lo que dijo Malfoy sobre las ideologías de las familias sangre pura realmente lo había hecho pensar. Siempre había pensado que los Malfoy eran demasiado ¿Cuidadosos? en mantener el estatus de sangre pura e intentar relacionarse lo menos posible con lo que no lo eran o con los traidores a la sangre. Pero ahora que lo pensaba, si tenían la pinta de parecerse a ese segundo grupo que había mencionado Malfoy. O al menos lo que había visto de Lucius Malfoy.

Aunque a decir verdad, nunca antes se había puesto a pensar en como sería en realidad la familia Malfoy. Era bastante evidente que Lucius Malfoy era un claro ejemplo de supremacista, con elegancia y nobleza claro, pero que no dejaba de desaprovechar la oportunidad de pasar sobre alguien si eso le traía beneficio. Narcissa Malfoy podía ser descrita como una mujer elegante y con clase de la alta sociedad, y además era una Black, por lo que no era de extrañar que tuviera características de la Noble y Ancestral Casa de los Black. Y aun así, era una mujer, una madre que se preocupaba por su familia.

Y Draco Malfoy. Draco por supuesto como el hijo de sus padres era natural que heredara sus características, sin embargo, no podía evitar pensar en cuáles de estas características realmente había adquirido.

¿Malfoy era elegante? Si, notablemente elegante, siempre iba bien vestido a donde quiera que fuera.

¿Vanidoso? Evidentemente.

¿Con clase como si de la misma nobleza se tratara? Se podría decir que si, por lo que conocía de él siempre trataba a sus mayores con respeto como lo hacía con los profesores de Hogwarts, con su madre y con algunas personas del pueblo, lo que sumado a manejar siempre las etiquetas de vestimenta o los modales en la mesa, lo hacían parecer que efectivamente era algo cercano a la nobleza.

¿Supremacista sangrepurista? No estaba seguro. Si bien, siempre hablaba sobre su herencia sangre pura y se burlaba de Ron y Hermione, realmente no parecía ser una persona a quien verdaderamente le importara el estatus de la sangre. Se había aprendido los apellidos de todas las familias que pertenecían a los sagrados veintiocho y había notado que tanto Crabbe como Goyle, matones de Malfoy, no pertenecían a los sagrados. Ni siquiera Blaise Zabinni estaba incluido en la lista, y aun así se juntaba con ellos y los decía sus amigos.

Sabía perfectamente, por su lectura del libro Black, que los pertenecientes a esta familia no se relacionaban en gran medida con quienes no fueran sus iguales, es decir, que no formaran parte de los sagrados veintiocho. Por lo que, ¿Se podría decir que Malfoy no había heredado las tradiciones Black de su madre? No lo sabía.

De cualquier forma, todavía faltaban varios días más para terminar su estancia en la Mansión Malfoy. Tenía tiempo para seguir conociendo más cosas sobre el mundo de las familias de sangre pura. Por lo pronto, no había más que pudiera hacer que acompañar a Malfoy de regreso a la gran casa.

El camino había sido mayormente silencioso ya que Malfoy no parecía tener muchas ganas de hablar, lo cual no era ninguna novedad por lo visto y vivido en lo que iba de las vacaciones, por lo que no le sorprendió su silencio. Lo que sí le sorprendió fue el momento en que llegaron a la casa. Una vez entraron por las grandes puertas al interior de la mansión no fueron recibidos por uno de los elfos domésticos. Fueron recibidos por alguien más.

''Draco. Señor Potter.'' Dijo una voz bastante conocida. Era la voz de Severus Snape.

Continuara...

Próximo capitulo: Vísperas de Navidad Parte 2. La verdad sobre Draco Malfoy.