Muy buenas a todos los lectores presentes :D Vengo a mostrarles con orgullo el principio de una historia que me está encantando escribir y espero que si les gustan las películas de Descendientes tanto como a mí disfruten de la lectura. ¡Gócenla!
Prólogo
Había una vez una chica mala, podrida hasta la medula, o eso pensaban de ella, y mucho más al saberse hija de Maléfica, la villana más cruel de los cuentos. Tenía ciertas expectativas que llenar con eso; quiero decir, su madre a su edad ya había hechizado cada reino existente y amedrentaba las almas de sus inocentes victimas con el más puro terror.
Y ella era realmente terrible, con un gran potencial para la maldad, aunque su llegada a Auradon le enseño que no era tan espectacular ser un gran villano. Pero conocer el amor, eso sí era realmente esplendido, único, algo bello que merecía la pena el dejar atrás todo lo que había aprendido.
¿Olvidar prácticamente toda tu vida por una persona? ¿Por una nueva forma de sentir? Meses atrás tacharía de loco a cualquiera quien se atreviera a insinuarle que podría caer en tal disparatada situación. Ahora bastaba con asomarse por los relucientes cristales de la ventana para contemplar los grandes cambios en su vida; ya nada alcanzaría a ser tan descabellado como su propio cambio.
¿Quién diría que un rey y la hija de la más malévola hechicera podrían enamorarse? Pocos lo creerían y nadie apostaría a ello. Ahora todos aquellos habladores tendrían que tragarse sus palabras. Era oficial: el rey Ben salía con Mal, descendiente de Maléfica.
Y vivirían felices por siempre…
Por siempre es mucho tiempo, ¿no creen? Y se han puesto a pensar, ¿qué tal si no están hechos el uno para el otro? ¿Y si el cuento de hadas no va así?
Sigue sin dominar el concepto de amar y ser amada, continuaba siendo un enigma para ella y no podía evitar sentirse incompleta con todo aquello. ¿Cómo sería si llega alguien que le muestre todo lo que no puede comprender?
Su paciencia y todo lo que creía saber serán puestos a prueba con la llegada de una nueva alumna a la Preparatoria de Auradon, y que mal por ella, pues se dará cuenta que no puede dar todo por sentado.
Y sabrá que su final de cuento está muy lejos de terminar.
