Anteriormente..
-Eso es todo. (Finalizo Luke. T en tono molesto) Ese Tántalo es un
-Idioma Luki. (Lo interrumpió Persi (M) suavemente)
-Insufrible. (Termino optando por una palabra más suave)
Persi (M) le sonrió.
-No sé ustedes, pero estoy cansada. ¿Cenamos y luego a dormir? (Pidió)
Zeus estuvo de acuerdo, todos se trasladaron al palacio de Hestia.
Ahora.
Mientras todos se acomodaban para la cena, varias parejas desaparecieron misteriosamente.
Leo y Calipso se escabulleron a la habitación del hijo de Hefesto, para un reencuentro más privado.
Esperanza fue abordada por el Dios de la forja y ante la mirada de una celosa Diosa del amor, abandonaron el palacio de Hestia.
-Tú te lo buscaste. (Hablo Silena sentándose junto a su madre)
-El señor Hefesto merece alguien que lo quiera. (Señalo Piper tomando el otro lugar junto a la Diosa)
-Es mi esposo. (Les recordó con un gruñido)
-¿Honestamente? (Inquirió Piper enarcando una ceja incrédula) ¿Y todos estos milenios lo olvidaste?
-No lo entenderían. (Se quejo)
-Pruébanos. (Desafío Silena)
-Zeus me obligó a casarme con él, quería tenerme controlada. Yo nunca quise casarme, ni con Hefesto, ni con nadie. (Suspiro) Entre en este matrimonio odiándolo, para mi era su culpa que yo no fuera libre, porque él no fue lo suficientemente fuerte para negarse a su padre. Así que decidí hacérselo pagar. (Mascullo con la voz ahogada) Pero cada cosa que hacía él la perdonaba y me colmaba con más amor.
Silena y Piper miraban con tristeza como se desmoronaba su madre.
-Entonces Ares me buscó y aunque no me interesaba, vi como los ojos de Hefesto se llenaban de furia. (Continúo con lágrimas en los ojos) Las acciones de Hefesto me hacían quererlo, pero yo no podía arrancarme mi odio.
-Entonces aceptaste a Ares para molestarlo. (Dijo Silena, mientras compartía una mirada de entendimiento con su media hermana)
Afrodita asintió.
-Al momento de aceptar a Ares me arrepentí, sabía que me había equivocado. Pero ya no pude remediarlo y han pasado milenios y mi esposo ya no me habla. (Confesó) Y para empeorarlo ahora esta con esa mujer. (Agrego con tono amargo)
Silena y Piper suspiraron.
-Mamá, eres la Diosa del amor. Utiliza tu dominio para reconquistar a tu marido. (La ánimo Piper)
-Estoy segura que el señor Hefesto solo está esperando a que le des una señal de que estas dispuesta a intentarlo. (Agrego Silena entusiasta)
-¿Lo creen? (Cuestiono la Diosa no muy segura)
Ambas semidiosas asintieron efusivamente.
Con una confianza renovada, Afrodita comenzó a planear junto a sus hijas como reconquistar al Dios de la forja.
A unas mesas de distancia Persi (J) y Annabeth tenían una conversación algo incómoda.
-Entonces ¿Silenia y tú? (Cuestiono Annabeth fingiendo desinterés)
La ojiverde menor se encogió de hombros. -Eso es chisme viejo amor. Paso hace años. (Le dijo restándole importancia)
La rubia frunció el ceño. -¿Por qué nunca me hablaste de Luke o Silenia? ¿Existió alguien más antes que yo?
Persi suspiro. -Solo Rachel. Aunque con ella solo fue un beso. Y tú ya lo sabías. (Informo mirándola a los ojos)
Annabeth asintió. -Okey. (Susurro y luego abrazo a su sesos de alga)
En la misma mesa pero en el extremo opuesto, Persi (M) se divertía con sus hijos y hermanos.
-Honestamente tengo que agradecerle a las Moiras, conocerlos es increíble. Ustedes son increíbles muchachos. (Hablo Persi (M) con Teseo y Orión) Orión espero que no haya rencores, ya sabes, por todo lo de mi casándome con Artemis. (Dijo mirándolo seriamente)
Orión suspiro y pareció triste por un momento. Pero luego miro a Zoe. S y Teseo. P y sonrió. -Sin rencores hermanita (Luego pareció pensar algo) o tal vez uno. No nombraste a ninguno de tus hijos después de mi. (Murmuro poniendo mala cara)
Persi (M) rio. -El próximo hermano. (Aseguro)
En la mesa principal Sally y Poseidón tenían una charla tranquila, para el Dios aun no se habían conocido, pero conociéndola ahora entiende por qué le atrajo en primer lugar.
Zeus y Hera por primera vez en mucho tiempo estaban conversando sin discutir y de hecho la Reina estaba disfrutando de la compañía de su esposo.
Hermes, Travis y Connor estaban intentando sacar a Luke de su depresión. El semidiós rubio seguía horrorizado por todo lo que haría en su futuro. Aunque al principio estaban reacios de acercarse a su medio hermano, los hermanos Stoll entendieron que el propósito de estar allí era cambiar su futuro. Para ellos sería increíble poder salvar a Luke de un destino tan lúgubre. Así que aceptaron la petición de su padre y allí estaban apoyando a Luke.
Poco después todos se separaron para irse a sus respectivos palacios. Sally fue invitada a quedarse en el palacio de Hestia y sus nietos no queriendo desaprovechar la oportunidad de volver a pasar tiempo con ella, se auto invitaron también, para deleite de su abuela.
Persi (M) se acercó a Artemis, la abrazó y besó en la frente. -Amor ¿te puedo pedir un favor? (Cuestiono suavemente)
Artemis arrugó la frente, pero asintió.
-¿Puedes pasar tiempo con mini Persi? Ella también es tu esposa ¿sabes? (Le recordó)
Artemis se sonrojo. La verdad es que a estado evitando a la joven Persi, no por ningún otro motivo que el de no saber como tratarla. Persi (J) parece más tímida que la que está parada frente a ella.
-Es que no se como actuar con ella. Se que eres tú, pero parecen tan diferentes. (Hablo en voz baja)
-Pero no lo somos. (Aseguro) tal vez los años hayan pulido algunos de mis bordes más ásperos. Pero te aseguro que no eh cambiado tanto.
La diosa de la caza asintió beso a Persi (M) en los labios y se dirigió donde Annabeth y Persi (J) aún hablaban.
-Mmm, Annabeth ¿Puedo hablar con Persi? (Cuestiono la ojiplata nerviosa)
Annabeth la miró y sonrió suavemente. -Claro. (Contesto, beso a Persi (J) y mientras se alejaba en dirección a Persi (M) le guiño un ojo a Artemis) suerte.
Artemis se mordió el labio inferior, lo soltó y respiró profundamente. -¿Ye gustaría dormir en mi palacio esta noche? ¿Creo que sería bueno conocernos? (Cuestiono dudosamente)
Persi (J) se encontraba igual o más nerviosa que la Diosa, pero su versión más vieja antes la había arrinconado y le pidió que intentara conocer a Artemis. Juntando coraje asintió.
-Me encantaría. (Susurro y le sonrió a la Diosa de la luna)
Artemis le devolvió la sonrisa, le ofreció su mano y la azabache con gusto la tomó.
-Mis cazadoras pidieron permiso para acampar en el jardín, al parecer no les gusta dormir en el interior. (Informo por si acaso le preocupaba)
Persi (J) suspiro aliviada. Aunque en su tiempo se llevó bien con Zoe, no era lo mismo con las otras, así que la información la relajó. Artemis rio divertida por su reacción.
-¿Miedo de mis cazadoras Persephone? (Cuestiono maliciosamente)
Por alguna extraña razón que la llamara por su nombre y en aquel tono la puso nerviosa, de una manera agradable. Trago saliva ruidosamente y apretó ligeramente la mano de la Diosa.
-No. Solo no quiero que nos interrumpan. (La miro con un brillo depredador que sorprendió a Artemis) Tengo varios planes para nosotras.
Artemis abrió los ojos y tragó con dificultad. "Definitivamente no diferentes" pensó la diosa con nerviosismo.
En el comedor de Hestia, Annabeth se hallaba sentada en el regazo de Persi (M) acariciando su larga cabello negro. La ojiverde suspiro y se relajó con su toque.
-Te amo ¿Lo sabes? (Cuestiono la azabache mirándola a los ojos)
Annabeth sonrió y la besó. -No más de lo que te amo. (Aseguro)
Persi la miro con una ceja arqueada. -Definitivamente te amo más. (Se opuso)
La rubia rio. -No, estoy mega segura de que te amo más. (Hablo con seguridad)
Persi frunció el ceño juguetonamente. -No, de ninguna manera. Claramente entre las dos, yo la amo más señorita Chase.
Annabeth negó obstinadamente. -Yo te amo más de lo que amo la arquitectura. Por lo que, te amo más. (Informo con suficiencia)
-Yo te amo más de lo que amo la comida azul. Entonces yo gano. (Le dijo sonriendo alegremente)
Annabeth hizo un puchero. -¿Y si quedamos en que nos amamos mucho? (Cuestionó no queriendo perder)
Persi sonrió y rio por lo bajo. -Bien. Nos amamos por igual. (Concedió y la beso) vamos. (Pidió cargándola estilo nupcial) hoy duermes conmigo. (Le informo para alegría de la semidiosa)
Palacio de Artemis
Increíblemente (O no tan increíble, ya que después de todo es Persi) fue la azabache la que dio el primer paso y besó a la Diosa. Habían estado hablando por una o dos horas sobre todo, desde cacería, hasta las misiones mortales que a tenido que cumplir la aún semidiosa. Fue en el medio de una diatriba de la Diosa luna sobre algo que Persi miró sus labios en movimiento y no se resistió, se inclinó y la beso suavemente.
Aunque en un principio se sorprendió, Artemis logro devolverle el beso.
Un beso inocente se convirtió en otro y otro, luego se fueron transformando en besos desesperados y hambrientos. Ni Persi ni Artemis entendieron muy bien como, pero de repente estaban en la cama y parte de su ropa se encontraba en el trayecto de la sala a la habitación.
-Espera Persi. No puedo. (Las interrumpió Artemis cuando las manos de Persi (J) vagaron dentro se su ropa interior) Aún debo ser virgen por otros casi 40 años más. (Informo con frustración)
Persi (J) frunció el ceño. Luego sonrió traviesamente. -Virgen, okey. (Susurro)
La azabache le dio un último beso profundo en los labios y comenzó a descender dejando ligeros besos en su cuello. Le quitó el sostén y besó sus senos, adorándolos a ambos con esmero. Artemis suspiraba y soltaba murmullos complacidos por la atención. Bajo y colocó besos en su vientre, mordisqueo juguetonamente los huesos de sus caderas y tironeo la banda su tanga burlonamente.
Antes de dar el paso y quitar la ultima prenda estorbosa la miro a los ojos. -¿Puedo? (Cuestiono suavemente, saliendo de su estado depredador)
La ojiplata la miro por un momento sin palabras, por primera vez desde que la vio, la ve realmente. Es su Persi, la mujer magnífica que se convertirá en su esposa y madre de sus hijos. Con un suspiro tembloroso asintió.
Persi le sonrió tiernamente una última vez y luego volvió a adoptar la mirada depredadora que tenía. Le quitó la tanga y la contemplo con fascinación.
-Tan hermosa. (Susurro con reverencia)
Artemis se inquietó bajo la mirada fija y su movimiento para cerrar las piernas despertó a Persi. La azabache sostuvo sus piernas para impedir que ocultara de su vista semejante regalo.
-No, no. Esto es mío por ahora y pienso disfrutarlo cada segundo. (Le informo y acostándose entre sus piernas la inhalo por primara vez) definitivamente lo voy a disfrutar.
Artemis estaba a punto de soltar un comentario sobre su comportamiento, cuando la azabache dio la primer probada al magnifico coño de su futura esposa. Ambas gimieron ruidosamente, la Diosa por que el sentimiento fue tan bueno como el que experimentó con Persi (M) la otra noche y la semidiosa por que en verdad amaba probar a sus mujeres, tanto Artemis como Annabeth eran deliciosas a su manera.
La devoró con entusiasmo, besaba, lamia y chupaba cada parte de su centro. Agradecidamente sorbió cada gota de su increíble elixir. Artemis perdió la cuenta de la cantidad de veces que llegó al límite y cayó por el precipicio del placer, sentía que ya no podía más pero la ojiverde parecía estar en un trance y continuaba comiéndola como si no hubiera mañana.
-Persi, no más. No puedo más. (Se quejó apartándola un poco ásperamente de su feminidad) estoy cansada. (Murmuro a punto de desmayarse)
"¿Cómo fue capaz de agotarme hasta este punto? ¡Soy la Diosa de la caza, mi resistencia es sobre humana!" Pensó frustrada Artemis, ya que en su estado no podría devolverle el favor.
Persi se limpió la boca con el dorso de la mano y le sonrió. -No te preocupes mi Luna, ya tendremos oportunidad. Descansa. (Hablo acostándose detrás de ella y abrazándola)
Artemis quiso protestar, pero el cansancio y la calidez del cuerpo de Persi (J) la arrollaron y se desmayó.
Residencia temporal de Persi
Poseidón y Hera consientes de que Persi necesitaba un lugar privado para ella, sus esposas e hijos. Le ofrecieron una de las mansiones del Olimpo, destinadas a Dioses menores.
Ahí es donde Persi (M) estaba llevando a Annabeth, ya que sus hijos quedaron con su madre en el palacio de Hestia, iba a aprovechar y disfrutar de un tiempo a solas con su adorada niña sabia.
Annabeth estaba entusiasmada. Pasar tiempo a solas con cualquiera de sus Persi's es siempre bienvenido y más al ver el tono oscuro en la mirada de su ojiverde.
Entrando a la mansión, la arquitecta en Annabeth se maravilló con la estructura y el diseño de los techos. Pero la hormonal Annabeth le recordó que no estaba ahí para eso, cuando vio a Persi regresar de la habitación en ropa interior de encaje azul.
-¿Viendo algo que te guste niña sabia? (Cuestiono seductora)
Annabeth tragó con dificultad y miró embobada la figura semidesnuda de su sesos de alga.
-Todo en realidad. (Murmuro con voz ronca por el deseo)
Como en transe camino hasta Persi y se paro frente a ella. La miró a los ojos y suspiro. -Te amo sesos de algas. (Susurro y luego la beso con ferocidad)
La rubia caminó hacia adelante obligando a Persi a retroceder hasta que su espalda golpeó la pared. La arrinconó allí y extendiendo sus manos agarró el trasero de la azabache y lo amasó con entusiasmo, haciendo jadear a la Diosa. Aprovechando su boca abierta la lengua de Annabeth se enredó con la de Persi y ambas se perdieron en la pasión del beso.
Persi comenzó a quitarle desesperadamente la camiseta a la rubia, necesitando el contacto con su piel. Annabeth deslizó las manos por la espalda de Persi y desabrocho el sostén de la ojiverde. La azabache frustrada con la tonta prenda que le impedía su cometido, se canso y desvaneció cada prenda del cuerpo de la rubia.
Annabeth rompió el beso, se miró y luego miró a la ojiverde sonrojada con una ceja arqueada. -Tan impaciente. (Murmuro burlona)
Persi puso los ojos en blanco y tomándola por el cuello la obligó a otro beso.
A trompicones llegaron a la habitación principal, donde Persi empujo a Annabeth sobre la cama. Esta la miro con lujuria.
-Ven aquí. (Llamo impaciente la rubia)
-Tan impaciente. (Contesto Persi imitando la voz de Annabeth con burla)
La hija de Atenea gruño. -Ahora Persephone Jackson o que Hades te ayude si no lo haces. (Le advirtió peligrosamente)
Persi rio pero de todas formas se acercó a la semidiosa. -Te tengo un regalo. (Le susurró acaloradamente en el oído) espero lo disfrutes, definitivamente tú yo mayor lo hace.
La azabache chasqueo los dedos y la polla artificial se materializó en la entrepierna de Annabeth. Esta jadeo sorprendida cuando Persi la tomó en su mano y le dio unos leves tirones experimentales. -¿Disfrutando ya? (Cuestiono suavemente)
-Definitivamente. (Se quejó con un gemido disfrutando de la masturbación)
-Esto no es nada. (Aseguro e inclinándose, se llevo el miembro a la boca)
-¡Mierda! (Gimió Annabeth)
Inconscientemente enredo una de sus manos en la melena de Persi y levanto sus caderas un poco, metiendo más de su nueva polla en la boca caliente de Persi.
-Tan bueno bebé, no pares. (Imploro aferrándose a su cabello con fuerza)
Persi continuó chupando felizmente, utilizando todas las técnicas que sabía, volvían loca a la rubia. Cuando la sintió a punto de estallar se detuvo. La ojigris gimió y gruño frustrada.
-Tengo un mejor lugar para eso. (Aseguro y se sentó a horcajadas sobre su cintura)
Annabeth la miró atentamente mientras la azabache tomaba su nuevo miembro y lo alineaba con su entrada goteante. Poco a poco, centímetro a centímetro lo vio desaparecer en su interior, la calidez y satisfacción que sintió al encontrarse completamente en su apretado túnel, es algo que no logrará describir jamás.
Persi la montó lentamente al principio, queriendo que Annabeth disfrute completamente esta nueva experiencia, pero en muy poco tiempo la urgencia de alcanzar el éxtasis atrapó a la rubia y volteándolas se acomodó entre las piernas de la ojiverde. Entro y salió de su apretado coño una y otra vez, se inclinó y besó sus senos, su cuello y sus labios con descuido, enfebrecida por la lujuria.
-Dioses nena, más, más rápido. (Alentó la hija de Poseidón sin aliento)
Annabeth aumentó la velocidad y cambió un poco el ángulo de sus embestidas, debido al cansancio de sus piernas, sin querer encontrando el lugar especial de la azabache.
-Justa ahí ¡Si! (Exclamo enredando sus piernas alrededor de su cintura, llevándola más profundamente)
-Estoy cerca. (Mascullo Annabeth sin aliento)
-Yo también, solo un poco más. (Imploro Persi)
La rubia apretó los dientes y trató de aguantar un poco más, después de un par de golpes más a su punto g, la ojiverde soltó el nombre de Annabeth con un gemido bajo y gutural que estremeció a la hija de Atenea. Ambas se corrieron juntas.
Annabeth se desplomó sobre el cuerpo de Persi sin fuerza, esta la abrazó y acarició su cabello rubio con satisfacción. Luego rio.
-¿Qué es tan gracioso? (Cuestionó la ojigris con voz ronca)
-Siempre eres tan buena en todo. Nunca habías hecho esto antes y sin embargo lo hiciste increíble. (Hablo con admiración)
-Hmm, solo quería complacerte. (Contesto con simpleza enterrando la cara su cuello)
-Y lo hiciste. (Aseguro abrazándola más fuerte)
-Dormir, estoy cansada (Murmuro ya durmiéndose)
-Buenas noches niña sabia. (Susurro besando su cabello)
Poco después el sueño también la venció.
A la mañana siguiente
Persi (M) despertó al sentir que Annabeth se movía, aún dentro de ella. Abrió los ojos y se encontró con el rostro sonrojado de la semidiosa. Rio divertida por su incomodidad, mientras la ojigris ponía mala cara.
-Desperté así, quería sacarlo antes de que te despertaras. (Murmuro avergonzada)
Persi sonrió y agarró su cuello para atraerla a un beso suave. Se separó lentamente y la miró a los ojos. Deslizó sus manos por la espalda de la semidiosa y las poso sobre el trasero de la chica, apretándolo.
-¿De verdad quieres salir? (Cuestiono con voz seductora) tenemos un poco de tiempo antes del desayuno. (Le informo)
Annabeth sonrió y comenzó a moverse lentamente.
En la habitación de Artemis esa mañana
Persi (J) despertó ante la sensación de una lengua en su centro. Extendió su mano derecha ciegamente y agarró el cabello de su amante. Abrió los ojos poco a poco y miró a dicho amante. Sonrió al ver la cabeza de Artemis entre sus piernas.
-Hmm. (Gimió ante la intrusión de un dedo en su túnel)
Artemis levanto la vista y se encontró con los ojos verde mar que estaba comenzando amar tanto. Le sonrió y agregó otro dedo a su ministración, los curvo y frotó el parche áspero que sabía la volvería loca.
-Hasta que despiertas. (Hablo divertida)
-Buenos días. (Gimió con la voz ronca por el sueño) ahí mismo bebé, si. (Alentó agarrando las sábanas en puños)
Artemis se inclinó sobre su cuerpo, aún complaciéndola con la mano derecha y la beso en los labios. Movió sus dedos con velocidad y frotó su clítoris con el pulgar. Acerco su boca al oído de la azabache y le susurró con voz ronca. -Cum Princesa.
Persi se estremeció y gimió el nombre de Artemis en un lloriqueo. Ella vino con fuerza y se desplomó sobre la cama.
Artemis sonrió y se levantó de la cama.
-Prepárate, desayunamos pronto. (Informo yéndose al baño)
Persi gimió y se acorrucó más en las mantas, era tan cómoda esta cama ¿Por qué tenía que levantarse?
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En poco tiempo ambas parejas se encontraron frente a las puertas del palacio de Hestia.
-Buenos días (Sonrió Persi (M) sonriendo alegremente) ¿Dormir bien? (Cuestiono juguetonamente)
Artemis se sonrojo, pero Persi (J) solo sonrió y le guiño un ojo. La azabache mayor asintió y rio complacida.
-¿Ustedes? (Inquirió la ojiverde menor con complicidad)
Annabeth se sonrojo y sonrió traviesamente. -¿No te gustaría saber? (Pregunto mordiéndose el labio inferior)
Persi (M) paso el brazo por los hombros de Annabeth, le guiño un ojo a su mini yo y se la llevo al interior del palacio. Persi (J) se quedó aturdida por las palabras de la rubia.
-Esas dos. (Murmuro Artemis divertida) vamos sesos de algas, tengo hambre.
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Volviendo a la sala del trono, Zeus tomó el libro y ante la vista atónita de todos lo abrió y comenzó a leer.
-Acepto regalos de un extraño. (Leyó y miró a Persi (J) con desaprobación) ¿No has aprendido nada sobre los regalos de extraños? (Inquirió como un padre sobreprotector)
Persi (J) sonrió y se encogió de hombros.
