DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen. Todos los derechos están reservados por Disney y Lucasfilms


Cartas desde la Resistencia: El Espía.

35 DBY, Benduday

Era centaxday, por la tarde y ya había anochecido. Nos encontrábamos en Ajan Kloss recogiendo lo último que habíamos dejado en la base de la resistencia. cuando Poe recibió un llamado en su transmisor y luego le tomó el brazo a Ben para llevarlo lejos de todos. Vi cómo los dos discutían algo. Poe manoteaba, Ben lo miraba como desencajado y luego un gesto de molestia surcó su boca. Acto seguido, Poe nos pidió que estuviéramos atentos y después ambos salieron en el Halcón Milenario sin dar más explicación de que era algo urgente. Rey, Finn y yo esperamos, sin saber muy bien lo que había pasado. Rey me había dicho que Ben se comunicó con ella mediante su vínculo y le pidió que confiáramos en ellos.

Así que esperamos. Pasadas unas tres horas el comunicador de Finn sonó dándole paso a la voz de Poe que nos pidió a Rey y a mi que alistáramos la carpa provisional que había servido como enfermería en los tiempos de guerra. Me alarmé, porque pensé que algo le había sucedido a Ben pero Rey lo negó. Ella dijo que, si algo le pasaba a él, ella sería la primera en saberlo. Entonces eso dejaba a Poe en la mira, pero no, él había hablado fuerte y claro detrás del comunicador, así que quedó descartado. Supusimos que era alguien más y que ya habría tiempo para averiguarlo. Rey y yo nos encaminamos a la carpa que aún estaba de pie y tendimos la cama. Yo revisé que el botiquín de primeros auxilios estuviera completo por si se necesitaba, aunque sabía que mi amiga podría curar a cualquier persona con la fuerza.

Cinco minutos después del aviso del piloto la nave apareció entre las palmeras y comenzó a aterrizar sobre la tierra de la selva. Vi a lo lejos a Ben saliendo de la rampa del Halcón con alguien en los brazos. Yo me encontraba afuera de la carpa y cuando Ben pasó a mi lado, lo vi:

No había forma en que no distinguiera su cabello pelirrojo y su cara pálida que ahora estaba cubierta por una espesa barba y llena de barro.

Ben lo depositó en la cama al momento en que Poe entraba también seguido de Finn y Rey. El silencio reinó mientras todos nos veíamos.

Poe explicó que recibió un pitazo de unos amigos suyos, contrabandistas de especies que lo encontraron en Lothal y lo llevaron en su nave. Ellos pensaron que era de nuestra gente y por eso se comunicaron con él. Por su aspecto no lo reconocieron.

Desde ese momento en que llegó hemos hecho guardias para custodiarlo por si se despierta, pero no lo ha hecho. Mi turno llegó como a eso de las 6 de la mañana relevando a Finn. Ahora son las nueve de la mañana y él sigue inconsciente.

He podido ver que tiene varios cortes en la cara y contusiones en los brazos como si alguien lo hubiera molido a palos. Ben se negó a que Rey usara la fuerza para curarlo y admitió que él tampoco lo haría por lo que todos estuvieron de acuerdo en atenderle de forma convencional.

Lo he mirado largo y tendido sin saber qué sentir, más que rabia. Es increíble lo diferente que luce ese hombre que hacía un año había estado frente a mí con una sonrisa de satisfacción ante el hecho de que iba a ser ejecutada, junto con Finn.

Veo que comienza a removerse entre las sábanas y creo que voy a dejar de escribir hasta aquí…

.-.

— Millicent… ¡Millicent! —Hux gritó y se incorporó de la cama. Boqueaba debido al susto y volteaba a todos lados tratando de entender en dónde se encontraba hasta que su mirada se posó en ella. La reconoció de inmediato y lo supo: La resistencia lo había encontrado y eso sólo significaba que pronto estaría muerto.

— Yo le recomendaría que se recueste general Hux a menos que quiera un recibimiento nada amistoso —Rose se levantó de la silla que había estado ocupando frente a la cama del fugitivo y lo miró con desprecio.

Los ojos azules de él estaban llenos de algo que ella interpretó cómo pánico y desconcierto a la vez.

Hux tragó saliva. No se esperaba encontrarse ahí, y por supuesto tampoco con ella, la mujer con la que había contactado y le había pasado información sobre la primera orden. La mujer que había confiado en él y en lo que le decía para desmantelar a sus enemigos. Aquella mujer que lo miraba con odio. Se preguntó por un momento si ella ya sabía que él había sido el espía.

Rose se dio cuenta de que él quería decirle algo y dio media vuelta saliendo de la carpa. Afuera se encontró con Poe y Ben a punto de entrar.

— Escuchamos un grito y… —comenzó el piloto.

— Ya se despertó –contestó ella molesta y se enfiló hasta su habitación.

.-.

Retomando lo anterior, he de decir que no me ido a parar a la enfermería de nuevo porque no quiero a ese tipo y porque Rey me ha dejado a cargo de una sorpresa, que a diferencia de la llegada del general Hux, esta es una muy grata, a decir verdad.

Es increíble como ese hombre despiadado pueda siquiera tener apego a una cosa tan hermosa como lo es una gatita. No puedo imaginarme cómo es que él se salvó y todavía alcanzó a salvar esta pequeña lindura de la guerra. Su nombre es Millicent y según Ben, esta linda bolita de pelos ha acompañado a Hux desde hacía algo de tiempo. Me resulta increíble que ambos sigan juntos.

Al principio, cuando Rey me la dio, venía en una caja y al abrirla la pobre bufó, asustada. Tuve que hablarle durante varios minutos, incluso le mencioné que su cuidados estaba aquí con nosotros y que pronto lo vería y vi como sus orejitas se giraron al percibir el nombre de Hux y ella comenzó a calmarse.

Le pedí a Rey que me trajera restos de pescado Mee que habíamos consumido durante la cena el día anterior y fue como me la pude ganar. La pobre estaba hambrienta y cuando le acerqué un pedazo lo comió con desesperación.

Tuve temor de acariciarla, pero después de que terminara de comer le ofrecí mi mano y ella se talló y comenzó a ronronear hasta que se echó en mis piernas.

La sensación de acariciarla es algo increíble… me produce un cosquilleo en el corazón que hace tiempo no había sentido.

.-.

Sin poder evitarlo, Rose dejó el cuaderno al lado y volcó su atención a la criatura anaranjada con rayas en su pelaje que ronroneaba en su regazo. Le acarició las orejas y ella fue volteándose hasta dejar su pancita descubierta, misma que la mecánica rascó suavemente, sonriendo mientras descubría que también tenía rayitas en ese sitio. Eran tan hermosa.

La pequeña gatita estaba delgada, pero no en los huesos, signo de que aquel tipo la había procurado lo más que podía. Rose se alegraba de haber tenido alimento que ofrecerle, pero comenzó a pensar que debían conseguir unas latas para comida de gato.

La chica suspiró y se recriminó. No podía dejar de pensar en que, aunque lo odiara por lo que él representaba, aquel hombre que había despertado frente a ella era diferente al general que le vio durante la guerra. No podía evitar pensar en que aquel pelirrojo escondía una faceta no antes vista por nadie y que aquella gatita era la prueba de ello. Y Rose se odió por sentir curiosidad por conocerlo. Se odió de verdad.


A mi el Gingerrrose me tomó desprevenida. Sinceramente al principio no lo apoyaba pero no me molestaba tampoco, simplemente no entendía muy bien cómo podía haber una conexión entre ellos, pero el hecho de unirme a Twitter cambió todo. Imágenes de Domnhall y Kelly (Kelly usando su saco en la premiere de Londres ya que ella no llevaba abrigo y se moría de frío), sus fotos posando con los guardias pretorianos y riendo y el hecho de que alguien dijo por ahí que Hux que era el espía le había estado pasando información a Rose y mi mente explotó y como me sucede en la mayoría de los ships no lo vi venir pero ahora no puedo dejar de pensar en ellos.

Y bueno ayer platicando con mi querida amiga Lu y leyendo algo bien bonito y divertido que ella hizo con Millicent me llegó la iluminación y mi hambre por escribir algo nuevo llegó xD. Ya sé que tengo miles de cosas pendientes, por lo tanto estos capítulos serán cortitos y enfocados en mis nuevos dos amores, Hux y Rose. Veamos cómo se desarrolla todo esto.

No sé si les guste el Gingerrose pero, espero que si porque yo no puedo dejar de pensar en ellos! Les mando un abrazo. Gracias por leer!