Hacía tres días que el marine no iba a trabajar. Había llamado para decir que debía salir de la ia isla. Danny le había marcado varias veces para preguntarle como estaba, pero Steve no contestaba. Eso no podía seguir así

Era viernes y los niños estaban fuera de la isla. Había averiguado y Steve no había salido de la isla. Tendría tiempo para descubrir que le ocurría a su mejor amigo. Condujo el Camaro hasta la casa del comandante. Bajo e inspecciono el lugar. Todo parecía en orden. Toco el timbre pero nadie respondía. Fue a la playa. Quizás estaría nadando.

Sin embargo se detuvo en seco cuando vio una mano en el suelo detrás de una pared. Saco su arma y camino sigilosamente hasta donde estaba esta

¡Steve! – dijo corriendo hacia él y arrodillándose a su lado para verificar su pulso – Steve, mírame por favor. Animal, no me hagas esto por favor ¡Steve! – pero entonces se percató de que el castaño estaba completamente ebrio – vamos. Levántate. Ayúdame por favor

¿Qué quieres aquí? – dijo Steve intentando alejarse

¿Cómo que quiero aquí? – dijo Danny sorprendido – hace tres días no vas al trabajo. No respondes mis llamadas. Vengo y te encuentro tirado, ahogado en alcohol

¿Acaso te importa? – dijo Steve

No entiendo – dijo Danny

Lárgate – dijo Steve – vete. No le importo a nadie

Steve, mírame – dijo Danny – ¿Cómo que no le importas a nadie? ¿Por qué crees que estoy aquí?

Porque firmo tu cheque cada fin de mes – dijo Steve

También – dijo Danny llevándoselo hacia la casa – te hare un café cargado

No sigas como si te importara – dijo Steve sentándose en el sofá

Claro que me impor… – dijo Danny justo cuando Steve lo besa sorpresivamente – Steve, no – dijo Danny apoyando su frente en la de su compañero – Solo estas confundido

Volveré al servicio activo – dijo Steve de la nada

Vas a seguirla – dijo Danny alejándose

¿Te importa? – dijo Steve

Vas a regresar en un ataúd – dijo Danny

¿Qué más da? – pregunta con voz quebrada – me dejaste. Dijiste que éramos ohana. que siempre estaríamos juntos. Y un día simplemente te fuiste de la casa

Steve, ya hablamos de esto – dijo Danny – solo fue una aventura. Algo sin importancia. Ya paso

¿El amor es algo sin importancia para ti? – pregunto Steve con voz dolida – vete Danny. Tú eres quien más daño me ha hecho en la vida

¿Qué cosa? – dijo el rubio sorprendido – ¿yo te hago daño? – pero Steve no respondió – muy bien. Hoy mismo te llegara mi renuncia. No te hare más daño

Pierdes el tiempo – dijo Steve riendo sin gracias – renuncie a 5.0. Hace tres días que tú estás al mando

¿Renunciaste? – pregunto Danny sorprendido

Vete Danny – dijo quedándose dormido abrazado a él – yo ya perdí la fe en la vida cuando te vi besándote con Rachel hace unos días

¿Besándome…? – dijo Danny sorprendido – no es lo que estas… – pero Steve ya se había dormido

Danny lo movió para acostarlo en el sofá cuando una caja pequeña cayó del bolsillo del castaño. Danny la tomo y la colocó en la mesita. Fue por una frazada y lo arropo. Tomo la caja de la mesa y mirando a su compañero de reojo se alejó.

Steve despertó con un terrible dolor de cabeza. Miro a su alrededor y recordó la visita del detective. Respiro hondo y volvió a cerrar los ojos

Levántate – dijo Danny saliendo de la cocina con una bandeja – te hice una sopa

Creí que te habías ido– dijo Steve sin mirarlo

Antes tenemos que hablar – dijo Danny y Steve exhaló – esto se cayó de tu bolsillo – dijo entregándole la caja

Tíralo – dijo Steve – véndelo, regálalo. No me importa

Quiero usarlo – dijo el rubio – tiene mi nombre

No te burles – dijo Steve

Acepto – dijo Danny – acepto casarme contigo – dijo Danny

¿Por qué eres tan cruel? – dijo Steve con resentimiento

Ese día… – dijo Danny – el día que me pediste matrimonio… Rachel nos escuchó. Me beso a la fuerza. Después su abogado me llamo y me amenazo con quitarme la custodia de Charlie. Un homosexual no puede…

¿Por qué no me lo dijiste? – dijo Steve sorprendido

Vine pero estabas hablando por teléfono con Catherine – dijo Danny – estaban coordinando una cita

Danny – dijo Steve

Tengo muchos problemas – dijo este – dos hijos. Mereces algo mejor

Mi madre me abandono – dijo Steve – mi padre creyó que alejándonos nos protegería, y nos robó muchos momentos que… Traigo muchas heridas, y solo dejan de sangrar cuando estás aquí, conmigo

Quizás… si intentó… curar las tuyas – dijo Danny sonriendo triste

Y yo las tuyas… – dijo Steve limpiándole una lagrima su amigo que se escapaba – Danniel Williams ¿quieres casarte conmigo?

Si – dijo Danny – claro que quiero casarme contigo

Un beso dulce fue como ambos hombres sellaron el mejor trato que habían hecho en su vida