''Señor Potter.'' Dijo Severus Snape con voz monótona. ''Que no te sorprenda. Albus Dumbledore ya me informo que pasarías las vacaciones en la Mansión Malfoy.''
Harry solo asintió con la cabeza sin saber que decir a su profesor menos favorito de todo el colegio, por lo que el de cabello grasiento continuo. ''El director me envió preocupado pensando en la posibilidad de que ya se hubieran matado entre ustedes, pero ya veo que no.''
''Bueno ya vio que no padrino. Por cierto, ya que estás aquí, ¿Podrías revisar una poción y decirme si está bien? El profesor Slughorn es muy estricto en su clase.''
Preguntó Draco mientras señalaba una habitación detrás de él. El antiguo profesor de pociones asintió con la cabeza y siguió a su ahijado a la habitación para ayudarle con la poción, dejando a Potter en el vestíbulo todavía con la bolsa de pan.
Harry sabía que en cierta forma el hurón tenía razón, las pociones que les dejaba el profesor Slughorn eran bastante complicadas y más sabiendo que los libros no tenían bien escritas las indicaciones. Lo que había sido una gran fortuna para él conseguir el libro del príncipe mestizo y desde entonces había suplantado a Draco y Hermione como los mejores de la clase. Sin embargo, noto que algo no cuadraba del todo. En primera, no sabía que Malfoy estuviera haciendo pociones durante sus vacaciones, y segundo, por el recorrido que había tenido antes de la mansión sabía perfectamente que en esa dirección no se encontraba la habitación de pociones. ¿A caso lo que dijo era una mentira?
''¿Me permite señorito Potter?'' Una vocecita cantarina sacó al gryffindor de sus pensamientos. ''¿Le permite a Deissy que se haga cargo de la bolsa?''
''Ah, si.'' Respondió el pelinegro mientras le entregaba la bolsa de pan que se había olvidado que traía. ''Gracias Deissy.''
''No tiene que darle las gracias a Deissy señorito Potter. Señorito Potter, la señorita Granger y la familia Weasley le encargaron a Deissy que fuera el día de hoy para mandarle sus regalos de navidad. Deissy se preguntaba si el señorito Potter también quiere que lleve algo a sus amigos.''
''¿De verdad Deissy?'' Dijo un Harry más que feliz cuando la elfina asintió con la cabeza. ''Si, claro que sí. Solo que me hace falta escribir unas cartas que también quiero mandarles. Pero ahora las escribo ¿Si?''
Una vez que la elfa doméstica volvió asentir el gryffindor se dirigió rápidamente a su habitación. Tenía mucho que escribir y que contarles a sus amigos.
''¿Revisar una poción?'' Habló con calma Severus Snape en medio de una habitación que parecía ser un estudio.
''Fue lo primero que se me ocurrió.'' Dijo Draco mientras se encogía de hombros. ''¿Pudieron?''
"Si, lo hicimos. Si bien, los encantamientos de protección no serán tan resistentes como antes, si logramos extenderlos a la azotea y también incluimos una parte del bosque por si quieren salir a caminar."
"Gracias padrino, siento haberle molestado pero eran hechizos bastante avanzados para mí." Dijo Draco con sinceridad.
"Sabes que no tienes que disculparte, cualquier cosa que necesites solo tienes que avisarme." El rubio solo asintió con la cabeza por lo que el de caballo negro continuo. "Por cierto, de paso también te traje más flores de Asclepias tuberosa y árnica, así como corteza de quina y aceite de coco para las pociones del bálsamo de asclepias tuberosa. Eros ya se las llevó al cuarto de pociones."
"Ah, gracias padrino. Con tantas flores seguro voy andar oliendo a flores todo el día." Bromeo divertido Malfoy.
"Si, eso pensé." Dijo el mayor mientras miraba detenidamente al rubio como si lo estuviera evaluando. Para después preguntar dejando que un poco de preocupación se filtrara en su voz. "¿La artritis te está haciendo sufrir mucho?"
"Lo normal." Dijo Draco mientras se encogía de hombros. "Solo que con el frío se siente más el dolor."
"¿Has hablado con alguien al respecto?"
"No... Bueno, hace un año el doctor Anderson me habló sobre un tratamiento, muggle por supuesto, pero mi padre no quiso y luego ocurrió todo lo de los mortífagos y todo eso del ministerio, así que ya no se llegó a más. Tenía pensado hablar con el doctor Anderson estas vacaciones pero obviamente no he tenido tiempo de hacerlo."
El profesor de Hogwarts asintió con la cabeza en señal de compresión. Sabía perfectamente que desde el regreso del señor tenebroso las cosas se habían complicado bastante. Sabía que para la familia Malfoy, al estar tan cercas de Voldemort, tenían que tener mucho cuidado con las personas con quiénes se relacionaban e incluso con las actividades que realizaban. Era una suerte que Narcissa y Draco habían podido lograr evitar que se les impusiera la marca tenebrosa o de lo contrario estarían envueltos en grandes problemas.
Severus Snape decidió cambiar de tema. "¿Y qué hay de Potter? ¿Cómo van las cosas entre ustedes?"
Ante la pregunta el menor resopló entre divertido y cansado al mismo tiempo. "Bueno, como dijo: no nos hemos matado todavía."
"Si, eso ya lo noté." Respondió el pelinegro con un poco de diversión al conocer cómo era la relación entre los chicos. "Aunque creía que quizás con esto ya podrían hacer las paces entre ustedes."
"¿Por qué haríamos las paces? No fue mi elección que él viniera aquí."
"Lo sé, pero aún así ¿No eras tú quien en primer lugar quería ser amigo de Potter?"
"Eso fue hace varios años padrino."
"Si, pero a lo que voy es que todavía no es tarde para que puedan intentar ser amigos."
Draco solo guardó silencio mientras desviaba la mirada. Sabía perfectamente a lo que se refería su padrino ya que una vez le había contado sobre su amistad con Lily Evans, la madre de Harry. También era verdad que él mismo había querido ser amigo de Harry cuando entraron al primer año, pero después del evidentemente no voy a ser tu amigo de parte de Potter prácticamente se convirtieron en némesis que no hacían más que burlarse e insultarse el uno al otro cada vez que se encontraban por los pasillos del castillo.
Desde entonces, era claro que ninguno de los dos quería ser amigo del otro. Podría decirse que se debía principalmente al orgullo de ambos. Podría decirse que sus ideologías no eran compatibles. Podría decirse que cada uno estaba destinado a seguir un camino diferente, o al menos así había sido hasta entonces. Ahora, se podría decir que el mismo destino los había vuelto a acercar ¿Por qué? No lo sabía. Eso era un misterio todavía.
Pero lo que sí sabía era que las cosas suceden por una razón y uno como parte de la naturaleza no debería interferir con el flujo natural de esas cosas.
Después de un momento de silencio que pareció eterno, Draco finalmente decidió cambiar de tema. ''Bueno y entonces... ¿Te quedarás a la cena de navidad?''
''Ya es hora señorito Potter.'' Dijo Deissy mientras lo miraba con sus enormes ojos saltones.
''Gracias Deissy. Ahora bajo.''
Le respondió y agradeció por quién sabe qué número de veces en tan solo ese día. Ya que la pobre elfina Deissy había tenido que dar varias vueltas para poder entregar los paquetes, las cartas y las respuestas de las cartas a sus amigos, por lo que cada vez que se volvía a parecer en su habitación le agradeció nuevamente por hacerla de mensajera.
Deissy realmente no hacía más que alegrarle la vida desde su estancia en la Mansión Malfoy.
Se miró una última vez en el espejo. El traje que habían ido a comprar en la mañana había sido terminado y llevado a la gran casa hacía aproximadamente una hora, y según le dijeron los Malfoy, lo correcto era que tenía que usarlo para la cena especial de esa noche.
Debía admitir que no se veía nada mal en el traje negro y este era bastante cómodo ya que estaba hecho justo a su medida, así que no le apretaba ni le quedaba holgado como la ropa de su primo Dudley. Además, la tela parecía ser de buena calidad por lo que al verse al espejo, realmente tenía la imagen de un verdadero sangre purista, la imagen del nuevo jefe de la familia Black.
En conclusión: no estaba mal, aunque aun así le gustaban sus jeans.
Dio una gran bocanada de aire como si de alguna manera eso le diera el valor suficiente para enfrentar lo que sea con lo que le estuviera esperando. Así que sin más, abrió la puerta y salió de su habitación rumbo al comedor para la cena de navidad en la Mansión Malfoy.
La gran casa estaba bastante fría y silenciosa mientras caminaba entre los pasillos ligeramente oscurecidos por la negrura natural de la noche. A pesar de tener solo cuatro días viviendo en la mansión ya se había aprendido donde se encontraban varias de las habitaciones y también el camino que debía de seguir para llegar a ellas. Fue así que al paso de dos minutos ya se encontraba entrando al salón del comedor.
El comedor estaba bastante bien iluminado y había sido decorado con motivos navideños. Narcissa y Snape ya estaban en el salón.
''Buenas noches.'' Saludos a los slytherin con respeto.
''Buenas noches.'' Contestaron los magos para después sumergirse en un silencio total.
Después de largos minutos de literalmente estarse viendo las caras los unos a los otros, Narcissa rompió el silencio. ''¿Por qué no nos vamos sentando?''
No dio opción a respuesta ya que la bruja comenzó a indicar los asientos, lo cual era ligeramente parecido a como normalmente se sentaban para las comidas los Malfoy y él. Draco al ser el anfitrión y jefe de la familia se sentaba en la cabecera de la larga mesa, a su derecha se sentaba él por ser el invitado especial, y al frente donde normalmente se sentaba Narcissa ahora se sentó Snape y a la izquierda del profesor de pociones se sentó la bruja.
Una vez sentados los tres, las tres copas que había en cada lugar se llenaron por arte de magia. La primera tenía agua, la segunda parecía contener un vino tinto y la tercera un vino blanco. Además, en la mesa había tres platos de diferentes tamaños donde los más pequeños estaban colocados sobre los más grandes; había también tres tenedores y tres cucharas de tamaños diferentes; dos cuchillos, uno con filo de sierra y otro liso; y finalmente una servilleta de tela doblada elegantemente.
El silencio los siguió a la mesa, por lo que, fue probablemente por eso que Narcissa comenzó a explicarle el protocolo de las mesas formales para eventos especiales. Le dijo que las cenas formales por lo general son de tres tiempos: el primero una ensalada o una sopa, la cual se servía en el plato mediano y se degustaba con el tenedor o cuachara mediana, y se acompaña normalmente del vino blanco. El segundo tiempo o el platillo principal se sirve en el plato más grande, se come con el tenedor y la cuchara más grande y el cuchillo de sierra, y este a diferencia del anterior se acompaña del vino tinto. El tercer tiempo es el postre. Este se sirve en el plato más pequeño y se consume con los cubiertos más pequeños. Además de eso, mencionó que el cuchillo liso se utiliza para el pan y la copa con agua es para limpiarse el sabor de la boca entre cada uno de los tiempos.
Fue así que después de un largo rato de estar escuchando su larga explicación de la bruja que Draco se dignó en aparecer en el salón del comedor.
''Buenas noches.'' Dijo el hurón mientras tomaba su asiento en la cabecera.
''Llegas tarde.'' Lo regañó su madre.
''Perdón.'' Se disculpó el slytherin con un tono de voz que cualquiera se podía dar cuenta de que no estaba arrepentido en absoluto.
''Bueno si ya estamos todos no veo cual sea el problema.'' Severus Snape trató de calmar las cosas.
Un instante después Draco dio dos aplausos e inmediatamente el platillo del primer tiempo apareció frente a cada uno. Así que en cuanto vio a los slytherin empezar a comer él también empezó a comer tratando de elegir el tenedor correcto, de acuerdo a la explicación de Narcissa, para comer la ensalada que se le presentó.
''Potter.'' Le hablo Draco mientras apuñalaba unas hojas de lechuga. ''Cuéntanos ¿Cómo festejan la navidad los muggles?''
''Ah, bueno...'' Dijo un poco sorprendido mientras se percataba de que todos en la mesa lo miraban. No sabía si lo preguntaba por curiosidad o por simplemente sacar un tema de conversación, pero aun así respondió. ''Normalmente es una cena donde se reúne toda la familia y amigos para convivir y festejar.''
No pudo evitar recordar sus días con los Dudley, aunque pensándola bien, las festividades con los Dudley eran parecidas a las navidades con los Weasley. Claro que la navidad en la familia Weasley era mucho mejor que con su familia biológica. Por otro lado, las navidades en Hogwarts tampoco estaban tan mal, se hacía un gran banquete donde convivían tanto profesores como los estudiantes que se habían quedado en el castillo.
Y ahora también conocería como era la navidad en una familia noble y sangre purista del mundo mágico.
Ahora que lo pensaba, podría decirse que era afortunado por tener la oportunidad de conocer distintas formas de festejar la navidad.
''¿Como festejan la navidad ustedes?''
Les regreso la pregunta Potter, lo que le hizo preguntarse porque en primer lugar se le había tenido que ocurrir la idea de abrir la boca en un intento de tratar de iniciar una conversación, ya que a decir verdad, ni siquiera le interesaba sobre las festividades muggles.
''Ya lo verás.'' Contestó.
''Draco.'' Le llamó la atención su madre. ''Bueno Potter, como familia noble seguimos el protocolo formal de estilo inglés, es decir, primero hacemos la cena de tres tiempos, después se procede a un tiempo de descanso y conversación. En este tiempo normalmente los hombres van al salón de juegos y fumadores mientras que las mujeres van al salón de té a hablar prácticamente de los chismes de la sociedad. Después de eso, es cuando comienza el baile en el gran salón hasta pasada la medianoche hasta que el evento llega a su fin. Normalmente se hace un evento grande donde acuden varias de las familias sangre puristas y nobles, pero en esta ocasión será diferente evidentemente.''
Tras la explicación de su madre no pudo evitar recordar un pequeño detalle. ''Por cierto Potter ¿Sabias que todos los integrantes de las familias nobles y sangre puristas, incluyendo a los Black, deben de saber bailar como mínimo un vals?'' Preguntó divertido sabiendo cómo había actuado el gryffindor tras enterarse de que debía aprender a bailar para el festejo de navidad del torneo de los tres magos.
''¿A si?'' Pregunto Harry con incredulidad y el deseo de que no fuera verdad.
''Si, es verdad.'' Respondió Narcissa.
El por su parte, sonrió ampliamente. Parecía que las cosas se iban a poner interesantes.
''¿Sabes bailar Potter?'' Preguntó con honestidad su madre.
El gryffindor vaciló sin saber qué responder, por lo que, después de varios segundos de silencio Snape decidió contestar. ''Tengo entendido, que para el evento del torneo de los tres magos, se les impartieron clases de baile a todos los alumnos, incluyendo al señor Potter, ya que él fue uno de los que abrió el baile de navidad.''
Su némesis solo miro fijamente a Severus Snape aun sin saber qué decir. Aun así no pudo morderse la lengua y picar a Potter de forma divertida.
''Si, nos dieron clases a todos, aunque por lo visto en el baile, Harry no pareció poner mucha atención en las clases de McGonagall.''
La respuesta no se hizo esperar, Potter inmediatamente lo voltio a ver con una expresión que no supo si era de indignación, enojo o quizás... ¿Sorpresa?
''¿Eso es algo que se evalúa en el ministerio, Draco?'' Preguntó con curiosidad el antiguo profesor de pociones.
El solo se limitó a encogerse de hombros y comenzó a degustar el platillo principal que acababa de aparecer y reemplazar el plato de la ensalada. Claro que ya sabía que eso no venía para nada en la evaluación del ministerio pero si lo mencionaba entonces la diversión terminaría.
''Bueno, en ese caso ¿Por que no le enseñas, Draco?'' Hablo Narcissa. ''Nunca esta demás unas cuantas clases extras.''
La diversión se extinguió. No, más bien se transfirió a Severus Snape quien ahora parecía bastante divertido con la situación. Abrió la boca para replicar pero su padrino fue más rápido.
''Esa es una buena idea Narcissa.'' Dijo Snape con voz monótona pero con los ojos brillantes de regocijo. ''Ya que Draco sabe bailar bien puede enseñarle a Potter.''
Apuñaló un trozo de pavo con más fuerza de la necesaria. Esto se había salido de control.
Continuara...
Próximo Capitulo: Vísperas de navidad parte 3. ''¡Abre más las piernas Potter!'' Dijo Draco.
