Capítulo VIII

- Agradezco la presencia de todos ustedes en esta reunión especial- comenzó diciendo la Emperatriz, estando ya todos sentados en la gran mesa de la sala principal- Deseo plantearles una propuesta y quisiera saber sus opiniones.

Estaba más nerviosa que nunca. Era primera vez que se atrevía a realizar una junta con los altos mandos estando sola, sin Ben. Finn estaba a su derecha en pie. Sentía sobre ella las miradas dudosas y frías, especialmente la de Enric Pryde. Pero ya era tiempo de que fuera capaz de hacerlo sin él, aunque seguía extrañándolo más que nunca.

- Durante los casi 4 años que llevo aquí, he percibido la gran importancia que tienen nuestras tropas. Gracias a ellos, todos nosotros seguimos vivos, aunque muchos de aquellos stormtroopers ya no están. Dieron su vida por La Primera Orden y sus nefastos ideales. No quiero continuar con eso- las murmuraciones comenzaron, pero ella alzó más la voz- La Nueva Primera Orden no seguirá ese mismo derrotero. Ellos son individuos que merecen una vida mejor, no ser esclavos de sus superiores.

- ¿Qué es lo que pretende diciéndonos esto, Su Alteza?- preguntó Pryde

Rey respiró profundamente antes de sus siguientes palabras. Sabía que ya no habría vuelta atrás.

- Yo... deseo liberar a los stormtroopers.

- ¡Ha perdido el juicio, Emperatriz!- la condenó uno de los presentes

- Y si alguien nos ataca, ¿quién nos va a defender?- opinó otro

- ¡No pueden ser tan egoístas!- exclamó Rey- ¡Están hablando de vidas ajenas! Vidas que Snoke le arrebató a niños, secuestrándolos de sus planetas y sometiéndolos a un régimen militar desde pequeños ¡Lo perdieron todo: su infancia, su familia, la libertad! ¡¿Y ustedes solo piensan en lo que nosotros vamos a perder si ellos no están?!

- Esto es ridículo- comentó otro miembro de los altos mandos, con notable fastidio hacia la Emperatriz, iniciando de nuevo las murmuraciones

- Emperatriz- la llamó Pryde, haciendo que el resto por inercia se callara- ¿Y qué pasara si unstormtrooper no quiere irse? No creo que todos tengan un lugar donde volver.

- Planeo que sea por voluntad propia si desean irse o no. Tengo sus antecedentes para que ellos decidan dónde ir. Pero si alguno quiere quedarse, lo permitiré pero deseo asignarlos a labores de socorro.

- ¡¿Entonces de verdad le va a ofrecer la libertad a todos?!- gritó escandalizado otro integrante

Rey sentía como aquel grupo de unas 10 personas se iba en su contra. No es que no supiera que aquello podría pasar... pero esperaba un poco de consideración por aquellas almas condenadas a ser soldados. Craso error: muchos de ellos, sino todos, aún seguían con sus antiguos ideales. El que siguieran ahí era más por temor, o quizás ambición, que por sumisión.

- ¡Yo soy la Emperatriz! ¡Yo tomo las decisiones aquí!- gritó molesta por su insensibilidad

- ¿En serio?- tomó la palabra Pryde, quien desde lejos se notaba era el cabecilla de los altos mandos- ¿De verdad impondrá su opinión sobre la de los demás? ¿No es eso lo mismo que hacían Snoke y Kylo Ren? Pensé que apoyaba la democracia, Su Majestad.

- ¡Por supuesto que apoyo la democracia!

- Entonces entenderá que una decisión de este nivel debe irse a votación. Tenga en consideración, además, que existen protocolos establecidos aquí sobre los stormtroopers los cuales fueron firmados por Snoke y que Kylo Ren decidió perpetuar. ¿Usted los conoce?

Rey se quedó muda. Estaba tan decidida a concretar sus ideas que no averiguó más allá.

- No- admitió

- Me lo imaginaba- le contestó, con una sonrisa burlesca

- Me informaré al respecto. Y que quede claro que estoy de acuerdo con realizar votaciones, pero a nivel general. No crea que tomaré solo las opiniones de ustedes como altos mandos. ¡Todos en esta nave, van a votar!- le contestó decidida

Los murmullos comenzaron otra vez. Los altos mandos creían que las palabras de Pryde la harían entrar en razón. Sin embargo, ahora ya todos pensaban que había perdido la cordura, si es que alguna vez la tuvo.

- ¿Y el Almirante que opina de esto, Emperatriz?- volvió a tomar la palabra Pryde

- Él aún no ha vuelto de su viaje.

- Entonces él no sabe sobre todo esto.

- Todavía no.

- Buena suerte con eso, Su Alteza.

Pryde salió de la sala, mientras los demás lo seguían. De todas formas ella había ganado: se irían a votaciones. Ahora sabía que nadie de ellos apoyaba de verdad su mandato. ¿No era aquello perder?


El viaje de regreso se le hizo eterno. Reconocía que cada vez que volvía de batalla deseaba verla, pero por venir casi siempre tan herido se quedaba dormido por los anestésicos. Ahora estaba tan ansioso por abrazarla y besarla que no podía dormir. Por esa razón, era Poe el que dormía ahora mientras él piloteaba. Resultó ser un buen compañero de viajes.

" Me decepcionas. En eso eres igual a Darth Vader "

Se volteó de inmediato al escuchar aquella voz, la misma que lo atormentó por años y que había desaparecido con la muerte de Snoke. Dudó un momento, ya que no vio nada y el silencio regresó. Atribuyó aquel suceso al agotamiento físico y emocional de esos últimos días en Mustafar y Chandrilla... su mente podía ser muy cruel consigo mismo.

A través de su vínculo le avisó que estaban llegando. Rey corrió a su encuentro. Fue entonces cuando lo vio, por primera vez, sin su traje. Se quedó paralizada en medio de su trayecto hacia él. Ben le sonrió porque conocía la razón de su asombro. Él caminó el resto de distancia que quedaba entre ellos, hasta que quedó frente a ella.

- Ben...- murmuró, con grandes ojos brillantes llenos de emoción

Él la abrazó. De verdad se sentía tan pequeña en sus brazos, aunque Rey era bastante alta en comparación a otras mujeres. Mujeres que a Ben nunca le importaron. Solo tuvo ojos para ella apenas subió con él desde Jakku hacia el Supremacy, pero nunca se lo dijo antes. La quiso desde aquel día cuando se despertó en su habitación enfermo, oliendo su propio vómito y ella a su lado ayudándolo aunque apenas lo conocía. Aquella era la esencia de Rey: su amor desinteresado.

Esa esencia que lo terminó cautivando cuando la vio limpiándolo, poniéndole paños fríos en su frente para aliviar la insolación, preparándole la infusión para que se recuperara antes... la amó desde ese instante y él nunca lo supo. Kylo Ren le impedía verlo pero él ya no sería más esa persona.

La besó como siempre quiso hacerlo: frente a todos y que no les importara su opinión. Varios stormtroopers y oficiales en el hangar los miraban, no obstante nadie intervino. Ella se dejó llevar, aferrándose a su cuello mientras Ben la alzaba. Anhelaba sus besos, su cercanía... hasta que recordó dónde estaban.

- Ben, bájame, nos están viendo- susurró sonrojada

- ¿Y qué importa?- le sonrió, sin obedecer a la joven

- Sí importa, se supone que sigo siendo tu superior.

- Eso no me interesa, Rey- le dijo finalmente, robándole otro beso que ella no pudo evitar responder

- Pero actuar así hará que duden de tu voto- comentó ella cuando al fin se libró de su boca

- ¿Cuál voto?

En ese momento le contó lo ocurrido el día anterior. Él la bajó de sus brazos, escuchando detenidamente su relato. Ella esperaba su respuesta inmediata pero Ben guardó silencio algunos segundos.

- ¡¿Que tú hiciste, qué?!- volvió a preguntar, incrédulo

- ¡Ben, ya te lo dije! Ahora hay que hacer votaciones.

- ¡Te dije que me esperaras para que lo hablaramos antes de proponerlo!- le reclamó

- ¡Me dijiste que me apoyabas en todo!

- ¡Sabes que sí! ¡Pero hay maneras y maneras de proponer este tipo de asuntos, Rey! ¿Sabes lo que significa esto? Solo la Comisión Moderadora podrá hacer este tipo de votaciones aquí. Si las haces tú, dudarán de la veracidad de los resultados.

- ¡De acuerdo! No me importa quién lo haga con tal que todos voten.

- Pero no es tan simple. Primero tienes que anular los protocolos que yo... Kylo Ren dejó establecidos. En ellos se castiga a los stormtrooper por el abandono de labores con la muerte al considerarse traición.

- Bien, indícame cuáles son y lo hago.

- Y después... para citar este tipo de intervención de parte de la Comisión Moderadora...- Ben suspiró, sabía que Rey había tomado la decisión sin entender realmente todo lo que involucraba - La única manera que ellos intervengan es anunciando la fragmentación política dentro de La Nueva Primera Orden.

- ¿No es eso una realidad? Nadie me apoya, solo tú y tus aliados.

- Creo que algunos sí te apoyan, pero pocos. Rey, si cedes la autoridad a la Comisión Moderadora no hay vuelta atrás. No volverás a ejercer tu autoridad como Emperatriz. Todo quedará en manos de la Comisión y lo que ellos decidan junto con la Resistencia. La Nueva Primera Orden dejaría de existir y pasaría a ser todo parte de lo mismo.

- Entonces que así sea.

Ben no pudo decirle nada más ya que ella se dio media vuelta y se fue. Prefirió no seguirla al notar lo irritada que estaba. Sería mejor dejar que se calmara y hablar después. Sin duda, ella recién se daba cuenta que había caído en la trampa de Pryde para sacarla del poder. Él sabía que si hubiera estado presente podría haber llegado a otro acuerdo... tal vez. Ahora debía recurrir a quien mejor se manejaba en la política.

- Hola, madre- saludó iniciando la conversación

- ¿Qué ocurre?- preguntó al ver el semblante serio de su hijo al otro lado de la pantalla

- Rey quiere liberar a todos los stormtroopers.

- Qué gesto tan noble.

- Sí, lo sé. Su corazón es enormemente generoso. Pero hizo la solicitud mientras estuve ausente y los altos mandos no la apoyaron- dijo con pesar

- Entonces ¿qué va a hacer?

- Quiere ir a votaciones.

La General se quedó en silencio. En el semblante de su hijo era más evidente la preocupación.

- ¿Ya sabe lo que eso implica?

- Sí, ya se lo informé. El problema es que tomó la decisión sin saber eso antes.

- ¿Y tú qué opinas? ¿Estás de acuerdo?

El Almirante negó con la cabeza reiteradas veces.

- Fue muy apresurada. Podría-- pero un grito desde la puerta de la sala lo interrumpió.

- ¡Lo sabía!

El rostro de Rey estaba rojo de rabia contenida. No podía estar más enojada con él por lo que acababa de escuchar.

- ¡Al menos escucha mi opinión!- le reclamó

- ¡No! ¡Lo único que haces es mentirme! ¡Dices que me apoyas pero no es cierto! Prefieres seguir como siempre al igual que los demás. Pero yo no soy como ustedes... yo no pertenezco a este lugar que todavía está rodeado de sufrimiento. Al parecer a nadie le importa, tampoco a ti- lo acusó dolida

- ¡Tú me importas!¡También me importa lo que decidas hacer y cómo eso afecte al resto de la tripulación!

- ¡No es verdad! A ti solo te importa que esto no se demorone. Tú solo te fijaste en mi por mi título, ¡¿verdad?! Jamás te habrías fijado en una carroñera como yo, ¡reconócelo! Solo te importe el día que supiste que yo era una Palpatine... pero no me quieres por lo que soy en realidad- exclamó resentida, reprimiéndose el llanto

- ¡Rey, no tiene relación con eso!- le aclaró agobiado, sin poder sacarse de la cabeza esas palabras que tiempo antes había escuchado en sus sueños

- Sí lo tiene... Si acepté gobernar fue para hacer estos cambios, no para ser como tú- le habló con la clara intensión de lastimarlo

- Sabes que ya no soy Kylo Ren.

- Y yo tampoco soy la Emperatriz que tú deseabas que fuera.

Así como llegó, la vio irse rápidamente. Sentía que las cosas no podían ir peor... hasta que vio a su madre todavía en la pantalla.

- Lamento que vieras esto- le comentó avergonzado- Aún se comporta como una niña a veces.

- Como una niña abrumada por tanta presión y expectativas... se parece a ti a tu edad.

- Debor irme- añadió, tratando de evadir esa verdad

- Ve a descansar. Si ella no quiere seguir al mando... es decisión personal, cariño.

Él asintió y le hizo un gesto de despedida cuando cortó la transmisión. Debía ir por ella.

- Rey... Rey, ábreme la puerta.

- ¡Largo! ¡Déjame sola!

- Rey, si no abres voy a entrar igual.

La escuchaba sollozar al otro lado y ya no lo soportaba. Tecleó la clave y entró. La vio enrollada entre las sábanas, llorando...

- Vete, tú no me quieres- murmuro, sin mirarlo

Aquella escena partió su alma. Era la segunda vez que la veía así de mal, pero ahora era su culpa. La primera fue responsabilidad de Snoke, casi 8 meses después de la llegada de la joven, cuando le contó la muerte de sus padres y la humilló por ser tan débil. Fue en ese entonces que se decidió a matarlo en un momento oportuno. Kylo Ren merecía ese trato cruel, él podía soportarlo, él era el monstruo, no ella . Ella era inocente.

Así que optó por hacer lo mismo que hizo aquella vez: terminó de enrollarla en sus sábanas, la tomó en brazos y se la llevó a su habitación. La colocó en su cama y la cubrió. Ella no decía nada, su mirada estaba perdida y triste mientras las lágrimas recorrían su rostro.

La primera vez que la llevó así a sus aposentos, no le dijo nada. Solo la dejó recostada y se durmieron sin más; él sobre las sábanas de su propia cama para que ella no se incomodara. Su interés era que sintiera que no estaba sola y funcionó. Pero ahora era distinto.

- Sabes que eres lo que más quiero...- susurró al otro lado de la cama mientras ella le daba la espalda. Rey solo negaba con la cabeza

- Pensé que sí... pero el día que esto no exista me vas a dejar- continuaba respondiéndole en voz baja

- Claro que no- contestó firme, intentando acariciar su castaño cabello suelto, el cual ella movía en dirección opuesta- Lo que siento por ti es independiente a lo que nos rodea. Solo nos tenemos a nosotros, siempre te lo dije ¿o lo olvidaste?

Rey sí lo recordaba: cómo empezó a decirle en el Supremacy que solo podían confiar el uno en el otro, que debían estar juntos y así ya no se sentirían abandonados nunca más. Aquello que sonaba amistoso tenía un trasfondo que ambos no se imaginaban...

Ben ya no la sintió llorar, aliviando su propia angustia. Pudo observar entre las sábanas una parte del pijama de ella, esbozando una sonrisa al ver el diseño de pequeños porgs estampados. Sin duda lo había comprado cuando él dejó de meterse en su vestuario. Aquello le dio una idea.

- Rey, ¿te gustaría ir a ver Porgs?

- No juegues con eso, Ben. Casi nunca salgo de aquí- comentó con tristeza

- Hablo en serio. Yo sé dónde hay. Podemos ir los dos juntos en el Empress.

Ella se volteó a verlo, ilusionada.

- ¿De verdad? ¿Cuándo?

- Mañana mismo si quieres. Están en Ahch-To. Ahí viven libres.

Ella por fin le sonrió afirmando con su rostro.

- Bien, viajaremos mañana. Ahora solicitaré comida a la habitación, así que mantente atenta. Espérame un momento, ya regreso.

- ¿A dónde vas?

- No dejaré al maldito de Pryde a cargo del Supremacy mientras no estamos- fue lo único que le dijo antes de salir


- Miren a quién tenemos aquí... recién vienes después de casi 5 meses, qué ingrato- le recriminó el pelirrojo, a penas lo vio entrar a la zona de los prisioneros.

- Sabía que si venía te pondrías a lloriquear... como ahora.

Ambos hombres se miraban serios. Aunque no quisieran admitirlo, extrañaban ese tipo de trato cruel pero sincero.

- ¿Qué quieres, Ren?

- Si aceptas obedecerme, puedo sacarte de esta celda.

- Jamás volveré a obedecerte, ni mucho menos a esa niña.

- Reconozco que tú fuiste el único capaz de decir que no apoyaría su mandato. La gran mayoría nos ha traicionado.

- ¿Y? ¿En qué me incumbe eso?

- Sé cuánto odias a Pryde.

- Entonces ahórcalo por mí.

Ben no pudo evitar sonreir. Sí que tenía ganas de hacerlo.

- Ya no hago ese tipo de cosas... al menos no tan seguido- reconoció.

- Entonces es cierto... tú de verdad eres Ben Solo- afirmó ya frente a él, siendo separados por los barrotes- Los dos sabíamos que esa niña lo lograría. Al menos yo sí... siempre la miraste como un tonto encaprichado.

- ¿Vas a aceptar mi propuesta o prefieres seguir encerrado, alegando sobre tu miserable vida?

- Vienes a mí cuando esto se está hundiendo- le reclamó- He escuchado los rumores...

- Aún queda tiempo. Si aceptas, quitaré los cargos.

- Mientras pueda hacerle la vida imposible a Pryde, acepto.


Esto se viene complicado... ¿y qué pasará con el viaje a Ahch- To?

Muchas gracias por leer y comentar