- Durante esta tarde, Luke me ayudó a recordar más - le comentó Rey con una sonrisa radiante durante la cena

- No sabía que tu nuevo Maestro te ponía tan feliz.

- ¿Estás celoso?

Ben suspiró observando su plato. Había pasado una semana desde la batalla con Darth Plagueis. Sus padres junto a la Comisión Moderadora descubrieron a diez planetas que financiaron el ejército del sith, asignándoles severos castigos a sus mandatarios. Ellos seguían viviendo en el Fulminatrix por ahora, junto con Luke por petición de Rey, luego que Han y Leia volvieran a Chandrila. Poe también regresó a la base de la Resistencia donde pertenecía.

Sabía que debía estar contento y tranquilo de que ya todo estaba bien, que ella no corría peligro. Era estúpido sentirse desplazado por aquel anciano a quien Rey comenzó a admirar.

- Ben- lo llamó, acariciando su mano libre- No te compares con Luke. Tú siempre serás mi primer maestro, mi primer amor, mi primer beso, el primero en todo. Te amo y nadie reemplazará eso.

- También te amo más que nada, Rey. Más que a mí mismo. Por eso siento que no fui el mejor maestro para ti. Fue gracias a la meditación que te enseñó Luke que nos libramos de la influencia del sith. Creo que mis emociones me traicionaron.

- Me enseñaste todo, ambos lados de la Fuerza y permitiste que yo decidiera. Por supuesto que la técnica de tu tío nos ayudó, pero yo ya tenía el conocimiento. Además, aunque en un principio me presionaste para que tomara el mismo rumbo que Kylo, no me odiaste por rechazarlo.

- Jamás podría odiarte.

- Así que no me importa lo que digas: para mi tú eres el mejor maestro- aseveró con una cálida sonrisa

- ¿Mejor que Luke?- levantó la ceja, curioso

- Sí, pero no se lo digas. No quiero que se enoje conmigo.

Ambos rieron. Aquello aligeró la tensión y Ben no volvió a pensar en sus inseguridades.

- ¿Qué más pudiste recordar hoy?

- Vi a mi padre cuando me enseñó a usar la Fuerza para mover objetos. Era pequeña, no superaba los 5 años.

- Entonces él fue tu primer maestro.

- ¿Vas a seguir con eso? Prefiero verlo como un momento padre e hija. Tú fuiste mi primer maestro y punto- afirmó decidida

- Bueno. ¿Y qué más?- la miraba mientras seguía comiendo. Le era imposible no deleitarse con la belleza de su compañera de vida.

- Mi madre me contaba muchas historias de sus viajes. Siempre me hablaba de una princesa guerrera y valiente, de su esposo que era el mejor piloto de la galaxia y de su pequeño príncipe.

Ben quedó intrigado con la descripción. Permanecían en la mesa, aunque ya habían terminado de comer. Ella continuó:

- Claro, ella me lo relataba como si fuera una historia infantil- sonrió con melancolía - Le pregunté cómo era el niño y ella me dijo que su cabello era negro como la noche y su piel tan pálida como la luna. Con muchos lunares y orejas grandes- terminó diciendo risueña

- Entonces siempre me conociste- comentó con nostalgia

- Sí, pero tú no a mí. Me escondieron porque los perseguían, sobre todo a papá - lamentó

- No entiendo porqué tus padres nunca hablaron de ti. Rey, mi madre habría ido a Jakku después de la muerte de Juno si ella lo hubiera sabido, lo juro. Tal vez te habría llevado a la Academia de Luke donde yo ya estaba. Nos conoceríamos de antes- explicó, conteniendo su impotencia

- Tal vez... no lo sabemos. Pero eso ya no importa. La Fuerza igual nos unió. Quién diría que tú eras ese príncipe - le sonrió enamorada

- ¿Era? Lo soy, si mi abuelo no hubiera destruido Alderaan- agregó irónico

Rey se levantó de la mesa, mientras sonreía por el comentario engreído de su esposo.

- Eres demasiado petulante para ser un monarca- lo molestó - Ahora ya vamos a dormir que mañana será un largo día.

- ¿Nerviosa por el discurso?- la acompañó a la habitación

- Mi último discurso. Ya no soy dueña de nada aquí - dijo con un poco de tristeza- Es mejor así. Intenté hacer lo mejor, pero no siempre fui asertiva en mis decisiones.

- Es mejor alejarse de la política, al menos un tiempo o hasta que mi madre me pida un favor a ti o a mí, o a los dos- sugirió, cambiándose de ropa

- Reconozco que estoy un poco nerviosa. No tengo carácter para esto en realidad. Tu madre tiene un temple de hierro, es admirable- agregó metiéndose a la cama

- Ni se te ocurra ser como ella. Me gustas así, con tus emociones expuestas. Mi madre se endureció por todo lo que vivió y lo entiendo. El problema es que eso provocó que no fuera sincera conmigo- admitió recostado a su lado

- Yo soy cariñosa contigo- le susurró al oído

- Sí, ahora, pero cuando llegaste aquí me odiabas- refutó, pero ella negó con la cabeza.

- Sí te tuve un poco de miedo al principio, hasta que vi que eras como el resto cuando te insolaste. ¿A quién se le ocurre ir de negro al desierto?

- Te estás buscando una reprimenda- la abrazó hacia él, apagando la luz

- Soy demasiado desafiante. Nunca lo toleraste, admítelo- murmuraba frente a sus labios

- Es lo que me encanta de ti.

Un beso selló sus declaraciones. No quería seguir hablando al respecto, ya que prefería demostrarle de otra forma cuánto le gustaba que ella fuera así. Adoraba su forma de ser desde un principio, aunque lo exasperaba. Y ahora no podía pasar una sola noche sin probar su piel. Esa piel que ella le negó hasta que se decidiera realmente por la Luz. Ella misma era la Luz.

Cada beso, caricia, suspiro lleno de placer lo valía. Nunca creyó que alguien amara tanto a Ben Solo. Por años consideró que su destino era la soledad; no obstante, la joven desnuda que ahora lo besaba con frenesí entre sus brazos le demostraba otra cosa.

No estaba solo, jamás lo estuvo.


Se miró al espejo para corroborar su atuendo: su vestido gris perfectamente arreglado, su peinado de tres moños y en su dedo anular izquierdo el radiante anillo que su esposo le compró hace años.

-¿Lista?- le escuchó decir desde la puerta de la habitación

Ella afirmó, tomándole la mano a su elegante esposo para que caminaran juntos por aquellos enormes pasillos del Supremacy. Todos los stormtroopers estaban ordenados en filas y los canales de comunicación ya estaban abiertos para la transmisión, la cual llegaría a todo rincón del universo.

Llegaron a la plataforma. Ella se paró frente al micrófono, mientras Ben se mantuvo firme a su lado derecho. Armitage Hux y Rose Tico le sonrieron, quedándose de pie a su lado izquierdo. Finn y Jannah los observaban desde la primera fila de las tropas. Rey los saludó con una sonrisa antes de comenzar.

- Hoy me dirijo a todos ustedes sin tener ya autoridad como mandataria. No soy una Palpatine. Mi nombre es Rey Marek Eclipse. No soy una emperatriz. Solo soy la hija de un jedi y una piloto. Soy sumanente feliz de haberlo descubierto y de formar parte de otra familia que conoció a mis verdaderos padres. Porque desde hace unas semanas que estoy casada con Ben Solo Skywalker- ambos se sonrieron en una breve pausa- Con esto quiero demostrar la razón de mis ideales tan opuestos a la Primera Orden. Aquella organización gobernaba con crueldad en medio de su oscuridad, pero yo... yo nunca fui como ellos. Y ustedes bien saben que eso me trajo muchos problemas en la política, incluso en mi vida personal. Aun así, no me arrepiento de las decisiones que tomé. Lo que más quería era detener la guerra y eso fue lo primero que hice. Y ahora, proclamo con orgullo que después de un correcto proceso electivo, todos quienes fueron criados como stormtrooper podrán ser libres si lo desean.

Tuvo que detener brevemente su discurso al escuchar los gritos de triunfo de los soldados, quienes se abrazaban llenos de felicidad.

- Ustedes me apoyaron en vez de irse con su Líder oficial, quien resultó ser Darth Plagueis. Yo cumplo mis promesas. Merecen su libertad después de tantos años esclavizados. Quienes deseen permanecer aquí,realizarán misiones de socorro ytendrán todo lo que necesiten bajo el cuidado de la Resistencia. La Nueva Primera Orden ha dejado de existir. Por fin todo se ha unificado y confío en que, con el apoyo de la Comisión Moderadora, muy pronto se establecerá de nuevo un orden democrático en toda la galaxia, como siempre debió ser. Les agradezco desde lo más profundo de mi corazón haber sido leales a mi gobierno y por su ayuda incondicional en la batalla contra aquel Sith. Siempre los recordaré. Muchas gracias.

Apenas se bajó de la plataforma, se oyó el eco incesante de los aplausos. Rose le dio un gran abrazo, felicitándola por sus declaraciones.

- Estuviste excelente- la alabó

- Gracias. Estaba muy nerviosa.

- No se notó, para nada- agregó Hux- Has sido la mejor líder sobre esta nave. Lamento no haberme dado cuenta antes.

- Eso ya es pasado, Hux. Ahora solo concéntrate en hacer feliz a mi amiga- le recomendó, ruborizando al pelirrojo

Jannah también apareció para abrazar a ambas.

- Ha sido un placer trabajar para usted, Almirante Solo- se despidió Finn

- Trabajaste conmigo, no para mí. Desde ahora llámame Ben, y no duden de que mi madre los contactará. Se necesitarán personas de confianza para el nuevo gobierno.

- Y ustedes, ¿qué harán ahora?- preguntó Jannah

- Huiremos- respondió Ben, sonriéndole a su esposa- Viajaremos lejos y viviremos juntos en donde sea, no importa el lugar. Se lo prometí hace un tiempo y ahora lo haremos.

- ¿Un tiempo? ¡Hace casi 4 años, Ben!- exclamó molesta

- Bueno, sí... tardé un poco.

- ¡¿Un poco?!- pero su esposo le dio un beso en la frente, cambiando su mal humor. Ella suspiró resignada antes de continuar- Sí, nos iremos un buen tiempo hasta que seguramente Leia nos llame por algún asunto urgente.

- Sí. Llamará enojada, porque secuestraste a su hijo- bromeó Ben

- ¿Usarán el Empress? Recuerda que esa nave no está a asociada a La Primera Orden. Tú la mandaste a construir de manera particular- le recordó Hux

- Cierto. Podemos usarla como hogar mientras vemos dónde vivir. Hay que cambiarle el nombre- añadió el ex- Almirante

- ¿Y si nos vamos a Chandrila? ¿O a Ahch- To junto con Luke?

- No. Quiero un lugar nuevo, para formar nuevos recuerdos.

-¿Al menos podemos ir a verlo? ¿Junto a los porgs? Sé que es viejo, pero lo motivé a enseñarle lo que sabe a otros usuarios de la Fuerza, aunque sean adultos.

- ¡No, Rey! ¡No te involucres con eso!

- ¡Me dijo que ahora lo haría bien!

- Bueno, nosotros ya nos vamos- los interrumpió Hux, sin desear escuchar sus típicas discusiones- Debo coordinar ahora las naves para ir a dejar a los ex stormtroopers a los planetas que solicitaron. Acompáñame, Rose.

La despedida de Rose anuló el enfrentemiento de opiniones entre marido y mujer.

- Vámonos y olvidémonos de los sufrimientos de este lugar- mencionó deprimido al recordar su antigua vida en el Supremacy

Yendo ya hacia el Empress, tres representantes de la Comisión Moderadora se interpusieron en su camino.

- No deseabamos irnos sin felicitarlos por su matrimonio- informó el Kel Dor

- Muchas gracias- respondieron al unísono

- Pero antes, debemos preguntarle algo importante, Rey- cambió de tono elIktotchi

- Díganme

- Tenemos pruebas de la muerte de Snoke. Sin embargo, no hemos conseguido las de Kylo Ren. Hay quienes sospechan que sigue vivo. Necesitamos su declaración formal de cómo sucedieron los hechos y qué pasó con su cuerpo.

Ben apretó por inercia la mano agarrada de su esposa. Sabía que, tarde o temprano, alguien iba a cuestionar lo sucedido. ¿Tenía que ser justo ahora, cuando estaban a punto de escapar?

- Sí, claro. Puedo hacerlo ahora- contestó muy serena. Su esposo se mantenía en silencio.

- Perfecto. Solo relate lo sucedido ya que lo vamos a grabar- indicó el Kel Dor. Entonces prendió el aparato.

- Mi nombre es Rey Marek, casada con Ben Solo Skywalker. Alcancé a gobernar la Nueva Primera Orden por casi 6 meses, luego de matar a Kylo Ren y tomar el poder. Kylo Ren fue mi maestro por unos 3 años aproximadamente. A pesar de eso, no lo apoyé en su proceder y me negué a asumir el poder junto con él cuando Snoke fue asesinado. Nunca compartí la visión que tenía para gobernar: dura, cruel y sangrienta.

La frialdad con que Rey hablaba sobre aquel ser, hizo temblar a quienes la oían. Para Ben, esta era una de las tantas veces que ella le demostraba lo que opinaba de él mientras insistía en ser un usuario del Lado Oscuro. Su voz tajante no dejaba de doler.

- Una noche, después de una reunión política a la que me obligó a asistir, decidí acabar definitivamente mi relación con él. Deseaba huir, pero él no me dejó. Entonces lo maté. Estando muerto, yo era la siguiente al poder, así que me hice cargo junto con Ben Solo, quien me apoyó al momento de tomar la decisión de eliminar a Kylo definitivamente.

- ¿Cómo pudo contra él con lo poderoso que era? ¿Dónde quedó su cuerpo?- preguntaron inquietos

- Tengo mis métodos. Logré atacarlo por donde más le dolía hasta que cedió y le gané. Su cuerpo lo desintegré usando la Fuerza, porque ni siquiera merecía un entierro digno después de todo lo que hizo.

Su tono de voz duro y decidido, incluso con un toque de desprecio, no dio pie para duda alguna. Pararon la grabación y guardaron el aparato.

- Muchas gracias por su disposición. Que tengan un buen viaje.

Los representantes se alejaron. Ellos seguían inmóviles.

- Nunca creí que lo odiaras tanto- murmuró acongojado

- No sé si era odio, Ben. Si me dolía porque me alejaba de ti, de quién eres en realidad, de la persona que amo.

- Todo lo que les dijiste... es verdad.

- Lo es, en el fondo lo es... y ahora, Ben Solo Skywalker, huirás conmigo, sin excusas- le ordenó seriamente

Él sonrió dichoso. Por fin dejarían atrás todo el dolor. La alzó para besarla en los labios antes de partir.

"Siempre estaré contigo" le habló a su mujer a través de la Fuerza


Este final fue muy emotivo. Quise concluir esta historia con la misma frase de Ben, que sale en la novela de TROS, pero obviamente en otro contexto.

Muchísimas gracias a todos quienes apoyaron esta historia desde el principio, a todos. Así también a todos quienes la disfruten completa en el futuro.

Para más historias Reylo y otras novedades, visiten mi perfil. Los quiero.