Notas:¡Hola de nuevo a todos los que me siguen!
Han pasado unos cuantos meses desde mi última actualización ¡jajaja!
Sucedieron varias cosas, siempre pasa eso, el punto es que al fin logré terminar otro capítulo de este fanfic y como no me gusta subir capítulos cortos pues a veces tardo un tiempo o quizá menos de una semana.
Al igual que paso con el capítulo 6, me divertí mucho escribiendo este capítulo que me demore un par de meses en terminarlo ya que necesitaba hacerle algunos cuantos cambios para que fuera aún mejor.
Creo que hice un buen trabajo y es la primera vez que un capítulo abarca solamente un día en la vida de nuestro velocista favorito jajaja.
Y sin más que decir, gracias por haber esperado pacientemente y ahora sin más que decir, disfruten del capítulo 7 el cual es previo al crossover :D
Capítulo 7 El siguiente nivel
"Me llamo Barry Allen, y soy el hombre más veloz que existe."
"Cuando era niño, vi morir a mi madre a manos de algo imposible."
" Mi padre fue a prisión por su asesinato."
"Luego un accidente me convirtió en lo imposible."
"Para el mundo exterior, soy un científico forense ordinario, pero en secreto uso mi velocidad para combatir el crimen y encontrar a otros como yo y un día encontraré a quien mato a mi madre... y obtendré justicia para mi padre."
"Yo soy FLASH."
...
¿Qué estaba haciendo?
Era una pregunta sin respuesta, obviamente estaba corriendo pero... ¿por qué motivo lo hago en este momento?, es decir, no hay ningún metahumano, tampoco algún ladrón queriendo hacer de las suyas.
Cuando levante la mirada hacia el cielo lo que vi me sorprendió, no era el cielo azul de las mañanas o el oscuro de las noches. Era un cielo cubierto por una infinidad de relámpagos de distintos colores.
¿A caso esto era un fenómeno extraño que ocurría una sola vez en Central City o... a caso no estoy en mi ciudad?
Los edificios que veo a mi alrededor son los que en su mayoría suelo ver cada vez que corro, tampoco había muchas personas que digamos y estas no parecían verse alteradas por el cielo.
¡Vamos, Barry! ¡Intenta recordar!
Imposible. Nada se me venía a la mente y por algún extraño motivo todo lo que podía hacer era correr.
¿Donde está Caitlin?
Ni si quiera sabía dónde podía estar ella en estos momentos. De hecho lo último que recuerdo de ella fue que nos quedamos en su departamento y vimos la cuarta temporada de Juego de Tronos que no había visto antes ya que estaba en coma, luego de eso... no recuerdo los detalles que pasaron.
"Pid~ Pid~ Pid"
De repente una ensordecedora alarma comenzó a resonar con fuerza y todo a mi alrededor se puso negro.
Mis ojos se abrieron como platos y lo primero que vi fue una alarma que resonaba una y otra vez encima de una mesa de centro.
Rápidamente la apagué ya que no aguantaba ese sonido y cada uno de mis sentidos se despertaron.
No estaba acostado en mi cama, estaba en un sofá el cual no era mío.
Al sentarme en el sofá estire tan fuerte como pude cada uno de mis brazos soltando un fuerte bostezo.
Al mirar de nuevo aquella mesita donde estaba la alarma encontré una nota y sin pensármelo demasiado la tomé.
¡Buenos días!
Espero hayas tenido una agradable noche en mi sofá, velocista escarlata~
Esta mañana cuando desperté te encontré dormido, te veías tan adorable así que decidí no despertarte, mi alarma se encargará de ello.
La puerta ya está cerrada pero tienes mi ventana abierta.
Con cariño, Caitlin Snow.
Un pequeño calor se apoderó de mis mejillas cuando termine de leer su nota, me iba a tomar las cosas con un poco de calma, agarre mi teléfono que se encontraba a mi lado y al encender su pantalla me encontré con 40 mensajes sin responder.
La mayoría eran de Cisco y Eddie preguntando donde estaba. Al parecer ya era muy tarde al ser casi las 09:30 de la mañana por lo que decidí usar mi súper-velocidad para salir del departamento de mi novia a través de su ventana y como un rayo anaranjado me dirigí a mi departamento para darme un rápido baño, cambiarme de ropa, lavarme la cara y los dientes. Todo eso me había tomado menos de dos minutos contando el viaje no muy rápido para evitar la alta fricción.
Para el siguiente minuto ya me encontraba a las puertas del local de Jitters junto a una larga fila de espera.
Un suspiro escapo de mí porque cada segundo que pasaba me retrasaba más y se suponía que tenía estar en los laboratorios STAR desde las 09:00.
-Odio cuando dejan que el nuevo se entrene durante la hora pico matutina-.
Se quejo una señora delante mío que estaba exasperada por lo lento que estaba siendo el servicio.
Antes de hacer algún movimiento de súper-velocidad me asegure de que todas las personas dentro de Jitters estuvieran distraídas y al encontrar el momento perfecto avance dentro del tiempo flash y tome cada una de las órdenes que estaban a la espera mientras que el chico nuevo llamado David Green estaba preparando una orden, de paso opté por pagar cada una de las órdenes dejando un poco de propina en aquel frasco donde guardaban el dinero y me retire del edificio con la lentos pasos y una sonrisa divertida.
Fuera de Jitters estuve a punto de darle un sorbo a mi café hasta que un hombre me tomó por la espalda apuntándome con un arma.
-No intentes nada-.
Dijo el asaltante llevándome hasta la parte trasera del edificio donde no había nadie y me amenazó con su pistola.
-Billetera. Ahora-.
Dijo de forma amenazante provocando que me quede sin palabras por un momento. Por un instante quedé asombrado y una sonrisa bastante divertida se formó en mi rostro.
-Oh esto es impresionante. Debes estar bromeando. Voy a bajar esto-.
Le dije al desconocido mientras me agachaba para bajar mi café en el suelo y al volver a levantarme ya no pude contener mi diversión.
-O sea, esto es alocado. Hay literalmente, cientos de miles de personas en Central City, y de todos los que podías elegir para robar, me elegiste a mí-.
Esta situación era tan divertida para mí que no pude evitar caminar en círculos mientras le seguía explicando al extraño de forma indirecta y sin contener mis risas de que él la había cagado .
-¿Estás loco?. Dinero, ahora-.
Amenazó el ladrón quitando el seguro de su arma.
-Es que... en serio vas a arrepentirte, viejo. O sea, si hubiera una olimpiada de mala suerte no solo te ganarías una medalla, amigo. Lo habrías hecho a lo Michael Phelps-.
El ladrón seguía ignorando la situación en la que se encontraba y me apunto a la cabeza con la pistola.
-Contaré hasta tres. Luego voy a dispararte. Uno... -.
La sonrisa en mi rostro se extendió de oreja a oreja.
-Sí-.
Lo primero que le haría sería quitarle el arma, luego la ropa y luego lo llevaría al CCPD.
¡No!
Mejor lo meto a una celda o quizá a una zona con mucho público o tal vez traiga aquí a un oficial o... .
-Dos-.
Antes de que el asaltante contase hasta tres use mi súper-velocidad y entre en el tiempo flash donde para mí todo pasaría muy lento.
La sonrisa en mi rostro fue muy ancha, lo primero que le hice al asaltante fue quitarle su arma para luego vaciar las balas que tenía dentro, luego le regrese el arma e hice que apuntase con ella hacia el lado izquierdo del lugar, después comencé a quitarle la ropa, no muy lejos de mi lugar se encontraba de camino un oficial que media casi dos metros y se veía muy amenazante, sin dudarlo traje a ese oficial al lado izquierdo de donde me encontraba, luego agarre mi café y al recostar mi espalda contra la pared detuve el tiempo flash para disfrutar de la siguiente escena.
El asaltante disparo varias veces con su arma al oficial pero no había balas dentro de la misma, la cara que tuvo en ese instante no tuvo precio y el oficial al ver a este sujeto le dio una muy mala mirada que hasta hacía que me diera pena el sujeto.
-¿Tres?-.
Le pregunte con diversión justo antes de que él saliera de su shock y el oficial lo embistiera contra el suelo antes de ponerle las esposas.
Iba a quedarme para ver el desenlace pero luego recordé que me estaban esperando en los laboratorios STAR por lo que decidí alejarme del lugar antes de comenzar a correr a súper-velocidad.
Al llegar a los laboratorios me dirigí hacia el cortex viendo que el Dr. Wells, Caitlin y Cisco estaban reunidos en una de las recámaras especiales.
Tenía pensado hacer una entrada divertida dándole a Caitlin un cálido abrazo, pero tanto Cisco como el Dr. Wells no estaba seguro de si sabían o no que ya estábamos saliendo.
Lo mejor era ser precavido y más aún con una llegada tan tardía como la mía.
En ese instante le di un sorbo a mi café y vi una mirada exasperada por parte del Dr. Wells.
-Lo siento chicos, me entretuvieron un poco-.
Cisco me miró sin comprender usando un bolígrafo como pipa y Caitlin mantuvo una mirada neutra sin comprender lo que pudo haber pasado.
-No estaban ahí-.
Si lo estuvieran ahora mismo se estarían burlando conmigo de aquella situación.
-Voy a necesitar un momento o dos a solas con Barry-.
Pidió el Dr. Wells y Caitlin paso rápidamente junto a mí abandonando esa parte del cortex con una mala mueca, luego lo hizo Cisco.
-Estás en problemas-.
Dijo cantando esas palabras antes de irse, cuando quedamos a solas el Dr. Wells y yo, tome asiento donde antes estaba Cisco y me preparé para lo que fuera a decirme.
-Ahora, permítame recordarle, Sr. Allen que teníamos un acuerdo. Te ayudamos con tu heroísmo allí afuera, mientras nos ayudas a investigar y desarrollar mejor tus habilidades. ¿Cierto?-.
Al parecer mi falta de puntualidad lo había molestado. Quizá para la próxima deba pedirle a Caitlin que ponga una alarma más temprano.
¡Un momento!
En primer lugar no debí quedarme dormido, en segundo... se tomó la molestia de dejarme dormir y no echarme a patadas de su departamento.
Ese fue un lindo detalle.
-¿Sr. Allen?. ¿Me estás escuchando?-.
Preguntó el Dr. Wells sacándome de mis pensamientos y volví a prestarle atención con un poco de vergüenza.
-Sí. No, lo sé. Creo que... me emocione con poder ayudar a las personas y poder atrapar a todos los malos. Se siente bien-.
Expliqué antes de darle otro sorbo a mi café.
-Imagina lo bien que se sentirá curar enfermedades, detener el envejecimiento, revertir la parálisis-.
Recalcó Wells.
-Todas buenas causas. ¿Cómo puedo ayudar con eso?. ¿Necesita más radiografías, más sangre o...?
-Necesito más velocidad-.
Me interrumpió antes de que pudiera terminar.
-La velocidad es la clave del progreso-.
Volvió a decir.
-Claro-.
Asentí estando de acuerdo con ello. La última vez pude llegar hasta una velocidad de Mach 2.2, espero poder llegar más lejos el día de hoy.
-Espero volver superar mi mejor registro. ¿Quién sabe? Tal vez al final del día sea tres veces más rápido que el sonido-.
Dije con una sonrisa estando emocionado por volver a superar mis límites.
-Me agrada tu entusiasmo. Es hora de que subas al siguiente nivel-.
Felicitó Wells y estaba a punto de prepararme para correr en la caminadora para velocistas hasta que recibí una notificación del CCPD y al ver de que se trataba di un suspiro antes de volver a mirar a Wells.
-Hubo un homicidio. De verdad lo lamento, tengo que irme-.
Tal vez Flash deba aprovechar cada momento para ser más rápido, pero Barry Allen tiene que estar presente en cada homicidio, es su trabajo al fin y al cabo.
-Esto no se trata solo de tí. Recuerdalo Barry-.
El Dr. Wells entendía que tenía que irme y esperaba que yo también lo pudiera comprender. Es difícil tener que equilibrar dos vidas diferentes y me alegra saber que la persona de la cual ahora estoy enamorado forme parte de mis dos vidas.
Al abandonar los laboratorios STAR para ir a la escena donde ocurrió el actual homicidio no pensé que la cosa sería tan turbia, o sea, soy un científico forense. Estoy acostumbrado a ver cadáveres pero lo que estaba por ver a continuación ni siquiera alguien con más experiencia que yo habría estado preparado para ver eso.
Se trataba de un cuerpo totalmente carbonizado, el olor que despedía era insoportable y hacía que mi estómago se revolviera como el contenido de una licuadora.
¿Qué fue lo que ocurrió?
Era la pregunta que me hacía y casi al mismo tiempo esta fue respondida cuando analice el entorno del lugar.
En el suelo habían marcas de altas corrientes eléctricas, la víctima en definitiva había sido electrocutada con una temperatura de 2400 grados aproximadamente y como el lugar parecía estar en una pieza sin cables sueltos y nada por el estilo llegué a la conclusión de que el causante o era una versión malvada de Thor o era un metahumano con su don.
De repente escuché el sonido de varios pasos acercarse junto a mí y cuando volteé la mirada me encontré con los dos detectives de Central City, mi padre adoptivo,Joe West y quien ahora era mi amigo, Eddie Thawne.
-Espero se hayan saltado el desayuno-.
Joe parecía un poco distraído y solo se limitó a decir "wow" mientras que Eddie pareció hacer un esfuerzo mental para no vomitar.
-¿Qué demonios pudo haber hecho eso?-.
Dijo asqueado.
-Dos mil cuatrocientos grados, más o menos-.
Respondí al levantarme para examinar mejor tanto al cuerpo como al lugar en el que se encontraba.
-Esta área está llena de combustibles. ¿Cómo es que nada más se quemó?-.
Preguntó Joe y al instante encontré un lugar elevado para poder ver mejor la escena del crimen.
-¿A donde vas?-.
Volvió a preguntar cuando me instale en lo alto de una obra en construcción.
-¿Ves el lugar en el piso donde está el cemento quemado?-.
-Sí-.
-Eso es evidencia de explosiones de arco. Ocurre cuando una corriente de alto amperaje viaja o se arquea por el aire-.
-No hay cables sueltos. No hay postes eléctricos.-.
Joe ya tenía una vaga idea de que esto podría ser obra de un nuevo metahumano, ambos ya teníamos experiencia con ellos pero Eddie no.
-Entonces, ¿cómo fue electrocutado este tipo?-.
Ante la pregunta de Eddie todo lo que pude hacer fue encogerme de hombros, no podía decirle "un metahumano pudo haberlo hecho" ya que técnicamente no existen y decir una cosa llevaría a la otra y todo se estaría complicando demasiado.
-Bueno, lo primero que tenemos que hacer es identificarle-.
Nos dijo Joe a lo cual asentí tomándole una foto al cadáver.
-Su cara está derretida. ¿Cómo podría una foto ayudar a identificarle?-.
Se cuestionó con incredulidad el otro detective.
-Tengo habilidades locas-.
Le respondí de forma divertida.
-Por favor no vuelvas a decir eso-.
Susurro Joe al pasar de largo, algo le estaba afectando y lo mantenía muy distraído.
Mi amigo y yo nos miramos mutuamente sin comprender que es lo que podría andar mal con Joe, era bastante raro verlo de esa forma.
-¿De acuerdo?-.
Dije al tomar la iniciativa y me acerqué de nuevo junto a mi padre adoptivo.
-¿Oye estás bien?-.
Le pregunte.
-Sí, estoy bien. ¿Por qué?-.
Respondió desviando la mirada hacia otra dirección para evitar el contacto visual.
Definitivamente Joe no estaba bien.
-No lo sé. Te vez un poco distraído-.
Joe se quedó congelado por un momento y luego se guardo las gafas bajo la chaqueta.
-No, estoy bien-.
Insistió y al parecer no había nada que pudiera sacarle de información.
-De acuerdo-.
Acepté no muy convencido y regresé junto a Eddie.
-¿Qué le sucede?-.
Susurro para que solo yo le pudiera oír.
-Algo tiene metido en la cabeza. No se que pueda ser... y no creo que podamos saber más de ello-.
Le expliqué a mi amigo mientras observábamos al detective West quien seguía actuando de forma extraña.
Tras salir de la escena del crimen volví a los laboratorios STAR, con la ayuda de mis buenos amigos más la foto que le había tomado a la víctima del homicidio, identificarlo tomaría menos de un día.
Sin la ayuda de Cisco eso tal vez me habría tomado media semana, un poco más o un poco menos, es irrelevante.
"¿Está listo Sr. Allen?"
El que dijo eso fue el Dr. Wells quien en estos momentos se encontraba en la cabina de control del laboratorio de velocidad.
Ahora que ellos me habían ayudado con el homicidio yo tenía que contribuir mejorando cada vez más mi velocidad.
-¡Listo!-.
Dije levantando la voz para poder calentar mis motores internos de velocidad. La cinta para velocistas comenzó a funcionar y lo primero que hice fue comenzar con un trote lento.
El panel de control con luces Led que estaba en frente a mí ya había indicado la velocidad a la que iba junto a la distancia recorrida entre otras cosas.
Velocidad... Soy veloz...
Eran los pensamientos dentro de mi mente y con cada paso que daba comenzaba a correr más y más rápido.
Los rayos comenzaban a cubrir mi cuerpo en una tonalidad anaranjada, de un momento a otro ya había llegado al Mach 1 y seguía escalando en ascenso.
¡El Dr. Wells quiere velocidad! ¡Aquí la tiene!
¡Los relámpagos que me cubrían se vieron duplicados en densidad y la velocidad a la que iba superó el Mach 2!
¡Con esta misma velocidad fue que derrote a Tony!
¡Más! ¡Debo ir más rápido!
Hice un esfuerzo mayor en mis piernas tratando de superar mi mejor registro, tenía que lograrlo pero por algún extraño motivo por más esfuerzo que ponía en mis piernas no lograba ir más allá del Mach 2.2.
-¡Venga! ¡Tengo que superarme!-.
Los minutos fueron pasando y en ningún momento fui capaz de superar mi mejor registro, al contrario, había comenzado a decaer.
Ahora no podía mantenerme en el Mach 2 y lentamente comenzaba a bajar hasta el uno. Era como si la energía dentro de mí tuviera una especie de límite.
Una hora después había dejado de correr, me encontraba agitado y al no poder mantenerme erguido apoye mis manos en mis rodillas.
Necesitaba recuperar un poco de aire.
-No pude llegar al siguiente nivel, verdad-.
Pregunte al Dr. Wells quien entró al laboratorio poco después de que me detuve.
-Me temo que aún no, tu último progreso fue asombroso pero hasta el momento quedaste ahí estancado-.
Soy consciente de ello, no creo que este sea mi límite, sé que puedo conseguir más poder aunque en estos momentos no se como lograrlo.
-La última vez que superaste tus límites... ¿en qué pensabas? ¿tu padre? ¿el bravucón que te atormentaba? ¿Joe? ¿Iris?-.
No entendía a qué punto quería llegar el Dr. Wells, quizá aún me encontraba agitado como para pensar con claridad.
-No-.
Fue mi respuesta a sus preguntas mientras negaba con la cabeza sentándome en el borde de la cinta para correr.
-No pensé en ello-.
El Dr. Wells se quedó viéndome detenidamente como si me estuviera leyendo y de repente asintió ante una posible comprensión.
-¿Continuamos más tarde?-.
Le pedí y antes de que él pudiera darme alguna respuesta ya había abandonado el laboratorio de velocidad de forma rápida.
-¿Jornada complicada?-.
Quién hizo esa pregunta fue Caitlin quien también se encontraba de salida.
-No tienes idea-.
Dije al encogerme de hombros y luego la mire con una muy alegre sonrisa.
-¿Cómo estás? Gracias por permitirme quedarme en tu departamento anoche, solo espero no haberte incomodado-.
Puede que Caitlin y yo estemos saliendo en estos momentos, pero apenas había transcurrido una semana y como nunca había llegado a formar algo así con alguien aún tenía ciertas dudas. Es decir, toda mi vida estuve buscando probar que mi padre no mató a mi madre y que era inocente, ahora que tengo este poder siento que soy capaz de hacer muchas cosas y seguir adelante. Además, Caitlin creo que tiene mayor experiencia que yo en cuanto a las relaciones, bueno en todo caso serían malas experiencias ya que... por algún extraño motivo sus parejas terminan perdiendo la vida.
Tal vez yo pueda ser la excepción, ni que fuera a desaparecer por alguna clase de crisis apocalíptica e incluso si lo hubiera siempre regresaría a salvo junto a ella.
Ya lo demostré en las semanas anteriores y lo seguiré probando, después de todo no hay nada que pueda parar a FLASH.
-¡Para nada! Fue muy agradable verte tan tranquilo esta mañana, no me molestaría que en otras ocasiones te vuelvas a quedar-.
Me aseguró con bastante cariño.
¿Otras ocasiones?
La idea me pareció bastante tentadora pero no quisiera aprovecharme tanto de su buena hospitalidad.
-¿A donde irás?-.
Pregunte con curiosidad cuando estuvimos a las puertas del ascensor. Aún era bastante temprano, ni siquiera había caído el medio día y si fuera posible también me gustaría salir con ella a donde sea que vaya.
-Es casi la hora del almuerzo. ¿Quieres venir conmigo?-.
Antes de contestar mi estómago había soltado un leve gruñido, luego de haber estado corriendo por una hora continua y solo haber tomado un café durante toda la mañana tenía que volver a cargar mi cuerpo con las tantas calorías que un velocista como yo necesita.
-Por supuesto-.
Le respondí e inmediatamente use mi súper-velocidad para cambiarme el atuendo de entrenamiento de los laboratorios STAR por mi ropa ordinaria y así salir con ella, donde quiera que planee almorzar.
Casi una hora había pasado desde que Caitlin y yo salimos de los laboratorios, en estos momentos habíamos acabado el almuerzo que tuvimos en uno de los patios de comida más habituales dentro del centro comercial de Central City.
Generalmente yo solo como en Big Belly Burguers o en el local habitual de Jitters debido a que necesito consumir grandes cantidades de calorías y muy rara vez termino en lugares como el que actualmente había ido con mi pareja.
-¿El siguiente nivel?-.
Caitlin preguntó con incredulidad.
A lo largo de nuestro almuerzo le había comentado lo que el Dr. Wells me había dicho durante la mañana dejando de lado el caso del homicidio que podría resolverse en la tarde luego que Cisco haya terminado el análisis de identificación de la víctima.
-Sí, aparentemente puedo ser aún más rápido pero algo me impide seguir adelante-.
Asentí al encogerme de hombros.
Ya era lo bastante rápido como para ir dos veces más rápido que el sonido pero eso seguía siendo algo insuficiente para el Dr. Wells quien busca que cada día sea más rápido y siendo sincero yo también comparto esa mentalidad.
-¿Y en qué habías pensado? Cuando corriste a tal velocidad en aquella ocasión-.
Era la segunda vez que me hacían esa pregunta durante el día, una sonrisa se formó en mi rostro mientras mantenía la mirada en mi plato vacío.
Aquí ya no estaba el Dr. Wells, tampoco mis buenos amigos Cisco y Eddie, Joe tampoco estaba aquí y mucho menos Iris, solo éramos Caitlin y yo, aún así me estaba costando responder aquella pregunta tan obvia.
-Hey, puedes contar conmigo. No lo olvides-.
Susurro con cariño y ella junto sus manos con las mías.
Lentamente levante la mirada para verla a sus ojos y al hacerlo cualquier incomodidad que podría llegar a sentir desapareció.
-Pensaba en ti. Lo feliz que últimamente me has hecho, los buenos momentos que compartimos-.
Los dedos de mis manos se entrelazaron con los suyos.
-Gracias por estar conmigo, Cait-.
La sonrisa que tuve en mi rostro estaba lleno de cariño hacia esta mujer. Caitlin pareció sonrojarse un poco y sentí que sus manos apretaban suavemente las mías.
-Barry...-.
Ella se levantó de su asiento y sin importar las miradas de las demás personas en el local me abrazo tan fuerte como podía, la electricidad dentro de mi cuerpo reacciono a ella y correspondí su abrazo de igual manera respirando el suave y característico olor a vainilla que su hermoso cabello tenía.
¡Sin duda atesorare este momento durante toda la tarde!
-Podría besarte en estos momentos pero recién acabamos de comer-.
Lo que dije provocó que ella se ríe y luego de un buen rato nos separamos para pagar nuestra cuenta y salir del patio de comidas. En todo momento mi mano derecha permaneció unida a su izquierda, era comparable a cuando juntas los lados opuestos de un imán.
Ella y yo teníamos una conexión muy especial que a cada momento parecía aumentar cada vez más. Tan solo espero que este día pudiera terminar igual de perfecto que en este momento.
La noche ya empezaba a caer, me encontraba de nuevo en los laboratorios STAR con Caitlin, Cisco y el Dr. Wells. Ya eran las seis de la tarde y la computadora en la que Cisco estaba trabajando ya había llegado a un análisis de identificación más acertado.
-Chicos, según el software, hay un 82% de probabilidad de que su víctima se viera así-.
Anunció Cisco mostrando en las computadoras una especie de rostro esculpido de hace cientos de años.
-¿82%?-.Dije no muy convencido del análisis que Cisco había mostrado.
-Oye, era un cero cuando llegaste aquí, amigo-.
Me respondió un poco ofendido girando la cabeza hacia mi dirección.
-¿Puedes buscarlo en la base de datos de licencias? Tal vez haya un nombre-.
Le pedí cambiando rápidamente de tema evitando cualquier tipo de discusión referente a las capacidades de los equipos que mi amigo manejaba.
-Claro que sí-.
Acepto.
-Este software puede hacer casi de todo-.
Dijo bastante orgulloso y feliz.
-Ahora que Felicity lo reprogramó-.
Eso último pareció bajarle los humos ya que se había dado cuenta de que sin la intervención de Felicity su propio software no habría hecho demasiado.
-Casey Donahue el Mastercillo. Sin esposa. Sin hijos. Trabajaba en la Subestación Eléctrica de Petersburg-.
Anunció mi amigo al identificar el cadáver.
-Eso no puede ser coincidencia-.
Mencionó Caitlin mirando el monitor frente a Cisco y una notificación de alerta apareció.
-Que raro. Alguien acaba de usar su identificación para entrar a la Subestación-.
Continuó Cisco.
-La red de Petersburg está experimentando un agotamiento de energía-.
Dijo Caitlin levantándose de su asiento.
No era coincidencia, se trataba de un metahumano con la habilidad de manipular la electricidad. Nadie podría ser capaz de hacerle frente a un sujeto así, nadie excepto FLASH.
-Es a quien buscamos-.
Al decir eso Caitlin se dio la vuelta y nuestras miradas se cruzaron durante unos pocos segundos.
-Corre igual que antes-.
Susurro suavemente y una gran sonrisa se dibujo en mi rostro. La electricidad en mi interior desató una gran corriente de rayos que me cubrió como una especie de manto y con una gran velocidad avance hacia el lugar donde me esperaba mi traje de velocista y antes de que pudiera ocurrir cualquier parpadeo ya me había cambiado de atuendo y había salido de los laboratorios STAR provocando una fuerte bomba sónica.
Este era uno de los momentos que más disfrutaba de mi vida. La sensación de correr cientos de kilómetros en segundos, la electricidad viajando por mi cuerpo, el viento correr por mi rostro, ver los edificios y las luces de la noche pasar a alta velocidad. Todo era fantástico.
"Barry, te cuidado"
"No sabes de lo que es capaz"
Advirtió el Dr. Wells y justamente ya había llegado a mi destino.
Cuando llegue a la Subestación de Petersburg comencé a avanzar dentro del tiempo flash estando en alerta por si el metahumano intentase atacarme por la espalda.
No muy a lo lejos distinguí una gran corriente de rayos chocar contra una de las fuentes de alimentación y al acercarme más observé al metahumano quien no se había percatado de mi presencia en lo absoluto.
-Estoy bastante seguro de que esto es un área restringida-.
Al anunciar mi presencia el sujeto se detuvo y se dio la vuelta para mirarme.
Había algo extraño en este metahumano, sus ojos no parecían estar vivos y su cabeza estaba repleta de venas muy oscuras.
Este metahumano ni se inmutó en hablar y simplemente me atacó con una gran corriente eléctrica que escapó de sus manos a quemarropa.
Unos segundos antes de recibir aquel impacto logre evadirlo moviéndome mucho más rápido que el sonido.
Su ataque había chocado contra uno de los pilares metálicos dentro del área provocando que cientos de chispas salieran disparadas.
Tantos idiomas que hay y parece que éste meta sólo entiende a golpes.
-¡Cálmate chispitas! -.
Le advertí y este dio unos pasos a mi dirección.
-Necesito alimentarme...-.
Cuando dijo eso volvió a atacarme con otra corriente de electricidad la cual evadí en todo momento siendo inalcanzable para este individuo.
Una persona normal habría caído al instante, de hecho una ya fue tostada esta mañana.
Tampoco podía permitirme el lujo de bajar la guardia, tenía que derribarlo y llevarlo a una tubería antes de que alguien más salga herido.
-Tengo que hacerlo...-.
Susurro después de haber fallado varios disparos contra mí.
-Hay tantas formas de las cuales hacerlo... ¿Y elijes esta?-.
Cuestione con los brazos cruzados a espaldas del meta.
En cada disparo que él había intentado contra mí había observado el entorno de la Subestación, era un lugar bastante complejo y peligroso, y con tantos obstáculos no sería prudente ejecutar algún golpe supersónico, tenía que derribarlo de alguna forma.
-¿Crees que yo pedí ésto? No tuve elección-.
...
Nadie tuvo elección ese día en el que explotó el acelerador.
Durante unos segundos había bajado la guardia al pensar en sus palabras y en cada uno de los metahumanos que había enfrentado.
Mardon era un criminal, Nimbus de la mafia, Bette era un buen soldado y Tony... bueno, Tony siempre fue Tony.
Luego estaba yo quien fue golpeado por un rayo de materia oscura y ahora era el hombre más veloz que existe.
Mi mente me decía que acabe con el de inmediato pero mi corazón insistía en que tenia que ayudarlo.
Después de todo, este sujeto lo que hacía era alimentarse de la electricidad, tal vez lo que sucedió durante esta mañana había sido un accidente... y...
¡VENGA YA BARRY!
¡Primero lo derribas y luego lo ayudas!
Cuando ese pensamiento recorrió por mi mente el metahumano se dio la vuelta y me atacó de nuevo con sus poderes los cuales seguí evadiendo sin muchas complicaciones pero este tipo no se rendía y no paraba de atacarme a quemarropa, en todo momento mantuve una constante velocidad que era superior al sonido y de esa forma logre esquivar cada uno de sus intentos que parecían ser desesperados.
El quería alimentarse de mí pero entre mis planes no estaba ser el menú de un adicto a la corriente.
Hubo momentos en los que estuve apunto de ser golpeado por él pero gracias a mis reflejos a alta velocidad siempre terminaba esquivando.
Todo estaba siendo perfectamente controlado hasta que de repente él logró anticiparse a uno de mis movimientos y su relámpago plateado golpeó de lleno en mi pecho.
-¡Ahhhhhh!-.
Un grito escapó de mí cuando sentí que mis poderes estaban siendo drenados, el rayo plateado cambió a un tono dorado y cuando él detuvo su ataque hice mi mayor esfuerzo para escapar de él.
Intenté correr tan rápido como podía pero con tan solo unos pocos pasos mi velocidad comenzó a fallar y solamente me había alejado a unos cuantos metros del metahumano.
Oh no...
"Barry, ¿qué está pasando?"
Preguntó el Dr. Wells a través de mis comunicadores y debido a mi falta energía caí de rodillas sintiéndome muy agitado.
No pude responderlo ya que el metahumano me había alcanzado y parecía tener bastantes ganas de seguir alimentándose de mí.
Inmediatamente traté de correr con mi máxima velocidad pero esta vez su disparo fue más rápido que mis piernas y no pude evitarlo.
-¡Ahhhhhhhh!-.
Una gran cantidad de dolor recorrió por mi cuerpo al sentir como su rayo plateado había golpeado mi espalda y de un momento a otro sentí como mi poder se agotaba cada vez más.
-Demasiado... demasiado... -.
Susurro el metahumano cuando dejo de atacarme.
"Tienes que irte"
Me dijo Wells y cuando me di la vuelta él metahumano ya no estaba, realice un esfuerzo extra para intentar correr pero en tan solo unos pocos pasos mi velocidad se agotó.
El cansancio que sentí fue mayor y tuve que apoyarme de algo para no caer.
"Corre Barry"
Exigió Wells de nuevo pero eso ya era imposible para mí.
-No puedo... mi velocidad... se ha ido-.
Lo que nunca creí que podría llegar a pasar se había hecho realidad.
Yo había perdido mis poderes.
Hasta hace unas horas yo era el hombre más veloz que existe, podía correr cientos de kilómetros en pocos segundos, era FLASH y ahora... todo eso al parecer había llegado a su fin.
-Corre lento hasta para una persona normal-.
Comentó Cisco quien se encontraba de brazos cruzados al lado del Dr. Wells.
Estaba corriendo tan rápido como podía en la cinta para velocistas.
Apenas podía mantener de forma constante una velocidad de 7 millas por hora y sin que hayan pasado 10 minutos ya había alcanzado mi límite por lo que detuve mi trote tratando de recuperar el aire.
Cuando estuve por bajar de la cinta vi que Caitlin también estaba con los brazos cruzados y parecía que estaba a punto de dar algún discurso no muy amigable.
-No puedes simplemente perder tus poderes, ¿de acuerdo?. Tu ADN se transformó por la explosión del acelerador de partículas. No hay manera de des transformar el ADN-.
Aún me sentía demasiado agitado e incluso al sentarme en el borde de la cinta no podía recuperar el aliento.
-Sí, dile eso al conductor del Uber que me cobró 65 dólares para traerme aquí. Tuve que decirle que venía de una fiesta de disfraces-.
Por suerte el rayo no había dañado al traje, ya era suficiente con perder mis poderes, no estaba listo para enfrentarme a Cisco por lo que pudo o no pasarle al segundo traje.
-Así que no equivocamos. Este metahumano no electrocuta a las personas. Extrae la electricidad, por lo tanto te quita tu poder-.
Hablo el Dr. Wells quien no estaba para nada de buen humor por lo sucedido.
Quería creer que esto era un sueño, esperaba que en cualquier momento una alarma comience a sonar y luego me encuentre despierto en mi cama.
Lamentablemente nada de eso sucedió, esta era la triste realidad. Todo se terminó para mí.
"¡Barry Allen! ¡Le has fallado a tu ciudad!"
En mi mente ya podía escuchar la frase típica de Oliver Queen cada vez que hacía de las suyas durante la noche.
Quién sabe que otras cosas puedan llegar a suceder ahora que perdí mis poderes.
¿Podré seguir en los laboratorios STAR? ¿Caitlin me seguirá aceptando?
Oh dios...
¿Y si ahora que perdí mis poderes ella decide terminar conmigo?
Pensar en lo que podría suceder entre ella y yo ahora que volvía a ser una persona normal provocaba un escalofrío en mi cuerpo.
-Bien, ¿pensamos que esto es algo temporal o...?-.
-Tenemos que realizar más pruebas-.
Respondió el Dr. Wells a mi pregunta.
Solo espero que esto si sea algo temporal, mucha gente depende mí, incluso yo lo hago.
Al parecer todo lo bueno nunca dura para siempre.
-Sí...-.
De una forma muy desanimada me levante de la cinta y dirigí a la salida tratando de no desmoronarme, no frente a mis amigos, no me gusta la idea de que me vieran tan vulnerable.
-Tengo que advertirle a Joe-.
-Barry-.
Volvió a llamar el Dr. Wells justo cuando ya estaba a punto de salir.
-Encontraremos una manera de restaurar tus poderes. Te lo prometo-.
No muy convencido asentí a lo que me dijo y luego seguí mi camino saliendo de los laboratorios.
Casi ya habían transcurrido dos horas desde que abandone los laboratorios STAR, llegar al CCPD nunca había sido tan complicado para mí. Para empezar el tráfico fue horrible y en esta situación me encontraba vulnerable por si a algún ladrón se le ocurriera la intención de asaltarme.
¿Que podría ser peor que ser asaltado en este momento?
¿Que el ladrón sea la misma persona a quien humille esta mañana?
¿Que sea un metahumano?
No... nada de eso se comparaba a lo que en este momento estaba viviendo. Cuando llegue al CCPD fui a mi laboratorio forense en donde casualmente estaba el buen Joe y le explique lo que me había sucedido hace no mucho.
...
...
...
Durante un largo rato el me estuvo mirando sin decir una sola palabra mientras se encontraba sentado frente a mi escritorio mientras que yo lo estaba en mi asiento apoyando mi cabeza con una de mis manos.
...
...
...
De repente Joe tomo mi taza favorita y la arrojo al suelo. Mi taza se rompió en miles de pedazos al igual que el trance en el que me encontraba, mi triste mirada paso a una incrédula y luego a una muy molesta.
-No la atrapaste-.
Fue lo único que dijo Joe en estos momentos.
-Amaba esa taza. ¿Y qué parte de que un metahumano se robó mi velocidad no entendiste?-.
Mi molestia paso a una cara llena de frustración y con mis manos oculte mi rostro para no ver nada más.
-Barry, no hay ninguna parte de cualquier cosa que puedas hacer que yo entienda-.
Comento Joe paseándose por mi laboratorio.
-¿Qué dice el Dr. Wells?-.
-Está trabajando en ello-.
-Barry, tienes que recuperar tu velocidad. La gente necesita protección, y si no recuperas tu velocidad... ¿cómo demonios vamos a mantenerlos a salvo?-.
¡Lo sé! se que tengo que recuperar mis poderes cuanto antes. ¿Pero a caso hay alguna manera de lograrlo? ¿A caso debo permitir que otro rayo de antimateria me haga oneshot? ¿Debo enfrentarme de nuevo a este metahumano y decirle "Hey idiota regresame mis poderes"? ¡No hay hasta ahora una sola manera lógica de que pueda recuperar mis poderes! Oh cierto... la palabra "lógica" no tiene significado para lo que me está sucediendo.
En algún momento Joe se sentó nuevamente frente a mi escritorio viéndome con una expresión bastante seria y preocupada.
-Joe, el metahumano que robó mi velocidad, incineró el cuerpo que vimos hoy en el callejón. Tienes que decirle a la policía que no se enfrente a él. Es peligroso-.
No podemos permitir que más gente salga lastimada, si esto llega a salirse de control el mundo podría enterarse de la existencia de los metahumanos de la peor manera posible y habría una gran tormenta de caos.
-¿Quien es peligroso?-.
Alguien más se había unido a nuestra conversación.
Se trataba de Iris quien había entrado a mi laboratorio. Nuestra relación había mejorado bastante desde la aquella última ocasión en la que nos vimos, en parte eso se debía a que fuimos mejores amigos durante gran parte de mi vida y que recibí un poco de ayuda por parte de Eddie. A pesar de que mis sentimientos hacia ella fueron cambiando me alegra que eso no haya afectado nuestra amistad. Iris y yo tenemos una muy hermosa amistad y algo me dice que así será hasta en los confines del universo.
Pero yendo de nuevo al tema, aún me sorprende la manera en que ella puede aparecer de repente en cualquier situación, a veces me aterra la idea en que ella un día aparezca en los laboratorios STAR y me vea con mi traje de velocista aunque ahora que perdí mis poderes quizá eso ya...
-Nadie, solo un ladrón-.
Le contesto Joe de forma casual.
-Bueno, será mejor que se cuiden los criminales. La policía en Central City son los mejores, y si tú no puedes proteger la ciudad, papá, se que FLASH lo hará-.
Le contesto mi mejor amiga dándome un suave masaje en los hombros.
Si esta fuera otra situación habría disfrutado de ese maravilloso gesto pero... ahora que "FLASH" dejo de existir no puedo evitar sentirme incómodo. ¿Qué le debería decir a Iris? "Oh Iris... la verdad es que FLASH ya no está" no, suena muy falso. Qué tal... "Este ladrón lastimo a FLASH y ahora ya no puede proteger a la ciudad" ¡no! eso llevaría a más preguntas peligrosas.
-¿Qué tal si él no puede?-.
Le pregunte a Iris tratando de sonar lo más casual posible mientras la veía.
-¿Qué tal si él se ha ido?-.
Oh no... ya lo estoy echando a perder.
-¿Ido?-.
Preguntó confundida mientras se cruzaba los brazos.
-Sí, o quizás simplemente se cansó, o quizás lo que podía hacer antes ya no lo puede hacer más-.
Es probable que ella hasta ahora no haya pensado en esa posibilidad. Es decir a "él" le puede ocurrir algo que muy probablemente haga que ya no pueda correr, todo es posible.
Pero que FLASH ya no pueda estar presente en la Central City de la actualidad... solo pensar en ello provoca un escalofrío en mi cuerpo. Tengo que recuperar de alguna manera mis poderes.
-¿Barry? ¿No tienes que estar ahora en otro lugar?-.
Susurro Joe golpeando suavemente mi hombro derecho.
Al principio lo vi confundido pero no tardé en comprender que se refería a los laboratorios STAR. Sí, será mejor que regrese allí, espero que el Dr. Wells encuentre la manera de restaurar mis poderes, los necesito. De verdad los necesito de regreso.
Hasta ahora solamente van 5 metahumanos que estoy "enfrentando" y cada uno resulta ser más peligroso que el anterior. ¿Qué pasará cuando me toque enfrentar a uno que me supere por completo? Con esa mentalidad asentí a Joe y me despedí de los dos abandonando el CCPD.
Regresar a los laboratorios STAR nunca antes había sido tan complicado para mí, jamás me había puesto a pensar cuanto tardaría una persona normal en ir y venir, me sorprende que de vez en cuando Joe haya venido aquí. En estos momentos me encontraba frente al lugar donde era exhibido mi traje de velocista, no hay nada que pueda hacer en estos momentos. El Dr. Wells debe de estar en algún lugar trabajando en una manera de que pueda ser capaz de volver a ser rápido y Cisco... él sigue intentado buscar al actual metahumano.
Hasta ahora no había observado a detalle el traje que siempre utilizaba, Cisco es realmente alguien increíble, creo ese traje a detalle. De no ser por él tendría más de un problema cada vez que salía a correr en las otras ocasiones.
Aunque este año estaba llegando a su fin no había pasado despierto ni lo equivalente a la mitad del mismo. Realmente me siento mal.
Sin mis poderes no podía ser la mejor versión de mi persona, Joe lo sabe, el Dr. Wells lo sabe y mi padre también lo sabría... si supiera lo que antes solía ser...
De repente oí unos pasos acercarse a mí. Aún me encontraba apoyado contra aquella pared cuando voltee la mirada para ver de quién se trataba, bueno ya sabía yo quien era. Si fuese el Dr. Wells se escucharía el sonido de ruedas acercarse y Cisco no era alguien capaz de acercarse silenciosamente a mí así que solo había una persona que haría eso, Caitlin.
Al ver su rostro comprendí que ella quería asegurarse si realmente estaba bien y algo me hizo pensar que ella ya sabía la respuesta a eso.
Con un suspiro me pare erguido y volví la mirada hacia mi traje escarlata.
-¿Crees que lo volveré a usar?-.
En estos momentos necesitaba de su sinceridad, no quería falsas esperanzas o alguna respuesta científica, necesitaba de la persona a quien me abrí desde que desperté.
Al momento de perder mis poderes tuve preocupaciones algo exageradas, ahora me siento un poco más calmado aunque eso no quita la tristeza que aún sentía dentro de mi corazón.
-Eso espero-.
Fue lo que dijo. Cuando volví a mirarla note que se había acercado más hacia mí viendo también el traje frente a nosotros. Había tanto que quería decir en estos momentos pero no sabía como empezar por lo que exhale un poco de aire antes de hablar con ella.
-No tuve mi velocidad por mucho tiempo, pero ahora que no está... siento que he perdido una parte de mi ser...-.
Al decir eso me pare frente a ella sin poder evitar mirarla a los ojos melancólicamente.
-Con o sin tu velocidad, sigues siendo tú, Barry-.
Ella lo decía en serio, no había mentiras en sus palabras, realmente... cree que con o sin mis poderes sigo siendo yo. ¿Lo soy?. ¿De verdad lo soy?. Puede que aún siga siéndolo pero no es lo mismo ya que no soy mi mejor versión.
Tal vez ella me acepte con o sin super poderes pero aún así no cambia ese hecho. Necesito ser mi mejor versión.
-Pero no lo soy. No soy la mejor versión de mí. Me encanta ser FLASH-.
Al decirle lo que sentía en mi corazón volví a ver soñadoramente mi traje.
-Me encanta todo al respecto: la sensación de correr cientos de kilómetros por hora, el viento y la energía a toda prisa sobre mi cara, ser capaz de ayudar a las personas. No estoy seguro de poder vivir sin eso, Caitlin-.
No importa como lo viera, vivir sin mis poderes es como vivir estando muerto.
Al decir eso baje la mirada a mis zapatos. No me sentía tan bien como para levantar la mirada.
Abrazo... en ese momento sentí como ella me había dado un abrazo. Con un profundo suspiro correspondí el abrazo que me dio Caitlin.
Luego de un tiempo ella y yo nos separamos y nuestras miradas se encontraron, fue entonces cuando ella lo dijo;
-No importa cual versión termines siendo. Que seas FLASH o que solo seas Barry no me importa, pase lo que pase estaré contigo-.
...
Una sonrisa se formo en mi cara.
-¿Estás segura? Sin mis poderes... tal vez no sea necesario que siga estando en los laboratorios... o que sigas al pendiente de mí-.
Al decirle eso ella descanso sus manos en mis hombros.
-Incluso aunque no tengas tus poderes voy a seguir a tu lado, si ya no vienes a los laboratorios... entonces iré junto a ti en el CCPD, no pienses que lo nuestro acabará solo porque perdiste tu velocidad Sr. Allen y tampoco pienses en que tu velocidad nunca volverá. ¿Sí?-.
Wow...
Por un momento me había quedado sin palabras ante la declaración que ella me había dado.
Rayo.
Por un instante sentí como si un rayo atravesase mi corazón. La confianza que había perdido la había recuperado.
¡Puede que en estos momentos no tenga mi velocidad, pero definitivamente la voy a recuperar!
Justo cuando me iba a acercar a Caitlin para darle un beso en los labios alguien había entrado en el cortex e inmediatamente me di la vuelta para ver de quien se trataba.
-Farooq Gibran-.
Anunció Cisco al momento que se acercó a Caitlin y a mí.
Tal como lo había pensado en un principio mi querido amigo nunca podría acercase a mí de la misma forma que lo hizo Caitlin y en el fondo sentí una leve ira al ser interrumpido tan de repente.
¡Amigo este era mi momento!
Eran los pensamientos que tuve en ese instante aunque luego fruncí el ceño por las palabras que había anunciado al momento de su llegada.
-¿Quién?-.
No parece un nombre común. ¿Será acaso la identidad del metahumano a quien tuve que enfrentar?
-El nombre del vampiro que te quito tu velocidad-.
Nos explicó entregándome su tablet.
-Accedí al vídeo de vigilancia de la Subestación Petersburg. Lo identifiqué cuando vi su rostro-.
Cisco es alguien bastante increíble, la forma en que logra ayudar al equipo es espectacular aunque no esté al nivel de Felicity, ella está en un nivel que para Cisco de momento es algo inalcanzable.
Lo siento amigo, jamás te diría algo así pero por suerte no puedes leer mis pensamientos.
Volviendo al sujeto que me robó mi velocidad, la información que Cisco encontró de él fue... algo que para mí es inquietante.
-Se subió a una torre eléctrica la noche de la explosión del acelerador de partículas-.
Que extraño... yo fui golpeado por un rayo de antimateria y el fue golpeado por antimateria y la energía eléctrica de una torre eléctrica y aún así el que ganó los poderes de velocidad fui yo mientras que él...
"Debo alimentarme"
Se convirtió en un vampiro de electricidad. Eso me parece algo perturbador ya que si no hubiera sido golpeado por ese rayo de antimateria... si por algún extraño motivo hubiera sido víctima de algo diferente... tal vez mi poder sería algo que no podría ayudar a mi ciudad...
-No es de sorprender de donde vienen sus poderes-.
Comentó Caitlin quién seguía estando a mi lado.
A parte de Farooq también había información sobre otras dos personas a parte de él. Quizá ellos eran sus amigos.
Fue entonces cuando una alarma de seguridad nos alertó y los tres nos dirigimos a las computadoras principales.
El primero en llegar a las computadoras fue Cisco quien avanzo trotando a diferencia de Caitlin y yo. Al momento que nos acercamos Cisco palideció al ver de que se trataba.
-Oh no... esto tiene que ser una broma. No puede estar pasando-.
Sus palabras trajeron una mala vibra a mis entrañas y cuando vi la cámara de seguridad sentí un escalofrío recorrer por mi cuerpo.
Se trataba de Farooq quien miraba a la cámara de una forma tan sombría y con intenciones asesinas.
"¡Dr. Harrison Wells, necesito verlo! ¡Se que se encuentra ahí adentro, por favor abra la puerta!"
Al oír esas palabras Caitlin y yo compartimos una mirada bastante preocupada.
Con solo ver la mirada que Farooq tenía comprendimos que deseaba matar al Dr. Wells y también a todo aquel que se encuentre en el edificio, todos corríamos peligro en este momento y no tenía mis poderes para poder protegerlos.
"Sólo quiero hablar Dr. Wells. ¡Ahora! ¡Déjeme entrar!"
Farooq no recibió ninguna respuesta. Estaba claro que nadie lo iba a dejar entrar.
Entonces caminó hacia un transformador el cual mantenía un vínculo con toda la ciudad y lo siguiente que hizo fue "alimentarse". Por unos momentos hubo un bajón de energía en los laboratorios STAR pero las intenciones asesinas de Farooq fueron tan grandes que provocó un corte de luz en los laboratorios.
No puede ser...
Susurre mentalmente y el escalofrío dentro de mí fue aún mayor cuando el edificio de repente comenzó a temblar.
Que el edifico se estremezca de tal forma solo me hace pensar lo peor pues era algo obvio lo que estaba sucediendo.
-Ya entró-.
Esta era una situación bastante crítica y era cuestión de tiempo para que Farooq llegue al cortex, solo esperaba que los 600 niveles fuesen suficientes para poder idear un plan que me ayude a recuperar mis poderes.
Intenté comunicarme con Joe pero no hubo respuesta, también intente lo mismo con Eddie y el resultado fue el mismo.
Algo estaba ocurriendo en el CCPD pero no tenía idea de lo que podría estar sucediendo.
Fue entonces cuando se me ocurrió probar llamando al capitán Singh.
"Ahora no"
Respondió el capitán a punto de cortar la llamada.
-¡Espere! Capitán Singh he estado tratando de contactar a Joe y a Eddie en la comisaría pero nadie responde-.
Hubo un amargo silencio luego de que le dije a eso, el capitán no me quería decir lo que estaba ocurriendo pero al final dio un suspiro y me dijo.
"Hay una situación de rehenes ahora mismo. Ellos están dentro al igual que su hija. Te llamo cuando sepa más"
-¡No!-.
Y fue ahí cuando el cortó la llamada.
Joe... Iris... Eddie... ellos están en problemas al igual que mis amigos y yo aquí en el laboratorio.
Esto se estaba poniendo cada vez peor.
El Dr. Wells ahora estaba con nosotros en el cortex, desde que llegó no dijo ni una sola palabra, parecía estar en su propio mundo, Caitlin y Cisco no dijeron nada, no querían molestarlo.
-Iris, Eddie y Joe están en problemas. Necesito recuperar ahora mis poderes-.
Le dije al Dr. Wells elevando un poco la voz. Cada célula de mi cuerpo estaba ardiendo como el infierno ya que no había nada que pudiera hacer en estos momentos y el único en quien podía confiar ahora era en la mente del Dr. Wells que siempre estaba presente, incluso en los peores momentos.
-Tengo una teoría. No está probada-.
Respondió girando su silla en mi dirección.
La forma en que lo dijo me daba a entender que eso o podría hacer que recupere mis poderes o bien podría terminar con mi existencia.
-Estoy dispuesto a sacrificarme-.
Declaré al golpear mi pecho con uno de mis puños.
No importa lo que me pueda pasar, si eso hace que recupere mis poderes entonces lo haría aunque tenga que dar mi vida en el proceso.
Mis palabras tuvieron un impacto negativo en Caitlin ya que ella me miró bastante preocupada por la forma en que me exprese.
-Bueno. ¿Perdiste tu velocidad?. Sí. Pero nada cambió nada a nivel subatómico. En otras palabras tus células aún siguen cambiadas-.
-Necesitan energía-.
Asintió Cisco después de que el Dr. Wells terminase de hablar.
En otras palabras era como si mis poderes fueran alimentados por una batería y ahora mismo esas baterías o fueron removidas o agotadas. Siendo mi poder algo biológico no sería extraño entonces que con el tiempo mis poderes regresen, el único problema era que no teníamos ese tiempo. Todos teníamos una sentencia de muerte con Farooq acercándose.
-¿Cómo hacemos Eso? ¿Cómo puedo obtener esa energía? -.
Algo me decía que eso iba a doler.
-Hay que replicar el impacto inicial en tu sistema-.
Las palabras de Wells fueron como un balde de agua helada.
-Pero eso significaría al menos una corriente de al menos... 20.000 kilo-amperios-.
Eso es...
-¿Están locos? Es más electricidad de la que reciben en la silla eléctrica-.
Sí... Caitlin dijo exactamente lo que había pensado aunque ya lo había decidido, estaba dispuesto a sacrificarme si era necesario.
Lleve mis manos detrás de la nuca pensando en cada posibilidad que pudiera ocurrir.
¿Incluso si mis poderes regresan que impedía a Farooq volver a apagarlos?
El solo necesita volver a alimentarse de mí y puff todo terminaría para los cuatro aquí presentes incluyéndome.
-Caitlin, con Farooq en el edifico, todos tenemos una sentencia de muerte aquí-.
Wells también tenía razón y para empeorarlo aún hay la situación de rehenes allí en la comisaría.
-El generador de repuesto está desconectado. Si lo reiniciamos, podríamos conseguir una recarga así de grande-.
-Necesitamos algo que pueda transmitir la carga desde el generador hasta el cuerpo de Barry sin un cortocircuito-.
-La caminadora. Mi bebé podría recibir la carga-.
Cisco y Wells parecieron estar en su propio mundo dejando de lado a Caitlin y a mí.
Cuando ellos comienzan a hablar el uno con el otro no hay nadie que pueda interrumpirlos.
-¿Qué pasa si Barry no puede?-.
Pregunto Caitlin por mí luego de que ellos terminasen su conversación.
-Bueno. Eso lo decidirá el Sr. Allen-.
Contestó Wells y los tres se quedaron viéndome en espera de mi aceptación o desaprobación.
Ya lo había pensado. Incluso aunque recupere mis poderes este sujeto podría apagarlos de nuevo, así que enfrentarlo sería solamente repetir el mismo error.
Tal vez si hablo con él pueda cambiar su forma de pensar.
No estoy del todo seguro... puede que consiga persuadirlo si uso las palabras correctas como... ¿antes yo era como tú? no estoy seguro de que pueda o no funcionar pero tenía que hacer algo.
Él pudo ser yo si lo que recibía era un rayo de antimateria la noche de la explosión y yo podría ser él si hubiera estado cerca de una torre eléctrica esa misma noche.
Sí, ya tomé mi decisión. Hablaré con él.
Di unos pasos hacia la salida del cortex pero la voz de Caitlin me detuvo.
-¿A donde vas?-.
Fue lo que me dijo.
Lentamente me di la vuelta para verla y con un leve suspiro le dije.
-Voy a hablar con él-.
Lo que dije pareció aturdirla y el Dr. Wells por poco se cae de su silla.
-No. No. No. No-.
Empezó a decir el Dr. Wells y antes de dijera otro "No" lo detuve.
-Escuchen. No lo vieron hoy en la estación. Necesitaba alimentarse. Obtuve mi súper velocidad de la explosión del acelerador de partículas, pero sus mejores amigos fallecieron. Despertó con una enfermedad-.
-Hoy, trabajaste en una escena del crimen donde este metahumano electrocuto a un hombre inocente. ¡Él es un homicida! Y tú no tienes poderes para poder defenderte de él-.
El Dr. Wells no estaba de acuerdo con lo que quería hacer pero esa era mi elección, no la suya.
-Él sólo puede necesitar ayuda como yo. No necesito poderes para ofrecerle eso-. Tengo que intentarlo-.
Antes de que Wells o alguien más pudiera seguir protestando abandoné el cortex. Ya tome mi decisión, eso estaba decidido.
En el fondo sabía que esto era una mala idea, cada paso que daba me hacía sentir más nervioso ya que en cualquier momento el podría aparecer.
Mis amigos estaban a mis espaldas cada uno oculto entre algunos pilares.
Y fue entonces cuando Farooq apareció caminando bastante apurado, al verme me apuntó con sus dos manos cargadas con bastante electricidad e intenciones asesinas.
Mi primer instinto me dijo que lo esquivase como pudiera o que salga corriendo, lamentablemente no podía hacer ninguna de las alternativas sin mis poderes.
-Espera, espera, tranquilo-.
Dije en señal de que lo tomemos con calma.
-No voy a herirte, lo prometo-.
Farooq pareció divertirse con mis palabras por lo que decidió no atacarme a la primera.
-No puedes herirme. ¿Donde está Harrison Wells?-.
-Mira, yo sé lo que te pasó. La noche de la explosión del acelerador, te cambió. También me cambio-.
Las intenciones asesinas de Farooq se calmaron y bajo ambas manos calmando la electricidad que generaba.
Farooq se quedó viéndome aunque sus ojos no parecían verme a mí, sino más bien parecía estar viendo lo que había dentro de mí.
-Tú eras el del traje rojo. Me alimenté de ti. Tengo que seguir alimentándome-.
Al decir eso dio varios pasos para acercarse a mí e instintivamente retrocedí de igual forma.
-Está bien, sé que esto tiene que ser aterrador. Es por eso que quiero apoyarte, ¿de acuerdo?-.
Esperaba poder entablar una buena conversación con Farooq y de alguna manera poder ayudarlo. Esto no tiene por qué terminar en más derramamiento de sangre, siempre hay otra salida.
Farooq dejó de avanzar y me dijo.
-La noche de la explosión, cuando el relámpago me golpeó, se detuvo mi corazón. Jake y Darya...-.
Cuando dijo esos nombres él pareció recordar algo.
-Eran tus amigos-.
Comprendí de inmediato, ya que eran los nombres de las personas que estuvieron con Farooq esa noche según el reporte.
-Me desperté, y estaban a mi lado, muertos. Trataron de revivirme. Me tocaron, y yo los electrocuté-.
-Esto no es tu culpa-.
¡La conversación estaba funcionando!
La mirada de Farooq fue más intensa al oír lo que le dije.
-Lo sé-.
Diciendo eso se miró las manos, creí que finalmente habíamos llegado a un acuerdo pero entonces reveló sus verdaderas intenciones.
-Wells tiene la culpa-.
Justo cuando parecía que todo estaba funcionando todo se vino abajo.
-Farooq, tienes que escucharme. Antes yo era como-.
No pude terminar de hablar pues él disparó una potente corriente eléctrica en mi pecho y yo salí despedido hasta la otra sala de este nivel donde estaban mis amigos.
El rayo me golpeó de lleno en el pecho, oí unos pasos y una grande y pesada puerta bajar.
No era capaz de moverme por voluntad, mi cuerpo seguía reaccionando violentamente en respuesta al golpe recibido.
No funcionó.
Claro que no iba a funcionar... ¿En qué estaba pensando? ¿De verdad lo iba a calmar diciéndole "antes yo era como tú"? Soy un gran idiota.
Eran los pensamientos dentro de mi mente.
-No estoy seguro de cuánto tiempo resistirá ésto-.
Hablo de repente Cisco preocupado porque la puerta de seguridad en cualquier momento colapse.
-¿Terminó de ser noble, Sr. Allen?-.
Preguntó sarcásticamente el Dr. Wells mientras Caitlin me había ayudado a que pudiese al menos sentarme.
Lentamente había asentido sin poder decir nada.
-Caitlin, llévalo a la caminadora-.
Ella asintió sin dudarlo y me ayudo a ponerme de pie siendo sostenido por uno de sus brazos y lo último que oí del Dr. Wells fue cuando le dijo a Cisco que se encargue de que recibiera la carga.
No se que fue del Dr. Wells después de eso. Solo sabía que nunca jamás volvería a intentar tomar esa alternativa, no, nunca más... si es que sobrevivo claro.
-¿Antes era como tú? ¿En serio creíste que eso resultaría? Estúpido...-.
Susurro Caitlin en lo que nos acercábamos a la habitación en la que se encontraba la caminadora.
Force una sonrisa en mi cara, el dolor en mi pecho era bastante difícil de soportar, la respiración se me hacia cada vez más difícil.
Ese golpe eléctrico realmente me afecto.
Si tuviera mis poderes... si los tuviera... ya me habría curado...
Esto está mal... muy mal.
-Tenía que intentarlo...-.
Le respondí y el dolor en mi pecho fue aún mayor, era como si el simple hecho de hablar empeorase mi situación.
No creo que pueda aguantar más tiempo. A parte del dolor ya me estaba cansando, en cualquier momento podría perder mi conciencia y eso sería el final definitivo para todos nosotros.
Lo único que podía calmar esta terrible tormenta en la que estaba metido era Caitlin, su cercanía y el suave aroma de su cabello al menos calmaba un poco este inmenso mal estar que estaba soportando.
Si salimos de esta situación me aseguraré de pasar más tiempo con ella.
Hay tantas cosas que quiero hacer con ella.
La llevaré a casa con...
En mi mente pasó una frase que era de una película pero no la pude terminar de decir ya que mi...
Lo que faltaba... voy de mal en peor a una gran velocidad.
Cuando llegamos a la habitación donde estaba la caminadora Caitlin me hizo sentar en la cinta y examino mi pecho. Su mirada era bastante dolorosa.
-¿Ya no me curo rápido verdad?-.
Ella se mordió el labio y negó con la cabeza antes de ir a buscar el cable para encender la caminadora.
El suspiro que di fue bastante doloroso.
-Que desafortunado-.
No sería extraño que en cualquier momento comience a vomitar.
-Tranquilo. Cuando el Dr. Wells tiene una teoría, generalmente es acertada-.
Esa era la parte que a Caitlin no le gustaba. "Generalmente es acertada" puede que funcione o puede que no. Vaya situación tan lamentable.
-¿Y si algo ocurre en la comisaría primero? -.
Desde el momento en que Farooq me golpeó con esa descarga de electricidad la preocupación y angustia que tuve respecto a los rehenes dentro de la comisaría se intensificó. Algo me decía que algo malo ocurrió en el mismo instante que yo fui dañado.
Es posible que alguien ya esté herido pero no sabría decir si ese alguien podría ser Joe, Iris o Eddie. De una forma un tanto extraña lo que pasaba en el CCPD y lo que pasaba aquí en los laboratorios STAR era retorcidamente... similar.
De repente Caitlin y yo escuchamos el sonido de una corriente eléctrica, mi cuerpo ignoró por completo el dolor en mi pecho y fui capaz de pararme para mirar hacia la ventana de este laboratorio.
A través de la ventana pudimos ver una luz que se aproximaba hacia nosotros, se trataba de Farooq quien ya había atravesado a través de la puerta de seguridad.
Caitlin y yo nos miramos el uno al otro y con toda la velocidad que mi cuerpo me permitía me dirigí con ella hacia aquella pared bajo la ventana, justo antes de llegar ahí apareció Farooq, los latidos de mi corazón fueron cada vez más fuertes, por suerte Farooq estaba a espalda de nosotros y para cuando se dio la vuelta, Caitlin y yo logramos ocultarnos de él.
Mi mano izquierda agarraba fuertemente la mano derecha de Caitlin.
Ambos estábamos en peligro y no había nada que pudiera hacer para protegerla. El silencio de Farooq sólo nos hacía sentir más aterrados, en cualquier momento él entraría y acabaría con nosotros.
Fue entonces cuando vi la puerta de una recámara dentro de este laboratorio no muy a lo lejos de nosotros, instintivamente agarre más fuerte la mano de Caitlin y avance con ella hacia aquella puerta, la adrenalina en mi interior me permitía hacerlo ignorando en todo momento el infernal dolor de mi pecho y para cuando Farooq entró en este laboratorio Caitlin y yo logramos refugiarnos dentro de aquella recámara cerrando la puerta de la recámara con una llave especial.
Farooq empezó a caminar cerca de la caminadora mientras que yo lo observaba a través de la rejilla que tenía la puerta.
-¿Sabían que el cuerpo humano genera electricidad? Una persona promedio genera 342 Watts, y puedo olerlo viniendo de ustedes-.
En ese momento el se volteó en dirección a la recámara y un segundo antes de que el me viera Caitlin me jalo hacia abajo.
¿Era este nuestro fin?
Me pregunte mentalidad mientras miraba a mi acompañante.
Apenas habían pasado pocos meses desde que ella y yo nos conocimos y ahora... ¿este era nuestro fin?
Se dice que cuando una persona está por morir ve su vida pasar rápidamente, puede que eso solo sea un rumor ya que no podía ver mi vida pasar. O quizá de alguna forma milagrosa este no sería nuestro fin.
¡Este no puede ser el final de nuestro destino!Aún tengo que ver a Joe, Iris y Eddie. Tengo que ver de nuevo a mi padre. Tengo que encontrar al hombre de traje amarillo, detenerlo y sacar a mi padre de la cárcel. También hay tantas cosas que quiero hacer. ¡Además, yo se lo había prometido!
¡Sin importar el peligro que deba enfrentar, siempre regresaría a tu lado!
Caitlin ahora tomó mi mano derecha con su izquierda y se aferró a ella tanto como podía, sus dedos se entrelazaron fuertemente con los míos que casi me dolía.
Ella me miró bastante asustada y lo que hice fue sonreír con la intención de enfrentar a Farooq incluso sin mis poderes de ser necesario.
¡Voy a proteger a esta persona!
Farooq estuvo a punto de romper la cerradura de la puerta con su corriente eléctrica pero en el último instante la luz volvió en los laboratorios y el metahumano abandonó el laboratorio.
Eso estuvo demasiado cerca...
Una vez ya era seguro para nosotros abrí la puerta de la recámara dirigiéndome hacia la caminadora. La adrenalina ya había abandonado mi cuerpo y el dolor que sentía en mi pecho se extendió hasta mi brazo derecho.
Necesitaba recuperar cuanto antes mis poderes.
-Enciende la caminadora-.
Le dije a Caitlin mientras me paraba en la caminadora apoyando fuertemente mis manos en el manubrio.
-Aún estas herido-.
Ella no quería hacerlo.
-¡No tenemos tiempo!-.
...
Era la primera vez que le levantaba la voz.
Ella se mordió el labio mientras dudaba en encender la caminadora.
-¡CAITLIN!-.
-No puedo-.
-No tenemos elección-.
-Si enciendo esto, podría matarte...-.
-Si no lo haces, podríamos morir todos-.
-Ya perdí a alguien que me importaba en este edificio. No puedo hacerlo de nuevo-.
...
Hacerlo de nuevo... y una vez más todo se resumía a las personas que ella había perdido.
Si esto no funciona tal vez quede muerto y ella estaría repitiendo lo mismo que sufrió la noche de la explosión.
Por otro lado, si esto funcionaba podríamos reír juntos de lo que paso este día pues es mejor reír que llorar.
Solté el manubrio de la cinta, me baje de la caminadora y me acerque a ella agarrando fuertemente mi brazo derecho el cual se sentía fuera de lugar.
-Escucha, alguien una vez me dijo... que fui golpeado... por ese rayo... por alguna razón, que me escogió-.
Siempre que hablaba había una pausa breve en la que trataba de recuperar el oxígeno.
Si no recupero mis poderes de todas formas no viviré por mucho tiempo y estaba seguro de que ella lo sabía pues era mi médico a parte de mi pareja.
-Oye... no estoy seguro de creerlo. Pero ahora, no importa lo que yo crea-.
Con mucho esfuerzo apoye mis manos fuertemente en los hombros de Caitlin y mientras la miraba con intensidad a los ojos le hice la pregunta.
-¿Qué crees tú?-.
Ella parecía estar en shock, no sabía que decirme.
Ella de repente agacho la cabeza y cuando volvió a levantar la mirada vi una poderosa determinación en sus ojos.
-No te atrevas a morir Barry. ¿Te quedó claro?-.
Ella aún estaba temblando, estaba demasiado aterrada por lo que podría llegar a sucederme, aún así ella reunió el valor suficiente para superar su miedo.
-No lo haré-.
Le dije con una sonrisa y me separe de ella apurándome en regresar a la caminadora.
Cuando regrese a la caminadora agarre fuertemente los manubrios de ella y le dije a Caitlin.
-¡Hagamoslo a la cuenta de!-.
¡Justo cuando iba a decir "tres" ella ya había encendido la caminadora y una poderosa y dolorosa corriente de electricidad impacto por todo mi cuerpo!
-¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!-.
¡Esto realmente dolía como el infierno! ¡Pero no se compara al dolor que sentí cuando fui golpeado por el cero absoluto de Snart!
¡No, lo dije demasiado pronto, ahora definitivamente era mucho más doloroso que el golpe de esa arma de frío!
¡Y pensar que estoy recibiendo una descarga que es aún mayor a la que otros reciben en la silla eléctrica!
¡Sea como sea tengo que aguantar este dolor, recuperar mis poderes y seguir adelante!
Fue entonces cuando la corriente eléctrica de la caminadora provocó que saliera disparado contra el muro y cayese bruscamente en el suelo.
Una persona normal hubiera muerto enseguida y por mi condición actual yo ya debería de estar muerto.
El dolor agudo que sentía en mi pecho ya había desaparecido y extrañamente era capaz de volver a respirar con tranquilidad.
-Dios mío, ¿estás bien?-.
Socorrió mi pareja junto a mí en lo que me sentaba contra la pared.
-¿Sientes algo?-.
Su pregunta fue contestada cuando de repente mi mano derecha comenzó a vibrar.
Al ver eso ella se emocionó pero algo no se sentía bien.
No sentía que mi súper velocidad haya regresado, me faltaba algo aunque no podía comprender aquello. Mi mano dejó vibrar rápidamente y con una mirada triste le dije a Caitlin.
-No funcionó-.
La emoción decayó en Caitlin y los dos oímos de repente un choque de energía que sonaba bastante doloroso a lo lejos.
Los dos nos miramos bastante preocupados pensando que Farooq pudo haberse encontrado con Cisco o el Dr. Wells.
Cuando salimos del laboratorio volvimos a oír de nuevo ese sonido, era en este mismo nivel y más que un sonido de dolor sonaba a que se estaba llevando a cabo un enfrentamiento.
Eso no tenía sentido, aquí no había una persona que pueda enfrentar mano a mano a Farooq.
Fue entonces cuando el cuerpo musculoso de una de persona cubierto por muchas descargas eléctricas chocó contra una de las paredes, siendo disparado frente a Caitlin y yo.
Los dos quedamos incrédulos al ver de quien se trataba.
-Tony-.
Rápidamente me acerque a quien alguna vez fue mi matón de primaria, él ya no era capaz de pararse y quedé de rodillas frente a él.
-Oye, Tony, ¿qué estás haciendo?-.
Al estar cerca de él vi que su cuerpo estaba muy ensangrentado y había heridas críticas por todo su cuerpo.
-Oh, vamos. Me conoces, Allen-.
La voz de Tony era bastante doloroso de escuchar. Las heridas en su cuerpo eran diez veces peor que la que tuve hace un momento.
Rápidamente gire la mirada hacia Caitlin esperando que ella pudiera hacer algo, ella era un médico bastante bueno, quizá podría hacer algo para ayudar a Tony pero la mirada en sus ojos me dio a entender que ya era demasiado tarde para ello.
Ella mantuvo algo de distancia hacia Tony y flexiono sus piernas apoyando sus manos en sus rodillas viendo con mucho pesar el estado en el que se encontraba Tony.
No le quedaba mucho tiempo...
-Nunca huyo de una pelea-.
A pesar de su situación en su rostro había una sonrisa alegre. No iba a vivir mucho tiempo, aún así... él estaba... sonriendo...
Coloqué mi mano derecha en su hombro izquierdo tratando de calmarlo un poco y le dije.
-Está bien, bien, quédate conmigo, ¿sí? Eres bueno-.
Le di unos suaves golpes en el hombro tratando de animarlo, entonces Tony me miró a los ojos y me dijo.
-Ese golpe... el que me diste en aquella ocasión... jamás lo olvidaré... sólo tú... eres capaz de derrotar a ese infeliz...-.
Fue entonces cuando Tony sujeto con sus últimas fuerzas mi brazo izquierdo.
-El infeliz... está cerca, salva a tu linda novia... corran...-.
Con esas últimas palabras Tony empezó a vomitar sangre y cayó en el piso. No tenía pulso... él había muerto...
Tony Woodward había fallecido esta noche frente a mí y sus últimas palabras fueron...
-No...-.
Yo no quería que esto acabe así... no quería que Tony muriera, a pesar de todo lo que me hizo en el pasado... no quería que el muriera y mucho menos de esta forma tan horrible.
-¡Barry!-.
De repente Caitlin tomó mi brazo izquierdo y cuando levante la mirada vi que Farooq se encontraba frente a nosotros en el pasillo y justo antes de que pudiéramos recibir un choque eléctrico de Farooq abandonamos este pasillo.
Aún no era capaz de correr por mi propia cuenta así que seguía apoyándome en uno de los hombros de Caitlin.
Ella no dijo nada luego de presenciar los últimos minutos de vida de Tony.
Gracias a que ella conocía mejor que yo los niveles de los laboratorios STAR fuimos capaces de dejar una gran distancia respecto a Farooq y luego de una corta maratón llegamos al lugar donde Cisco había trabajo con el generador de repuesto.
-Estas agitado. Eso no es bueno-.
Comentó Cisco al ver el estado en el que me encontraba.
-Necesito sacarte sangre y averiguar qué sucedió-.
Sin perder su tiempo ella me ayudó a tomar asiento en este lugar y se apoderó de mi brazo derecho para sacarme sangre.
Yo aún estaba en shock por lo que ocurrió. Esto no tenía que haber ocurrido.
-No puedo creer que esté muerto-.
Aún me encontraba algo agitado luego de haber corrido mucha distancia, Cisco quién no sabía lo que había ocurrido se acercó a mí con una mirada bastante aterrada.
-¿El Dr. Wells?-.
Él y yo nos miramos por un momento mientras Caitlin se encargaba de los últimos preparativos para que pudiera extraer mi sangre.
-No, no. Tony Woodward-.
Le dije a Cisco quien quedó incrédulo.
-Él escapo de la tubería-.
Explicó Caitlin en lo que recuperaba un poco el aliento.
-Debe haber salido cuando vino el apagón-.
-No es posible. La tubería fue diseñada para resistir una caída de poder. Alguien tuvo que dejarlo ir-.
Dijo Cisco. Eso tampoco era posible, Farooq no podría ingresar de la nada dentro de la tubería y liberar a Tony para empezar una pelea. No tiene sentido por más que lo piense una y otra vez.
-Yo lo hice-.
Una cuarta voz se hizo presente aquí, era el Dr. Wells. quién en algún momento llegó junto a nosotros.
-Yo lo liberé-....
¿Qué?-
¿Por qué?-.
Pregunté al levantarme sintiendo en mi interior una gran cantidad de ira hacia esta persona que se supone era nuestro guía.
-Para distraer la atención de nuestro intruso mientras trabajábamos para restablecer tu velocidad-.
Tanto Caitlin como Cisco no podían creer lo que había dicho el Dr. Wells.
Caitlin y yo nos miramos por un instante recordando el trágico momento de su muerte antes de enfrentar de nuevo al Dr. Wells.
-¿Lo usó como una distracción?-.
Pregunte sin poder creer lo que él había hecho.
-Una innecesaria, por lo que se ve. Parece que el plan falló-.
¿Así era como lo veía?
Ni siquiera tiene remordimiento por lo que pasó a Tony, le da igual. Agache la mirada hacia mi ropa y vi que en mí aún estaba la sangre de Tony. El había muerto porque el Dr. Wells consideró que era un sacrificio, necesario o innecesario no le importaba que su muerte fuera en vano.
-Tengo su sangre sobre mí. ¿Cómo pudo hacer eso?-.
-Estás mostrando muchos sentimientos por un hombre que te a atormentó cuando eras pequeño-.
-Tony puede haber sido un acosador entonces y ahora, pero no merecía morir-.
-¿Lo merecía Caitlin o Cisco o yo o tú? Tenía que hacer una elección, él o nosotros. Nos elegí a nosotros sin pensarlo dos veces-.
-Todas sus charlas sobre... curas milagrosas y descubrimientos científicos... ¡pero no le interesa las personas para nada!-.
-Bueno, quizás te preocupas mucho, Barry. Sé que ser un héroe es importante para ti, y respeto tus ideales. Es sólo que no tengo el lujo de compartirlos-.
Cierto...
-Lo olvidé. Su juego es el ajedrez. Sólo somos peones para usted, ¿verdad? ¿Ahora cuál es su movida, Doctor? ¿Quién de nosotros va a ser sacrificado después?-.
-...-.
La tensión que había entre el Dr. Wells y yo era demasiado peligrosa. Tenía tantos deseos de darle a este hombre una paliza...
Pero por más que lo golpee... eso no traerá de regreso a Tony, incluso podría haber el riesgo de que Farooq llegue a nosotros.
Me sentía tan frustrado...
Por un momento hubo un incomodo silencio hasta que finalmente el Dr. Wells se digno en volver a hablar.
-Tenemos que salir de estas instalaciones-.
Eso era algo obvio pero si lo pudiéramos hacer ya lo habríamos hecho.
-Lo acabamos de dejar en el nivel D-.
Le dije mientras estaba de brazos cruzados deseando no pasar más tiempo con el Dr. Wells.
-Jamás lograremos llegar a la entrada principal desde aquí-.
Asintió Caitlin quien seguía analizando mi muestra de ADN, ella también estaba molesta pero no lo iba a mostrar. Lo entendía.
-¿Qué hay del garaje, la camioneta del laboratorio móvil?-.
Preguntó Cisco terminando de empacar las cosas que le serían útiles.
-Esa es mi movida, Sr. Allen, y digo que corramos por ella-.
Al oír eso solamente mire en otra dirección, no me sentía bien con el Dr. Wells aquí presente.
-Oh, Dios mío. Barry, mira-.
Hablo de repente Caitlin señalando la pantalla de su laptop.
-Tus células, se están regenerando rápidamente...-.
Cuando dijo eso Cisco y yo nos acercamos junto a ella viendo lo que había mencionado. Luego mire de nuevo mi mano derecha la cual vibro levemente por unos instantes hasta que ya no pudo más mostrando que incluso ahora no había recuperado mis poderes.
-Aún no tengo mi velocidad-.
No podía comprenderlo, si mis células ya están regenerándose rápidamente... ¿por qué mi velocidad sigue en el limbo?
-Debe ser algo mental, no físico-.
Los tres vimos al mismo tiempo al Dr. Wells y Cisco de repente se emocionó.
-Oh, tienes espasmos-.
-¿Qué?-.
No entendí lo que Cisco trato de decirme.
-Ya sabes. Cuando un segunda base de pronto no puede tirar hacia la primera o un jugador de golf intenta embocar y se ponen todos vergonzosos y molestos y luego eso hace que los espasmos empeoren, y es todo un desorden, y luego sienten como un alto peor que un fracaso-.
-Eso no está ayudando-.
Dije con un suspiro y Cisco asintió volviendo empacar todo lo que le podría ser de utilidad.
Al darme la vuelta Caitlin ya se había levantado y entonces me dijo.
-Mira, me preguntaste si creía que fuiste golpeado por un rayo por alguna razón, si fuiste elegido-.
Sin decir nada asentí con la cabeza, entonces ella me dijo con una sonrisa.
-Lo creo. Tú también deberías-....
Y fue en ese momento cuando el techo del edificio volvió a temblar fuertemente. Farooq se estaba acercando.
-Movámonos-.
Dijo Wells y los tres asentimos al mismo tiempo y corrimos en dirección al garaje.
Fui el primero en llegar al garaje, mi brazo derecho aún no se sentía bien, luego el siguiente en llegar al garaje fue Cisco.
-La segunda furgoneta, las llaves están adentro-.
Me indicó Cisco y rápidamente llegue a esa furgoneta, abrí la puerta y tomé el asiento del piloto.
-Vamos-.
Dijo Cisco a lo lejos mientras encendía la furgoneta, luego miré hacia donde estaban mis amigos, Cisco aún estaba a medio camino, el Dr. Wells y Caitlin apenas habían llegado a la puerta por donde Cisco y yo salimos.
-¡Entren! ¡Vamos!-.
Exclame a mis amigos pero de repente la furgoneta se apagó al igual que la puerta de salida y la silla del Dr. Wells.
Trate varias veces de la encender el vehículo pero no respondía.
Fue entonces cuando a lo lejos oí un grito lleno de ira, a través del parabrisas vi que Farooq también se encontraba en el garaje y en sus manos habían un peligroso destello de luz.
Él parecía estar cojeando y con una gran furia disparo una gran descarga de electricidad hacia la furgoneta.
Instintivamente salte de la furgoneta antes de que recibir el impacto de aquella descarga la cual podría hacer estallar el vehículo a través del motor.
-¡Barry!-.
Oí a Caitlin gritar pero no podía levantarme, tal vez de alguna manera extraña este metahumano consiguió afectarme de la misma forma que ocurría con los aparatos que usaban corriente eléctrica.
-Oh, Dios mío, ¿estás bien? ¿Te lastimó?-.
Pregunto sin importarle que Farooq esté aquí, Cisco también estaba junto a mí y con mucho esfuerzo volví a sentarme con la ayuda de Cisco.
-Sólo un poco. Estoy bien-.
Respondí con algo de esfuerzo, fue entonces cuando vi a Farooq acercase a nosotros.
-Chicos-.
Les advertí y Caitlin volvió a decir.
-Oh, Dios mío-.
La sonrisa diabólica que tuvo Farooq en este momento provocó un mayor escalofrío en mi cuerpo, el estaba a punto a alimentarse de nosotros. No, alimentarse no, él iba a asesinarnos.
-Oh, Dios mío. No por favor-.
Suplicó Caitlin y justo antes de que Farooq libere otra descarga eléctrica.
-¡Oye!-.
El que dijo eso fue el Dr. Wells quien de alguna manera que era difícil de explicar se encontraba de espaldas contra la puerta de salida en su silla de ruedas.
-Estás aquí por mí-.
Con Wells aquí presente Farooq se dio la vuelta y sus intenciones asesinas aumentaron en gran medida.
-Finalmente muestras la cara-.
-Bueno, no tenía exactamente ganas de ser asesinado-.
-Tampoco mis amigos-.
-Lo sé. Lastime a muchas personas esa noche-.
Lentamente y con cada palabra que ellos decían Farooq se acercaba peligrosamente al Dr. Wells.
-¿Personas? Ni siquiera sabes sus nombres-.
-Jake Davenport. Darya Kim-.
Cuando dijo esos nombres, los nombres de sus amigos Farooq se detuvo.
-Ralph Dibny-.
¿Qué? ¿Ralph? ¿Él también murió?
¡Adiós novato!
De repente oí dentro de mí cabeza la voz de Ralph cada vez que se iba del CCPD, él aunque era corrupto... no merecía morir...
-Al Rothstein, Grant Emerson, Will Everett, Bea Da Costa, Ronnie Raymond-.
Cuando dijo ese último nombre Caitlin y yo volvimos a mirarnos y ella agacho la cabeza.
Sabía lo importante que era él... tanto para ella como para Cisco.
-Sé los nombres de cada persona que murió esa noche. Sé que todos importaban, y el hecho de que el mundo está ahora privado de su potencial es algo con lo que tengo que vivir cada día, pero estas personas... estas personas no han hecho nada malo ¿Quieres castigarme? Bien, adelante, pero deja vivir a estas personas-.
¿Quién de nosotros va a ser sacrificar después, Doctor?
Sentí un gran remordimiento por aquello que le dije al Dr. Wells cuando estaba furioso.
Tal vez a él no le importaban las demás personas... pero Caitlin... Cisco y yo... él estaba dispuesto a sacrificarse a sí mismo por nosotros...
-También falleció esa noche-.
¡Farooq disparo una fuerte descarga eléctrica hacia el Dr. Wells tras decirle eso!
¡Él solo quería asesinarlo!
De la misma forma que lo logró con Tony... de la misma forma que lo hizo a esa persona inocente esta mañana, Wells tenía razón, ese sujeto era un homicida.
-¡No!-.
Grite intentando levantarme pero el miedo me impedía moverme. Caitlin oculto su rostro detrás mi hombro derecho y Cisco golpeo el piso bastante molesto consigo mismo al no poder hacer nada por el Dr. Wells.
-Sólo que se enteró hasta hoy-.
No creo que ese rayo de luz te cayera Barry, creo que te eligió.
Lo creo. Tú también deberías.
Las palabras de Oliver y Caitlin hicieron eco dentro se mis pensamientos y justo en el instante en que Farooq volvió a disparar una corriente de electricidad contra Wells todo se puso lento.
Sin dudarlo corrí rápidamente junto a Wells corriendo varios metros en menos de un parpadeo. Cuando llegue junto a él los relámpagos de Farooq seguían acercándose con demasiada lentitud, entonces tomé al Dr. Wells con mis brazos y lo traje junto a Caitlin y Cisco.
Mis amigos ni siquiera se enteraron de lo que había pasado, seguidamente corrí hacia el cortex tomando de nuevo mi traje rojo y con bastante determinación regrese al garaje estando más que preparado para enfrentarme a Farooq y terminar de una vez por todas con su carnicería.
Cuando regrese al garaje todavía no había pasado ni siquiera un segundo, entonces, estando ahora frente a Farooq siendo una vez más FLASH, le dije a Farooq.
-Intentaste lastimar a una persona que es muy importante para mí-.
Ahora extendí mi brazo derecho frente a él señalando con mi dedo índice.
-¡Eso es un motivo más que suficiente para patearte el trasero con Súper velocidad!-.
Farooq reaccionó a mi provocación y disparo contra mí una corriente eléctrica que era 10 veces superior a la que anteriormente uso contra la furgoneta o el Dr. Wells.
La velocidad de aquella descarga también era muy superior a las anteriores... pero desde mi perspectiva seguía siendo una corriente tan lenta que fácilmente logré evitarla dando unos pasos hacia uno de mis costados.
El rayo siguió de largo y chocó violentamente contra la puerta de salida destruyéndola por completo, eso provocó un gigantesco destello de luz aquí en el garaje.
-No debiste haber hecho eso-.
Ahora estaba haciendo vibrar mi voz y moviéndome a una velocidad claramente superior a la velocidad del sonido acorté la distancia que había entre Farooq y yo dándole un puñetazo en la cara.
¡El puñetazo que le dí contenía tanta fuerza y velocidad que Farooq salió disparado contra uno de los vehículos dentro del garaje!
Ese golpe... el que me diste en aquella ocasión... jamás lo olvidaré... sólo tú... eres capaz de derrotar a ese infeliz...
-¡Eso golpe fue por Tony! ¡Por su puño el cuál tú asesinaste!-.
Con el gruñido de un animal rabioso Farooq se paro del vehículo y se limpio la sangre que goteaba de su nariz.
-Ese golpe si que me dolió... antes de asesinar a Wells te asesinare a ti-.
Una vez más Farooq generó una gigantesca corriente de electricidad en ambas manos pero eso no fue rival para mi velocidad, entonces me desplace con una inmensa velocidad dentro del garaje llegando hacia la espalda de Farooq y tal como se lo había advertido hace unos momentos lo patee fuertemente en el trasero.
Farooq se quejó gritando en el aire mientras caía pesadamente en el suelo y en el lugar donde estuve hace unos momentos.
-¡Y ese golpe fue por el Dr. Wells! ¡Por sus piernas que ya no pueden funcionar!-.
Me sentía tan emocionado y determinado que al momento de decir esas palabras no pensé en como se sentiría Wells, entonces me la vuelta y le dije.
-¡Dr. Wells, no era mi intención decir eso! ¡Por favor no se lo tome negativo!-.
El Dr. Wells por otro lado...
-¡Jajaja! Al contrario Sr. Allen, me alegra que se haya tomado la molestia de vengarme, es un detalle que lo atesorare por siempre-.
A veces creo que yo digo cosas raras... pero el Dr. Wells si que me supera...
-¡Oye! ¿Qué hay de mí?-.
Se quejo Cisco esperando que le diera a Farooq un golpe por él y Caitlin por otro lado suspiro tratando de ignorarlo.
-Eres un despreciable... un muy despreciable corredor... ahora por tu culpa odio el color rojo-.
La voz de Farooq estaba llena de veneno mientras hacía un esfuerzo para poder levantarse.
-¡Si no consigo dispararte... entonces las dispararé a ellas!-.
Con esas palabras Farooq uso sus dos manos para disparar tanto a Caitlin como a Cisco al mismo tiempo.
-¡Barry!-.
-¡Oh, Dios mío. No por favor!-.
Grito Cisco seguido por Caitlin. Los rayos se movían bastante lentos desde mi perspectiva, entonces corrí junto a mis amigos y tome tanto a Caitlin como a Cisco con mis dos brazos alejándonos del peligro, cuando me asegure de que los dos estuvieran a salvo vi que aquellas descargas eléctricas estaban a nada de golpear nuevamente al Dr. Wells, entonces aceleré a una velocidad que era muy superior a la que anteriormente había alcanzado, me acerque al Dr. Wells y lo traje junto a Caitlin y Cisco quienes ahora si estaban seguros.
Una vez los tres estuvieron a salvo me acerque frente a Farooq volviendo a darle un puñetazo en su rostro.
-¡Tu oponente soy yo, a ellos no los metas! -.
Farooq sonrió de una forma muy diabólica una vez estuve frente a él y una vez más disparo una gigantesca ráfaga de electricidad a quemarropa pero incluso estando frente a él yo era tan veloz que fácilmente evadia sus ataques y seguidamente le conectaba un poderoso golpe el cual ocasionaba siempre que Farooq saliera disparado ya sea cayendo de frente, de costado o de espaldas.
-Mejor ríndete. No puedes igualar mi velocidad-.
No tenía caso que el continúe con estaba pelea, todo lo que él puede hacerme es atacar con electricidad y como sus ataques no son capaces de alcanzarme no le veo el sentido de seguir con esto.
-¿Rendirme? ¿No tienes idea de cuanto tiempo tuve que esperar para llegar hasta aquí?-.
No importa cuantas veces lo golpee, el no se iba a rendir.
-Meses... durante meses... estuve esperando este momento... para vengarme de Wells por lo que me hizo...-.
Sus ojos estaban consumidos por la venganza, no importa lo que pase, esto era todo lo que él quería, era su razón por la cual vivir.
-¿Cómo crees que se sentirían tus amigos si te vieran ahora? ¿En serio crees que ellos se alegrarían de verte lleno de ira y la sangre de otras personas?-.
Farooq se quedó callado por un momento.
-Jake... él finalmente había conseguido el trabajo de sus sueños iba a abrir una pastelería en el extranjero... sus pasteles eran los mejores... él era muy talentoso... nadie podía igualarlo... cuando de pasteles se trataba...-.
...
-Darya... a ella le gustan los deportes extremos, un día antes de la explosión ella había conseguido un patrocinador... mis amigos tenían un maravilloso futuro... ellos tenían metas... las iban a lograr... no debían morir esa noche...-.
Nadie tendría que haber muerto...
Ni siquiera Ralph... en el fondo sabía que era una buena persona... y deseaba que pudiera salir adelante... pero ahora que murió...
-¿A caso tienes la menor idea? ¿De lo que es ser el responsable de la muerte de tus mejores amigos? ¡Y que el catalizador de aquella tragedia haya sido la abominación que ese hombre de allí ocasionó!-.
Farooq apunto en dirección al Dr. Wells quién agacho la cabeza hacia el suelo, Farooq tenía sus motivos para buscar venganza. Tal vez hayan más personas como él que en un futuro irán tras el Dr. Wells.
Y puede que tengan razón en querer cobrar venganza hacia él... a pesar de ello, el Dr. Wells no era un demonio o un monstruo. El solamente quería cumplir sus sueños creando el acelerador de partículas. ¿Cómo demonios sabría que su sueño sería aquel suceso que desencadenaría tantas tragedias?
Tal vez a él no le importa mucho las demás personas, pero aún así... él no sabía quién era yo. Él no sabía de Barry Allen, aún así cuando supo lo que me pasó el fue tan amable que decidió traerme aquí a los laboratorios para poder salvar mi vida y sobre todo... él tiene una profunda preocupación y cariño hacia Caitlin, Cisco y yo.
-Se lo que se siente perder a los que amas. Hace 14 años... mi madre fue asesinada y a mi padre lo culparon por su homicidio. Desde esa noche no pude volver a sentir el cariño físico de mi padre y mucho menos el de mi madre. Farooq puede que tu aún puedas redimirte. Aún puede que en tu oscuridad exista una luz que guíe hacia el camino correcto-.
Fue entonces cuando él hizo un esfuerzo para poder pararse de forma erguida y se dio la vuelta para mirarme de frente.
-Hablarte sobre mis amigos era la única forma-.
Cuando él dijo eso lo miré sin comprender.
-¿La única forma de qué?-.
-De qué bajes tu guardia-.
Y con esa declaración el fue capaz de conectar la electricidad generada por su mano izquierda a mi pecho.
¡NO!
¡Él era consciente de que jamás podría alcanzar mi velocidad, entonces espero el momento exacto en el que tuviera la guardia más baja y de esa forma poder atacarme!
¡Maldición, esa era mi debilidad!
Si de repente alguien me cuenta sobre sus seres queridos que ya no están vivos tiendo a bajar la guardia y compadecerme de esa persona ya que soy capaz de entender el dolor que uno siente cuando pierde a un ser querido.
De alguna forma Farooq supuso eso y no se equivoco.
Y ahora en consecuencia él volvía a alimentarse de mí.
Traté de forzar a que corte aquella conexión pero desde el instante en que su relámpago impacto en mi cuerpo perdí las facultades que me permitían moverme a voluntad.
-¡Ahh!-.
Por segunda vez en este mismo día estaba sintiendo que el poder dentro de mí me era arrebatado.
Farooq ahora utilizo sus dos manos generando un segundo rayo en mi contra para acelerar el proceso de alimentación.
-¡Ahhhh!-.
El dolor que sentí se vio duplicado al ser golpeado por dos relámpagos, fue entonces cuando me di cuenta.
La primera vez que él robo mi velocidad no tardo demasiado en arrebatarme mis poderes y ahora él se estaba demorando demasiado.
¡No entiendo lo que está pasando!
Ahora el rayo que me disparaba cambio su color blanco a uno dorado y tanto Farooq como yo caímos en nuestras rodillas.
-¡No! ¡Suficiente!-.
Suplicó Farooq llevando sus manos detrás de su nuca. ¡Él también estaba sufriendo!
Sucedió cuando el relámpago que nos conectaba se esfumó. El cuerpo de Farooq cayó sin vida frente a mí, el había muerto.
¿A caso lo asesine?
No, él se suicidio... ¿pero cómo?
Por un instante me encontraba respirando muy agitado, entonces volví a mirar mi mano derecha para comprobar si mi velocidad se había ido de nuevo.
Mi mano comenzó a vibrar bastante rápido hasta parecer un borrón rojo y en ningún momento se detuvo.
Mis poderes seguían conmigo.
Una sonrisa se formó en mi rostro pero luego recordé la situación de rehenes en el CCPD y abandoné rápidamente los laboratorios.
Con Farooq eliminado mis amigos ya no corrían peligro, pero Iris... Joe y Eddie... no sabía nada de ellos. Tenía que asegurarme de que estuvieran bien.
Cuando llegué al CCPD todo ya se había calmado, la situación de rehenes, todo. Había terminado.
En algunos pasillos habían cintas amarillas, también vi que dos cuerpos fueron llevados a la morgue, de repente una camilla médica estaba trasladando a alguien que fue herido de bala. Se trataba de Eddie, mi amigo.
Él estaba inconsciente.
Lo siguiente que vi fue al causante de este secuestro con una herida de bala en la pierna derecha mientras era llevado a la fuerza por dos miembros swat.
¿En serio todo también terminó aquí?
A lo lejos en la escalera vi a Joe consolando a Iris por lo que había ocurrido aquí, más tarde le pediré a Joe los detalles, además no quería interrumpir el momento de padre e hija, entonces me marche del CCPD en silencio para regresar a los laboratorios.
De vuelta en los laboratorios, llegué en el momento en que todos estaban dentro de la tubería. Caitlin guardo el cuerpo sin vida de Farooq en una bolsa para cadáveres de color azul.
Nadie dijo nada hasta que Cisco decidió romper el silencio.
-Podríamos haberlo llamado Blackout?-.
Como era de esperarse a Cisco no se le escapa ni un solo nombre.
-Tenía un nombre, Cisco-.
Le dijo el Dr. Wells mientras Caitlin abandonaba la celda donde fue guardado el cuerpo de Farooq para luego cerrar la puerta de la tubería.
El cuerpo de Tony también ya fue guardado.
Por ahora todo se había calmado.
-No estoy seguro de lo que pasó-.
Le dije a mis amigos de brazos cruzados.
-¿Por qué no simplemente extrajo todos mis poderes como antes?-.
A mi pregunta Caitlin tomo la tablet de Cisco y me dijo.
-Porque por fin dejaste de pensar en tus poderes, y simplemente te conectaste con ellos-.
¿Hice que cosa?
-Mira, esta es una muestra de tu sangre justo después de que fueras alcanzado por el rayo-.
Lo que vi fue una imagen bastante similar a la que vi hace unas horas justo antes de recuperar mis poderes.
-Ahora tus células están generando más energía que nunca-.
La imagen ahora cambio a una donde todas mis células emitían un aura color dorado y se desplazaban con mayor velocidad.
-Fue más energía que la que el meta podía resistir. Es como si se hubiera ahogado de ti-.
Su lado médico científico parecía estar emocionado ante ese descubrimiento.
-¿Y eso que significa?-.
Preguntó Cisco quién no entendía a lo que Caitlin se refería.
Bueno, yo tampoco lo termino de entender así que estaba en la misma situación que Cisco.
-Significa que has subido de nivel-.
¿Lo logré?
Una media sonrisa se formó en mi rostro ante ese descubrimiento. Caitlin y Cisco siguieron su camino saliendo de la tubería sin detenerse.
Ellos aún no habían perdonado las acciones que hizo Wells el día de hoy.
Era comprensible pero se que con el pasar de los días todo volverá a la normalidad.
Yo también estuve a punto de salir con ellos dejando solo al Dr. Wells pero no fui capaz de hacerlo ya que necesitaba arreglar las cosas con mi superior.
-Dr. Wells-.
Lo llamé manteniendo la mirada hacia el suelo mientras regresaba junto a él.
-Lo que dije de que no le importa la gente, yo...-.
Antes de pudiera decir otra cosa el Dr. Wells levantó su mano izquierda en señal de que me detuviera, entonces giro su silla para mirarme de frente.
-Escúchame, Barry. Jaja. Hay una razón por lo que mi biografía me describe cómo arrogante, irritable... brusco...-.
-¿A veces despectivo?-.
Completé después de él ganándome su ceño fruncido.
-Lo leí dos veces-.
Dije al encogerme de hombros.
-Tenías razón. No me importa mucho las personas, Barry. Me parecen mal informadas, cuadradas-.
-¿Entonces, por qué hace lo qué hace? ¿Por qué se levanta en la mañana?-.
Necesitaba saber que era lo que lo motivaba. Quería saber más de este hombre quien me trajo aquí para salvar mi vida.
-Porque creo en un futuro mejor. Uno que en verdad quiero que veas. Uno en el que tú formes parte-.
Hubo una pausa cuando dijo eso, entonces después de unos segundos el me miró con orgullo y continuó.
-Podrán no importarme las personas pero, me importas tú-.
-¿Y qué hay de Caitlin y Cisco?-.
-Ellos también me importan mucho, pero tú me importas mucho más-.
Al oírlo decir eso una tonta sonrisa se formó en mi rostro y no fui capaz de seguir mirando su rostro.
-Estos momentos que he compartido contigo, realmente lo he disfrutado y espero seguir haciéndolo. FLASH-.
Sentí un extraño escalofrío cuando el me llamó de esa forma pero no me importó, entonces me despedí de él saliendo de la tubería.
Este día aún no acaba y tengo que ver como está mi otro buen amigo.
Tras terminar de conversar con el Dr. Wells abandoné los laboratorios encontrándome ahora fuera del edificio.
Estuve a punto de correr hacia el hospital pero quise tomármelo con un poco de calma mientras asimilaba todo lo que ya ocurrió.
No sabía que Ralph había muerto y ahora Tony también falleció.
En el fondo me deseaba haber visto a ambos cambiar sus vidas para bien, aunque jamás lo admitiría públicamente.
En el momento en que ustedes murieron. ¿Encontraron la paz?
Me hice esa pregunta dentro de mi mente y entonces recordé lo que Caitlin me dijo.
-A partir de ahora. Creeré también-.
El rayo me eligió a mí.
De la nada sentí que alguien me abrazo por la espalda. Se trataba de Caitlin.
-Es bueno oír eso-.
Susurro con su dulce voz y sentí que se aferraba más a mí con su cabeza descansando contra mi espalda.
-Creí que ya te habías ido. ¿Qué haces aquí?-.
Estaba bastante feliz de que ella aún estuviera aquí.
-Te estaba esperando. ¿A donde vas?-.
-Al hospital, debo ver a mi amigo. ¿Quieres ir conmigo?-.
-¡Claro! Tú guía el camino, aunque antes deberíamos comprar flores para el héroe caído. ¿Qué dices?-.
-Suena bien. ¿Nos vamos?-.
Sentí que ella movió hacia los lados su cabeza y sus brazos de aferraron más a mi cuerpo.
-Quiero estar así un rato más-.
Iba a decir algo pero preferí no hacerlo y simplemente asentí, si Caitlin necesitaba estar así conmigo por un tiempo claro que se lo permitiría. ¿Qué clase de novio sería si no se lo permitiera?
Y entonces así nos quedamos por un tiempo antes de ir al hospital para ver a Eddie.
Es curioso que él y yo fuimos heridos y puede que haya sido en el mismo momento. El destino rara vez es muy curioso y hoy no fue la excepción.
Media hora después Caitlin y yo llegamos al hospital de Central City, se nos indicó que Eddie Thawne estaba en el área de traumas, ya podía recibir visitas pero se nos advirtió que el se encontraba muy drogado, aunque Caitlin y yo no sabíamos cuanto en realidad.
Como ella lo había sugerido en el camino le compramos flores y una vez llegamos a la habitación donde él se encontraba toque la puerta antes de pasar.
El primero en vernos fue Eddie quien estaba bastante alegre (demasiado).
-Hola, amigo y la que le acompaña a mi amigo-.
Nos saludó, el siguiente que nos vio fue Joe quien alzó una de sus cejas al ver que no venía solo y Iris tuvo una sonrisa bastante alegre.
-Hola, Eddie-.
Lo salude con una sonrisa la cual se me había contagiado al ver las caras alegres que todos tenían.
-Flores, que romántico aunque no le entró a los espadazos jajaja-.
De acuerdo, los médicos realmente lo dejaron muy drogado. Iris ignoro un poco a Eddie y se acercó junto a mí para darme un abrazo el cual lo correspondí con el brazo que tenía disponible.
-¿Dónde estuviste toda la noche? Hola, Caitlin. Es raro que estén juntos y sin Cisco-.
Dijo al separarse de mí para luego darle un abrazo a Caitlin.
-Estuve con Caitlin y Cisco viendo películas y comiendo helado hasta que llegó el apagón-.
-Y cuando regreso la luz, Cisco fue a ver como estaba el Dr. Wells-.
Le dijimos a Iris y antes de que ella dijera algo Eddie comenzó a hablar drogado.
-Amo el helado de películas jajaja-.
Era bastante raro y gracioso verlo actuar así.
-Está tomando analgésicos, toma demasiados pero va a estar bien-.
Nos explicó Iris viendo a su novio con algo de ternura.
-Fue una noche muy intensa, iré a comprar café. Ya vuelvo-.
Se despidió saliendo de la habitación. Luego de que Iris se fuera Caitlin y yo nos acercamos a mi amigo, dejé el jarrón de flores en la mesa que había en su camilla y de un momento a otro Joe lo había arrojado al suelo.
Esa era una prueba para ver si había recuperado o no mis poderes, entonces le demostré a Joe que volví a ser la mejor versión de mí mismo yendo a súper velocidad para sujetar el jarrón antes de que este caiga al suelo estando con las piernas flexionadas. Hubo un zumbido de velocidad cuando me desplace con esa inmensa velocidad en una habitación tan cerrada.
-Asombroso. Veo que te sientes mejor-.
Dijo Joe con orgullo al ver que recupere mis poderes.
-Oh sí-.
Respondí alegremente mientras volvía a levantarme dejando el jarrón de nuevo en la mesita.
Fue entonces cuando Joe y yo vimos la mirada llena de asombro que tenía Eddie y el ceño fruncido en Caitlin.
-Oye... ¿Viste eso?-.
Le pregunto Eddie a lo que ella le dijo.
-Como médico puedo comprobar que te encuentras muy drogado-.
Ella le dijo dándole golpecitos en la cabeza.
-Cierto, lo olvide. Jajaja-.
Si Cisco estuviera aquí lo más seguro es que filmase a Eddie en su estado drogado para luego alzarlo en las redes aunque no sabría cual sería el desenlace si llegase a pasar aquello.
-Caitlin, cuida de Eddie un rato. Barry y yo saldremos a tomar un poco de aire-.
Joe le pidió mientras era abrazado por uno de sus brazos.
-Claro, pueden contar conmigo-.
Acepto con una sonrisa bastante alegre y entonces Joe y yo salimos de la habitación.
Ambos caminamos hasta llegar a un lugar donde estaríamos solos él y yo, entonces Joe comenzó a hablar.
-Cuéntame lo que pasó, la versión más resumida si es posible-.
Mi padre adoptivo si que va directo al grano ¿eh? tendré que tener cuidado con lo que le diré, no quisiera causar problemas entre él y Wells por la decisión que tomó, entonces le dije.
-Se llamaba Farooq Gibran, subió a una torre eléctrica la noche de la explosión. Todo este tiempo se quiso vengarse del Dr. Wells por lo que pasó. El controlaba la electricidad y se alimentaba de la misma. Por eso fue capaz de agotar mis poderes. Sucedieron varias cosas, un accidente ocasionó que Tony fuera libre pero Farooq lo asesino. Wells consiguió restablecer mis poderes. Pero no fue hasta mi última pelea contra Farooq que finalmente me conecte con ellos. El intento robar de nuevo mis poderes, pero mi poder fue tan grande que murió al no poder contenerlo. Me enteré que Ralph también murió esa noche-.
Cuando terminé mi explicación Joe se quedó sin palabras.
-Ambos eran idiotas pero no merecían morir, nadie lo merecía esa noche, ni esta-.
Joe me dio unas cuantas palmadas en la espalda.
-Se como te sientes, Barry. Y tienes razón, nadie lo merecía. Podemos sentirnos triste por lo que ya no están con nosotros pero no hay que olvidar estar feliz por los que aún siguen con nosotros-.
Al oír las palabras de Joe lo mire a la cara con mucha felicidad.
-Exacto. Es por ello que me asegurare de ser cada día más rápido. Muchas personas cuentan conmigo, no les voy a fallar. No le voy a fallar a mi ciudad-.
Y de esa forma este día llego a su fin.
The FLASH
¡Listo, capítulo 7 terminado, espero que todos lo hayan disfrutado! :D
Les mando un gran saludo a todos ustedes y nos veremos pronto.
