Habían pasado varias semanas desde el incidente, el estado de ánimo de Sephiroth había mejorado mucho y en el transcurso de esos días y había comido varios de los dulces que aquel joven le había regalado, lo único que lamentó fue no haberle preguntado su nombre, aunque sabía que aún si hubiera tenido su nombre y contacto no lo habría llamado pues realmente nunca había hablado con nadie de nada que no estuviera relacionado con sus actividades o los exámenes a los que lo sometían.

Los entrenamientos eran cada vez más complejos y peligrosos pero en la mayoría de las ocasiones Sephiroth lograba superarlos sin mayor problema aunque cada vez que salía al campo de batalla las cosas eran mucho más complicadas fuera de las paredes del laboratorio.

Aunque realmente no se había enfrentado de nuevo contra los soldados de Wutai pero estos habían plantado trampas por la región para detener el trabajo de las granjas y así disminuir al abastecimiento de alimentos para Midgard, por esa razón SOLDIER tomaba precauciones contra los soldados de Wutai.

En esos momentos aún no había amanecido pero Sephiroth estaba en camino a una de las granjas cercanas para lo que sería otra de esas misiones preventivas, se había reportado actividad sospechosa en la zona y más de uno de los granjeros había dicho ver ninjas cerca de su propiedad.

–Escuché que en una granja de chocobos los mataron a todos dejando los restos esparcidos por el campo…

–Eso es horrible… yo vengo de una granja de chocobos, ¡son animales maravillosos!

–Yo escuché que en Kalm envenenaron el agua potable… y pusieron explosivos en la maquinaria de la granja… el presidente tiene razón, son unos salvajes…

Como de costumbre los soldados aprovechaban el viaje para hablar de los rumores que se corrían, SOLDIER no se encargaba de cada evento sospechoso pero ya había tantos reportes que las tropas de Peace preservation no se daban abasto así que empezaron a enviar a SOLDIER también, en esta ocasión los mandaron pues era la zona de riesgo donde se habían presentado varios atentados, razón por la cual Sephiroth había sido convocado.

Cuando finalmente llegaron a su destino la tropa bajó de los vehículos y uno de los hombres de mayor rango fue a hablar con los granjeros para comprender la situación, Sephiroth había notado que los otros soldados ya no trataban de darle órdenes, lo que significaba que Lazard había cumplido con lo que le había prometido.

Ahora sólo Lazard le daba órdenes directamente a Sephiroth y el joven estaba conforme con esto pues tenía libertad de actuar pero también debía apoyar sus compañeros para evitar que las cosas se complicaran o hubiera heridos y las cosas habían funcionado bien de esa forma, aunque los otros soldados aún lo veían con desconfianza.

Sephiroth miró el lugar en busca de algún enemigo pero no sentía ninguna presencia cerca de ellos. –No hay nadie aquí… ¿habremos venido por nada? –se dijo a sí mismo cruzándose de brazos y caminó hasta el líder de la tropa. –¿Cuál es el informe?

–Hubo avistamientos en la zona de los cultivos y al oeste en la presa.

–La zona de cultivo… ¿es esa área no? –dijo apuntando a la zona más cercana. –En esta parte no hay presencia de enemigos pero podrían haber puesto algún explosivo para arruinar el terreno y la cosecha...

–Efectivamente señor… la tropa dará un recorrido por la zona.

–Deben tener cuidado… podrían tener más cuidado al plantar las bombas para evitar ser detectados… –El joven revisó la información del terreno que les habían compartido antes de salir y al notar la posición de la presa frunció el ceño. –Me encargaré de la región de la presa…

–¿Piensa ir solo señor?, no puedo dejarlo… son órdenes de Lazard…

–Si no hay más remedio entonces llévame… pero cuando estemos ahí yo me haré cargo…

Sephiroth sabía por la posición de la presa que si la estructura se veía comprometida habría una gran inundación que afectaría a tres regiones que eran los mayores distribuidores de alimentos del continente, además que una gran zona del continente quedaría sin suministro de agua lo que afectaba también a Midgar aunque fuera parcialmente.. –Los ataques que han ocurrido hasta el momento sólo han sido distracciones… realmente no han causado daños importantes y no han intentado infiltrarse de nuevo en Shinra… así que…

–¿Cree que el verdadero objetivo es esa presa..?

–¿Te imaginas que pasará si es destruida…? además… escuché que llegó a su máxima capacidad debido a las lluvias de anoche… el agua es liberada de forma paulatina pero realmente no ha bajado mucho…

–Llamaré a los trabajadores de la presa. –Contestó el soldado comprendiendo que sería un problema si algo le pasaba a esa presa, el líder del grupo tomó a un par de sus hombres y encargó a la tropa al segundo al mando antes de ir a la presa en su vehículo.

Pasaron varios minutos hasta que alcanzaron su destino y durante el trayecto llamaron a la estación de servicio de la presa pero no obtuvieron respuesta. –Nadie responde… –dijo el líder apretando el teléfono en su mano, la preocupación era evidente en su rostro. –Apresúrate… –dijo al conductor que aceleró acatando la orden.

–No podemos perder tiempo… me adelantaré… –dijo Sephiroth por la ventanilla que comunicaba la parte trasera con la cabina, el líder de la tropa no comprendió de inmediato pero cuando vio a Sephiroth abrir la puerta trasera del humvee lo comprendió claramente.

El muchacho saltó del vehículo adelantándolos en cuestión de segundos con un poco de impulso y emprendió la carrera hasta la presa dejando atrás al vehículo en cuestión de segundos. Sephiroth corría a toda velocidad mientras trataba de sentir la presencia del enemigo o alguna amenaza. –Comandante… ¿Cuántos trabajadores hay en la presa? –preguntó llamando al líder de la tropa.

–A esta hora… debe haber unas quince personas… es el turno nocturno… el grupo de la mañana llegará en una hora aproximadamente.

–Ya veo… llegaré a las instalaciones en dos minutos… cuando lleguen no entren… puedo percibir un grupo de veintitrés personas… así que al menos ocho son enemigos… solicita confirmación de los trabajadores que se presentaron para ese turno…

–A la orden señor… –la comunicación se cortó por parte de Sephiroth y el líder de la tropa llamó a los encargados para solicitar el informe de los trabajadores.

Sephiroth no tardó en llegar a la presa pero calculaba que a los otros aún les faltaban entre diez y quince minutos para llegar. –"Puedo sentir la presencia de dos personas en la entradas… tengo que incapacitarlos... " –Pensó el muchacho, realmente nunca había tenido un ejercicio de infiltración pero sabía que si alertaba a los enemigos nada bueno saldría de ello. –"Debo dejarlos fuera de combate sin que den la alarma…. Pero también debo hacerlo rápido…"

El joven estaba nervioso, no estaba preparado para ese tipo de enfrentamiento y lo sabía pero no tenía opciones, sino hacía nada podrían destruir la presa o matar a los trabajadores si veían el vehículo militar acercarse. –"Tengo que hacerlo con cuidado..." –se dijo a sí mismo y se asomó para espiar los movimientos del enemigo.

Uno de los soldados de Wutai estaba en la entrada a las instalaciones y podía ver a otro caminar por el techo de la construcción. –"El resto deben estar dentro… los trabajadores son civiles así que no ocuparon mucho para someterlos… además están armados..."

El joven evaluaba cómo aproximarse podría usar su velocidad sin problema pero no podría llegar al soldado del techo a tiempo si este lo veía así que pensó que lo mejor sería usar una distracción, sacó una materia Wind y la miró por unos segundos. –"Si puedo controlar la fuerza del viento lo suficiente no sospecharan que es un ataque… y podría acercarme sin ser visto..."

El joven apretó un poco la materia en su mano y frunció el ceño decidido antes de lanzar el ataque, la distancia facilitó bajar la potencia del viento lo suficiente como para que pareciera natural haciendo que ambos soldados se cubrieran pensando que el viento podría aumentar la potencia en cualquier momento ya que el cielo daba señales de tormenta.

Fue sólo un segundo pero era todo lo que Sephiroth necesitaba, se movió a toda velocidad y dejó inconsciente al hombre en la puerta para luego saltar al techo y noquear al otro soldado. –"Bien… eso no estuvo mal… ahora debo entrar.." –pensó el muchacho mientras buscaba una entrada por el techo, imaginando que no esperarían el ataque desde esa dirección.

El menor seguía nervioso pero localizó una entrada y avanzó con cuidado por el pasillo hasta dar con otro hombre que recorría los pasillos, no tuvo problemas para incapacitarlo pues lo emboscó por la espalda. –"Tres… al menos hay cinco más..." –El joven cerró sus ojos para concentrarse, había muchas presencias pero lo más lógico era que la mayoría fueran de los trabajadores.

Sephiroth logró localizar dos grupos de personas, uno estaba en la parte central del edificio y el otro en la parte inferior. –"¿Por qué están separados?, ¿no sería más fácil controlarlos en un sólo lugar?, en la parte inferior está… el generador..." –el joven salió corriendo por el pasillo buscando un modo de bajar mientras iba teniendo cuidado de que nadie lo viera. –"Maldición… ¿acaso piensan explotar el generador con esa gente ahí?" –Se reprendió mentalmente por no haberlo considerado mientras recorría los pasillos hasta dar con las escaleras que lo llevarían hasta el generador eléctrico.

Las escaleras parecían un túnel interminable que bajaba pero eso no era problema para el muchacho. –Debe haber un elevador pero de este modo será mucho más rápido… son sólo unos 300 metros… –se dijo a sí mismo antes de subir al pasamanos y dar un paso al vacío, bajando a una gran velocidad en plena caída libre.

La presa actualmente cumplía con la función de dar suministro de agua a las regiones agrícolas así como proveer de agua potable a los pueblos cercanos y a Midgar pero anteriormente se encargaba del suministro eléctrico del continente aunque había pasado mucho tiempo desde que ya no era requerido este servicio gracias a la llegada de los reactores Mako.

En su descenso Sephiroth no sintió la presencia de ningún otro enemigo, al estar a poca distancia del suelo se sujeto se puso en posición para una caída perfecta. Ya en el último piso caminó sin problemas por el lugar aunque era más grande de lo que había imaginado en un inicio, el joven Sephiroth logró alcanzar su destino hasta la sala de máquinas auxiliado por el mapa de la instalación que vio al comenzar el descenso junto con algunos letreros de indicaciones.

–La puerta de la sala de máquinas debe estar en este piso… –se dijo a sí mismo mirando el lugar en busca de más indicaciones, el ruido del agua era muy fuerte en esa zona, el menor cerró los ojos para poder concentrarse, sentía varias presencias en el lugar así que dio unos pasos al frente para luego girar a la izquierda avanzando hasta el fondo del pasillo donde al abrir los ojos vio una gran puerta. –"Este es el lugar… todos están aquí…" –pensó abriendo la puerta con cuidado el espacio de esa habitación era enorme y sorprendió al joven. –"Este lugar es más grande que las salas de entrenamiento… impresionante pero… ¿dónde están todos?"

Sephiroth entró en la sala de máquinas con cuidado, sabía que estaban cerca pero no podía verlos, escuchó un llanto entre el sonido del agua corriendo bajo sus pies, el joven se acercó a una de las turbinas que parecía estar apagada por mantenimiento y cuando miró por una compuerta notó a uno de los soldados de Wutai para luego ver como caminaba por la zona desmantelada en el interior de la turbina, ahí estaban los rehenes, todos sentados en el suelo atados y amordazados.

–¡Guarda silencio! –gritó el soldado a una joven mujer que lloraba apuntando con su arma, al gritarle de esa forma sólo consiguió el efecto contrario.

–"No puedo ver bien… no sé si hay otro soldado ahí..." –El joven se sintió molesto al no saber cómo actuar, le habían preparado para combatir pero no para una situación de rehenes, aún así sabía que debía hacer algo, se concentró para identificar cuántos había ahí dentro. –"Son… son 13… pero no sé cuántos son rehenes y cuántos enemigos… aún así… debo ayudarlos..."

El joven tomó una de las materias que llevaba consigo y se concentró para lanzar el ataque esperando que pudiera enfocar correctamente la energía para no afectar a nadie además de aquel soldado. Una corriente fría salió de la materia bajando por la escotilla hasta aquel soldado que seguía gritando a la mujer, el hombre sintió un escalofrío inicial seguido de un entumecimiento en todo el cuerpo y el frío era demasiado intenso para él que no podía moverse en lo absoluto y cuando trató de hablar de nuevo no pudo hacer debido al temblor en su mandíbula.

Las piernas y brazos de aquel hombre fueron recubiertos de hielo en cuestión de segundos dejándolo completamente inmóvil ante los ojos de los rehenes que estaban asustados mirando a su alrededor esperando que el hielo se extendiera hasta ellos aunque eso nunca pasó. Sephiroth escuchó los gritos de los rehenes y con su espada en mano saltó cayendo por la escotilla esperando ver a otro enemigo pero el soldado congelado era el único ahí.

Los rehenes gritaron asustados al verlo imaginando que se trataba de otro enemigo pero el joven bajó su espada. –Tranquilos… vine a ayudarlos… soy parte de SOLDIER un grupo de Shinra. –Dijo el muchacho soltando a uno de los rehenes que poco después le ayudó a desatar a los demás, varios de los trabajadores aún parecían escépticos de las palabras de Sephiroth y se mantenían lejos del joven.

–Él no podrá moverse por unas horas... y mis compañeros llegarán pronto… aún así será mejor que se queden en este piso… hay otro grupo de personas no muy lejos… pero necesito saber ¿Cuántos rehenes quedan…?

Uno de los rehenes que estaba calmando a la joven que había sido agredida por el soldado se giró para ver a Sephiroth. –Dos rehenes más…

–¿Entonces sólo había catorce trabajando hoy? –preguntó el joven.

–Si… uno de los ingenieros se reportó enfermo…

–Está bien… así que dos civiles y cinco enemigos… manténganse juntos y busquen un lugar seguro… iré a buscar a los demás…

–¡No, no nos dejes! –gritó el mayor de ellos tomando a Sephiroth del brazo para detenerlo.

–Tengo que ayudar a los demás, no puedo quedarme…

–¡No, sácanos de aquí ahora!

–No hay tiempo… lo siento… –dijo soltándose del agarre de aquel hombre y se separó de ellos para evitar que lo retuvieran más tiempo, de modo que salió por la escotilla y corriendo hasta el pasillo de nuevo.

El joven se sintió mal por dejarlos solos cuando estaban obviamente afectados por lo que les había ocurrido pero sabía que los otros soldados no podían estar demasiado lejos así que no sería por mucho.

Sephiroth sentía las otras presencias no muy lejos de su posición, lo que significaba que se habían movido mientras él bajó hasta la sala de máquinas. –¿En qué área están ahora? –Se preguntó el muchacho mientras avanzaba por las escaleras, saltando por los pasamanos entre los diferentes pisos hasta llegar al nivel correcto.

–Están en este nivel… –el joven miró a su alrededor mientras bajaba del pasamanos y fue hasta la puerta para entrar en ese piso. El lugar aparentaba estar desierto pero el muchacho podía sentir la presencia de un grupo de siete personas no muy lejos de su posición. –"Están aquí… pero ¿por qué?, ¿Qué es este nivel?" –Se preguntaba el menor mientras avanzaba, notando que el sonido del agua era diferente en esa zona. –"El sonido es más fuerte que abajo…"

En esa zona estaba una de las entradas de agua de la represa y los soldados habían obligado a los ingenieros del lugar a que les mostraran los planos para decidir de forma estratégica la posición para los explosivos de modo que estos causaran el mayor daño posible la estructura creando una gran inundación.

Mientras el muchacho avanzaba por el largo pasillo el joven tuvo una sensación extraña, justo como le había pasado en el campo minado de su primera misión. –"¿Están haciendo eso de nuevo…? no… debe ser aquí es donde pusieron los explosivos..." –La expresión del joven se volvió triste recordando los cuerpos de aquellos soldados. –"No… no pienses en eso… tenemos una misión que cumplir..." –Se dijo a sí mismo poniendo una expresión seria y siguió adelante.

En una habitación a la mitad del pasillo el ruido del agua era mucho más fuerte y en su interior estaban los soldados junto con los dos rehenes faltantes, uno de los soldados revisaba los planos y otros tres plantaban los explosivos mientras otro soldado apuntaba a los rehenes y los mantenía vigilados.

El joven Sephiroth se puso ante la puerta, podía sentir que los enemigos estaban ahí dentro pero al estar del otro lado de la puerta se preguntó si era seguro para los rehenes, con cuidado abrió la puerta tratando de no hacer ningún sonido y para poder ver a través del pequeño espacio, Sephiroth pudo ver la posición en que estaban cuatro de los siete dentro de la habitación pero no podría más sin abrir por completo la puerta. –"Supongo que no será tan fácil como con los otros…"

Sephiroth abrió la puerta con cuidado entrando en la habitación, acercándose sin hacer ruido al soldado más cercano que estaba con los rehenes, pensó en congelarlo como al anterior pero los rehenes estaban demasiado cerca y estaba seguro que su magia los alcanzaría así que decidió dejarlo inconsciente así los rehenes podrían escapar mientras él dejaba al resto fuera de combate.

El joven llegó hasta su objetivo sin ser descubierto y golpeó al soldado noqueandolo sin problemas pero uno de los soldados que estaba en la parte izquierda de la habitación vio al muchacho tras terminar de armar una de las bombas que iban a plantar.

–¡Enemigo detectado! –gritó el soldado de Wutai rápidamente levantó su arma para disparar contra Sephiroth quien desprevenido retrocedió al instante dando un salto hacia atrás al mismo tiempo que los otros soldados recuperaban sus armas para disparar también, aunque ninguna logró alcanzarlo ya que por reflejo el joven desvió las balas con ayuda de su Masamune.

Lo que Sephiroth no esperaba fue que algunos de los disparos alcanzaron a los dos rehenes, hiriendo a uno de los hombres en el pecho y al otro en el brazo pero ambos sangraban . –No… –dijo con un hilo de voz y lanzó una barrera a los dos rehenes para evitar que les hicieran más daño. –Maldición… –la mirada del joven se volvió sombría y se lanzó al ataque contra los soldados cortándolos sin piedad con su espada, sólo en cuestión de segundos los cinco hombres cayeron muertos a los pies de Sephiroth.

El joven bajó la mirada mientras apretaba con fuerza la empuñadura de su espada mientras su mano temblaba, los ojos de Sephiroth estaban fijos en la sangre que cubría su arma, unas gotas cristalinas cayeron a sus pies pero de inmediato desaparecieron mientras la sangre de esos hombre se esparcía por el suelo, el muchacho solo retrocedió como si tuviera miedo de que ese líquido rojo lo tocara.

Sin mirar a los rehenes preguntó en voz baja. –¿Están bien? SOLDIER debe estar por llegar… –dijo el joven tratando de mantener el tono de su voz bajo control y sin levantar la mirada lanzó una cura sobre los dos. Pero sólo el hombre que había sido herido en el hombro se vio afectado por la magia.

–Oye.. Al… Al… reacciona… Al… –lo llamaba su compañero pero Sephiroth comprendió que no iba contestar.