Desde que era una niña siempre ame caminar descalza en la playa. Sentarme sobre la arena y observar fijamente el horizonte. Jamas me cansaría de ver como algunas aves devoran a los pescados. Quisiera poder reencarnar en un ave, específicamente una que pueda devorar las serpientes. Las llevaría a lo mas alto que mis alas puedan llegar, las arrojaría al suelo sin remordimiento alguno y me comería sus restos.
Escribi las iniciales de sus nombres en la arena. S.H.N.K Cuatro personas que anhelo volver a encontrar. Quiero que el destino los vuelva a cruzar en mi camino. Sólo uno de ellos, eso es lo único que necesito para aceptar que todo esta a mi favor y tomar justicia con mis propias manos por lo que me hicieron.
Recoste la cabeza en la ventana del bus, mi ciudad natal se iba quedando lentamente atrás, el mar desaparecía de mi vista, y unas lágrimas descendieron sobre mis mejillas cuando entre al túnel y lo perdí completamente de mi campo de visión.
Apresuré mis pasos y entre por la puerta trasera al bar. Fui directo a los vestidores y cambie mi ropa. Me coloque un vestido negro muy corto y con un gran escote en v, mi espalda quedo completamente descubierta. La puerta se abrió y por el espejo pude observar a Ino la cual me dedico una sonrisa.
- Siéntate te ayudare con el maquillaje. -
Asenti y me sente frente al espejo, ella empezó a colocarme la base. Ino es una chica bastante hermosa y con un aire elegante. Tiene ojos celestes y un cabello rubio muy bien cuidado. Es extranjera y llego a Konoha con sueños y esperanzas que se fueron a la basura. Aún no me cuenta los verdaderos motivos por la que terminó en este bar como yo. Somos compañeras de trabajo, nos llevamos bien y ella piensa que soy su amiga. Cuando termino de arreglarme le di las gracias y corri a presentarme donde el jefe.
- Tienes la noche libre.-
Me observó con una sonrisa cínica, estoy segura que él debio haberle dado varios billetes de cien para que me permita irme fácilmente.
- Entonces me retiro señor Orochimaru.-
Es un hombre bastante aterrador, le gusta tener únicamente prendidas las lámparas de su oficina, tiene varios tatuajes de serpientes, algunos de ellos son fosforescentes que lo hace mas lúgubre. Eso en su aspecto físico, quitando aquello Orochimaru fue el único hombre que me tendio la mano cuando mas lo necesite. Cogi mi bolso y me coloque el abrigo, antes de salir del bar me despedí de Ino. En el garaje me encontre con su camioneta, entre al asiento de copiloto y un aroma a cigarrillo mezclado con menta llego a mis fosas nasales. Me observa con una sonrisa maliciosa de lado. Sonrei y me acerqué para besarlo. Sus labios se unieron a los mios, se sintió tan bien que estuve tentada a subirme encima de él.
- Itachi.- susurre contra sus labios.
Alto, atractivo, elegante. Itachi Uchiha era él unico hombre de quien disfrutaba su compañía. Su cabellera larga muchas veces la amarra en una coleta. No es un hombre tierno ni cariñoso, y muchas veces suele ser muy rudo o violento. Pero él hizo mi vida algo menos dolorosa.
Llegamos al apartamento que compro para mi y apenas entramos sus manos estaban en mi cuerpo deshaciendo cada una de mis prendas. El vestido se quedo enredado en mis tacones y cuando llegue a la cama al fin pude dejarlo atrás. Su cuerpo se presionó contra el mio y sentirlo duro contra mi me hizo gemir junto a su boca.
Cuando desperte él seguia durmiendo a mi lado, lucia tan calmado y relajado. Bese su frente y su mejilla y llegue a sus labios. Despertó.
- Tendré un viaje de negocios. Me ire hoy al extranjero.-
La noticia no me agrado, si me dejaba tendria mucho tiempo para llenar mi cabeza de mas odio y rencor.
- ¿Cuánto tiempo? .-
- Algunas semanas. - Me abrazó y me acercó a su pecho.- Te recompensare cuando regrese. Traere varios regalos. ¿Quieres algo en especial? .-
- No.-
Agarra mi mentón y me besa. Mi espalda nuevamente quedo unida al colchón.
- Debo ir al colegio Itachi.-
- Lo sé. Ire a dejarte así podras llegar a tiempo. - sus dedos ingresaron en mi intimidad seguramente para comprobar si estaba lista para él. Entro en mi en una estocada que inmediatamente me hizo olvidar de que quizas me pierda la primera clase. Me gustaba ver su frente llenarse de sudor, tocar su espalda y ver sus ojos maliciosos cuando veia que me perdía en el placer que sólo él podia ofrecerme.
En el auto le di un beso simple en los labios, me separe de él y senti un hondo dolor en mi pecho.
- Te amo, Itachi. -
Sonríe de lado, sacó de su billetera una tarjeta de crédito.
- También te quiero, gasta en lo que quieras, Sakura.-
Un nudo pesado y ahogante se concentró en mi garganta, agarre la tarjeta y lo observe fijamente.
- Ten un buen viaje, Itachi. -
- Portate bien, Sakura. - colocó sus dos dedos en mi frente
- Lo haré.-
Las clases culminaron sin ninguna novedad, salí del colegio rumbo al hospital. Salude a las enfermeras y me dirigí a aquel cuarto. Todo sigue igual que hace muchos años, continúa en coma y las esperanzas de que despierte son nulas.
Acaricie su cabello rubio con delicadeza, que no daría por ver sus párpados o sus dedos moverse. Otorgaría mi vida si pudiera hacerlo, pero es imposible. Lo único que puedo hacer por ella es depositar esa enorme cantidad de dinero cada mes a la cuenta del hospital para mantenerla con vida. Ella es lo único que me queda. Tsunade, mi tía.
El cielo empieza a oscurecer y la lluvia amenaza con caer, los días lluviosos me hacen sentir más dolor. Me recuerdan al día en que Tsunade tuvo aquel accidente. Recordar aquello hace que mis manos tiemblen y mi pecho se estruje con ímpetu. Acelere mis pasos y llegue al bar, ingrese por la puerta trasera.
Entre al cuarto para cambiarme de ropa, Ino y las demás chicas ya estan listas. Ahora es una falda bastante corta y una blusa con una gran abertura en medio de los pechos.
- Llegas tarde. ¿Te maquillo? ¿Vendrán por ti?.-
- Hazlo por favor.- me sente frente al espejo.
Mis ojeras empiezan a desaparecer y la belleza es lo único que consigue adeñuarse de mi rostro. Escuche algunos susurros por parte de las demás pero ninguna se atreve a decirme las cosas directamente. Sé que me consideran la favorita de Orochimaru.
Cuando estoy completamente cambiada salgo a trabajar. La música es bastante alta, jamás lograré acostumbrarme al ruido dañando mis oídos.
Pase cerca de los cuadros de vidrio donde a las chicas de turno les toca bailar. La rubia me observó con una sonrisa. Cogi la charola y me dieron la orden.
- Sector escorpio mesa tres.-
Asentí, son dos vasos, parece.. whisky. Hice mi camino lejos de la pista de baile, un empujón hizo a mis tacos resbalar. Las bebidas se fueron al suelo. Me gire enfadada y seguí a la persona que podía jurar choco contra mi.
- No crees que deberías disculparte.- mencione lo suficiente alto para que él pudiera escucharme una vez que sujete su brazo.
Se giro y sentí un enorme vacío en mi abdomen, sus ojos celestes se encontraron con los míos y pude reconocerlo. Mi cuerpo entero recibió una oleada de terror.
- ¿Sakura?.- me interrogó observandome fijamente.- Sakura Haruno.-
Estuve tentada a dar media vuelta y marcharme, esconderme un rato en el cuarto donde nos cambiamos, lloraría recordando el pasado y me lamentaria por aquella decisión que tome cuando apenas era una niña. Sin embargo esta era la señal que siempre estuve esperando. La aparición de tan solo uno de ellos. El inicio para que sean capaces de conocer un verdadero infierno.
- Naruto.- sonreí falsamente.- ¿Cuánto tiempo a pasado?
- Seis años.- mencionó, me percate como su mirada por un momento descendio a mis pechos, regreso a mis ojos.- ¿Cómo fue que terminaste en este lugar?.-
¿De verdad te importa eso Naruto?
- ¿Te gustaría esperar a que termine mi turno?.-
- No hay problema, Sakura. Esperare.-
- ¿Estas con alguien mas, algunos de los chicos?.-
- No.- respondió rascándose la cabeza.- Sasuke se fue de vacaciones con su hermano.-
- Debo seguir trabajando, Naruto, nos vemos dentro de poco.-
- Sakura.- sujetó mi brazo.- Perdóname por empujarte, fue un accidente...-
- No te preocupes.-
Le di la espalda y la ira se apoderó de mi rostro. Recogí los vasos con rapidez y fui nuevamente por el pedido. Desde la barra busque con mi mirada a Naruto, nuestros ojos se encontraron y lo salude con la mano.
Abrí la puerta de mi apartamento ingresando la contraseña y entre seguida de Naruto, encendí el interruptor. El rubio observó fijamente el lugar parecía un poco sorprendido.
- Siéntate. - le señale el sofá. - Iré por algo de vino.-
- No hace falta, Sakura.-
- ¿Seguro?.-
- Bueno. En realidad creo que si lo necesito.-
Me dirigi a la cocina y saque un par de copas, antes de sentarme en el sofá junto al rubio me quite el abrigo. Le acerque una de las copas de vino.
- ¿Ahora me dirás por qué trabajas en ese lugar?.-
- Es divertido.- respondi, recosté mi cabeza en el respaldar del sofá.- En realidad no es divertido, tengo que pagar mis estudios y ayudar a tía Tsunade, esta muy vieja.-
- Me gustaría visitarla.-
- Por supuesto a ella también le gustaría verte, aún los recuerda.-
- Sakura no pienses que soy un entrometido y no creo que mientas pero ¿Este apartamento es tuyo?.-
Asentí con una sonrisa.
- Iré por la botella de vino.-
Sostuve la botella en mis manos y respire profundamente intentando tranquilizar mi coraje y rabia acumuladas. No tenia planeado nada de esto pero en el auto de Naruto venía pensando que excusa le daría cuando vea mi apartamento y se me ocurrió una idea bastante estúpida pero que espero él se la crea.
Llene su copa de vino.
- Tenia un novio con bastante dinero y esto es lo único que me queda de él después de que.- fingí sentir tristeza y deje que algunas lágrimas resbalaran por mis mejillas.- Él murió, Naruto, se que vendiendo este lugar puedo tener mucho dinero pero es lo único que me queda de él y el trabajo en el bar no es tan malo. El dueño es muy bueno conmigo.-
Me acerqué un poco mas a él y me abrazó.
- Te entiendo, Sakura, discúlpame, no debí ser tan curioso. Es solo que hace mucho tiempo que no sé nada de ti.-
- Yo quería saber de ustedes Naruto pero creí que no iban a recordarme.-
- Eras nuestra mejor amiga Sakura.- mentirosos, eres un mentiroso.- Y mi primer amor.-
Me separe de él y lo observe fijamente.
- ¿En serio?.-
- Si, Sakura, siempre me gustaste.-
- No lo sabía, Naruto...¿Y ahora te gustó?.- sus ojos se movieron en dirección a mis piernas y se levantó con rapidez.
- Eres hermosa, Sakura, siempre lo has sido. Ahora eres toda una mujer. Por supuesto que me gustas, Sakura.-
Sonrei para mis adentros, he hice un esfuerzo inmenso por no mostrarle mi felicidad. Se veía nervioso he impaciente.
Me levanté y deje la copa encima de la mesa. Coloque mis manos detrás de su cuello. Debo admitir que es bastante atractivo, sus ojos celestes son muy embriagantes. Su boca se unió a la mía, un beso salvaje que sinceramente no esperaba de su parte. Su lengua ingreso en mi boca y sus manos en mi espalda me apretaron contra él.
Con mis parpados bien abiertos observe fijamente la pared, las manecillas de mi reloj han empezado a moverse.
