Descargo de responsabilidad: Derechos reservados a sus respectivos creadores, la historia y la trama si es de mi autoría.
Numero de palabras: 659
Género: Horror, Suspenso y Misterio.
Animes: Kuroshitsuji/Bleach
Prologo: Persígueme y Alcánzame
Neblina fría y fantasmal caía sobre los muros de ladrillos, curtidos por el tiempo en una ciudad ya conocida por su importancia en Europa.
La poca luz que emitía las farolas de queroseno, los edificios grises y la humedad en el aire ya formaban el habitad perfecto para cualquier villano oculto en la penetrante oscuridad. La pesadez era palpable, tanto así que los pocos valientes que merodeaban, evadían como a una sentencia de muerte pasar por los callejones y lugares solitarios.
Como si evitaran las fauces de la más horrible bestia de sus pesadillas, preparada para saltar y arrancarles la humanidad, lista para deborarles el alma.
Lo cual no es tan lejano a la realidad…
Una pequeña figura se alzaba imponente sobre la cornisa de un edificio desgastado.
—Informe breve, Rain.
—Hai Taicho, en el cuadrante veintitrés hay perturbaciones de energía, parece un enfrentamiento.-una voz profunda resonó desde las sombras.
—¿De qué tipo?.
—Reiatsu* y yoki*.- Rain casi puede jurar que escucho a su líder soltar una risita.
—¿Quién cubre la avanzada?.
—Ruba-san, con otros shinigamis ingleses.-contesto rápidamente, una figura masculina saliendo de la penumbra, vestía un uniforme negro al estilo ninja que cubría su rostro de la vista.
—Bien entonces, dejemos que ellos se encarguen-. Su voz femenina y despreocupada era un raro contraste con el silencio tenebroso que los rodeaba.
Ella estaba más que feliz de quitarse todo ese asunto de las manos, si seguían aguardando a los nativos no resolvería nada y seguir en este triste lugar , ya es hora de cambiar el plan.
—Rain, andando.
—Hai Taicho.
Una semana y ni siquiera estaban cerca de resolver un caso que debería ser pan comido. Ella se sentía como si se la pensara el día sentada sobre su culo esperando a que le mandaran saludos. Que frustrante es no tener jurisdicción en la zona.
La hacia sentir como una maldita turista.
Sip, ese era un calificativo perfecto, era mucho pedir un poco de bondad, un vaso de leche quizás, parece que sí.
La divagación de sus pensamientos era la prueba de que una semana sin dormir la estaba afectando (todo gracias a los reportes, yupii), mejor sería que se concentre en en el orden de prioridades y tal vez ella necesite enpezar desde el inicio para poder llegar al fin.
Y ese principio seria…
¿Cómo termino en esta situación?
Se mentiría así misma si dijera que no lo sabe, como siempre, todo es culpa de su corazón de pollo. No podía dejar que el abuelo Ginrei se encargara, ya tenía suficiente con los asuntos de su intolerante clan (ya está demasiado viejo para tanto estrés) Además este trabajito de campo no es lo suficientemente digno como para el más grande de los Kushikis. Y el tampoco iba a negarlo, el disfrutaba pasar más de su tiempo en el seireitei.
Su atención regreso a su alrededor mientras se deslizaba rápidamente por el cielo, el viento helado espabilándola, desaliñando su corto cabello borgoña, la frescura que se deslizaba sobre sus hombros y espalda expuesta, era suficiente para aserenar su mente bulliciosa.
Siempre son estos momentos. Los momentos en los que se mueve tan rápido como para ser vista y mucho menos alcanzada por cualquier ente existente. Los momentos en los que más líber se siente.
"Corre, pero mantén presente que detrás de ti siempre estarán otros siguiéndote, para con tus aliados, tú obligación será soportar el yugo que ellos ya no puedan cargar, y para con tus enemigos, debes permanecer siempre a la delantera, de ningún modo te dejes alcanzar".
Cerró los ojos fugazmente, cuando los recuerdos distantes la abordaron como una ola, "siempre me seguirán" pensó con cierta amargura hubo un ya acostumbrada "justo como en este momento".
Ella ralentizo la marcha para permitir que su subordinado le siguiera el paso con más facilidad.
Todo esto concluiría cuando solucione el rompecabezas de estas extrañas explosiones de Reiatsu/yoki que no permitía que las almas no fueran "cosechadas" correctamente, era el juego del gato y el ratón, suerte que ella disfrutaba los juegos y sobre todo ganarlos.
