Viernes 26 - Dic - 1997

Toc-Toc.

Toco la puerta de la habitación de Potter por cortesía aunque sabía que probablemente no recibiría ninguna señal para entrar, por lo que simplemente abrió la puerta y entro. Al entrar se percató que, como esperaba, Harry se encontraba durmiendo en su cama a pesar de que ya pasaba del mediodía.

El día anterior sí que había sido toda una odisea. Él y Potter habían ido a recolectar anonas pero las cosas se pusieron feas.

Potter realmente había sufrido de hipotermia así que en cuanto aparecieron en la mansión tuvieron que meterlo a un baño de agua caliente lo más rápido que pudieron al grado que ni siquiera se molestaron en quitarle la ropa. Y gracias a Merlin que tenía a Eros ahí ya que él se pudo encargar de cuidar de Potter mientras el mismo también tenía que meterse a bañar.

Para su suerte, debido a que no estuvo tanto tiempo bajo el agua, solo requirió de un baño de agua caliente y abrigarse con uno de sus sacos y ropa encantada para volver a recuperar su temperatura. Ah y por supuesto que también tuvo que super untarse del bálsamo de asclepias tuberosa sino el dolor no lo dejaría seguir con sus actividades de asegurar la supervivencia de Harry.

Para el caso de Potter, hacer que esté recuperada su temperatura fue más complicado. Además de los baños de agua caliente tuvieron que administrarle sopas y bebidas calientes, también tuvieron que utilizar compresas calientes y mantenerlo en su cama por el resto del día, y fue hasta que pasaron varias horas que los resultados comenzaron a ser visibles: la piel de Harry había recuperado su color normal, ya no temblaba de frío y en general parecía estar más consciente y al tanto de lo que sucedía a su alrededor.

Eso sí que había sido un gran alivio para su corazón y todo su ser ya que no había dejado de pensar en las peores cosas que su mente podía imaginar. Si, la buena noticia es que al menos no se había muerto en sus manos, sin embargo, durante la noche comenzó a presentar los claros síntomas de un fuerte resfriado y desde entonces apenas y habían logrado que estos no se agravarán, por lo que, permitieron que el león durmiera todo lo que necesitara y constantemente lo vigilaban.

Así fue como una buena parte del día, regresó a la habitación de Potter y una vez entró se acercó con calma hacia la cama de Potter quien pareció despertar al sentir su presencia.

''¿Draco?'' Habló Harry con voz ronca mientras se intentaba sentar en la cama.

''Vaya, parece que ya me reconoces.'' Dijo aliviado al mismo tiempo en que se sentaba en la cama cerca de Potter. A simple vista parecía que la fiebre había bajado pero aun así decidió comprobarlo tocando la frente de Harry quien lo miró con el ceño fruncido. ''Parece que la fiebre está bajando.'' Habló en voz alta para hacerle entender al león el porque de su actuar.

''¿Dormí mucho tiempo?''

Asintió con la cabeza. ''Algo, pero igual tienes que dormir para tratar de recuperarte.'' Lo miró un momento y continuó. ''Y como te dije durante la mañana, aunque probablemente no lo recuerdes, ya mande pedir los ingredientes que faltaban para la poción pimentónica, así que lo más seguro es que para mañana ya están aquí y ya mañana mismo podrás tomar la poción y estar como nuevo otra vez.''

Potter solo asintió con la cabeza un poco distraído posiblemente tratando de procesar la información. Después de eso quedaron en un silencio incómodo, ya que por su parte, no sabía que más decir o si simplemente era mejor que se quedara en silencio y esperar a que Harry dijera algo, o quizás era mejor que se retirara para dejarlo descansar.

''Y... ¿Siempre que paso?'' Lo saco Potter de sus pensamientos y seguramente este noto su mirada interrogante por qué continuo. ''Me refiero a después de que caí al hielo.''

''¿No lo recuerdas?'' Pregunto un poco preocupado.

Harry negó lentamente con la cabeza. ''Solo recuerdo algunas cosas. Recuerdo que me sacaste del agua y que después me cubriste con tu saco, pero fuera de eso no recuerdo mucho.'' Dijo Potter pensativo.

''Ah, bueno, si, después de que te saque del hielo llame a Eros y el nos trajo a la mansión, y una vez que llegamos te metimos a bañar con agua caliente.'' Con esto Harry abrió los ojos con un poco de pánico para la diversión de él, por lo que tuvo que darse a explicar. ''No me mires así, no fue como si realmente te hubieramos bañado solo te metimos a la tina con agua caliente.''

''¿Entonces tu... me...?'' Habló Harry un poco ruborizado mientras le echaba un vistazo a las pijamas que traía puestas.

''Claro que no. Eros fue quien se encargó de ti mientras yo también me metía a bañar ¿O es que acaso también se te olvidó que yo también terminé metiéndome al agua congelada?''

Potter asintió con la cabeza pareciendo más aliviado, y después de un par de segundos volvió hablar como queriendo cambiar de tema. ''Por cierto ¿Y por que tu no te enfermaste como yo, si de igual forma también terminaste en el agua congelada?''

Buena pregunta.

''Mm... Supongo que por una parte fue que no pase tanto tiempo bajo el agua como tu.'' Dijo con sinceridad. ''Y por otro lado creo que también fue gracias a que traía un saco encantado que no recibí tanto frío.''

''¿Saco encantado?'' Preguntó Harry con curiosidad.

''Ah, si, mi saco está encantando para mantenerse caliente.'' Explicó mientras se encogía de hombros, después de todo, de algo tenía que servir el tener artritis.

''Ah... ¿Entonces por eso siempre traes el mismo saco?''

Este Potter ¿Por que simplemente no dejaba de hacer preguntas?

Que claro, esta bien que los niños sean curiosos y hagan preguntas pero las preguntas de Potter se estaban volviendo... bastantes certeras.

''Si. En fin... ¿Ya comiste algo?'' Respondió y pregunto antes de que Potter siguiera sacando más preguntas, y no era porque le molestara el hecho de tener que responder. No, nada de eso, sólo que no estaba muy seguro si iba a poder responderlas.

Potter ya había comenzado a hacer preguntas bastante acertadas durante su pequeña aventura al bosque y tuvo que ingeniárselas como había podido para evitar tener que hablar de más. Que tan poco era como si fuera un secreto, claro, pero él simplemente no era una persona a la que le gustaba contarle sobre sus problemas a los demás. No lo era. Más bien era del tipo de los que se guardan las cosas para sí mismos y tratan de resolverlas por su propia cuenta.

Harry negó con la cabeza en respuesta a su pregunta.

''Bueno, entonces le avisare a Deissy que te traiga algo.'' Dijo mientras se levantaba de la cama de Harry y se dirigía en dirección a la puerta para buscar a la elfina y al mismo tiempo ponerse a salvó de recibir más preguntas.


Sábado 27 - Dic - 1997

''Aquí tiene el polvo de cuerno de bicornio que me encargó, señor Malfoy.'' Habló una señora de mediana edad, de cabello castaño y bien vestida, la cual se encontraba sentada junto a un gran ventanal que iluminaba con los rayos matutinos una de las tantas habitaciones de la Mansión Malfoy.

''Gracias señora Anderson.'' Dijo Draco mientras tomaba la bolsa de papel craff de las manos de la mujer desde su asiento frente a esta. Revisó brevemente que estuviera la cantidad necesaria para poder hacer la poción pimentónica para curar el resfriado de Potter. Una vez que lo confirmó continuó. ''Cambiando de tema ¿Cómo van con lo que les pedí?''

''Seguimos prestando atención al pueblo, sin embargo, no fue sino hasta ayer que detectamos la presencia de personas extrañas rondando por el pueblo.'' Respondió otra señora de una mayor edad, lo cual podía ser notado por su cabello canoso.

''¿Mortífagos?'' Preguntó el slytherin visiblemente preocupado.

''No lo creo, señor.'' Habló nuevamente la señora canosa. ''De acuerdo con Charli de la sastrería, dice que siempre están bien vestidos con trajes formales de calidad, más parecidos al estilo muggle, y según lo que sabemos de los mortífagos por lo general visten de oscuro y tienden a tener un aspecto algo desaliñado. Así que no creemos que se trate de mortífagos.''

''¿Cuantos son?'' Volvió a preguntar Draco intrigado.

''Hemos identificado a tres pero por lo visto se van turnando ya que nunca están juntos y siempre hay al menos uno en el pueblo. Por otro lado, la chica de la panadería ya está trabajando en hacer retratos de ellos para mostrárselos.''

El slytherin asintió con la cabeza en señal de compresión. ''Bien. Sigan así.''

''Entonces... ¿Quiere que hagamos algo más además de vigilarlos, señor Malfoy.'' Pregunto ahora la señora Anderson.

''No es necesario.'' Hablo el rubio con voz segura y demandante como alguien digno de su título como jefe de familia noble. ''Solo manténganlos vigilados, quiero saber hasta cuantas veces van al baño y si ven algo sospechoso diganmelo de inmediato.''

''Si señor Malfoy. Tanto la señora Davies y yo lo mantendremos informado.'' Dijo la mujer mientras miraba a la señora de mayor edad quien asintió con la cabeza confirmando lo que se decía.

Luego de que ambas señoras le aseguraron a Malfoy que lo mantendrían informado se retiraron dejándolo sólo en la habitación con sus pensamientos. Suspiro con cansancio. Estaba preocupado que debido a la aparición que habían hecho para regresar a la mansión se hubiera activado el detector de Potter y con ello se supiera que Harry se encontraba con ellos. Pero si lo dicho por las mujeres era verdad, entonces probablemente los mortífagos todavía no se enteraban de ello.

''¿Mortífagos?'' Pregunto Narcissa Malfoy mientras cruzaba la puerta de la habitación lo que hizo que su hijo saliera de sus pensamientos.

Draco negó con la cabeza al mismo tiempo que se volvía hacia su madre. ''Parece que no. Y por lo que me dijeron creo que se trata de aurores.''

''¿Aurores?'' Dijo la bruja levantando una ceja. ''Vaya, parece que Kingsley está cumpliendo. Solo espero que a la hora de la hora no nos falle.''

''Yo también lo espero, madre.'' Dijo Draco sinceramente rogando internamente a Merlín para que fuera así.


Una vez llegó el ingrediente faltante para la poción pimentónica para aliviar la gripe de Potter, Draco inmediatamente se dirigió a una habitación en el tercer piso destinada únicamente para la elaboración de pociones.

Gracias a Merlín la poción era bastante fácil de realizar, tanto que incluso no tenía que seguir las instrucciones de un libro porque ya se la sabía de memoria, sólo unos pasos sencillos y unos cuantos ingredientes, y en una hora ya estaba prácticamente lista para ser consumida.

Esperó unos minutos a que se enfriara lo suficiente para servir un poco en un pequeño vaso y se dirigió nuevamente a la habitación de Potter.

Harry por su parte, ya no sabía que más hacer para evitar tener que sumergirse más en el profundo aburrimiento e inquietud en la que se encontraba. A pesar del resfriado que había adquirido siempre había sido una persona que se consideraba activa así que simplemente no podía quedarse quieto en un lugar, como en este momento en que la elfina Deissy prácticamente lo único que hacia era vigilar que no se saliera de la cama.

Al principio le había agradado que la elfina se quedara a vigilarlo en caso de que ocupara algo, por lo que, ahora que ya estaba mejor no necesitaba la ayuda de Deissy. Pero ahí seguía la elfina: sentada sobre el escritorio de la habitación con las piernas colgando y con sus enormes ojos observándolo fijamente sin desviar ni un poco su mirada.

Siendo honestos no tenía nada en contra de la elfina, al contrario, sentía que hasta casi se habían hecho amigos pero no podía evitar sentirse inquieto desde la noche anterior en la que se había despertado cercas de la media noche y se encontró con sus enormes ojos brillando en medio de la oscuridad lo que casi hace que pegara un gran grito y que le diera un infarto y cayera muerto ahí mismo.

Si, era bastante inquietante tener unos enormes ojos mirándote fijamente todo el tiempo.

A estas alturas ya había intentado de todo: le había pedido que se diera un descanso, que fuera a la cocina a comer algo o que se fuera a dormir o que le llevara cartas a sus amigos, o que incluso, que fuera haber que estaba haciendo Draco y después le contara todo. Pero no, nada de eso había funcionado ya que Deissy no dejaba de repetir que no podía porque su trabajo era vigilarlo todo el tiempo.

¿Quizás... si le pidiera que le trajera un libro de la biblioteca?

''Oyes Deissy...'' Dijo Harry con las pocas esperanzas que le quedaban.

''¿Si, señorito Potter?'' Pregunto la elfina con su voz cantarina de siempre.

''Ah...''

El pelinegro no pudo terminar de hacer su petición cuando se escucharon golpes en la puerta y después de unos breves segundos entro Malfoy con un vaso en sus manos.

''Vaya, ahora ya pareces más vivo.'' Dijo el rubio en un tono un poco burlón mientras se acercaba a la cama.

''Si. Ya ni siquiera necesito estar en cama.'' Hablo Harry sin importarle delatar el hecho de que se moría de ganas por largarse de la cama, después de todo, si Draco le ordenaba a la elfina que ya no lo vigilara entonces ya podría volver a su rutina en la casa Malfoy.

Sin embargo, al parecer el slytherin no capto la indirecta. ''Toma.'' Dijo mientras le pasaba el vaso con la poción. ''Es poción pimentónica.''

Harry inmediatamente observó el vaso que el rubio le tendía y no pudo evitar percatarse de un detalle que antes no había notado: Draco agarraba los vasos y algunas otras cosas de una manera bastante curiosa. En lugar de sujetar el vaso entre el pulgar y el resto de los dedos, como todos los demás, sujetaba el vaso por la base con toda la mano formando una especie de cazuela y en el interior se apoyaba el vaso.

Al principio pensó que lo estaba haciendo a propósito para que sus manos no se tocaran cuando agarrara la poción, pero después recordó que hacía exactamente eso en otras ocasiones, sobre todo a la hora del desayuno o con las tazas a la hora del te, era como si tratara de calentarse las manos con el calor que desprendía el liquido caliente.

''¿Qué?'' Espeto Draco tras ver como era observado detenidamente por Potter quien ni siquiera se había molestado en agarrar el vaso.

La voz de Malfoy sacó a Harry de sus pensamientos quien se sorprendió tras percatarse a quien se había quedado viendo. ''¿No me vas a envenenar o sí?'' Dijo el moreno para desviar por completo el tema sus acciones anteriores.

Malfoy miro un momento el vaso en su mano. ''Si.'' Dijo mientras se lo volvía a tender a Potter.

Harry aun así tomo el vaso en una de sus minas mientras lo miraba con el seño fruncido.

''¿Qué? ¿A caso no confías en mi?'' Hablo el rubio.

Potter no sabia que contestar. Si le hubiera hecho exactamente esa pregunta antes de esas vacaciones sin ninguna duda respondería que no. Ahora, considerando como habían ido las cosas en la Mansión Malfoy y con Draco, ya no podía decir que no. Por un lado, la rivalidad entre ellos evidentemente parecía ser tan solo una rivalidad entre dos estudiantes o una simple actitud de niños como diría Draco, pero aun así, era claro que en las situaciones necesarias ambos eran lo suficientemente maduros como para tomarse las cosas con seriedad y poder actuar en conjunto.

Por otro lado, también era bastante obvio que los Malfoy, como habían dicho desde un inicio, verían por su seguridad, y bueno, evitar que muriera también estaba incluído en el mismo paquete. Ellos así le aseguraron a Harry y a Dumbledore. Así lo aseguraron y así lo habían hecho.

Entonces... no había razones para desconfiar.

Harry asintió con la cabeza y de un solo tragó se bebió toda la poción que había en el vaso bajo la mirada satisfecha del rubio.

Una vez vacío el vaso lo dejo sobre la mesa de noche al mismo tiempo que se sentía observado por dos pares de ojos.

"Por cierto Malfoy..." Hablo Harry antes de que pudiera perder la oportunidad. "Ahora que ya estoy bien, ya no voy a necesitar que Deissy me cuide, así que... Ya la puedes poner a trabajar en otras cosas." Dijo esto último mientras hacía un gesto con la mano como si estuviera espantando moscas.

El slytherin miro a la elfina y está por fin desvió la mirada del gryffindor para ver a su amo.

Después de un momento de silencio Draco hablo mientras regresaba su mirada a Harry. "El trabajo de Deissy es atenderte a ti. Por eso desde que llegaste a la mansión te dijimos que podías disponer de ella como quisieras."

"Ah, bueno, si, dijeron eso pero no hace nada de lo que le pido sólo se queda ahí mirándome." Trato de explicarse Harry mientras se rascaba la cabeza.

Malfoy regreso su mirada a la elfina quien al sentirse un poco nerviosa por estar en la mira de su amo intento explicar sus acciones. "Deissy sólo hace su trabajo, señorito. El señorito Draco le ordenó a Deissy que vigilara todo el tiempo al señorito Potter y que no lo perdiera de vista. Y eso hizo Deissy."

Al terminar de sonar la vocecita cantaría Draco no pudo evitar reír un poco. Si era verdad que desde hacía varios días le había pedido a la elfina que mantuviera vigilado y ahora con el incremento de las probabilidades de que aparecieran mortífagos se lo había vuelto a pedir, sin embargo, no se había esperado que se tomará sus indicaciones literalmente al pie de la letra.

"Espera ¡¿Tu se lo ordenante?!" Exclamó Harry medio sorprendido y medio molesto y un poco indignado ya que todo eso, por supuesto, había tenido que ser obra del slytherin.

"Lo hice pero no esperaba que se lo tomara literalmente." Dijo el rubio mientras negaba con la cabeza divertido. Por otro lado Deissy pareció encogerse al sentir que había hecho algo mal por lo que Draco continuo sin perder la diversión de su expresión. "Pero buen trabajo Deissy, sigue así."

La elfina asintió fuertemente haciendo que sus grandes orejas fueran sacudidas junto con su cabeza para después volver a dirigir su mirada al moreno ahora con un nuevo brillo en sus enormes ojos saltones.

Tras ver qué su intento de detener su vigilancia fue frustrado y ahora Deissy parecía hacerlo con un mayor ánimo, Harry intento buscar otra solución. "¡Oyes! Pero..."

"Que te diviertas, Potter." Draco lo interrumpió alegremente mientras se despedía con la mano y salía rápidamente por la puerta, cerrando la tras de si y dejándolo sólo con la elfina.

Continuará...

Próximo capítulo: Lo que nadie dice. Los sangre pura no son lo que aparentan ser.